-que fue lo que viste Dia, acaso Megumi hiso algo.-

-No, ella no hiso nada. Yo fui la que perdió el juicio, solo pensaba en hacerla sufrir, quería que ella sufriera y para ello use a sus amigas, ataque a chicas que al final si resultaron ser sus amigas, ellas seguían sus ordenes por miedo a ella, pero pude ver en varias ocasiones como ellas intentaban contenerla para que no cometiera un acto irreversible.- dijo con mucha pena la peli negra al recordar eso.

-Esa tarde también descubrí algo sobre mi, algo muy profundo sobre mi Kanan, algo que nunca imagine que habitaba en lo mas profundo de mi ser.-

-Que fue lo que descubriste Dia, dímelo ya.-

-No soy una buena persona Kanan, esa tarde descubrí que en el fondo soy alguien muy envidiosa.- dijo con pena la Kurosawa mayor a la vez que le venían visiones de como ella espiaba a su hermana menor y su querida amiga cuando estaban juntas.

Flashbacks: en los vestidores de la escuela.

-OHHH DIOS MIO Kurosawa-senpai noqueo a Megumi.- Grito una de las chicas con felicidad al ver que su campeona había ganado.

-Increíble, increíble, eres increíble Dia-san.- Comentaba Kasumi feliz de saber que la chica mas odiada de la escuela había recibido lo que se merecía.

Todas estaban celebrando por la victoria de Dia mientras que ella se encontraba sentada en el suelo descansando después de tal pelea que la había dejado cansada.

La peli negra miraba a su alrededor y podía ver a las chicas celebrando su victoria al ver que la era de Megumi había llegado a su fin y eso la hacia sentir feliz también.

La hacia feliz saber que pudo ponerle fin a todo ello, y también le hacia sentir bien consigo misma al ver que ella si podía defender a su familia, que al final ella si era una hija digna del apellido Kurosawa y sobretodo.

Que ahora Uranohoshi seria un lugar seguro para las chicas de las próximas generaciones y también para Ruby.

La peli negra sonreía de manera sincera viendo a sus compañeros pero pronto recordó lo que había hecho que despertara su verdadero poder.

Dia comenzó a buscar con la mirada a aquella chica que creyó en ella incluso cuando ella había perdido la fe en ella misma.

Quería saber si estaba bien y sobretodo, quería darle las gracias por haber sido quizás la única chica que estuvo a su lado durante los momentos mas bajos de su vida.

Pero mientras mas lo pensaba la presidenta su corazón comenzó a latir con fuerza al imaginar como seria hablar con aquella extraña, el haber escuchado su voz aquí le hacia sentir emoción al saber que ella asiste en esta escuela, quizás podría encontrarla, podría conocerla y quizás lo mas importante para Dia.

Quizás podría ser su amiga.

El imaginar ese escenario donde ellas 2 podrían ser amigas hacia sentir una agradable sensación de confort y optimismo al pensar que podrían cruzar sus caminos.

-Megumi-san.- Se escucho la voz de 2 chicas que luchaban por pasar a través de la turba que celebraba en los vestidores.

La pelinegra dirigió su vista hacia aquellas chicas y pudo reconocerlas de inmediato.

Eran Saya y Ashi que se veían preocupadas por algun motivo pero una vez lograron pasar fueron corriendo de inmediato para auxiliar a la inconsciente abusadora de la preparatorio.

-Megumi-san estas bien.- Comento Saya completamente preocupada por ver a su líder derrotada que yacía en el frio suelo.

-Ten cuidado, no hay que moverla bruscamente podríamos lastimarla.- Comento Ashi mientras revisaba los signos de la peli castaña.- Tenemos que llevarla a la enfermería o al menos sacarla de aquí pronto mientras aun tenemos oportunidad.- Comentaba algo asustada mientras veía a sus alrededores.

Su otra amiga comprendía a lo que se refería a lo que asintió con su cabeza y intentaron reanimar a su líder.

Todo mientras Dia observaba atentamente.

Poco a poco esas chicas lograron despertar a Megumi llamando la atención de todas las chicas en ese lugar que lejos de estar asustadas por ver como el terror de Uranohoshi despertaba una vez mas.

Ellas la miraban con ira y repudio al igual que a sus cómplices conteniéndose las ganas de abuchear a ese trio y volverse una turba furiosa contra ella.

-Megumi ¿estas bien?- pregunto Ashi preocupada.

-¿que fue lo que paso?- Comento la brabucona mientras posaba su mano en su rostro, exactamente el lugar donde su contrincante había plantado el golpe que le dio la victoria.

-Hablaremos luego, debemos irnos de aquí rápido.- Dijo Saya con preocupación mientras la ayudaban a levantarse y que se apoyara sobre ellas para poder caminar.

Megumi con enojo no le quedo de otra mas que aceptar, había recordado lo que paso y como había sido derrotada y al ver las expresiones que mostraban las furiosas alumnas de Uranohoshi que se encontraban ahí sabia que ellas ya no le temían.

-Esto no quedara así.- Refunfuño con enojo la peli castaña al ver que la situación no la favorecía y era mejor retirarse del lugar.

-Venga, vámonos Megumi-chan en mi casa atenderé tus heridas.- Comento Saya con autentica preocupación por ella.

-Después pensaremos en algo Megumi-chan por ahora hay que correr antes que tengamos mas problemas.- Dijo Ashi con el mismo tono de preocupación pero a la vez se sentía que ella quería reconfortar a su jefa.

Todo esto ocurría frente a los ojos de la presidenta del consejo escolar que observaba y escuchaba atentamente la interacción entre esas 3 chicas.

La pelinegra no podía apartar su vista de ese trio y sobretodo ver las reacciones que ellas hacían sobretodo de esas 2 chicas.

No podía dejar de ver sus expresiones faciales, sus tonos de voz, la forma en la que veían a esa abusadora, era algo que ella no podía dejar de mirar y hacían que sus pensamientos se enfocaran en una sola pregunta.

¿Por que?

Ese trio paso al lado de la campeona de la escuela de manera rápida pero antes de que se retiraran completamente Megumi dirigió sus ultimas palabras hacia la pelinegra.

-Esto no ha acabado Kurosawa, esto no quedara así.- Murmuro de manera Hostil la oji rosada mientras observaba con mucho odio a su enemiga y pasaban de ella.

-Ya déjala amiga salgamos de aquí.- susurro una de ellas de manera que las demás no escucharon pero la única que pudo oírlo fue Dia.

En ese momento la mente de Dia solo se enfocaba en esa palabra que había mencionado una de esas chicas.

Esa palabra se había marcado en su mente de la misma manera en que se habían marcado esa escena del trio pesadilla de Uranohoshi momentos atrás.

AMIGA.

(Acaso… acaso ellas llamaron a Megumi ¿Amiga? Amiga)

(Amiga, ¿por que? No lo entiendo, ella las trata mal, ellas le tienen miedo, ellas solo están con ella para evitar problemas, pero aun así)

(Aun así ellas la consideran una amiga)

La mente de Dia solo se concentraba en esa palabra que sonaba tan extraña para ella en ese momento pero resonaba con mas intensidad.

(¿Por que? Simplemente ¿por que ella tiene amigas? Por que alguien como ella los tiene, ella es mala ella es una horrible persona.)

(En cambio yo… yo he tratado de ser siempre una buena persona, siempre intente ser justa, buena y responsable incluso noble y al final lo perdí todo)

Mientras mas lo meditaba la pelinegra mas sentía como sus sentidos iban perdiendo el control, desde una respiración que estaba en aumento, hasta un calor que se volvía cada vez mas insoportable.

(Al final… Kanan-san… y Mary-san se fueron, me dejaron sola, me dejaron sola contra Megumi, me quede completamente sola a pesar de siempre haber hecho lo correcto pero ella)

(Tiene a gente que se preocupa por ella, eso no es justo, no es justo.)

La mirada de la peli negra con el paso de los segundos su iba cambiando hasta quedar completamente inexpresiva y perdiendo el brillo de su mirada hasta que ya no quedaba nada dentro de ella.

El trio pesadilla seguía avanzando bajo la pesada mirada de las demás chicas hasta que algo que nadie se esperaba ocurrió.

-¡Kurosawa! ¿Que estas…? aaaaaaggggg.- gimió de dolor Saya al sentir tal puñetazo apuñalado directamente hacia su estomago haciéndola caer de rodillas mientras todas observaban.

-Saya.- Gritaron ambas chicas al ver como el rostro de su amiga se ponía rojo y lagrimeaba por el dolor.

Al poco después Ashi fue derribada de un puñetazo tan salvaje dirigido hacia su cara que termino estrellándose contra la pared y cayendo al suelo completamente inconsciente.

-Que mierda tienes en la cabeza.- Grito furiosa Megumi al ver a sus amigas tiradas en el suelo.

La chica de los ojos rosados dirigió su mirada hacia la perpetuadora del ataque y por primera vez ella sintió un poco de miedo al verla.

El silencio reinaba en ese lugar a excepción de los jadeos de la presidenta que mientras avanzaba el tiempo, estos sonaban mas guturales y ferales.

-Tu no lo mereces.- comento en un pesado susurro Dia.

-De que estas hablando.- Comento temerosa Megumi al escuchar eso.

-Tu no lo mereces... AAAAHHH… TU NO LO MERECES.-grito esa ultima parte para después dar una gran bocanada de aire haciéndola+ que entrara en un frenesí incontrolable

Dia se lanzo contra una cansada Megumi que intento bloquearla con sus brazos pero su defensa carecía de eficacia debido al estado alterado de la pelinegra.

Su ataque de locura había hecho que sacara fuerzas de la nada superando incluso sus propios limites que la ataban momentos atrás.

Dia atacaba sin piedad a Megumi mientras esta trataba de quitársela de encima con desesperación sin éxito alguno, al Poco ella comenzó a lanzar ataques críticos directos hacia su rostro y otras partes blandas de su cuerpo, todo esto ocurría con total impunidad y con tanta fuerza que con el paso del tiempo los llantos y gritos de piedad comenzaron a escucharse por todo ese lugar pero eran ignorados por el imponente salvajismo de la una vez noble chica llamada Dia Kurosawa.

Golpe tras golpe, tras alaridos de dolor y suplica la una vez brabucona y tormento de la escuela Uranohoshi Megumi llego a caer en la inconciencia por todo ese daño que había recibido, pero a pesar de que ella estaba inconsciente, la pelinegra seguía atacando a su inerte cuerpo sin parar, hasta el punto en que sus puños y su cara se estaban tiñendo de rojo.

-Dia ya basta, ya fue suficiente detente.- Grito Kasumi asustada al ya no poder soportar tan horroroso y cruel show.

La presidenta al escuchar eso volteo a verlas a todas mostrando una expresión que infundio miedo en el corazón de todos pero que no eran nada comparado con las palabras que les dedico.

Dia: -Ustedes, ustedes también están de su lado.- respondió entre un aterrador alarido de rabia que asusto a todas provocando que unas huyeran ya del lugar. -Ustedes nunca hicieron nada… AAAAHHHH, AAAAHHHH COBARDES.- Grito la pelinegra mientras se levantaba de esa chica que estaba inconsciente después de haber sido molida a base de puñetazos. -Ustedes merecían seguir así.- Grito dia mientras comenzaba a acercarse a ellas haciendo que finalmente huyeran del lugar despavoridas.

Todas huyeron del lugar asustadas después de escuchar esas palabras de su una vez heroína.

Al ver que todas se fueron la peli negra observo a su alrededor y fijo su atención nuevamente hacia las chicas que seguían ahí tiradas a excepción de una que se dirigía hacia su inconsciente amiga.

-Ashi... respóndeme… ¿estas bien? vamos despierta hay que salir de aquí, tenemos que salir las 3 de aquí, por favor despierta… no puedo sacar a Megumi y a ti al mismo tiempo.- susurro asustada mientras le daba ligeros toqueteos en la mejilla de la chica inconsciente sin darse cuenta que Kurosawa la estaba observando.

La forma en la que esa chica trataba de auxiliar a sus amigas hacia perder aun mas el control a la Peli negra, ver como entre esas 3, había verdadera camaradería, verdadera amistad, era algo que ella no soportaba ver.

La hacia rabiar aun mas al ver que Megumi a pesar de todo tenia gente en la que ella confiaba y quizás ellas confiaban en ella también a pesar de que a veces era una perra con ellas de vez en cuando.

Dia comenzó a caminar en dirección hacia ellas con malas intenciones ganándose la atención de la chica que seguía consiente asustándola de inmediato y haciéndola suplicar por perdón.

-Lo siento Kurosawa, ya entendimos, ya entendimos por favor ya basta, déjanos ir y te prometemos que no sabrás de nosotras jamás.- Hablaba de manera agitada esa chica al borde de las lagrimas mientras jalaba con desesperación a su amiga temiendo dejarla a merced de Kurosawa.

Pero para Dia esas palabras no tenían efecto en ella, eran solo ruido que ignoraba completamente hasta que sintió como algo sujeto su pierna.

-Ya basta hija de puta.- contesto Megumi bastante cansada y adolorida y con sangre escurriendo de su nariz y su boca mientras sostenía con la poca fuerza que le quedaba a Kurosawa ganándose de manera instantánea una patada directa hacia su rostro manchándose así sus tenis blancos y dejando completamente inconsciente a Megumi finalmente.

-Ya basta loca.- Grito furiosa saya con lagrimas en los ojos al ver como su amiga había sido pateada de esa manera tan cruel y ruin, el como su liquido vital rojo escurría con mas fluidez de su rostro lleno de dolor.

-Ya déjala en paz.- Se levanto con furia y velocidad para confrontarla y detenerla aun sabiendo que no tendría chance contra la fiera de ojos esmeralda.

La peli negra al ver esa amenaza se lanzo a atacar rápidamente ganando con relativa facilidad, pero a ella no le importaba el ganar.

