Seguir Viviendo

Por

Tsukiré

Capítulo 5


7 meses

El día de la fiesta, Soun, Genma y Nodoka, incluso Ryoga estaban en el hospital. Todos llevaban puestos gorritos de cumpleaños que Nabiki les obligó a ponerse. Incluso Ranma tenia uno. Estuvieron alrededor de su cama mientras Hanna yacía sentada a un lado de su padre. Trataron de que la reunión fuese lo más normal posible. Tenían un pastel pequeño, Akane tomo la mano de Hanna y le ayudo a sostener el cuchillo para poder partir su pastel, todos aplaudieron.

Kasumi se encargó de repartir el pastel, Akane le ayudaba a Hanna a comer, oficialmente su pequeña tenia un año. Y no había dejado que Ranma se perdiera ese momento, aunque no podía verlas u hablarles, ella sabía que Ranma estaba escuchando todo y que seguramente estaba muy feliz y eso le daría más ganas de seguir luchando para despertar pronto.

Nodoka y Genma esperaban que por un milagro su hijo de un momento a otro despertará, esperaron y esperaron hasta que la familia decidió que era tiempo de irse, no querían seguir interrumpiendo la tranquilidad que había en el hospital, además el Doctor solo les había dado cierto tiempo para estar ahí. Todos salieron dejando a Akane y a Hanna solos con Ranma.

-Nos tenemos que ir ya, le tenemos otra sorpresa a nuestra hija, cuando despiertes, estoy segura de que pasaras muchos más cumpleaños con ella, te estamos esperando, por favor, vuelve pronto.

Akane soltó la mano de Ranma e hizo que Hanna tomará la mano de su padre en señal de despedida. Ambas salieron del cuarto yéndose con su familia . Ryoga por su parte sentía la mirada de Nabiki ante cualquier movimiento que hiciera, sabía que a ella no le gustaba para nada que estuviese cerca de Hanna o intentará tomarse responsabilidades y derechos que no le correspondían, era lo que siempre le decía y Ryoga tenia que aceptarlo porque así eran las cosas.

Así que durante la estancia al hospital y el regreso Ryoga no intento en lo más mínimo acercarse a Akane y a Hanna porque primero, no queria tener problemas con la mediana de las Tendo y esa mirada era mucho mejor que ser chantajeado por ella con dinero que ni en toda su vida podría conseguir.

Una vez que llegaron al Dojo, al poco rato llego Mei, seguida de Ukyo quien aún no tenía un plan en mente pero que recordaba el hecho de que evadió los locos planea de la amazona y la rosa negra.

-Entonces, Ukyo, debemos pensar nuestros movimientos, no queremos que nada salga mal, ni se termine estropeado todo-dijo Kodachi.

-Shampoo estar de acuerdo, probablemente única oportunidad.

Ukyo estaba callada, no le preocupaba tanto lo que haría después sino necesitaba pensar una manera de no usar alguno de sus planes, si ellas lograron dejar en ese estado a Ranma a quien decían amar, no podía imaginarse lo que pudieran hacerle a Akane o a Hanna cuando ellas no significaban más que estorbos.

-Shampoo ¿Por que no usas alguna de esas pócima extrañas para enamorar a alguien? Conociéndose, debes tener algo así ¿No? -Pregunto la rosa negra.

-Shampoo no tener ahora nada como eso, pero a China con bisabuela para preparar pócima.

Kodachi sonrió, sabía que con la amazona cualquier cosa, por más inverosímil que fuera, ella lo haría.

-¿Cuanto tiempo tardaría?-Pregunto la rosa negra.

-Lo que tenga que tardar-shampoo frunció el ceño.

Ukyo solo escuchaba como la conversación y la idea de esa dichosa pócima se iba volviendo en serio, tenía que intervenir y pronto.

-Bien, entonces eso haremos ¿Entendiste, Ukyo?-Pregunto la rosa negra atenta a su respuesta.

Ukyo sintió la mirada de ambas presionando a decir que si, pero entonces negó con la cabeza y dijo con firmeza no. Tanto Shampoo y Kodachi la miraron sorprendidas para después verla molestas.

-Ukyo no pensar negarse ¿o si?-amenazó la amazona.

La chica de la espátula volvió a negar con la cabeza, sabía exactamente que decir.

-No están pensando como debe ser-kodachi y Shampoo se ofendieron.

-¿Por que dices eso?-la rosa negra gritó.

