Fuyumi entró rápidamente a la oficina de su padre, estaba llegando doce minutos tarde a la reunión para discutir la portada que tendría la revista ese mes.
— Lamentó haber llegado tarde - se excusó arreglando su falda que se había torcido cuando corrió por el pasillo. Levantó la vista y en la gigante mesa solo había una persona.
Hawks.
— ¡Hermosa! ¿Haz venido a hacerme compañía? - dice alegre aquel chico rubio.
Fuyumi no dice nada y procede a sentarse en la silla más alejada de el, Hawks se queda mirándola unos minutos y ella finge leer unos papeles, el sonido de una envoltura la hace levantar la vista y por encima de sus anteojos mira al chico abriendo una paleta y llevándola a sus labios. Le guiña un ojo haciendo que ella vuelva sus ojos a los papeles en blanco frente a él
Hawks se aburre y se dispone a salir de aquella sala causando irritación en la chica.
— ¿A donde vas?
— Desayuno, estoy hambriento.
— ¿No puedes esperar a que la reunión culmine? - cuestiona Algo irritada, Hawks sonríe haciéndola
— La reunión acabó 10 minutos antes de tu llegada.
Fuyumi suspiró molesta cuando el rubio salió de ahí. Había perdido demasiado tiempo ahí sentada y el en ningún momento dijo nada. Salió molesta hasta el estudio de fotos donde estaba su madre.
— ¡No me esperaron para la reunión! - gritó la chica con voz más chillona de lo normal, su madre dejo escapar una risilla.
— Lo siento, se adelantó una hora porque tu padre tenía una junta.
Rei le indicó al modelo que descansara y se acercó a su hija, tomó sus mejillas y las apretó un poco para después pasar sus pulgares debajo de sus ojos.
— Pequeña tienes ojeras, deberías tomarte un par de días libres.
— Tengo mucho trabajo atrasado, no puedo tomar vacaciones ahora. - bostezó.
— Termínalo. Te pagaré vacaciones con Tensei a donde quieras, te lo mereces. - Rei abrazó a su hija y luego revisó la cámara.
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Fuyumi se cubría los ojos frente a un desnudó Hawks, a sus oídos llegaban frases de las demás modelos "mira que hermoso" "wow es como lo imagine" "yo podría comerlo entero"
— Me está dando frío, ¿no me tomarás las fotos? - cuestionó jugando con uno de los tirantes que había sobre su hombro, tenía unas enorme alas de color rojo para la sesión de fotos, temática de ángeles y demonios.
— ¡Cúbrete! - chilló haciendo a su madre sonreír, Rei estaba a unos metros tomando otras fotografías.
— ¿Que pasa?
— No es al desnudo. - había cubierto su xara completa y Hawks podía ver las orejas de la albina completamente rojas. Eso lo hizo sonreír mientras se cubría con una toalla que le había pasado la encargada de vestuario.
— Eres tan inocente. - susurró en su oído haciéndola saltar. Desde el primer día que llego a la agencia se pasaba molestando a la albina, volvió a acercarse y tomó un mechón de su cabello. — Te cortaste el pelo, ¿por qué?
Fuyumi apretó la cámara en sus manos — Dijiste que te gustaba el pelo largo, por eso lo corté. - Hawks miró los ojos grises y sonrió con malicia mientras enroscaba el mechón en su dedo, se acercó a su oído.
— Siempre me vas a gustar. - le susurró con voz ronca, escuchó a Fuyumi tragar grueso. El rubio amaba lo nerviosa que se ponía la chica cuando el se acercaba, aunque tenía un límite para no ganarse un golpe en los bajos.
— Tengo novio. - comentó por enésima vez en el día, la albina sentía ganas de dejar la empresa por el simple placer de no volver a ver al rubio en persona cada día.
— No me importa, me gustas tú no tu novio.- Fuyumi dio media sonrisa y colocó su mano en el pecho desnudo de Hawks, el contacto erizo la piel del chico gracias a que su mano estaba helada.
— Vístete y terminemos con esto, estamos muy atrasados.
Hawks se desconcertó, un minuto la chica era nerviosa y al otro minuto era un bloque de hielo sin sentimientos, en silencio camino al vestidor para colocarse el resto del traje y salió bajo la atenta mirada de las demás chicas.
Cuatro horas después terminaron esa sesión y se pusieron al día con la mitad del trabajo atrasado que tenían, Fuyumi o Rei eran las únicas que tomaban fotos de Hawks ya que las demás fotógrafas se ponían nerviosas con el chico y -según Rei- con toda razón.
— Quiero compensarte por verme desnudo. Cenemos esta noche. - preguntó colocándose su chaqueta, Fuyumi lo miró de arriba a abajo, a penas era miércoles pero ya el la había invitado a cenar 22 veces. ¿Acaso no se rendía?
— Señor Hawks, por favor desista de su intento de llevarme a la cama.
— Deja de hacerte ideas, es una inocente cena, señorita Todoroki.
— Justo como la que has tenido con cada modelo de aquí. - sonrió irónica.
Aquello lo volvió a dejar sin palabras, el no se había acostado con todas ahí... aún faltaban unas cuantas. Fuyumi se fue antes de que el pudiese responder. Además de bonita era inteligente.
Tarde o temprano Hawks la iba a tener, ninguna mujer se resistía mucho tiempo a él. Sacó su teléfono y le mandó un mensaje a Rumi que respondió casi automáticamente. Esa noche tenía algo que hacer con sus padres.
Se molesto ante eso, dio media vuelta y volvió al estudio, se acostaría con la primera que se le acercara.
Y Fuyumi no se resistiría a él mucho tiempo, aunque tenía que admitir que la chica era casi de piedra.
