Love live / love live sunshine no nos pertenecen, son de sus respectivos creadores!
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Aclaración:
Este capitulo contiene escenas un tanto fuertes, así que se pide discreción al lector, ya que aun no hemos cambiado la "clasificación" del fic, pero lo haremos para los siguientes capítulos, por su contenido, este capitulo es el más largo hasta el momento... jeje~
Disfrute su lectura little demons~
- "Te voy a dar un beso de despedida antes de partir hacia la tierra de la tristeza, un mundo sin amor"...- Loveless World, μ's
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No podía parar de llorar, me sentía sucia, estaba molesta conmigo misma.- ¿Cómo pude hacerle esto a Ruby-chan?.- seguía llorando mientras tomaba su cabeza con evidente frustración.- ella es el amor de mi vida-zura, los dioses son testigo de ello, pero….pero ¿¡qué rayos me está pasando!?.- levantaba la voz con molestia.- ¿por qué caí tan fácilmente? ¿por qué demonios lo disfrute? No! no,no,no,no!.- apretaba su cabeza con frustración, haciendo que sus palmas se llenaran de lágrimas.
Con una agitada respiración y una evidente frustración se encaminó hacia el baño más cercano, sabía que estaría desocupado, era tarde alumnas casi no habían en el instituto.
Se acercó al lavabo para mojarse la cara con un poco de agua para tratar de calmarse, levanto su vista encontrándose con su reflejo, uno que ante sus ojos era distinto, no se reconocía a sí misma.
Golpeo el espejo con su palma sin hacerse daño, sentía asco de sí misma, un gran sentimiento de coraje acompañado de una exacerbada furia recorría su cuerpo, volvía a golpear el espejo, dejando salir unas traicioneras lágrimas.
-Ruby-chan….Ruby-chan, yo te amo-zura, haz sido lo mejor que me ha pasado en la vida…- bajaba su cabeza.- lo siento, de verdad lo siento Ruby-chan…
Levanto su vista, miró con rabia aquel que reflejaba su lado más oscuro, secó sus lágrimas para enfrentarse a sí misma… a esa Maru con mirada lujuriosa, a aquella Maru oscura.
Esta verla tan vulnerable solo atino a sonreír con burla.- Ora…¿Qué quieres en realidad, Maru?.- quedo perpleja antes estás palabras.- No sé supone que íbamos a cumplir con el trato de Dia-san, hacer cómo que esto jamás paso, no? con esto ella la dejaría en paz…entonces….- mantuvo la mirada.- ¿por qué lo disfrutaste tanto?
Abrió su boca pero de ella no salió ninguna palabra, su mente comenzó a jugar con ella, haciéndola evocar el encuentro con la pelinegra, toco sus labios reviviendo cómo estos habían sido capturados por la mayor, recordó su aroma, como su experta lengua sabía hacer maravillas cuando la tocaba, la manera que ella la acariciaba, como masajeaba de manera tan hábil sus senos, pero también recordó aquellos encantadores ojos.- esos ojos….
- Ora ¿Qué esperabas? Son hermanas por eso sus ojos te hechizaron.- continuaba hablando su lado oscuro.- te sentías cómoda con Dia, si lo piensas bien es prácticamente hacerlo indirectamente con Ruby.- sonrió lascivamente
-Pero Ruby-chan aún no está lista para ello-zura.- contradecía a su otro yo.- no la quiero presionar con eso...
-A ver Maru, piensa por unos segundos…-decía su reflejo.- en realidad ¿amas a Ruby?
Ante aquella extraña pregunta, la cual no pude contestar de inmediato, me golpee a mí misma.- ¿Por qué rayos pensé eso-zura?... claro que amo a Ruby-chan, lo hago con toda mi alma, ella es todo para mí, mi amado ángel que bajo del cielo, solo para….
-¿Sólo para?.- preguntaba su otro yo
-para…mi.-contestaba decidida la castaña.
-¿Ruby?…-respondía su reflejo
- Ruby-chan es mía, solo mía y de nadie más.- continuo la ojidorada.- ella es mi ángel, no la pienso compartir con nadie más.
Miré sorprendida mi reflejo, comencé a reflexionar en lo que había dicho, hasta que me respondió.- Ora! con todos los libros que hemos leído, no te dan una idea que lo que acabas de decir es enfermizo? No puedes ser tan posesiva con ella.
-Pero la amo-zura.- respondía apresuradamente
- ¿Qué es lo que amas de ella?.- preguntaba un tanto divertida su otro yo.
-Eehh?!.- no se esperaba aquella pregunta.
-Lo que escuchaste, ¿Qué es lo que amas de ella en realidad?.- continuaba.- ¿Amas su belleza? ¿Su forma de ser? ¿Su inocencia? ¿SU PUREZA?
