*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.

*Las letras normales representa el pasado.

*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).

*Las palabras en comillas son los pensamientos.

*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.

Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.


POV Juugo

Observo, desde la ventana, las flores de cerezo caer. El paisaje es admirado por la gente que pasa cerca de él, sacándole fotos.

A mí me gusta esta época, donde el paisaje se llena de flores de cerezo, y hablando de eso me recuerda que muy pronto será el Hanami*

Takagawa-sensei — Interrumpe mis pensamientos uno de mis compañeros.

¿Sucede algo Sakamoto-sensei? — Pregunto, dándome vuelta.

¿A qué hora dijiste que te retirarías hoy? — Su pregunta me desconcierta

A las 16:00 — Respondo — ¿Sucede algo?

Si, es que necesitamos a un profesor más para la ceremonia de bienvenida.

Pensé que ya estaba dicho quienes iban.

Si, pero a último momento Aisa-sensei no pudo venir y necesitamos a alguien más.

Realmente tengo unas ganas de rechazar y decir que tengo algo importante que hacer, pero al mismo tiempo sé que este es mi trabajo, y tal vez quede mal si rechazo.

"Porque Juu-chan es una persona que ayuda siempre a los demás y eso es lo que más me gusta de él" — Recuerdo las palabras dichas, alguna vez. por él.

Esta bien — Respondo

Gracias — Dice Sakamoto-sensei y se va a avisar al director.

Estoy seguro que si me quedo a ayudar a alguien, él no se molestara; aunque solo espero que Hinata-san y Obito-san comprendan mi llegada tarde.

Me acerco a mi escritorio, sobre él hay una foto. La levanto, para verla mejor, en ella se observa a mi antigua banda.

Llegare un poco tarde… — Le hablo a la foto y en especial al chico de cabello negro — Sasuke-kun…

"El fuerte y valiente Juugo"

Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria.

POV Obito

La llegada del fin de semana no pudo ser mejor, me pude desligar un poco de los problemas de la escuela.

Durante el sábado me la pase limpiando mi casa, la cual deje botada por, primero estar buscando trabajo y segundo ocupándome de los asuntos de mis pacientes.

Pero recién me doy cuenta que el limpiar me tranquiliza, aunque muy pocas veces lo hice cuando vivía con mis padres y esa debe la razón por la cual no sabía que eso me tranquilizaba.

Aunque debo decir que no extraño vivir con mis padres, ya que la casa que alquile está muy bien, cerca del lugar donde trabajo, espaciosa, aunque no todo es perfecto en esta vida, siendo que hay un pequeño problema y ese es, el pequeño balcón.

Miro fijamente el balcón, que se encuentra vacío, mi duda era salir o no salir. Tomando valor, abro la puerta de vidrio y cuando pongo un solo pie en el balcón y veo el cielo, un mareo me desestabiliza, provocando que entre rápido adentro.

Lanzo un suspiro y pienso resignado.

"Mejor lo dejo así nomás"

Tal vez ese haya sido el problema más grave que había tenido el sábado, en cambio el domingo tuve a mi mejor amigo metido en mi casa, mientras se quejaba de su nuevo jefe.

— Te digo lo odio a mi jefe — Exclama mi amigo, tomando su segunda cerveza.

— Ya entendí eso — Respondo — Lo que no entiendo es el por que

Mi amigo me mira con se ceja levantada. Decido pasarle otra cerveza y cuando hago eso continua hablando.

— Exige demasiado — Se queja — Y sabes que es lo peor.

— ¿Qué es lo peor?

— Que solamente entro ahí por su padre, incluso es más joven que yo y ya tiene un puesto más alto — Kakashi aún se muestra enojado — Tal vez, tendré que hacer más horas extras y seguro me puedan ascender.

Lo último me llama la atención y con una seriedad, extraña a esas horas, ya que ambos estábamos borrachos, le dije

— Yo te recomiendo que no te sobrecargues de trabajo — Él me mira — Te estresaras y eso es malo para ti.

Kakashi sonríe levemente.

— No te preocupes, para eso tengo a un gran amigo que siempre me ayudara.

— Por supuesto, baka — Le respondo con algo se soberbia y reímos.

La visita de él, tal vez fue la que más tranquilidad me trajo, hacía mucho que no podía hablar con él de manera tan amena.

Aunque a la llegada del lunes, sabía que tendría que hablar con Sasuke, intentar hablar con Hinata y por supuesto hacer todo lo posible de por lo menos conocer al tal Uzumaki-kun.

Cuando llegue al instituto, ya no me sentí un completo extraño. La mayoría de los profesores me saludo en la entrada, otros en la sala de profesores. Por supuesto todo es tranquilidad en la sala de profesores, bueno hasta que llego alguien.

— ¡Uchida-sensei! — Escucho gritar desde atrás mío.

No era necesario darme la vuelta para comprobar de quien se trataba, era fácil. El nuevo profesor de educación física Gai.

A pesar de conocerlo, desde la semana pasada, pude comprobar que a pesar de ser nuevo, se comporta con la gente como si los conociera de hace años, pero eso no es lo que me molesta de él, sino el tono de voz con el cual habla.

— ¡Uchida-sensei le estoy hablando! — Vuelve a gritar

— Ya lo escuche Gai-sensei — Respondo, apretando un poco los dientes.

Su elevado tono de voz, hace que todos mis nervios se crispen.

— ¿Necesita algo? — Le pregunto

— No, solo lo quería saludar — Entonces sentí que algo se rompió.

Siento fuertes deseos de golpearlo, pero después recuerdo que yo soy una persona pacífica y no un salvaje que anda golpeando a la gente.