-¡Dejame terminar!-ahora fue Ukyo quien la puso en su lugar.

-Supongamosque usamos su método, usamos la pócima y logramos que Akane se enamore de Ryoga, si tu bisabuela nos ayuda eso quiere decir que el anciano pervertido sabe de igual forma su funcionamiento, por lo que, estoy segura no le será difícil darse cuenta de los efectos que cause.

Shampoo desvío la mirada molesta y cruzó los brazos.

-Happosai les ayuda con el antídoto y todo lo que logramos se va a la basura.

Kodachi y Shampoo intercambiaron miradas.

-¿Y que sugieres?

-Hagamos algo real y permanente que una simple fórmula, hagamos que Akane de verdad se enamore de Ryoga, de ser así, no habrá forma alguna de que creen un antídoto contra algo sincero.

-Decirlo mucho más fácil que hacerlo ¿Cómo hacer que Akane enamorarse del cerdo?

-Déjamelo a mi, va a tomar tiempo, pero se que puedo hacerlo.

Fue así como logró convencerlos a ambas de que su plan funcionaria. Toco la puerta del Dojo y fue Akane quien la recibió, le sonrió al instante y ka invito a pasar.

-Sabía que vendrías-dijo Akane.

-Bueno, lo decidí a último momento ¿Dónde puedo poner esto?-dijo Ukyo mostrándole la bolsa de regalo que traía.

-¡Oh!, no era necesario, pero gracias-dijo Akane.

-No sé si vaya a gustarle, pero no podía pedirte que me dijeras que podría darle, supongo que eso sería trampa.

-¡Es totalmente válido!-escucho que Ryoga gritó.

Tanto Akane como Ukyo rieron bajito. El hecho de que Ranma no pudiera estar aquí hoy, era parte su culpa, si podía recompensado de algún modo lo haría.

Se había comprometido con esas dos locas a hacer algo que obviamente no haría y que, como les había dicho, necesitaría mucho tiempo, podría tomarse el necesario sin necesidad de hacer nada, después de un buen tiempo, les diría que fue imposible hacer algo, esto con la finalidad de ganar tiempo confiando en que Ranma despertara pronto.

Todos estaban reunidos en el Dojo, Mei había estado cargando a Hanna haciéndole caras graciosas para escuchar la risa de la niña, sin mencionar que fue la primera en tomarla de las manos y dejar que diera pasos la pequeña mientras avanzada despacio claro que, también lo había para poder hablar con Ryoga, a quien se le veía un poco tenso por la mirada de Nabiki.

Cuando todos vieron lo que hizo Mei se espantaron un poco mirando a Akane.

-¿Por que ne ven así? Mei y yo lo hacemos cuando vamos con Ranma, así poco a poco se acostumbraba a caminar.

-Es muy pequeña aun-decia Soun.

-Hoy cumple un año papá, creo que ya es tiempo de que empiece a hacerlo-dijo Akane.

Después un rato Hanna comenzó a dejar de sentirse agosto dando pasos, así que alzó los brazos cuando vio a Ryoga.

-Andale Nabiki, no tiene nada de malo que la cargue-protestó Mei por Ryoga.

Nabiki hizo una mueca, rodó sus ojos y suspiro.

-Supongo que tienes razón, de todas formas ya me divertiré después.

Ryoga sintió como todo volvió a tener sentido al tener a Hanna entre sus brazos, jugo con ella mientras ambos reían felices.

Akane tenía la mirada en ellos. Miraba a su hija y sabía que no se sentía tan cómoda con nadie como con Ryoga, Los veía sonreír y sentía una calidez dentro de ella sabiendo que a su hija nunca le faltaría amor, era muy querida por todos es verdad, pero Ryoga mostraba un cariño especial y estaba muy feliz y agradecida por eso.

Estuvieron reunidos un rato en el Dojo lleno de globos y una mesa donde estaban los regalos que le habían llevado a Hanna. Se divirtieron platicando y contando anécdotas de sus días con Ranma. Mei sentía un poco de celos, ahora entendía cuan aburrida y monótona había sido su vida, sin enfrentamientos, sin peleas sin sentido, sin personas que vinieran a ponerle un poco de diversión a todó esto, aunque no le gustaría que destrozaron su casa tantas veces como el Dojo.

