Seguir viviendo
Capítulo 6
Por
Tsukire
Ni Akane ni Ryoga habían cruzado palabra desde que decidieron que era momento de regresar del parque, Hanna iba tomada de la mano del lado contrario a donde iba Ryoga, la niña quería ir con él, Akane lo sabía porque no había dejado de llorar mirándolo, el chico de la pañoleta sólo le sonreía un poco aturdido y asustado por la sensación de haber sido llamado papá.
Akane se detuvo frente a la puerta del Dojo, incapaz de mirar a Ryoga a los ojos.
-Gracias por el día de hoy, es hora de entrar.
-Akane…necesitamos hablar sobre esto.
-No Ryoga, no vamos a hablar de esto ni hoy, ni mañana, ni nunca porque esto no sucedió ¿De acuerdo?
-No puedes cubrirlo Akane ¿Cómo crees que me llamará desde hoy? La próxima vez que la vea, tu familia o incluso las personas se darán cuenta.
Akane no dejaba de mirar el suelo de un lado a otro, ella estaba aterrorizada por cómo la situación se había salido de control. Ranma era su padre ¿Cómo Hanna pudo decir algo así? No es como si estuviera consciente pero…Akane siempre le había hablado sobre Ranma, incluso en sus visitas al hospital siempre había ocupado la palabra papá para referirse así a él.
-tal vez no haya próxima vez…- le dijo Akane mirándolo como sino lo conociera.
Ryoga la miró con miedo y tristeza, agachó la cabeza y cerró los puños con fuerza.
-Akane…lo prometiste…-susurró.
-¡Sé lo que prometí Ryoga! Pero todo esto es demasiado…
-No voy a presionarte Akane, hablaremos luego ¿De acuerdo? Cuando ambos no estemos aturdidos por todo esto- Ryoga se agachó a la altura de Hanna e intentó darle un abrazo.
Akane no supo por qué lo hizo…por temor, por proteger el lugar de Ranma, pero jaló a su hija instintivamente lejos de Ryoga, quien se quedó helado al ver la reacción de la peli azul, Hanna lloró aún más fuerte mientras estiraba los brazos hacia él.
-Lo siento Ryoga, por ahora es lo mejor- Akane se giró y entró rápidamente al Dojo, dejando a Ryoga solo en ese silencioso atardecer.
Akane se sintió un poco mal por haber tratado así a Ryoga, sabía que no era su culpa del todo, él sólo se estaba dejando llevar por el momento, ambos lo habían hecho, la niña pasaba demasiado tiempo con él, tal vez lo mejor era que se distanciaran un poco.
La peli azul inmediatamente cambió de expresión, despejó su mente de lo que había ocurrido ese día y se comportaría normal, como siempre. Lo único que no pudo calmar fue el llanto de Hanna, cuando Akane entró, la niña no quería estar en sus brazos, se movía dándole a entender que quería bajarse.
-¿No ha comido?-preguntó Kasumi extrañada por el comportamiendo de la niña.
-Creo que es por eso-contestó Akane nerviosa.
-¿No estará enferma?-preguntó Soun.
-No, no es eso.
-Entonces ¿Qué es?-preguntó Nabiki acercándose.
-¿Qué tienes Hanna? ¿Qué pasó?-preguntó Kasumi con voz maternal.
-Eh…tal vez es un cólico, le daré un baño y la meteré a la cama-dijo Akane apresurándose a subir las escaleras sin darle tiempo a nadie de hacerle preguntas.
Akane aun estaba en stock, tratando de dirigir lo que había pasado. Hanna todavía seguía llorando, era obvio que quería estar con Ryoga, pues desde que se fueron estaba así. Aun no quería creer que esto en realidad estaba pasando. Akane quiso llorar pero no por ella o por la situación, sino por Ranma, porque ante los ojos de Hanna, Ryoga era quien la había cuidado desde bebé.
De una u otra forma tenía que lograr que Hanna entendiera que Ranma era su padre. Termino de bañar a su hija y la llevo a su habitación, ahora dormía con ella, la acostó y antes de quedarse dormida le mostró una foto de Ranma, la que se tomaron en aquella navidad donde ella le regaló esa bufanda no terminada.