Escucho su risa, parece que alguien le hizo un chiste y de pronto siento una mano en el hombro; miro al dueño de esta y me encuentro con Asuma-san.

— Se lo que sientes — Dice de pronto — Pero te recomiendo que no lo hagas.

— Yo no iba a hacer nada — Intento sonar con tranquilidad, ya que parece que él leyó mis pensamientos.

— Si — Una sonrisa burlona se forma en el rostro y mientras se va continua hablando — Como tú digas.

— ¡Nos vemos! — Grita Gai, saliendo de la sala de profesores.

— Al fin se fue — Escucho comentar la directora — Ya no soportaba su volumen de voz.

— Tiene razón — Coincide riendo Iruka-sensei — Pero se nota que es muy alegre.

Yo los miro seguir hablando sobre Gai y decido ir a mi oficina.

Realmente ese profesor tiene demasiadas energías en la mañana, me pregunto si se tomara algo antes de venir a la escuela. Nadie a esa edad tiene tanta adrenalina, aunque yo casi nunca tuve ese tipo de energía en la mañana, ni aun cuando era pequeño.

De pronto siento una voces, un poco fuertes, provenientes desde la enfermería. Decido acercarme para ver qué sucede ahí. Mientras estoy llegando, siento las voces con más claridad.

— Te estoy diciendo que tienes que ir clases — La voz parece que es de Shizune-san.

— Pero no quiero ir — La segunda voz, hace que me detenga ¿es Sasuke quien habla? — Además prometo no interrumpir tu trabajo.

— Sasuke-kun, eso me prometiste cuando yo llegue a la enfermería — Si, es Sasuke con quien habla — Y al segundo que me senté, empezaste a hablar.

— Es que no puedo evitarlo — Justifica él.

Decido acércame más y que noten mi presencia ahí.

— Buenos días — Saludo, llamando la atención de los dos y por extraño que parezca, Sasuke esta vez no hizo ningún gesto extraño.

— Llego la cebolla — Dice de pronto Sasuke, provocando que casi caiga.

— ¿Disculpa? — Pregunto desconcertado. Pero no responde mi pregunta y solo levanta los dos hombros.

— Buenos días, Uchida-sensei — Me saluda la enfermera — Disculpe, no era mi intención gritar tan fuerte.

— No se preocupe — Respondo — Pero ¿qué sucede?

— Le estaba diciendo a Sasuke-kun que debe ir a clases

— Pero yo no quiero ir — No sé si es mi imaginación o la voz de Sasuke suena un poco diferente.

— Ella tiene razón Sasuke — La secundo, mientras miro mi reloj, que marca las 08:30 — Ya deberías estar en clases.

La frente de él se frunce y cruza los brazos sobre el pecho, su pose parece la de un niño caprichoso. Lanza un suspiro y se da la vuelta.

"¿Qué le pasa?"

— Al fin se fue — Exclama Shizune-san

— ¿Sasuke hizo algo? — Pregunto algo confuso, ya que toda la semana anterior él hizo lo mismo todos los días, pero ella en ningún momento se quejó.

— Bueno, más bien algo raro paso hoy — Confiesa, mirándome — Sasuke-kun entro a la enfermería como todos los días, pensé que era algo ya común, pero ahí sucedió algo extraño.

— ¿Que sucedió? — Pregunto, algo desesperado que no vaya al punto

— El me dio los buenos días y me pregunto si se podía quedar un rato en la enfermería y que prometía no hacer ningún ruido para molestarme.

— ¿Qué tiene de raro eso?

— Es que las veces que Sasuke vino a la enfermería, nunca me saludo y mucho menos me pregunto si se podía quedar.

— Ya veo — Ahora comprendo su desconcierto

— Pero eso no es todo — Vuelve a hablar, tal cual vieja chismosa — Cuando me puse a leer unos papeles, él de la nada me empezó a hablar. Le dije que estaba algo ocupada, entonces se quedaba callado, pero eso le no duraba ni 1 minuto, siendo que al siguiente volvía a hablar.

— ¿De que hablaba?

— Mmm…creo que de un dorama que vio anoche.

El comportamiento de Sasuke parece que cambio un poco, pero la pregunta es ¿Por qué?

— Sabe — La volteo a ver — creo que Sasuke-kun está un poco mejor.

"¿Está un poco mejor? ¿Sera?"

Miro el pasillo por donde él se perdió.


Después de eso no volví a ver a Sasuke por ningún lado, y tampoco le había podido preguntar a Asuma-san, ya que este se encontraba muy ocupado.

Primero tengo una sesión con Juugo-kun y después con Sasuke, ya que necesitaba devolverle su llavero y no es que no le quería devolver, sino que no tuve tiempo.

Camino hacia mi oficina, luego de no poder encontrar a Asuma-san en la sala de profesores.

A lo lejos veo a Hinata, caminar hacia mí, lo cual me parece extraño, ya que la semana pasada me estuvo evitando todo el tiempo. Pensando que tal vez no me hablara, preferí solo saludarla y seguir mi camino, pero eso no sucedió ni por casualidad.

— Buenos días — La saludo, ella me mira y cuando pasa por lado mío dice en voz baja

— Después usted hágase cargo de lo que hace — Lo que dice, hace que me detenga y la voltee a ver.

— ¿Disculpa? — Pregunto, por si las dudas no escuche mal.

Hinata, quien me da la espalda, se da la vuelta y con los brazos cruzados sobre el pecho me responde.

— No sé qué habrá pasado con Sasuke, pero solo le digo, absténgase a las consecuencias.

— ¿A qué te refieres con consecuencias?

