Love live / love live sunshine no nos pertenecen, son de sus respectivos creadores!

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Aclaración:

Este capitulo contiene escenas un tanto fuertes, así que se pide discreción al lector, ya que aun no hemos cambiado la "clasificación" del fic~

Disfrute su lectura little demons~ no olvide dejar su opinión~


-"Siento que al haberte conocido he cambiado...".- Nawatobi, Koizumi Hanayo, μ's

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-Hanamaru-chan se veía un poco estresada en la mañana….Sé que no es alérgica al polvo, no quería incomodarla con más preguntas por eso lo deje pasar, quizás si se deba ser al polvo, ella ha estado ayudando gran parte de la semana en la biblioteca.- pensaba la pequeña pelirroja

Llego a la parada del autobús, se quedó esperando a que este llegará, continuando así con su monologo.- Antes de conocer a Hanamaru-chan, me era muy difícil salir sola, el estar rodeado de mucha gente o que ellos estén demasiado cerca de mí, me causaba pánico, por ello pasé casi toda mi vida sola, mi androfobia me limitaba demasiado…. apenas era capaz de tener una conversación decente con mi padre, aunque él al igual que mamá y onee-chan fueron muy pacientes y cariñosos conmigo. Podría decir que onee-chan fue mi mejor amiga, durante gran parte de mi vida, incluso Kanan-san y Mari-san también me ayudaron bastante con mi problema, las consideraba casi como hermanas, pasábamos mucho tiempo juntas…

El autobús llego, ella se subió, pago su pasaje saludando cordialmente al conductor, luego se adentró buscando un lugar para sentarse, opto por un lugar junto a la ventana para observar el paisaje, ya que el viaje sería un tanto largo. Saco su celular, posteriormente se colocó sus audífonos para disfrutar de su música favorita en modo aleatorio

- Que linda canción…-susurro.- esta canción me hizo darme cuenta de mis sentimientos hacia Hanamaru-chan, me trae gratos recuerdos….- sonrió mientras miraba el paisaje.- A veces me pongo a pensar como habría sido mi vida sin mí Hanamaru-chan….

Cuando entre a secundaria pasaba mucho tiempo con onee-chan, me era bastante difícil socializar, aunque no me fue tan mal, debo admitir era muy solitario a la hora del almuerzo, inclusive al salir de clases, la gente había tratado de iniciar amistad conmigo pero terminaba gritando de terror, ya que me asustaba ante aquella cercanía, en varias ocasiones llamaban a mis padres por mi mis ataques de pánico, ya que se salían de control y no podía parar de llorar.

Sople los mechones de mi flequillo los cuales se levantaron.- nunca me gusto esto.- pensó

En verdad quería hacer amigos, poder hablar con la gente y tener aventuras, conversas de diversas cosas de interés, de idols, entre otros.

-Ah… esta canción es linda.- volvió a fijar la vista en el paisaje mientras seguía recordando.

En mi segundo año de secundaria fue más difícil, dia se había graduado de secundaria, yéndose a Uranohoshi , eso me dio bastante terror porque significaría que iba a estar sola, algo que me daba tristeza, el no tener a una amiga o alguien pero en verdad lo intentaba, sin embargo mi timidez era mucho más fuerte hasta el punto en el que me rendí. Me odiaba por ser tan cobarde, al punto que termine aislándome de todos, por lo general me sentaba hasta el final del salón, sé que todos estaban enterados de mi problema, así que me evitaban con tal de no escucharme gritar o verme asustada, eso era muy humillante, lo detestaba….

Lo que más me dolía era mi soledad, sin duda. Día y noche yo estaba sola, tenía a onee-chan, sí pero es mi hermana, y a pesar de todo estaremos juntas por esta misma razón, al cabo de unos meses después de entrar a preparatoria algo cambio en ella, ya no era la misma.

-Uh, una canción triste, ahora? Es raro….- pensó mientras miraba la pantalla del teléfono, suspiro y volvió a sus pensamientos.

Onee-chan antesestaba llena de energía y positivismo, había escuchado un poco sobre que Uranohoshi estaba en problemas, y era probable que fuera a cerrar dentro de unos años, por todo esto si no conseguían más alumnas, así que ella sugirió iniciar un grupo de school idols, sí, como μ's lo hiso. A ella y a kanan-san les encantó la idea, inclusive mari-san se les unió, esto me hacía mucha ilusión, poder ver a mi querida hermana como una school idol, bailando y usando atuendos hermosos, cantando para llevar alegría y felicidad a los fans con su música, en verdad deseaba que ellas triunfaran, sinceramante quería que siguieran los pasos de μ's.

Dia sería cómo Eli-sama, pues era presidenta del consejo estudiantil de Uranohoshi, además es linda y carismática….bueno nosotras jugábamos mucho a cantar las canciones de μ's, incluso hacíamos nuestros propios cosplays, realmente la pasábamos tan bien en nuestros momentos juntas pero después… ella cambio, estaba amargada, enojada y sobretodo muy triste, noté como el brillo de sus ojos había desaparecido, su energía e inclusive su cariño hacia a mi había cambiado, bueno hasta hace poco, nuevamente ella cambio, no como antes pero al menos ya no me gritaba, ni me prohibía ver revistas sobre idols.

