Seguir Viviendo

Capitulo 15

Por

Tsukire

DISCLAIMER: los personajes y todo lo relacionado a Ranma ½ no me pertenecen. Esto lo hago sin fines de lucro y sólo por diversión.

Muchas gracias a todas aquellas personas que se quedan conmigo capítulo tras capítulo. Muchas gracias también por darme un poco de su tiempo para leer y también para comentar.

ACLARACIÓN: Algunos tienen la idea de que cuando Ranma tuvo el accidente, Hanna nació y no, en el primer cap, antes del accidente puse que Hanna ya tenía cinco meses de haber nacido ^_^


Ryoga se levantó después de ver como Ranma entraba furioso a la casa sin mirar a nadie, no se sintió orgulloso de haber sacado de control a Ranma de esa forma, pero tenía que dejarle claro que sólo por el hecho de que él hubiese regresado no iba a ceder tan fácil.

-¿Qué pasó? ¿Estás bien?-le preguntó Akane preocupada.

-Si, estoy bien-dijo Ryoga poniéndose de pie sobándose la mejilla que sentía cómo palpitaba.

-¡Papá! ¡Papá!-corrió Hanna a abrazarlo con lágrimas en los ojos -¿Estás bien?

Ryoga puso una mano en la cabeza de la niña y sonrió.

-Estoy bien, pero creo que perdí-sonrió como si la pelea de hasta hace unos segundos hubiese sido sólo un juego.

-¿No te duele?-preguntó la niña.

-Un poco, Ranma es bastante fuerte-sonrió.

Akane se acercó y llamó a su hija.

-Vamos adentro, ¿Quieres traer lo necesario para curar a Ryoga?-le sonrió.

-¡Si! ¡Yo te curaré papá!-y la niña entró corriendo a la casa llamando a su tía Kasumi para que le dijera donde estaba el botiquín.

-¿De verdad estás bien, muchacho?-preguntó Genma.

-Si señor, de verdad estoy bien, creo que las cosas se salieron un poco de control, eso es todo, ambos nos emocionamos peleando así que nos dejamos llevar.

-Parece que más que emocionarse, Ranma estaba enojado ¿Acaso dijiste algo que lo hizo enfurecer?-preguntó Nabiki mirándolo fijamente.

Ryoga sólo desvió la mirada incómodo.

-No importa, ya lo averiguaremos después-la castaña dio media vuelta y se metió seguida de su padre y de Genma.

Sólo quedaron Nodoka, Mei, Akane y Ryoga afuera.

-Ryoga…¿Pasó algo?, cuando Ranma accedió estaba bien y cuando entró, estaba muy enojado…-dijo Akane.

-Yo…-suspiró Ryoga.

-¿Por qué no lo hablan después?-interrumpió Nodoka, -es mejor que se lo digas a solas, Akane debe saber lo que pasó allá dentro.

La peli azul miró preocupada a Nodoka y después a Ryoga, el chico de la pañoleta tenía la mirada en el suelo y asintió tímidamente.

-Lo sé.

-¿Qué está pasando? ¿Es tan grave?-preguntó Akane.

El silencio le dio la respuesta que temía.

-Sólo, tal vez no sea el momento para hablar con Ranma hija, dale un poco de tiempo.

-¿Tiempo?-preguntó aún más confundida.

-De todas formas, no es como si Akane tuviera que darle explicaciones-dijo Ryoga-¿O es que todavía te consideras su prometida?

-¡Basta ya!-dijo Nodoka –Este no es momento para decir esas cosas –Akane, hija, tú eres la única que puede decidir que hacer.

Akane solo asintió. Ryoga caminó hacia el Dojo seguido de Nodoka.

-¿De verdad es tan grave, Mei?-preguntó Akane.

-Creo que ahora se viene lo más difícil amiga, porque es obvio que quieres a Ryoga pero también sigues enamorada de Ranma.

La peli azul de verdad no se imaginaba que habría podido alterar a Ranma de esa manera, sólo de recordar la gélida mirada que tenía, el corazón le dolía y claro que tenía miedo, porque conocía a Ranma y su temperamento era el mismo de hace cinco años. Sabía que no le esperaba nada bueno.