A ella lo que le importaba era infligir el mayor dolor posible, ella quería quitarle a Megumi lo que según ella, no merecía y eso era quitarle a sus amigas, cueste lo que cueste.

Ashi y Saya sabían que tarde o temprano tendrían que recibir su castigo por haber apoyado a Megumi. Inclusive ella sabia que algun dia tendría que dar la cara por sus acciones y recibirían su castigo pero en esta ocasión hay una enorme diferencia.

Ellas esperaban un castigo por sus acciones, pero lo que estaban recibiendo había dejado de serlo hace mucho tiempo.

Lo que ejercía Dia Kurosawa no era un castigo, era crueldad absoluta, una crueldad que nunca había sentido antes producto de su excesiva envidia y la soledad que la habían hecho enloquecer finalmente.

(Ella no lo merece, no lo merece) era lo único que podía pensar en ese momento esa chica que ya estaba completamente sumida en la locura, le daba igual absolutamente todo el mundo.

El acto de crueldad estuvo durando unos minutos mas hasta que sintió como alguien se lanzo contra ella para intentar detenerla.

-Dia que demonios te pasa.- Grito esa voz de forma histérica al presenciar ese violento espectáculo donde la peli negra había sido la artífice de este.

Pero en cuanto la peli negra reconoció esa voz que intentaba detenerla solo aumento su histeria y sobretodo el dolor que sentía ella en lo mas profundo de su corazón provocando que comenzara a llorar de coraje y odio hacia esa chica.

-Aléjate de mi, Aléjate de mi… LAAAAARGATEEEE, LAAAAARGATE DE AQUÍ.- Grito con tanta rabia la oji verde hasta el punto de desgarrarse las cuerdas vocales.

-Cálmate ya, vamos Dia ya basta esto ha ido demasiado lejos.- Respondió con dificultad Kanan mientras intentaba contener con todas sus fuerzas a la fiera en la que se había convertido su ex amiga.

-NOOOOOOO, NOOOOOO, Lárgate de aquí, no quiero verte, no quiero verte.- Volvió a gritar con la misma fuerza pero ahora se podía percibir en sus gritos el dolor que sentía al saber que ella había llegado.

-basta ya, tranquilízate por favor.- contestaba con dificultad ya Kanan al escucharla agonizar de esa manera, oír sus gritos tan llenos de odio y sufrimiento hacían temblar de dolor y miedo a su corazón hasta que la peli negra ataco en donde mas le dolería a la buceadora.

-Te odio, te odio, no quiero volverte a ver en mi vida.- el grito que estaba cargado de tanto rencor, al igual que sus lagrimas caían sin cesar por todo ese dolor y soledad que habían corrompido a su corazón hacían eco en toda esa habitación, sobretodo en la mente de Kanan haciendo que ella perdiera fuerza en su agarre dándole la oportunidad a Dia para poder liberarse.

La peli negra se libero del agarre y rápidamente se alejo de esa mujer para después ella pudiera seguir lanzando el veneno que había en su corazón.

-Todo es tu culpa, por tu culpa Mary se fue y jamás regresara, la corriste de su propia casa, la hiciste creer que ella no nos importaba, la abandonaste cuando mas nos necesitaba y te excusabas diciendo que era por su bien. pero todo era por que eras una cobarde, una patética cobarde que tenia miedo de si misma.

Kanan al escuchar eso sintió todo el remordimiento que había reprimido resurgir en ella otra vez pero las ultimas palabras de la peli negra eran mucho mas dolorosas.

-Yo lo hice por su bien, se metería problemas si seguía aquí.- comento de manera nerviosa Kanan mientras desviaba su mirada y retrocedía lentamente de la furiosa peli negra.

-¿por su bien o mas bien el tuyo? Pero da igual todo eso sabes por que?- Respondió desafiante Dia.- Por que ella nunca se fijaría en ti.-

-De que estas hablando.- Comento algo furiosa Kanan al escuchar eso.

-Solo mírate, patética y pobretona plebeya, que podrías ofrecerle tu? No podrías ni ofrecerle una mínima parte de lo que otros podrían darle a ella, ellos pueden darle el mundo entero tu que puedes darle, nada solo hacer que su familia sienta asco de ella y lo pierda todo por una pobretona buceadora tu.- narraba todo eso la Peli negra de forma tan cínica que dejaba atónita a la peli azul incapaz de creer que esa chica una vez fue su amiga.

-Tu no tendrías oportunidad alguna con ella, ella es perfecta, refinada, educada y con una gran carisma que haría caer a cualquiera ante sus pies y tu… acaso debo decirlo.-

Kanan mientras mas tiempo pasaba ahí y mas veía a la presidenta actuar de esa manera le hacia tener mas miedo a ella.

Ella momentos atrás estaba destrozando con sus propias manos a 3 chicas actuando como una autentica psicópata para después cambiar a una actitud tan cínica y venenosa pero a la vez con una alto nivel de persuasión que estaba haciendo dudar a la buceadora sobre ella misma.

-Si yo quisiera podría seducir a Mary sin problema alguno y ganarme la aprobación de sus padres y los míos solo para mostrarte como se hacen las cosas Matsura.- Contesto de manera melosa la presidenta mientras se acercaba hacia esa chica que después de escuchar eso sintió un frio estremecedor recorrer todo su cuerpo.

-Tu no harías eso.- Contesto asustada Kanan y con voz temblorosa. -tu… tu sabes que ella significa mucho para mi.-

-y eso debería de importarme? Tu la dejaste ir, ella esta disponible y puedo ir por ella si se me da la gana Matsura, puedo hacerla gritar como no tienes idea, puedo retorcer su mente como se me antoje, cumplir todas Mis fantasías que con ella y las que tu quisieras realizar pero nunca lograrías.- Contesto Dia de forma seductora mientras sostenía suavemente el rostro de su vieja amiga y la miraba fijamente a los ojos.

Kanan sentía mucho miedo al ver la pesada pero sensual mirada de la oji verde, el ver como esta no mostraba ningún tipo de remordimiento o duda en sus palabras la tremenda Carisma y labia que fluían en las palabras de Dia la hacían creer completamente que ella si era capaz de ir y quitarle lo que ella deseaba con el único fin de lastimarla.

Pero lo que mas miedo le daba de su vieja amiga, era la calma y paz que mostraba su mirada, su rostro y su voz, una calma y paz tan profundas que pareciera a la calma y tranquilidad que solo podrías encontrar en.

El abismo.

-Tu no la amas.- Contesto casi en un débil quejido de dolor mientras sus lagrimas comenzaban a caer al imaginar que dia hiciera algo así.

-Acaso eso importa? siempre y cuando no lo tengas tu me basta a mi Kanan.- contesto en un suave susurro su vieja amiga mientras acariciaba su mejilla y se divertía al ver como era torturada esa chica.

-Los traidores como tu no merecen amor Kanan, a nadie le gustan los traidores Mary sentiría asco de ti si supiera lo mal que te has portado.-

Después de eso Dia soltó el rostro de su amiga haciendo que esta cayera de rodillas al suelo alterada por las palabras tan hirientes de su vieja amiga provocando que ella comenzara a llorar.

-que patética eres Kanan, en serio no me sorprende por que perdiste a Mary de manera tan estúpida.- Contesto la peli negra de forma tan calmada y pacifica.

Kanan seguía llorando ahí en el suelo se levanto con dificultad de ahí y comenzó a caminar hacia a la salida de ese lugar.

-Eso es Kanan huye como siempre lo has hecho Cobarde.- Grito eso ultimo la peli negra con una sonrisa tan cínica que hacia temblar a cualquiera al solo pensar que tan destruida estaba su mente para que ella actuara así.

Kanan al escuchar esas palabras volteo por ultima vez hacia la chica de los ojos verdes para dedicarle unas ultimas palabras.

-Dia yo la amo, como no tienes idea, creí… creí que estaba haciendo lo correcto pero me doy cuenta que arruine todo para Mary y para ti.- contesto Kanan con dificultad entre lagrimas.- Yo lo siento, en verdad lo siento… Dia tu siempre fuiste mi mejor amiga por favor perdóname por todo lo que te hice pasar por mi culpa.- Contesto entre llanto la peli azul para después salir corriendo de ese lugar.

La chica peli negra al escuchar según para ella esa ridícula disculpa de parte de Kanan solo renació su coraje que sentía contra sus viejas amigas.

-Estúpidas.- Murmuro Dia con enojo, cambiando súbitamente su personalidad a una hostil, como la que había usado momentos atrás.

Poco después de la partida de Kanan ella volteo a ver a las chicas que momentos atrás había atacado mirándolas con desprecio como estas estaban en el suelo inconscientes causándole mas coraje.

La pelinegra fue caminando hacia una de esas chicas que estaba inconsciente en el suelo y al llegar a donde estaban solo levanto su pie para después pisotear la cabeza de esa chica de forma despiadada.

La ex presidenta pudo haber continuado así por toda la tarde o hasta incluso llegar mas lejos y cumplir su amenaza de quitarle definitivamente a sus amigas a su antes mayor enemiga si no hubiera sido interrumpida por unas maestras que habían sido llamadas por unas chicas que temían que la presidenta hiciera ya algo horrible.

Las maestras entraron al lugar y se horrorizaron de ver como estaban esas 3 chicas y mas aun al ver como Dia apoyaba todo su peso en su pierna aplastando la cabeza de Ashi la chica que había noqueado al inicio de su descenso hacia la locura.

El presente.

-No era una persona, era peor que un animal, estaba… estaba tan cegada por mi rabia y envidia hacia ella que termine haciendo cosas horribles.- Comentaba entre lagrimas la peli negra en su teléfono mientras Kanan seguía escuchando.

-Soy una persona horrible Kanan, yo no tenia necesidad de seguir peleando… ya había ganado pero no pude controlarme, perdí el control ver eso… ver eso fue demasiado para mi no sabia que en el fondo yo era tan horrible.- Sollozaba Dia sin control mientras contaba esas cosas y recordaba también que esa envidia y rabia que sintió aquella ocasión era equivalente al que le tenia a su hermana cuando supo de su relación con Hanamaru.

-en verdad lo siento, yo no quería terminar así, no quería que nada de esto pasara en verdad que no quería que todo fuera así.- Gritaba eso ultimo con tanto dolor que solo hacia que Kanan se sintiera tan impotente por ver como alguien tan preciado para ella sufría de esa manera.

-No es tu culpa Dia no es tu culpa yo te falle a ti, yo te falle a ti y te abandone cuando mas lo necesitabas. Incluso cuando estuve ahí termine abandonándote otra vez.- decia Kanan con la voz entre cortada.

-Kanan no tienes idea de lo que hice, hice muchas cosas horribles, no soy buena en verdad que no lo soy, soy de lo peor Kanan.-

-Deja de decir eso.- Grito furiosa Kanan

-Te conozco de toda la vida, crecí contigo, jugué contigo, dormí contigo dios hice tantas cosas contigo de la misma manera que Mary lo hiso y puedo jurar por mi vida que tu no eres esa cosa que dices ser.-

-Tu no lo entiendes Kanan, en serio que no lo entiendes.- Respondió de forma desgarradora la peli negra al escuchar eso hasta que sintió como era envuelta en un cálido y fuerte abrazo que la tomo por sorpresa.

-Kanan-san.- grito sorprendida al ver que la persona que la estaba abrazando era su vieja amiga.

-Tu no eres nada de eso Dia, he visto lo que tu eres en realidad, Mary sabe lo que tu eres en realidad y eso es ser una chica buena.- Comentaba Kanan susurrándole al oído a la peli negra mientras continuaba.

-He visto todo de ti y te puedo jurar que eres una buena persona y jamás cambiara eso.- seguía susurrando la peli azul mientras apretaba mas su abrazo hacia su amiga que poco a poco se iba derrumbando mas.

-Pero… lo que yo hice, lo que yo hice no tiene perdón.- comento entre sollozos la pelinegra.

-No eras tu Dia, en serio que no eras tu… solo estabas… solo llegaste al tu limite, a mas de lo que podías soportar. Yo lo se por que cuando te vi a los ojos… pude ver lo mal que la estabas pasando, pude ver lo que te había hecho el cruel destino.- Seguía comentando Kanan con todo el cariño y respeto que le tenia a su amiga que lo necesitaba en ese momento.

A dia le costaba creer esas palabras aun si venían de forma sincera de alguien muy preciada para ella, en el fondo la culpa y la vergüenza eran aun muy fuertes con su conciencia.

Kanan: -Todo eso ya termino Dia, te prometo que las cosas cambiaran, encontrare la forma de reparar todo esto lo juro.-

Después de eso las 2 chicas se quedaron ahí abrazadas por un buen rato recuperando el tiempo y sanando sus heridas que se habían hecho durante esa época en la que sus vidas habían cambiado.

Durante todo ese tiempo Kanan no dejo de consolar a su preciada amiga y la ayudaba a estar tranquila con su conciencia y gracias a su cariño ella pudo sentirse un poco mejor consigo misma.

Las 2 chicas estaban sentadas en un balcón de la residencia de los Kurosawas mirando al cielo viendo el inicio de una tranquila noche de verano donde su amistad pudo dar el primer paso para poder recuperarse.

Para ese momento Dia ya estaba mas calmada al igual que Kanan que disfrutaba el momento de convivencia con su mejor amiga hasta que las interrogantes le hicieron preguntar algo que necesitaba saber.

-Hey Dia puedo preguntarte algo.- dijo nerviosa la nadadora al querer saber el desenlace de la historia de su amiga.

-Quieres saber que paso después de eso no es así?.- contesto con calma la Oji verde mientras seguía observando el cielo anaranjado.

-si no quieres hablar esta bien Dia.- Contesto con preocupación Kanan.

Dia se quedo callada durante un momento pensando en que hacer hasta que decidió seguir contando que paso, muy en el fondo sacar todo eso la estaba ayudando bastante.

