Seguir Viviendo
Capitulo 11
Por
Tsukire
DISCLAIMER: los personajes y todo lo relacionado a Ranma ½ no me pertenecen. Esto lo hago sin fines de lucro y sólo por diversión.
ATENCIÓN: He recibido muchos reviews diciendo que la historia no es como la esperaban, yo no entiendo qué esperaban si en el summary dice exactamente lo que es xD. también por ahí leí un comentario que decía que es imposible adaptarse a la historia con un final que generara odio a la misma y yo me pregunto ¿Cómo sabe el final? ¡Que me diga por favor porque yo aún no lo sé! jaja
ATENCIÓN 2.0 : Si eres fiel seguidor de RanmaxAkane, este fic definitivamente no es para ti. Es decir, si es un fic RanmaxAkane pero no en su totalidad. No sé porque hay tanto enojo si prácticamente hay más fics donde Akane está con Ryoga o con algún otro personaje ajeno al anime, la única diferencia es que yo lo estoy alargando mucho. En fin, hay más fics que son 100% RanmaxAkane, incluso tengo más fics así, no tienen por qué sentirse incómodos leyendo la historia.
IMPORTANTE: Si es un fic RanmaxAkane, pero no por ahora, espero evitar comentarios como "Es ma´s un fic RyogaxAkane" . cuando estoy diciendo que no en su totalidad jaja.
ATENCIÓN 3.0: LOS PERSONAJES PUEDEN NO COMPORTARSE, REPITO NO COMPORTARSE COMO EN EL ANIME / MANGA. Espero evitar comentarios que me digan "Eso es algo que "tal personaje" no haría".
ATENCIÓN 4.0: Hay varias personitas pidiéndome un final RanmaxAkane y otro RyogaxAkane, así que si, podría ser, así estaríamos todos felices jaja xD
ACLARACIÓN: Algunos tienes la idea de que cuando Ranma tuvo el accidente, Hanna nació y no, en el primer cap, antes del accidente puse que Hanna ya tenía cinco meses de haber nacido ^_^
Akane respiraba agitadamente en la sala de espera a unos cuantos metros de donde se encontraba Ranma, cuando comenzó a correr y salió del Dojo estaba decidida a verlo, a comprobar por ella misma que estaba bien, que había despertado pero toda esa seguridad que había tenido iba desapareciendo conforme iba acercándose a él, hasta convertirla en una cobarde incapaz de seguir avanzando.
Se sentó intentando tranquilizarse, las manos le temblaban, todo su cuerpo temblaba, estaba ahí pero no tenía el valor para entrar a su habitación, probablemente la Tía Nodoka estaría preguntándose el por qué estaba tardando tanto. Entonces la vio salir del cuarto de Ranma. En cuanto la vio se acercó a ella y la abrazó.
-¡Viniste!-dijo sonriendo.
-Si-Akane asintió -¿Cómo está Ranma?
-¿Por qué no entras a verlo tú misma?-Nodoka la tomó de la mano y la jaló suavemente.
Akane le tomó la mano a Nodoka y la hizo soltarla suavemente.
-Cuando escuché la noticia vine corriendo decidida a hablar con él pero…-dijo Akane sentándose de repente-no tengo valor para hacerlo, ¿Qué le voy a decir?- la voz se le quebró.
-Entiendo como te sientes en este momento hija, incluso yo misma no sé que le diré cuando pregunte por ti o cuando tenga dudas sobre cómo pasó todo esto y tenga que decirle que su propia madre lo provocó.
-Tía, sólo me diste una sugerencia, la que tomó la decisión fui yo, no es culpa suya.
-De todas formas, aún no podemos decirle nada.
Akane miró a Nodoka desentendida.
-¿Cómo? ¿Por qué?
-Necesitan hacerle estudios para ver si no hay alguna secuela, podría resultar en pérdida de memoria, pero de no ser así Ranma apenas se está recuperando, sería muy imprudente contarle todo tan de repente, esperemos un poco, así encontramos la manera de decírselo.
-No creo que haya otra manera de decírselo..-murmuró Akane.
-Tranquila Akane, no debes presionarte por esto. Aprecio mucho el que hayas venido pero no puedo obligarte a verlo, cuando creas estar lista, puedes venir-dijo Nodoka.
