Love live / love live sunshine no nos pertenecen, son de sus respectivos creadores!
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Aclaración:
Se pide discreción al lector, ya que aun no hemos cambiado la "clasificación" del fic, Disfrute de su lectura little demons~
-"¿Quién es el verdadero enemigo? es la (sombra) de tu debilidad"...- Self control, Saint Snow
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-¡Hanamaru-chan ¿dónde estás?!.- gritaba una joven de ojos aqua.- ¿Cómo es que llegamos aquí? ¿Dónde estamos, dónde está Hanamaru-chan?.- miraba extrañada aquel paisaje.- este lugar no me gusta para nada….-ya estaba comenzando a sentir una terrible angustia por no saber qué lugar era ese, ni muchos menos a no tener respuesta de su querida novia.- Hanamaru-chan!.- grito de nueva cuenta ya al borde del pánico.
Desde la lejanía pudo distinguir una voz, una muy familiar para ella, la cual anhelaba escuchar con todo su ser.- Ruby-chan, ayuda!
-¿Es la voz de Hanamaru-chan?... la escuche, ella está en problemas….- la amante de los dulces comenzó a sentir como un extraño frio se apoderaba de su cuerpo generándole escalofríos.- debería pedir ayuda primero pero no hay nadie aquí, estamos totalmente aisladas de todo, yo….yo…-el temor se apoderaba de ella, unas lágrimas bañaron sus mejillas nuevamente estaba desesperándose. -No sé qué hacer… tengo miedo…miedo de que me le llegue a pasar algo malo…- derramaba unas amargas lágrimas.- Si algo le pasa a Hanamaru-chan…..– apretó sus puños con fuerza, sus palabras empezaron a evidenciar su molestia consigo misma.- ¿Por qué soy débil?! Odio…odio esto mi novia está en problemas, y yo aquí temblando de miedo… ¿qué me pasa!?.- hablaba con una gran rabia contenida en sus palabras.- ¿Por qué no puedo ser como Dia?, ¿por qué?… ¡¿por qué?!
-¡Ruby-chaaaan~!.- aquel desesperado grito de la castaña la hizo reaccionar, la chica de primero se limpió aquellas lágrimas, dejo su miedo de lado para convertir aquella furia en un auténtico valor, uno el cual no sabía que tenía.
-Ya voy Hanamaru-chan….- dijo la pelirroja corriendo hacía el lugar de donde provenían la voz de su novia, corrió tan rápido sus piernas le permitían, aumentando la velocidad dada la ansiedad y adrenalina generadas por llevar lo más pronto a auxiliar a su amada. Mientras más cerca estaba más tétrico se volvía el ambiente, aun así a pesar de ello su objetivo era claro, no iba a dudar hasta lograrlo.-nadie lastimara a mi Hanamaru-chan!
Llego al lugar de donde provenían los gritos de su ojidorada, se adentró por un denso y oscuro bosque, el cual le ponía los pelos de punta, aunque ello la asustará no iba a ceder, cuando llego al final se encontró con un extraño pero árido y tórrido desierto, algo que la desconcertó.
-Piggy! hace demasiado calor.- comentaba limpiándose las gotas de sudor que escurrían por su frente, tratando de recuperar el aliento, algo que le era bastante difícil ante el sofocante clima del lugar que parecía que cada segundo aumentaba de temperatura, aunque aquello no le sería un impedimento para seguir adelante.- Te encontraré Hanamaru-chan…te sacare de aquí.- comentaba con gran seguridad.
De pronto logro visualizar a la distancia lo que parecía ser la chica que tanto estaba buscando, o más bien dicho parte de ella, en específico su cabeza. Utilizo las reservas de energía que tenía para apresurar el paso hacía donde estaba enterrada la joven del tic verbal.
-Hanamaru-chan, Hanamaru-chan!.- pronunciaba con desespero.- ¿estás bien?, te sacaré de aquí.
La joven no respondía algo que hizo que la ansiedad de la ojiaqua aumentara considerablemente, se cercioró que su novia estuviera con vida, para su buena fortuna la castaña estaba inconsciente debido a la gran temperatura del lugar, comenzó a escavar para tratar de sacarla cuando de la nada una gran ventisca generada por un torbellino se hizo presente frente a sus ojos, el cual fue sucedido por extraño sonido de un cascabel, algo que le genero extrañeza pues no esperaba escuchar algo así.