— Yo solo le advierto — Exclama con sus brazos levantados, como si dijera que ella no tiene nada que ver — Porque yo entiendo que usted quiere que Sasuke salga de su depresión y eso implica que él cambie de actitud, la cual estoy segura se arrepentirá de conocerla.

— No entiendo ¿es malo que Sasuke salga de la depresión?

— No estoy diciendo que es malo — Responde — Solo que estoy segura, que después de conocerlo en estado no depresivo, querrá nunca haberlo conocido.

Sus palabras más que aclarar solo crean más confusión, ¿a qué se refería con "su estado no depresivo"?

— Pero…— Cuando estoy a punto de preguntar, ella me interrumpe.

— Si me disculpa, tengo que ir a clases — Y como si nada hubiera pasado, ella se retira con tranquilidad.

"¿Por qué tiene que ser tan complicada?"

Pensando que tal vez le pregunte otra vez, si es que ella va hoy a sesión, decido seguir mi camino y esperar a Juugo-kun.


Takagawa Juugo, es un chico de apenas 15 años, aun así su apariencia le hace parecer de más edad y solo por el simple hecho de medir 1,85.

Incluso era mucho más alto que yo, y eso que soy de una estatura normal. La primera vez que lo vi me sorprendió un poco, ya que pensaba que era alumno del último año y no del primero.

Pero aun con su apariencia, el chico es sensible y siempre parece estar pensar en no llamar la atención, por lo cual yo había deducido que debido a su altura, su autoestima es muy baja.

Sin embargo nadie de tal estatura puede no llamar la atención, así que había que ver cómo solucionar lo de su autoestima.

— ¿Estas inscripto en algún club? — Es la sencilla pregunta que le hago

— No — Su voz no se escucha mucho

— ¿Y por qué?

El chico me mira y luego de pensar mucho, responde

— No se…

— ¿Nunca pensaste en inscribirte en algún club?

— Nunca

El problema es que parecía que Juugo-kun se aleja mucho de la gente.

— ¿Tienes algún hobby?

— Eh…me gusta un poco el básquet ball — Esa tal vez haya sido la respuesta más positiva que me haya dado en todas las sesiones que tuve con él.

— Entonces deberías probar con entrar al equipo de básquet ball — Le sugiero — Con la altura que tienes, estoy seguro que entras rápido.

Quizás me deje llevar por la emociona, ya que la mención de su estatura provoco que su rostro cambiara de expresión y agachara la cabeza en el proceso.

"¿Tanto problema por su estatura?" — Pienso algo cansado

— ¿Qué me dices? — Pregunto, ignorando la expresión de su cara

— Me gustaría, pero…

— ¿Pero qué?

— Ya me inscribí, pero me salí

— ¿Por qué? — ¿Cómo va a renunciar a algo que le gusta?

— Los miembros del equipo, los mayores, son algo intimidantes

"¿Con la estatura que tienes te intimidan?"

Iba a decir algo, pero preferí dejar eso para otra sesión, ahí quizás le pregunte a qué tipo de intimidación fue sometido.

— Entonces — Digo cambiando de tema — ¿Qué te parece rugby?

— No me gusta la violencia — Responde con una leve sonrisa

Este chico seguro no mata ni una mosca, e incluso diría que él llama la atención de todos los tiernos y lindos animales del bosque.

Suspiro, intentando no seguir perdiéndome en mi sarcasmo.

— Así que no quieres entrar a ningún club — Afirmo

— Algo así — Responde este — Pero es que realmente no quiero llamar la atención de la gente, prefiero venir a clases e irme a mi casa.

Bueno él ya había dado su veredicto y tal parecía que nada lo haría cambiar de parecer. Miro mi reloj y faltan como 10 minutos para terminar, entonces decido preguntarle algo que nunca pude.

— Cambiando de tema — Él me mira atento — Asuma-sensei me comento que tú no te integras a la clase.

Su respuesta afirmativa me la da cuando agacha su cabeza, como no queriendo enfrentar ese hecho.

— Y por lo que yo haya entendido, tú me contaste que cuando ibas a secundaria siempre te pudiste integrar a la clase con facilidad.

— Si, tenía un amigo.

— Pues mi pregunta es que si hay alguien o algo que te impide integrarte a la clase.

Él no responde a lo que digo y yo continúo hablando.

— ¿Te llevas bien con todos tus compañeros?

Juugo-kun me mira con su ceño fruncido, agacha la cabeza y responde con un tono de voz mucho más baja, del que venía hablando

— Con la mayoría no tengo problemas…excepto…

— ¿Excepto? — Pregunto, acercándome un poco más, para sí poder escuchar con más claridad su respuesta.

— Me da un poco de miedo…un compañero

— ¿Quién?

— Uchi…Uchiha Sasuke-kun


No sabía si tomar en serio lo que Juugo-kun me había dicho o reír de lo gracioso que sonaba eso.

Ya que lo mires por donde lo mires, sonaba demasiado descabellado. Un chico de 1,85 le tenía miedo a un chico de 1,60 y para colmo mucho más flacucho que él.

Pero aun intente imaginarme la manera que Sasuke tenía de intimidar a Juugo-kun y todas las imágenes que me vinieron a la cabeza, todas era graciosas, siendo la última más graciosa que la primera.

Tanto que sin querer había emitido una risa fuerte en la sala de profesores, provocando que todos me miren y tuve que pedir disculpas.

Cuando pude terminar de reír, Asuma-san entro a la sala de profesores con algunos papales en mano.

Entonces decidí ir, de vuelta, a la fuente más confiable.