El oji azul no bajó durante la cena y aunque Kasumi intentó llamarlo, Nodoka la detuvo diciendo que no lo presionaran, que iba a bajar cuando se sintiera mejor, eso había dejado claro que lo que Ranma y Ryoga habían tenido no había sido una riña cualquiera, el problema era grave y Akane seguía sin saber nada.

Ryoga se quedó hasta un poco después de la cena para hablar con Akane.

-¿Te vas a quedar a dormir, papá?-preguntó Hanna.

-Ya sabes que no me quedo a dormir aquí.

-¿Verdad que puede quedarse, mamá?-la niña volteó a ver a Akane esperanzada.

-Hanna, debe ir a casa a descansar, allá se podrá recuperar mejor, ¿Lo entiendes, verdad? Además él y yo tenemos que hablar de algo, despídete y ve a dormir.

-Pero mamá…-

-Hazle caso-Ryoga se hincó para quedar casi a la altura de la niña-descansa, te quiero-y le dio un beso en la frente.

-Yo también te quiero papá, también descansa-dijo la niña un poco triste.

-Corre, ve a lavarte los dientes y ponte la pijama, enseguida subo.

La niña asintió y se metió al Dojo, Akane esperó a que su hija entrara para por fin poder hablar con Ryoga.

-¿Entonces qué fue lo que pasó entre tu y Ranma? Sólo era un combate amistoso ¿No es así? ¿Por qué Ranma estaba tan enojado?-la peli azul esperaba ansiosa la respuesta.

Ryoga suspiró profundamente, no había pensado bien las cosas y ahora tenía que asumir la responsabilidad, pensó en evadir la pregunta pero no quería que después se enterara por Ranma, eso sería peor aún. Además, no tenía por qué enojarse ¿Verdad? Después de todo él y Akane tenían algo serio, él la quería y ella a él también.

-Le dije que te había pedido que te casaras lo soltó en un instante.

Akane contuvo la respiración unos segundos, su expresión cambió a una de preocupación total, entonces entendió el por qué Ranma la había ignorado, más que enojado, seguramente estaba dolido.

-¿Por qué hiciste eso? ¿Por qué se lo djiste?-preguntó Akane con un nudo en la garganta.

-Sé que no fue la forma correcta de decirlo y sería una excusa decirte que él me provocó, pero así fue. De todas formas tarde o temprano se iba a enterar.

No tenía por qué enterarse fue lo que pensó Akane al instante. Se llevó ambas manos al rostro para después cubrirse sólo la boca con ellas.

-No tenías por qué decírselo-dijo Akane.

-¿No? ¿Y por qué no? Akane, te propuse matrimonio y estaba seguro de que dirías que si, pero entonces Ranma despertó ¿Me vas a decir que las cosas cambiaron?

-¿Qué más le dijiste?-preguntó Akane.

-Que estaba esperando tu respuesta-Ryoga desvió la mirada.

Akane cerró los ojos y no dijo nada más, estaba pensando en alguna forma de solucionar esto.

-Nodoka y Mei me escucharon decirlo también y estaban igual de sorprendidas ¿Ni siquiera consideraste contarle a alguien? Akane ya han pasado meses desde que te hice la propuesta y aún no tengo respuesta.

-Todo pasó muy rápido Ryoga, estuve pensando en otras cosas y dejé en segundo plano lo de la propuesta.

-¿Otras cosas? ¿O estabas pensando en Ranma?-el tono del chico de la pañoleta no era de enojo, su mirada trasmitía dolor.

-Ryoga no es lo que crees…-

-¿Entonces qué es?-Ryoga caminó hacia ella y la tomó de los hombros-Akane yo te amo, y lo sabes-colocó su frente con la de ella –Te amo muchísimo y todo iba increíble entre nosotros, también lo sentiste ¿Verdad?

Ryoga acarició un mechón del cabello azul de la joven, rozando sus yemas con sus mejillas, Akane se estremeció un poco.

-También lo sientes ahora…

El corazón de Akane latía muy rápido, era verdad, también lo sentía, pero Ranma estaba allá arriba, totalmente dolido y solo.

Ryoga aprisionó sus labios contra los de él en un instante, Akane al principio estaba tensa, pero se dejó llevar por lo que sentía, él había sido la única persona que la había apoyado, habían sido algunos años de relación con él y creyó que se estaba enamorando otra vez.