Poco a poco la arena fue disipándose revelando ante ella una gran serpiente, la más grande que haya visto en su corta vida, está era única en su tipo, poseía un inquietante color negro azabache, sin duda lo que más llamaba la atención del reptil, eran sus ojos, los cuales eran de un color bastante familiar para ella, no sé por qué pero sabía que los había visto con anterioridad, ambas orbes hicieron contacto visual por unos minutos en los cuales todo estaba calmo, algo que no duró mucho tiempo ya que el animal se lanzó a gran velocidad para atacarla, abriendo su boca revelando unos inmenso colmillos los cuales estaban a punto de morderla, cuando….
-Uaaah!.- grito empapada de sudor con una agitada respiración la menor de la familia Kurosawa.
-Ruby!.- se escuchó a distancia la preocupada voz de su hermana, al cabo de unos minutos la puerta de su habitación había sido abierta de golpe mostrando a la figura de la pelinegra.-Ruby, ¿estás bien?.- se acercó donde se encontraba su pequeña hermana
La joven no contesto, continuo temblando aun asustado por el extraño sueño que había tenido, sintió la cálida mano de su onee-chan acariciar su cabeza buscando tranquilizarla.
-Ya Ruby, todo está bien…solo fue un sueño, sea lo que haya sido no podrá lastimarte.- hablaba en un tono totalmente maternal, sonriéndole de paso teniendo el efecto esperado, la pequeña poco a poco fue calmándose.-Ruby, ¿ya te sientes mejor?
-Sí, gracias onee-chan.- abrazo a su hermana.
-Deberías volver a dormir, aún quedan varias horas para que empiecen las clases.- comentaba la mayor.
-Si eso hare, gracias Dia.- le otorgo una sonrisa.
Se acercó a su hermanita para darle un beso en la frente, luego de ello salió del cuarto de dejándola sola nuevamente. La amante de los dulces trato de volver a dormirse pero aquel sueño la había dejado bastante pensativa.
-¿Qué fue todo eso?…- se decía a si misma.- porqué esa serpiente se me hacía muy familiar, porqué Hanamaru-chan estaba ahí….- El cansancio volvió a apoderarse de ella quedándose nuevamente dormida, siendo despertada al paso de unas horas por su alarma que le avisaba que debía prepararse para asistir al instituto.
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-Ya está.- decía alegremente la pelirroja terminando sus icónicas coletas.
Cuando estuvo ya lista se encamino rumbo al lugar donde siempre se encontraba con su novia para irse juntas a Uranohoshi, aunque estaba vez no la encontró allí cuando llego, pareciendo un tanto extraño siendo que la castaña siempre era la primera en llegar.
-¿Eh? qué raro, Hanamaru-chan siempre esta puntual aquí.- comentaba un tanto curiosa.- Uuhm quizás se le hiso un poco tarde, será mejor que la espere.
La chica de primero espero bastante tiempo a su mejor amiga, quien nunca apareció, algo bastante extraño para la Kurosawa.
-Tal vez tenia trabajo que hacer en la biblioteca.- se dijo sí misma.
No lo pensó ni 2 veces para dirigirse corriendo con rumbo a su instituto, ya era casi la hora de que la campana sonara, tenía mucha prisa, no quería llegar tarde y que todo el salón se le quedará viendo, no eso sería algo que le incomodaría mucho. Mientras iba camino a la escuela se puso a pensar por unos segundos.
-Es la primera vez que camino sola a la escuela desde que entre a Uranohoshi .-suspiro.- desde mi primer día llegaba junto a Hanamaru-chan…el trayecto se me hacía realmente corto, tanto que no tardo demasiado en llegar al instituto con Hanamaru-chan las cosas son realmente agradables como las charlas triviales que teníamos después de clases o durante los recesos, ella siempre tenía algún tema de conversación, hablar algo común como el clima, la tarea se extendía bastante, jeje…
Al paso de unos minutos llego a Uranohoshi, se percató de que había llegado un par de minutos antes de que tocaran el timbre, aquel trayecto corto e solitario hacia el recinto la hicieron pensar bastante, dejando todo detrás se dirigió hacía el salón con la vaga esperanza de poder encontrarse con su bella novia ahí.
Un "buenos días" pronuncio cuando entro a su respectivo salón, obteniendo la respuesta de varias de sus compañeras, quienes la saludaron cordialmente. Fijo su vista al asiento en cual pertenecía a la castaña pero ella no estaba ahí, no había ni rastros de ella. Decidió mensajear a su querida Maru para saber la razón por la cual la chica no había asistido, quizás estaba enferma, envió el mensaje justo cuando sonó la campana anunciando el inicio de clases dando paso a la entrada del docente quien de inmediato comenzó a impartir su clase, lo cual no permitió a la pequeña observar su teléfono por si llegaba a obtener alguna respuesta de la chica que rondaba su mente.