Akane asintió.
-¿Puedes avisarle a todos en casa cuando lleguen?- le preguntó amablemente Nodoka.
-Si, tenlo por seguro- sonrió
-Gracias, de verdad tengo muchas ganas de saber cómo está, pero no sería conveniente, no podría tratarlo como si todo fuese igual- Akane se levantó, se despidió de Nodoka y salió del hospital sintiéndose avergonzada de si misma.
Pero no por las decisiones que la habían hecho llegar hasta ese momento de su vida sino porque no tenía el valor suficiente para enfrentarlo ¿Cómo iba a mirarlo a los ojos? Si hasta hace unos instantes pudo haberle dicho a Ryoga que aceptaba casarse con él. Simplemente no podía hacerlo.
Cuando llegó al Dojo, éste se encontraba solo, su familia aún no llegaba y Ryoga se había ido ¡Menos mal! No tenía ánimos para contestar sus preguntas y menos sobre sus sentimientos y la enorme confusión que estaba sintiendo en ese momento ¡Ranma había despertado! Y no podía estar junto a él para celebrarlo.
Los Tendo y Genma llegaron después, Hanna iba dormida en los brazos de Kasumi, los demás bostezaban y agradecían haber llegado ya a casa puesto que estaban muy cansados. Se sorprendieron al ver a Akane tan tarde frente a la televisión con la mirada pérdida.
-¡Akane!¡Que susto! ¿Qué haces ahí como zombie?- preguntó Nabiki quien había reprimido un grito al verla así.
La peli azul suspiró y los miró a todos.
-Necesito decirles algo-dijo ella para después quedarse callada.
-¿Qué pasa Akane? ¿Pasó algo malo?-preguntó Nabiki.
-Hija ¿Estás bien?-la secundó Soun.
-Yo estoy bien-sonrió…-es Ranma-dijo ella.
Cuando escucharon su nombre, pudo ver el miedo en los ojos de su familia por lo que se apresuró a hablar.
-Antes de que me pregunten ¡No es nada malo!- los ojos se le llenaron de lágrimas –Ranma despertó-sonrió ampliamente.
Todos quedaron boquiabierta, Nabiki sonrió seguida de Kasumi quienes se miraron felices, Soun rió fuerte mientras le daba unas palmadas a su amigo en la espalda que estaba en shock.
-¿Ranma? ¿Akane lo que estás diciendo es cierto?- preguntó.
-¡Claro que si! Tía Nodoka me lo dijo- afirmó.
-¡Esto es increíble! ¡Iré ahorita mismo al hospital! ¡Quiero ver a mi hijo!-
-¡Yo también quiero verlo!- siguió Soun.
-Aún no tengo sueño ¿Por qué no vamos todos?
-¡Vayan! Yo acostaré a Hanna-dijo Akane quitándole suavemente de los brazos de su hermana a su hija.
-¿Cómo? ¿Tú no irás?- preguntó Nabiki.
-Yo fui ese rato-dijo Akane.
-¿Y por qué estás aquí? Deberías estar con él-la regañó Nabiki.
-Yo…-intentó excusarse Akane.
-¡Nabiki!- Kasumi le llamó la atención –Akane tiene sus razones, nosotros iremos.
La peli azul le agradeció con la mirada a Kasumi quien le regaló una sonrisa. Su hermana le regresó la sonrisa y subió al instante a su recámara llevando a su hija en brazos. Toda su familia salió al instante para dirigirse al hospital. Por su parte Akane recostó a Hanna cuidadosamente a su lado en la cama. La miró dormir plácidamente.
-Tu papá despertó-le susurró muy bajito –y no va a ser como pensaba- Le dio un beso en la frente y ella se puso la pijama, se acostó a su lado y trató de dormir mientras daba vueltas en su cama pensando que de alguna u otra forma tenía que enfrentar a Rama y decirle todo.
Al llegar al hospital el primero en preguntar sobre el estado de Ranma fue Genma, vio a Nodoka sentada en la sala de espera muy diferente a como había estado todos estos años, se le veía radiante, sonriente y calmada.
-¿Cómo está?- preguntó Genma.