Y tal vez lo estaba haciendo, siguió con el beso hasta que los dos se separaron para tomar aire.

-¿Ves? También me quieres…dime que si Akane…dime que si.

Akane cerró los ojos y por un instante pensó que sería lo adecuado, con él todo sería fácil…siempre había sido fácil. No había peleas, ni prometidas que salían de quien sabe donde, y él siempre creía en ella. Pero entonces recordó a Ranma…y con él todo era complicado, siempre habían peleas sin sentido, comentarios hirientes, y a pesar de eso él siempre había estado cuando lo necesitaba, siempre se disculpaba por los comentarios, la protegía de todo el que quisiera dañarla y la defendía hasta de ella misma. Con Ranma cada momento, cada sensación era intensa, la consumía hasta perder la razón.

Akane se alejó unos pasos de él y Ryoga no supo cómo interpretarlo.

-Está bien, no voy a presionarte, puede que sea muy rápido para ti, después de todo, sigues siendo mi novia y con eso me basta por ahora, descansa. Te amo-Ryoga sonrió y salió corriendo para brincar ágilmente la barda del Dojo e irse saltando de tejado en tejado.

"Su novia" es verdad, no había roto con él. Akane se giró y empezó a caminar lentamente, la única luz prendida era la del patio donde ellos habían estado hablando. No pensaba que esto iba a ser tan difícil, en su momento pensó aceptar la propuesta de Ryoga, pero ahora que Ranma estaba aquí ¿Qué era lo que quería entonces? Por ahora quería hablar con Ranma, sabía que no tenía que darle explicaciones pero necesitaba dárselas, necesitaba que la entendiera, que no estuviera enojado con ella.

Y así fue que sin darse cuenta, sus pasos la guiaron hasta la puerta de la habitación de Ranma. No tocó, pensó en hacerlo, pero tal vez él ya estaba dormido, o simplemente no tenía ganas de verla. Si pensaba demasiado no iba a ser valiente, y en este momento necesitaba muchísimo valor para mirarlo a los ojos y hablar con él.

Recargo la palma de su mano en la puerta y con la presión la abrió un poco, el corazón se le aceleró y entró despacio al cuarto, tragó saliva y esperó verlo dentro, tenía las palabras desordenadas y la boca seca. No se veía nada, su cuarto estaba totalmente oscuro.

-¿Ranma?-dijo con apenas un hilo de voz –¿Ranma?-dijo un poco más fuerte, pero no obtuvo respuesta alguna, se giró para encender la luz y él no estaba, miro un poco el cuarto y sonrió al ver que estaba exactamente igual como cuando ambos eran adolescentes. Akane sonrió levemente. Qué fácil era todo en ese tiempo.

Miró hacia la ventaba y se dio cuenta de que estaba abierta, así que probablemente el oji azul había ido a algún lugar porque necesitaba estar solo. Akane suspiró, de alguna forma se sentía agradecida con el destino de que él no estuviera ahí en ese momento, ni siquiera había pensado que iba a decirle y seguramente se iba a dejar llevar por sus emociones, no es que estuviera mal, pero ¿Cómo iba a hablarle a Ranma de sus sentimientos si hace tan sólo unos meses estaba dispuesta a comprometerse con Ryoga? Apagó la luz y salió del cuarto.

-Mañana…mañana buscaré un momento a solas con él y voy a explicarle todo.

Esa noche Akane simplemente no pudo dormir, cada vez que cerraba los ojos, esa fría expresión de Ranma llena de dolor llegaba a su mente, el corazón se le estrujaba de tan sólo pensar que en ese momento la mente de Ranma estaría pensando un sin fin de cosas, imaginando tantos escenarios, sacando conclusiones precipitadas y ella simplemente estaba ahí, esperando a que todo pasara…

Al día siguiente Akane se levantó muy temprano, a pesar de que era fin de semana, decidió que no tenía sentido seguir dando vueltas en la cama. Tomó bastante agua y suspiró, en cuanto Ranma se despertara y bajara aprovecharía el momento y hablaría con él.

Y entonces esperó, cada vez que escuchaba pasos acercándose a la escalera para bajar, el corazón le latía demasiado rápido y cada vez que volteaba se desilusionaba al ver que no era él. La primera en bajar fue Kasumi quién se sorprendió de que estuviese levantada tan temprano y con una sonrisa le dijo que empezaría a preparar el desayuno. Después bajó Nodoka, dispuesta a ayudarle a Kasumi.

