Seguir Viviendo
Capitulo 8
Por
Tsukire
DISCLAIMER: los personajes y todo lo relacionado a Ranma ½ no me pertenecen. Esto lo hago sin fines de lucro y sólo por diversión.
ATENCIÓN: He recibido muchos reviews diciendo que la historia no es como la esperaban, yo no entiendo qué esperaban si en el summary dice exactamente lo que es xD. también por ahí leí un comentario que decía que es imposible adaptarse a la historia con un final que generara odio a la misma y yo me pregunto ¿Cómo sabe el final? :O ¿Acaso leyó mi mente? Jaja. Es obvio que se están adelantando bastante a mi fic y Ranma ni despierta aún xD.
ATENCIÓN 2.0 : Si eres fiel seguidor de RanmaxAkane, este fic definitivamente no es para ti. Es decir, si es un fic RanmaxAkane pero no en su totalidad. No sé porque hay tanto enojo si prácticamente hay más fics donde Akane está con Ryoga o con algún otro personaje ajeno al anime, la única diferencia es que yo lo estoy alargando mucho. En fin, hay más fics que son 100% RanmaxAkane, incluso tengo más fics así, no tienen por qué sentirse incómodos leyendo la historia.
ATENCIÓN 3.0: LOS PERSONAJES PUEDEN NO COMPORTARSE, REPITO NO COMPORTARSE COMO EN EL ANIME / MANGA. Espero evitar comentarios que me digan "Eso es algo que "tal personaje" no haría".
Haré que Ranma despierte pronto, lo prometo jaja, para todos aquellos que preguntaban que cuánto faltaba.
Agradezco todos sus reviews sean buenos o sean malos, los leo todos, gracias.
Habían pasado ya 3 años desde que Ranma estaba en coma, la vida estaba siguiendo su curso natural y con ella todos los conocidos, amigos y familiares de él. Los Saotome seguían viviendo con los Tendo, aunque conforme pasaban los días el estar ahí viviendo bajo el mismo techo cuando Akane Y Ranma no estaban casados, los hacia sentirse un poco fiera de lugar.
En cuanto a Akane ella seguía visitando a Ranma, ahora un poco menos que antes, debido a que Hanna ya iba al Kinder hace poco. El primer día, ella lloró, tomo unas cuantas fotos de su hija con el uniforme de la escuela y la abrazo fuertemente como si las horas para verla fuesen eternas. Ryoga por su parte, la tranquilizó, animó a Hanna a entrar, el también estaba muy feliz, Hanna estaba muy contenta, se le noto cuando se despidió de un beso de su madre y de Ryoga y entro corriendo. Su familia también estaba ahí, Soun estaba llorando porque no vería a su nieta durante unas horas, Genma y Nodoka miraban a su nieta orgullosos, Nodoka obligó a Genma a ir siendo humano, el señor ya había preparado uno carteles animando a su nieta porque pensaba ir como panda. Kasumi y Nabiki también estaban ahí contentas de verla dar ese paso.
-Gracias por acompañarme-dijo Akane.
-No me agradezcan, yo también quería estará aquí-dijo él.
Estos meses se habían acercado bastante, debido a que ambos entrenaban a Hanna su cercanía eta más notoria. La niña había ido aprendiendo poco a poco, estaban seguros de que iba a amar las artes marciales tanto como ellos.
-¿Crees que vaya a estar bien?-pregunto Akane.
-¡Claro que si! Si alguien la molesta que los mande a volar por los cielos.
La expresión de preocupación de Akane cambio al instante por uno relajado y con una gran sonrisa.
-Es verdad-dijo para sí, bueno Ryoga, debo ver a Ranma- dijo.
-Esta bien, ve con cuidado-dijo el para después darle un beso en la mejilla.
La peli azul sintió como su rostro se tornaba carmín, asintió y al instante salio corriendo.
No sabia que pasaba, lo único que había hecho era pasar tiempo con Ryoga durante estos tres años, el había sido quien había estado ahí, quien la escuchaba, la hacia reír pero no podía dejar de sorprenderse cada día al verlo, jamás había notado lo intensa y profunda que era su mirada, era una sensación parecida a cuando Ranma antes la miraba.