— Asuma-san — Lo llamo, él me sonríe. Deja sus papeles y caminamos hasta el sillón.

Cuando nos sentamos, me pregunta que necesito.

— Estuve hablando con Takagawa-kun

— Ah Juugo-kun

— Si, y bueno hay algo que me dijo que me dejo pensando.

— ¿Qué es?

— Él me dijo que le intimida un compañero de clases…

— Sasuke — Me interrumpe él.

— ¿Él te lo conto? — Pregunto algo desconcertado, de que él no haya hecho nada.

— No — Responde — Pero no es necesario que me lo dijera, lo puedo notar cuando estoy dando clases.

— ¿Tan notorio es?

— Bueno, no es como que Sasuke le pusiera chinches a su asiento o le dijera palabras ofensivas.

— ¿Entonces?

— Yo diría que "lo mata con la mirada" — Su respuesta no me lo había esperado.

— ¿"Lo mata con la mirada"?

— Si, mira las cosas se dieron por casualidad — Explica — Juugo es muy alto, así que él sí o sí iría a los asientos del último —Yo asiento con la cabeza, sin entender hacia dónde quiere llegar — Bueno los demás bancos se decidiría por sorteo y adivina a quien le toco justo al lado.

— ¿Sasuke? — Pregunto algo dudoso.

— Correcto — Aunque se sienten uno a la par del otro, no justifica que lo "asesine" con la mirada.

— ¿Y? — Pregunto, esperando que siga hablando

— Bueno desde ese momento que Sasuke le dedica su hermosa mirada — Intento no reírme de su sarcasmo — Pero ahora que lo pienso hoy lo ha mirado más que las otras veces.

Entonces el problema seguía siendo Sasuke, de una u otra manera parece que me veré involucrado por él.

— ¿Deseas verlo? — Escucho una voz femenina hablar de la nada. Levanto la mirada y veo a Kurenai-san mirar la venta, mientras sostiene su taza con café.

— ¿Ver qué? — Pregunto, sin entender de que me habla.

Ella se da la vuelta.

— A Sasuke y Juugo-kun — Dice señalando la ventana.

— Cierto, ellos están en Educación Física ahora — Comenta Asuma-san

Me acerco a la ventana, agradeciendo mentalmente que la sala de profesores estuviera en la planta baja del edificio, y me doy con la sorpresa que esta da directamente con el patio de deportes.

"Eso pasa por no acercarme nunca a las ventanas"

A fuera veo un grupo de chicos, los cuales están separados, mujeres por un lado y hombre por el otro.

En el grupo de mujeres distingo a Hinata, quien mira al grupo de varones, con una expresión seria y sus brazos cruzados en el pecho. A ella se acerca otra chica, la cual reconozco como la amiga de esta. Tal parece que le dice que se concentre en lo que ellas están haciendo.

Sigo la mirada de Hinata y veo a Sasuke parado al lado de Juugo, la diferencia de estatura provoca en mi interior una risa. Si el haberlo pensado había provocado que riera, el verlo era otra cosa.

Intentando disimular, toso un poco. Ambos profesores me miran sin comprender.

— Mira — Dice Kurenai-san

Miro a donde ella señala y efectivamente, como Asuma-san e Juugo-kun habían dicho, Sasuke lo miraba a este último con el ceño fruncido y no es que lo quisiera ocultar, sino que se había parado frente a este, con sus brazos cruzados, como enfrentándolo.

Pero había otro problema y ese era el chico alto, quien miraba el suelo como si fuera lo más entretenido del mundo.

La postura que mantenían los dos, parecía algo extraña, pero aun así muchos de sus compañeros los ignoraban e inclusos algunos miraban entretenidos el "enfrentamiento"

Y la única pregunta que llego a mi cabeza fue

— ¿Por qué los demás los ignoran?

— Al principio le decían algo a Sasuke — Explica Asuma-san — Pero así como que ya se cansaron de decirle y como la cosa no pasó a nada, más que miradas, prefieren dejarlo así.

"Incluso tu" — Pienso mirándolo.

— Yo aún sigo sin entender cuál es esa manía que tiene Sasuke con Juugo-kun — Manifiesta Kurenai-san

En si no tenía coherencia lo que pasaba afuera y la única manera de solucionarlo era hablar con Sasuke.

— ¡Chicos! — Escucho una voz, venir desde afuera, que provoca un escalofrío en mi cuerpo. No necesitaba ver para saber quién era — ¡¿Dónde está su espíritu de juventud?!

Pero tal volumen de voz, provoca que Sasuke lo mire y deje a Juugo-kun, quien aprovecha para huir y esconderse detrás de otro compañeros. Aun así este es tan alto que se logra ver su cara.

Sasuke al darse cuenta que este huyo lo busca con la mirada y cuando lo encuentra, con sus dos dedos señala sus ojos y luego a él, como si dijera "te estoy observando" y se retira a la tribuna, donde se sienta.

Esto último me sorprende, ya que todos los demás empiezan a rodear a Gai-san, quien parece explicarles lo que harán ese día. Sin embargo el único que está sentado en la tribuna es Sasuke, quien se entretiene con su celular.

"Esto es raro"

— ¿Sasuke no hace educación física? — Pregunto algo curioso.

— No — Responde con naturalidad Asuma-san.

— ¿Por qué?

— Ni idea — Vuelve a contestarme — Pero escuche un rumor respecto a eso — Yo lo miro atento — Según escuche dicen que cuando él iba a secundaria, durante la clase de educación física su profesor lo perdió de vista durante un minuto y cuando lo encontró este tenía una herida en la cabeza.

— ¿En serio? — Me asombra que el chico pudiera lastimarse en un minuto.