Les siguieron Genma y Soun, quienes dijeron que estaban muy hambrientos. Akane sólo veía como bajaban, y no podía parar de voltear hacia la escalera para verlo bajar. Después de unos minutos y justo cuando empezaron a desayunar bajó Nabiki seguida de Hanna quien saludó a todos un poco adormilada.

-Voy a despertar a Ranma. No creo que quiera perderse el desayuno-dijo Akane levantándose.

-Ranma no está. Salió muy temprano-Dijo Nabiki.

Akane volteó a ver a su hermana incrédula.

-¿No está? ¿A dónde fue?-se quedó unos segundos callada -¿Y cómo es que sabes que salió temprano?

-¿Por qué el interrogatorio? Me desperté en la mañana porque me dio sed y lo vi salir.

Akane se dejó caer en su asiento, desilusionada de no tener esa oportunidad que estuvo esperando toda la noche.

-Creo que mencionó algo de empezar a estudiar ¿No es así?-mencionó Kasumi.

-¡Ah es cierto! Algo así escuché.

-¡Asi es! Ranma quiere retomar sus estudios nuevamente, quiere estudiar algo relacionado con deportes.

-¡No entiendo por qué necesita la escuela! Ranma es bastante bueno en lo que hace, aunque claro que, aprendió del mejor-Genma empezó a reír orgulloso, aunque nadie entendió que se refería a él mismo.

-Me alegro mucho que quiera continuar con estudios, estoy seguro de que si Ranma elige el camino de deportes, en especial artes marciales, sin duda, será el mejor.

Akane simplemente no seguía el hilo de la conversación, ¿Cómo es que todos estaban al tanto de algo que ella ignoraba completamente? Ni siquiera estaba enterada de que Ranma quisiera regresar a una escuela.

-Ustedes…¿Cómo saben eso?-Akane bajó la mirada, porque no quería sentirse apartada, que la vieran sorprendidos y así fue justo como la vieron.

-¿Akane, no sabías nada?-Kasumi se llevó una mano al rostro –Pensé que estabas al tanto.

-No te preocupes, sólo lo compartió un poco…-Nodoka trató de reanimarla.

Cuando Akane volteó a ver a su papá se encontró con una mirada triste y con un panda que sostenía un cartel diciendo "Yo lo escuché de alguien más".

-Todos lo sabían…menos yo.

-De todas formas Akane, no tendrías por qué saberlo y Ranma no tendría por qué habértelo contado- dijo Nabiki muy segura de sus palabras.

-¡Nabiki!-la reprendió Kasumi. –No digas eso.

-Sabes que es la verdad, todos aquí sabemos que es la verdad.

-¿A qué te refieres?-La peli azul se puso a la defensiva al instante.

-Akane…te voy a decir esto porque parece que se te olvidó la situación y la posición en la que estás. Actualmente, tú y Ranma oficialmente conservan el título de prometidos, porque ustedes y Tío Genma y papá no han decidido terminar nada formalmente, pero la realidad es que sólo lo son de palabra, tú escogiste estar con Ryoga ¿Recuerdas? Y no sólo eso ¡Planeabas comprometerte con él! Ranma se enteró de esto, por lo que lo más lógico es pensar que ustedes dos ya no tienen relación alguna, por lo tanto tú eres libre de hacer lo que quieras sin darle explicaciones, y él también.

Akane guardó silencio, cerró los ojos evitando que las lágrimas aparecieran.

-¡Nabiki! Akane…-dijo Kasumi quién intentó hacerla sentir mejor.

-Está bien Kasumi- se aclaró la garganta –Nabiki tiene razón, yo provoqué todo esto.

-Lo siento mucho Akane, de verdad me duele decírtelo así, pero sabes que es verdad-la castaña hizo una pausa –aunque no está del todo perdido-Akane miró a su hermana confundida-Tú sigues comprometida con él y no con Ryoga, aún puedes decidir, todo depende de eso.

-¡Eso es verdad Saotome!-exclamo Soun contento –¡nuestros hijos aún siguen comprometidos!

-¡Todavía hay esperanza, Tendo!-lo siguió Genma.