Todo se había vuelto complicado, y con lo de Dia era mucho peor, me ponía triste verla así, ya ni jugaba conmigo, me hacía sentir muy sola. Solo tenía a mis idols para no estar deprimida, leía sobre ellas y escuchaba su música.

Durante el receso descubrí que la biblioteca pasaba casi vacía, ahí era seguro que podría leer tranquilamente, sin ruido, ni gente que me viera raro por estar tan enfocada en idols, aunque era lo único que tenía y pensaba que quizás toda mi vida sería así.

-Simplemente estar sola….- había escapado de sus labios mientras seguía absorta en sus pensamientos.

Una vida sola, sin amigos, sin duda era algo que me hacía llorar, me producía un miedo terrible, el hecho de estar sola me aterraba, pensar en una vida así, sin amigos, sin onee-chan, y lo peor….sin una oportunidad para amar….

"No quiero"…"no quiero estar sola toda mi vida" eran pensamientos que tenía en esos momentos. Jamás había tenido tanto miedo en mi vida, durante el transcurso de esta no había podido hacer ningún amigo, o eso creía, quizás algo me sacaría de aquel triste abismo, más bien dicho alguien.

Dentro de mi patética escena, mi monologo, escuche como alguien había entrado a aquella biblioteca, me asome lentamente esperando que ese visitante no se percatara de mi presencia, y ahí fue cuando la vi, fue como si kami-sama hubiera escuchado mis lamentos y me había mandado un ángel para hacerme compañía.

Es chica era muy linda, era distinta comparada a las demás personas que con solo verles me sentía intimidada pero ella…. Ella me provocaba un mar de tranquilidad, me otorgaba una paz, una seguridad sin saber el porqué, algo totalmente extraño

Vi cómo se sentó en el escritorio, comenzando así a leer un libro, no sé cuánto tiempo estuve observándola, ella jamás se percató de mi presencia, desde ese momento algo nació en mí, quería hablarle, quería acercarme a ella.

-Si el reproductor, continua así me hará llorar, aunque esta canción es muy linda.- pensaba la pelirroja, continuo recordando.

Sonará un poco mal pero la observaba a diario, de verdad quería hablar con ella, acercarme e intentar al menos saludarla al llegar a la biblioteca, pero simplemente no podía, mi timidez me ganaba, estuve a punto de rendirme.

Un día mientras leía me descuide, no me escondí bien, cuando me di cuenta de ello, la vi, ella me estaba observando, esa fue la primera vez que la vi a los ojos, esos bellos ojos amarillos dorados como la miel, ese cabello castaño tan largo y suave, sus finas facciones en un rostro delgado, unas mejillas rosadas y sin imperfecciones, esos finos labios. Ella en verdad era muy hermosa, no había podido contemplarla bien, ya que nunca la vi de frente, y ahora la tenía a viéndome, de inmediato me asuste y cubrí mi cara con la revista, estaba tan asustada, sé que ella me quedo viendo atenta, esperando que hiciera algo, en ese momento vinieron a mi mente aquellos tristes y horrible pensamientos.

No deje que estos pensamientos me dominaran, no dejaré que ellos tomen control sobre mí, sin duda eso fue una de las mejores decisiones que he hecho en mi vida.

Volví a verla, notando como ella me sonreía, aquella acción me alegro muchísimo, solo eso fue suficiente para saberlo…me había enamorado, le sonreí de vuelta, estoy segura que en ese momento, todo cambio.

Ella sabía de mí, le causaba curiosidad el hecho de que alguien como yo no tenía amigos, me daba pena contestarle aquello, aunque ella me hacía sentir mucha confianza, entonces le comenté sobre mis problemas sociales y ella jamás se mostró incomoda o hostil ante ello, ella me escuchaba, era comprensible conmigo, siempre lo fue y también bastante amable, así fue como nos volvimos amigas.

Al tiempo pude descubrir que yo no era la única que tenía problemas para sociabilizar, ella tampoco no se hallaba cómoda con los demás, me comentó tuvo una amiga antes en pre-escolar, sin embargo no volvió a saber de ella, también me dijo que solo se encontraba cómoda en el mundo de los libros, en pocas palabras éramos unas raras pero al menos nos teníamos la una a la otra y con eso nos bastaba.

Poco a poco nuestra amistad se fue fortaleciendo, en muy poco nos volvimos inseparables, probamos cosas nuevas juntas, por ejemplo Hanamaru-chan no está muy familiarizada con la tecnología, recuerdo cuando fuimos a un centro comercial en Numazu, y en los baños Hanamaru-chan vio una secadora de manos, ella nunca había visto una, jejeje estaba maravillada por ello y no paraba de decir: "Mirai zura, Ruby-chan, mirai zura~"

Estoy segura que cualquiera se habría burlado de ella pero yo encontraba eso extremadamente adorable, cada día que pasaba con ella me hacía sentir más amor por ella.

¿Cómo es que sé de amor? Puede que se pregunten en eso, la verdad he escuchado mucha música sobre amor, son mis favoritas, una canción en particular hizo que me interesara mucho el amor, aunque ahora que conocí a Hanamaru-chan, sé lo que es, existe otra canción que me hace identificarme completamente con la chica que la interpreta, haciéndome pensar: "así que ella se sentía así también…" tuve la suerte de que Hanamaru-chan haya aparecido en mi vida, gracias a esas canciones sé lo que es amor.