-Después de eso me llevaron a la dirección, no puse ni un tipo de resistencia y mucho menos sentía algun tipo de remordimiento, de hecho las profesoras estaban sorprendidas por lo fría que era durante todo el viaje.-

-Mientras me llevaban, otros profesores fueron a auxiliar a Megumi y a sus amigas, llevándolas a la enfermería.- contesto de Manera calmada la pelinegra mientras esta apretaba ligeramente la mano de Kanan.

-¿Que paso en la dirección?- Pregunto curiosa Kanan mientras también apretaba la mano de su amiga, que aun que Dia no lo admitiera ella en verdad lo necesitaba.

-La directora quería expulsarme de la escuela.- Contesto Dia con tristeza al recordar aquel humillante momento.

-¿Por qué? No lo entiendo, todos sabían de lo horrible que era ella, tu te defendiste contra ella a pesar de lo que paso después… simplemente no lo entiendo, acaso nadie acudió a tu defensa?- Pregunto con molestia Kanan.

-Creo que mi actitud en ese momento no ayudo nada Kanan-san, aun estando en la dirección seguía fuera de mi y no estaba pensando bien en lo que decia, pero hubo alguien que me ayudo a probar mi inocencia y saco a la luz toda la evidencia contra Megumi que necesitaba en ese momento para salvarme.-

Dia se quedo callada un rato para después continuar su narración.

El pasado.

Las maestras me llevaban hacia la oficina de la directora mientras otros llevaban a Megumi y a sus amigas a la enfermería.

Durante todo el trayecto ellas no dejaban de sentir decepción al saber que era la responsable de ese horrible show.

Pero a mi me daba igual lo que ellas pensaran, lo único que pensaba en ese momento era en que ojala hubiera tenido mas tiempo para poder haber acabado el trabajo.

-Tome asiento señorita Kurosawa, la directora vendrá en un momento.- Comento una de las maestras con cierto enojo.

Dia al escuchar ese tono se quedo mirándolas de mala manera mientras refunfuñaba, hasta que una de las maestras le dedico unas palabras.

-Estoy muy decepcionada de ti señorita Kurosawa, siempre fuiste una alumna ejemplar y refinada no puedo creer que al final terminaras así.- Contesto la profesora haciendo que Dia se enojara con ellas.

-Como si me importara la opinión de ustedes y todos los inútiles que trabajan en esta escuela.- Contesto de manera agresiva y altanera la peli negra, ganándose solo mas desaprobación de parte del Staff.

Después de ello el staff partió del lugar dejando a la peli negra sola en la oficina con sus pensamientos que seguían nublándole el juicio y su cordura.

(Estúpidos profesores y estúpida escuela, ¿donde estuvieron ellos cuando Megumi me hacia la vida imposible Vaya porquería de escuela)

(Por que tuvieron que venir antes de que pudiera terminar, Megumi y sus víboras rastreras merecían sufrir mas, en verdad merecían sufrir mas al igual que todas esas cobardes que solo se quedaron mirando)

Seguía pensando esa chica mientras su humor iba empeorando cada vez mas, hasta que escucho como se abría la puerta de la oficina y entraba la directora de la escuela.

La directora se veía bastante molesta con lo que había visto en la enfermería y lo que mas le molesto fue ver la expresión desafiante de su presidenta del consejo escolar.

-Puedes decirme que fue lo que paso en los vestidores señorita Kurosawa.- Comento de forma seria la directora mientras tomaba asiento en su sillón y veía de frente a su alumna.

-Paso lo que tenia que pasar.- respondió Dia de manera inmediata sin ningún tipo de remordimiento o culpa.

-Kurosawa-san acaso crees que lastimar a tus compañeras de esa manera tan salvaje es lo correcto, una ambulancia viene en camino para llevarse a esas chicas, las heridas que causaste en serio que fueron graves, pudiste haber causado daños permanente o irreparables si no te hubieran detenido.- hablaba con preocupación la mujer mayor mientras esperaba que su alumna mostrara alguna señal de remordimiento o algo.

Pero el odio que estaba presente en esa chica le impedía sentir otra cosa que no fuera mas que el sufrimiento de sus enemigos.

-lo único que por lo que siento lastima es que no haya podido castigarlas como se debe.- Contesto de forma altanera otra vez la peli negra para después soplar sobre su mechón que cubría su cabello y miraba hacia otra dirección llena de coraje.

-¿Que es lo que te pasa presidenta Kurosawa? Te conozco desde hace tiempo y se que tu no eres así.- contesto preocupada la directora ante ese comportamiento tan agresivo de la chica.

-¿Que es lo que me pasa? No me pasaría nada si este lugar no estuviera lleno de débiles y inútiles que no pueden hacer nada como todas las chicas de esta escuela y todo su personal mediocre.- contesto con rabia la peli negra sorprendiendo a la directora por su comportamiento.

-De que hablas Señorita Kurosawa.-

-Megumi siempre fue una mierda de persona y ustedes jamás hicieron nada, Nadie hiso nada, nadie tuvo lo que yo si tuve para darle a esa estúpida lo que se merecía hasta que ustedes me interrumpieron inútiles.- protesto con furia la chica tratando de justificarse.

Pero la directora y todo el resto del personal no creían en nada de ello debido a la casi nula denuncia de esa chica, la falta de evidencia y sobretodo la carisma diabólica que tenia Megumi para poner a todos de su lado.

-Kurosawa ya hablamos de esto antes y los demás profesores, Ella nunca hiso nada malo y si es así, por que nadie nunca quiso hablar o algo.- Dijo con total sinceridad la directora.

Pero la peli negra al escuchar eso solo hiso que estallara al ver que Megumi podría salirse con la suya haciendo quedar a Dia como la villana de esta

-QUE CARAJO, CUAL ES SU PROBLEMA ESTUPIDA.- grito con gran furia mientras se levantaba rápidamente y azotaba sus manos contra el escritorio la chica sorprendiendo a su directora por su arranque como su vocabulario.

-Señorita Kurosawa.- Reclamo la directora ante tal falta de respeto.

-que hay de todas esas idiotas que vieron la pelea, que acaso ni una de ellas le dijo lo asquerosa que era ella.-

-Señorita Kurosawa controlase.-

-NOOOOO COMO QUIEREN QUE ME CONTROLE CUANDO ESTOY RODEADO DE IMBECILES QUE NO PUEDEN VER LA MIERDA QUE HE TENIDO QUE AGUANTAR TODO ESTE AÑO.- Grito de forma muy agitada la pelinegra para que después gobernara un sepulcral silencio en la oficina dejando sin palabras a su superior.

-Sabe que váyase al infierno usted y toda esta escuela no me importan ustedes infelices.- dijo con desprecio la estudiante con total cólera en su voz.

La directora se quedo boquiabierta al escuchar tantas vulgaridades contra ella, contra su escuela y su comunidad, por una antes chica tan ejemplar y perfecta como Kurosawa.

-Muy bien si eso tienes para alegar para tu defensa entonces no me dejas otra opción señorita Kurosawa.- dijo con pena la directora para después dar su sentencia. -Quedas expulsada de la preparatoria para mujeres Uranohoshi.-

La peli negra al escuchar eso solo sintió indiferencia, haciendo que volviera a contestar con cinismo.

-Bien mejor para mi, ya no aguantaba mas este lugar, de hecho me están haciendo un favor.- Contesto de forma burlona la pelinegra decepcionando mas a su ex directora.

-En serio es una gran pena que hayas caído de esta forma Kurosawa, espera aquí hasta que te avise, debo hacer unas llamadas.- Dijo la directora con tristeza para después salir de la oficina dejando a la ex alumna sola con sus pensamientos.

(No me importa, en verdad que ya nada me importa) refunfuñaba esa chica para después quedarse en silencio esperando.

POV: La chica misteriosa.

Media hora después la directora había terminado de hacer unas llamadas y recogido unos documentos y se disponía a regresar a su oficina para darle sus documentos a su ex alumna.

-Señora directora.- Grito una voz a la distancia deteniendo a la mujer mayor.

-Te puedo ayudar en algo jovencita, ya es bastante tarde como para que sigas aquí.-

-Directora yo… tengo evidencia que puede probar todas las cosas que ha hecho Megumi durante todo este tiempo.- Comento la chica misteriosa de forma decidida.

-De que hablas jovencita… pero si tienes la evidencia necesito verla.- Comento un poco preocupada la directora al escuchar que finalmente había evidencia.

La chica misteriosa saco de su mochila una cámara portátil, la encendió y busco en sus archivos la evidencia que había recabado durante quien sabe cuanto tiempo.

La directora comenzó a ver las grabaciones y al ver solo el inicio del primer video quedo horrorizada al saber que todo era real.

-Es esa la chica del club de natación.- Comento asustada la directora mientras sus manos temblaban y una lagrima se le escapaba al ver esas grabaciones.

-Si es la que termino en el hospital y tengo mas evidencia sobre ella.- con esa chica con coraje en su voz al exponer finalmente a esa brabucona.

La directora miraba perpleja toda esa evidencia haciendo que se sintiera terrible consigo misma por haber ignorado a esas chicas antes que habían denunciado el acoso.

Pero cuando recordaba esas platicas recordaba también lo increíblemente manipuladora era Megumi con sus palabras convenciéndolas a todo su staff de que ella era inocente.

-Esto es mi culpa, puse en peligro a todas las chicas de la escuela… no entiendo, yo no sabia… No pensé que… oh dios mío.- seguía balbuceando la mujer mayor hasta que sintió como esa chica ponía su mano sobre su hombro para poder calmarla.

-En verdad lo siento… no pensé que fuera así de terrible.-

-Ahora es momento de hacer lo correcto señora directora.- Comento esa chica con comprensión hacia su superior

-Claro que lo hare esto no lo dejare pasar, yo me ocupare del resto aquí en adelante pequeña, en verdad eres una chica muy valiente por exponerte con tal de conseguir esto.- Comento con orgullo hacia la menor.

-No podía seguir quedándome así sin hacer nada… no después de lo que Megumi le hiso a Kurosawa.- Comento casi con voz quebrada esa chica al recordar como había atestiguado el asalto a Dia y la sesión de fotos y ella paralizada por el miedo no pudo hacer nada para ayudarla mas que hasta el final.

-Kurosawa… ella estuvo en lo correcto, desde hace mucho tiempo pero me temo que aun así tendrá que ser expulsada.- Comento la directora con mucha pena sorprendiendo a la menor.

-¿Que? Usted no puede hablar en serio.- Comento enojada esa chica al escuchar eso.

-Lo se, no es justo para ella pero su comportamiento y la forma en las que las dejo… no se que hacer pienso que fue excesivo.- comento confundida y con pena la directora por no saber que hacer en esta situación.

-De que habla señora directora… Dia-san cuando estuvo peleando fue en defensa propia.- Comento de forma eufórica esa chica.- Dia peleo para frenarla de una vez por todas… yo lo sentí y vi cuando ella la venció antes de que me fuera a buscar mi cámara.-

-entonces no supiste lo que paso después de eso no?- Comento sorprendida la directora al ver que esa chica quizás no vio el verdadero final de esa pelea.

-Claro que vi la pelea Dia-san Gano todas estábamos orgullosas de ella pero tuve que ir a buscar mi cámara después de ello.- comento aun confundida esa chica.- ¿Que fue lo que paso después de que me fuera?-

-La señorita Kurosawa ataco a las 3 chicas hasta lastimarlas gravemente, las 3 fueron llevadas a un hospital hace unos minutos… la señorita Kurosawa ha estado en mi oficina desde entonces y no parece mostrar ni una señal de arrepentimiento, hasta ella misma dijo que ojala hubiera tenido mas tiempo para terminar el trabajo.- Comento con tristeza la mujer mayor al contar la trágica caída de esa valiente chica.

-No… yo no sabia que hiso eso… Pero no puede expulsarla, Dia-san en serio paso por mucho por culpa de Megumi… no la justifico pero creo que eso era cuestión de tiempo después de todo lo que hiso Megumi a ella.- Comento con tristeza la chica mientras miraba con tristeza su mochila y sacaba algo de ahí.

-señorita directora este es el celular de Megumi... Ella le hiso cosas horribles a Dia-san, yo estuve ahí cuando hiso esas fotos y no pude ayudarla… tenia demasiado miedo y no quería poner en peligro a mis amigas.- comento esa chica mientras encendía el teléfono y se lo daba a la directora para que viera lo que Megumi había hecho.

La directora solo vio una foto y fue mas que suficiente para ella entender que el comportamiento de Dia era algo de esperarse.

La directora se quedo en silencio mientras mantenía sus ojos cerrados por un momento para después responder a su alumna.

-No te preocupes Dia no será expulsada y yo me ocupare del resto de ahora en adelante, las cosas no quedaran así.- Comento de forma decidida la directora alegrando a esa chica que ayudaba a Dia desde las sombras.

-Gracias señora directora.- comento con cierta calma la Kouhai al ver que su senpai saldría de esta y que finalmente se le haría justicia.

-No yo debo darte las gracias a ti, ayudaste no solo a tu senpai, si no también a la escuela y eso es algo que debe ser recompensado ¿por cierto como te llamas?- comento la mujer mayor.

-Prefiero quedar en el anonimato señora directora.- Comento la joven a lo que su superior asintió y comprendió el por que.

-Dia es una chica con suerte al tener a una Kouhai como tu, cuando puedas ve a hablar con ella, créeme que le ayudaría mucho tu presencia.- dijo de forma amistosa la directora haciendo que esa chica se comenzara a sonrojar.

-Eehh si… yo hablare con ella.-Dijo de forma tímida la desconocida.- debo retirarme ya directora, mi ultimo autobús a casa sale pronto.- dijo la chica para después comenzar a retirarse pero al poco de avanzar regreso para pedir una petición.

-Por favor no le diga a Dia-san sobre esto.- Después de eso comenzó a correr sin dejar que su directora pudiera preguntarle el por que del secretismo.