También Ryoga era un chico muy protector, era alguien que no importa que pasara, el iba a estar ahí para ella y tenia miedo de reconocer todo esto, porque era algo que antes no veía y ahora podía describirlo claramente.
Cuando estaba con Ryoga, los nervios aparecían, de repente no podía dejar de sonreír y no podía sostenerle la mirada, seguramente Ryoga pensaba que algo malo le pasaba, hasta ahora no había mencionado nada y prefería que fuera así.
Cuando entró a la habitacion de Ranma ya todo era familiar, como su segundo hogar, se sentó a su lado y hablo.
-¡Hola, soy yo otra vez! Me he vuelto toda una acosadora al visitarte siempre que puedo, se que no hemos venido muy seguido, Hanna y yo pero ¿Que crees? Hoy es su primer día en la escuela-akane sonrió -se despidió de mi y al instante entro, la hubieras visto, estaba muy contenta.
Miro a Ranma ¿Cómo era posible que se estuviera quedando atrás? Y se estuviese perdiendo todo esto. Estuvo ahí leyendo para el y contándole sobre los entrenamientos de Hanna hasta que llegó la hora de ir por ella a la escuela.
-Nos vemos luego Ranma, vendré a visitarte con Hanna después.
Y diciendo esto fue directamente a la escuela de su hija, llego unos minutos antes y vio a varios padres ya ahí afuera, la hora de la salida llego y se sintió aliviado cuando la vio correr hacia ella con una inmensa sonrisa.
-¡Mamá! -Grito la niña.
-¡Hanna! ¿Que tal tu primer día?-Pregunto su madre tomando su mochila.
-Muy divertido, hicimos muchas cosas.
La niña comenzó a relatarle las actividades que habían hecho, que había hecho amigos y que esperaba muy ansiosa ir nuevamente mañana. Akane le sonrió ante la emoción de su hija. Cuando llegaron al Dojo había un gran letrero que decía "Bienvenida Hanna" a la peli azul le salió una gotita en su cabeza.
La niña los saludo feliz, ya se había acostumbrado a ver a su abuelo Soun llorar, sus abuelos Genma y Nodoka la felicitaron haciéndole saber que estaban muy contentos, Kasumi había preparado todo un festín para celebrar el primer día de escuela de Hanna. Akane siempre había pensado que su familia exagerada todas las emociones pero ver sonreír a su hija hacia que valiera la pena.
Después de comer y de realizar su tarea, Hanna subió a ponerse su gi, después de todo Ryoga llegaría en cualquier momento para entrenar.
-Mamá...¿papá llegará pronto?-la niña susurró.
-Debe llegar en cualquier momento.
Dicho y hecho, Kasumi entró seguida de Ryoga, en cuanto Hanna lo vio salio corriendo hacia él.
-¿Que tal tu primer día de clases?-Pregunto Ryoga.
-Muy divertido, hice muchas cosas y jugué.
-Que bueno, y eso solo fue el primer día-dijo Ryoga mirando a Akane -¿lista?
Ambas asistieron y se dirigieron a donde siempre entrenaban. Los tres comenzaron a calentar, ya Hanna tenía práctica en esto por lo que se notaba su mejoría.
-Akane ¿Esta bien si le muestro algunas técnicas? ¿Me ayudaría?-Pregunto Ryoga.
-Claro-dijo ella acercándose al muchscho.
-Estas son algunas técnicas cuerpo a cuerpo, son muy específicas, por lo que debes poner mucha atención.
Hanna asintió sentándose para observarlos. Ryoga hizo un gesto a Akane indicándole que estuviera lista.
-Si alguna vez alguien confrontarse directamente-le hizo una señal a Akane para que caminara hacia él, la chica lo hizo -en cuanto se acerque, sujetado asi-ryoga paso un manos por detrás, en la nuca de Akane, -es importante que pongas una mano sobre la otra para evitar que se suelte-la niña los miraba atenta -Después lo jalas hacia ti y metiendo la cadera tus rodilla deben estar a la altura de su pecho-¿Entendiste?