La primera clase transcurrió sin problemas para la gran mayoría que se encontraba en el salón pero para Ruby todo era muy diferente, este era su primer día de instituto que lo pasaba ella totalmente sola, sin su Hanamaru, era un tanto extraño pues no hablaba mucho con sus compañeras de curso, si llega a hacerlo era gracias a la castaña, quien la ayudaba a interactuar con las demás, aunque sin ella se sentía indefensa y aún más tímida.
A penas llego el receso algunas de su compañeras se le acercaron a la pelirroja para hablar con ella.
-Ruby-chan, Hanamaru-chan no vino el día de hoy, ¿sabes si le paso algo?.- le preguntaron un tanto curiosas y preocupadas.
La ojiaqua un poco incomoda por la atención que recibía intento responder lo mejor posible.- No se la verdad, la espere en el lugar de siempre pero no llego, pensé que se había adelantado pero tampoco estaba acá, le envié un mensaje de texto.- y con si aquello hubiera sido un tipo de augurio su teléfono comenzó a vibrar revelando el hecho de que había recibido un mensaje. - un mensaje de Hanamaru-chan.- comento un tanto feliz.
-¿Qué dice Ruby-chan?.- pregunto una de sus compañeras
-Sí ¿qué dice, Ruby-san?.- comentaba otra
-Dice, "Ruby-chan no fui hoy a la escuela porque me sentía muy enferma, ten buen día".- leyó el mensaje a sus curiosas compañeras.- Se sentía mal? por eso no vino…- pensó
Las chicas le dieron un "gracias Ruby-chan" alejándose nuevamente, volviéndose a sus grupos de amigas para continuar charlando, dejando sola a la pelirroja aislada de ellos.
-Había olvidado lo que era la soledad…-sonrió amargamente.- antes era un poco más fácil ello pero después de acostumbrarme a tener a Hanamaru-chan a mi lado todo el tiempo me hacía sentir completa.
La castaña había influenciado tanto en la vida de su tierna novia, tanto que la pequeña se había vuelto bastante dependiente de esta. Se sentía decaída, de apoco una extraña sensación comenzó a golpearse en su pecho generándole algo desagradable emoción.
La Kurosawa se levantó de su asiento, dirigiéndose directo al baño de mujeres, necesitaba despejarse de todo aunque fueran un par de segundos. Llego al lugar, se acercó a los lavamanos, giro la perilla esperando que saliera el agua para lavarse las manos, se limpió su bello rostro relajándose un poco.
Suspiro.- solo será un día Ruby.- se dijo a si misma.- las school idols no podemos sentirnos así, debemos ser fuertes incluso si la gente que más quieres no está a tu lado.-volvió a verse al espejo.- Alguien debe llevarle la tarea a Hanamaru-chan.- ante aquello un sincera sonrisa se formó en su rostro, miles de ideas se le vinieron a la cabeza animándose aún más .- podría llevarle bocadillos, quizás se sienta mejor.- comentaba disidida la menor ante la posibilidad de ir a visitar a su novia saliendo de clases.
-Ojala el tiempo pasara más rápido.- pensaba aquello cuando escucho la campana que indicaba que la siguiente clase estaba a punto de iniciar, salió del baño deprisa con rumbo hacía al salón para continuar con ellas lo más normal posible aunque por dentro estaba muy impaciente por ir a la casa de su amada.
Su ánimo estaba al máximo hasta el punto de llamar la atención de las demás presentes en el salón, quienes se le acercaron para conversar, algo que esta vez fue diferente para ella ya no sentía timidez hacia aquella chicas.
-Ruby-chan, te vez emocionada.- comento una.
-Lo estoy Satô-san.- comentaba la pelirroja a su curiosa compañera.
-¿Planes para esta tarde?.- le pregunto una de las chicas con una sonrisa al verla de esa manera, pues para todos era muy raro verla de esa forma, aunque les era agradable verla de esa forma, se alegraban de que una chica tímida como ella pudiera brillar de esa manera como una autentica idol.
-Ne ne Ruby-chan, ¿qué se siente ser school idol?.-
-Es genial.- respondió contenta la pelirroja.- es difícil si, por el entrenamiento y preparar todo, desde la canción, atuendos, coreografía, y sobre todo superar la vergüenza de bailar ante mucha gente en frente pero…- se detuvo unos segundos ante el recuerdo de su novia sonriéndole, algo que le dio una calidez en su pecho.-siempre y cuando estemos juntas podemos superarlo.
-Waa, Increíble Ruby-chan.- le respondió otra de las chicas.- las estaremos apoyando, sigan esforzándose
-Gracias chicas.- respondió emocionada.- si me disculpan, debo salir
-De acuerdo, nos vemos Ruby-chan.- comentaron sus nuevas admiradoras.
