(Nota: No muchos notaron esto, así que se los diré: El motivo del episodio anterior era preparar la aparición de otra de mis personajes, conocida para algunos que me conocen desde antes de que empezara mi cuenta de Fanfiction. (Tú sabes a quién me refiero, Themoon1997! XD) Y sé que al principio esta personaje puede ser un poco fastidiosa, pero tengan en mente que tendra ese tipo de espíritu positivo, inocente y tierno que te va a hacer dudar dos veces antes de juzgarla a la primera.

Y por cierto, escribo para pedir disculpas por no publicar nada durante los últimos meses. He estado distraído y por ello no pude hacerlos últimamente. Espero me disculpen. Además, una vez me acordé del capítulo, tuve que re-escribir algunas cosas, ya que habían algunas escenas en las que había escrito mal o le faltaban contexto.

Sin nada más que agregar, empecemos!!! XD)

No todo es lo que parece

(Narración: Arthur 1ª Persona)

Fue una mañana deprimente. Cuando Rose y yo pensábamos que habíamos logrado hacer una obra de bien y demostrar que las cosas siempre saldran bien, pasa esto. La Goodra que ayudamos a encontrar a su bebé, ella m... Mu... Oh, qué mas da? Murió! Eso pasó. Sé que no me debo sentir triste o culpable por esto, pero no puedo evitarlo! Y a pesar de esto, no quiero que los demás se enteren. No lo sé, de seguro pensarán mal de mí o algo así. Aj, no lo sé... Tal vez solo estoy exagerando... Pero, la verdad es... Yo ya fui testigo de ver a toda mi familia adoptiva morir frente a mis ojos... Me juré que nunca más volvería a precenciar tal cosa... Y ahora, la madre del huevo que cuidaba todo este tiempo, a quien tanto Rose como yo ayudamos a reencontrarse con su bebé... Ha muerto. Y no pude evitar que eso no pasara... Me siento mal. Ya no sé que hacer con el huevo ahora. Supongo que ahora cuidaré de él o ella mucho más, considerando que ya no tiene familia. Salvo nosotros. Sí, eso es. Voy a hacer que ella nunca esté sola. Seré su gran hemano mayor. Rose también pidió permiso a mi madre para cuidar al huevo también. Y a pesar de que Jenny se negó al instante de la idea, mamá la ignoró y aceptó la petición de Rose. Así que, podemos decir que quien salga del huevo, tendrá ahora 3 hermanos mayores. (O sea, Jenny, Arthur y Rose.)

Bueno, luego de eso, ya pasaron 2 meses. Rose y yo ya no estamos yendo a clases debido a que empezaron nuestras clases de verano. No obstante, esto hizo que Rose y yo no nos viéramos por mucha más frecuencia que antes, principalmente por su rol como princesa. Cuando hablamos en privado, me contó cómo ella sufrió mucho cuando su padre murió y su madre se volvió una asesina psicópata. Es increíble que haya tenido que pasar por esto. Yo también le conté sobre mí familia asesinada de mi mundo. Y con eso, nuestra amistad se hizo más fuerte que antes, haciendo que los dos nos hablemos con confianza.

No sabía de esto por el momento, pero mi madre veía algo bueno en Rose. Todo el tiempo la defendía de los insultos de Jenny. Aunque, para ser honesto, yo también la defendía. Parece ser que Rose le habrá dicho la verdad a mi mamá. Digo, no creo que mi madre decida ser así de buena con ella tan rápido. Estoy seguro que debieron haber tenido una conversación antes de que todo continuara. Bueno, debo decir que después de eso mi madre y Rose se veían más unidas, o eso creo yo. La verdad, me alegra que Rose por lo menos tenga una amiga, aunque se trate de mi mamá.

Pero... Por alguna razón... Tengo un muy mal presentimiento... Siento que algo malo se aproxima... Y en cuanto llegue, el mundo correrá un grave peligro.

Mientras tanto, en otro mundo...