La niña asintió y se levantó porque era su turno de demostrarlo. Ahora fue Ryoga quien se arrodilló para quedar a su altura y que Hanna lo imitara. Akane estaba aliviada de que le enseñará ataques básicos y modos de defensa, se alteraría bastante si viera a su hija saltar de tejado en tejado. La vio realizar los movimientos tal y como Ryoga los mostró. Al cabo de un rato Hanna ya había mejorado mucho.
-!Enséñame otra!-dijo Hanna emocionada.
-Esta bien-dijo Ryoga, Akane, es tu turbo.
La chica asintió y se colocó frente a él en posición de guardia.
-Si por alguna razón, la persona que te este atacando logra agarrarte por atrás asi-dijo Ryoga mientras caminaba detrás de Akane y ponía un brazo al rededor de su cuello.
-Tienes que hacer esto-dijo Akane inclinándose un poco hacia atrás para sujetar a Ryoga por el hombro, se inclinó hacia adelante y con un grito logró derribar a Ryoga usando la fuera en sus piernas y cadera, pero el peso del chico era demasiado haciendo que ambos se cayeran.
-Oh! Lo siento muchisimo-dijo Akane entre risas.
Ryoga también se empezó a reír.
-No te preocupes, es la primera vez que hacemos algo así. Lo has hecho muy bien-dijo Ryoga tomando la mano de Akane, esta al contacto adquirió un tono carmín y sus miradas se encontraron, por un momento para la peli azul todo se detuvo, su amplia sonrisa y ese brillo de sus ojos la hipnotizadon
Hanna sonrió al ver a su mamá y a Ryoga así, se tapó oa boca totalmente feliz por lo que veía.
Tanto Ryoga como Akane regresaron a la realidad al darse cuenta de que eran observados por la mirada pícara de la niña. Quien se levantó al instante y salió corriendo hacia ellos.
-Mamá¿Papá se puede quedar a comer?
-No lo se, ¿Por que no le preguntas tu? -Dijo Akane mirando a Ryoga.
-Di que si...por favor-dijo la niña.
-¡Akane!-se escuchó un grito frente a ellos.
Tanto a la peli azul como a Ryoga se les heló la sangre cuando vieron a la mediana de las Tendo cruzada de brazos y con el ceño fruncido, pero ambos se sintieron peor cuando vieron a NODOKA parada a su lado con ambas manos en la boca y lo que habría sido un buen te caliente y bocadillo tirados en el suelo junto a la charola en la que los traía.
Akane no pudo mirar a Loa ojos a Nodoka, simplemente no dijo nada, ni siquiera podía mirarla a su hermana, cerró Loa ojos fuertemente pensando que eso era un mal sueño. La expresión de Nodoka era de dolor...eta una mujer fuerte que no solía mostrar tan a menudo sus emociones pero pudo ver como las lágrimas amenazaban salir de sus ojos y se retiró del lugar.
-¡Bien hecho Ryoga!-dijo Nabiki sarcadticamente.-No sólo te robas el lugar de Ranma, ahora Hanna, su hija-dijo enfatizando -te dice papá-su expresión de enojo causaba escalofríos. -Y tu...-ahora se dirigió a Akane -No lo creo Akane...
La peli azul sólo bajó la mirada.
-Lo mejor es que me vaya-susurro Ryoga.
-Y que no vuelcas-dijo Nabiki retirándose del lugar.
-Mamá...-dijo la niña llorando -No quiero que papi se vaya-dijo llorando -Lo siento.
-No te preocupes Hanna, no podíamos esconderlo para siempre-le dijo a su hija-Ryoga, tu vete, yo me encargo de esto.
-No tienes porque hacerlo sola...yo...-dijo Ryoga.
Akane negó con la cabeza.
-Esto es mi responsabilidad, yo lo permití, así que debo hacerme responsable por esto-eijo ella más que nada para sentirse más segura, porque tenía bastante miedo de la reacción de su familia.
-De acuerdo, nos vemos...recuerda, no estas sola, yo estaré con ustedes pase lo que pase-dijo el chico de la pañoleta dándole un beso en la mejilla paradespues irse saltando los tejados.