Akane quedó en silencio, y eso tranquilizó sus pensamientos, p

Por supuesto que lo que sentía por Ranma seguía siendo muy fuerte y Ryoga…bueno, él fue un gran apoyo cuando ella más lo necesitó, además Hanna estaba muy encariñada con él. Nada iba a ser fácil, pero ella había ocasionado todo esto. Y notaba como Ranma la miraba, todavía había algo entre ellos.


Ranma regresó al Dojo tarde, cansado de realizar algunos exámenes, no pensaba que incluso para dedicarse a las artes marciales habría un poco de teoría, entró y dejó su mochila a un lado.

-¡Ya llegué!-gritó mientras se dirigía a la cocina.

-Ranma ¡hace poco terminamos de cenar! ¿Quieres que te caliente algo?-preguntó Kasumi quien terminaba de lavar los trastes.

-No muchas gracias, iré a entrenar un poco. Necesito estar en forma para los exámenes físicos.

-Me alegro que te vaya muy bien y que estés muy emocionado.

-Gracias-le sonrió-saldré entonces.

-Ranma…-le llamó susurrando.

-¿Qué pasa?-preguntó él.

-¿Podrías…? Yo sé que no es mi asunto pero, ¿Podrías por favor hablar con Akane?

Ranma se tensó y desvió la mirada.

-No hemos hablado…

-Lo sé, sólo si…llegará a pasar ¿Podrías considerar escucharla?-le pidió esperanzada.

-Lo…lo intentaré. Con permiso-dijo saliendo ¿Cómo podría negarle algo a Kasumi?

¿Hablar con ella? ¿De qué iba a querer ella hablar con él? Después de todo no es como si la comunicación hubiese sido constante entre ellos dos, había muchas cosas que seguramente ella le ocultaba y una de ellas era que sentía algo por Ryoga, tal vez hasta enamorada estaba de él.

-Maldito cerdo…-dijo entre dientes.

No había visto a Akane en todo el día y se moría de ganas por verla, por escuchar su voz o su risa…odiaba estar así con ella, nunca antes había soportado tanto tiempo sin arreglar las cosas. Pero en esta ocasión él no había destruido nada, él seguía ahí…esperándola y Akane parecía no notarlo.

Cerró los ojos e intentó dejar su mente en blanco ya suficiente había estado dándole vueltas al asunto todo el día como para seguir en ese momento, además otra razón para entrenar aparte de los exámenes físicos era sacarse de la cabeza todos esos problemas que lo estaban aplastando.

Empezó a calentar el cuerpo haciendo movimientos coordinados que requerían precisión y concentración, poco a poco empezó a aumentar la velocidad en sus movimientos hasta que se encontró lanzando golpes y patadas ágilmente, aún no recuperaba la velocidad y habilidad que tanto lo había caracterizado, todavía se sentía un poco rígido pero siempre había sido constante, y estaba seguro de que en unos días iba a recuperar totalmente el tiempo perdido.

Estaba completamente concentrado que no escuchó cuando la peli azul se acercó con pasos nerviosos y torpes hasta donde estaba él.

-Ranma…-lo llamó tímidamente.

El oji azul que estaba en el aire lanzando una patada giratoria al escuchar su voz se sobresalto haciendo que aterrizara de una manera precipitada a punto de caerse.

-¿Akane?-se giró al instante -¿Qué haces aquí?-preguntó él.

Ranma frunció el ceño a ver que Akane estaba vestida con su dogi amarillo y su típica cinta roja en el cabello, el oji azul sonrió un poco al verla así, el recuerdo era tan fresco en su mente, pero seguramente para Akane era distinto.

-¿Vas a entrenar? Lo siento, puedo continuar mañana-dijo él dispuesto a irse.

-En realidad, quiero hablar contigo.

Ranma se detuvo y se giró para verla, dudando un poco qué contestar, sólo negó con la cabeza.

-¿Te vestiste así para hablar conmigo? Tuve un día muy ocupado, pero podemos hablar en otra ocasión.

-Ranma…no hemos hablando desde tu combate con Ryoga…necesito explicarte…

-No tienes por qué darme explicaciones Akane, lo has dejado en claro, ahora llevamos vidas separadas, no pienso ser un obstáculo en tu relación, además, necesito dormir.