— Yo lo vi— Comenta Kurenai-san — Yo recuerdo que ese día el dueño se encontraba paseando por la parte de la secundaria, y como tenía que darle un papel fui para allá — Cuenta tal como una historia de terror se tratara y no lo digo por su manera de contar sino por su cara de miedo — Queriendo acortar camino decidí ir por el campo de deporte y ahí lo vi todo.

— ¿Qué viste?

— A Sasuke correr hacia la tribuna y cuando la estaba subiendo, parece que piso mal el escalón y se golpeó la frente — Ella se abraza a sí misma, como si tuviera frio — Aun recuerdo toda la sangre que derramo, casi me da un infarto verlo.

— De la impresión por el golpe — Aseguro.

— No… — Responde seria — Le tengo miedo a la sangre.

Prefiero no hacer comentario al respecto.


Cuando fueron las 11 de la mañana, por extraño que suene, Hinata apareció en mi oficina a horario, sin un minuto de retraso. Esto me sorprendió enormemente, ya que imagine que tendría que ir a buscarla como el día anterior, por lo cual intente que en mi rostro no se notara mi sorpresa.

— Que bueno que hayas venido.

— No se alegre tanto — Responde seria — Solo vine por un favor a Hikari y nada más.

Tal parece que aquí solo vienen por Hikari, pero eso da a entender que ambas tuvieron una plática, así que más que seguro que ya no esta tan enojada.

— ¿Deseas contarme algo? — Pregunto algo inseguro.

— Como ya dije, yo solo vengo por Hikari, no a hablar.

Largo un suspiro, bueno no puedo esperar gran cosa, de por si es un gran progreso que ya venga sola y no tenga la necesidad de buscarla.

Entonces se me viene a la mente, algo que me da curiosidad, sobre sus dos compañeros.

— Dime Hinata… ¿te puedo llamar Hinata? — Pregunto, dándome cuenta que nunca le pregunte si le molestara que la llame así.

— Como usted quiera — Responde, moviendo sus hombros con indiferencia.

— Dime, ¿Qué tal es Takagawa-kun como compañero?

— ¿Juu-chan?

— ¿Juu-chan? — Repito.

— Si, así todos en la clase lo llaman.

— Ya veo…— Así que todos le tienen tanta confianza como para llamarlo "Juu-chan" siendo irónico el apodo por el tamaño de él.

— Es un buen compañero, siempre que puede te ayuda — La manera de hablar sobre él, me desconcierta, ya que yo recuerdo que ella odia a los hombres.

— ¿Él te ayudo alguna vez?

— Si, una vez en la biblioteca no podía agarrar un libro, él me ayudo a sacarlo — Yo asiento con la cabeza — También una vez me presto la tarea, cuando no la pude hacer.

Entonces Juugo-kun, como había pensado, era una persona muy buena; pero entonces ¿por qué razón Sasuke se comportaba así con él?

— ¿Tu sabes por qué Sasuke no se lleva bien con Juugo-kun? — Pregunto directamente.

Ella frunce su ceño, pero no se niega a contestar.

— Ni idea — Responde algo enojada — Ya le dije a Sasuke que lo deje en paz, pero él simplemente no me escucha.

Ahora entiendo por qué lo miraba a Sasuke, durante la clase de educación física.

— ¿Nunca te comento nada?

— Me debe haber dicho algo, pero estoy segura que me olvide. Casi siempre olvido lo que Sasuke me dice.

— ¿Por qué?

— Porque a veces es un tonto — Es la única respuesta que me da.

Cuando estoy a punto de decirle algo, ella mira su reloj y vuelve a hablar.

— Bueno mi tiempo aquí se acabó — La miro sorprendido y dirijo mi mirada al reloj y efectivamente había pasado ya los 45 min.

Ella se levanta, abre la puerta y antes de cerrarla dice.

— Hasta luego sensei.

— Hasta luego — Respondo, sin caer en lo que acaba de pasar.

Esta es la primera vez que tengo una conversación decente con ella, e incluso se despidió de mí. Aunque ahí me di cuenta de algo ella no quiere hablar sobre sí misma, pero no tiene problemas cuando habla sobre Sasuke.

"¿Por qué será? Tal vez tomando un poco de café me ayude a pensar"

Me levanto con la idea de ir a comprar café en la máquina expendedora, ya que aún tengo tiempo antes de que empiece la sesión con Sasuke.


Para cuando volví, Sasuke ya se encontraba adentro de la oficina, lo cual me sorprendió. Había llegado antes que yo a la sesión y bueno eso fue porque yo me fui a comprar un café.

Aun así lo que más me sorprendió fue que tenía el informe que me había dado Shizune-san, el primer día que llegue, el cual casualmente es el suyo. Tan entretenido se encuentra leyendo, que no se da cuenta que yo ya estoy ahí.

— ¿Qué haces? — Digo y mi voz provoca que pegue un pequeño salto en la silla y con una velocidad impresionante tira el informe hacia mi silla, cayendo al suelo.

Se da la vuelta y con una sonrisa, de chico cool, me responde.

— ¿Qué tal?

Yo lo miro fijamente si decir nada, mientras el sigue con la misma pose, como si nada hubiera pasado.

— ¿Por qué estabas leyendo eso? — Pregunto señalando los papeles, aun tirados en el suelo.

Él sigue con la mirada hacia donde señala mi dedo y luego a mí

— ¿Qué cosa? — Su pregunta hace que me dé un golpe mental.

— Tu informe — Respondo serio.

— ¿Tenía ganas de leer algo?

Suspiro, presiento que así estaremos durante un largo rato, yo preguntándole por que lee cosas privadas y él negándolo.