-Él está muy bien
-Quiero verlo-sonrió Genma.
El doctor que había estado atendiéndolo desde hace cinco años, se acercó a la numerosa familia a comentarles sobre Ranma.
-Buenas noches-
¡Doctor! ¡Buenas noches-ambos hicieron una reverencia -¿Puedo pasar a ver a mi hijo?
El doctor hizo una mueca y suspiró.
-Si, puede pasar, pero sólo un momento.
-¿Nosotros también podemos?-preguntó Nabiki.
-Ranma acaba de despertar, en este momento debe estar muy confundido, les sugiero que esta noche lo dejen descansar y el día de mañana pueden venir a verlo, él estaría más descansado y un poco más acoplado a la situación.
-Está bien doctor, gracias- dijo Kasumi.
-¿Por qué no regresan a casa?-les dijo Nodoka –Genma y yo nos quedaremos aquí, el día de mañana ustedes vienen y nosotros nos vamos a descansar.
Los Tendo se despidieron, dijeron que mañana llegarían temprano por la mañana.
-Tía, ¿Akane vino?-preguntó Nabiki acercándose a ella.
-Si, ella estuvo aquí.
-¿entró a verlo?- Nabiki miró a la habitación de Ranma.
Nodoka negó con la cabeza agachando la cabeza.
-Lo suponía-se cruzó de brazos.
-Nabiki, hija, no seas dura con ella, en estos momentos está muy confundida, cuando esté lista ella vendrá a verlo.
Nabiki la miró con el ceño fruncido, suspiró y se relajó.
-De acuerdo, no la presionaré, no es correcto lo que está haciendo, pero trataré de entender, no me pidas más Tía. No prometo nada-dijo Nabiki yéndose.
Nodoka sabía que Nabiki iba a terminar diciendo lo que pensaba, pero quería que tratara de entender, la misma Akane en estos momentos no sabía ni cómo reaccionar sólo iba a terminar sintiéndose más confundida.
Al día siguiente y tal como los Tendo dijeron llegaron temprano al hospital sin Akane ni Hanna.
-¡Buenos días!- dijo Soun encontrando a los Saotome en la sala de espera con los ojos cerrados, cuando lo escucharon gritar ambos dieron un salto.
-¡Papá!- gritó Kasumi -¿Por qué no se van a descansar?
-¡Oh no! ¡Estamos bien!-dijo Nodoka aunque la cara de Genma decía todo lo contrario.
El doctor llegó debido al alboroto, cuando vio que eran ellos sólo sonrió.
-¡Buenos días!-dijo él –Que bueno verlos a todos aquí, estoy seguro que Ranma se pondrá muy feliz.
-Doctor Tanaka ¿Podemos pasar a verlo?- preguntó Nabiki.
-Si si pueden, lo recomendable es que pasen uno por uno…-
El doctor se detuvo un poco por la expresión de sus familiares, si bien es cierto que habían querido esperar todo el tiempo que fuese necesario para que Ranma despertara, él había convivido directa e indirectamente con ellos., había sido testigo del dolor que habían pasado durante todo este tiempo.
-Pero esta vez haré una excepción…estoy seguro de que a Ranma le hará muy bien ver a toda su familia junta-el Doctor Tanaka sonrió cuando vio como la expresión de los demás cambiaba.
-¡Muchas gracias!- dijo Nodoka quien se levantó enseguida obligando a su marido a levantarse.
Los Tendo y Saotome siguieron al doctor quien los guiaba a la habitación de Ranma.
-Por cierto, quiero pedirles un favor, por el momento ¿Pueden no decirle sobre todo lo que ha pasado?, el doctor dice que aún no es conveniente, hay que esperar un poco.
Todos asintieron. Nodoka tocó ligeramente la puerta, cuando vio los ojos de su hijo abrir poco a poco volvió a sentir y ese alivio en su pecho volvió.
-Hijo, hola, mira quien vino a visitarte.
Ranma ya no dependía de un aparato, tenía el respirador aún pero era hasta que estuviese completamente estabilizado, tenia conectado el suero y su expresión era soñolienta.