(Narración: Anónimo 3ª Persona)

En un lugar muy distinto, un hombre de edad avanzada, con cabello alborotado y en puntas caminaba en un pasillo en lo que supuestamente es una especie de guarida. En las paredes del pasillo, habían unos cuadros. En ellos, se veían a este mismo tipo, en un estado más joven. Se sabe que se trataba de el, puesto que la forma de su cabello era la misma, y porque, al igual que los cuadros, el hombre tenía puesto un collar encadenado con la figura de una corona de plata.

-Sora. -dice una voz en el vacío al hombre que pasaba en el pasillo. -Xehanort prepara otro ataque.

-Otra vez? -menciona el viejo Sora, parecía estar fastidiado. -Ya no puedo meterme en esas cosas. Estoy muy viejo para esto.

-Necesitas un heredero. Alguien que sepa cómo usar tu Llave Espada. Y pueda cargar con el peso de destruir a Xehanort de una vez por todas. -decía la voz misteriosa.

El viejo se mantenía pensativo. -No hay nadie que pueda cargar con ese peso. Él es inmortal. Muy poderoso. Y tiene un ejército. Qué oportunidad tendría este elegido????

-Solo, quizás no mucho. Pero si lo entrenas-

-"Entrenar"?! -le interrumpe el anciano. -Se realista! Ya no hay más portadores. No tenemos a quién más entrenar.

-... Tal vez sí... -menciona la voz. -Sí hay 2...

En eso hubo un silencio total. El anciano mira hacia arriba y a su alrededor, y una vez que se dió cuenta que estaba solo de nuevo, suspiró algo fastidiado.

-No sé a quién te refieres, viejo amigo. Pero si lo que dices es cierto... Entonces habrá que encontrarlos rápido... Arceus.

(Narración: Arthur 1ª Persona)

Después de unos días, cuando Rose y yo regresábamos para ver cómo estaba el huevo, no podíamos creer lo que presenciamos: Cuando nos acercamos a mi habitación, oímos un llanto de bebé. En eso nos miramos confundidos.

-Qué es eso??? -pregunté extrañado.

-Suena como un bebé. -responde Rose con el mismo tono confundido.

Y al instante, entendimos qué podía ser.

-EL BEBÉ!!! -exclamamos al mismo tiempo, y entramos al instante a la habitación.

Buscamos en todos lados, y logramos ver a una criatura con una apariencia de una masa de baba llorando en medio de la cama. Para los que no saben de qué especie de Pokemon nos referimos, hablamos de un Goomy, la especie de Tipo Dragón más débil de todos.

-Aaaaaaaaaaawwwww, pobrecito. -dijimos al mismo tiempo al ver asustada a esa Gommy (luego nos dimos cuenta de que era una "ella" y no un "él").

Acto seguido, Rose ya se había acercado a la Goomy para cargarla y consolarla. Y en efecto, lo logró. La Goomy se calmó al instante ni bien sintió que Rose la cargaba y que yo me acercaba. Es más, empezó a reír y a sonreír al vernos juntos. No sé ustedes, pero ha pasado mucho desde que un ser tan joven me miraba con unos ojos tan inocentes y... Bueno... Kawai. No hay otra manera de expresarlo, mas que decir que... Ella es kawai.

-Cómo la llamaremos????? -pregunta Rose mientras mantiene a la Goomy en sus brazos.

Me puse a pensar. Si tenía que ponerle un nombre, tenía que ser uno que vaya con su personalidad. Después de varios minutos estando pensativo, y viendo como la Goomy jugaba con inocencia con Rose, tomé una decisión.

-Ya sé. -dije mientras mostraba señales de afecto a la pequeña Goomy, quien empezó a reír feliz y hacer sonidos alegres de bebé. -La llamaremos "Emily".

-"Emily"??? -repitió Rose. -Y por qué ese nombre????