Esa tarde, Akane no comió con la familia, no salio de su cuarto, espero hasta que llegara la hora de la cena y fue cuando se armo de valor pata hablar con su familia. Cuando bajo, la tensión en el ambiente se sintió al instante. Podía ver a Nabiki cruzada de brazos sin mirarla, el rostro preocupado de Kasumi, a Soun llorando, a decir verdad eso no era nada extraño, pero lo que más le dolió fueron las expresiones de los Saotome. A Nodoka se le notaba que había llorado por los ojos rojos e hinchados, Genma mantenía una postura firme y calmada.
-Yo...puedo explicarlo-dijo Akane.
-Hija, no somos nadie para juzgarte pero...¿Te das cuenta de la magnitud de la situación?-dijo Soun limpiando las lágrimas.
-Es obvio que no-contesto Nabiki.
-Akane ¿Por que dejaste que esto pasara?-Pregunto Kasumi amablemente.
-Yo...sé que estuve mal, se que no pise un alto, pero pensé que le haría un bien a Hanna, que así no dolería tanto saber sobre Ranma.
-A decir verdad, no creo que le importe-nabiki suspiro para calmarse-lo que quiero decir es, ¿Has visto la emoción de Hanna cuando ve a Ryoga? Cuando va a ver a Ranma es como si la obligaras, como si fuese un extraño para ella.
-¿Por qué hija? ¿Por qué?-Pregunto Soun.
-Creo Akane, que no fue la mejor decisión que hayas tomadp-dijo Kasumi.
Akane sentía como agujas clavandosele todas y cafeína de las opiniones de su familia, pero lo que más le dolía era que ni Nodoka ni Genma hacían ningún comentario.
-Lo sé y lo lamento muchisimo-dijo dirigió a l os Saotome -Lo siento-e hizo una reverencia.
-Akane...-Por fin hablo Genma y toda la atención se centro sobre él -yo...bueno, saben que yo no he sido un buen padre, siempre fui un egoísta tratando de conseguir cosas para mi a costa de Ranma, y tal vez no tengo derecho a comentar sobre que es seriadas, pero estoy seguro de que a Ranma esto,lo va avestruz porque estoy seguro que el hubiese sido un mejor padre de lo que yo lo fui-dijo Genma.
Esaspalavras terminaron por derrumbar a Akane, cayó de rodillasfrentea ellos y llorando les ofreció disculpas. Sabía que estaba mal, lo sabia pero también savia que no había hecho esto con alguna mala intención y que Ryoga tampoco había pensado lo mismo, las cosas sedición y ninguno pudo controlarlo.
-Ahora probablemente es algo que no sabra-dijo la mediana.
-¡Nabiki! No hables así, aun es posible que Ranma despierte.
Nabiki miro a Nodoka un poco apenada.
-Es verdad, pero aun así, todo esto esta muy enredado, Akane, no lo entiendo, es como si ya no te importará que Ranma estuviese tu futuro y en el de Hanna, son tus decisiones pero tu eras que más se aferraba a el ¿Que pasó?-decía Nabiki.
¿Que pasó? Era una pregunta que se había estado haciendo hace ya algunos meses, no sabia si era como se habían dado las cosas o el que Ranma estuviedeausente o el hecho de que Ryoga fuese alguien que sin importar que, ahí estaba para ella, el hecho era que...no quería alejarlo, no quería tener que obligarse a dejarlo de ver otra vez.
-Basta-dijo Nodoka secamente.
Akane cerró los ojos, lo menos que esperaba de ella era que la amenazara con su Katana pero no paso así. Los abrió lentamente mientras veía como la mujer suspiraba y se disponía a hablar.
-Akane, no te voy a negar que esto no es lo que esperaba de ti, pensé que tenias muy claro todo, pero supongo que la maternidad llega con la madurez y mi niña, tu aun no has madurado lo suficiente. Aun así, creo entender tu posición,!¿No querías causarle tanto dolor a Hanna, verdad? Querías que tuviese una niñez llena de amor y de una figura paterna que, aunque no fuera mi hijo le diera todo eso ¿Querías eso para Hanna? No era la manera de hacer las cosas.