-Porque tienes que seguir haciendo exámenes para especializarte en artes marciales…

Akane esperaba una expresión de sorpresa al ver que se había enterado, pero el oji azul ni siquiera parpadeó.

-Así es-dijo él.

-No te voy a preguntar el por qué no me lo contaste, creo que…no tenías por qué hacerlo.

-Me alegro que lo entiendas.

-Y contestando tu pregunta-dijo la peli azul cambiando de tema- a por qué vine vestida así es porque sabía que te ibas a negar a hablar conmigo así que…vengo a retarte a un duelo.

-¿Un duelo? El oji azul arqueó ambas cejas.

-Si te gano…me vas a escuchar sin interrumpirme ¿De acuerdo?

-¿Qué es todo esto?-Ranma demostró desconfianza.

-Sólo será una pelea o no me digas que no quieres hacer esto porque tienes miedo de que te gane-sonrió la peli azul-sabía que una de las debilidades de Ranma era su gran orgullo como artista marcial.

-¿Ganarme?-Ranma rió-por favor Akane, ambos sabemos que eso no pasará-

-Comprobémoslo.

Ranma sentía a Akane más segura, sabía que había estado entrenando con Ryoga y tenía mucha curiosidad de saber si esa niña torpe de verdad había mejorado. Akane también estaba ansiosa por mostrarle a Ranma sus habilidades y un poco nerviosa, quería impresionarlo y sobre todo tenía que ganarle.

-De acuerdo, tengamos un duelo.

-¿No vas a poner condiciones por si ganas?-pregunto ella.

-No las necesito, porque voy a ganar-dijo muy confiado.

Akane sonrió, al parecer la tensión entre ellos había quedado olvidada por un instante, cuando se trataba de una pelea Ranma siempre parecía dejar a un lado todos sus problemas, él simplemente parecía disfrutarlo y ella iba a hacer lo mismo, iba a esforzarse muchísimo.

-No vayas a contenerte-dijo ella-pelea en serio.

-No creo que eso sea…-el oji azul no terminó la frase porque la vio acercándose a él velozmente.

Ranma cruzó los brazos para detener el puño de Akane que se dirigía de lleno a su cara, la zona donde había golpeado le ardió durante unos momentos. La peli azul no se detuvo y continúo la lluvia de golpes, Ranma seguía sus movimientos con sus ojos, no era imposible detener sus ataques pero si notaba que su velocidad y precisión había aumentado considerablemente.

Después empezó con las patadas, Akane parecía tan ligera como una pluma, como si se tratara de una danza, de alguna especie de coreografía que había dominado a la perfección. Dio un giro para patear directo en las costillas de Ranma, cosa que logró.

-Te dije que pelearas en serio-dijo ella molesta.

-Estaba peleando en serio…-dijo Ranma sorprendido por el golpe que había logrado acertar.

-¡No es verdad! ¡Sólo estabas defendiendo!-Akane adoptó su pose de pelea –sino quieres pelear, de acuerdo, así ganaré más fácil.

Y volvió a lanzarse contra él, Ranma empezó a encontrar similitud de su forma de pelear con la de Ryoga y eso le molestaba, empezó a defenderse de manera más fluida, lograba encontrar los espacios abiertos de Akane para simplemente empujarla o tocarla con un dedo.

-Entenderás que no voy a golpearte.

-¡No te lo estás tomando enserio!-gritó ella dolida.

Akane gritó para dar un golpe, pudo sentir como toda su fuerza se concentraba en su puño, Ranma nunca la había tomado en serio en este tipo de situaciones, sólo estaba jugando con ella como siempre lo había hecho en las peleas, nunca le había dado si quiera un oportunidad, se sorprendió cuando el oji azul detuvo de lleno el golpe de la chica con la palma de su mano.

-Me lo estoy tomando en serio Akane, es por eso que sigo aquí. Has mejorado muchísimo-el oji azul le sonrió.

La peli azul no pudo evitar sentir su rostro un poco caliente, se ruborizó mientras se perdía en la sonrisa del oji azul. Estaba tan embelesada que no anticipó la mano del oji azul con el dedo pulgar e índice juntos acercándose a su frente para después liberar el dedo índice y que sentir un pequeño golpe en su frente. Akane parpadeó retrocediendo extrañada por la reacción de Ranma.