-Papá...-dijo Akane mientras lo señalaba.
La niña la miraba desconcertada.
-Papá- repitió Akane.
Hanna solo río, pensando que su madre solo jugaba, tomo a su cerdito de peluche y se acostó cerrando los ojos poco a poco. La peli azul solo suspiro derrotada, tapó bien a Hanna con las cobijas y bajo con su familia.
-¿Cómo se encuentra Hanna?-Pregunto Nodoka.
-Ella esta mejor, parece que los cólicos desaparecieron-dijo Akane lo más tranquila posible.
-Eso es bueno pero aun así deberíamos llevarla con el doctor tofu a que la revise.
-Si, mañana la llevaré.
Uno a uno se fueron despidiendo para irse a dormir. Solo se quedó Akane quien dijo que tenia que hacer tarea, no quería hacerla en el cuarto pues había riesgo de despertar a hanna, ya le había pasado y en verdad necesitaba terminar la tarea.
Eran cerca de las 12 de la madrugada cuando Akane término, antes de irse a dormir fue un rato al Dojo, donde solía ver a su prometido practicar incluso a esas horas, sus perfectos y coordinados movimientos, la forma en la que hacía parecer que las artes marciales era lo más fácil del mundo y la pasión y concentración con la que entrenaba, todo eso aun estaba impregnado en la mente de Akane, como si hasta hace unas horas hubiese dejado de entrenar.
Cerro los ojos tratando de recordar su voz y el brillo de esos ojos azules, pero cada día le costaba más trabajo recordarlo a la perfección. Y se sentía fatal por eso, la vida seguía y temía que cada paso que ella daba hacia enfrente, Ranma se quedaba en la misma posición, cada vez más y más atrás.
Así que, en lugar de reprocharle todo eso, decidió ir a dormir, mañana iba a la universidad y tenia que hablar de esto con Mei, seguramente ella le diría que hacer.
Al día siguiente, en la hora de receso, Akane le pregunto a Mei si esta vez podían comer ellas aparte del grupo con el que Mei estaba, ella accedió, les dijo a sus amigos que esta vez no los acompañaría y se sentó con Akane afuera.
-¿Que pasó? Es muy raro que me digas esto.
-Es que de verdad necesito hablar de esto con alguien-dijo Akane.
-Suenas desesperada-dijo Mei riéndose.
-Lo estoy
-¿De que se trata?-Pregunto Mei dándole una mordida a su onigiri.
-Es sobre Ryoga
Cuando Mei escucho ese nombre casi se ahoga, empezó a toser cubriéndose la boca, Akane la paso un poco de agua dándole unos golpecitos en la espalda. Mei adquirió un color rojizo y trato de seguir la platica temerosa sobre lo que su amiga iba a decir.
-¿Que tiene que ver Ryoga?-dijo reincorporándose.
Akane dio un fuerte suspiro antes de hablar.
-Hanna le dijo papá-la peli azul lo soltó se repente.
Mei abrió la boca un poco anonadada, durante escasos segundos no reaccionó. Akane esperaba que su amiga hablará pero no dijo nada. Mei se quedó callada unos instantes.
-¿Y que ?-hablo por fin su amiga.
-No le di tiempo de decir algo, en cuanto eso paso me metí a mi casa y no hemos hablado desde ayer.
-Debes hablar con él Akane, debe saber que hay límites, Ranma es su padre.
-Eso lo sé, lo que no entiendo es ¿Por qué Hanna lo llamo así? Si cada vez que vamos a visitar a Ranma siempre le dejo en claro que él es su padre, siempre utilizo esa palabra para referirme a él.
-Akane, yo creo que no fue culpa ni de Ryoga ni tuya, sino de la situación, estoy de acuerdo en que siempre le dijo is te a Hanna que Ranma es su padre, tu sabes que los niños pequeños repiten las palabras que escuchan, aprenden así...escuchando, el hecho de que Hanna haya relacionado esa palabra con Ryoga, es lo las normal, porque es lo más cercano a una figura paterna, en cambio con Ranma no puede hacerlo porque no tiene ninguna interacción con él..