Sin más dejo su salón con rumbo hacía el de sus senpais de segundo, se asomó por la puerta de esto y fue ahí donde las observo, la pelinaranja se encontraba pelando una mandarina, por otro lado observó como You hablaba con la pelivino quien la escuchaba atenta mientras bebía una soda, cada una estaba metida en sus "asuntos" hasta que la enérgica líder se percató de la presencia de su pequeña kouhai.
-Oh Ruby-chan! Hola.- saludo la pelinaranaja llamando la atención de varias en el lugar, se acercó a la tímida chica, siendo seguida por las otras dos miembros de Aqours.- ¿cómo estás?
-Ho-hola, bien y….- respondió un tanto cohibida- ¿cómo va todo?
-jeje bien, You-chan nos contaba sobre un programa que vio ayer, le dio ideas para un atuendo, suena bastante bien…-miro extrañada a su kouhai como si faltara algo.- eh Hanamaru-chan, ¿está en el salón, verdad?
-No, Hanamaru-chan no vino a hoy, se sentía mal.- hizo una pausa.- quizás para mañana ya se sienta mejor
-Uuhg….- hizo una pose pensativa la ojiruby.
-¿Qué piensas Chika-chan?.- le pregunto la pianista
-Hoy teníamos entrenamiento, verdad?.- vio que la ojiazul le asentía un tanto curiosa.- no será lo mismo sin Hanamaru-chan, además estar sola en casa debe ser aburrido.-continuaba con la idea.-¿qué tal si vamos todas a visitarla? sería divertido
-Chika-chan…-comento la peliceniza.- tenemos asuntos pendientes que terminar, ya que hoy no entrenaremos deberíamos aprovechar el tiempo para terminarlos
-Es verdad Chika-chan.- apoyaba lo propuesto la ojidorada.- aprovechemos hoy, mañana si Hanamaru-san, se siente mejor podríamos realizar la práctica.
La amante de las mikan, solo pudo contestar desganada por los argumentos de sus compañeras.- es verdad…
-Les daré sus saludos a Hanamaru-chan.-respondía la Kurosawa.
-Dale nuestros mejores deseos Ruby-chan, dile que no se preocupe, que esperaremos a que se recuperé.- comentaba calmada con esa aura que la caracterizaba.
-De acuerdo chicas, debo irme ya.- sonreía la más baja.- casi comienzan las clases
-Adiós Ruby-chan.-despidieron de ella sus senpais.
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El resto del día fue un tanto lento y tedioso para la menor, ya quería ir a ver su Hanamaru-chan, estaba emocionada por verla. Cuando por fin llegó la hora de la salida la chica se apresuró en recoger sus pertenecían, saliendo a toda velocidad de su instituto, antes de ir a la parada del autobús aprovecho para comprar un par de golosinas para amante del pan, como panecillos, dulces, jugos, como ella conocía bien los gustos de su novia no tardó mucho en dicha tarea.
-Creo que esto será suficiente.- comentaba para sí misma mientras cargaba 2 bolsas llenas de bocadillos para su novia, llego a la parada esperando poco tiempo ya que el autobús no tardó en llegar, subió a este y se sentó a contemplar el paisaje mientras pensaba en su querida Maru.
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-Hija…-llamaba con preocupación una señora mayor a su querida nieta quien había estado encerrada en su habitación.-No has salido de tu cuarto en todo el día, ni siquiera has comido, déjame entrar.- toco levemente la puerta.- quiero saber si tienes algo, por favor déjame entrar -su voz se notaba bastante triste y preocupada.
-Estoy bien, obaa-san, solo estoy muy cansada y no tengo apetito zura.- mintió, su estómago rugía de hambre, haciéndola sentir débil, tanto que no tenía deseos de levantarse de su cama.- No te preocupes, mañana estaré mejor.
Suspiró.-Te dejare cosas aquí afuera, por si tienes hambre, bien, te quiero pequeña.
-Yo igual obaa-san.-le respondió desganada
-Ah…en verdad tengo hambre pero no quiero que nadie me vea zura…-pensaba la amante literaria.- Me siento tan sucia….tan repugnante pero a la vez tan confundida zura…
Su mente le hacía recordar aquel encuentro con la presidenta del consejo estudiantil, como está la merodeaba, sus besos, en la forma que sus manos la tocaban pero sobretodo su mirada, aunque lo que más le disgustaba o frustraba era en la manera de como Dia se alejó de ella, cuando ella estaba a punto de llegar al clímax.
-¿Por qué sigo pensando en eso zura?.- se regañaba a sí misma.
