Un beso en Navidad

Capítulo 5

Después de ponerse de acuerdo en las actividades para el día siguiente, todos se van a dormir.

El cuarto de Candy estaba cerca de la de sus padres. Ya en ella se decía a sí misma.

-Albert siempre me has gustado, hoy me he dado cuenta de que yo también te gusto, como me gustaría que lo nuestro durara toda la vida.

En otro lado.

-Candy cada vez me gustas más y no es un amor pasajero, es ese amor que se siente y que se quiere para toda la vida, quiero que seas parte de ella.

Ambos chicos que quedan dormidos pensando lo mismo.

Al día siguiente todos se levantan temprano, ya estaba puesto el árbol de Navidad en su lugar, los empleados lo habían puesto para que los patrones comenzaran con los arreglos.

Cuando bajaron Candy fue la última en llegar.

-Que árbol más grande, que digo, es gigante -giraba y saltaba alrededor del árbol.

-Si Candy es enorme – todos reían con la actitud entusiasta de Candy.

-Albert ¿cuándo comenzaremos a adornarlo?

-Primero tomaremos desayuno, luego mi papá con el tuyo y Anthony verán las luces y los ayudarán parte del personal de la casa, si quieres después de desayunar vamos a dar una vuelta por el jardín y ver cuanto han crecido las rosas.

-Me encantaría Albert (sonríe)

Todos pasan a desayunar los mas ricos manjares, no podía faltar el pastel de chocolate que tanto les gustaba a los rubios.

-Albert, ¿porque tu trozo de chocolate es mas grande que el mío?

-No Candy, son iguales.

-El tuyo es más grande.

- ¿Quieres cambiarlo por el mío?

-Si quiero.

Los chicos hacen el cambio de los trozos de pastel. Anthony reía y se decía para sí mismo: hay cosas que nunca cambiarán. Estos se aman, pero cuando se trata de pastel de chocolate son únicos.

-Bueno, ya que estamos probando el nuevo pastel de chocolate con almendras ¿Cómo quieren que sea el de Navidad?

-Tía ¿va a haber pastel?

-Si mi niña y del que ustedes gusten, además van a haber de otros sabores, no será un solo pastel.

-Siiii, yo quiero de chocolate, este es exquisito, ¿verdad Albert?

-Es verdad, está de chuparse los dedos, disculpen, esta maravilloso, coincido con Candy, que sea este para Navidad.

-Estos niños piensan igual, ¿no piensas lo mismo Sophie?

-Yo creo que tienen los mismos gustos Rosy, siempre han estado de acuerdo en todo. Aunque peleen por un trozo de pastel de chocolate, se entienden de mil maravillas.

-Mamá, me avergüenzas.

Todos ríen por el comentario de Candy.

-Es verdad tía Sophie, nos llevamos muy bien, solo que compartimos el mismo sabor de las tortas.

-Hermano tú nunca cambiarás, siempre defendiendo a la damisela en problemas.

- ¿Qué opinas William?, nuestros hijos se complementan a la perfección.

-Pienso lo mismo Duncan, ellos saben lo que quieren a pesar de ser jóvenes aún.

-Señores ha llegado el joven Duncan junior.

-Que pase Benson y pon otro cubierto en la mesa, debe traer apetito después del viaje.

-Como usted diga señora- Pase joven, lo esperan en el comedor.

Candy se levanta de la silla y corre a saludar a su hermano.

-Hermanito que felicidad que estés aquí y pases las fiestas con nosotros.

-Así es pequeña, no podía perderme otra Navidad.

-Pero pasa hijo, toma asiento al lado de Anthony, sé que tendrán mucho de que conversar, lo primero es desayunar.

Todos desayunan como una gran familia, Candy feliz porque después de dos años estará su hermano con ellos en Navidad.

Luego de estar reunidos en el desayuno cada uno parte a sus labores, Duncan junior va a conversar con Anthony al salón mientras sus padres ven las luces para el árbol de Navidad con el personal, las esposas salen a comprar los regalos y Candy y Albert se van al jardín a ver la nueva rosa que está creciendo.

-Albert, este jardín es maravilloso, desde el primer día que lo vi me encanto.

-Si Candy, es hermoso, con mi hermano hemos hecho todo lo posible para que esta bella rosa esté presente en Navidad.

-Sabes, esta Navidad será maravillosa, estaremos todos juntos. (corre una lágrima por el rostro de Candy)

-No llores, eres mucho mas linda cuando ríes que cuando lloras (le besa en la frente)

-Que bellas palabras, gracias, ya no lloraré (Candy le da un beso en la mejilla a Albert).

-Esta Navidad será la mejor de mi vida Candy (le toma la mano y se sientan cerca donde esta creciendo la rosa que han cultivado).

Del ventanal ambos padres los observan.

-Te dije Duncan, estos jóvenes se quieren y lo más bello es que es un amor sano y puro.

-Tienes razón William, soy el hombre mas afortunado por tener a mi dulce Candy.

Ambos giran y siguen colocando las luces ya que pronto vendrá el arreglo total donde todos participarán, pensaban que sería injusto dejárselos solo a Albert y Candy, que mejor estar todos.

Mientras en el salón Anthony le explica su plan a Duncan junior para la noche de Navidad.