-Ranma…¡Hijo! ¡No puedo creer que hayas despertado!- Soun empezó a llorar como si se tratase de sus propias hijas -¡Estoy muy feliz! ¡Saotome!- al instante su amigo y él estaban abrazados llorando desconsoladamente.
-Esto es vergonzoso…-dijo Nabiki con el ceño fruncido -¡Hola dormilón!
-¡Ranma! ¡Que alegría!- dijo Kasumi.
El oji azul se encontraba inmóvil, se le veía cansado pero la débil sonrisa que tenía en su rostro demostraba la felicidad que tenía. Pasó saliva, con su mirada vio a cada uno de los miembros ahí dentro…como si estuviese buscando a alguien.
-y ¿Akane?- habló bajito, con esfuerzo.
Todos se quedaron en silencio, se miraron unos a otros esperando que alguien hablara primero, sentían la tensión en el estómago ¿Quién diría algo? ¿Y qué iba a decir?
-Ella…-dijo Nodoka mientras pensaba una excusa.
-Akane está muy ocupada con las tareas, ella vendrá cuando esté libre de todo eso-dijo Nabiki muy segura.
-Así es hijo, ella está muy concentrada en sus estudios, pero la verás pronto- le dijo Nodoka mientras le acariciaba la cabeza.
Los Tendo estuvieron ahí por unas cuantas horas, platicando entre si y hablando con Ranma quien sólo decía monosílabos hasta que se quedó dormido. Todos los demás se dieron cuenta y se despidieron de Nodoka. El doctor Tanaka entró después de unos minutos diciendo que era necesario dejar descansar al paciente, que después podrían visitarlo regularmente. Los demás se fueron, dentro de poco Genma y Nodoka también se irían a descansar, después de asegurarse de que Ranma estuviese descansando.
Los días iban pasando y la recuperación de Ranma estaba en proceso, el doctor Tanaka le había dicho a los Tendo y a los Saotome que no le comentaran a Ranma algún evento que pudiera impactarlo demasiado, era muy recomendable que le dieran a entender que lo importante en ese momento era su recuperación y después vendrían las respuestas.
Tenía buenas noticias en cuanto a la recuperación de Ranma, no sufre de amnesia ni ninguna secuela que pueda afectar su recuperación.
Debido a que Ranma había estado inmóvil durante tantos años era probable que su cuerpo no respondiera a las indicaciones de moverse pero eso era bastante normal y era algo que ya le había explicado a Ranma, pero con la rehabilitación podrían a funcionar nuevamente esas articulaciones y poco a poco iría hablando más, la familia no tenía por qué asustarse, más bien era prioritario que le ayudaran.
Y así fue como comenzó su rehabilitación, Nodoka se encargaba de masajear a Ranma, el doctor le había enseñado una rutina de ejercicios que consistía en mover suavemente las muñecas de Ranma, los pies, flexionar sus piernas, los brazos poco a poco hasta que su cuerpo dejara de estar rígido, después de eso, Ranma practicaría caminar pero claro que esto iba a tomar algo de tiempo.
Todos los días Ranma preguntaba por Akane y por su hija, cada día las excusas se iban agotando está en la escuela Está con una amiga haciendo un proyecto Está enferma Dijo que vendría pronto y Ranma ya se estaba fastidiando por sólo escuchar eso y no poder hacer nada al respecto. Había pasado un mes desde que despertó y en ese tiempo ni Akane ni Hanna habían ido a verlo.
-¿Cómo estás hoy hijo?- dijo Nodoka entrando para hacer otra rutina de ejercicios.
-Bien mamá, estuve practicando, tratando de moverme…
-Ranma…., sabes que no debes esforzarte tanto.
-Lo sé…pero ya quiero volver a caminar.
-¿Cuál es la prisa?- dijo Nodoka mientras se sentaba a su lado.
-Quiero ir y preguntarle yo mismo a Akane por qué no quiere verme-le dijo mirándola directamente.
Nodoka rió nerviosamente mientras empezó a masajear sus manos.
-¿De dónde sacaste eso? Akane tiene muchas ganas de verte.
-Si las tuviera, ya habría venido hace mucho ¿No crees? ¿Qué pasó? Mamá dime ¿Hice algo malo? Aunque no recuerdo haber hecho nada, pero Akane es así, siempre se ha enojado por pequeñeces.