Me quite los audífonos, cuando el autobús llego al centro, me baje del autobús, y camine hacía mi destino, sin duda fue un largo viaje, aunque no tardare mucho en recoger el encargo de onee-chan.

Hacía un buen clima, era bastante agradable, había gente moviéndose de un lado hacía el otro, típico de una ciudad a estas horas, no? Sentí mi celular vibrar, lo saque de mi bolso, viendo que había recibido un mensaje de You-san.

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De You-san:

Ruby-chan, estas aquí en Numazu, verdad? Te estoy viendo ahora mismo pero no quise acercarme sorpresivamente para no asustarte, estoy aquí a la derecha viéndote~

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Voltee hacía mi derecha para buscarla, y efectivamente ahí estaba mi senpai You-san saludándome con su característico saludo.- You-chan!.- la salude acercándome a ella

-Ruby-chan, ¿cómo estás?.- dijo mirándome curiosa.-pensé que estarías en casa, se está haciendo un poco tarde, ¿Qué haces aquí?

-Oh si…bueno Dia-nee-chan me pidió de favor, si podía ir a traerle un paquete a la oficina de correos.- le conteste sonriendo.- Ella estaríamuy ocupada hoy, así que no podría ir por él, este tiene que ser recogido por alguien en la oficina de correos.- le explicaba a su senpai.

-Un paquete, para tu hermana, Dia-san?.- dijo aquello con sus mejillas un tanto sonrojadas, pude notar como su actitud cambio al escuchar el nombre de onee-chan

-Si.-

-Mmm…Ruby-chan, ¿quieres qué te acompañe? tengo la tarde libre.- dijo dándome una cálida sonrisa.

-Claro, me agradaría mucho You-chan.- dijo emocionada.-podríamos ir a comprar un helado, de paso.

-Seguro, conozco un buen lugar Ruby-chan.- comento la peligris.

Fuimos charlando de varias cosas relacionadas nuestro grupo aqours mientras nos dirigíamos a la oficina, íbamos tan absortas en nuestra conversación que no nos dimos cuenta cuando habíamos llegado a la oficina de correos. Entre y pregunte sobre el paquete de Dia-nee, por supuesto tuve que confirmar que era su hermana y venía a recoger su encargo, la verdad no tuve ningún inconveniente para que me entregaran una caja de tamaño menor al medio.

Me acerque donde estaba esperándome mi senpai.- Tengo el paquete You-chan.- dijo dándole una gran sonrisa

-Bien, Ruby-chan vamos ahora por ese helado.- lo sonrió de vuelta.- aun tenemos tiempo de sobra

-Claro que si You-chan.- asintió la Kurosawa menor

Caminaron hasta la heladería, luego de ya haber comprado sus helados fueron a sentarse a un lugar más tranquilo en el cuál pudieron seguir con su conversación.

-Esta delicioso You-chan.- dijo degustando felizmente su helado.

-Te dije que aquí daban buenos helados Ruby-chan, que bueno que te gusto.- sonreía la mayor, debatiéndose si preguntarle o no a la menor algo que hace bastante le generaba dudas.- Y dime Ruby-chan.- la nombrada volteo a verla a su querida senpai .- ¿Cómo es tu amistad con Hanamaru-chan?

-Ella es mi mejor amiga.- le respondió con una sincera y confiada sonrisa.

-Si eso lo he notado, pero…- respondió un tanto curiosa.- Bueno la verdad es que cuando las veo siento que hay…. Ah mejor olvídalo, son tonterías mías.- sonrió forzosamente

-No, You-chan, puedes preguntarlo, no me enojare por ello, descuida.- le decía inocentemente la pelirroja.

-Mmm… bueno es que… cuando las veo a ustedes… juntas me da la sensación de que hay algo más que amistad.- dijo un tanto apenada.

-¡¿Eehh?!.- de la impresión la chica de ojos aqua dejo caer su helado.

-Oh Ruby-chan, lo siento.- respondió alarmada.- olvida lo que dije, déjame comprarte otro helado.- se apresuró en decir.

La más bajita sé quedo mirando hacía el suelo, meditando las palabras de la chica de segundo para responderle de manera triste.- You-san…¿en verdad somos tan obvias?

-Ah…¿Qué?.- la miró confusa.

-You-san…. por favor no digas nada, si alguien en el instituto se entera o mis padres se enteran, se enojaran mucho… y podrían intentar alejarnos y…y…y.- su comenzó a quebrarse, dando paso a una sinceras lagrimas que bajaban por sus tersas mejillas. – no quiero que me alejen de ella, es todo para mi You-chan, por favor… haré lo que sea pero no le digas a nadie.- dicho esto comenzó a llorar con más fuerza, se sorprendió al sentir el abrazo proporcionado por la peligris quien logró tranquilizar a la menor, miró a la chica quien tenía lágrimas en la comisura de sus ojos.

-No te preocupes Ruby-chan, jamás sabrán nada de mí, lo prometo, es más te ayudare a mantenerlo en secreto.- dijo de manera maternal

- ¿enserio, You-chan?.- dijo secándose sus lágrimas.

