"¿La moral es algo corruptible?"
¿Qué refleja mejor? ¿El agua limpia o el agua sucia? Sí los ojos son las ventanas del alma, ¿podemos reflejarnos mejor en un alma pura o impura?
Death he Kid golpea el espejo, con el ceño tan fruncido que pareciera que sus cejas se fueran a unir – y como le gustaría que algo así sucediera. Habían pasado tan solo unos minutos e intentaba inútilmente contactar con Maka. Era extraño no iba a negarlo, hasta hace unas horas, todo marchaba en orden.
— Olvidalo, Kid. —Soul intenta hacerlo desistir al notar que era imposible que el espejo volviera a funcionar. O al menos, por el momento.
— No puedo creerlo, ¿como no me di cuenta de esto? — Un suspiro de puro cansancio, Kid se aparta del espejo frustrado.
No podía creer lo distraído que estaba.
— Esto ya no importa, Kid. — El albino posa su mano en el hombro del joven Dios.— Vamos por Maka. Ya te dije que no puede moverse de donde está. —Indica, haciéndole recordar la urgencia en la que se encontraban.
El Death acepta, resignado. Luego vería exactamente que es lo que andaba mal con el dichoso espejo.
Fuera de la Death Room, los pasos son apresurados en ambos. Una extraña sensación aplastante los abordaba, casi como si la Academia estuviese inundada en desesperación. Soul no aparta su mirada del frente, tomando la delantera, ¿por qué sentía que estaba corriendo?
— Maka estaba tratando de ubicar el alma desaparecida pero ha encontrado una anomalía. —Inicia Soul, avanzando por los pasillos de Shibusen.
— ¿Qué clase de anomalía, además de que desapareció por completo? — ironiza Kid, acomodándose la capa negra en su hombros.
— Creemos que no está en la Tierra. —menciona a la vez que se acercan a las afueras de Shibusen.
El Death le observa, escéptico.
— ¿Qué significa?—entrecierra los ojos, no le gustaba a donde iba esa conversación.
Tenia cierta sospecha de a donde quería llegar, pero le parecía increíble. O al menos confiaba en que era imposible.
¿Si quera tendría una razón para hacerlo? Se supone que ya no sería enemigos.
Además, Soul ni Maka harían una acusación como esa.
"Escucha"
— ...estoy seguro que no fueron ellas, pero sabemos que hay alguien más que puede hacer lo mis- ¿Kid? ¿Estas ahí?
Las palabras de Soul, quedaban en el aire, lejos de la atención del Death, cuya mirada solo estaba centrada en el cielo. Aquella voz otra vez, esa que se le hacía tan familiar. Y en esta ocasión creía saber de donde venía.
Sus pies no se mueven, le es imposible quitar sus ojos de encima. La respiración se detiene, podía jurar que incluso su circulación había parado. Aunque intentara girarse a Soul y decirle que se encontraba bien, le era imposible. Estaría mintiendo, y en segundo lugar, ni siquiera se sentía capaz de realizar siquiera alguna acción.
Su mente solo estaba centrada en una cosa.
La Luna Negra.
Sabe que Soul lo sacude, buscando reacción alguna, pero es incapaz de sentir su tacto. Como si todos sus sentidos hubiesen desaparecido.
Era muy tarde cuando se dieron cuenta de lo que sucedía.
Los gritos del albino no tardaron en escucharse, pidiendo ayuda a las armas y técnicos más cercanos.
Sus ojos dorados siguen enfocados en la Luna, juraba que esta le observaba, como un enorme ojo en el cielo. Tiene la necesidad de invocar a Beelzebub, ir hasta allá ¿Era una locura hacerlo? Quién sabe.
Quizá no estaba del todo equivocado.
Pero sabe que algo anda mal en él, lo presiente ahí en su alma.
Como si se rompiera.
Chrona lo estaba llamando, ¿o era Ashura? Aquello no lo puede saber con seguridad, sin embargo hay algo que sí.
Su alma se estaba quebrando.
La Luna Negra parecía absorberlo todo.