-Esa niña es muy bella, espero Que hable pronto con Dia, le ayudaría mucho a ella en estos momentos.- Comento la directora para después ir hacia su oficina.

POV: Dia.

Dia seguía ahí sentada esperando a que la dejaran ir mientras seguía cosechando mas furia contra el mundo hasta que escucho como abrían la puerta haciendo que volteara su vista para ver que era su directora.

La chica de quedo en silencio al verla llegar pero aun así la miraba de muy mala manera haciendo sentir incomoda a su directora hasta que escucho como tocaban la puerta de la dirección.

-Por favor pase.- Dijo de manera calmada la directora mientras Dia observaba con enojo esa puerta esperando a ver quien era ese nuevo invitado.

Cuando la puerta se abrió y revelo la identidad de ese individuo, toda su rabia y enojo habían desaparecido casi al instante, pudo sentir un gran frio recorrer todo su cuerpo al igual que un gran miedo y vergüenza consigo misma al saber que esa persona era su Padre.

-Señor Kurosawa por favor pase y tome asiento.- Dijo educadamente la directora a lo que el hombre peli rojo accedió y se sentó junto a su hija.

Dia al verlo tan cerca y de forma tan seria sentía un gran pánico y miedo al imaginar cual seria su reacción debido a sus acciones que hiso ese dia.

Un comportamiento que no era aceptable en la familia que haría que sintiera una gran decepción de ella.

-Señorita Kurosawa, podría esperarnos afuera de la oficina por favor, necesito hablar con su padre en privado.- Dijo la directora con la misma seriedad de antes.

-Yo puedo explicarlo padre.- Dijo entre tartamudeos la chica peli negra pero lo único que gano fue una respuesta de su padre.

-Dia espéranos afuera por favor.- dijo de manera calmada su padre sin voltear a verla pero aun así eso solo aumento el pánico en su hija.

Sin decir nada la menor salió de ahí y se quedo sentada en la sala de espera intuyendo lo peor.

La ex alumna solo imaginaba en la decepción y la vergüenza que trajo a la familia con su arranque de furia y la forma tan vulgar con la que le hablo a su directora y lo que mas le temía era la reacción de su padre al saber que la habían expulsado de la escuela.

Durante varias ocasiones ella tenia en mente intentar escapar de ahí y huir de su padre para evitar confrontarlo y ver su mirada de decepción sobre ella pero estaba tan asustada que el miedo le impedía moverse.

La ex alumna no supo cuanto tiempo paso pero cuando se dio cuenta vio a su padre salir de la oficina de la directora portando esa misma actitud seria y imponente que el siempre carga cuando esta trabajando.

-Dia vámonos.- Dijo de manera seria el hombre mayor a lo que su hija obedeció rápidamente caminando con el hasta la salida.

Durante todo el recorrido al auto de su padre la chica no paraba de temblar y de querer llorar por solo imaginar el gran reclamo que recibiría al llegar a cargan

Después de eso los 2 llegaron al auto y subieron a este para iniciar el recorrido a casa donde no hubo ni una sola palabra, durante todo el viaje la chica no podía parar de pensar en que quizás su padre esta esperando a que llegaran a casa para que su madre también pudiera escuchar todos los problemas y vergüenzas que causo ella durante la tarde.

Hasta que finalmente llegaron a la residencia Kurosawa donde su padre estaciono el auto y se quedo ahí sin decir nada mientras observaba a su hija.

La chica no tenia el valor de mirar esa fuerte mirada verde como las esmeraldas que caían sobre ella esperando a que digiera algo.

-Yo… yo… yo puedo explicarlo.- Dijo entre tartamudeos y temblores la pelinegra mientras aun mantenía su mirada hacia sus pies.

-yo… yo lo siento… perdón por haber decepcionado a la familia de esta manera.- Dijo con gran arrepentimiento la chica a la vez que sentía como sus lagrimas caían y intentaba bajarse del auto para correr hacia su habitación.

Pero antes que pudiera siquiera abrir la puerta sintió como tomaban con suavidad y delicadeza su mano haciendo que ella de quedara quieta en su lugar.

La chica quería ponerse a llorar cuando sintió la mano de su padre tomándola con tanto cuidado, como si se tratase de fina y delicada porcelana.

-Papa que estas haciendo.- dijo confundida la pelinegra mientras sentía como poco a poco su padre la acercaba a el y comenzaba un abrazo suave y lleno de mucho cariño.

El hombre abrazaba con cuidado y cariño hacia su hija a la vez que su mirada se llenaba de autentica preocupación y hasta inclusive decepción, pero no hacia su hija ese hombre sentía decepción de si mismo.

-¿Por que no me dijiste nada Dia? ¿Por qué nunca me dijiste lo que te estaban haciendo?- Susurro con dolor el padre hacia su hija esperando una respuesta.

La hija al ver que su padre no sentía decepción, al contrario autentica preocupación y al estar rodeada por los brazos de su padre hiso que ella dejara salir tantos meses de soledad y dolor hicieran que llorara como una pequeña niña que había despertado de una mala pesadilla.

La pequeña lloraba y abrazaba con fuerza a su padre mientras este la reconfortaba y le daba todo el apoyo emocional que a ella le hacia tanta falta, le hacia falta cariño, le hacia falta sentirse segura, le hacia falta el calor y el amor que solo su padre podía darle después de todo lo que paso.

La chica peli negra estuvo así en los brazos de su padre para después escuchar a su padre hablarle.

-Dia dime la verdad… ¿te falle como padre otra vez?- dijo con decepción de si mismo mirando con preocupación a su niña.

-No, tu no me fallaste como padre, Tu has sido un maravilloso padre desde ese entonces.- Decia con tristeza la pelinegra al verlo de esa manera una vez mas.- Yo solo, yo solo… no quería decepcionarlos, no quería que supieran que era débil, pero después… ya era demasiado, era mas de lo que podía soportar.- Seguía hablando entre sollozos la chica.

-Dia yo nunca estaré decepcionado de ti, nunca te considere alguien débil, eres mi hija y se que eres muy fuerte, pero eso no significa que debas guardártelo todo y sufrir en silencio, sabes que yo siempre estaré ahí para ti, tu madre al igual que tu hermana, somos tu familia Dia, se que la partida de tus amigas fue duro para ti, pero nosotros nunca te abandonaremos, yo no volveré a abandonarte nunca mas, nunca te dejaremos sentir sola otra vez mi hija, tu familia siempre estará contigo hasta el final.- susurraba esas palabras tan cálidas hacia ese hombre mientras que la chica continuo con su llanto y abrazaba con fuerza a su padre.

Después de eso Dia siguió abrazada a su padre un rato mas hasta que se pudo tranquilizar, salieron del auto y fueron directo a su casa donde los esperaba su madre para también apoyar a su hija y a atenderla después de ver como había quedado de su pelea contra semejante brabucona.

El presente.

-Tu padre en verdad te quiere Dia pero… ya sabes.- Comento apenada Kanan.

-Lo se, le he dicho muchas veces que estaba todo bien, pero aun se sigue culpando por lo negligente que fue conmigo cuando mi Mama y Ruby se fueron.- Comento con melancolía al recordar esa época donde su única compañía eran esas 2 niñas que la acompañaron gran parte de su vida.

-llegaste a saber que paso con Megumi después de esto Dia.- Comentaba Kanan mientras acariciaba la suave y larga melena de su amiga mientras ella descansaba en su regazo tranquilamente narrando la historia.

-No supe que paso con ella, la directora dijo que alguien le había dado la evidencia que ocupaban para exponerla, nunca supe quien fue el que se la dio, pero si no hubiera sido por ello, era muy probable que me hubieran expulsado.-

-Crees que la que te ayudo fuera.- Hablaba con curiosidad la chica peli azul hasta que la interrumpió su amiga.

-es probable que fuera ella Kanan-san, pero de ahí ya nunca volví a saber de ella otra vez, después de lo de Megumi, la Directora organizo excursiones a Tokyo para alzar la moral de todos, pero aun así varias chicas dejaron la escuela al finalizar el año… Así que es probable que ella se fuera para siempre.- dijo la chica pelinegra con tristeza al recordar que nunca volvería a saber algo de esa mujer que la ayudo durante su hora mas oscura.

-Que tal si ella sigue en la escuela Dia, no puedes perder la fe tan rápido, te ayudare a encontrarla.- Dijo de forma positiva Kanan tratando de animar a su amiga. – Estoy segura que ella sigue ahí.-

-También pensé eso Kanan pero después de como deje a Megumi y a sus amigas… Dudo mucho que intentara acercarse a mi. todo el mundo me evitaba por completo, todos tenían miedo de mi.-

-Eso es cruel.- Comento molesta Kanan al escuchar que a pesar de todo su amiga termino aun mas sola que antes.

-No las puedo culpar Kanan-san… tampoco puedo culpar que esa chica ya no quisiera acercarse por que me tenia miedo.- Comento ya sin mucho interés Dia mientras se levantaba del regazo de su amiga y se quedaba sentada junto a ella.

-No termines eso ok, no fue tu culpa, en serio que… Solo se que tu merecías algo mejor que eso.-

-Dejemos eso ya Kanan-san, no tiene sentido seguir hablando de ello, se fue y nunca la podre conocer y ya, la vida sigue.- Dijo de manera seria la peli negra.

-Dia por favor deja de guardarte las cosas de esta manera, si quieres hablar sobre ello hazlo no te lo reprimas.- dijo Kanan con preocupación al ver que su amiga aun tiene problemas para sacar sus problemas.

-Es que ella… Kanan-san después de eso dudo que ella se hubiera quedado y si lo hubiera hecho. Dudo que quiera acercarse a mi, cada vez que alguien entraba a mi oficina tenían miedo de mi, aun si intentaba parecer amigable seguían tratándome de la misma manera hasta que llegue al punto en el que ya no mi importaba.-

-Se que mientes.- Dijo con preocupación la chica peli azul mientras volvía a tomar la mano de su amiga que estaba temblando ligeramente.

-Solo quería darle las gracias eso era todo, quería agradecerle por esas palabras y por haber creído en mi aun cuando no creía en mi misma.- Comentaba con la voz ronca esa chica a la vez que comenzaba a respirar agitadamente siendo abrazada rápidamente por la oji rosada que lo hiso con fuerza y susurrándole palabras de apoyo hasta que ella se sintiera mejor.

Estuvieron así por varios momentos hasta que reanudo la conversación.

Dia: -La directora hablo conmigo antes de anunciar su renuncia y me pedía perdón por no haber escuchado antes a nuestras denuncias.

Kanan: -muchos decían que la habían despedido, pero no pensé que ella se sentía tan mal por lo que paso hasta el punto de renunciar, después de lo que me contaste tiene bastante sentido el por que, ¿crees que Mary llego a saber algo de esto, el asunto de Megumi y la escuela?-

Dia: - No, es muy probable que no le hayan dicho nada sobre ello, cuando la vi otra vez… lejos de estar feliz, Estaba tan molesta de verla con esa actitud tan juguetona despreocupada como si todo estuviera bien sin tener idea de lo que paso el año pasado. Dios no he tenido el tiempo adecuado para poder disculparme con ella y también de… darle la bienvenida que se merecía.- comento de forma triste la peli negra al ver como su relación con su otra amiga de la infancia no ha marchado bien desde que se volvieron a ver.

-Créeme que te va mejor a ti que a mi.- comento con el mismo tono Kanan sorprendiendo a su amiga.

Dia: -Pensé que tu serias la mas feliz de todas al ver que regreso.-

-No quería que ella regresara Dia, y después de escuchar todo esto yo siento que… siento que todo lo que pasamos, sobretodo tu fue en vano.-

Dia: -¿de que estas hablando?-

-Solo piénsalo Dia, si no hubiera alejado a Mary de aquí quizás ella se hubiera lastimado mas ese dia pero podrían intentarlo el próximo año, pero Aun así el grupo se separaría por lo de mi padre pero lo mas importante de todo esto es que tu no te habrías quedado sola.- Comento Kanan con pena sorprendiendo aun mas a su amiga. -Si no hubiera alejado a Mary tu no te habrías quedado sola, seguiríamos hablando las 3 hasta incluso hubieran venido ustedes 2 a verme después de clases, seguiríamos siendo amigas y si Megumi comenzaba a causar problemas créeme que ella no hubiera llegado lejos con la simple presencia de Mary.-

-Explícame eso Kanan-san.- comento aun mas confundida y curiosa la peli negra.

-si Megumi comenzaba a molestar a las demás chicas y aun si la directora no creía en ellas, hubieran ido contigo para pedirte tu ayuda no habrías enfrentado a Megumi sola, Conocemos muy bien a Mary y sabemos que ella a veces actúa por impulso si ella escuchaba sobre los abusos se hubiera lanzado contra ella sin pensarlo aun que me aterra imaginar que Megumi le hiciera daño.- Kanan fue rápidamente interrumpida por su amiga para poder contar que hubiera pasado si Mary hubiera estado ahí.

-creo que Mary… solo le dejaría un ojo morado a Megumi antes de que sean separadas pero si ella le ponía la mano encima a Mary cavaria su propia tumba, los O'hara donan mucho dinero para la escuela y si ella tocaba a su única hija seria su fin, es mas si Mary hubiera escuchado a las chicas y ella se lo decia a la directora, esta no dudaría nada de su palabra, oh dios mío.- Dijo con gran sorpresa Dia al imaginar ese escenario donde no alejaron a la rubia.

-Dia podrías golpearme por favor.- Dijo Kanan mientras se levantaba del suelo.

-EEEHHH Kanan-san de que hablas yo… yo nunca te pondría la mano encima es mas, ¿ por que quieres que te golpe?-

-Todo es mi culpa si ni hubiera alejado a mary de nosotras tu no habrías pasado por nada de eso, todo pudo acabar antes que iniciara y también tampoco hubieras pasado todo eso sola, lejos de proteger a Mary termine lastimándola, sobretodo a ti.- dijo con tristeza la chica mientras miraba con suplica a su amiga para que la castigara.