Quería llorar eso era obvio sin embargo ya había llorado toda la noche, sentía que ya no le quedaban más lágrimas, la joven estaba acabada tanto física como psicológicamente
-Ella dijo que esto ni ha acabado aún.- suspiro frustrada.-ni de chiste al pensar eso….- un escalofrió se apodero de su anatomía, generándole una extraña combinación de sensaciones, por un lado le temía a la pelinegra pero por otro está le generaba una inmensa curiosidad.
Qué sería aquello que haría la ojiaqua en su próxima vez, con ese pensamiento se quedó dormida, comenzando a tener una especie de sueños subidos de tono en los cuales ella participaba junto a la hermana de su novia, sin duda aquello la atrajo.
-"Hanamaru-chan"….-escucho en la lejanía.- ah ya debo estar alucinando por el hambre que tengo zura.- poco a poco iba recobrando la consciencia.- "Hanamaru-chan"….- nuevamente escucho la voz de su Ruby.- Quizás debería ir por un panecillo, esto cada vez suena más real.-pensaba.
-Hanamaru-chan, soy yo, Ruby.- se percató que aquella voz no era producto de su imaginación, algo que hizo que la chica abriera sus ojos rápidamente al escuchar el nombre de su novia.
-¿Ruby-chan, qué haces aquí zura?.- pregunto
-Vine a ver si estabas bien Hanamaru-chan, además te traje la tarea y otras cosas para que te sientas mejor, ¿podrías abrirme?.- lo último lo dijo en un tono de súplica, la pequeña Kurosawa deseaba ver a su novia, no estaría tranquila si no la veía o sino se cercioraba por sí misma que la castaña estaba bien
La joven Kunikida ante la insistencia de Ruby combinado con el hambre que sentía, opto por levantarse de su cama para abrirle la puerta a su querida novia quien no desaprovecho la oportunidad de lanzarse hacia los brazos de su dulce Maru dándole un efusivo abrazo que fue acompañado de un tierno beso en la mejilla de su novia, tomándola totalmente desprevenida.
-Ru-Ruby-chan.- hablo sonrojada y con un débil tono de voz
La ojiaqua se alejó un poco de ella, sin romper el abrazo solo para verla directo a esos hermosos ojos miel que tanto le gustaban.-Te extrañe mucho, sabes?.- le otorgo una mirada cargada de amor y ternura.
Hanamaru al ver la dulce mirada de la contraria se sonrojo, sintiendo de paso una gran calma, una que le hizo hasta olvidar su hambre.- Solo fue una mañana Ruby-chan, pero….
-Uhmm…- la chica de coletas la miraba expectante.
-Yo también quería verte zura….-correspondió el abrazo de su novia apretándola un poco más, se quedaron así durante un par de minutos, sin pronunciar ninguna palabras, si ni siquiera realizar algún tipo de movimiento, necesitaban recuperar aquel tacto perdido más nada importaba en ese minuto, era su momento y nada podría arruinarlo.
En aquella habitación reinaban la paz, tranquilidad y seguridad, pero sobretodo las cosas, amor, podrían haber seguido por horas en la misma posición pero el estómago de la castaña hizo un llamado gruñendo con fuerza sacándolas de su trance avergonzándola de paso.
-Ora…lo siento Ruby-chan…que pena zura.- comento sonrojada y bastante apenada.
-Jeje no te preocupes Hanamaru-chan.- le sonreía para alivianar la vergüenza de su novia.- te traje algunas golosinas.- comentaba totalmente calmada, denotando cariño en sus palabras.
-Gracias.-menciono.- ven Ruby-chan, sentémonos en mi cama zura
Se dirigieron hacía el lecho, siendo interrumpida por la señora mayor, quien toco la puerta de la habitación de su nieta, trayéndoles una bandeja con platillos para las jóvenes.
-Qué bueno que te sientes mejor Hanamaru.- dirigió su mirada hacía la ojiaqua.- gracias Ruby-chan por subirle el ánimo, me estaba preocupando mucho que no quisiera comer
-No fue nada señora Kunikida, gracias por aceptarme en su casa.-hizo una respetuosa reverencia.
- Tranquila hija.- le dio una calmada sonrisa.-gracias por hacerle compañía a mi nieta, disfruten la comida chicas.- con ello dejo la habitación.
-Gracias…-comentaron ambas
Ambas se acomodaron en la cama de la amante de los libros dejando la bandeja en medio para poder comer cómodamente.
- Itadakimasu~ .- exclamaron las menores juntando sus palmas, disponiéndose tranquila aquel alimento, la pelirroja hizo un expresión un tanto sería llamando la atención de su novia.
-Ruby-chan, ¿está todo bien zura?.- preguntaba curiosa la ojidorada.
-Hanamaru-chan, abre la boca.- demando la de coletas.