-Su pureza….- salía de los labios de la castaña.- es cierto, Ruby-chan es demasiado pura-zura.- continuo con su argumentación.- es tan linda con ese cabello rojizo como el fuego, esos ojos aqua, cada vez que los veo…es como si vieras un hermoso manantial en ellos, su piel tan suave, sus mejillas rosadas, su aroma….ahh… el aroma de Ruby-chan….-se perdía en sus pensamientos.
Su otro yo la escuchaba atentamente, observando de paso sus reacciones.
-Recuerdo cuando nos besamos en la biblioteca, su aroma era tan…- continuaba con la idea.- tan único, era como afrodisiaco, si hubiéramos tenido más tiempo a solas…
-Ora~ ¿Querías más, no es así?.- dijo levantando una ceja.
-Si pero no, no de esa manera tan perversa que estás pensando.- miraba molestaba al espejo.- era un momento muy hermoso de nosotras dos, nuestro primer beso.
-Para Ruby fue su primer beso, para ti no.- contraatacaba.- olvidaste que tu primer beso fue con su hermana, y lo disfrutaste mucho.
-No, no es verdad, yo no disfrute-zura.- se defendía
-Ora…¿cómo qué no?, no recuerdas como querías todo de ella.- la miraba burlonamente.- Dia es hermosa, eso nadie lo puede negar, cariño… pero sabes? Ruby se pondrá así o más bella aun cuando crezca, no olvides que son hermanas.
Abrió sus ojos con sorpresa ante la mención de aquellas palabras, viendo que tenía su atención continuo con la idea.- podrías considerar esto como una especie de entrenamiento. Haz olvidado cuando Ruby estaba colocándose su bañador, cómo tu no podías apartar la mirada?.-sonrió lascivamente.- Sus caderas a pesar de ser aun pequeñas no pasan desapercibidas para las lascivas miradas de los hombres, Ora~ imaginas que harían con ella?
Ante estas palabras Hanamaru cayo de rodillas al suelo, imaginando bastantes cosas subidas de tono, un inmenso frio recorrió su espalda, toda su piel.- No, no! yo no permitiría algo como eso, Ruby-chan…Ruby-chan es mía, no dejaría que nadie más la toque, excepto yo! .- su voz salió un tanto inusual, más ronca, estaba cansada de esta disputa mental que estaba teniendo.
-¿Quieres que continúe?.- la desafiaba la otra castaña.- no eres muy honesta contigo misma.- una retorcida y lujuriosa sonrisa se escapó de sus labios.- si quieres puedo ayudarte a que veas a Ruby como la mujer que es, una de-li-cio-sa mujer que está esperando por ser disfrutada, esas tersas, blancas y suaves piernas, imaginas como debe ser acariciarlas, besarlas, lamerlas?
Llevo sus manos a su cabeza tratando de tapar sus oídos, no quería escuchar eso.- Basta!.
-Cada centímetro de su piel, caliente y suave, desde sus pies hasta su cabeza, escucharla gemir de placer…ora~.- continuaba su lado oscuro.
-Basta, Basta!.- movía su cabeza con desesperación
-Sentir su plano abdomen, tocar sus delicados pechos.- su mirada se oscurecía con cada idea expuesta.
-Detente! Basta! Ya no más.- miraba jadeando al espejo.- no ves que Ruby-chan ha sido siempre buena conmigo, se preocupa por mí, no solo es mi novia es mi mejor amiga…quizás la única que tengo desde el preescolar….desde que….desde que Yoshiko-chan y yo nos alejamos… no tenía a nadie solo a mis libros, entonces apareció ella para salvarme de mi soledad, me ofreció su amistad, su confianza, me dio mucho más de lo que yo pude haberle ofrecido! … inclusive, me dio su amor.- terminaba por derramar lágrimas.
Su contraparte suspiró.- eso, ya lo sé…
-Yo solo quiero devolverle el favor, que sepa que también puedo ofrecerle algo a cambio-zura.- decía la amante de los libros.- quiero probarle que en verdad la amo, que nuestra relación es lo más preciado que tengo, pero….pero después de lo que paso hoy…yo…yo…¡¿cómo podré a verla a los ojos?!
Bajo su mirad, tomando aliento para poder continuar.- ella…ella jamás debe enterarse de esto-zura, me llevaré este secreto a la tumba, sé que lo hago por su bien, su más grande sueño…
-Dia-san… .- dijo apenas audible la otra castaña.
-Es su culpa, por qué de todas las chicas que hay en esta escuela…porque tenías que elegirme precisamente a mí…- cerraba sus ojos, manteniendo su posición.- por qué tenías que interponerte en los sueños de Ruby-chan, por qué…porqué!?
-Ora~…Ya sabes que hacer…- decía su reflejo mirando la patética escena.
Levanto su mirada, la cual reflejaba su molestia, respiro profundamente para ordenar sus pensamientos, asintiendo antes las palabras de su "compañera".- Sí, me asegurare de hacerle pagar por todo esto, Dia-senpai, quiere divertirse no? entonces mañana me aseguraré de darle la diversión de su vida, acabaré con esto para volver a mi vida normal junto a mi Ruby, esto no quedará asi!.