La noche llegó poco a poco y los invitados se fueron. Ukyo dijo que se iría primero. Akane le insistió para quedarse a dormir con ellas, ya era muy tarde Y Ryoga también pasaría la noche aquí, porque si lo dejaban salir es probable que regresar abrazo dentro de mucho tiempo.

Dejó a Mei y a Ukyo en su habitación mientras ella iba a acostar a Hanna, esta vez fue la pequeña que, con su ayuda de su madre llego hasta su habitación siendo sujetada por sus manos y dando pasos pequeñitos.

-Muy bien, Hanna, espera a que tu padre vea que ya has crecido bastante.

La acomodó en su cuna, que cada vez era más pequeña para la niña, tal vez después de esa noche se la llevaría a dormir con ella. Tomó el peluche de cerdito que Ryoga le regaló, mientras la niña balbucear feliz tomo al cerdito.

Akane se fue de la habitación hasta que su hija se quedó dormida. Luego volvió a su habitación donde estaban Mei y Ukyo esperándolo.

-Lamento , usualmente Hanna tarda en dormirse un poco.

Mei y Ukyo le sonrieron, esta última estaba un poco incómoda, no era para nada cercana a ninguna de las dos chicas que estaban ahí, incluso ya se estaba arrepintiéndose de haber aceptado la invitación.

-¿Tú también eres una de las prometidas de Ranma?-Pregunto Mei a lo que Ukyo inmediatamente vio a Akane.

-Era...pero fue por una promesa de pequeños, ahora él está con Akane y bueno, ya también está Hanna.

-Ranma y yo aun no nos hemos casado, por lo que, aún Ranma esta comprometido contigo.

-Y con las locas-dijo Mei riéndose

Cuando la noticia de que Ranma y yo íbamos a ser papás se esparció, Ukyo y Ryoga fueron los que desde un principio lo entendieron, y esta bien, porque creo que ambos son buenas personas, aunque estoy agradecida de que ni Shampoo y Kodachi no hayan interrumpido, pensé que se entrarían de una u otra forma arruinando todo, como siempre-Akane se puso triste.

-Pero no tienes que preocuparte por eso, ellas no vinieron-Mei trato de animarla.

-Es verdad, sería ridículo si te pones así ahora-dijo Ukyo sin pensar.

Akane sonrió asintiendo.

-Akane ¿Puedo hacerte una pregunta?-dijo Ukyo ahora sería.

-Si, dime- Dijo Akane mientras cruzaba las piernas.

-¿Hay algo entre tu y Ryoga?-Ukyo desvío un poco la mirada.

Akane fue sorprendida por la pregunta, se notó por la forma en que abrió los ojos, Mei no pudo evitar fingir que no le dolía pensar lo que su amiga respondiera, su corazón comenzó a acelerarse un poco.

-No hay nada entre nosotros, él es un amigo al que quiero y que agradezco que sea tan buena persona conmigo pero ¿Acaso es tan raro que Ryoga sea así con Hanna?-Pregunto hundida en su inocencia

-No..-dijo Mei al instante.

-Un poco...-dijo Ukyo.

Tanto Mei como Ukyo se miraron un poco incómodas por lo que había dicho la otra.

-¿Por que?- Pregunto Akane.

-Bueno, tal vez para Mei no lo sea porque no conoce a Ranma, no ha visto como son juntos, no sabe como es Ranma ni todo lo que hemos pasado, ella te conoció ya siendo cercana a Ryoga, por eso pienso que para ella es normal pero no para todos los demás. No estoy insinuando nada Akane, solo sé que quiero preguntarte esto mismo después y escuchar la misma respuesta con la misma seguridad.

-¿Por que dices eso?-

-Te lo diré más sencillo, no vayas a enamorarte de él, recuerda que aunque no sabemos cuando, Ranma despertara.

Akane se quedó en silencio, estaba muy confundida por las palabras de Ukyo, ella nunca había pensado en eso, sólo quería que la noticia para Hanna del estado de Ranma no le afectara tanto si tuviera a alguien que le ayudara a entenderlo, pero ahora entendía el por qué la actitud de Nabiki y toda su familia hacia Ryoga. Pero estaba segura de que jamás tendría por Ryoga ese tipo de sentimientos, se quedó con ese pensamiento hasta quedarse dormida.

Un año después.

Akane llegaba como de costumbre a la habitación de Ranma, sólo que esta vez no traia cargando a Hanna, quien ahora tenía un año cinco meses, hace nos tres meses aproximadamente había aprendido a caminar por sí sola, todos en el Dojo estaban orgullosos de ella, tanto que podrían verla caminar todo el día. También ya decía mamá.