A Nodoka la ponía muy contenta saber que su hijo seguía siendo el mismo de hasta hace unos años y le partía el corazón saber que ella misma estaba siendo parte de la mentira que todos habían acordado crear para no alterar a Ranma.
-No hiciste nada, sólo necesita tiempo.
-¿Tiempo? ¿Tiempo para qué? Además, quiero ver a Hanna, por más que pregunto por ella nadie me dice nada, quiero volver a cargarla hasta que se quede dormida- Ranma rió.
-Si bueno…-Nodoka se puso nerviosa.
-Mamá…dime la verdad ¿Cuánto tiempo estuve así?-preguntó directamente.
-¿Por qué preguntas eso?
-Porque no soy estúpido, todos ustedes están actuando muy raro, ninguno me dice nada sobre Hanna o Akane, además…-dijo mirándose las manos –todos han cambiado…por eso mamá, dime ¿Cuánto tiempo he estado así?
Nodoka se quedó callada unos instantes mientras seguía masajeando.
-El doctor Tanaka dijo que no era conveniente…
-¡Mamá!- gritó Ranma –Yo quiero saberlo, por favor, lo último que recuerdo es estar huyendo con Akane y con Hanna, después alguien nos atacó, recuerdo caer en el agua y luego un dolor intenso en mi cabeza…después…nada. Ya no recuerdo nada.
Su madre cerró los ojos, esperando que lo que fuese a decir no resultara contraproducente para su hijo, pero si quería empezar a desmantelar todas las mentiras, tendría que empezar por las pequeñas.
-¿Estás seguro de que quieres saber?
-Muy seguro.
-Has estado así por cinco años..-dijo su madre atenta a la expresión de su hijo.
Ranma cerró los ojos y suspiró profundamente, se recargo en su cama que estaba un poco levantada para que pudiera sentarse.
-¿cinco años? ¿Es…enserio? ¿Cinco años?
-Hijo cálmate, por favor.
-¿Cálmarme? Mamá ¿cómo me pides calmarme? ¡He estado aquí cinco años! Con razón Akane no quiere venir a verme…y Hanna…¡Debe estar ya grande! ¿Por qué no me lo dijeron antes?
-Precisamente por esto, Ranma, estabas más delicado antes, ahorita te exaltaste ahora imagínate si te lo hubiera dicho antes…
-¿Algo más que deba saber mamá?-preguntó Ranma con tristeza en la mirada.
Nodoka agachó la mirada, miró a su hijo que esperaba su respuesta, tomó aire y muy segura de si misma habló.
-No, eso es todo-dijo vacilante pero Ranma le creyó.
-y ¿Qué ha hecho Akane todo este tiempo?- el oji azul volvió a preguntar sobre ella.
Nodoka aclaró su garganta, ya se le estaban acabando los recursos y Akane aún no se decidía a hablar con él. Akane era la persona indicada para decirle todo a Ranma.
-Bueno ella…va a la universidad, le dejan muchísima tarea, siempre está apurada con los proyectos y las entregas.
-¿A la universidad? ¡Vaya! ¡Así que si entró! Me alegro por ella-sonrió ¿Y cómo le va en la universidad? ¿Tiene amigas?
-Si, tiene varias pero una en especial con la que siempre se junta e incluso ha ido al Dojo varias veces a comer con nosotros, de hecho ha estado aquí también, acompañando a Akane cuando venía a visitarte.
-¿Venía a visitarme?-los ojos de Ranma brillaron mientras sonreía.
-Así es, solía venir diario y Mei, su amiga, la acompañaba.
-¿Mei?, debe ser alguien muy paciente como para ser amiga de Akane, soportar a ese marimacho resulta agotador.
-¡Ranma! ¡No hables así de ella!
Ranma rió, tenía tantas ganas de volverla a ver, quisiera saber todas estas cosas por ella misma, que estuviera aquí y platicaran los dos, saber que había venido aquí lo ponía muy contento, el amor que sentía por ella había estado durmiendo todo este tiempo al igual que él y ahora se sentía con la misma intensidad que hasta hace cinco años.
-¿y mi hija? ¿Cómo está? ¿Cómo es?- preguntó Ranma emocionado.