Akane bajo su cabeza, respirando profundamente, resistiendo la frialdad y tranquilidad con que Nodoka le estaba hablando
-Solo una pregunta Jr a Akane, si las cosas hubiesen sido al revés ¿Cómo reaccionarias tu al darse cuenta de que Ranma no defendió tu ligar, no lucho por mantenerlos como una familia? Eso te destrozaron ¿No es cierto?
Todos estaban callados escuchando atentamente a Nodoka, en sus ojos se reflejaba dolor.
-Yo pase por lo mismo hija, Genma me alejo de mi hijo durante muchos años, por eso es que se lo que se siente.
Las lágrimas comenzaban a salir dejando su huella en las mejillas de Akane, no podía ni mirarla a los ojos, se merecía todo lo que le estaba diciendo.
-Por otro lado y contrario a lo que todos están diciendo aquí, e incluso aunque me duela decirlo -Si tu y ese chico Ryoga tienen o están empezando algo, por mi esta bien.
A todos, incluida Akane le sorprendió escuchar eso de Nodoka.
-¿¡Tía!?-dijo Nabiki sorprendida.
-Nodoka...-Genma también intento intervenir pero debido a que su mujer dejo ver el brillo de su Katana, este desistió.
-Lo que quiero decir es, Ranma se encuentra en un estado en el que se ha mantenido durante 3 años, se que todos aquí tenemos esperanza en que despierte pero, hemos olvidado que también existe la pequeña posibilidad de que no lo haga. Hija-dijo con dulzura -tu vida no puede detenerse por eso...ninguno de nosoteos-esta vez se dirigió a todos ahi-puede decirte que te detengas, que dejes de vivir, que no vuelvas a enamorarte...es difícil para mi decirlo-a Nodoka se le quebró la voz-pero no puedes dejar que Ranma te detenga, se que lo amas mucho pero mi niña, no puedes seguir reprimiendo, no puedes seguir viviendo así.
Akane trato de ser fuerte y no llorar pero no pudo hacerlo, tan pronto como Nodoka término de hablar, las lágrimas fluyenaun más.. Todos se callaron, nadie tenía nada que decirle.
-Ustedes, por favor dejen de ser tan egoístas, Akane tiene todo el derecho de seguir con su vida, eres joven hija y muy hermosa, si quieres algo, ve por ello.
Akane la abrazo al instante, si su madre hubiese estado ahí estaba segura de que también sabría que decir, Nodoka era lo más cercano en ese momento a una madre, Kasumi prácticamente lo fue toda su vida pero aun ninguna de las tres, tenía la madurez necesaria para decirle eso.
-Debes saber que si me duele-eijo Nodoka correspondiente el abrazo -me duele por mi hijo, porque no puede hacer nada, pero si el despierta, se que leuchara con todas sus fieras por recuperarte.
Akane sintió como si la liberarán de una gran culpa, escuchar eso, no de cualquier persona sino de Nodoka significaba demasiado.
-No puedo obligarte a que esperes a Ranma...no sería justo detenerte, estoy segura de que mi hijo hubiese querido esto-, bueno, ahora a cenar-dijo Nodoka limpiandose las lagrimas-kasumi, hija ¿Te ayudo a traer la cena?
La mayor de las Tendo asintió, Nabiki simplemente desvío la mirada y espero sin decir palabra alguna. La cena fue miuy incómoda, al parecer Akane estaba más aliviada, mañana mismo iría a platicar con Ranma, así se sentiría menos culpable. Hanna también bajo, extrañada por la tensión del momento, sabía que su tía Nabiki estaba enojada con ella porque ni siquiera la miraba, miro a su madre y esta le sonrió dándole a entender que todo estaba bien.
Al día siguiente, Akane fue sola a visitar a Ranma, Hanna había ido a la escuela por lo que tenía mucho tiempo para hablar con el. Cuando entro, lo único que se seguía escuchando era el ruido de las maquinas a las que Ranma estaba conectado.
