Un beso en Navidad
Capitulo 4
Se hizo tarde conversando para los preparativos de Navidad. No se dieron cuenta hasta que la empleada les avisara que estaba lista la cena.
-Como pasó el tiempo. Ya es hora de la cena. ¿Por qué no pasamos al comedor antes que sea más tarde?
-Tienes razón querida, de tanto conversar se nos fue el tiempo.
-Nosotros estábamos entretenidos con la conversación y las ideas que tienen los chicos, solo falta que llegue mi hijo mayor y estamos todos.
- ¿Vendrá Duncan junior?
-Si Anthony, mi hijo tiene 17 años, quien ya está por terminar su carrera en la universidad de Oxford, ustedes se conocen desde niños también.
-Si señor Duncan, estudiamos juntos, solo que yo terminé dos años antes la carrera de administración y abogado.
-Estos niños han salido inteligentes.
-Tienes toda la razón Rosy, Candy ya pronto terminará la secundaria e irá a la universidad.
-Mi Albert también terminará luego e irá a la universidad donde han ido todos los Andrew.
-Pero Candy, ¿qué quieres estudiar?
-Bueno tía, a mi me gustaría estudiar medicina, pero mi padre necesitará ayuda en las empresas, pues mi hermano no podrá solo con ellas, así que estudiaré administración.
-Eres una niña inteligente y sabia, ayudar a tus padres es muy tierno de tu parte. Albert también estudiará lo mismo, hasta podrían ir en la misma universidad.
Los chicos se miran moviendo sus cabezas afirmando lo que dice la madre de Albert, ya era un hecho que estarían juntos.
-Pero vamos a cenar.
Todos pasan al amplio comedor donde degustan los exquisitos platos.
Ya terminada la cena, cada uno pide lo que quiere, los adultos un café y los jóvenes una porción de helado.
-Candy, ¿de que sabor pedirás tu helado? - dijo Albert
-Se pueden pedir varios, si es así de chocolate y granizado, de esos quiero.
-Entonces yo pediré los mismos, ya que también me gustan.
-Mi hermano y Candy tienen los mismos gustos, yo quiero vainilla y lúcuma.
-Se los traigo enseguida – con su permiso.
-Hija todo eso te comerás.
-Si mamá, tu sabes que el helado me encanta.
Todos se largan a reír, no solo por lo que dijo, sino por los gestos que hacía con su boca de solo imaginarse el helado.
Ya estaban sirviéndose sus helados y los adultos los cafés.
-Albert, ¿cómo es su árbol de Navidad?
-Nuestro árbol es gigante y grande, te explico, es gigante de lo alto que es mide casi 4 metros y grande lo ancho que es, esta casa es demasiado grande, así que mi papá mandó hacer un árbol de ese tamaño.
-El nuestro también es grande pero no tanto como el de ustedes, siempre lo armamos todos juntos, puedo ayudarlos a arreglar el árbol de Navidad.
-Por supuesto mi niña, estás en tu casa, aquí todos lo arreglamos, William ve las luces con Anthony, ahora está tu padre que los podrá ayudar, tú y Albert verán los adornos y juguetes, mientras tu mamá y yo vamos de compras.
-Siiii, me gusta la idea, Albert será entretenido, estaremos juntos adornando tu árbol, siempre quise hacerlo (lo dice en voz baja)
-A mí también Candy –(ambos se miran y toman sus manos).
Los padres de Candy como los de Albert estaban contentos, Anthony ya tenía una idea para Navidad y que se concretara de una vez por todas su relación, solo había que darles un empujoncito.