-Ella es preciosa Ranma, es una niña muy inteligente. Tiene tus ojos
Ranma no pudo evitar sonreír cuando escuchó eso.
-Además es tan hábil practicando artes marciales como tú a tu edad.
-¿Practica artes marciales?- preguntó Ranma parpadeando sorprendido.
-Si y es muy buena- Nodoka rió –si pudieras verla, estarías tan orgulloso.
-Pero ¿Cómo? ¿Con quién practica?
-Con Akane-dijo Nodoka al instante.
-¿Con Akane?- hizo un tono de burla –Pero si ella es la persona más torpe que he conocido, pobre de Hanna, seguramente, ya tendrá su propio mazo para mandar a volar a las personas por los aires.
-¿De qué hablas hijo?
-Nada mamá, yo me entiendo.
Pasaron 2 meses muy rápido, y la rehabilitación de Ranma había avanzado de una forma extraordinaria, ya podía mover un poco los brazos y las piernas, él quería poder caminar otra vez muy pronto, había estado cinco años sin haber nada por lo que tenía que volver a entrenar lo más rápido posible, era un artista marcial…tenía que recuperar su condición.
En todo ese tiempo cierta peli azul había tenido un gran dilema que con el pasar de esos dos meses no había podido solucionar. Sabía de la condición de Ranma porque sus hermanas, su papá y sus Tíos Genma y Nodoka no paraban de hablar de su mejoría y de lo rápido que podrían tenerlo de vuelta en el Dojo y a Akane eso le aterrorizaba.
Ninguno en su casa la había presionado, ni había intentado hablar con ella, sabía que podía acercarse con quien quisiera hablar del tema pero ¿Qué iba a decir? No tenía ni idea de cómo lidiar con esto. Cada día que pasaba era más difícil para ella dar la cara, no podía simplemente armarse de valor e ir a hablar con él, no podía hacerlo, no era tan valiente ¿Cómo se lo iba a decir? La iba a odiar.
-Akane ¿No crees que lo correcto es que vayas?- le dijo Nabiki un día.
-Ya no sé qué es lo correcto…-dijo ella.
-Sí lo sabes Akane, sólo que las cosas están muy enredadas. Ranma es muy buena persona-Akane la miró –y el personar a una persona es cuestión de tiempo, pero el reloj no empieza a moverse hasta que no dices las palabras –Nabiki le guiñó el ojo.
Esas palabras dejaron impresionada a Akane, Kasumi era la más acertada para decir eso pero ¿Nabiki? ¿De verdad deseaba tanto que las cosas entre ellos se arreglaran? Por otro lado estaba Hanna y Ryoga.
Pensó muchas formas de decirle a Hanna que su papá había despertado y no fue para nada como lo imaginó.
-Hanna, mi amor, tengo algo que decirte- ambas estaban en el parque al que solían ir con Ryoga.
-¿Dónde está papá? ¿No va a venir?-preguntó triste.
-Hoy sólo estaremos tú y yo, pero por favor, escúchame ¿si?- le habló dulcemente.
La niña hizo una mueca y suspiró escuchando atenta a su madre.
-¿Te acuerdas de Ranma? ¿Tu padre?
-Si, el que siempre duerme ¿no?-dijo ella.
-Si así es…tu papá, Ranma-aclaró-despertó.
La niña la miró seriamente, sin expresión, Akane no pudo evitar sonreír cuando lo dijo pero esa sonrisa se borró al ver que su hija no reaccionaba.
-¿Puedo comerme esto ya?-dijo señalando su plato.
-Hija, te dije que tu papá ya despertó.
-Si te oí, eso es muy bueno ¿no?
-¡Si! ¡Es increíble!
-¿Por qué no has ido a verlo?-le preguntó.
-Bueno…porque quería decírtelo primero a ti, además, ¿No crees que sería mejor que tu lo vieras primero? Así se pondrían al corriente de muchas cosas.
-Si tu mamá, no has ido a verlo ¿Por qué yo si debo?-dijo la niña mirándola un poco cansada de la conversación.