-¡¿Eehh?!.- exclamo con sorpresa
-Hoy quiero consentirte Hanamaru-chan, así que déjame alimentarte, por favor~.- dijo haciendo una cara bastante tierna ante los ojos de la castaña.
Ante aquello la nombrada se sonrojo sobre manera.-Eh…Ruby-chan, eso, eso… es un poco…mm...
Al ver la negativa de su novia, su sincera sonrisa desapareció de su rostro, bajando la vista apenada.-¿No quieres?.- decía en tono triste la pelirroja
-No Ruby-chan… no es que no quiera zura…pero se me hace un tanto meloso.- comento totalmente sonrojada, suspiró.-Olvida lo que dije Ruby-chan, seria lindo hacer eso
Ante aquellas palabras la sonrisa de la amante de los idols volvió a aparecer.- Muy bien Hanamaru-chan, dame un segundo y relájate~
-"RELAJATE KUNIKIDA-SAN".- en su mente le jugó una mala pasada, recordándole aquellas palabras pronuncias por la Kurosawa mayor.
-¿Hanamaru-chan, estás bien?.-preguntaba preocupada su novia.
-¿Eehhh?.- miro un tanto extrañada a su querida Ruby.
-Te quedaste en blanco por unos segundos Hanamaru-chan.- la observaba bastante extrañada.
-Ora, Si, lo siento Ruby-chan…-respondió un tanto dudosa.
-Bueno, Hanamaru-chan di "ahh".- acerco sus palillos hacía la boca de la nombrada.
-Aahh~.- hizo lo pedido por su novia.-Esta delicioso zura.- comento tapándose la boca, siendo observada por un sonriente pelirroja.
Estuvieron por un buen rato de esta manera, inclusive Hanamaru hizo lo mismo, alimento gusto a su novia quien aceptaba gustosa los alimentos por parte de su castaña.
-Estuvo delicioso zura.- sonría satisfecha
-Qué bueno que te haya gustado, Hanamaru-chan pero aun no acabamos.- sonrió, se levantó para alcanzar las bolsas que había traído señalándose a su novia.- traje algunas cosas para ti
-Ruby-chan, te excediste son muchas golosinas zura.- dijo al apreciar el basto contenido de ellas.
-¿Tú crees Hanamaru-chan?.-pregunto inocentemente.- creo que me deje llevar un poco pero quería consentirte.
Sonrió por las buenas intenciones que tenían su querida mejor amiga y novia.-Aun tengo espacio Ruby-chan, así ¿qué tal si comemos un poco zura?
De nueva cuenta se dieron la comida en la boca la una a la otras, aquel bello momento que estaba compartiendo las hacía sentirse felices, tranquilas, les ayudaba al olvidarse de sus deberes, problemas, de todo lo estaba en el mundo, ellas solo seguían inmersas en su pequeña burbuja.
-Ora…definitivamente ya no puedo más zura.-comentaba la castaña recostada en su cama.
-Creo no poder comer nada mas.- tocaba su estómago la pelirroja.- comí demasiado…
Se acomodó al lado de su novia, comenzándole acariciarle el pelo.- Que bueno que estés satisfecha Hanamaru-chan.- sonrió.
La nombrada abrió sus ojos centrando su vista en la pequeña de orbes aqua, mientras esta continuaba en la labor de acariciarle la cabeza, tomo con suavidad la mano de la chica, acercándola a sus labios, besándole la mano con dulzura, la joven sonrió ante la muestra de cariño por parte de su novia, se acercó más a la Kunikida para acariciarles suavemente sus tersas mejillas, sin perder el contacto visual que ambas tenían, ambas estaban sumergidas en un cómodo silencio. Para la castaña estos sencillos momentos con su Ruby, la hacían olvidarse de aquel encuentro con la hermana de su novia, dejándolos solo como una pesadilla.
-Ruby-chan…-llamo con una voz relajada y suave.
-Sí, Hanamaru-chan…- contesto de la misma manera.
-Te amo….-
-Y yo a ti, Hanamaru-chan….-
La joven de ojos miel llevo su mano hasta la mejilla de su novia, acariciándola lentamente de la misma manera que lo hacia ella, con su otra mano tomo la mano libre de Ruby. Se acercaron lentamente, podían sentir la respiración de la contraria, sintiéndose también el aroma de ambas, siendo algo relajante para la pelirroja pero en el caso de la castaña era más que agradable….
-Contrólate zura.- se regañaba mentalmente.