La chica pelinegra miraba asombrada a su amiga pero al final se levanto.

-Por favor cierra los ojos Kanan.- Dijo de forma seria Dia a lo que su amiga hiso sin dudar.

La chica peli azul esperaba un golpe para que amiga pudiera desquitarse por todo lo que causo, pero Dia solo se le quedo mirando con tristeza mientras admiraba lo bella que es y recordaba como su amiga sufría por sus sentimientos nuevos encontrados, y también recordaba en las cosas malas que le dijo esa tarde sobre quitarle lo que ella mas quería.

Sentía un poco de coraje contra ella pero en el fondo el cariño que le tenia era mucho mayor y también pudo ver que ella también sufría por todo lo que paso.

-Eeehh, ¿Dia que estas haciendo?- grito sorprendida la chica nadadora al sentir como fue abrazada de manera suave y gentil.

Su amiga se quedo callada y solo se dedicaba a continuar con el abrazo.

-Dia por que haces esto.- Comento de forma nerviosa mientras comenzaba a sonrojarse.

-No voy a hacerte daño tonta.- Susurro Dia. –

-¿Por que?-

-Por que eres mi amiga y por que… se que tuviste las mejores intenciones y no salieron como quisieras pero de nada nos sirve seguir lamentándonos por lo que paso.- Susurraba aquellas palabras con confianza aun que dentro dudaba un poco de ellas debido a sus acciones pasadas.

Pero ella recordaba los momentos en que ella era atormentada por su culpa hasta que sus padres la ayudaron a estar en calma consigo misma y eso era lo que necesitaba su querida amiga.

-Aun podemos arreglar las cosas Kanan, todos cometemos errores pero si nos rendimos nos arrepentiremos el resto de nuestras vidas.-

-En verdad que eres un caso especial.- Decia entre pequeños chillidos Kanan al escuchar eso para que al final solo aceptara el abrazo y comenzara a llorar en silencio hasta sacarlo todo.

Pasando el tiempo ambas chicas estaban viendo el cielo juntas una vez mas hasta que Dia reviso su celular y vio que ya casi era la hora.

-Kanan-san ya es hora de ir por ellas.- Comento con calma la peli negra llamando la atención de su amiga.-

-Quisiera acompañarte Dia, siento que ellas necesitaran nuestra ayuda pero… hay algo que debo hacer.- dijo con determinación la peli azul. -Hasta luego Dia, fue un gran gusto poder hablar contigo otra vez y me hace feliz que podamos ser amigas otra vez.-

Dia solo sonrió al escuchar con eso y asintió para que su amiga pudiera irse, pero antes de ello le hiso un chequeo de realidad a su amiga

-¿iras a confrontar a Mary-san no es así?-

-no se que hacer Dia, después de todo lo que me contaste y el pensar en ella me hace sentir tan enojada, Siento que todo esto al final fue en vano con su regreso.- Después de eso esa chica se quedo en silencio al intentar poder decir lo siguiente. – Aun tengo miedo de mis sentimientos Dia, ya te cause mucho dolor en tan poco tiempo y lo que menos quiero ahora es causar mas dolor para Mary y para ti y lo peor de todo es que no se que hacer. Qué debería hacer, en serio no se que hacer, tengo miedo de arruinar las cosas aun mas.-

-Desafortunadamente no puedo darte la respuesta que buscas Kanan-san, en esta ocasión tu debes encontrarla pero lo único que te puedo decir desde el fondo de mi corazón es que, busques en lo mas profundo de ti Kanan-san, busca en tu corazón tu respuesta y escúchala, solo tu eres la que decidirá que pasara después.- Expreso la peli negra de forma comprensiva y honesta a su amiga. - solo no te rindas Kanan-san.-

La chica delfín se quedo callada al escuchar todo eso para después dar su respuesta.

-No será fácil después de todo esto… pero te prometo que lo intentare.- Después de eso Kanan decidió irse de ese lugar.

Después de eso la hija mayor Kurosawa decidió marcharse también de la residencia para iniciar su viaje para ir a traer a su hermana y enfrentara su destino de una vez por todas.

Mientras ella avanzaba iba meditando sobre lo que le esperaría de ahora en adelante y como se enfrentaría al futuro.

(Se que he hecho cosas terribles, se que fui una mala hermana, se que fui una mala senpai, quizás Hanamaru nunca me perdone, quizás cargare con esto en mi conciencia toda mi vida pero de algo estoy segura)

( de ahora en adelante seré alguien mucho mejor, seré la mejor hermana de todas, seré una gran senpai para las demás, seré una buena amiga y lo mas importante, seré una buena persona por todos y para mi misma)

La chica peli negra seguía caminando hasta que pudo ver a la distancia como estaban ahí reunidos un gran grupo de chicas que al verlas le hacían revivir el pasado se estaba repitiendo pero ahora tenían a unas nuevas protagonistas.

Pero lo que mas le afectaba era ver a esas 2 chicas en la cual su vida giraba en estas ultimas semanas.

(Hanamaru-san) murmuro la peli negra al ver a esa niña otra vez sintiendo una gran vergüenza y pesar consigo misma sobretodo al ver su rostro.

Ella podía ver que había dolor debajo de ese expresión, debajo de esa actitud tranquila y serena que tiene, podía ver que cargaba con un gran pesar en su ser. Hanamaru estaba lidiando con todo ello en silencio.

La chica mayor al verla sintió un profundo temor de acercarse a ese lugar para confrontarlas a todas sobretodo al atreverse a estar frente a ella después de lo que hiso, haciendo que quiera huir de ese lugar.

Pero ahí también se encontraba la razón por la cual hiso ese viaje de auto descubrimiento y redención que la siguió en todos estos días.

En ese lugar se encontraba esa pequeña niña pelirroja que estaba luchando por mantenerse fuerte en ese momento, verla de esa manera la atraía de forma inconsciente dándole el propósito que necesitaba para poder acercarse y hacer lo que su corazón quería hacer en el fondo.

Ir a ayudar a su hermanita.

-Oohh si supongo que eso seria muy bueno.- Respondía la líder peli naranja de forma nerviosa hacia las chicas de la escuela que las apoyaban para que después reinara un silencio muy incomodo y lúgubre.

-Bienvenidas de vuelta.- Dijo esa voz con un tono cálido y lleno de cariño rompiendo ese aura frio y silencio eh incomodo que había en el lugar llamando la atención de todas sobre todo la de nuestras 2 verdaderas protagonistas de esta historia.

-onee-chan.- Dijo de forma triste la niña peli roja al ver que en ese lugar se encontraba su hermana mayor, mirándola de una manera tan cálida y cariñosa que mostraba el gran amor que le tenia a ella.

La hermana mayor al verla ahí d frente no pudio evitar verla de esa manera a pesar de todo lo que hiso, todo lo que paso y hasta incluso todas esas cosas que le dijo a ella tiempo atrás le traía a su alma y corazón una paz que hace mucho no sentía.

(Estoy aquí por ti Ruby) Fue lo único que pudo pensar esa chica al verla a los ojos.

La pequeña Kurosawa al ver a su hermana mayor viéndola de esa manera mostrando autentica preocupación y amor fue mas que suficiente para que ella dejara de ignorar sus sentimientos que la estaban molestando por su derrota que tuvo en Tokyo y comenzara a llorar lanzándose hacia los brazos de su hermana siendo recibida inmediatamente y dejando salir su tristeza.

-Hiciste tu mejor esfuerzo.- dijo de manera comprensiva la peli negra mientras abrazaba con todo su ser a esa niña que lloraba en sus brazos dándole el amor que le había negado desde hace mucho.

(Esta bien Ruby, todo estará bien tu hermana esta aquí, estaré aquí siempre que lo necesites, nunca te volveré a dejar sola) pensaba la hermana mayor mientras abrazaba a la niña entre sus brazos.

-Yo siempre te protegeré Ruby.- Susurro esa chica hacia su hermana mientras todas las demás veían esa escena.

(Te prometo que hare las cosas bien de ahora en adelante, Te prometo que nunca te volveré a lastimar, te prometo que nunca te abandonare y te prometo que nunca dejare de amarte mi querida Ruby, tu eres lo que le da propósito a mi vida, tu eres mi inspiración para ser alguien mejor) Juraba la Kurosawa mayor mientras seguía consolando a su hermana.

Pero mientras todo esto pasaba la chica peli castaña al ver llorar de esa manera a su amada sentía la necesidad de querer ir y ayudarla también pero muy en el fondo de su alma pudo escuchar una fría pero poderosa voz que hiso que se detuviera y por primera vez sintiera verdadero miedo hacia ella.

(No confíes en ella, es una mentirosa todo es una mentira intenta engañar a todas y ella, la otra es débil, MIRALA ES MUY DEBIL) Grito esa voz dentro de ella con tanto coraje que la hiso sentir escalofríos por primera vez.

Hanamaru veía aun con preocupación a Ruby pero también sentía rabia al ver a Dia actuar de esa manera la hacia ver como una buena hermana y persona hacia las gritar y decirle sus cosas frente a todas sobretodo a Ruby para que se alejara de ella y pudiera ver lo que su hermana mayor era en realidad.

Pero ella se quedo callada, una vez mas reprimió su rabia y su dolor por el bien de las demás y no causarles mas problemas de los que ya tenia.

(Esto no se quedara así, te juro que esto no quedara así) Escucho Maru esa voz dentro de ella una vez mas para luego quedar en silencio dejándola sola a ella con sus sentimientos encontrados al escuchar los llantos de Ruby.

Después de esa escena las chicas escucharon un poco sobre el pasado de su senpai y sus días de school idol y tomando en cuenta que Dia desde el inicio fue dura con ellas por que quería saber que tan dispuestas estaban el trio de segundo en su nuevo proyecto.

Todo esto ocurría mientras Dia seguía cuidando de su hermana y estaba recompensando todos esos malos momentos que la hiso pasar durante esa época Para la peli negra poder ser tan cercana con Ruby otra vez era algo con lo que ella estaba completamente agradecida y ver como Ruby correspondía a su amor era lo que Dia necesitaba para poder finalmente estar en paz consigo misma y tuviera fe en el futuro.

Así fue hasta que llego el momento en que debían partir todas después del relato de Dia y ver que Participar en un evento como Love live era algo que no se debía tomar a la ligera afectando a la moral de todas sobretodo a la líder del grupo.

Pero había algo mas que impacto a la pelinegra justo antes de que se fuera Chika.

-Chika-chan nos vamos a rendir, nos vamos a rendir en ser School idol's.- dijo la chica Peli ceniza a su amiga de forma preocupada.

Todas veían esa escena con melancolía pero para la Hija mayor Kurosawa escuchar esa palabra la hiso sentir un gran escalofrió.

(nos vamos a rendir… por que me suena tan familiar, si te rindes ahora te arrepentirás toda tu vida, acaso… No, es imposible, es solo una coincidencia no hay manera de que esa chica sea Watanabe-san, es completamente imposible que sea ella)

Pensaba esa chica pelinegra mientras observaba a su Kouhai que esperaba una respuesta de su amiga.

(Solo es una coincidencia, Dios por que nunca pude escuchar bien su voz, o por que nunca pude ver su rostro) Meditaba en silencio hasta que escucho una voz que la saco de sus pensamientos.

-Onee-chan, te encuentras bien.- dijo de forma preocupada su hermanita al verla así.

-Eh? Oh… si estoy bien Ruby, creo que es momento de que volvamos a casa pero antes.- Pauso la senpai para luego hablarle a las menores.

-Se esta haciendo bastante tarde chicas, si quieren las puedo acompañar a casa para que lleguen bien.- Explicaba con preocupación la pelinegra sorprendiendo a todas al ver que su senpai se estaba preocupando por todas las demás.

A excepción de una que al escuchar eso, sentía como le hervía la sangre.

-No es necesario Dia-san mi casa esta cerca pero gracias por la oferta.- Contesto la Marinera con cortesía.

-La noche es el momento donde mis poderes de Datenshi están en su máximo punto, así que Yohane no requiere de los cuidados de una Humana.- Contesto Yoshiko con su alter ego mientras posaba. – Además de que mi departamento queda de paso con la casa de You así que nos acompañaremos un buen rato.-

-Que hay de ti Hanamaru-chan, podemos acompañarte hasta tu casa o te puedes quedar conmigo si quieres.- contesto de manera tímida Ruby pero con gran preocupación por su preciosa amiga.

Dia al escuchar eso aparto ligeramente su vista de Hanamaru al pensar en su hermana compartiendo su cama con su novia para poder dormir, dormir en la misma cama, la misma habitación, la misma casa donde ella fue violada por ella.

-No te preocupes Ruby… tengo unas cosas que hacer antes de irme nos vemos Mañana.- Contesto de manera incomoda y molesta Maru para después marcharse rápidamente de ahí.

-Hanamaru-chan.- Susurro su nombre con preocupación la pequeña Oji verde al ver a Hanamaru así.

-Tranquila Ruby, quizás se siente un poco mal por lo de hoy.- Comento You de forma cariñosa. – Quizás Mañana se sienta mejor.

-Aun así.- Contesto con timidez Ruby mientras veía por donde se había ido Hanamaru ella intuía que algo pasaba desde la noche en que la encontró llorando en ese baño.

-Little demon Ruby, ella estará bien.- contesto Yohane en todo su esplendor.- Debe estar cansada por todo lo que paso, ella estará bien será mejor que todos vayamos a casa.- Dijo Yoshiko esta vez con un notable cansancio haciendo que Ruby se contuviera un poco y lo dejara pasar esta vez.

-Vamos Ruby, es hora de ir a casa.- Comento su hermana esta vez para intentar tranquilizarla.

Al verse presionada así no le quedo de otra mas que regresar a casa y quizás intentarlo mañana.

Las chicas se despidieron y cada una tomo su rumbo a excepción de las hermanas que estaban en un completo silencio.

