Bienvenido a este mundo

Cuando empezaba a recuperar la consciencia, empecé a sentirme un poco cálido, como si estuviera en una cama, o algo así. Aún sentía que no podía abrir los ojos por lo agotado que estaba, pero a pesar de eso, empecé a oír voces. Una de esas voces me resultaba familiar.

-Mamá, es cierto lo que dices???? En serio salvaste a este... Humano???? -dijo una voz joven, como una adolescente.

-Pero claro que tenía que salvarlo, Jennifer! En serio esperabas de que yo dejara morir a un niño inoscente???? -dijo la voz que me resultaba familiar

-Pueeeeees... Supongo que no. -dijo la tal "Jennifer"- Pero, para ser honesta, creo que eres la única en el Reino en el que se hubiera atrevido a hacer tal cosa.

-Sí, tal vez tengas razón. -dijo la voz familiar- Pero aún así, no me hubiera perdonado si lo dejaba ser su alimento.

Hubo un silencio por unos minutos. Luego, la tal "Jennifer" habló.

-Bueno... Y ahora qué haremos con él???? Tendrá alguna familia????

-No lo sé. -dijo su madre. -Pero si tuviera familia, ellos hubieran ido a tratar de salvarlo. Y no vi a nadie tratar de hacerlo.

-Estás segura de que estaba solo, mamá??? -dijo Jennifer algo insegura.

-Sí. -dijo su madre. -Me fijé en los alrededores. No había nadie.

-Me pregunto dónde está su familia... -dijo Jennifer algo triste y preocupada.

-Le preguntaremos cuando despierte. Pero, no tan directamente. Debe acostumbrarse a nosotras primero antes de bombardearlo con preguntas que puedan ser complicadas para él. -dijo su madre.

En ese momento me retorcí un poco, listo para estar despierto al 100%.

-Mamá, ya está despertando! -dijo Jennifer sorprendida.

-Muy bien. Mejor ocúltate, Jenny. -dijo su madre. -Probablemente se asuste mucho si las dos estamos juntas. Cuando yo te indique, sal del escondite.

-OK, mamá. -dijo Jennifer y en eso, escuché como ella se retiraba.

Lentamente empecé a abrir los ojos. Me dolía la cabeza y me sentía mareado. Puse mi mano en mi cabeza y logré sentir que, en efecto, tenía vendas alrededor de mi cabeza. Al parecer, tenía una herida y alguien me vendó para detener el sangrado. En eso escuché a alguien hablarme.

-Hola, pequeño.

En eso volteé y mis ojos se abrieron en par en par. Era la misma Charizard de antes. No me percaté pero esta Charizard era algo vieja, pero muy grande. Los Charizard comunes tenían una altura de más o menos 1,50 metros de alto. Pero esta medía más de 2 metros. Quizás 2,10 metros. Me asusté y traté de correr, pero ya estaba cansado.

-No temas, pequeño. -dijo la Charizard con una voz muy dulce y maternal. Ya no sonaba agresiva como antes. -Yo no quiero hacerte daño. Estás a salvo aquí, en mi casa.

Casa???? -dije en mi mente. Miré a mi alrededor, y me di cuenta que, en efecto, estaba lo que parece ser el cuarto de una casa.

-En cuanto te salvé de esa Seviper salvaje, te desmayaste. No podía dejarte solo, así que te cargué en mis brazos y te llevé a mi casa. -dijo la Charizard mientras se acercaba de manera tranquila. -Después, me aseguré de curar tus heridas y que descansaras en una cama cómoda.

Cuando la vi acercarse, decidí no tratar de huír. Por alguna razón, ella me hacía sentir tranquilo, como una madre calmando a su hijo. Vi como ella se sentaba a mi lado con suavidad y me miraba de manera maternal.

-Tienes un nombre? -preguntó

Asentí con la cabeza.

La Charizard sonrío. -Me vas a decir cuál es, por favor?

-M... Me llamo A-Arthur... -dije muy nervioso.

-Un placer conocerte, Arthur. Mi nombre es Jessica. -dijo la Charizard con serenidad y con calma.

-U-Un placer. -dije con menos nervios.

-Qué hacías en el bosque tú solo???? -dijo Jessica un tanto preocupada

Cuando dijo esa pregunta, sentí como todos mis recuerdos con mi familia adoptiva de mi mundo regresaron de golpe en mi mente, incluyendo sus muertes. En eso, no lo pude soportar y entré en llanto. Estaba muy triste y emocionalmente quebrado y recordar eso dolía mucho. Al parecer, la Charizard compredió lo que pasó, porque lo que hizo me dejó perplejo.

-Shhhhhh, ya ya... Tranquilo, ya pasó. -dijo Jessica, quien antes de decir esas palabras, me dio un maternal y cálido abrazo para que me calme.

Yo no lo soporté más y correspondí el abrazo y seguí llorando. Ya no me importaba que me juzgue, yo solo quería dejar ir todo mi dolor.

Jessica solo sonríe y me consuela de la misma manera como toda madre consuela a sus hijos. -Shhhhh, tranquilo. Aquí estoy. Todo estará bien.