Esa fue la única vez que le mencionó a Hanna el estado actual de Ranma, a la niña parecía no interesarle en lo absoluto, es decir, le daba gusto que su padre despertara pero no mostraba interés por querer ir a verlo o platicar sobre él. Sólo hablaba de Ryoga y de cómo lo extrañaba. He ahí el otro problema…Ryoga.
Aquella vez que salió corriendo cuando escuchó que Ranma había despertado, Ryoga no la buscó durante días, no supo nada de él, hasta que la citó afuera de la universidad para ir a comer algo, la atmósfera entre ambos fue diferente, muy tensa y fría, no era para nada el Ryoga de hasta hace unos días cuando estuvo a punto de pedirle que se casara con él.
-¿Y cómo está?- Ryoga habló primero.
-Bien…tiene que iniciar su rehabilitación debido a que su cuerpo estuvo así durante mucho tiempo.
-Que bueno, sabiendo como es él, su recuperación será pronta.
-Si…
-¿No has ido a verlo?
Akane negó con la cabeza.
-¿Por qué?-preguntó Ryoga –esa noche estabas muy decidida.
-Y me sentía decidida pero cuando llegué…dudé, Ryoga ¿Qué le voy a decir? Que tú y yo estamos juntos y que Hanna ni siquiera pregunta por él…me va a odiar, jamás me lo perdonará.
-Es porque lo amas ¿cierto?
-Tu conoces mis sentimientos, tengo miedo Ryoga.
-¿No crees que debamos decírselo los dos?
-¡¿Qué?! ¡No! ¡No lo creo! Sé que debo decírselo yo- Akane puso sus manos en su cabeza desesperada –Sé que nadie le ha dicho nada en las visitas, porque la persona que debe decírselo soy yo.
-¿No crees que estás cargando mucha responsabilidad?
-¡Ryoga! ¡Íbamos a casarnos! ¡Tenemos una hija! ¡Teníamos planes para nuestro futuro! ¡Teníamos todo! Esto es mi culpa, soy la única responsable.
-Yo también soy responsable, todos tenemos un poco de culpa. Pero no debes sentirte mal, Akane, tu misma lo dijiste, tenías que seguir adelante…
-Pero sólo necesitaba seguir confiando…
-Entonces…¿Quieres terminar esto?-preguntó Ryoga cabizbajo.
Akane le tomó la mano ¿Qué era esa sensación que le impedía dejarlo completamente?
-Dije que me sentía mal por él, pero…soy feliz contigo Ryoga. Tienes razón, las cosas son diferentes ahora y no puedo regresar a ser la chica de dieciocho años insegura, pero déjame decírselo ¿Por favor?
Ryoga había aceptado esperar hasta que Akane le dijera lo que había pasado, entonces ¿Por qué estaba en ese instante afuera de la habitación de Ranma a punto de entrar? Tocó ligeramente la puerta y escuchó la voz de Ranma diciendo que pasara.
Cuando el oji azul lo vio entrar se asombró bastante y no pudo evitar sonreír.
-¡P-chan! ¿Acaso te perdiste cerdo?- Ranma se burló.
-¡Cállate Ranma! ¡Al menos yo sigo siendo hombre!-Ryoga gritó.
-Pero sigo siendo humano…
-Es increíble, no llevamos ni cinco minutos hablando y ya estamos peleando.
-¡Como siempre!
-Vine a ver cómo estabas…
-Bastante bien, en unos cuantos meses volveré a derrotarte en cualquier combate.
-¡Yo también he mejorado Ranma!
-Tomaste la ventaja cinco años, yo sólo necesito unos meses- Ranma presumió.
-Así que ya sabes cuanto tiempo estuviste así.
Ranma asintió.
-Lo que no entiendo es porque nadie me dice nada ¿Tu sabes algo? Sé que me están ocultando algo pero mientras siga aquí, no puedo hacer nada para averiguarlo.
-Sé paciente, todo esto es necesario.
-¡Paciencia! Es lo que menos necesito ahorita, sólo quiero salir y volver a entrenar como antes…y…quiero ver a Akane y a Hanna ¿Tu las has visto? ¿Sabes por qué Akane no viene a verme?-le preguntó.
-¡Oye! No vine a que me interrogaras, sólo vine a ver como estabas…-
-¡Es que me desespera no saber! ¡Ya sé! ¿Crees que P-chan pueda saberlo? Si eres bueno, prometo que cuando vayas al Dojo no te golpearé.