Ruby estaba pensando en su amiga que desde hace días pudo ver que había algo que la estaba molestando pero Hanamaru no lo diría o no quería decirlo.

Dia pensaba en como romper el hielo con su hermana y también pensaba en Hanamaru, pudo ver que estaba muy molesta al escuchar la propuesta de Dia de acompañarla hasta su casa y también pensaba en esa chica que dijo esa palabra que estuvo en su mente por mucho tiempo.

(Te vas a rendir)

-Rendirse.-

-¿Dijiste algo Onee-chan?- pregunto su hermanita al escuchar eso.

-No, no me pasa nada.-

-Te escuche decir rendirse… Onee-chan tu nunca te rendiste ¿verdad?-

Dia se sorprendió al escuchar eso, de todas las cosas Ruby nunca supo de su historia debido a como ella misma la alejo de su vida debido a toda su frustración.

Dia de quedo en silencio al escuchar eso, no sabia como responderle y le daba miedo lo que pensaría sobre ella si supiera que ella no es esa chica perfecta que admiro toda su vida.

-Onee-chan, te dolió mucho cuando tenias mi edad.- Volvió a preguntar la pelirroja mientras se acercaba a su hermana para comenzar a abrazarla y después ponerse a llorar.

-Ruby.- Susurro su nombre confundida. -¿por que estas llorando.-

-Tu estuviste hoy aquí por mi, pero cuando te paso a ti yo, Ruby no estuvo ahí para ti, Debió dolerte a ti mucho mas que a mi y Ruby se siente mal de que no pudo hacer lo mismo que tu hiciste por mi.- Comentaba entre quejidos la pequeña niña mientras lloraba.

-debiste sentirte tan sola y dolida y Ruby… Ruby no tuvo la fuerza necesaria para poder ayudarte. Lo siento onee-chan.- Lloraba la pequeña mientras se disculpaba con su hermana.

La pelinegra al escuchar todo eso solo se sintió como una tonta por recordar su pasado y pensar que ella estaba sola cuando en realidad su padre siempre tuvo la razón.

Su familia nunca la abandonaría.

Dia abrazo con ternura a su hermana mientras le susurraba con su voz al borde del colapso.

-Lo estaba Ruby, yo me sentía pero en realidad jamás estuve sola, tu siempre estuviste conmigo al igual que mama y papa, nunca estuve sola Ruby.- Comentaba entre lagrimas esa chica mientras abrazaba con mas fuerza a esa niña que también la abrazaba con todo su ser.

-Si tu estas conmigo jamás estaré sola Ruby y yo te juro que nunca te dejare sola, nunca te volveré a hacer daño otra vez.-

Después de eso ambas chicas se separaron de su abrazo para poder verse a los ojos.

Con solo verse a los ojos era mas que suficiente para que ambas supieran que sus juramentos eran reales y que su amor como hermanas seguía vivo, pero ahora es mas fuerte que nunca.

Ambas chicas sonrieron con lagrimas en sus ojos al verse de esa manera después de tantas cosas y para la hermana mayor que ya no podía contener sus sentimientos hiso algo que no hacia desde que eran niñas.

-te has vuelto muy hermosa Ruby.- Dijo con cariño su hermana mayor mientras acariciaba el rostro de la pequeña que también sonreía al escuchar eso de su hermana.

La pelinegra estaba tan conmovida por los atributos que emana su hermanita, desde su hermosos ojos verdes esmeraldas que emanaban una gran ternura y inocencia, su bello cabello rojizo que brillaba incluso aun bajo la luz de la luna, sus hermosas facciones faciales acompañadas de su delicada, suave y blanca piel y esos labios tan finos y rosados.

Ella ya lo sabia desde hace mucho, pero tenia que reconocerlo otra vez su hermana era una niña muy hermosa y que cuando ella creciera lo seria todavía mas.

Con delicadeza la pelinegra fue pasando su mano hasta llegar al fleco de su hermanita para apartarlo poco a poco y dejara expuesta su frente para después plantar un suave y delicado beso sobre este.

Ruby al sentir tan bella sensación solo sonrió a su hermana mayor para abrazarla otra vez.

Pero al poco tiempo después esa bella sensación desapareció rápidamente a la vez que su mente se llenaba de imágenes que jamás había visto.

Por unos segundos Ruby pudo ver a su hermana mayor pero cuando era una niña y esta estaba corriendo por un hermoso campo mientras ella la seguía en su versión infantil.

-¿Ruby te encuentras bien?- pregunto preocupada su hermana al ver como ella puso sus manos sobre su cabeza y se quejaba levemente por el dolor.

La pelirroja seguía viendo ese escenario en su mente hasta que vio como había caído su versión infantil en el suelo comenzando a llorar y gritando por ayuda a su hermana mayor.

-Aaahh aahhh Onee-chan.- Grito la pequeña Loli al haberse lastimado mientras su hermana la miraba para después corriera a auxiliarla.

-Eres muy llorona Ruby.- Dijo de manera esa niña mientras se acercaba.

-Muestra que eres fuerte.- Dijo con gran afecto para después repetir lo mismo que hiso su versión del futuro momentos atrás, sacando a Ruby de ese misterioso flashback.

-Ruby ¿te encuentras bien?- Volvió a preguntar con preocupación su hermana mayor mientras la sostenía.

-Onee-chan… ¿Qué paso?- pregunto confundida la niña peli roja.

-¿No lo se? Simplemente te empezó a doler la cabeza de la nada. ¿Estas bien?-

-Creo que si Onee-chan… será mejor que vayamos a casa.- Dijo la niña para no preocupar mas a su hermana, pero su mente seguía llena de dudas y confusión.

(¿Qué fue todo eso? ¿Que era ese lugar? ¿Por qué onee-chan estaba ahí todo me resultaba tan familiar pero tan extraño a la vez. No recuerdo haber vivido algo de eso) pensaba la niña mientras caminaba tomada de la mano de su hermana.

La residencia Kurosawa

-En otras noticias.- Anunciaba el presentador de televisión mientras la pareja Kyo y Yuuki miraban en completo silencio después de escuchar esa noticia.

-Entonces… ¿se acabo?- Murmuro la mujer mayor mientras apretaba la mano de su esposo.

-Creo que si, finalmente se acabo… 10 años. ¿En verdad ha pasado tanto tiempo?- Respondió aun con incredulidad en su voz.

-Kyo… Finalmente podemos estar en paz… El ya no esta, estamos finalmente a salvo.- contesto su mujer para después verlo a los ojos para darle una mirada de absoluta Paz.

El patriarca Kurosawa al ver la bella mirada de su mujer no pudo hacer nada mas que sonreír y abrazarla con fuerza.

Por fin esa noche y las que siguen por el resto de su vida podrán ser tranquilas.

Mientras la pareja seguía con su abrazo escucharon sonar el teléfono celular del hombre peli rojo.

El padre Kurosawa lo saco rápido de su chaqueta y miro la información del contacto, al ver quien era suspiro de alivio y contesto de inmediato.

-Matsura-san, ¿Qué pasa, esta todo bien?- contesto preocupado el señor a su amigo.

-Si estoy bien pero lo viste, ¿verdad? Paso en las noticias, ¿O'hara ha hablado contigo o algo?- pregunto el hombre mayor mientras estaba también en su sala viendo la TV.

-Debe estar dormido en estos momentos pero creo que nos llamara en cuanto lo descubra, al igual que Kyoshiko.- Contesto el mayor Kurosawa.

-Entonces se acabo, ¿somos libres?- Pregunto con duda el viejo lobo marino mientras esperaba la respuesta de su amigo.

-Creo que si, Finalmente somos libres.- Contesto el hombre con una naciente felicidad comenzando a sonreír poco a poco hasta que escucho como se acercaban unas pisadas.

-Oh, hablamos después Lin, hasta luego.- Se despidió el hombre para después colgar el teléfono mientras su mujer apagaba la televisión y pretendían estar solo relajándose en su sala.

-Oh, hola niñas.- Contesto el padre al ver a sus hijas regresar a casa juntas. – ¿Que tal te fue Ruby?- Pregunto el hombre a lo que su hija se puso triste y no tenia el valor de decirle la verdad.

Su padre la conocía perfectamente y con solo verla pudo saber de inmediato que no le fue bien como ella quisiera.

-Esta bien Ruby, No te preocupes, no dejes que eso te desanime, sigue esforzándote hija, se que lo lograras.- Dijo su padre de manera comprensiva y amable.

-Si cariño, Ganbaruby sigue dando lo mejor de ti y veras que todo saldrá bien.- Comento su madre con su ternura característica que siempre les da a sus hijas.

Ruby aun estaba decepcionada de si misma a pesar de recibir el apoyo de sus padres, pero una mano que se poso en sus hombros la saco de sus pensamientos haciéndola voltear.

-Onee-chan.- Dijo la niña al ver a su hermana mostrándole el mismo apoyo que sus padres.

El contar con el apoyo de toda su familia era una sensación que la superaba pero ella se contuvo y solo les regreso una sonrisa llena de convicción.

-Hare mi mejor esfuerzo.- Comento decidida esa niña ganándose la aprobación de toda su familia.

Después de eso la familia Kurosawa Tuvo una agradable cena familiar donde por primera vez en varios meses y podía sentir el calor familiar mas latente y fuerte que nunca.

Después de la cena cada uno fue a prepararse para dormir después de un largo dia de trabajo y emociones fuertes, los padres descansaban plácidamente en su habitación La hija mayor por fin estaba teniendo una agradable noche de descanso con su conciencia y su corazón mas tranquilos que antes.

Pero en la habitación de la hija menor Kurosawa se encontraba esa niña entrenando sus pasos con dedicación y esfuerzo para después tropezarse y terminara cayendo sobre su cama, cansada mirando hacia el techo siendo invadida por unos recuerdos que hasta hoy en dia la siguen acomplejando.

La niña pelirroja cerraba sus ojos y recordaba como ella estaba detrás de una puerta cuando tenia 9 años escuchando la conversación entre su padre y su antigua instructora de baile tradicional.

-Lo siento señor Kurosawa pero Ruby simplemente no puede hacerlo.- Comentaba esa mujer cansando de repetirlo varias veces.

-Para eso le pago a usted, para que mi hija pueda aprender y mejorar.- comentaba molesto el adulto

-lo se pero Ruby simplemente no logra progresar, siento tener que decirle esto pero ella… debería intentar otra cosa, en cambio también quisiera poder hablar sobre su hija mayor Dia, ella ha sido una de las estudiantes mas sobresalientes que he tenido.-

Todo esto lo escuchaba esa niña a escondidas mientras contenía las ganas de querer llorar al escuchar todo eso, sentía tanta frustración consigo misma.

Al abrir sus ojos miraba el techo de su habitación pensando sobre la derrota que tuvieron en Tokyo.

Y tambien sobre su hermana y como siempre ha sido superior a ella en todo.

El templo Kunikida.

Mientras la noche continuaba tranquilamente en la ciudad de Numazu había una chica que miraba al cielo nocturno mientras merendaba sus golosinas que había comprado en Tokyo pensando en lo que había pasado el dia de hoy.

La chica Kunikida comía con tristeza sus bocadillos para después darle un sorbo a su taza de te hasta acabárselo todo.

Hanamaru dio un largo suspiro después de acabarse su Te y se puso a mirar al cielo nocturno otra vez hasta que escucho una cálida llamándola.

-Hanamaru.- dijo esa voz de manera cariñosa para después sentarse a su lado.

-Hola abuela.- Comento con un poco de cansancio la nieta haciendo espacio a su abuela y luego le ofrecía una de sus golosinas a su abuela.

La mujer mayor acepto con gusto uno para después hacerle compañía a su nieta y se puso a mirar al cielo nocturno con ella.

-Como te fue en Tokyo hija.- Comento de manera cálida mientras acariciaba el sedoso y largo cabello castaña miel de la niña.

La pequeña al sentir esa suave mano consintiéndola la hiso sentir mas tranquila le hablo de forma honesta a ella.

-Nadie voto por nosotras Obaa-san, a pesar de nuestros esfuerzos… nadie voto por nosotras.- Comentaba con cierta derrota en su voz la chica.- Me siento frustrada por ello, tanto esfuerzo ¿para que al final llegáramos a esto? Todos esos días entrenando, todas esas sesiones para las canciones y la preparación de los trajes para que al final tengamos un 0.-

La abuela escucho con atención todos los pensamientos de su nieta mientras la seguía mimando con todo su amor.

Al terminar de hablar Hanamaru dio una gran suspiro sintiendo un poco de alivio al sacarlo

-la derrota siempre dolerá Hanamaru pero incluso en esta se puede aprender muchas cosas de ellas, depende de ti que quieras aprender de ello, si quieres aprender lo malo y dejar que esta te derrote o querer aprender y usar esa experiencia para tu futuro pequeña.- hablo de manera calmada la abuela Kunikida mientras su nieta la observaba.

Hanamaru al escuchar eso solo le sonrió de manera positiva a esta y le dio un gran abrazo acompañado de sus agradecimientos.

Después de eso las 2 Mujeres del templo pasaron mas tiempo juntas disfrutando de esa agradable y pacifica noche hasta que llego la hora de ir a dormir.

La chica del cabello castaña estaba ya durmiendo mas plácidamente después de ese momento que tuvo con su abuela, acompañado de una de sus cenas favoritas haciéndola sentir mejor.

Pero en mitad de su sueño pudo escuchar una voz que la estaba llamando, una voz a la cual ella no podía ignorar haciéndola finalmente despertar.

Poco a poco ella fue despertando y al abrir sus ojos pudo ver a esa figura idéntica a ella observándose en el espejo.

-Mara, ¿Te encuentras bien?- comento preocupada la niña hacia esa figura.

La figura imaginaria se encontraba absorbida en sus pensamientos mirándose en ese espejo fijamente.

-Tanto esfuerzo para nada, Tanto entrenamiento para nada y tanto Dolor para nada.- Dijo esa ultima parte con cólera en mientras apretaba sus puños con fuerza preocupando a Hanamaru.