No paré de llorar. Extrañaba mucho a mi familia, y sabía que nunca los volvería a ver. Sentía como la Charizard acariciaba mi cabeza y la ponía con suavidad por donde estaba su corazón mientras sostenía el abrazo. En ese momento, dije algo que a partir de entonces, nada volvería a ser igual.

-M... M... Mamá... -dije por accidente, entre sollozos y lágrimas de dolor.

La Charizard se sorprendió cuando oyó esa palabra. Pero en vez de cuestionar mi motivo del por qué dije eso, simplemente sonrío empezó a mecerme de manera lenta y maternal y me dijo. -Shhhhhh, ya ya... Mamá está aquí... Mamá siempre te va a cuidar...

Cuando dijo eso, lentamente empezaba a llorar en menor cantidad... Hasta que dejé de llorar. En eso, aprovechó y empezó a tararear una melodía mientras me mecía con cariño y suavidad.

No me di cuenta, pero detrás de la puerta del cuarto, había una Bayleef que nos veía a los dos de una manera feliz.

-Entonces voy a tener a un hermanito... -dice la Bayleef discretamente con una sonrisa. -Mi sueño se hizo realidad. Muchas gracias... Mami.

Me mantuve aferrado a quien se convirtió en mi nueva madre por mucho tiempo, y lentamente empecé a sonreír. Después de todo lo que me acaba de pasar, después de que habían asesinado a mi familia adoptiva, después de esa angustia, después de casi convertirme en alimento de una Seviper, la vida quiso darme mi felicidad otra vez. Supongo que después de todas las cosas malas hayan pasado, uno siempre debe estar agradecido de las cosas buenas que la vida te da frente a ti.

-Ya te sientes mejor? -preguntó mi nueva madre mientras me sostenía en sus brazos.

Asentí con la cabeza, ya tranquilo.

Mi madre sonríe y lamió mi mejilla de manera maternal y cariñosa. -Je, eso me alegra.

No sé por qué, pero cuando hizo eso, empecé a reír, como si volviera a estar feliz después de mucho tiempo. Y creo que mamá notó eso, porque empezó a lamer mi cara una y otra vez de manera juguetona y maternal, haciendo que yo me ría sin parar.

-JAJAJAJAJAJAJAJAJA, NO BASTA!!! -dije mientras me reía de tanto afecto que me daba con cada lamida.

Mamá sonrío de manera maternal y me dio una última lamida afectiva en la mejilla para luego hocicar mi rostro suavemente. Eso hizo que me sonrojara un poco, pero me dejaba porque sentía que no lo hacía con malas intenciones. Sé que suena super raro, pero estoy siendo honesto.

-Me alegra que ya te sientas mejor, hijo. -dijo con una sonrisa afectiva.

-Gracias, mamá... Pero...

-Em, sucede algo??? -dijo confundida.

-Em... En dónde se supone que estoy???? Qué es este mundo???? -pregunté bastante perdido y confundido.

-"Mundo"???? Espera... Arthur, eres de otro mundo???? -dice Jessica sorprendida.

-Em... Sí. Creo.

- Oh, vaya. Con razón estabas muy confundido. -dijo mamá analizando lo que dije. -Bien, creo que debo empezar con presentarme-

-Yo ya sé qué eres tú. -dije interrumpiéndola antes de que termine. -Eres una Charizard y eres un Pokemon.

-Em... S... Sí...? Cómo sabías eso???

-En mi mundo, ustedes solo existen en la fantasía. La verdad, nunca creí que conocería algún Pokemon de verdad. Y no sé cómo llegué a este mundo... -dije confundido mientras le contaba mi historia. Mamá solo se dedicó a escuchar mi historia, poniendo mucha atención. Decidí omitir algunas cosas, puesto que no era de mucha importancia. Cuando le conté sobre mi familia asesinada, a ella se le encogió el corazón al saber que era huérfano nuevamente.

-Me alegra el haber decidido adoptarlo. No sé qué hubiera pasado si no lo hubiera hecho. -pensó mi madre mientras escuchaba mi historia.

-Em, mamá???? -dije mirándola.

-Sí, Arthur??? -preguntó mi madre.

-Em, no lo entendí bien, pero mientras estaba inconsciente, tú hablabas con alguien más???? -pregunté curioso.

-Jeje, sí, así es. -dijo mamá con una sonrisa.

-Eh? Con quién hablabas???? -pregunté más curioso aún.

-Pues con mi hija. -dijo ella con tranquilidad.

-"Hija"???? -pregunté muy confundido.

-La quieres conocer???? -preguntó mamá.

-Em... S-Sí??? -dije nervioso.

-Tranquilo, Arthur. Ella no es peligrosa y no va a hacerte daño. -dijo mamá mientras me quitaba los nervios con otro cálido abrazo.

-Lo prometes? -le pregunté.

-Palabra de dragón. -dijo mamá alzando su garra derecha en señal de juramento mientras que con la otra garra me sostenía en el abrazo.

-Bueno... Está bien. -dije un poco más seguro.