-No te preocupes, nos encargaremos de ella…-pudo ver como su contraparte le sonreía apoyando su determinación
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El día tan esperado había llegado, un nuevo día en el cual iba a ser decisivo para cierta castaña, quien tenía su mente claro lo que debía hacer, por su amada novia.
-Buenos días hanamaru-chan.- se acercaba a ella una sonriente pelirroja, quien la abrazo por la espalda, mantenía una bella sonría en sus labios, la cual fue borrada cuando noto el rostro que tenía la nombrada.- ¿Hanamaru-chan, estas bien?
- Ahh….Si Ruby-chan, estoy bien-zura.-
-Mh.. Porqué tienes los ojos tan rojos e hinchados?.- preguntaba totalmente preocupada la Kurosawa.- ¿te sucedió algo ayer?
-Ora…bueno…- entrecerraba sus ojos.- piensa Maru, piensa en algo!.- se regañaba mentalmente.- debió ser el polvo de los libros de la biblioteca, ayer hicieron que derramará muchas lágrimas, no te preocupes Ruby-chan no es nada de qué preocuparse-zura.
-Podemos ir a la enfermaría, quizás ahí tengan algo con que puedan ayudarte.- decía un tanto esperanzada la menor.
-Sí creo que iré Ruby-chan.- le otorgaba una cálida sonrisa.- gracias por preocuparte
-Tu bienestar es importante para mi Hanamaru-chan.- respondía sonriendo.- haría lo que sea por ti no importa que, yo lo hare por ti.
-Gracias Ruby-chan.- sabía que estas palabras le dolerían.- no debes enterarte jamás de eso.-pensó, dándole una amarga sonrisa.- deberíamos apresurarnos, las clases están por comenzar-zura.
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El día trascurrió más o menos normal, ambas chicas de primero almorzaron juntas, luego de ello estuvieron con sus senpais en el salón del club, posteriormente tuvieron su práctica, algo que hizo que la pequeña Kunikida bajará la tensión que tenía.
-Eh?! hoy también tienes trabajo en la biblioteca Hanamaru-chan?.-
-Si Ruby-chan, ayer por el polvo tuve que dejarlo-zura.- sonreía ante el puchero de su novia.- me estaba haciendo daño, así que decidí dejarlo para hoy
-Está bien Hanamaru-chan.- respondía un tanto decaída.- debo ir por un paquete de onee-chan a Numazu, me encargo que fuera por el a la oficina postal.
-Espera ¿qué?.- miraba sorprendida y confusa a la pelirroja.
-Ocurre algo, Hanamaru-chan?.- no comprendía el repentino cambio de actitud de su novia.
- Es obra de Dia-san .- pensaba.- Se aseguró incluso de mantenerla lejos, solo por hoy.
-¿Hanamaru-chan?.- movía su mano cerca de la cara de la castaña.-¿todo bien?
-Ah…eh… lo siento me quede pensando… - decía un tanto apenada.- lamento no poder ir contigo Ruby-chan, pero te prometo que mañana iremos a donde quieras después de las practicas, si?
-Está bien Hanamaru-chan.- negaba con su cabeza.- no te preocupes .- dicho eso abrazo a su novia.- Te amo Hanamaru-chan, ganbaruby!.- Hizo su típica pose.- adiós~!
La ojidorada solo pudo responder.-Hasta mañana zura.- observó cómo su novia la dejaba, quedándose en el lugar mientras su silueta se perdía de vista.
Cerro sus ojos unos segundos para prepararse mentalmente para lo que se avecinaba.- muy bien, estoy lista-zura.- se dijo.- acabemos con esto de una vez, después haré como que nunca paso.
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La pequeña caminaba hacia la sala del consejo estudiantil, se quedó parada fuera de esta, contemplando la puerta, pudo distinguir una figura moviéndose dentro de ella.
-Bien, debe ser ella.- suspiró.-aquí voy-zura….
Tocó la puerta llamando la atención de la pelinegra que estaba en su interior
-Mari-san, más te vale que sea importante, tengo mucho trabajo que hacer.- reprochaba Dia desde el interior.
-No soy Mari-senpai.- respondió la castaña desde la puerta.
Dia sonrió ante aquella voz.- esa voz….-pensó.- pasa
Se quedó en su lugar viendo como su invitada entraba en su oficina, quedando todo en un incómodo silencio, hasta que la mayor decidió romperlo.
-Buenas tardes kunikida-san.- dijo cortésmente.- había olvidado completamente que teníamos asuntos que atender hoy, por favor no te quedes ahí, adelante, y cierra la puerta con seguro, si eres tan amable.
La castaña sin protestar obedeció a su senpai cerrando la puerta, tal como ella le pidió. Lo menos que quería es que algún tercero las descubriera y le llegaran a contarle el chisme a su novia, o peor aún las descubriera en pleno acto.