El oji azul se agachó en un movimiento haciendo girar su pierna para desequilibrar los pies de Akane quien cayó al suelo sentada, miró a Ranma con sorpresa y él la miró orgulloso.

-Supongo que, el que queda de pie gana.

-¡Eso no fue justo! ¡Estaba distraída!

-Las peleas no son justas Akane, el enemigo nunca va a dejar de atacarte, debes estar alerta siempre.

-¿Estás aconsejándome?-Akane se sentía feliz, era la primera vez que Ranma realmente la valoraba como artista marcial y aunque ella sabía que no era la mejor, esas palabras tenían un gran significado para ella.

-Está claro que, Ryoga como maestro no es muy bueno-dijo Ranma encogiéndose de hombros.

Akane no dijo ni una sola palabra al respecto, sabía que decir algo sólo empeoraría la situación.

-Supongo que perdí…-dijo ella.

-tranquila, sólo la próxima vez no bajes la guardia.

Vio como Ranma se giró, dispuesto a salir, de verdad quería ganar, necesitaba haber ganado, y ahora él se está yendo como si nada. Después de todo, era el trato que habían hecho. Pero necesitaba explicarle que iba a rechazar la propuesta de Ryoga…necesitaba aclararle todo.

-No le di una respuesta a Ryoga…-dijo ella y Ranma se detuvo en seco.

Tardó unos segundos en decir algo.

-Acepté tu duelo…-dijo él –y gané…no tienes que obligarte a decir nada.

-No es una obligación, necesito decírtelo…Ranma por favor, mírame-dijo ella mientras se acercaba a él –necesito decírtelo de frente.

Ranma dudó, respiró profundamente y se giró para verla de la misma forma en que un robot lo haría.

-Pienso rechazar su propuesta…no voy a casarme con él.

El oji azul contuvo el aliento por unos segundos, quiso sonreír, correr hacia ella y decirle que era la noticia más feliz que había recibido en tanto tiempo, pero no lo hizo.

-Akane, es tu decisión, no tienes por qué explicarme nada.

-¡Demonios Ranma! ¿Quieres dejar de ocultar lo que sientes? ¿Crees que también es fácil para mi? He estado haciendo lo opuesto a lo que las personas esperan que haga ¡Y en este momento estoy hablando con el corazón! Sólo escúchame.

-Akane…estamos en este punto porque tú lo decidiste. Decidiste que la mejor opción era empezar una relación con Ryoga e involucrar a nuestra hija en esto, Ryoga dijo que estuviste a punto de aceptar ¿Estaba mintiendo? El que yo haya despertado no te detuvo para seguir con él ¿Qué es lo que te detiene ahora?

-¡Tú!-Akane le gritó con lágrimas en los ojos. Intento tranquilizarse pero lo que sentía la estaba dominando por completo.-Siempre has sido tú-dijo ella con un hilo de voz.

Ranma se quedó estático, el corazón le latió como hace tiempo no lo hacía, no pudo evitar soltar un suspiro de alivio y sonrió…

-Yo…quisiera poder ignorar lo que mi corazón siente, quisiera seguir mi vida con las decisiones que he tomado…pero no puedo Ranma…-las lágrimas corrían fluidamente por el rostro de Akane…-además-dijo limpiándose las lágrimas con las manos-no puedo comprometerme otra vez porque…

-porque seguimos comprometidos-Ranma se acercó a ella y con la yema del pulgar le limpió las mejillas –tú eres mi prometida.

-¿Tu que sientes? ¿Me odias?-le preguntó. Ranma negó con la cabeza.

-No voy a mentirte y a decir que no lo intenté, me sentí muy decepcionado y traicionado. Intenté dejar a un lado esto que también me impide avanzar día con día. Pero aún estoy muy dolido por todo esto, por ti, por Hanna…ella es lo más importante que necesito recuperar.

-Lo sé, lo entiendo. Y no me va a alcanzar la vida para ofrecerte disculpas por todo esto.

Ambos sonrieron y él le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja.

-Supongo que…¿ahora estamos bien?

-Lo siento Akane, sé que esperas una respuesta diferente de mi parte, pero yo no llamaría a esto una reconciliación. Hay muchas cosas que se necesitan resolver, tu noviazgo con Ryoga, Hanna…todavía no…no puedo…-dijo él mientras se alejaba.