-Hola...-dijo sentándose a su lado -hay algo que debo decirte Ranma... -Tomo su mano -y no puedo dejar de sentirme culpable por esto-pado saliva-estos tres años que has estado aquí, me he hecho la misma pregunta ¿Que hubiese pasado si las cosas fuesen al revés? Porque al menos yo, todo lo que veo es a ti, esperándome, y eso me hace sentir mal, porque debes saber que aún te espero, que me gustaría mucho verte despertar...-se serbio la nariz-asi que, pensé mucho en la respuesta y me dije a mi misma que me gustaría mucho que, si las cosas hubiesen sido diferentes que siguieran adelante, que aprendieran a dejar ir, a no sobrevivir solo con esperanzas...
Se quedó un rato en silencio, asimilando lo que había dicho.
-Creo que me gusta Ryoga...-soltó de repente -No se si es porque ha llenado poco a poco ese vacío que tu dejaste o por la convivencia diaria o por su actitud hacia Hanna y hacia mi, no puedo explicarlo, ni siquiera yo mismo lo entiendo, ni siquiera se si quiero entenderlo y te ofrezco una disculpa Ranma, por decirte esto pero mereces que te hable con la verdad- finalizó Akane.
El hecho de que Ranma permaneciera así, sin decirle nada no lo hizo menos difícil, Akane sujetaba su mano con mucha fuerza.
-Lo siento-dijo entre lágrimas -Lo siento muchísimo.
Akane se estaba debatiendo entre lo que sentía y lo que creía sentir. Pero en ese instante, todo ese cariño, protección y paciencia Ryoga había sido quien le había brindado todo eso y mas ¿Iba a pagar por lo que estaba haciendo? Tía Nodoka le dejo en claro que no dejará que nadie la juzgara pero primero tendría que empezar por sentirse bien y si Ryoga la hacia sentir así ¿Por que no?
Akane regresaba del hospital caminando por las calles que la llevaría al Dojo, cuando vio alguien saltar de un tejado hacia ella, retrocedió un poco y giro para dar una patada a su agresor.
-¡Auch!-grito el sujeto con una voz conocida.
-¡Ryoga!¡Perdón! ¿Estas bien?-Akane le pregunto preocupada.
-Si, estoy bien-tenia Du mejilla roja por el golpe de Akane -ya eres más hábil
-Así es y todo gracias a ti-le sonrió.
-Akane... , sobre la otra vez...yo, quiero disculparme contigo, te he ocasionado muchas molestias todo este tiempo.
-No son molestias Ryoga, tu no me obligarte a nada, yo todo lo que hice, lo hice sabiendo las consecuencias, así que no tienes nadadeque preocuparte.
Akane hablo nerviosa, desde que había pensado que Ryoga l e gustaba aunque fuera un poco se sentía extrañamente hipnotizada por el. Trato salia difícilmente y se colocó un pequeño mechón detrás de oreja.
-Bueno, supongo que esta bien, solo quería asegurarme de que estuvieses bien y de que Hanna también lo estuviera, me alegra saberlo, nos vemos luego.
Ryoga se despidió con la mano y miro al techo al que iba a dirigirse, cuando volteó a ver a Akane para dedicarle una dulce mirada la vio corriendo hacia el, se congeló al instante cuando sitio el cuerpo de ella impactante con el suyo, fue tanta ka conmoción que no puso ninguna resistencia y ambos cayeron al suelo.
El chico de la pañoleta abrió los ojos, teniendo a la peli azul encima de él mirándolo intensamente desconcertado por la acción de la chica.
-¿Akane?-preguntó tratando de incorporarse -¿Estás bien?
La chica negó con la cabeza y lo miró confundida.
-Ryoga…no sé que me está pasando, yo estaba tan segura de todo lo que sentía por Ranma, pero ahora…
-¿Ahora?-a Ryoga le extrañaba mucho el comportamiento de Akane.
-Lo siento si fui bastante ruda, pero necesito decirte algo.
Ryoga sonrió conmovido por la extraña manera de lograr hablar con él.
-Puedes decirme lo que sea, para eso estoy.
Akane apretó la playera del joven con más fuerza y lo miró haciendo que el chico de la pañoleta se sonrojara poco a poco.
-¿Akane?