Su respiración estaba agitándose por culpa del aroma de la Kurosawa, era algo tan agradable, intoxicante, la estaba haciendo perder la cordura, quería tener a la pelirroja más cerca, tenía la necesidad de tomar esos rosados labios, no podía resistirse y no la ayudaba el hecho que la ojiaqua no pusiera ningún tipo de oposición. Unieron sus labios en un ligero y suave beso, que apenas tenues movimientos realizados por ambas, abruptamente la joven del tic verbal se alejó un poco agitada. La de coletas abrió sus ojos ante el distanciamiento de la contraria algo que le dejo bastante confundido.
-¿Hanamaru-chan, está todo bien?.-
La nombrada observo la cara confundida de su novia, meditando sus palabras.- No te incomodo o algo, yo…no…no quiero incomodarte con esto zura…
-Hanamaru-chan….-le susurro mirándola con una intensa mirada, una llena de amor.-Soy tuya por siempre….
Al escuchar aquellas palabras dictadas por su amor, la de ojos dorados se aproximó de nueva cuenta a la Kurosawa, ambas cerraron sus ojos para volver a intentarlo, aquel beso fue más largo, suave con toques de ternura, sintiendo que nada más en el mundo importaba, nada podría detener aquel momento tan especial para ellas. La pelirroja apretó levemente la mano que tenía entrelazada con su novia, mientras su respiración se tornaba más densa, aumentando notablemente su intensidad. Por su parte la contraria dejo de palpar el suave rostro de su Ruby, dirigiendo aquella hacía el suave cabello de la joven de coletas, dándole pequeñas carisias. La intensidad del ósculo fue aumentando a gran medida, dejo de su un beso lleno de ternura, para volverse uno más profundo, invitando a sus lenguas conocerse y danzar juntas en sus bocas, sin duda una nueva experiencia para la más inocente de ambas.
-Ha-Hanamaru-chan…mmm…- apenas podría pronunciar tenuemente aquellas palabras.
La nombrada se posesiono sobre su novia, tomo las manos de la pequeña Kurosawa llevándolas al costado de su cabeza, algo que no le molesto, todo lo contrario parecía estar bastante cómoda con ello
-Ruby-chan.-susurro la ojidorada, quien se alejó un momento para contemplar a la joven que estaba debajo de ella, ante sus ojos Ruby parecía un indefenso ángel, notando las amarras del cabello de la joven se habían dispersado dejando su cabello suelto, esto sin duda la hacía ver bella incluso más madura, tan madura cómo….la imagen de la joven pelinegra vino a su mente, haciéndole recordar como la mayor la había dominado un par de veces.
- "Eres MIA Kunikida-san"….- la demandante voz de la chica de tercero resonó en su cabeza.
-Aahhh.- gritó la pequeña ojidora, cayendo al suelo de la impresión que se había llevado.
Su novia se levantó de inmediato totalmente preocupada por la repentina acción de la castaña.-¿Hanamaru-chan, estás bien?
Mantenía sus ojos cerrados, tenía miedo, temía que al abrirlos podría encontrarse con la figura Kurosawa mayor en vez de su amada novia, esto tras recordar aquellas palabras dichas por su lado oscuro, aquella Dark Maru.
- "no olvides que son hermanas"…- escucho las palabras de su contraparte resonar hasta lo más profundo de su interior.
-¿Hanamaru-chan, estás bien? por favor responde…-hablaba la ojiaqua totalmente angustiada.-¿qué tienes?
-Estoy bien, Ruby-chan.-se apresuró en responder sin abrir los ojos, estaba completamente aterraba, no podía ver a su novia, temiendo que aquello fuera un sueño y que al abrir sus ojos se encontraría en el salón del consejo a merced de su captora, lo que la hizo temblar forzándose a mantener sus ojos cerrados.
-¿Hanamaru-chan?.- volvió a escuchar, de pronto sintió unos brazos que la rodeaban, abrazándola con mucho amor, algo que hizo que abriera los ojos.
Percatándose que se encontraba en su habitación, un lugar donde nadie la va a lastimar, que no estaba sola sino junto a la persona quien ama, que le estaba brindando un cálido abrazo como si su vida dependiera de ello, se percató que la chica estaba llorando, derramaba lagrimas por la angustia de no saber qué era lo que sucedía con su Maru. La joven se sintió realmente mal, la culpa la carcomía por dentro, su Ruby no merecía algo como ello. Por ello correspondió aquel necesitado abrazo, susurrándoles dulces palabras tratando de calmar a la ojiaqua, quien rompió con el abrazo para mirarla, podía ver como aquellas lágrimas aun descendían bañando sus mejillas.
-¿Estás bien, Hanamaru-chan?...Ruby….¿Ruby hiso algo malo?.- preguntaba con un triste semblante.