-Kunikida-san toma asiento, por favor.-
Observo como la pequeña se acercaba y tomaba asiento, notando algo un tanto extraño.- Te vez tensa, Kunikida-san
Hanamaru al escuchar ese tono tan normal usado por Dia, la hizo sentir aún más incómoda de lo que ya estaba, además de confundirla de su objetivo por el cual estaba hoy ahí, se sentía un tanto decepcionada, en cierto modo esperaba que la chica usará nuevamente ese tono tan profundo y sensual que había escuchado ayer.
-Esto se siente tan fuera de lugar, espero que no sea una broma o se arrepentirá senpai.- pensaba chica de ojos dorados. - Estoy bien.
-¿Estas segura?.- preguntaba nuevamente la mayor.
-Si.- respondía de una forma totalmente fría y seca, carente de toda emoción.
Volteo para mirar a su senpai, y entonces lo noto, su respuesta había causado algo en la pelinegra, su mirada era la que ella estaba esperando, la que deseaba ver, una totalmente contraria a la mirada pacifica que tenía cuando ella entro a la sala del consejo estudiantil.
La de listón verde se acercó a la castaña, posando sus manos en sus hombros, para luego decirle.- Estas muy tensa Kunikida-san, quizás un masaje te ayudaría a relajarte, ¿no te parece?
Para la chica de primero era totalmente difícil poder descifrar los cambios de la mayor, ni mucho menos saber que le sucedía por el tono de su voz, realmente era buena ocultando cierta cosas.
-Le dije que estoy bien.- trato de zafarse de su agarre pero fallo.- solo acabemos con esto del acuerdo -zura.- respondía totalmente demandante.
-Kunikida-san…deberías relajarte un poco, hagamos que este encuentro sea….-se acercó a la oreja de la menor, cambiando el tono de su voz a uno más lento, profundo y un tanto irresistible para su presa.- más agradable para ambas…
Aquellas palabras hicieron a la chica tensarse aún más no solo por la cercanía de la ojiaqua sino el cómo las había pronunciado. Poco a poco comenzó a mover sus manos lenta y suavemente sobre los hombros de la más baja, dándole una agradable y relajante sensación.
-Sus manos son increíbles, dios se siente tan bien-zura.- pensaba hasta que se regañó mentalmente.- espera concéntrate Maru, no caigas en su juego mantente firme!... haz que se satisfaga, para así acabar luego con todo esto, quizás se nota que no lo disfruto, se aburra de esto.- pensaba
La perceptiva mayor se percató de la posible disputa mental que estaba teniendo su preciada presa, por lo que aumento la calidad y delicadeza de su masaje, haciendo que la pequeña se relajará y dejará aquella tensión acumulada.
- ¿Te sientes mejor, Hanamaru-chan? .- dijo en un tono un tanto juguetón.
La pequeña Kunikida detestaba aquella influencia que tenía Dia sobre ella, un tanto relajada, contesto.- No me llame así, de acuerdo ¿Kurosawa-senpai?
Ante la respuesta de la pequeña sonrió.- No tiene por qué ser tan formal Hanamaru-san, llámame por mi nombre…-le susurro.- Déjate llevar.
Dejo la labor que realizaba en los hombros de la contraria, para aventurarse en masajear los pechos de la castaña quien al sentir el hábil contacto de su senpai comenzó a tener varias sensaciones, unas increíbles sensaciones que le llevaron a olvidarse de su mal humor.
-oh por kami-sama que técnica-zura, debes resistir Maru.- se decía a si misma.- resiste, se fuerte.
-Vaya, tus pechos son grandes Kunikida-san, sobre todo suaves, apetecibles.- le susurro con una voz un tanto serena.- relájate…
La pelinegra bajo la velocidad del masaje aumentando las sensaciones en el cuerpo de la menor, fue bajando aún más sus manos, dando comienzo a un masaje desde abajo, como si estuviera comprobando que la mercancía es de buena calidad.
La respiración de la ojidorada comenzó a cambiar pasando de una agitada a una más pesada y profunda, delatándola.- sabe lo que hace, detesto que mi cuerpo me delaté.-pensaba
-Sé que le gusta, Hanamaru-san, no puede mentirme.- le volvía a susurrar con una voz un tanto sexy.- su cuerpo la delata, solo relájese
Libero una de sus manos que estaban ocupándose de mis senos para sujetar mi barbilla, haciéndome levantar la vista y posarla hacía el cielo, para unos segundos después….
-Mm….ahh…- Sus labios, ella me estaba besando el cuello.- dios sus labios son tan suaves, tan finos, increíbles-zura!.- pensé, luego de ello pude sentir como su respiración se profundizaba, acaso ella estaba olfateándome?
La ojiverde separo sus finos labios del blanco cuello de la castaña para hablar.- Hueles muy bien Kunikida-san, tu aroma es tan delicioso…además ¿qué es ese olor?.- decía calmadamente.- oh imagine para quien eran esos panes que hizo anoche Ruby, es todo un amor al parecer~
-No menciones a Ruby-chan! por favor.- le decía en un tono suplicante.- no es suficiente con esto? no es necesario que mencione a mi preciosa novia, ella en el almuerzo me ofreció aquellos panecillos, se vía tan feliz viéndome comerlos.- sonrió melancólicamente.- no sé qué forma agradecérselo, ella en verdad se preocupa mucho por mí.