-Pero yo permití que esto pasara.
-Era algo que no sucedió porque lo hicieras a propósito, querías darle a Ranma su lugar a los ojos de Hanna, pero si quieres detener esto, debes alejarte de Ryoga.
Mei se sorprendió de la franqueza de sus palabras, miro a si amiga quien estaba un poco triste, así que cerró loa ojos y mejoró sus palabras. -O habla con él para que le deje clara la situación a Hanna.
Mei ó y Akane le devolvió la sonrisa.
-Voy a pensarlo, la verdad es que Ryoga ha estado ahí para mi este tiempo, pero es verdad, debo poner límites aunque para ser sincera,en este momento no quiero hablar con él necesito pensar bien lo que voy a decir, no quiero lastimarlo con mis palabras.
Mei sabía lo que Ryoga sentía por Akane, por eso mismo ella no le había comentado nada de lo que ella sentía por el a Akane, porque principalmente Ryoga nunca la miraría como él mira a su amiga y la otra razón era porque temía que Akane se enamorará de él, ella merecía ser feliz y estaba segura que Ryoga podría brindarle esa felicidad.
Akane se fue con esa idea a casa, después buscaría a Ryoga para hablar con él. Cuando llegó al Dojo, llamó a sus hermanas, a su padre, a Nodoka y a Genma, solo contestó Kasumi.
-¿Dónde están todos?-Pregunto Akane.
-Papá, el tío Genma y tía Nodoka salieron unos días de la ciudad, dijeron algo sobre un torneo de Shogi, Nabiki salió, dijo que necesitaba cobrar algunas deudas.
Akane rodó los ojos al tan acostumbrado carácter de Nabiki.
-Hanna esta arriba, no había parado de llorar apenas logré que se quedara dormida, creo que seguia con los cólicos de ayer.
-Esta bien, gracias Kasumi.
Akane creía que Hanna aun estaba haciendo berrinche por no ver a Ryoga, de todas formasle prometió a Kasumi que la llevaría al doctor después de comprar unos materiales que necesitaba para la escuela.
-Regreso en unos minutos Kasumi-dijo la menor de las Tendo para ir a comprar así lo que necesitaba.
Fue directo al lugar mas parecido a una papelería, no tardó mucho en comprar sus cosas, dio las gracias y salió de ahí, a unoscuantos pasos estaba Ryoga recargado en una pared.
A Akane se le detuvo el corazón unos instantes, se puso un poco nerviosa, no esperaba verlo tan pronto. Intentó pasar de largo pero el chico de la pañoleta ya la había visto.
-¡Akane!- la llamó en cuanto la vio.
Ella se detuvo al instante y cerró los ojos dudando entre voltearse o salir corriendo. Hizo lo primero.
-Hola Ryoga-trato de sonar lo más normal posible.
-¿Te ayudo?-Preguntó Ryoga señalando la bolsa que llevaba
-Eh...no es necesario, puedo hacerlo-sonrió.
-Necesitamos hablar-dijo abruptamente el chico.
-Si...lo sé-susurro la peli azul.
Ryoga tomo amablemente la bolsa que traía Akane y ambos caminaron, sin decir ni una palabra. Cuando llegaron al Dojo, Akane le invito a comer, debido a que solo estaba Kasumi bien podrían hablar en donde Ranma entrenaba.
-¡Ya llegue!, Ryoga esta aquí¿Puede quedarse a comer?- aviso Akane.
Kasumi salió sonriendo.
-¡Hola Ryoga! ¡Claro que si, ya casi está listo!
Akane agradecía que su hermana mayor le diera su espacio, que de cierta forma confiara en ella, que no quisiera obtener información como Nabiki solía hacerlo, no era que le molestara, Nabiki siempre había sido así solo que, a veces deseaba que su hermana no fuera tan interesada.
-Bien, creo que aquí nadie nos molestará-dijo Akane.
Ryoga asintió.