-Sí, Ruby-chan cuando las veía juntas, me veía así con Chika-chan.- contesto melancólica.

La pequeña un poco más tranquila miraba atentamente a la mayor.- ¿Chika-san?

La mayor asintió para comenzar a comentarle a su kouhai.- Hubo un tiempo donde yo descubrí que me gustaba Chika-chan, a pesar de que somos amigas desde la infancia, hemos compartido todo, y sabemos todo la una de la otra, bueno… excepto ella, hay una cosa que desconoce.

-¿Qué fue lo que pasó?.- pregunto la menor.

You miró al suelo, y con una voz triste y una sonrisa amarga respondió.- Chika-chan consiguió un novio…

-¿un novio?.- pregunto un poco más curiosa la Kurosawa.

-Sí, se llama Takeda-kun, es buen chico, atractivo y energético, tal como es Chika-chan, quizás por eso se llevaron tan bien…ella me conto todo.- su ojos comenzaron a volverse sombríos.- como tuvieron su primer beso, como fue feliz por ello, yo estaba contenta por Chika-chan pero a la vez estaba sufriendo al ver como suspiraba por él, je…-sonrió melancólicamente.- hablaba maravillas de él, no voy a negar de que es un buen tipo, siempre la cuido, hasta hoy ellos mantienen contacto solo que lo hacen por internet, él tuvo que ir a estudiar a Europa, ya que a su padre le ofrecieron un trabajo allá y tuvieron que mudarse… yo la acompañe a despedirse de él al aeropuerto.- suspiró.-al verlos tratarse con todo ese cariño y ternura supe que lo sentían era amor puro, como el que yo sentía por ella, sólo que nunca sería correspondido.

La pequeña miraba de manera muy triste a su senpai.- Lamento eso You-chan…pero ¿qué tiene que ver conmigo todo eso?

-Lo siento Ruby-chan bueno….- decía mientras se limpiaba las lágrimas.- es que…es que yo quería preguntarte….-tomo aliento.- ¿Qué se siente que tu amor sea correspondido?, ¿qué se siente que esa persona te sonría, piense en ti, que haría todo por ti, al igual que tú por ella, tenerla en tus brazos, y escucharle decir "te amo"? solo tengo curiosidad de ser feliz junto a la persona que amas.- volvió a secar sus mejillas que estaban bañadas por sus lágrimas.

-You-chan….quieres que te diga la verdad, no es así?.- le dijo mirándola con compasión

-Si, por favor es que… es que ahh, me veo patética preguntado esto pero necesito saberlo, por favor dime Ruby-chan.-

La pequeña abrazo a la ojiazul.- Es la sensación más hermosa del mundo You-chan, nada puede compararse a eso…..- dijo sinceramente.

La peligris volvió a llorar pero esta vez en su rostro no tenía esa mirada de tristeza, sino una de satisfacción, su curiosidad había sido saciada.-Gracias Ruby-chan, perdón por hacerte pasar esto pero de verdad te lo agradezco.

Le sonrió.- No te preocupes You-chan, eres mi amiga, siempre te ayudare cuando lo necesites, no lo dudes.

-Gracias Ruby-chan.- noto que se estaba haciendo tarde para la pequeña asustadiza.- ya se está haciendo tarde Ruby-chan, ¿si quieres te acompaño hasta tu casa? Digo para que no llegues sola.

-N-No quiero serte una molestia You-chan.- comento apenada.

-No, no lo es Ruby-chan, me has ayudado mucho el día de hoy, deja que te ayude un poco, si?.- le sonrió maternalmente.

-Está bien You-chan, vamos no estamos muy lejos de mi casa.- le correspondió la sonrisa.

-bien, vamos Ruby-chan.- dijo la ojizul

-Sí, vamos.

Caminaban tranquilamente, mirando el paisaje, hablando de idols para matar el tiempo mientras iban a la residencia Kurosawa cuando, la pequeña pelirroja comenzó a sentirse rara.

-Aughr.- exclamo la pequeña Kurosawa al sentir algo extraño en su pecho.

-¡¿Ruby-chan!? .-se acercó alarmada a su kouhai.- Ruby-chan?¿estás bien?

-No sé qué pasa You-chan, de repente sentí… no sé cómo explicarlo.- dijo colocando su mano en su pecho.- es como si me doliera el corazón, cómo si algo malo está pasando….lo siento You-chan no te preocupes, creo que debo estar muy cansada e imagino cosas….

-¿Estas segura? De verdad ¿estás bien Ruby-chan?.- dijo con evidente preocupación.

-Sí, estoy bien You-chan…-le restó importancia a aquella extraña sensación.- vamos a casa, se hace tarde.

En el transcurso de su camino hacia la residencia Kurosawa, la ojiaqua no paraba de sentir aquella sensación en su pecho, algo le decía que estaba sucediendo algo malo, solo un nombre venía a su mente, era el nombre de su amada novia. Finalmente llegaron a la tradicional casa, se quedaron en la entrada de esta unos momentos.

-Muchas gracias por todo lo de hoy, You-chan.- le sonrió con gratitud.- me la pase muy bien.

-Gracias a ti, Ruby-chan, gracias hacerme compañía hoy.- le dio un abrazo de despedida.- adiós Ruby-chan.