Unas lastimosas lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas de la chica de primero, al recordar aquella escena con su amada novia.- Ruby-chan, lo siento…. Pero esto lo hago por ti…
Cerró sus ojos, sintiendo el suave tacto realizado por la mayor, quien comenzó a lamer el blanco y terso cuello de la castaña, quien dejo a su mente jugar con ella imaginando que era su amada pelirroja quien realizaba estas acciones, disminuyendo así su dolor
-Desearía que fuera Ruby-chan…y no su hermana-zura, qué hice para que me castigue de esta forma…- pensaba la amante de los libros.- por qué simplemente no podemos tener una vida tranquilas las dos, cumplir ese sueño sin necesidad de tener que venderme a su odiosa hermana de esta forma…ah… la vida es tan cruel… jamás lo olvidaré…
Empezó a sentir como la pelinegra le succionaba su blanquizca piel, sabía que estaba realizando Dia en su cuello, comprendió que tenía planeado hacer.
-Dia-san, por favor, no lo haga-zura.- dijo con una voz entrecortada.
Sintió la boca de la mayor separarse de su cuello, quien le hablo.- debe ofrecer algo a cambio Kunikida-san, si quieres que me detenga o quizás otro lugar para hacerlo…
-Eres mala Dia-san…- apenas podía articular palabras
-Estoy esperando Hanamaru-san.- declaraba la mayor.
-Está bien, dame unos segundos, si-zura?.-
Alejaba sus manos de mí, para ver que podía ofrecer, que lugar ella podría marcarme como suya, me dispuse a quitar mi suéter, me sentía desnuda, sin aquella vestimenta tan característica mía, aunque más me sentía sucia por esta situación. Seguí con el resto de mi uniforme, lo removí junto con mi listón amarillo, los cuales deje sobre la mesa del consejo, quedando solo en brasier siendo observada por mi depredadora quien no apartaba su mirada de mi piel expuesta, sentía como me miraba con lujuria, con deseo.
-Espera Kunikida-san.- demando la mayor.
Al escuchar esas palabras salir de su boca, creí que por fin ella había reaccionado, poniéndole fin a esto que estaba mal, sin llegar más lejos, claro, por unos segundo tuve esa pequeña esperanza, que vino con la realidad, esto no acabaría tan fácilmente.
-Déjame verte.- dijo con una voz más profunda
Ahí es cuando pude percibirlo, ella me estaba devorando con su lujuriosa mirada, pude sentir como giro la silla donde me encontraba sentada, quedando frente a ella para encararla, ahí fue cuando vi esos ojos, por unos instantes juré ver a mi amada Ruby, pero no…era su hermana, Dia, otra vez mi cabeza estaba generándome unas extrañas ilusiones, haciéndome ver a la mujer que amo a través de su hermana mayor.
Mantuve el silencio dejando que me contemplara tanto como ella quisiera, para mi suerte mis pechos estaban cubiertos por mi brasier, temiendo que quizás esto no iba a durar mucho tiempo de esta manera, quedaría aún más expuesta a esta ferviente depredadora.
-Levanta un poco los brazos.- dijo en un tono demandante haciéndome obedecerla sin dudarlo.
Sus traviesas manos fueron directo a la parte posterior de mi brasier, para luego liberarme de aquella prenda que termino siento lanzada al costado de nosotras.
Su fogosa mirada no se apartaba de mi cuerpo, estoy consciente que estaba mirando mis senos, sé que tienen un buen tamaño, después de todo estoy satisfecha con mi cuerpo, pero en estos momentos no me gustaría que fueran de esta proporción.
-Muy bien Hanamaru-san, ¿qué es lo que ofreces a cambio de no marcarte el cuello?.- pregunto sonriendo lascivamente, algo que me hizo sonrojar.
-Pu-Puedes marcar…mi-mis pechos, pero….- hizo una pequeña pausa tratando de tomar valor.- pero asegúrese de ser un lugar poco visible-zura, no quiero que Ruby-chan lo vea…
Pude ver como levanto una de sus cejas, comenzó a acercárseme, apretó mis mejillas con su mano, exponiendo mis labios ante ella, dejándome sin escapatoria.
- Deberías relajarte un poco Hanamaru-san, sino será más difícil.- dijo calmadamente.
No podía apartar mi vista de esos ojos, odiaba esa sensación de paz en sus palabras, aunque me tiene en esta situación, sabe cómo tranquilizarme, algo que duro solo unos segundos, en los cuales ella capturo mis labios, su experimentada lengua tuvo fácil acceso a mi boca por la posición en que nos encontrábamos, conquistó como quiso el interior de mi boca, deje que hiciera lo que deseaba, ya no me importaba nada solo sí así ella quedaría satisfecha, quizás con esto me deje en paz, a mí y a Ruby-chan, claro.