-La verdad, no lo sé. Con tanta personalidad alegre que tiene, pensé que solo un nombre muy tierno le vendría bien. Y "Emily" era el único que se me ocurrió. Por qué preguntas???

-Por nada. Es solo que a mí también me gustó ese nombre. -respondió Rose con una sonrisa abrazando a la Goomy en el proceso.

Con eso, sonreí y miré a la Goomy. -Dime, Emily: Te gusta el nombre que te escogí????

Emily empezó a hacer sonidos de bebé feliz, indicando que su respuesta era un sí. Tanto Rose como yo no pudimos evitar reír de alegría. Eramos como un trío de amigos, o algo así.

Luego de eso, le contamos a mamá y a Jenny sobre Emily y vaya que estaban sorprendidas. La razón de ello era debido a que, sorprendentemente, Emily nació "muy rápido". Nos dijeron que el nacimiento de un Goomy era un proceso muy lento y de que se supone que Emily debía nacer en unos 4 meses todavía, y que era la primera vez que un Goomy salía del huevo tan rápido. Voy a admitirlo: Cuando lo dijo de ese modo, este sí era un caso extraño. Pero, la revisamos y ella no parecía tener alguna señal de ser diferente o de tener alguna discapacidad, lo cual era mucho más confuso de comprender. De todos modos, nos rendimos después de revisarla por media hora.

-Bueno, si no encontramos nada, voy a suponer que todo estará bien. -dijo mi madre ya rendida.

-Estás segura??? Y si algo pasa??? -menciona Jenny con preocupación.

-Supongo que lo lidiaremos en su momento. -responde Rose mientras cargaba a Emily.

-Rose tiene razón. -añadí. -Si hasta ahora no ha pasado nada que vaya a dañarla o a enfermarse, no hay razón de tener que preocuparnos, verdad????

Eventualmente, todos asentimos y hasta ahora, no se volvió a mencionar el tema. Y la verdad, no creo que nos vayamos a preocupar: Si Emily no muestra ninguna señal de fastidio respecto a esto, no creo que haya problemas.

(Narración: Anónimo 3ª Persona.)

Rose estaba de camino de regreso a su casa, en el castillo. Iba por el mismo camino de siempre por su cuenta. Arthur le sugirió dos veces en acompañarla, pero ella insistió en ir sola esta vez. Sin querer molestarla, Arthur decidió hacerle caso y dejar que ella vaya sola, si tanto insistía. Y mientras ella estaba en mitad del camino, como era de esperarse, algo sucedió.

De repente, empezó a escuchar unos gemidos de cansancio y dolor, como si alguien estuviera entrenando muy duro. En eso ella se desvió, se ocultó por si acaso encuentra algo que no debió ver, y presenció algo que no se esperaba: era Galadriel entrenando en frente de su madre. Eso, o lo que mas bien parecía ser, su madre sobre-explotándola al límite.

-Vamos, mocosa. No me digas que este es tu límite. -dijo Galadriel con un aire de superioridad sobre su hija.

Galadriel a penas y se ponía de pie, tambaleándose por el dolor y cansancio en sus huesos y músculos.

-N... No... No he... T... Terminado... -responde Galadriel con dificultad mientras escupía algo de sangre y trataba de juntar lo que le queda de fuerza de voluntad para ponerse de pie completamente.

Galadriel solo se burla con aire de superioridad. -Entonces deja de lloriquear y continúa.

Rose observa como el entrenamiento de Galadriel, el cual era exageradamente peligroso para alguien como ella la debilitaba poco a poco y como su madre era igual de inmoral que la Reina Annabelle. No. Quizás peor. No podría saberlo con exactitud, considerando que Galadriel nunca quiso tener una pizca de empatía con ella. Eso la deprimió un poco. En serio quería detener esto. Es más, estaba a punto de hacerlo cuando...

-Ya fue suficiente, Galaxia! -mencionó la voz de un hombre.