La pequeña se quedó observando como su senpai se iba alejando de su residencia, hasta que la silueta de la joven marinera desapareció de su vista. Frunció un poco el ceño, aquel extraño sentimiento no desaparecía, eso la estaba incomodando.

- ¿qué estará pasando?….-susurro.

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….

Tenía los ojos bien abiertos, está sensación que estaba experimentando era única en su tipo, de verdad era increíble, dia-senpai es increíble, ah kami-sama es tan bueno…argh! debo resistir…-pensaba la castaña.

Pudo sentir la respiración de su senpai sobre su monte de venus, como la experta lengua de la mayor saboreaba cada centímetro de la intimidad de la chica, como jugueteaba con su punto sensible, dándole pequeñas mordidas de vez en cuando, y sobre todo como bebía cada gota de ese preciado néctar que emanaba la castaña.

-Aagrh! Rayos, siento que me voy a desmayar….ah es demasiado intenso.- pensaba la menor con sus ojos cerrados aun resistiéndose al inmenso placer que estaba teniendo.

Abrió sus ojos, dirigiendo su mirada hacía su pelinegra depredadora, notó la lujuria que reflejaban esos aquas, comprendió que se había vuelto el plato favorito de la mayor, demostrándolo en la manera que esta la devoraba con lujuria, gula, sin duda era placentero para esta misma. De pronto su captora levanto la vista, verde y dorado se encontraron, mirándose con intensidad.

-Ah…que hermosa se ve Dia-senpai…-pensó.- Dia-senpai! Ah!.- salió sutilmente de sus labios.

-"Hanamaru-chan".-De la nada su mente jugo con ella misma, haciéndola escuchar la voz de su amada Ruby.

Desperté de la fantasía en la que estaba.-no, no, no! Ruby-chan es lo único que me importa….Ruby-chan…- deje de sentir placer, el cual fue reemplazado con furia contra mi senpai, esto será algo extremo pero no caeré ante ella, definitivamente no lo haré!

Con la fuerza que me quedaba le hice un candado con mis piernas en cuello de mi captora, empecé ejercer presión sobre esté, es un esfuerzo desesperado lo sé, pero debo hacerlo no voy a caer, yo no caigo tan fácilmente…ME ESCUCHASTE DIA-SAN, YO NO CAIGO TAN FÁCIL!... me dije a mi misma, me repetí aquello como si fuera una especie de mantra

Dia sintió como las piernas de la menor la aprisionaban, su mirada cambio por una de satisfacción, la mayor no se había percatado del plan de la pequeña, creyó que la pequeña había cedido ante ella, por lo que simplemente prosiguió degustando de su dulce ambrosía que derramaba de su jardín secreto, poco después noto que la presión hecha por la castaña aumentaba hasta el punto de incomodarle, se alejó un poco de su preferido manjar para hablarle.

-Hanamaru-san, sé que estoy realizando un buen trabajo pero aarhgg.- se quejaba la pelinegra.

Al ver como la nombrada la miraba con furia y determinación se dio cuenta que la intensión de la castaña era de asfixiarla, en cierto punto esto asusto un poco a Dia, intentó soltarse del candado que ejercía la ojidorada, sin poder conseguirlo.

-Jeh? con qué quieres jugar niña estúpida.- pensaba pelinegra.- muy bien pequeña zorra voy a hacer que me sueltes y te humilles ante a mí, una vez más.- dicho eso la mayor enterró su en la intimidad de Hanamaru, esta vez ya no era por placer, no, esto se volvió una guerra por la supremacía en su fornicación; Dia no pensaba en perder ante ella, "la derrota no es tolerada" en la familia Kurosawa resonaba una y otra vez en su mente.

Está no sé limito solo con lamer las delicias de su kouhai, decidió ir más lejos, adentrándose en el interior de la pequeña usando su lengua con fuerza y determinación. Enterró su lengua dentro de la cavidad de su presa, logrando sacar un bufido ahogado, por su parte la menor comprendió que su senpai le estaba dando pelea, que no se detendría y que iría por todo.

-No perderé, ¿me escuchas? no perderé zura!.- decía a duras penas la castaña.

Esto enfureció a la ojiaqua, quien siguió moviendo su lengua dentro del cálido y delicioso sexo de Hanamaru, haciendo círculos en su interior, lengüeteando lugares que nunca habían sido descubierto la pequeña, aquellos que la llevaban a un mundo lleno de placeres, nunca antes lo había experimentado si no fuera por su fogosa y sexy senpai, como no, sí Maru era virgen, bueno lo era hasta hoy.

La chica del listón verde siguió arremetiendo contra su intimidad, combinando sus penetraciones con mordidas a los labios de la chica, haciéndola gemir y soltar bufidos, provocando que su espalda se arqueara como nunca lo había hecho antes. Hanamaru estaba experimentando el éxtasis del buen sexo oral, aunque no en la forma en que ella querría, sin embargo eso no le quitaba la increíble sensación que estaba experimentando.

-Agh!...Más, más, más, más, más, más, más arguah!.- pensaba la castaña entrecerrando sus ojos, mientras que en la comisura de su boca se asomaba su saliva, amenazando con salir, su cuerpo se estaba llenando de sudor.