Para mi desgracia se quedó sin aire separándose tortuosamente de sus labios, los cuales estaban conectados con los de ella por medio de un fino puente de saliva, el cual fue irrumpido por ella, quien lo llevo a su boca lamiendo de paso aquel dedo, dándome una escena un tanto erótica que me genero unos extraños escalofríos.
Sonrió de una manera un tanto sexy.- Bien, es hora de marcarte pequeña.- dijo aquello más para ella misma que para mí
De nueva cuento volvió a masajear mis pechos desnudos, para mi mala suerte la sensación que me proporcionaba era mucho más placentera, mi cuerpo sin mi consentimiento comenzó a delatarme, mi excitación se estaba volviendo realmente evidente.
-Vaya Kunikida, tus pezones son más grandes y suaves de lo que imagine.- dijo con voz ronca.- apetecibles…
-Mmhhhg….ah..ah…-
En ese momento mi mente había quedado en blanco, lo único que podía pensar en ese momento era en no gemir, no quería darle en el gusto con ello, no, no iba a darle ese placer.
Ah, su lengua se sentía tan genial, increíblemente bien, si seguía lamiendo de esa manera no podría ocultarlo más, en si mi cuerpo me estaba delatando muchísimo.
-Que grandes, sensibles y duros, se han vueltos tus pezones Hanamaru-san, vaya tan buena soy en esto.- dijo en un tono burlesco, un tanto egocéntrico
-Ahh…mmm…ahhh…so-solo apresu…apresurate.- demandaba una excitaba castaña.
-Oh cierto, lo había olvidado, gracias por recordármelo Hanamaru-san.- hablaba la pelinegra entre los pechos de la menor.- mmm…¿dónde sería un buen lugar? Mmm… por qué no los dos?
-Ora?.- se quedó en blanco por un segundo.- ella acaba de decir los dos?.-pensaba.- Qué?! No espera, eso no parte del mmm…aghhh!
No sé cuánto tiempo paso ni cómo, no sabía nada, Dia-senpai me estaba otorgando unas sensaciones increíbles, había leído algo acerca del orgasmo de pezón pero no creí que pudiera llegar a ello….Dia-san realmente tiene talento en esto, es experta, una maestra sin duda.
-Resiste Maru, por favor resiste.- me animaba a mí misma.
Pude percibir que entre más luchaba más aumenta su intensidad con su lengua en aquellas zonas sensibles de mi parte superior, masajeando de paso el seno que estaba libre con fuerza, con cada toque, roce y lamida me hacía arquear más la espalda por el placer que me estaba otorgando mi experta depredadora. Luego de unos minutos, ella dejo libre mi aureola, que había quedado con su saliva y marcas de sus dientes.
-¿Te gusto Kunikida-san?.- pregunto un tanto satisfecha, me estaba observando, como trataba de regular mi agitada respiración, aun resistiéndome aquel placer.
-Aun luchas….qué más da, solo estás demorando lo inevitable.- me sonrió lascivamente.- después de esto, definitivamente vas a gritar.
Sin previo aviso metió su mano bajo mi falda, palpando mi zona intimida sobre la tela, su experta mano estaba amenazándola.
-¿Qué tenemos acá? parece una cascada, y eso que aún no llego a esta parte.- dijo con una voz sexy.- resiste todo lo que quieras, pero cuando llegue acá.- apretó sobre la tela.- terminaras por gritar mi nombre
La castaña abrió sus ojos, sorprendida y aterrada por las palabras dichas por la mayor, comenzando a temblar pensando en lo que se le avecinaba
De nueva cuenta la pelinegra siguió su labor con el otro pecho de su presa, siendo más amable acariciando lenta y tortuosamente, logrando así tranquilizar a su pequeña amante, aquel ritmo más lento provoco sensaciones más intensas en la sensible chica.
Succionaba aquella zona sensible sin usar sus dientes, tiraba, jugaba y besaba aquel delicado botón, la castaña pudo notar como la mayor se divertía haciendo aquello, hasta que por fin uso sus dientes capturando el saliente de la chica.
-Ah…ah…mmm….ahhhhh~ .- gemía la menor con una respiración agitada y pesada.- ya para, por favor, acaba…quiero irme a casa.
Dia miro a la novia de su hermana con ojos de pocos amigos, mientras continuaba castigando a la pequeña, seguía su arduo trabajo con aquel punto sensible, soltándolo de improvisto para observar las marcas que había dejado.
-Dónde habrá aprendido todo esto-zura, no se nota que no es para nada una novata.- pensaba la ojidorada
-Hanamaru-san debería verse en el espejo, se ven tan sexy de esta manera.- dijo aquello con una sonrisa totalmente satisfecha.
-Callase.- fue lo único que salió de mis labios, estaba cabreada.