Akane empezó a sentir frío donde hasta hace unos segundos había estado su tacto.

-Voy a hablar con él, voy a hablar con Hanna, voy a hacer lo que debí haber hecho.

-No espero que hagas todo tu sola, yo también necesito estar presente en su vida. Voy a recuperarla Akane…

Y diciendo esto, el oji azul se alejó un poco de ella. Miró hacia fuera y suspiró.

-Creo que ya es bastante tarde para ambos, necesitamos descansar, mañana será otro día. Descansa- y diciendo esto se giró para aumentar la distancia entre ellos.

-Ranma…-la escuchó gritarle, él se volteó.

¿Se iba a ir así? ¿Por qué le habría gritado? ¿Qué esperaba obtener de él? Debía dejarle en claro que lo que decía era en serio, necesitaba acercarse a él ya, anhelaba la sensación de calidez que tenía cuando él la tocaba, se moría de ganas por estar cerca de él y no iba a dejar que esto terminara así, había estado tratando de esconderse durante tanto tiempo que éste era el momento idóneo para demostrarle que estaba más que decidida a cumplir su palabra.

En unos segundos Akane había disminuido la distancia entre ellos.

-Te amo…dijo en un susurro, mismo que llegó como una melodía a los oídos de Ranma, el aire que movía las copas de los árboles, el silencio ensordecedor que los rodeaba, la tranquilidad del lugar todo se mezcló en un solo momento.

Akane le había tomado su rostro con ambas manos, había sellado sus labios con los de ella y fue ahí cuando él perdió el control, la tomó por la cintura y la apretó a su cuerpo profundizando el beso, sus alientos agitados volvían a mezclarse, ninguno se preocupó por tomar aire, no querían desperdiciar más tiempo, habían estado esperando este momento, lo soñaban, lo deseaban.

Ranma la cargó con facilidad y Akane enredó sus piernas en su cintura, él la llevó a la pared más cercana donde recargó su peso, ella con rápidez empezó a desabotonar su playera que dejó ver esa piel que tantas veces había besado y ese pecho en el que tantas veces había dormido. Ranma se acercó más a ella, haciendo que Akane soltará un gemido, comenzó a besarle el cuello, Akane sentí que todo le daba vueltas ¿Desde qué momento los colores se notaban tan vivos? ¿Por qué su cuerpo estaba tan sensible? La sensación de Ranma besándola le recorría por completo, era una sensación maravillosa, llena de placer y de deseo.

Él empezó lentamente a bajarle el dogi por los hombros, esa piel suave y tersa que tantas veces recorrió con sus labios le invitaba a hacerlo de nuevo. Bajó de su cuello a sus hombros y Akane se retorcía en sus brazos tomándolo de la cabeza indicándole que no le permitía parar.

Y entonces Ranma se detuvo y la soltó repentinamente, Akane aún acalorada le extrañó su comportamiento.

-¿Qué pasa?-preguntó ella.

-Esto no está bien, no podemos hacer esto aquí.

Ella tragó saliva, preocupada por su reacción, tratando de volver en sí, entendió la situación, allá adentro estaba Hanna, sus padres, sus hermanas, si alguno escuchaba algún ruido se arriesgaban a que los encontraran así.

-Todavía hay mucho que necesito hacer Akane, yo lo siento, me dejé llevar.

-No…no tienes qué disculparte, fui yo quien empezó esto, lo siento.

Akane se subió su dogi y Ranma se abotonó su camisa.

-Lo siento…-dijo ella nuevamente antes de volver a sentirse como una tonta, se adelantó y corrió hacia adentro de la casa, subió las escaleras con gran apuro y se metió a su cuarto cerrando la puerta, su respiración era entre cortada, se dejó caer hasta tocar el suelo.

-Se había dejado llevar totalmente por lo que sentía…-y por esa ocasión no sentía que había hecho algo malo, no sentía que se había traicionado así misma.

Ninguno se sentía de esa forma, sólo sabían que iban a tardar un poco más en estar juntos. Ranma necesitaba perdonar y Akane necesitaba actuar.


Les dije que sí era un fic RanmaxAkane xDD. En fin, el día de ayer no pude actualizar porque tuve que hacer otras cosas y ya llegué bastante cansada. Espero el capítulo les haya gustado y si no, de todas formas muchas gracias :)