Camino hacia mi silla, levanto el informe y lo coloco sobre la mesa, pero lo escondo en una carpeta.

— Te lo diré por si las dudas no sabes — Aunque dudo que no sepa — Pero estos papeles son informes sobre pacientes y nadie los puede leer, solo yo.

— Prometo no leer nada la próxima vez — Aunque presiento haber escuchado algo parecido esa mañana.

Una vez me siento, lo miro detenidamente y caí en la cuenta de algo. Sasuke llego primero pero hasta ahora no dijo nada malo, ni se quejó. Este me mira fijamente también, pero ninguno dice nada.

— Ya sé que soy hermoso — Dice de pronto él

Su comentario me toma desprevenido.

— ¿Cómo?

— Es que usted me estaba mirando fijamente y pensé que le gustaba — Frunzo el ceño sin entender de qué habla — Pero lamento decirle, que a mí me gustan las mujeres.

Esa fue la gota de rebalso el vaso y sentí como, nuevamente, desee matar a alguien. Pero intento tranquilizarme de nuevo y de pronto recuerdo al Sasuke de la semana pasada, llorando e incluso enojado.

— Pareces un poco diferente esta semana — Cambio de tema

— ¿Ah sí?

— Dime ¿Estas bien? — Cada palabra la digo con precaución, queriendo evitar cualquier cosa que desate su mal humor de la semana pasada.

— Estoy bien — Responde con tranquilidad.

— Que bueno — Digo — Me alegro

Lo último que digo, hace que en su cara se forme una leve sonrisa, pero en si no entiendo que habrá pensado.

— Eso me recuerda — Digo, buscando en uno de los cajones su llavero — Esto es tuyo.

Él mira el llavero que sostengo, con algo de duda lo agarra y lo observa fijamente.

— Me gusta esta foto — Dice luego de un silencio — La tomamos cuando ella se enteró que había entrado a la preparatorio que quería.

— ¿Ella no iba a venir a esta?

— No, ella iba a ir a una preparatoria para mujeres, una de las mejores — Él no quita la mirada del llavero.

Aunque pensé que se pondría a llorar, la manera en la que habla de ella, parece que ya poco a poco lo supera.

— ¿Sabe? — Yo lo miro atentamente — El sábado fui a visitar a sus padres.

Me quedo en silencio para que continúe hablando.

— Cuando ella murió no pude disculparme, incluso no pude ir a su funeral.

— ¿Cómo te fue?

— Bien, incluso me llevaron hasta su tumba y me pude despedir de ella como se debía.

— Eso es algo bueno — Empiezo a hablar — La muerte de alguien muy querido es doloroso, pero lamentablemente hay que aceptar la realidad de que uno sigue vivo y la vida aun continua.

Sasuke asiente con su cabeza y de pronto dice algo que me llama la atención.

— Uchida-san ¿podemos salir afuera?

— Por supuesto.

Cuando salimos, pensé que íbamos a ir al campo de atletismo, pero este cambia el rumbo y terminamos en un pequeño jardín.

Agarra una regadera y se pone a regar las plantas.

— ¿Tú las riegas todos los días? — Pregunto

— La mayoría de la veces — Responde — Sino lo hace Hikari.

— Ya veo — Dirijo mi mirada hacia él — ¿Te gustan las flores?

— No todas — Dice y con su dedo señala una en especial — Pero me encantan los girasoles

— ¿Por qué?

— Mmm…no se — Responde con una leve risa.

— Sasuke — Lo llamo, él me mira y deja de regar las plantas — Dime ¿Qué tal te llevas con tus compañeros?

La sonrisa de Sasuke se esfuma de golpe y siento que el ambiente cambio.

— ¿Por qué pregunta?

— Por que quisiera saber que tal te llevas con ellos…

Sasuke achica sus ojos, como si sospechara de mí.

— ¿Entonces? — Insisto

— Creo que me llevo bien — Miente — Con Hinata y Rika no tengo problemas.

— ¿Rika es tu amiga?

— ¡Sí! — Su rostro muestra emoción — Ella es mi mejor amiga.

— ¿Y tienes algún amigo varón?

Ambos nos miramos y otra vez el silencio se crea. Él mira hacia el cielo, agarra su barbilla con su mano, como si pensara. Yo lo observo algo impaciente que no responda rápido.

— No — Dice luego de pensar un largo rato.

— ¿Y qué tal te llevas con tus compañeros varones?

— También bien, excepto…— No termina de hablar y yo lo miro más curioso.

— ¿Excepto?

— ¿Cómo? — Pregunta como si no entendiera mi pregunta.

— Dijiste que te llevas bien con ellos, excepto…— Muevo mi mano hacia él, diciéndole que continúe lo que estaba diciendo.

— Creo que usted escucho mal, yo me llevo de diez con todos mi compañeritos — Dice con orgullo, pero entonces decido utilizar otro método para que me diga.

— ¿Qué tal Takagawa Juugo-kun? — Su expresión de tranquilidad se evapora de su rostro — ¿Qué tal te llevas con él?

— ¿Podemos hablar de otra cosa? — Pregunta, a mi parecer molesto.

— ¿Por qué quieres hablar de otro tema? —Ahora estamos yendo hacia donde yo quiero — Si me dijiste que te llevabas bien con todos tus compañeros o ¿me equivoco?

— Tal vez… mentí un poco — Reconoce

— ¿Entonces cuál es el problema que tienes con Juugo-kun?

Lanza un largo suspiro, como si se estuviera resignando a hablar.

— Es que me molesta verlo — Confiesa.