Comencé a limpiar el sudor que tenía en la frente, acomodándome mi cabello, para luego remover la saliva que estaba en mis senos, vaya sí que me dejo hecha un desastre, fije mi vista en mi depredadora quien tenía saliva en la comisura boca.
-Eres muy hermosa Hanamaru-san, no me cansare de decirlo.- decía como hipnotizada la mayor.
-Ora..no diga eso, ya está satisfecha, ahora déjame ir.- respondía molesta.
La chica de listón verde me silencio colocando unos de sus dedos en mis labios.- eso solo fue el calentamiento, Hanamaru-san
-Eh? No, ya basta, por favor…. Ya fue suficiente-zura!, déjeme ir.- intentaba convencerla la menor.
-Recuerda que tenemos un trato.- demando en un tono molesto.- harías lo que sea, recuerdas?
Mordí mis labios en señal de frustración.-¿Qué es lo que quieres hacer ahora?.- dije con una voz un tanto quebrada
-Ya es hora de dejar de jugar, kunikida-san.- comentaba como si nada.- Es hora de ir por el platillo principal.- dicho eso volvió a capturar mis labios, haciéndolo con mucha calma y ternura, mientras acariciaba gentilmente mi cabello, provocando que mi mente se nublara por completo, cuando ella me besa de esa manera no sé cómo explicar lo que me provoca, es algo alucinante, casi embriagante, increíble, no sé cuánto tiempo transcurrió, cuando se separó de mis labios fue cuando me di cuenta de la noción del tiempo, baje mi vista hacia mis piernas, encontrándome con una sorpresa.
-Eh? Cuándo me quitaste mis medias y falda-zura?.- preguntaba un tanto desorientada.
-Pensé que se había quedado dormida con ese beso, no te preocupes.- le sonreía.- no planeaba hacer nada hasta que despertara, solo aproveche para ponerla más cómoda, si lo hacía mientras estabas consciente se volvería un tanto difícil.
Sentí la yema de sus dedos acariciando mis piernas.- Que suaves son sus piernas.- comenzó a subir desde mi rodilla deteniéndose muy cerca de mi zona intima
-Es hora de empezar, kunikida-san.- susurro con una voz ronca, para luego arrodillarse frente a mí.
Poso sus manos sobre mis rodillas, ejerciendo una fuerza al separar mis piernas, dejándome totalmente expuesta y vulnerable ante ella.
-Mm…se ve mucho mejor de lo que imaginé.- respondía la mayor.- debo admirar tu resistencia, Hanamaru-san, pensé que era una frígida insensible pero está bastante mojada, cuando esto acabe deberé limpiar todo el desastre que haremos.
Se levantó para susurrarme.- No importa cuánto te resistas, te hare gritar de placer, me escuchaste, preciosa?.- y con ello metió su lengua mientras masajeaba mi zona intima sobre mis pantis, tranquilamente.
-Mmmmhmmm….mmmmhmm….- gemía
-¿Te gusta, no?.- decía muy sexy.
-Mmhmm..nn…aahh…ahh…ah.- intentaba contener sus gemidos pero le era imposible.
-Vamos, déjalo salir.- argumentaba la mayor.- sé que quieres
-Aaah….mmm…arrg.-
-Estás en tu limite, solo disfrútalo~ .- decía un tanto satisfecha
-N-no, no me escucharás gemir más….-susurre aquello más para mí misma que para mi sexy captora.
La ojiverde se alejó de su jadeante presa, removiendo su mano de las bragas de la chica. Acerco dicha mano a su nariz para apreciar el delicioso aroma desprendido por su rebelde amante, para finalmente lamerlo degustando aquel precioso néctar que brotaba de la menor.
Quede pasmada ante aquella escena, mi temperatura comenzó aumentar, haciendo que mi corazón latiera con fuerza ante aquella excitante imagen, la cual me recordó aquel doujin que leí en la biblioteca, claro, ahora todo concuerda, ella está haciéndome todo lo que aparece en aquel libro erótico.
-Era…era tuyo-zura.- dije sin pensarlo
Ella me otorgo una mirada confusa.- ¿mío?, ¿qué cosa?
-Chika-san y las demás llevaron varios libros que estaban en su sala del club.- le comente.- y dentro de aquellos libros, había un doujin yuri…
-Espera qué?.- mantenía aquella mirada confusa.- de qué me hablas?
-Era tuyo ese doujin no, senpai?.- sin más se lo dije
Se notaba que estaba pensando, hasta que por fin dijo algo.- Oh con que ahí fue donde lo perdí, bueno da igual, si ya leíste, eso significa que… Ya sabes que es lo que sigue, no es así?
Empecé a sudar frio, algo que lo sentí en todo mi cuerpo, nuevamente comencé a temblar, sé a qué se refiere, debo salir de aquí, sino de verdad cumplirá con su palabra de hacerme gritar.- pensaba la joven de ojos dorados.
Sin más trate de levantarme, no me importaba salir sin mis prendas, y mis pechos expuestos, debía escapar de algún modo, si me quedaba acá, ella me tendría a su merced.