Con una fuerza de voluntad increíble la pequeña comenzó nuevamente a reaccionartratando de dar nuevamente la batalla a su senpai, esta vez no era sólo por el amor que le tiene a su novia, sino que ahora estaba en juego su honor, realizó un esfuerzo sobrehumano, uno que jamás hubiera podido hacer en toda su vida, retomando la opresión contra el cuello de la chica de tercero, arremetiéndolo con sacudidas; tenía la fe de que si realizaba aquella acción violentamente podría lastimar el cuello de la Kurosawa, quizás asfixiarla o en el mejor de los casos los dioses se apiadarían de ella logrando que la mayor la dejara, o el en último y más extremo de los casos podría romperle el cuello a la ojiaqua.

-Estúpida campesina.- apenas podía articular palabra, intentó zafarse del agarre de la chica kunikida, notando de que se le estaba haciendo realmente imposible, poco a poco le estaba faltando el aire, no le quedaba más que acabar con ella, antes que ella la acabará, su honor y orgullo no la dejaban rendirse, no se iba a rendir menos ante una desadaptada como lo era Maru.

Sintió como sus fuerzas iban disminuyendo, estaba por caer ya inconsciente, la pequeña Hanamaru le estaba ganando, la mayor temía perder, debía luchar con todas sus fuerzas e incluso pellizcaba y lastimaba las piernas de la menor, sin embargo está estaba decidida, no iba a perder.

Ya estaba por faltarle el oxígeno tanto que no podía seguir castigando la intimidad de la joven, estaba por ceder hasta que encontró el punto correcto, el punto que le daría la victoria, el famoso punto "g", y sin esperar más lo ataco sin piedad.

-AAHH….MM…AH.- arqueo su espalda la castaña.

"Lo encontré" pensó la mayor al escuchar eso el notorio gemido de su presa, Dia había dado en el clavo, el punto más sensible de Hanamaru, su placentero ataque hizo que la joven suavizara su "delicioso" apretón de piernas, que le otorgo tiempo y oxigeno suficiente a la mayor para recomponerse y domarla de una vez por todas.

Aprovecho la vulnerabilidad de la chica para tomar sus piernas para abrirlas completamente con toda su fuerza. La castaña la veía con terror, su esfuerzo había sido en vano, se sentía furiosa, su senpai había descubierto su "talón de Aquiles", ya no tendría oportunidad de ganar, no, no tenía ningún tipo de escapatoria, perdió todas sus esperanzas.

-Ya no hay nada que hacer.- pensaba.- kami-sama, sácame de aquí por favor….Ruby-chaaa~n!

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….

-Hanamaru-chan….- Dijo la pequeña pelirroja, que se encontraba cambiándose de ropa, rápidamente tomo su teléfono, marcando desesperadamente el número de su amada novia.

-Buzón de voz….- volvió a marcar.- ¿otra vez buzón de voz?.- esto inquieto a la pequeña quien termino lo más rápido que pudo de cambiarse. Salió corriendo hacía la casa de su novia, algo dentro de su corazón le advertía que la ojidorada estaba en problemas, no iba a dejar que nada ni nadie lastimara a la mujer de su vida.

-Nadie lastimará a mi Hanamaru-chan.- se decía a si misma con una furia que era hasta ahora desconocida para ella, jamás la había sentido antes, el problema era que no sabía cuál era la razón de ello.- Resiste, por favor Hanamaru-chan, ya voy, ya voy donde sea que estés, te encontraré, no te abandonare jamás te dejaré sola.- pensaba mientras corría rumbo a la casa de la dueña de su corazón.

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-Argh….mmmm…..aahhh…..mmh…ahh!.- gemía la casta en un estado de completo éxtasis, sus mejillas eran bañadas por tenues lágrimas, de la comisura de su boca comenzaba a salir saliva.

La mayor la miraba furiosa mientras seguía atacando todos sus puntos sensibles con su lengua, mientras que sus dedos estaban dentro de la menor.

-AAHH…. AAHH…. DIOS…. AAHH…-continuaba gimiendo sin contenerse.

Hanamaru no podía parar de gemir y gritar del éxtasis que estaba sintiendo por parte de su senpai, sin duda la Kurosawa tenía razón, la iba a hacer gritar, nunca creyó que fuera de esta manera tan increíble, ya no podía más el placer era demasiado intenso para ella, estaba llegando a su límite.

-Mm…Dia-sama, dia-sama!.- gemía el nombre de la pelinegra mientras bufaba y arqueaba su espalda, sintiendo en todo su cuerpo el increíble placer, la nombrada seguía mirándola furiosa sin detener su ataque, mientras seguía bebiendo el néctar que desbordaba la menor, hasta que de pronto….

-Ahh…ahh…eh?, qu-qué pa…aso zu..ra?.- decía jadeando, trato de normalizar su agitada respiración, mientras observaba un tanto curiosa como su senpai se había alejado de ella para dirigirse a su mochila, sacando un pañuelo con el cual limpio su rostro.