Todos, incluyendo Rose ocultándose en los arbustos, voltearon y dirigieron sus ojos a la fuente de donde vino esa voz. Lo que presenciaron fue a un corcel de más o menos de la edad de Galaxia, y que el color de sus ojos, cola y crin eran iguales a los de Galadriel. Y lo que era más peculiar, era que este corcel también tenía cuerno y alas, por lo que Rose pudo deducir con facilidad que eran de la misma especie.

-Vaya, vaya, vaya. Miren quién por fin decidió aparecer y dejar de ser un vago sin remedio.

Galadriel, con una voz y energías bastante agotadas, no pudo evitar soltar una lagrimita de dolor y sufrimiento.

-Ya fue suficiente entrenamiento por hoy, Galaxia. No olvides que es nuestra hija a quien estás tratando. -menciona el corcel con un tono algo molesto y demandante, mientras mostraba simpatía por su hija y trataba de entrar en razón a su mujer.

-Y a mí qué chucha me importa esas mamadas, pendejadas, o como les quieras llamar? Si no se puede defender, pues no sirve para nada. Solo será un maldito estorbo. -le interrumpe y reprocha Galaxia con una actitud muy arrogante, detestable y egoísta, mientras mira indiferente tanto a su esposo como a su hija. -Ni siquiera sé por qué me molesté en hacerlo contigo o mantener a esta inútil si ni puede aguantar un entrenamiento básico.

-"Básico"? "Básico" mi título de realeza! Esto es explotación y abuso infantil. Sin mencionar que es bastante exagerado este término para describir este supuesto "entrenamiento". -se quejó Rose en su mente al escuchar las palabras de Galaxia salir de sus labios de esa forma.

-Sabes qué? Me rindo. Haz lo que quieras, me importa un carajo. Yo me largo. -se queja Galadriel de mala gana y en ese momento abre un portal y entra en este, para que luego desaparezca sin dejar rastro.

Una vez que ella se fuera, Galadriel se desploma al suelo, bastante cansada y herida. El corcel corre hacia donde ella estaba y la carga con delicadeza.

-P... P... Papi... -dice Galadriel con mucho dolor y con lágrimas, viendo a su padre con dificultad.

-Tranquila. Ya me aseguraré que te sientas mejor, cariño. Solo resiste. -le comforta su padre para mantenerla calmada.

El corcel ilumina su cuerno y empieza a curar las heridas de Galadriel como si nunca hubieran estado allí. Rose se impresionó mucho al ver tal cosa, puesto que eso nunca pasaba en su mundo, y por decirlo así, le dio cierta curiosidad ese poder.

El corcel pone a Galadriel sobre su lomo y abre un portal con su magia. -Ven. Vamos a casa para que te mejores más rápido.

-O... OK... Papi. -dice Galadriel con cansancio y cierra los ojos agotada para descansar.

Y dicho esto, el corcel cruza el portal sin mucha preocupación y tanto Galadriel como él desaparecieron de la vista de Rose.

-Oh, rayos. -dijo ella y sin siquiera pensarlo, ni dándose cuenta de lo que estaba a punto de hacer, sale de su escondite y corre hacia el portal, logrando atravesarlo en el último segundo para que luego dicho portal se cerrara y desapareciera de la vista de cualquiera que haya visto tal acto.

Mientras eso pasaba, en dónde estaba la casa de Arthur, de repente el tambalea un momento, como si algo lo hubiera afectado.

-Eh? -se pregunta Arthur mientras mira a su alrededor algo confundido.

-Te ocurre algo? -menciona Jenny al ver a su hermano con esa expresión.

-Em, no, no fue nada. -le asegura Arthur a su hermana para no preocuparla.

Dicho eso, y cuando Jenny se retira, Arthur voltea a ver al cielo nocturno y al mismo tiempo, Emily estaba observando en la misma dirección, como si ella también lo hubiera sentido.

-Rose...? Me llamaste???? -pregunta Arthur a si mismo confundido e intrigado por la sensación que sintió hace unos momentos.

Continuará...