-Akane, yo sé que las cosas no han salido como nadie esperaba y lamento muchísimo que tu seas la principal afectada.
-Sé bien que fue algo que ni tu, ni yo, y creo que nadie creía que pasaría, yo no quiero que mi hija crezca confundida Ryoga, yo quiero que ella crezca sabiendo quién es su padre.
-Lo sé Akane, es algo que siempre he recordado, yo no pretendo tomar el lugar de Ranma, ni mucho menos tener algo que no me pertenece, sé que no tengo el derecho a pedirte esto, pero...
-Tú sabes que es lo mejor Ryoga-dijo Akane interrumpiendo.
La expresión de Ryoga se llenó de tristeza.
-Entiendo Akane, yo tampoco quiero que Hanna se confunda, dame la oportunidad para ayudarte a dejárselo en claro.
Akane había pensado en hacerlo sola, pero recordando las palabras de Mei, creía que era mejor idea si Ryoga se lo decía a Hanna, así, si lo escuchaba de él, probablemente entendería.
-No sé si sea lo mejor Ryoga, en estos momentos preferiría que ella no te viera durante algún tiempo, no tengo nada contra ti, pero necesito pensar mejor las cosas y sin Ranma aquí, todo esto es muy complicado.
-No tienes porque hacer esto sola, déjame ayudarte.
Akane no contesto, solamente estaba pensativa.
-¿Le...le contaste a alguien?-Ryoga pensó lo peor.
-Si tu pregunta es si le conté algo a Nabiki, no, no le dije nada.
Ryoga relajó los hombros y sintió un gran alivio, si Nabiki lo supiera, probablemente escucharía otro de sus sermones.
-Solo se lo conté a Mei.
Ryoga no tenía problema alguno con que ella lo supiera, era una chica que siempre había sido amable con él.
-Por favor Akane, dame la oportunidad de poder aclarar todo, Hanna Va a crecer y entonces lo entenderá mejor.
La peli azul veía a Ryoga realmente desesperado por seguir formando parte de la vida de su hija, no quería ser cruel con él, no lo merecía pero tampoco podía permitirlo, era una decisión que no podía tomar en ese escaso tiempo que tenía.
La platica se vio interrumpida cuando Kasumi los encontró, por su expresión había pasado algo malo.
-Akane, Hanna estaba llorando otra vez, creo que tiene calentura.
Inmediatamente tanto Akane como Ryoga subieron al cuarto donde se encontraba la pequeña.
-Hanna...-dijo Akane acercándose a ella.
-Hay que llevarla con el Doctor Tofu-dijo Ryoga.
Akane sinpensarlo la tomo en brazos, la cubrió con una cobija y salió seguida de Ryoga.
-Kasumi, si llegan a llamar o Nabiki regresa por favor avisales-dijo Akane antes de salir.
Ryoga y Akane corrieron, pero debido al nulo entrenamiento de Akane desde que Ranma entro en coma, no podía seguirle el paso. , este lo noto, regreso con ella y le pidió amablemente a Hanna quien aun seguía llorando.
-Papá...-dijo la niña aun llorando.
-Ya, Hanna, te prometo que va a dejar de doler, iremos con el Dr. Tofu y te curará,vamos Akane-Ryoga sin pensarlo tomo a la peli azul de la mano mientras corría tratando de llevar a Akane a su ritmo.
-He perdido condición-decia Akane entre jadeos.
-No te preocupes, es normal, ahora tienes otras cosas de que preocuparte.
Ambos llegaron lo más rápido que pudieron al consultorio. El doctor Tofu los recibió sorprendido.
-Es Hanna...Ka...-se detuvo al instante, si decía el nombre de su hermana el doctor empezaría actuar raro y no podría ser muy confiable -estaba llorando mucho y parece tiene calentura.
-Vamos a checarla.
Ryoga la sentó en una especie de mesita, el Doctor le puso un termómetro y efectivamente, su temperatura era alta.
-No tienen de que preocuparse, solo es un resfriado.
-Debió ser por el helado...-dijo Akane.