— ¿Qué te molesta?

— ¡Su estatura! — Grita enojado.


Su estatura, Sasuke mira a Juugo-kun con desprecio solo por su estatura, realmente este chico cada vez que abre su boca me sorprende de las cosas que dice.

— ¿Entonces lo odia por su estatura? — Me pregunta Asuma-san

— Bueno eso me dijo él — Respondo dándole otro sorbo a mi café — Pensé que algo había sucedido entre ellos, pero no espere que este molesto por eso.

— Yo también pensé lo mismo, por eso el segundo día de clases le pregunte a Juugo-kun si habían ido al mismo curso el año pasado y me respondió que era la primera vez que le tocaba con él.

— Pero sabes que más me dijo

— ¿Qué?

— Que Juugo-kun le robo sus centímetros…

Con lo último que digo, ambos no empezamos a reír. Tal vez lo último que había dicho fue lo que más risa me dio.

— Dios las ocurrencias que dice — Expresa Asuma-san aun riéndose y después de poder parar de reír me pregunta — Entonces ¿qué harás?

—Creo que el problema aquí, es que ninguno de los dos ha hablado debidamente con el otro — Él asiente a mi palabras — Así que mañana lo citare a los dos y hare que se confronten, así se pueda solucionar esta pequeña disputa.

— Espero que se solucione, ya se está volviendo tedioso que Sasuke se la pase mirándolo y no poniendo atención a la clase.

— Descuida, yo creo que mañana esto se solucionara.

Al día siguiente llegue a clases, preparado para lo que fuera que Sasuke dijera. Cuando toca el timbre de entrada, me dirijo hacia la enfermería y luego de comprobar que Sasuke no se encuentra en esta, camino hacia su salón de clases.

Una vez allí, toco la puerta y me abre Kurenai-san.

— ¿Necesita algo Uchida-sensei?

— Si — Respondo — ¿Podría llevarme un ratito a Sasuke y a Juugo-kun?

— Esta bien… — Responde algo insegura — Pero que no tarden mucho.

— Se lo prometo

Ella mira hacia donde están los chicos sentados y los llama a los dos, quienes se levantan algo desconfiados.

Cuando salen los dos, le digo que me sigan y los llevo a mi oficina.

Una vez dentro los hago sentar uno frente al otro, pero Sasuke me mira a mí y Juugo-kun mira sus manos.

— ¿Qué estamos haciendo? — Pregunto molesto Sasuke.

— Sencillo — Respondo y me dispongo a dar las instrucciones de lo que deben hacer — Quiero que ambos se miren a la cara, no a otra parte y que digan que es lo que piensan del otro.

— Que tontera — Expresa Sasuke con los brazos cruzados. Miro a Juugo-kun

— ¿Qué te parece a ti? — El chico parece que no sabe que responde y luego de un rato responde.

— Por mí no hay problema — Sus palabras hacen que Sasuke lo mire con el ceño fruncido.

— Entonces ¿Quién empieza?

Ambos se miran y luego a mí. Nos quedamos callados, yo esperando que alguno de ello empiece a hablar y tal parece que ello espera lo mismo que yo.

Viendo que ninguno empezara, decido dar una ayuda

— Entonces empecemos por mí —Amos me miran atentos — Yo pienso que Juugo-kun es un chico que siempre está ayudando a los demás y que Sasuke se preocupa de regar las plantas, cuando su prima no puede hacer. Ahora ¿Qué piensan ustedes de mí?

— Una persona que escucha atentamente a lo demás — Dice Juugo-kun, yo sonrió en respuesta, pero esta no me dura mucho.

— Usted es como una cebolla.

Ambos miramos a Sasuke, quien esta serio, en ese momento recuerdo que él ya me había dicho eso esa misma mañana, cuando estoy a punto de preguntarle por qué dice eso, él sigue hablando.

— Y él — Lo señala con el dedo a Juugo-kun — Es demasiado alto... ¡Nadie puede ser así de alto!

La tranquilidad de Sasuke se esfuma en un santiamén y se levanta de golpe de su silla, provocando que Juugo-kun retroceda.

— Sasuke tranquilízate y siéntate — Le recomiendo, él me hace caso —Así que solo su estatura te molesta ¿verdad?

— No solo eso — Dice, llamando la atención de Juugo-kun — Todo de él me molesta.

"¿No era solo eso?"

— ¿Qué más te molesta Sasuke?

— Su estatura, que todos los demás lo llamen "Juu-chan" — ¿Esa es una razón para molestarse con alguien? — Se lleva bien con todos en las clases, siempre le piden favores a él y ¡hasta Hinata lo quiere!

Ahora que confeso todas las "razones" por la cual no le agrada Juugo-kun, caigo en la cuenta de algo.

— Sasuke — Lo llamo y este me mira — ¿No tienes envidia de Juugo-kun?

Ambos me observan asombrados, pero Sasuke lo vuelve a mirar a Juugo-kun, lo revisa de pies a cabeza y de pronto confiesa.

— Tal vez…— La manera de decirlo suena como si hubiera encontrado un tesoro.

— Bien, ahora Juugo-kun que piensas de Sasuke — Le pregunto al chico alto, quien aún no cae, en la cuenta que Sasuke le tiene envidia.

— ¿Ahora?

— Si, ahora — Respondo

— Eh…— Mira a Sasuke, quien lo mira sin expresión aparente en el rostro — Disculpa Sasuke-kun — Lo miro sin entender a qué quiere llegar con esa disculpa, ¿tan malo será lo que le dirá? — Yo pienso que eres una persona…una persona…que da mucho miedo.