-Mara te encuentras bien.- Dijo preocupada la chica del templo, levantándose de su cama para acercarse a ella.

-Tanto para nada.- Volvió a murmurar esa figura para después ver a su contra parte. – Dime Hanamaru, ¿Valió la pena todo esto?-

-¿De que hablas?- contesto confundida ante esa pregunta.

La sombra volteaba a verla con mas decepción en su mirada.

-Valió la pena todo esto solo para ser humillada ante tanta gente, Valió la pena der violada por esto.- Comento con furia la sombra asustando a Hanamaru.

La pequeña Temblaba de miedo al ver a esa figura tan enojada, hasta que su contra parte se dio cuenta de lo que haces y decidió calmarse.

-Lo siento.- Comento aun con enojo en ella.- Es solo que… Han pasado tantas cosas desde ese dia y con todo lo que hemos visto me hace sentir tan enojada. Tanto para tan Poco… solo quiero saber una cosa Hanamaru, por que aceptaste ese trato, quiero saber por que aceptaste, cual fue el verdadero motivo por el que aceptaste pasar por todo este sufrimiento y humillación.-

La Chica original estaba asombrada al escuchar esa pregunta no esperaba que Mara actuara de esa manera pero al ver como estaba de frustrada decidió responder a su pregunta.

-Acepte por que quería ayudar a Ruby-chan.- Dijo de manera nerviosa. – quería que ella cumpliera su sueño, quería verla brillar y le mostrara al mundo su brillo, para que la pudieran ver de la manera que yo la veo.- Comento eso ultimo con miedo a la reacción de Mara al escuchar eso.

La pequeña de los ojos de miel comenzó a temblar de miedo mientras esperaba la respuesta de su otra mitad que se veía furiosa a haber escuchado eso.

-así que aceptaste todo este maltrato, humillación y dolor solo por que querías que ella cumpliera su sueño.- Dijo esa chica Mientras se levantaba de su lugar y comenzaba a acercarse a su contra parte lentamente.

Hanamaru al verla acercarse de esa manera comenzó a retroceder llena de miedo pensando que Mara llegaría a hacerle daño chocando contra la pared de su habitación quedando acorralada.

La figura idéntica se acerco mas a ella hasta que estuvo de frente mirándola con enojo y repudio por sus decisiones.

-A veces no te entiendo, simplemente no te entiendo ¿por que ella es tan especial para ti? tu la viste hoy, viste como lloraba con su hermana, la viste llorar antes del show y la hemos visto llorar en otras ocasiones, ella es una llorona y debilucha en serio que no se que le vez de especial a ella, es la cosa mas débil que hemos visto en nuestras vidas.- Comento de manera cansada y rendida al decir todo eso tomando de los hombros a la verdadera Maru.

-Solo dime, ¿que ves de especial en ella?- comento ya alicaída esa chica sombra esperando una respuesta.

Hanamaru la miraba ya casi al borde de las lagrimas temiendo la reacción de su contra parte al escuchar lo que ella veía en esa pelirroja pero tenia que ser honesta con su otra mitad y sus sentimientos por esa chica.

-Ella es tan buena conmigo, se preocupa por mi, me quiere mucho.- Decia esa chica entre sollozos tratando de terminar sus oraciones.- y es tan linda conmigo y me ama pero sobretodo… ella sobretodo es muy fuerte.-

La segunda Maru se quedo pasmada al escuchar esa ultima palabra hasta el punto donde se quedo completamente inexpresiva al no saber como aceptar aquellas palabras.

-En serio que no se de donde sacas esas ideas sobre esa niña pero de algo estoy segura, esa chica es débil no tiene nada de fuerza, ella carece de poder.- dijo ya completa rendida el alter ego de Hanamaru sentándose al lado de su contraparte.

-No lo entenderías.- Respondió Hanamaru ya con menos miedo al ver que Mara no se había enojado. -Cuando la conocí… simplemente la hubieras visto.-

Mara al escuchar eso volteo a verla de manera cansada.

-La conociste en tu vieja biblioteca, lo se puedo ver varios de tus recuerdos lo olvidas.-

Maru se sorprendió al escuchar que Mara podía fisgonear en sus recuerdos y quería corregirla sobre ese evento pero decidió quedarse callada.

Algunas cosas eran tan importantes para ella que sentía que no era apropiado que el mundo supiera de ellas.

-Aun así no podemos permitir que las cosas se queden así.- Volvió a vociferar Mara llamando la atención de su otra yo.

Maru: -¿A que te refieres?-

Mara: -No merecías ser tratada así por su odiosa hermana, lo que ella te hiso… lo que ella nos hiso no tiene perdón y debe pagar por ello eso tu lo sabes muy bien y es algo que ambas deseamos.-

Maru se quedo callada pero le indico a Mara que continuara.

-desde ese entonces no he dejado de pensar en como vengarnos de Dia por lo que te hiso, y tu también has querido eso.- Dijo la chica sombra volteando a ver decidida a La chica original que la miraba de la misma manera. – Ese celular que te Gano Ruby… Yoshiko te enseño a usarlo ¿verdad?-

Maru asintió al escuchar eso y fue rápidamente por ese teléfono para que Mara lo viera

-tiene mas funciones de las que imagine… pero que tienes planeado hacer con el, ¿Cómo nos ayudara a vengarnos de Dia?- Comento confundida la chica ojos de miel a lo que su contra parte la miro con un poco de pena y tristeza antes de hablar.

-Se que no quieres recordar esas cosas que te hiso, son cosas que yo también quiero olvidar pero eso quizás nos de lo que estemos buscando.- Comento Mara decidida a pesar de todo sorprendiendo aun mas a Maru.

-¿en que nos puede ayudar esa horrible tarde?- comento Maru asustada al tener que recordar esa horrible dia.

Mara volteo a verla con pena y se sentía muy mal por lo que le iba a decir pero era algo necesario para su plan.

-Ella… nos hiso daño, nos lastimo de una manera horrible y hasta incluso están esas marcas en tu piel.- Comento con tristeza Mara mientras ponía su mano sobre la de Hanamaru.-Pero quizás esas marcas pueden sernos de utilidad.-

-No entiendo, que tiene que ver el celular con… no lo entiendo zura.- Dijo con tristeza y vergüenza al recordar esas cosas en su piel La pequeña niña.

-Algo que hiso bien esa Rojita fue en conseguirte ese teléfono moderno con una cámara de buena calidad.- Comento de forma cuidadosa la chica sombra haciendo finalmente entender a Hanamaru lo quería hacer.

-No… no puedo hacer eso… es… no quiero que vean mi cuerpo… es tan vergonzoso, no quiero que vean esas cosas en mi piel.- Comentaba otra vez con sufrimiento Hanamaru al imaginar en todos esos arañazos, moretones, Marcas de mano y sobretodos las cosas, esas marcas de mordidas y chupetones que había dejado Dia en su cuerpo el dia que abuso de ella en la habitación de Ruby.

-No quiero que nadie lo vea, no quiero que vean lo que ella me hiso Zura.-

-Lo se, lo se, es tan humillante que sepan lo que nos hiso pero Hanamaru… por favor confía en mi.- dijo con lagrimas en sus ojos su alter ego mientras tomaba sus manos y la miraba con mucho valor.

-Es quizás nuestra única oportunidad de poder darle su merecido.-

-Aun no entiendo del todo por que grabarlo… que ganaríamos con eso zura- dijo con gran tristeza la chica del tic verbal.

-es la evidencia de lo que ella te hiso, si todos llegan a saberlo ella estará acabada.- dijo Mara de forma decidida mientras acariciaba con su ilusoria mano la mejilla de su creadora para consolarla.- Si todo el mundo se entera de lo que te hiso, todas sentirán desprecio hacia ella, sus amigas sentirían asco de ella, las chicas de segundo se alejarían de ella y la escuela estaría en su contra y la expulsarían, sus padres se avergonzarían de ella, la ciudad entera la rechazaría y lo mas importante de todo Hanamaru.- Comentaba con determinación esa manifestación de la conciencia de Hanamaru.- Ruby la odiara para siempre.-

Hanamaru al escuchar todo eso lanzo un gran suspiro al darse cuenta que lo que decia mara tenia sentido, si ella hablaba y mostraba la evidencia su odiosa senpai se metería en tantos problemas como no tiene idea, prácticamente arruinaría su vida para siempre desterrándola a ser rechazada y odiada por la sociedad dejándola totalmente sola sin nadie que confié en ella y mucho menos quiera estar junto a su presencia.

-Pero… Ruby ama a su hermana, a pesar de todo el maltrato que le dio en todo este tiempo ella sigue queriéndola zura, crees que ella llegue a odiarla si se entera de esto?- Comento confundida Hanamaru.

Mara: -Si Ruby en verdad te ama ella se pondrá de tu lado, además Dia hiso todo esto solo por que la odiaba, tiene que estar loca para defender a la violadora que abuso de su novia solo por que la odia, sobretodo si ella prefiere defender a su hermana antes que a ti entonces ella en realidad no te ama.-

-Ella no me ama? No me niego a creer eso, los sentimientos de Ruby-chan son reales, ella me ama de la misma manera que yo lo hago.- Dijo con enojo la chica castaña. -Ruby me ama y confió en que ella me apoyara si descubre el por que hice todo esto por ella.-

-entonces… Hanamaru quieres dar inicio a este plan.- Comento Mara con delicadeza mientras veía a su contraparte.

-Espera Mara espera, ¿si el mundo sabe de nuestra relación, que tal si intentan separarnos?- comento con preocupación esa chica.

-Hanamaru créeme que estarán mas enfocados en Dia que en tu relación con Ruby, así que conservaras a Ruby de tu lado mientras Dia se vuelve una rechazada de la sociedad y se queda sola siendo odiada y repudiada por todos.- Comento Mara con confianza.

-Espera Mara… como probaremos que Dia fue responsable de todo esto?-

-Aun tienes tu viejo celular?- Pregunto Mara.

-Si aun lo tengo, pero se daño cuando estuvimos en Tokyo lo olvidas.- comento con tristeza la Maru original.

Mara: -Demonios, ese teléfono podía servirnos de mucho, estas segura que no funciona?-

-Si intente todo pero no enciende, déjame mostrártelo.- seguido de eso Maru fue por su viejo teléfono y se lo mostro a su espíritu de apoyo.

La chica encontró el teléfono y fue rápidamente a mostrárselo a su otro yo.

-Mira, ya no enciende.- Comento Maru mientras se lo mostraba y apretaba botón encendido, haciendo que e teléfono encendiera como si nada.

-Que decías.- Comentaba Mara de forma burlona mientras comenzaba a dibujársele una gran sonrisa. -Esto es una señal de que todo esta de nuestro lado Hanamaru.-

Hanamaru sonreía maliciosamente mientras revisaba ese teléfono y encontraba los mensajes amenazadores que la Peli negra le había enviado desde que todo eso comenzó, mensajes de como la amenazaba, como la acosaba y le describía las cosas depravadas que haría con ella y como hablaba mal de su propia hermanita.

La sonrisa de Hanamaru poco a poco comenzó a desaparecer y alejo ese teléfono de ella mientras caía de rodillas al suelo y se ponía a llorar una vez mas.

-Que demonios me hiciste Dia, por que tenias que hacer esto.- Chillaba de coraje esa niña mientras revivía todas esas cosas que le hiso su senpai por haber leído esos mensajes otra vez. -Vas a pagar por esto, en serio vas a pagar por lo que me hiciste.-

Lloraba amargamente esa niña recordando como fue despojada de su dignidad, el como la despojo de su inocencia, el como le arrebato su preciado tesoro que debía ser entregado a la dueña de su corazón, sentía incluso ganas de querer vomitar y de meterse a bañar al recordar como esa chica estuvo dentro de sus entrañas entrando y saliendo, profanando lo que no le correspondía.

Mara al ver eso no pudo hacer mucho mas que acercarse a esa atormentada chica que lidiaba con el trauma de su violación.

-Ella va a pagar.- susurro una vez mas esa chica con rabia en su voz, se limpio las lagrimas que aun seguían brotando y con su espíritu ardiendo en furia y venganza se levanto del suelo y se dirigió hacia su espejo.

La chica se miraba fijamente a través de su reflejo con enojo y poco a poco fue acercando su mano hacia el botón de su pijama.

Lentamente fue desabrochando ese botón sin perder el contacto visual con ella misma hasta que logro quitarlo, comenzando a revelar un poco de piel, la chica menor luego trajo su otra mano para ayudarse y empezó a desabrochar mas botones.

Poco a poco ella iba revelando su cuerpo ante ella misma hasta que logro quedar en ropa interior, al hacer eso pudo comenzar a contemplar su santuario y el como había sido vandalizado por una demente que odiaba a su hermana menor.

Hanamaru veía los lugares donde la pelinegra había pasado sus manos, donde había enterrado sus uñas rasgando su piel, pero lo que mas asco le daba eran ver esas marcas de dientes y succión sobre buena parte de su cuerpo.

Con lagrimas en sus ojos la chica de los ojos de miel comenzó a desabrochar su sostén hasta que lo logro dejando que este callera al suelo, dejando expuesta mas rastros del salvajismo y lujuria animal que tuvo su senpai ese dia con ella.

La furia de Hanamaru incrementaba cada vez mas al ver como esa peli negra había dañado sus bellos atributos femeninos a su antojo dañando los una vez bellos, blancos, suaves y puros senos de una niña que estaba convirtiéndose en mujer siendo bendecida por una voluptuosa figura ahora se encontraban llenos de marcas, moretones causados por la pervertida boca de su senpai.

Hasta que llego al ultimo lugar que faltaba.

Su mayor tesoro que estaba reservado para la dueña de su amor y cariño, había sido completamente destruido por esa Lujuria salvaje y aquel frio, duro y largo objeto de plástico que Dia había usado para apuñalarla y rompiera su mayor tesoro.