-Probablemente, ahora tu mamá te dará estas medicinas y deberás abrigarse bien ¿de acuerdo?, le acabo de dar unas pastilla para que la calentura desaparezca-dijo el Doctor Tofu.
-Gracias...-dijo Akane.
Ryoga volvió a tomar a Hanna entre brazos quien poco a poco comenzaba a calmarse. Akane y él salieron del consultorio.
-Gracias Ryoga, la forma en la que actuante hoy...gracias-dijo la chica suspirando.
-No me agradecezcas, tal vez fue una reacción exagerada, pero la vi llorando tanto que quise que ese dolor desapareciera al instante. Akane sonrió conmovida por las palabras del chico. Cuando estuvieron afuera del Dojo, Ryoga le entregó a Hanna quien ahora estaba profundamente dormida.
-Creo que despuès podemos aclararlo a Hanna todo este asunto, no penso comentàrselo a nadie pero promete que aclararemos todo.
-Lo prometo-dijo sinceramente.
-Por cierto Akane, ese rato me dijiste que hacìa mucho no entrenabas.
-Si así es, básicamente desde que Ranma está así, aparte no tenía mucho tiempo con Hanna, ahora que ya camina es un poco más fácil tener más tiempo para mi.
-Ya veo, ¿Te gustaría entrenar otra vez?-preguntó Ryoga tímido.
-Me gustaría mucho, aunque desafortunadamente no tengo a nadie con quien hacerlo, bueno, tampoco era como si antes tuviera a alguien, es sólo que…es un poco solitario ahora.
-Yo…yo podría entrenar contigo.
A Akane se le iluminaron los ojos al instante y no disimuló su emoción.
-¿En serio?-preguntó la peli azul -¿Me entrenarías? Siempre se lo pedì a Ranma y él nunca me hizo caso.
-Claro que si, suelo entrenar solo pero tener compañía será muy bueno.
Akane no lo podìa creer, le agradeció por hacer eso y una vez se despidieron entró a su casa. Ya adentró la esperaba Nabiki preguntando como Hanna, Kasumi también habìa recibido llamadas de su padre y de los Saotome diciendo que si era muy grave les avisara en seguida y volverían. Akane le comentó a su hermana la situación y le dijo a Kasumi que si volvían a llamar les dijera que todo estaba bien.
Akane subió a su cuarto colocándo a Hanna, quien estaba profundamente dormida en su cama, le dio un beso en la frente, cambió con cuidado a su hija con su pijama y luego la tapó. Fue a buscar su pijama también y su mano terminó en la prenda colgada hasta el último, su gi. Tocó la tela con nostalgía, antes bien habìa sido lo que usaba a diario y se habìa convertido en sólo una prenda más, la iba a usar pronto y cuando Ranma despertara le daría una gran sorpresa.
Durante esa semana y los siguientes seis meses Akane había iniciado su entrenamiento junto con Ryoga, regresando de la universidad, el chico de la pañoleta ya estaba esperándola a veces jugando con Hanna y otras se encontraba directamente en el Dojo calentando. Soun quien hace poco había regresado con Genma y Nodoka estaba más que contento de que su hija en un futuro se encargara, junto con Ranma del Dojo, Genma y Nodoka no comentaron nada al respecto, estaban feliz porque Akane poco a poco iba recuperando esa jovialidad que tanto la caracterizaba y es que sabían que las artes marciales siempre había sido lo que más le gustaba.
Todos estaban felices de verla sonreír, que por fin algo la distrajera de todos los malos momentos que habían tenido, ya se les había constumbre ver a Ryoga ahí todos los días yéndose hasta tarde, el chico al principio esperaba comentarios no tan amables por parte de Nabiki quien aunque no dijera nada, siempre lo tenía en la mira, había una razón por la que no dijera nada y eso era porque Akane se lo había pedido, el día antes de comenzar el entrenamiento Akane habló con ella diciéndole que Ryoga estaría más seguido en el Dojo y que por favor no lo hiciera sentir incómodo. Nabiki aceptó, no de muy buena gana, pero estaba cumpliéndole lo que prometió a su hermana, porque en el fondo sabía, que eso de los entrenamientos la haría sentirse mejor y distraerse.