-¿Por qué crees que me interesa eso?-gritó Ryoga.
-No sé que hacer Ryoga…-
-Ya te dije, eres muy necio.
-¿Y qué has hecho tu? Me sorprende que hayas llegado, usualmente terminarías en algún otro lugar de Japón.
-¡Cállate! He estado mucho tiempo en Nerima por lo cual he memorizado algunas calles.
-¿De verdad? Estoy sorprendido P-chan.
-¿Has visto a Hanna? ¿Cómo es? Dice mi mamá que es igual de hábil que yo en combate y bueno…no es por presumir, pero su padre es el mejor artista marcial-Ranma empezó a reír.
Ryoga rodó los ojos.
-Ella es increíble Ranma, es lista, fuerte, es muy necia cuando quiere algo, es la alegría del Dojo, es un orgullo ser su padre- Ryoga se dio cuenta de lo que dijo y empezó a reír nerviosamente -¡Ya sabes! ¡Lo digo por ti!
-¡Claro que lo sé cerdo! Estoy muy emocionado por verla.
Ambos voltearon a la ventana pues escucharon algo extraño, los dos tenían el ceño fruncido, Ryoga se levantó y miró a Ranma, éste asintió, mientras el chico de la pañoleta se acercaba lentamente hasta el marco para asomarse. Dos segundos después había caído noqueado por un bombori que se había estampado directamente en su cara, dejándole la marca mientras sus ojos estaban medio abiertos.
-¡Ryoga!- gritó Ranma –Debe ser una broma…
-¡Shampoo venir a visitar a Ranma!- se acercó a él contoneando sus caderas y de un salto terminó abrazándolo en la cama.
-Shampoo, espera…espera…aún no puedo moverme bien.
La amazona lo escuchó y se alejó rápidamente de él.
-Lo siento Ranma ¿Dolerte mucho?
-Es un poco incómodo, todavía no puedo moverme libremente del todo.
-Ranma no preocuparse, Shampoo cuidar de futuro esposo.
-No es necesario Shampoo, gracias.
Ryoga se levantó en un segundo reclamándole a Shampoo.
-¿Qué diablos te pasa? ¿No puedes simplemente entrar por la puerta?
-Shampoo no saber que chico cerdo estar aquí- estaba sorprendida -¿Qué hacer aquí?
-Eso debería de preguntarlo yo, Ranma no está para tus juegos.
-¿Y qué tal tus juegos?- Shampoo alzó su ceja desafiante.
Ryoga sintió escalofríos en su espalda, conocía esa sonrisa de Sahmpoo y sabía que no era para nada bueno.
-¿Ryoga venir a contarle todo a Ranma? O ¿Shampoo decirle?
-¿Qué cosa? ¿De qué hablas Shampoo? Ryoga ¿De qué habla?
Ryoga lo miró de reojo y tragó saliva difícilmente.
-No te atrevas Shampoo o te juro que…-
-¿Qué? ¿Qué puede hacerme un cerdo inútil como tu? ¿Ranma querer saber por qué Akane no venir? ¿Querer saber que ser todo eso que todos ocultar? – se acercó a él provocativamente -¿Ranma querer saber como Akane y chico cerdo traicionarlo?
Ranma miró a Shampoo desconfiando.
-¿De qué hablas Shampoo? ¿Qué clase de truco estas haciendo ahora?- le preguntó enojado.
-No ser ningún truco, Shampoo no hacer nada esta vez.
-¡Shampoo cállate! ¡No tienes derecho de venir y decirle todo esto! Ranma, no vayas a creer ninguna palabra de lo que ella diga.
-Pero seguro Akane decir lo mismo.
Ranma miró confundido a Ryoga, verlo tan nervioso le hacía pensar que Shampoo no estaba tan equivocada, estaba tratando de callarla y parecía que sí sabía más de lo que le había dicho.
-¿De qué se trata todo esto?-Ranma volvió a preguntar ¿Qué tiene que ver Akane en todo esto?
-Shampoo contarle todo a Ranma- sonrió la amazona.
Mientras Ryoga pensaba en alguna forma de hacerla callar.