-No, Ruby-chan, no hiciste nada, es solo...-no sabía si debía seguir aquello, aunque tenía la necesidad de sacarlo de su interior.-Es solo que tuve una pesadilla anoche… y parecía tan real zura, alguien….alguien quería hacernos daño… quería….quería alejarnos.-hablaba estrepitosamente tratando de tergiversar la verdad.- no sé quién era… pero quería hacerte daño Ruby-chan y…y a cambio de dejarte a ti, yo….yo me ofrecí como sacrificio.
Sentía que se había quitado un gran peso de encima, aquella colosal carga que la estaba asfixiando considerablemente, la pelirroja quien estaba atenta ante las palabras de su Maru, solo atino a abrazarla aún más fuerte.
-Hanamaru-chan, no debes hacer eso, yo… yo no podría vivir si alguien te hace daño, sí es para protegerme….- hablaban derramando más lagrimas.- yo seré más fuerte, me hare más fuerte para poder protegerte, nadie te lastimará, lo prometo.- comentaba con una mirada llena de determinación.-te juro que nadie te hará daño, jamás lo permitiré.
Aquellas declaraciones por parte de su novia la dejaron totalmente atónita, nunca había visto tan determinación en su pelirroja, esas dulces pero decididas palabras le brindaron la seguridad que necesitaba con urgencia.
-R-Ruby-chan….- apenas pudo pronunciar aquello, mientras de sus ojos viajaban unas sinceras lágrimas, sin más abrazo a su ojiaqua, echándose a llorar desconsoladamente sobre su pecho mientras la otra acariciaba su cabeza, susurrándole palabras de aliento, se mantuvieron en esa pose por largos minutos hasta que la castaña recuperara su compostura.
-Gracias, Ruby-chan…-
-Haría lo que fuera por ti, Hanamaru-chan.- sonrió
De pronto fueron interrumpidas por el móvil de la Kurosawa quien notificaba que había recibido un texto.
-¿Eh?.- miró la pantalla de su teléfono.- un mensaje de onee-chan
De Onee-chan:
Ruby ¿dónde estás? ya es bastante tarde, dime dónde estás para ir por ti, no puedes estar tan tarde afuera, es peligroso.
-¿Cómo es que no nos dimos cuenta de la hora Hanamaru-chan?.- preguntaba sorprendida a su novia quien la observaba.
La chica se quedó pensando unos minutos.- Ora el tiempo pasa volando cuando te estás divirtiendo zura.- comento un tanto apenada.
Sonrió ante la ocurrencia de la amante de los libros.- tienes razón Hanamaru-chan, a pesar de todo fue agradable pasar todo el día contigo.- suspiro.- bien, le diré a onee-chan, que ya voy para la casa….creo puedo regresar sola, así que…
No pudo continuar con la idea ya que fue abrazada abruptamente por la castaña, quien mirándola intensamente a los ojos, le dijo.- Ruby-chan puedes quedarte conmigo esta noche si quieres zura…me…me gustaría que pasarás la noche junto a mi…
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Continuará….
Little Demons Squad Notes:
Ohayohane! hemos vuelto con un nuevo capitulo, recuerden que siempre hay calma antes de una tormenta e.e así que esto era necesario para ir conociendo los personajes y sus historias.
· Alenon: si a mi también no me gusto que le pegará pero ahh :( me dolió mi bebé como co-autora no puedo dar mi opinión personal de los personajes pero vos sabes que pienso de "woody" xDD
· Nicocchi17: ya era hora de que lo fuera, no siempre puede esconderse detrás de Hanamaru, nop, no lo fue pero ella misma va con una intención y termina haciendo otra cosa ay maru u.ú jajaja quien sabe~
· Caher19Hyuga: pues digalas :3 queremos saber las deducciones de nuestros queridos lectores (bueno usted también es lector de mi historia u/u) :c hasta yo caería con Dia y eso que zuralover e.e you...you...you quien sabe e.e preguntele a you ? xDD
· Lili nyan: me alegra que le gustara e.e si creo que es algo que en algún minuto podría llegar a pasar la verdad lo cliché es lindo (yo hago algo asi) pero hay que variar y ser un poco más realistas mmmm...algo asi, No odies a Dia ella tiene sus motivos los cuales serán revelados... e.e quizás por quien, ya se la cojio :x juju
· Gala: pues "Tricking Heart yokoso!" xD jaksa no se como se escribe lol e.e acá nuevo cap! :D esperamos su review para este e.e
Bueno little demons lamento la demora pero acá esta y gracias por leer :D tanto para los lectores pasivos (uy) como activos (grr) jajaja
Recuerden que si hay un error ortográfico es por que somos medios humanos chuunis y nos equivocamos :D
nos leemos luego!
Se despide Yohane-vamp! :D