Su virginidad.

Desde que la había perdido aquel dia Hanamaru sentía frio, sentía como habían roto y robado algo que era sagrado y codiciado en muchas culturas y para ella, dejándola como una chica que había perdido su valor como niña inocente.

Ella imaginaba que su noche de entrega total seria con la persona Que mas ama en el mundo, y que a pesar de la timidez de esa chica del cabello rojo, se entregaría a ella totalmente de la misma manera, o hasta inclusive alabaría como se merece el templo personal de Hanamaru, donde ella seria su diosa que alabaría esa noche tan especial para las 2.

Pagaras por esto.- Susurro aquella chica con enojo y tristeza mientras comenzaba a tomar fotos y a grabar el rastro que habían dejado tanto en su cuerpo y su mente.

Mientras mas fotos tomaba, mas humillada se sentía y mas crecía esa rabia hasta que tomo las pruebas suficientes.

Cuando finalizo ella se sentó sobre su cama y se puso a llorar en silencio sintiendo como el frio y la oscuridad recorrían su cuerpo aun desnudo recordando el trauma una vez mas.

Ella continuo llorando hasta que vio como su teléfono comenzó a sonar sacándola de su episodio de tristeza.

La chica fue a recoger su teléfono y cuando vio quien era sentía mas ganas de llorar decidiendo no contestar y intentar dormir un poco mas.

Hanamaru se puso su ropa para dormir otra vez y luego irse a su cama, donde se quedo dormida por una hora hasta que volvió a escuchar a su teléfono sonar.

Completamente cansada se levanto y miro su teléfono para descubrir otro mensaje de Ruby.

Su sueño se fue y abrió el mensaje y se sorprendió al leer que ese mensaje decia que si podía salir hacia su ventana.

La chica del templo se puso su bata y después fue a abrir la ventana y al mirar hacia afuera pudo ver a esa chica peli roja fuera de su casa esperándola.

-Ruby-chan que estas haciendo aquí, son las 6 de la mañana.-

-Hanamaru-chan You-chan nos mando un mensaje para que fuéramos todas a casa de Chika-chan.- Dijo la peli roja decidida sorprendiendo a la otra.

-esta todo bien, por que vamos hacia haya._

-You-chan dice que vayamos eso fue lo único que me dijo pero se por que quiere que vayamos, Yoshiko-chan y You las veremos ahí y solo vine por ti para que vayamos juntas.-

Hanamaru al escuchar eso creía ya el por que debían ir todas, después de todo era muy notable el comportamiento de chika y como se estaba conteniendo con tal de mantener la moral del grupo.-

Además A hanamaru en verdad le agradaba Chika y se preocupa por ella, la considera una amiga.

-Esta bien voy para haya solo espérame un momento.- Dijo esa chica para luego cambiarse.

Dentro de nada Hanamaru salió y fue recibida por Ruby que la saludo amablemente.

Estas lista para ir Hanamaru-chan.-

-Si estoy lista vámonos Ruby-chan.- comento con ánimos Hanamaru pero rápidamente fue detenida por una suave mano que tomaba la suya con cuidado.

-Hanamaru-chan… chika no es la única que esta pretendiendo que to esta bien.-

Hanamaru se asombro al escuchar eso y sobretodo al ver la mirada preocupada de Ruby.

Desde esa noche he visto que estas fingiendo que todo esta bien, desde que tuviste esa pesadilla has estado actuando diferente Hanamaru-chan.- Comentaba con preocupación la niña mientras Maru seguía escuchando en silencio tratando de mantener la calma.

-puedes confiar en mi Hanamaru-chan, Ruby siempre estará ahí para ayudarte dijo cálidamente esa chica mientras esperaba respuesta de su novia.

-Ruby, en verdad crees que todo esto vale la Pena.- Comento tristemente la chica come pan.

-De que hablas Hanamaru-chan?-

-Dime Ruby… Ha valido la Pena todo el entrenamiento, todo el trabajo que hicimos para llegar a Tokyo y para conseguir un 0, Dime en verdad ha valido la pena todo por esto.- Comento de manera enojada Hanamaru sorprendiendo a Ruby por su tono de voz y visible enojo.

La chica pelirroja Estaba nerviosa por lo que pregunto Maru pero se armo de valor para poder contestar.

-Todo ese esfuerzo Hanamaru-chan y esa humillación siento que en verdad valen la pena, valen toda la pena del mundo, se que conseguimos un 0 y que nadie nos apoya Hanamaru-chan eses algo que llevo conociendo toda mi vida, toda mi vida he experimentado el fracaso como no tienes idea, siempre he vivido bajo la sombra de Onee-chan y la enorme diferencia que hay entre nosotras… ella es mejor que yo en todo, mejor en danza, mejor estudiante, mejor hija todo, desde que éramos niñas siempre fuimos comparadas en todo y la gente al ver que Onee-chan era perfecta esperaban lo mismo de mi todo el tiempo.- Comentaba de forma nostálgica esa chica sobre su pasado mientras miraba hacia el cielo estrellado que aun estaba presente.

-siempre esperaban que estuviera al mismo nivel que mi hermana, siempre que alguien me conocía ellos esperaban que fuera igual de talentosa que Dia y escuchar eso ya hacia que me dieran ganas de querer llorar, siempre que practicaba lo mismo que mi hermana terminaba fallando y con ello terminaba decepcionando a todo el mundo, hasta el punto de simplemente dejarlo y no querer si quiera intentarlo fallando incluso al lema de la familia.- decia la pequeña niña mientras se le caía una lagrima al recordar todo eso pero sin perder su sonrisa en ni un solo momento.

-Cual es ese lema Ruby-chan.- Pregunto con algo de Pena Maru al haberle recordado a Ruby su infancia.

Ruby volteo a ver a Hanamaru aun con esa sonrisa presente en su rostro a pesar de que mas lagrimas caían de sus bellos ojos verdes.

-Solo se acepta la victoria total en la familia Kurosawa.- dijo esa chica con dolor.- lo único que he hecho en toda mi vida ha sido fallarle a mi familia Hanamaru-chan pero a pesar de todo eso sigo adelante, tengo la esperanza de que quizás algun dia, por mas imposible que parezca y aun si todo esta en mi contra, tengo la fe de que mi esfuerzo dará frutos aun que yo… Hanamaru-chan yo fracase como idol incluso antes de iniciar por el simple hecho de tenerte como mi persona especial, una idol no puede tener pareja o esforzarse solo para alguien en especifico pero aun así sigo intentándolo.- Comento esa chica sorprendiendo aun mas Hanamaru.

-Nunca me dijiste nada de esto Ruby-chan y aun sabiendo que una idol no puede tener pareja tu aun lo sigues intentando ¿Por qué? Zura.-

-Por que me gustan las idol's y me encanta Hanamaru-chan, aun si soy un fracaso de Idol yo no me rendiré en serlo y mucho menos me rendiré por ti además… cuando te vi mirar esa revista de idol's pude ver que sentías interés en ellas, y cuando estuvimos practicando juntas pude ver lo feliz que te hacia y también lo mucho que te gusta cantar, es por eso que quiero seguir adelante Hanamaru-chan, quiero ver brillar y estar a tu lado hasta el final.- Comento esa chica con honestidad a lo que Maru se quedo mirándola.

Esa perseverancia que mostraba era algo que ella no había visto antes, era algo que la sorprendía mucho por venir de una chica que la mayoría de la gente considera débil.

Era una perseverancia que le traía agradables recuerdos a Hanamaru de un distante pasado donde ella veía una chica muy valiente y perseverante que incluso brillaba en la mas profunda de las sombras.

-Entonces vale la Pena todo esto Ruby-chan.- Dijo Hanamaru con voz ronca y casi quebrada.

-Haremos que valga la pena Hanamaru-chan, te prometo que hare que valga completamente la pena.- Dijo esa chica con fuerza en su voz sorprendiendo aun mas a Hanamaru haciendo que fuera a abrazarla rápidamente.

-Hanamaru-chan que pasa, por que lloras.- pregunto con incertidumbre la chica al ver como el comportamiento de Maru cambio tan rápido en tan poco tiempo.

-Ruby-chan prométeme que todo esto valdrá la pena.- Decia en lagrimas la chica mientras se comenzaba a abrazar a la pelirroja con mas fuerza.

-Prométeme que pase lo que pase, todo esto valdrá la pena, y lo que mas necesito escuchar de ti Ruby-chan.- Dijo entre lagrimas la chica de los ojos dorados mientras buscaba los ojos de Ruby.- Promete que estarás a mi lado pase lo que pase.- decia eso Hanamaru mientras pensaba en todo lo ocurrido y también pensaba en el plan que Mara había desarrollado.

-Lo hare Hanamaru-chan, siempre estaré a tu lado, es una promesa que juro cumplir.-

Hanamaru no le bastaba escuchar esto así que tomo de los hombros a Ruby y volvió a decirlo una vez mas.

-Ruby por favor, júrame que pase lo que pase estarás de mi lado aun en el peor de los momentos, por favor Júramelo por nuestro amor.- Volvía a gritar esa chica mientras sacaba su dedo meñique.

-Júramelo por favor.- Decia Hanamaru mientras esperaba que Ruby sellara ese pacto que Maru la quería hacer firmar.

Ruby se sorprendió mucho por todo esto y en su inocencia y cariño que le tiene a su mas preciada amiga hiso el juramento con ella uniendo su dedo meñique con de la otra chica.

-Yo no te abandonare Hanamaru-chan, estaré ahí siempre por ti.- Decia la chica peli roja con ternura y confianza.- En las buenas y en las malas Hanamaru-chan.- susurraba esa chica ahora devolviendo el abrazo hacia su amiga.

A hanamaru le daba esperanza escuchar esas cosas en estos momentos hasta el punto donde ella ya no pudo mas y dejo salir su dolor todo su dolor frente a la chica en la que mas confía.

La pequeña Lloraba y lloraba mientras la otra la cuidaba y le daba como siempre su amor y apoyo para que ella se sintiera mejor.

-Todo saldrá bien Hanamaru-chan.- Susurraba Ruby mientras seguía sosteniendo a esa chica que sentía aun mas alivio al dejar salir ese dolor que la lastimaba.

quería decir mas pero estaba ya mas calmada y eso era suficiente para ella en ese momento.

-Vamos Hanamaru-chan, las demás nos esperan.- dijo Ruby con el mismo tono calmado a lo que maru asintió y fue con ella tomada de la mano para ir a buscar a sus amigas y compartieran ese sentimiento de esperanza para su futuro.

La chicas caminaron hasta llegar a la playa donde se encontraron a sus 2 senpais que estaban en el Mar dejando salir sus frustraciones para después ir a unirse con sus amigas.

Hanamaru al ver que no era la única que cargaba con sus pesares y al. Ver el apoyo de esas nuevas amigas que hiso la iba consolando cada vez mas, al ver que ella en verdad no estaba sola como ella la imaginaba.

Esas chicas desde que las conoció han sido muy amables y buenas con ella y hasta incluso a pesar de todo lo que le ha pasado en secreto la ha pasado bien y confía en todas esas chicas.

Mientras Riko decia unas palabras de apoyo para todas, Hanamaru se sentía mas motivada y confiada en el futuro y en sus planes.

Poco a poco ese cielo nublado comenzó a despejarse dando paso hacia la bella luz del amanecer anunciando un nuevo dia.

Un nuevo dia lleno de esperanzas, un nuevo episodio con sus amigas que la apoyan y un nuevo capitulo con su querida Ruby que le ha jurado su apoyo total.

Mientras Hanamaru veía ese hermoso resplandor que venia de los cielos la chica del templo tuvo fe y esperanzas de lo que vendrá después.

Hara pagar a su senpai por todo lo que le hiso, destruirá su vida de la misma forma que ella le hicieron.

(Dia definitivamente pagara por ello y se que funcionara, tengo buenas amigas y a Ruby-chan de mi lado)

Pensó esa chica mientras sonreía sinceramente mientras era bañada Esa luz tan brillante que despejaba toda duda de ellas.

Su venganza se hara realidad.

Buenas a todos aquí mary-kyun reportandose y dios en serio muchas disculpas por haber tardado tanto en actualizar hasta ahora pero han estado pasando bastantes cosas personales ademas de que ahora tengo 2 trabajos que me dejan agotada, pero aun asi me esforzare en traerles contenido y terminar esta historia junto a las otras cueste lo que cueste ahora los comentarios.

Elsa308

En verdad no sabes como aprecio tu paciencia y que este fic te siga llamando la atencion, Dia no es conciente del daño que causo y tampoco ella se merecia lo que le hicieron ni una de las 2 se lo merecia pero cuando alguien cae al borde de la desesperacion este deja de pensar las cosas.

Aaronstoon.

Perdon por haber tardado en actualizar juro que hare mi mejor esfuerzo para actualizar mas rapido y en cuanto a Dia pasar por todo eso puede corromper a cualquiera esperemos recapacite y intente arreglarlo todo.

Sebasam.

No sabes como aprecio el que le hayas hechado un vistazo a mi fic espero que te siga viendo por aquí y continue con tu apoyo que aprecio mucho, espero que te haya gustado el diaxmaru inicial y gomen por haberte hecho llorar.

Honoka harlaown.

Sip se viene lo bueno no tienes idea de lo que se viene.

Lautaro vaira.

Wow eso en serio que me sorprende, era el destino me alaga mucho que te guste mi historia y tambien la pelea a decir verdad es la primera vez que escribo una pelea, trate de hacerla lo mas real posible y el leer tu comentario me motiva a mejorar aun mas y te tengo una sorpresa aun que cuente como mini spoiler, se vienen mas peleas como no tienes idea.

Bueno no tengo mucho que decir la verdad esta historia ya lleva un par de años y me propongo a terminarla ya este año si todo me sale bien y me esforzare por ello.

Sin nada mas que decir se despide Mary-kyun y nos vemos pronto Chao.