La miraba con una mezcla de emociones, primero estaba confusa, también decepcionada y furiosa con Dia por haber parado de la nada. Ya con una respiración un poco más controlada, le hablo, para pedirle una explicación.- ¿po-porqué se detuvo en el mejor momento di-dia-senpai?.- su parte lujuriosa también estaba cabreada ante ello.- Ora porqué rayos se detuvo.- estaba furiosa por ello.

La aludida solo la ignoro, se acercó al armario del salón para sacar los utensilios de limpieza, aromatizantes, luego de eso se dirigió a las ventanas, abriéndolas para ventilar el lugar, para después retirarse del consejo estudiantil llevándose consigo una cubeta, dejando a su presa sola, amarra, confundida y decepcionada.

-arg estaba a punto de…de…- pensaba un tanto ofuscada la menor, dándose cuenta de lo que sucedía no con dia, sino con ella misma.- ¿acaso, quería correrme-zura?.- Continuo con sus pensamientos.- quería llegar al clímax, quería experimentar mi primer orgasmo ya que ella lo estaba haciendo increíblemente bien-zura? Ahh porqué se detuvo.- hizo un puchero involuntario ante aquel pensamiento.

-Ora ¿te das cuenta de lo que estás pensando?.- le hablaba su otro yo.

-ah, tu otra vez-zura.- decía resignada.

-Sí, ¿por qué?.- dijo con una mirada seria su contraparte.-Ora aunque eso no importa ahora, ponte a pensar con cuidado, que es lo que estabas pensando hace unos momentos…

- ¿zura?.-

-Que lo hagas, piensa por qué estás tan enojada y decepcionada.- sonreía con burla su otro yo reflejado en la ventana.

Lo medito unos segundos para darse cuenta del por qué su lado lujurioso se había manifestado otra vez.

-N-No estoy enojada, yo…yo solo…dios! ya basta-zura! claro que estoy enojada.- reclamaba a su otro yo.- maldita sea, porque se detuvo cuando ya estaba a punto se llegar al orgasmo, levantándose como si nada, dejándome así como si nada, ni siquiera dijo algo, que rayos le pasa…. por qué no acabo conmigo? Porque, porque! quería correrme-zura… -demandaba totalmente molesta la menor.

Su lado lujurioso sonrió totalmente satisfecha ante la sinceridad de la pequeña kunikida, se fue sin decirle nada, dejándola nuevamente sola en aquella sala.

Estaba molesta, sí que lo estaba, ella quería que dia-senpai la llevara a ese mundo que solo había conocido a través de esos libros prohibidos pero no, se lo arrebato y la dejo como si nada, después de un rato la pelinegra volvió con el balde lleno de agua, lo dejo al lado de la pequeña, para luego cortar la cinta con unas tijeras liberando así a su kouhai.

-Levántate.- le exigió en un tono molesto

-¿Q-Qué?.- dijo asustada

-¿Qué no escuchaste?.-le grito, recogió las prendas de la chica y se las entrego.- cámbiate ahora

La castaña comenzó a vestirse más que rápido, cuando estuvo lista la ojiaqua la tomo de los hombros y la acorralo contra la pared.- ¿Cómo te atreves estúpida campesina a desafiarme? Eh? Dime! cómo te atreves… que te dio valor de hacerlo, ah?

-D-Dia me lastimas zura.- dijo la chica temblando de miedo.

Se escuchó un fuerte y seco ruido que retumbo en el salón, luego de ello los sollozos de la joven castaña quien posó su mano en su mejilla derecha acariciándola, tratando así de calmar aquel dolor por la bofetada dada por su senpai.

-Solo tenías un trabajo que hacer, solo uno! te di la oportunidad, de que todo saliera bien, te di la opción de que Ruby sea feliz….-la miraba molesta.- y la echaste a perder, después de ver cómo te revelaste en mi contra…definitivamente me asegurare de hacer vida y la de Ruby un infierno, ¿me escuchaste?

-No, no, no por favor…yo lo siento, lo siento.- decía Hanamaru llorando, arrodillándose ante su senpai en señal de profundo arrepentimiento.

La mayor se alejó de la chica, para dirigirse a un estante que estaba en el rincón de la habitación, del cual extrajo una cámara de video, la castaña al ver aquello se le congelo la sangre, no podía creerlo, no quería creerlo.

-¿Qué va a hacer con eso-zura?.- preguntaba

-Se suponía que sería mi recuerdo de este encuentro, pensaba guardarlo como un trofeo pero ahora esta grabación muestra como casi soy derrotada por alguien como .- miro a la chica con molestia.- tenía planeado dejarlas en paz, después de esto solo una vez pero ahora gracias a tu estupidez, lo volveremos a hacer, ¿me escuchaste?

Hanamaru seguía en el suelo viéndola incrédula, no podía creer en lo que estaba escuchando, sí ya una vez para ella fue una experiencia placentera pero traumática, repetirlo y esta vez con una Dia con el orgullo dañado y furiosa, eso definitivamente la hizo temblar de terror, porque sabe que la esta próxima vez no habrá nada de amabilidad, ni cordialidad como cuando empezaron con su trato sexual.

-Vete de aquí, ahora.-lo dijo en un tono seco y cortante que hizo que su pequeña amante saliera corriendo del lugar

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…..