La peli azul respiró hondamente y aún estando los dos en el suelo, ella se fue acercando lentamente al joven al que ningún músculo le respondió, se heló al instante al ver como Akane, la chica a la que siempre había amado reducía la distancia entre ambos y cerraba los ojos poco a poco. El chico sintió como su corazón latía con tanta rápidez que le dolía, podía sentir su aliento en su cara, el chico respiró profundo y tuvo la mejor sensación de toda su vida cuando los labios suaves y dulces de ella chocaron con los suyos en un lento y delicado beso.
Ryoga mantuvo sus ojos abiertos por la sorpresa durante unos segundos ¿Esto era real? No tuvo tiempo ni de pensar en pellizcarse, parpadeó rápidamente y cerró los ojos dejándose llevar por esa sensación de calidez, de felicidad aunque…él sabía que era lo que más quería en el mundo no estaba bien.
Tomó a Akane de los hombros y la separó lentamente de él, la chica lo miró confundida y ambos se sonrojaron muchísimo.
-Akane…-tartamudeó Ryoga.
Ella no dijo palabra alguna, cuando se sonrojaba era la mujer más hermosa que jamás hubiese visto, estaba plena y totalmente enamorado de él, su primer beso había sido ella y sería el mejor recuerdo que tendría en toda su vida.
-Akane…¿Qué haces?-preguntó Ryoga.
-Yo…sólo quise hacerlo-dijo ella.
-Pero y ¿Todo lo que dijiste sobre Ranma? Esperarlo hasta que despierte.
-Tía Nodoka habló conmigo, frente a todos- ambos se sentaron en el suelo.
Ryoga escuchó atento.
-Me dijo que no podía detener mi vida por eso, que debía seguir adelante.
-¿Y qué opinas de eso?-preguntó Ryoga, sorprendido por la tranquilidad de Akane.
-No es fácil, llevo ya tres años esperándolo, pero…he convivido contigo todo este tiempo y si te besé fue porque lo sentí…porque…estoy siendo cosas por ti Ryoga-dijo Akane apenada.
Ryoga no pudo evitar sonreír con todo lo que Akane le estaba diciendo ¿Esto en verdad estaba pasando? ¿La mujer de su vida le estaba diciendo que comenzaba a sentirse atraía hacía él?
-Sé que esto está mal y sé que no debería hacer esto, que debería resistirme pero…-dijo mirándolo –puede sonar como a excusa para ti pero…creo que Ranma hubiese querido que siguiera mi vida.
-Akane…él…bueno, él no está muerto-dijo Ryoga esperando que fuesen las palabras correctas.
-Lo sé Ryoga…pero…yo también tengo derecho a continuar mi vida, sé que es difícil y que probablemente algunas personas no lo entenderían pero es lo que quiero hacer.
-Bien, sabes que yo respetaré cualquier decisión que tomes-dijo Ryoga levantándose y ayudándola a hacerlo –Pero primero quiero que lo pienses y que estés totalmente segura ¿De acuerdo?
Akane asintió, agradeció que después de lo que hizo, Ryoga no la presionara a darle explicaciones que pudieran comprometerla y que después no tuviera el valor de sostener todo lo que hizo. Eso sólo el tiempo lo diría….
ñoijeñosi
Había pasado ya un año entero desde aquella noche en la que Akane y Ryoga se besaron por primera vez. Sus familiares, amigos y conocidos sabían acerca de la relación que hasta hace algunos meses habían comenzado, era normal verlos caminando juntos, saliendo a veces solos y otras acompañados de Hanna.
Los Tendo no intentaron meterse ni dar su opinión acerca de la relación de Akane y Ryoga, Nabiki era la que más problemas tenía con eso, aún tenía la idea de que Ryoga era alguien que se aprovechó de la situación y entró a robar el lugar de Ranma. Soun y Kasumi se mostraban educados con Ryoga como siempre lo habían hecho, eran los que habían llegado a comprender a Akane más rápido, Nodoka y Genma eran los más incómodos en la situación, de hecho empezaban a tener la idea de mudarse a algún otro lugar, puesto que por el momento querían dedicarse a cuidar a su hijo y no tenían algún motivo por el cual estar ahí. Aún no se lo habían plantado a Soun, pero probablemente muy pronto lo harían, puesto que sentían que estaban invadiendo una casa que ya no era la suya.