La peli azul le empezó a contar a Ranma que estando una noche cenando con su familia y sus padres de él, Hanna por fin la había llamado Mamá, sus palabras fueron repentinas, inesperadas.

Mamá esa palabra en su dulce voz había hecho que todos se callaron al instante. Akane sonrió con lágrimas en los ojos. Kasumi y Nabiki sonrieron debido a lo repentino del momento, Soun lloraba, era feliz de que su nieta ya había dicho su primer palabra, Nodoka y Genma por su parte estaban orgullosos y también un poco tristes, se sentían un poco apartados de toda la atmósfera familiar, ya que sabían que su hijo se había perdido de uno de los momentos más importantes de su propia hija.

A Akane eso la hizo tan feliz que le decía a Hanna que se lo repitiera tantas veces como fuera posible, le gustaba ese título, le gustaba ser llamada así, también estaba muy triste porque Ranma aun no pudiera ser llamado papá por ella.

También le contó que un día estando en el patio del Dojo, estaba con Ryoga y con Mei, mientras Soun y Genma jugaban Shogi, Nabiki veía la tele y Kasumi barría, Mei y ella estaban haciendo que Hannah fuera de ida y de regreso con cada una de ellas, hasta que lo logró ella sola, todos lo vieron, estaban felices y no dejaban de felicitar a Hanna.

Y ahora rara vez se deja cargar.

Fue cuando Akane se dio cuenta de que Hanna estaba creciendo, el tiempo no se había detenido ni se iba a detener, aunque para Ranma así era, su trenza ahora estaba un poco más larga. Al menos para ella Ranma no había cambiando en nada, seguía igual, con esos rasgos tan perfectos.

Trataba de mostrarse siempre lo más alegre que podía, al menos que Ranma escuchará su voz bien, feliz aunque su expresión fuese todo lo contrario.

-Te extrañamos mucho, seguramente cuando despiertes tú y Hanna podrán hablar por horas, ponerse al tanto, podrá decirte papá, porque créeme Ranma esa es una sensación tan maravillosa que vas a querer que siempre te llame así.

Un año había pasado y para Akane nada había cambiado. Aunque cada día que pasaba se acostumbraba más al estado de Ranma, solo había pasado un año, aun tenia la esperanza de que despertará pronto.

Por supuesto que jamás había mencionado que Ryoga había presenciado todos y cada uno de esos momentos. Se estaba encariñado muchísimo con Hannah, era algo que Nabiki le decia siempre y que iba a set muy divertido cuando Ranma despertará y tuviera que ponerle un límite . Akane solo esperaba que no terminará mal, los conocia a ambos y sabía que su carácter explosivo no ayudaba. Por lo que, no quería que Ranma supiera nada, era mejor dejarlo así.

Akane miro el reloj del cuarto y ya era momento de irse, pues había quedado de llevar a Hannah a jugar un rato y comer helado con Ryoga, era algo que él me había pedido porque con Nabiki de por medio era imposible tener un momento con Hanna, Akane no se negó, para ella no estaba mal que quisiera pasar tiempo con su hija, después de todo era algo que siempre habían hecho.

Akane y Hanna se despidieron de Ranma, las dos se fueron directo al parque, donde se habían quedado de ver.

En cuanto Hanna reconoció a Ryoga se soltó de la mano de su madre y a pasos torpes pero rápidos camino hacia Ryoga riendo, feliz de verlo. El chico de la pañoleta se agachó al instante para recibirla con un abrazo y levantarla por los aires.

-!Hola Hanna!- dijo Ryoga alegre-¿Cómo estás? Te extrañé.

La niña solo reía y lo abrazaba.

-Ten, es para ti- le habíia comprado un algodón de azúcar.

Akane río.

-La vas a mañacostumbrar-le dijo

-Y esto es para ti- dijo Ryoga dándole una rosa a Akane.

La peli azul no dijo nada, miro confundida a Ryoga quien se puso rojo de pies a cabeza.

-Es , todo esto...- dijo tímidamente.

Akane se sonrojo un poco también, era una muestra de afecto pública y jamás había recibido rosas antes así que la sensación era extraña.

-No tenias por qué-dijo Akane tomando la rosa.

-Si, si tenia que...te mereces eso y más-le sonrió Ryoga.