2 años después.
Durante ese tiempo Ryoga y Akane habían seguido entrenando, era tanta la emoción por ver mejoras en su desempeño de Akane que cada vez se alargaban más y más los entrenamientos. Había veces que entrenaban solos y otros en los que tenían público. Ese día estaban Mei y Hanna mirándolos entrenar.
Cuando Mei se enteró que Akane estaba entrenando con Ryoga, al principio pensó que era una especie de broma, nunca había visto a ninguno de ellos en algún combate, como ellos decían tener, así que simplemente pensó que Ryoga le enseñaría algunas cosas, lanzarían unas cuantas patadas y golpes al aire y que su amiga terminaría lastimándose mientras Ryoga dejaba que le ganara.
Así que la primera vez que los vio entrenar realmente se preocupó, cuando vio a su amiga lanzarse a toda velocidad contra Ryoga quien esquivo su ataque al instante dando un giro hacías atrás para después responder con patadas que Akane detenía con su antebrazo y ésta respondía con puñetazos a distintas áreas de su cuerpo, a veces Ryoga las esquivaba, en otras la peli azul terminaba disculpándose por haberse dejado llevar. Ryoga también vencía a Akane en muchas ocasiones, al principio la vencía casi diario detenidendo el golpe justo antes de impactar el cuerpo de Akane.
-No dejes tantos huecos- -Trata de cubrir esa área así- -También puedes hacer esto
eran los comentarios que Ryoga le decía, incluso se tomaba la libertad de colcoarse detrás de ella para enseñarle las poses de combate. Mei se ponía un poco incómoda cuando los veía tan cerca, si antes le gustaba, esa primera vez que lo había visto pelear, la forma en la que fruncia su ceño concentrado, sus movimientos tan fluidos, coordinados…todo perfecto, la forma en la que parecía tan ligero, Mei veía todos sus movimientos en cámara lenta, incluso podía jurar que para ella Ryoga estaba envuelto en un halo de luz.
Mei ahora podía decir que su amiga era mucho más rápida, más ágil y tenía más concentración, ahora detenía con más facilidad los golpes de Ryoga, no todos pero si su mayoría, había mejorado bastante, Mei no pensaba que hubiera persona en este mundo que pudiera igualar la fuerza de Ryoga.
-Descansemos un instante…-dijo Ryoga.
Akane accedió limpiando el sudor de su frente.
-¡Mamá! ¡Papá!- la niña era feliz viéndolos entrenar.
-Yo apoyo totalmente a Hanna-dijo Mei –mo hay nadie que les supere-dijo ella.
-Tu papá Ranma, era muchísimo mejor-sonrió Akane.
-Papá- dijo Hanna señalando a Ryoga.
-Hanna, no debes llamarme así-le dijo Ryoga recibiendo la botella sonriendo.
-¡Papá!-preguntó Hanna.
-Hanna, ya te lo hemos dicho, Ranma es tu padre.
A Hanna parecía no importarle lo que su madre le estuviera diciendo, ella sólo estaba cerca de Ryoga. El silencio inundó el patio del Dojo, Akane miró a Ryoga y éste le devolvió la mirada. Mei se le ocurrió hablar para reanimar el ambiente.
-¿En verdad Ranma era tan bueno? Yo veo a Ryoga pelear y puedo decir que nadie podría ganarle.
-Ranma siempre ganaba-dijo Akane con una risa.
Mei se asombró por la franqueza de su amiga, si ver a Ryoga ya le asombraba, ahora ver a Ranma pelear ¿Sería mucho más impresionante?
-¡Eso no es verdad! No siempre…-dijo esto último casi en un susurro.
-Hanna, mañana iremos a ver a tu padre.
La niña asintió, por más que le habían tratado de dejar en claro que Ranma era su padre ella no había parado de llamar así a Ryoga, éste por su parte, siempre le recordaba que él no era su padre y le decía que no dijera esa palabra. Hanna ignoraba todo esto, no importa cuantas veces le repitieran lo mismo, ella no paraba de llamarlo así.