Akane por su parte se veía feliz como hace tiempo no se le veía, el estar en una relación que era tan difrerente a la que alguna vez tuvo con Ranma y la única era un poco extraño, muy diferente porque se había hasta acostumbrado en la forma grosera y despota de Ranma en tratarla pero con Ryoga era todo diferente, era caballeroso, atento y siempre trataba de hacerla sentir bien.
Hanna por su parte estaba completamente feliz, le encantaba pasar tiempo con Akane y con Ryoga, le gustaba mucho verlo más seguido, jugar con él, su familia estaba unida por fin y ella era la que más disfrutaba todos y cada uno de los momentos.
Akane y Ryoga organizaban picnis en el parque al que llevaban a Hanna a jugar, o salían a comer a algun restaurante cercano, esto principalmente con el fin de evitar a su familia a esa hora, principalmente porque Ryoga se sentía muy incómodo y ella también, a pesar de que algunos miembros de su familia pretendieran estar bien con esto, ella sabía, que en el fondo ellos seguían pensando de que lo que estaba haciendo definitivamente era algo que ni siquiera debió pensarlo, eso la hacía ponerse triste porque en estos momentos era cuando más necesitaba el apoyo de su familia.
Ryoga y Akane aún no se tomaban de las manos, había ocasiones en que Akane dejaba libre su mano e intentaba hacer algunos roces con las de él, Ryoga por su parte, era alguien bastante tímido y empezaba a reírse de una forma muy extraña y graciosa aunque ya estuviesen algunos meses juntos.
Akane podía decir que estaba contenta con lo que tenía hasta ahorita. Cuatro años habían pasado y Ranma aún estaba exactamente igual que hasta hace algún tiempo, a decir verdad, estaba empezando a perder un poco la esperanza en todo esto. Todos habían crecido, la vida había estado pasando para todos, Ryoga era un poco más alto, el cuerpo lo había trabajado mucho más y esa expresión de niño temeroso fue desapareciendo poco a poco, sus facciones se habían endurecido y refinado al mismo tiempo.
Estas noticias no tardaron en llegar a cierta amazona, cocinera y gimnasta que se habían reunido una vez más para enterarse del progreso que había hecho Ukyo acerca de lo que les prometió hace algún tiempo.
-Así que Akane salir con chico cerco- dijo Shampoo mientras arqueaba una ceja.
-Si, así eso-dijo Ukyo, quien lamentaba el hecho de que se hubiesen enterado.
-No pensé que lo diría pero ¡Bien hecho Ukyo!-la rosa negra emitió su característica risa.
-Ya tienen lo que querían no, ahora ¡Quítenle eso que le hicieron a Ranma!- les dijo Ukyo.
Shampoo rió divertida por la expresión de la cocinera.
-Aún no ser tiempo Ukyo-dijo la amazona caminando de un lado hacia otro- nosotras necesitar que lo de Akane con Ryoga ser serio.
-¡Exacto! No podemos arriesgarnos a que esto fracase, hemos esperado bastante como para que nada de esto resulte.
-¿cómo pueden ser así? ¿No dicen amar a Ranma? ¿Cómo pueden profesar su amor con tanto egoísmo?
La gélida mirada de Shampoo y Kodachi advirtió a Ukyo de cualquier movimiento que fueran a hacer contra ella.
-¡Ukyo también actuar así! ¡Ayudarnos por la misma razón!
La chica de la espátula apretó los puños, eso les había hecho creer y por el momento le seguía conviniendo que pensaran de esa forma, ya después se las arreglaría para salir de todo esto, por el momento lo único que importara era que esas dos decidieran despertar a Ranma, quitando lo que sea que Shampoo había provocado en él.
Ella sólo podía imaginar el caos que representaría el que Ranma regresase y viera las cosas de esta forma, porque una cosa era segura de acuerdo a la loca y a la amazona, Ranma iba a regresar y seguramente sería el más afectado en todo esto.