A pesar de que Ranma esos últimos meses cuando nació Hanna había sido alguien muy cariñoso y distinto del altanero de antes, no había tenido ese tipo de detalles con ella, aunque los tuviera Ranma terminaba arruinando el momento.

Ryoga tomo a Hanna de la mano y la llevo a los columpios. Akane se quedó sentada en una banca del parque mientras contemplaba la rosa y veía a los dos jugar, la sonrisa de Hanna contagiaba a quien la viera, la peli azul era feliz viendo a su hija divertirse de esa forma. Ryoga le habló a Akane para que se acercara.

-ven a jugar con nosotros-dijo Ryoga.

Akane se levantó y se acercó hacia ellos.

-A quien Hanna atrape primero le compra un helado a los ganadores ¿De acuerdo?

- De acuerdo-le dijo Akane.

Y así fue como la pequeña empezó a correr detrás de uno y luego detrás del otro tratando de alcanzarlos, obviamente Akane y Ryoga fingían correr y justo cuando Hanna creía atraparlos se alejaban para evitar ser tocados.

Akane estaba riendo divertida por las expresiones de su hija, con todo esto de Ranma era la primera vez en meses que se estaba divirtiendo, que no estaba pensando en lo doloroso de la situación de su prometido. Ryoga oír su parte, estaba embelesado con lo bonita que Akane se veía así...feliz, quisiera poder verla así diario, estaba satisfecho con el mismo porque esa idea de que se uniera al juego con ellos había salido tal como él esperaba.

Estaba ensimismado con sus pensamientos que se le olvidó que tenía a Hanna tan cerca, sintió como le sujeto el pantalón para después tambalearse y caer sentada. No lloró, Ryoga y Akane al instante se acercaron a ella por si pensaba hacerlo pero solo reía

-Parece que alguien nos debe unos helados Hanna.

-Lo sé, lo sé, vamos.

Los tres volviern con sus helados y se sentaron en la misma banca en la que Akane estaba sentada. Una vez que Hanna se terminó su helado, quiso seguir jugando un poco más, así que Akane y Ryoga se acercaron para cuidarla.

-Esta creciendo muy rápido-dijo Ryoga.

-Lo sé, cuando menos lo esperemos ya será toda una adulta.

-Akane, yo sé que Ranma aun tiene esperanza, pero cuando despierte ¿Podré seguir viendo a Hanna?-Pregunto Ryoga temeroso por .

-Yo no tengo ningún inconveniente, es decir, ella te adora y arrebatarle a quien la ha visto crecer sería muy cruel de mi parte.

Ryoga se sintió aliviado, sabía que aunque Akane era la más pequeña de sus hermanas. Tomaba sus propias decisiones y por mas que Nabiki lo quisiera lejos de la niña le reconfortaba saber que no era alguien que pudiera ser manipulada ni obligada a hacer algo que no quería.

-Gracias- susurró Ryoga.

-¿Por qué?-preguntó Akane sorprendida.

-Por dejarme tener estos momentos con ella, sé que tal vez para otras personas sea un poco raro e incluso piensen que tengo otras intenciones, pero no es así, yo quiero a Hanna, Akane…de verdad que si.

Akane sonrió levemente, sabía que para Ryoga todo esto era importante, al parecer ella era la única que no veía algo malo en esta situación, sólo a alguien que se había encariñado con un niño y eso era normal.

-Yo sé que esto es importante para ti, así que no te preocupes.

-Pa…- Hanna emitió una sílaba y eso llamó la atención de Akane y de Ryoga.

Hanna estaba caminando torpemente hacia Ryoga.

-Pa..pá- dijo Hanna sujetándolo del pantalón.

Tanto Ryoga como Akane se vieron mutuamente sorprendidos. Por primera vez, Akane sintió miedo de lo que había estado haciendo. Hanna había llamado papá a Ryoga.


NOTAS:

Sav21: hola! Gracias por tu comentario, vi tu revew donde decías que no había lógica en que Hanna cumpliera un año y Ranma estuviese en coma. En el primer capítulo Hanna ya había nacido cuando Ranma estaba bien, hasta puse la escena del hospital y todo xD. Se menciona que pasan 5 meses cuando Ranma entra en coma, 6 meses pasaron y en el anterior cap falta un mes para el cumple Hanna, por lo tanto es un año exacto del cumpleaños de su hija Espero no haberte enredado.

Gracias a todos por sus reviews :3 ¡Nos leeremos el siguiente capítulo!