Akane incluso la llevaba más seguido a visitar a Ranma, Hanna sólo lo observaba, la peli azul quería creer que ella le entendía cuando le decía que era su papá, pero Hanna no había el mínimo esfuerzo por tratar de llamarlo así.
-Me muero de ganas por ver a Ranma pelear, quiero ver con mis propios ojos si es tan bueno como dicen.
-Lo verás, espero pronto.
-Tengo muchas ganas de volver a pelear con él…-dijo Ryoga –He mejorado muchísimo.
-Primero debes dejar que se recupere, sería una desventaja para él si pelearas así.
Akane y Ryoga continuaron su entrenamiento, hasta que empezó a oscurecer, Mei dijo que se iría temprano, se despidió de todos y se fue a su casa. Hanna, por su parte ya tenía sueño así que Kasumi se encargó de subirla y acostarla.
-No terminen tan tarde, aquí les dejo algo de comida para que recuperen fuerzas-dijo Kasumi sonriendo.
-Gracias Kasumi-dijo Akane.
-Creo que ahora sí somos los únicos despiertos-dijo Akane poniéndose en defensa.
-Así es, no hagamos mucho ruido, sino Nabiki vendrá a correrme a gritos-rió.
-Es Nabiki, no puedes esperar menos de ella.
Akane lanzó un grito dirigiéndose a Ryoga, primero lanzó una patada directa a la cabeza que Ryoga detuvo con su antebrazo para lanzar un puñetazo directo al estómago de Akane quien lo esquivo golpeando su mano, se agachó y en un giro rápido intentó golpear las piernas de Ryoga para hacerlo caer quien saltó sobre la chica quedando detrás de ella.
-Gané…-dijo Ryoga sujetándola por el cuello. Akane se dejó caer hacia atrás impactando el cuerpo de Ryoga en el suelo con ella encima.
-¡Lo siento! ¿Estás bien?- dijo Akane volteando a verlo.
-Si, estoy bien-dijo el chico de la pañoletá sobándose su cabeza.
Akane se levantó de inmediato cuando sintió las piernas de Ryoga enredarse con las de ella haciéndola tropezar, Ryoga se colocó rápidamente encima de ella con una mano en su cuello.
-como dije…gané- Ryoga sonrió.
Akane nunca se había detenido a ver su sonrisa como esos últimos meses, había estado conviviendo muchísimo con él, era muy divertido entrenar con él y a su lado se le olvidaban todos los problemas y preocupaciones que tenía, sino fuera por él, no habría regresado a practicar ni a tener todo ese progreso que ya tenía.
La peli azul miró con detenimiendo la curvatura de sus labios, los pómulos rojizos por el agitamiento del entrenamiento, sus ojos chocolate que la miraban de una forma que la hacía sentir…diferente. Akane se ruborizó al instante al darse cuenta de que aún seguían en esa posición.
-Ryoga…-dijo ella -¿Podrías…?-
-¡Oh si! ¡claro! ¡Perdón! ¡Me dejé llevar!-Ryoga comenzó a gritar haciendo que el rojo de sus mejillas se esparciera por todo su cuerpo. Incluso terminó hasta el otro lado del lugar.
Akane se reincorporó sentándose en la duela. Y sólo rió. Ryoga la miró…incluso así, en su gi, con sus cabellos revueltos y la respiración agitada…ella era hermosa, era la mujer más hermosa que jamás había conocido y todo este tiempo había tratado de controlarse, siempre la había amado y dolía…ese amor dolía.
Ryoga estaba con ambas palmas en el piso mirando directamente el suelo arrodillado.
-Lo siento muchísimo…-dijo él.
-No tienes de qué preocuparte…-Akane se agachó –Yo también me he dejado llevar, así que no tienes por qué disculparte-Akane lo tomó de la mano.
Ryoga subió su mirada perdiéndose en esos ojos almedrados, no dijo nada…y todo el pánico, las preocupaciones, ese sentimiento de amor no correspondido…desaparecieron por un instante, todo desapareció, sólo eran ellos dos. Akane lo miraba de una forma distinta.