-¿A dónde crees que vas, Hanamaru-san?.- sentía como me atrapaba con sus fuertes brazos.
La había visto entrenar antes en su casa, kendo u otros artes tradicionales, por lo que no me sorprendido mucho que ella me capturara, me sentará e inmovilizándome inmediatamente, estoy segura que no quiere que su presa se le escape tan fácilmente.
Pude notar como de unos de los cajones de su escritorio sacaba una cinta adhesiva, intente con todas mis fuerzas resistirme pero me fue imposible, todo ese placer que me dio con anterioridad me tenía un tanto exhausta, sin ningún problema ella ato mis brazos a los reposabrazos de su silla, dejándome en su poder, pude ver los ojos de aquella chica brillar ante la escena.
Nuevamente intente forcejear pero era inútil había utilizado una buena cantidad de cinta además de ser una resistente, patalee con todas mis fuerzas sin lograr nada, con solo un brazo ella logro sujetarme ambas piernas, despojándome de mis bragas.
La hora había llegado, kami-sama si estás ahí, por favor, dame de tu fuerza-zura…. Ruby-chan, perdóname, te amo…. Por favor perdóname…- pensaba la castaña totalmente resignada a lo que vendría.
La Kurosawa mayor volvió a besarla, tranquilizándola de paso, era muy buena con lo que hacía, sabía cómo generar diversas sensaciones en la menor pero también sabía cómo controlarlas, sin duda la pelinegra era toda una cazadora experta. Con aquel beso intentaba apaciguar las fuerzas de la más baja, era un beso bastante intenso, solo se separó de su ansiada presa cuando sintió que el aire le faltaba.
La ojidorada jadeaba casi sin aire ante aquel beso, su senpai tenía mejor resistencia, con ello debilitaba considerablemente las fuerzas de su objetivo, quien intentaba recuperar apenas el aliento.
Bajo nuevamente hasta las rodillas de la menor, abriéndolas sin dificultad, hasta que hizo un último contacto visual con su presa antes de realizar su plan.
-Eres MIA Kunikida-san, jamás podrás escapar de mi.- al terminar aquella frase, llevo su cara a aquella zona preciada, a la intimidad de la castaña.
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Continuará….
Little Demons Squad Notes:
Hola~ gracias a quienes han leído este fic, le han dado fav, follows y reviews! Muchas Gracias!
Si tienen alguna sugerencia, opinión, deducción sobre qué va a suceder en la segunda parte del encuentro zukulentho comentenlo, queremos saber sus que creen~ !
Respondiendo Review's:
· Panda-chan: El ntr yuri es muy raro sobretodo en el fandom de LL pues no mucha gente puede aguantar ver a sus otp's lastimando a la otra y ooohhh créeme hanamaru caerá muy bajo y ruby no sabe lo que le espera a ella. Dia no odia a ruby ama a su hermanita con todo su corazón y solo quiere su felicidad pero con estas cosas se duda de sus intenciones pero habrá que esperar a ver que sucede~
· Caher1998: Dia es un encanto en todas sus actitudes tanto seria como en idol berserk dork y sus razones hasta ahora son un misterio es decir por algo esta pasando esto y definitivamente dia es taaaan sexy
· Alenon: Que esperabas de la presidenta del consejo estudiantil nadie se resiste a ella y hanamaru esta a punto de descubrirlo y lo siento lo que pasa en los estudios little demon no salen de aquí para nada ni nadie debemos proteger nuestra cámara de los secretos~
· Uchicchi: Y a quien no le gustaría ser dominado por dia-sama?! que bueno que te haya gustado el fic nos esforzaremos para mejorarlo cada vez más~
· Guest 1: La pobre hanamaru esta confundida pues de la noche a la mañana paso de ser una chica normal de instituto a ser juguete personal de dia-sama y hanamaru definitivamente caerá en la tentación gracias a su senpai Los motivos de dia son un misterios hasta el momento pues ella prácticamente es perfecta en todos los ámbitos su hermanita jamas tendría oportunidad contra ella y quien sabe quizás dia tenga sus motivos para haber escogido a la novia "campesina" de su hermana quien sabe solo el tiempo lo dirá gracias por tus comentarios.
· Guest 2 : Dia comerá mucho zura en los siguientes capítulos gracias por tus comentarios~
Sus comentarios le dan vida a esta pobre alma en pena que tiene tiempo libre en estos días~ de parte de todo el equipo little demon squad se los agradecemos mucho! por favor sigan con nosotros en este viaje.
Ha sido la bella, la graciosa y celosa Riko-kium~ Deben leer fics marca little demon~ Si no apoyan los fics marca little demon serán maldecidos con fics nicomaki clitches para toda la vida~ jaja Make fanfiction great again! jajajaja les deseo buenas noches~!
Si existe algún error ortográfico recuerden que somos humanos "chuunis" y cometemos errores!
nos leemos pronto~ bye~