-Muy bien. -dijo mi madre, y giró en dirección a la puerta. -Ya puedes entrar, Jenny! Ven y conoce a Arthur.

-Bueno, por lo menos ya sé cómo llamarla, además de "hermana". -dije en mi mente.

Entonces la vi. De la puerta entró una criatura cuadrúpeda. Era algo grande, con un cuello largo, de un color amarillo un tanto oscuro. Sus ojos eran de color rojo, y tenía unas especies de hojas alrededor del cuello y una hoja afilada como adorno en su cabeza. Reconocí a esa criatura en menos de 2 segundos. Era una Bayleef. Y era una joven. Un poco mayor que yo, pero era joven.

La Bayleef comenzó a acercarse despacio para tratar de no asustarme. Entendí eso, así que no dije nada al respecto.

-Arthur, quiero que conozcas a tu nueva hemana mayor, Jennifer. -dijo mamá con una sonrisa y volteó a ver a Jennifer. -Jenny, este es tu nuevo hermanito, Arthur.

Miré a Jenny acercarse nerviosa y lentamente hasta mi cama mientras me miraba. Yo también estaba nervioso, y no dejaba de mirar cada movimiento que ella hacía. Mamá logró calmarme un poco dándome caricias para que me mantenga relajado, asegurándome de que todo estaba bien. En eso, Jenny dijo:

-E-Em... H... Hola. Soy Jenny. -dijo algo segura, pero con nervios.

-Em... Hola, Jenny. Yo... Yo soy Arthur. -dije un poco más seguro de mí mismo, para que Jenny pierda los nervios.

-Mamá, él va a ser mi hermanito??? -preguntó Jenny a mamá en un tono curioso.

-Jeje, así es, Jenny. -dijo mamá con una sonrisa.

Hubo un silencio de unos cortos minutos hasta que pasó algo que no me lo esperaba:

-AAAAAAAAAAY, ES TAN TIERNOOOOOOO!!!!!!! -dijo Jenny con mucha alegría, abalanzándose sobre mí y tumbándome en la cama, dándome un sobre salto en el proceso y empezó a hocicar mi rostro con el sueño mientras me abrazaba como toda hermana mayor amorosa.

-U-Ufff... -dije al momento en el que Jenny me derribó a la cama. Cuando me daba las caricias y el abrazo, empecé a sonrojar un montón de la vergüenza. Quería decirle que no haga eso, pero me apenaba mucho, y no quería sonar grosero.

-Jejeje, awwww, que tiernos se ven. -dijo mamá viéndonos a los dos.

Saben algo??? Creo que debería estar agradecido. Si quien sea que sea que haya asesinado a mis padres no lo hubiera hecho, lo más probable es que nunca haya podido ser capaz de conocer a mi nueva familia. Jenny y mi mamá son los seres más amigables que he conocido. Sí, he conocido a muchos seres similar a ellas (ya sabrán a quién me refiero pronto. XD), pero ellas fueron las primeras luego de viajar a este mundo.

No sabía de esto, pero... No todos los seres que conocí en ese mundo eran buenos...

en una zona lejos de mi nuevo hogar*

Una criatura en forma de serpiente estaba sentada en su trono lleno de oscuridad, siendo iluminada por unas cuantas antorchas. Una criatura bípeda de un aspecto algo tétrico y muy maligno se arrodilla ante la criatura en el trono.

-Majestad... Lo hemos confirmado. Un portal apareció hoy repentinamente esta noche en el Bosque Salvaje. -dijo la criatura bípeda con seriedad. -Por lo que se pudo averiguar, algo atravesó el portal mucho antes de que llegáramos a la zona. Sea lo que sea que haya atravezado el portal, ahora está en el Reino.

La Reina estaba algo pensativa, analizando la información que ha recibido.

-Bien. Muy bien. -dijo la Reino en un tono muy sombrío y cruel. Tan cruel, que a cualquiera le hubiera dado miedo a estar frente a ella. -Saben si había alguien en la zona en ese momento, General Bisharp????

-Hasta ahora no, Majestad. -dijo el General mientras se levanta. -Aún seguimos buscando.

La Reina suspira aburrida. -Faaaantástico. -dijo con sarcasmo. -Y qué hay con Rosette????

-La Princesa sigue con sus deberes y sus tareas, majestad. -dijo el General Bisharp.

-Bien... -dijo la Reina. -General, quiero que capture a todos los Pokemon o humanos que se encontraban en la zona. Saquen toda la información posible.

-Y si no tienen dicha información, Majestad??? -pregunta un tanto sombrío y curioso el General Bisharp.

-Entonces no nos sirven de nada... Mátenlos. -ordena de manera cruel la Reina.

-Como ordene, Su Majestad. -dijo el General Bisharp y se levanta, hace una pequeña reverencia y se retira sin protestar.

Mientras tanto, al otro lado de la habitación, una criatura con forma de serpiente más pequeña que la Reina, con brazos y piernas y con una mirada llena de bondad en lugar de malicia se agarra el pecho con dolor al escuchar la conversación, y se va a su habitación con lágrimas en los ojos y cierra de golpe la puerta.

Continuará...