¿Desde cuándo Ryoga se había hecho más maduro? ¿Sus ojos siempre habrían brillado así? ¿Su sonrisa siempre había sido así de amplia? Esos detalles eran los que estaba observando Akane en ese momento y algo en su pecho se sentía distinto…Akane le sonrió.
-Gracias Ryoga…por todo.
-No tienes de que agradecer…-dijo Ryoga sujetando su mano firmemente.
-Siempre estaré para ti Akane, porque te mereces lo mejor de este mundo, porque eres una mujer increíble. Ranma se está perdiendo de tanto en este momento, ese idiota tiene que despertar pronto…sino…-Ryoga no terminó de decir la frase.
-¿Qué cosa?
Iré por ti sin importarme nada
Fue lo que pensó Ryoga más no lo dijo. Colocó un mechón detrás de la oreja de Akane, quien se estremeció un poco al contacto.
-Será alguien muy fácil de derrotar-finalizó Ryoga.
Akane sonrió satisfecha por la respuesta de Ryoga, ambos se despidieron, esta vez Akane miró como se alejaba entre la oscuridad de la noche, cerró la puerta y Ranma se le vino inmediatamente a la cabeza.
-Todo es normal…es debido al cansancio que imagino cosas- se repitió así misma hasta llegar al baño a darse una ducha.
Se iba a mantener firme a ese pensamiento. Al menos eso era lo que creía en un principio.
NOTAS: ¡Hola! Perdón la tardanza es que tenía que hacer proyectos y ese tipo de cosas. Gracias a las personas que leen mi fic, aquellas que comentan y a las que son lectores fantasma, mil gracias
Reader: ¡Hola! Gracias por tomarte el tiempo de leer mi fic y de dejar un review. El hecho de poner el summay así fue a propósito, de cualquier forma que lo pusiera y por como va avanzando la historia cualquier persona que leyera entendería de qué va todo esto. Mi intención es narrar el proceso de cómo todo eso fue sucediendo.
Puedo decir que todos los que leen este fic comparten esa opinión, tal vez para ti sea algo aburrido y predecible y lo entiendo, pero no para todos es así. El hecho de que pongan cosas como "Ya quiero que Ranma despierte y ver que hace" o incluso hay personas que están ansiosas por el enamoramiento de Ryoga y Akane me hace creer que no estoy haciendo todo mal.
Mi fic aclaro, para toda aquella persona que piense que mi intención es crear una especie de "Hatefic", PARA NADA, en los lectores de este fic, genero opiniones divididas, unos culpan a Ryoga y otros a Akane por su actitud despreocupada. Yo amo el personaje de Ryoga absolutamente así que no hay nada de odio de mi parte ni en este ni en ninguno de mis fics. Por eso mismo aclaro al principio de todos mis fics que los personajes pueden no comportarse como en el manga/anime.
Tal vez todos los fics que hayas leído sea repetitivos y puede que no excluyas a este fic de esa lista, jaja eso que pusiste de que Akane le diga a Ranma que Ryoga sólo fue un sustituto xD, es algo que no se me había ocurrido, mi fic va por otro lado, también leí una vez un comentario que quería que al despertar Ranma se casara con Nabiki jaja, otra cosa que no pasará, lo siento si el que escribió ese fic lee esto, pero no soy muy fan de RanmaxNabiki.
Yo no puedo obligarte a que sigas leyendo mi fic o a que te interese, yo sé que siempre va a haber opiniones distintas sobre lo que uno lee, lo único que puedo hacer es invitarte a que lo sigas leyendo
Gracias por tomarte el tiempo de leer mi fic, las críticas siempre serán bienvenidas, de esa forma puedo mejorar en mi redacción, espero que puedas encontrar alguna historia que te encante o ¿Por qué no? Anímate a escribir algún fic distinto a todo lo que has leído ^_^
Pero sobre todo gracias por no ser altanero, fuiste amable y eso es algo que no siempre sucede.
En fin, a todos los que siguen esta historia, sé que tal vez con el summary se imaginen que sucederá, pero espero puedan continuar conmigo hasta el último capítulo