-Fui a su casa y no ha llegado aún, quizás aún este en Uranohoshi o tal vez camino a casa.- se detuvo a pensar la pelirroja.- o puede ser que algo la distrajo en el camino, espero que no la hayan asaltado o la hayan secuestrado…- empezó a temblar de solo pensar en las formas que podrían lastimar a su novia, estaba sintiendo un terrible dolor en el pech que la tenía inquieta, por unos segundos tuvo el deseo de salvarla, aquel deseo vino acompañado de una extraña furia.

-No es momento de acobardarse Ruby.- se animaba a sí misma.- Nadie la va a lastimar, nadie la va a lastimar…haré pedazos a cualquiera que se atreva a lastimarla…-se detuvo al sentir su celular vibrar anunciándole que había recibido una mensaje, lo saco para ver que era un mensaje de su novia.

Lo abrió de inmediato, y comenzó a leerlo, esto le causó un gran alivio al ver el contenido del mensaje

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De Hanamaru-chan:

Está todo bien, Ruby-chan

Rápidamente le marco pero su llamada fue rechazada, a los minutos después recibió otro mensaje de la chica.

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De Hanamaru-chan:

Estoy rodeada de gente, no quiero que nos escuchen hablar, de verdad está todo bien Ruby-chan

Ante la respuesta de su novia, le escribió un texto

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De Ruby-chan:

Me preocupe de que no habías llegado a casa aun, además no respondías el teléfono, ¿Hanamaru-chan estas bien?

A los minutos obtuvo la respuesta.

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De Hanamaru-chan:

Estaba ocupada Ruby-chan, no te preocupes llegare a casa dentro de poco, deberías volver a tu casa, se está haciendo bastante tarde.

Rápidamente le respondió a su castaña.

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De Ruby-chan:

Está bien, lamento haberme preocupado de más, es que…no olvídalo, ve con cuidado, de acuerdo? te amo Hanamaru-chan.

La respuesta no se hizo esperar

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De Hanamaru-chan:

Y yo a ti, Ruby-chan

A leer aquello se calmó completamente decidiendo regresar a su casa, aunque algo en el fondo de su corazón le decía que algo andaba mal.

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Minutos después la pequeña Hanamaru llego a su casa, saludo cortésmente a su abuela, para luego dirigirse de inmediato a su cuarto, dejó su bolso sobre su cama, yéndose después al baño, abrió la manilla del agua caliente dejando que se llenase la bañera, mientras despojaba de sus prendas, se vio al espejo notando como su cuerpo estaba lleno de marcas de la pelinegra, la chica la había marcado como de su propiedad, suspiró desganada. Entro a la bañera sintiendo la agradable sensación del agua caliente, simplemente se quedó sentada ahí sin decir, ni hacer nada, se perdió en sus pensamientos cuando al cabo de unos minutos abrazo sus rodillas, comenzando a llorar en voz baja para no llamar la atención de su abuela.

Estuvo ahí alrededor una hora, desahogándose, limpiándose, se sentía sucia, ni por más jabón que usará le quitaba aquella sensación de suciedad en los lugares donde su senpai la toco, la marco y sobre todo en su zona preciada, no paraba de restregarse con su esponja a tal punto de hacerse daño, sólo quería quitarse aquella amarga sensación de saber que ya no era virgen, de que la hermana de su novia estuvo ahí , dentro de ella, al ver como su piel se arrugo como una pasa decidió salir para ponerse su pijama, se acostó en su cama, solo una cosa podía hacer…llorar, lloró hasta que no pudo más, hasta que cayó rendida.

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Continuará~


Little Demons Squad Notes:

Hola~ nuevamente hemos llegados con este zukulentho fic para ustedes queridos little demons~ esperamos que le haya gustado este capítulo para que ustedes pudieran entender un poco mejor lo que pasaba con la señorita que esta siendo engañada... pobre "duby" pero bueno todo tiene SU PRECIO...

oh no les mentiré amo a la Dark Maru...uff dark maru te espero baby! ajaja~

Espero que lucifer no les impida dejar su opinión, sugerencia o lo que ustedes quieran, saben muy bien que nos alimentan con sus comentarios xD~

Respondiendo Review's:

· Panda-chan: pues quería darle en el gusto a su senpai~ para que le dejará en paz y bueh, no le resulto a mi bebé maru :c , oshe si una Dia dominante uff Dia-sama estoy a sus pies? xD Va a tener que esperar la misma Dia-sama nos dirá el porque de todo esto, bueno espero...

· Nicocchi17: Gracias, pero bueno es algo inevitable también...

· Alenon: acosadora! xD como que no me tienes respeto, así me pagas los spoilers en mis historias, jum! te lo dije el DiaMaru es VIDA el DiaMaru es AMOR! yayaya quien sabe~

· Guest: jojo pues he aquí el cap!

· Caher19Hyuga: pues claro e.e he leído también y NO soy tan experta como Dia-sama jeje~

· Uchicchi: pues somos malos y los dejamos con las ganas viste (inserte acento argentino) pues ya sabes hombre que seguiremos así e incluso iremos más allá! muahahaha!

Si existe algún error ortográfico recuerden que somos humanos "chuunis" y cometemos errores!

Ha sido nuevamente Yohane-Vamp reemplazando a pervert Mary-kun~ que el Mirai Zura los acompañe, nyamen~!

Cambio&Zura~!