Este cierra los ojos, yo miro a Sasuke, quien parece que no entendió.

— ¿Qué piensas de lo que dijo Sasuke? — Intervengo

— Que esta errado — Responde tranquilo — Yo puedo ser de todo, un bipolar, un mafioso, un asesino, pero nunca un ninja…

La habitación queda en un completo silencio.

— ¿Sabes que lo que acabas de decir no tiene sentido? —Pregunto

— Creo…— Es la respuesta vaga que me da y de pronto escucho una risa.

Juugo-kun se estaba riendo, Sasuke lo mira sorprendido, pero en vez de enojarse se ríe un poco también.

Bueno por lo menos el mal chiste de Sasuke, suavizo la tensión que había.

— ¿Qué más piensas de Sasuke? — Interrumpo.

— Es una persona admirable — Responde Juugo-kun — Él siempre se encuentra en el top 10 de los mejores de la escuela.

— ¿Tu Sasuke? — Este me mira, y noto que el enojo que tenía al principio de la sesión, se esfumo.

— Creo que él es una buena persona… — Se sincera y me alegra el rumbo que está tomando las cosas — Aunque pienso que debería hablar si algo no le gusta — Juugo-kun muestra sorpresa — Porque cada vez que yo lo miraba mal, se notaba que no le gustaba, pero en ningún momento me dijo algo y pienso que tal vez debería ser más valiente y decir si algo no le gusta.

Él tenía razón, Juugo-kun debería empezar a responder, no solo a bajar la mirada y que cualquiera lo pisotee.

— Él tiene razón Juugo-kun — Coincido con Sasuke

Pero esperen, ahora que lo pienso bien ¿será que Sasuke lo miraba feo, solo para que Juugo-kun se animara a contestarle? ¿Sera que Sasuke estaba pensando en el bienestar de él?

— Tal vez me equivoque — Dice de pronto Juugo-kun

— ¿En qué? — Pregunta Sasuke.

— Quizás sea porque nunca pudimos hablar antes, que me había hecho la imagen de que eras alguien que da miedo — Confiesa el chico alto —Pero todo parece que me equivoque.

— ¿En serio? — Vuelve a preguntar Sasuke.

— Nunca pensé que pensaras de mi de esa manera; tomare en cuenta tu consejo.

Juugo-kun extiende su mano hacia Sasuke.

— Espero que desde ahora nos llevemos bien y si se puede lleguemos a ser amigos

— ¿Amigos? — Pregunta desconcertado Sasuke

— Si, amigos — Dice sonriendo

Sasuke mira su mano detenidamente y luego se la extiende hacia su compañero. Doy por finalizada la sesión en el momento en que ambos estrecharon sus manos. Se había solucionado el problema.

Cuando ambos se levantan para irse, le digo a Sasuke que se quede un segundo más. Una vez solos le hago una pregunta, para asegurarme de que realmente todo estuviera bien.

— ¿Entonces ya dejaras de molestar a Juugo-kun?

Él me mira tranquilo.

— Tendrá que ser…— Responde.

— Dime Sasuke, tú cuando lo enfrentabas con la mirada, era solo para ayudarlo a que tuviera confianza en sí mismo ¿verdad? — Este se queda mudo por un rato.

— ¿De qué habla?

— De que parecía que hacías eso, no porque te molestara, sino porque lo querías ayudar o ¿me equivoco?

— Se equivoca — Contesta sincero — Yo realmente lo estaba enfrentando, pero como hasta ahora nunca me dijo nada, ya me estaba cansando de hacerlo…

— Espera — Detengo su discurso — Quieres decir que ya no lo ibas a molestar.

— Por supuesto que no — Responde — Ya le dije me estaba ya aburriendo de hacer lo mismo todos los días.

"¿Entonces para que perdí el tiempo haciendo esto?"

— Pero después de esto, mi imagen sobre él cambio mucho — Confiesa.

Luego de eso, Sasuke se va junto con Juugo-kun a clases. Bueno por lo menos sirvió para algo esto.


Cuando entro a la sala de profesores, esta se encuentra en completo silencio, algo extraño ya que esa misma mañana todos estaban animados. Camino hacia Asuma-san, quien se encuentra sentado en su lugar, con una expresión lúgubre en el rostro.

— ¿Sucede algo malo? — Pregunto, este me mira

— Casi nada — Responde cambiando rápido de expresión — ¿Qué tal te fue?

—Bien — Respondo algo desconcertado — Los dos aclararon las cosas y esperemos que Sasuke ya no lo moleste.

— Eso espero yo también — Dice él.

— ¡Si ustedes no hacen nada, yo tomare las medidas necesarias! — Escucho salir un grito, desde detrás de la oficina de la directora.

— ¿Qué sucede ahí dentro?

— Es la vicepresidenta del comité de padres — Responde serio.

De pronto se siente la puerta abrirse y sale de ahí dentro una mujer, de unos 40 años, se nota que está furiosa. Todos la miramos, sorprendidos de lo furiosa que parece estar.

— Señora — Lo llama Tsunade-san. Esta se da la vuelta.

— Yo ya dije lo que tenía que decir, ahora solo depende de ustedes — Y con esto se termina yendo.

— ¿Qué fue lo que paso? — Le pregunto a la directora, pero esta no me contesta.

— Asuma-sensei venga a mi oficina — Es lo único que dice y vuelve a entrar.

— ¿Ahora qué pasa? — Insisto. Asume-san se levanta de la silla.

— ¿Recuerda lo que le dije sobre que mi clase es ignorada?

— Que era ignorada por estar Sasuke en ella — El asiente con la cabeza y antes de perderse a dentro de la oficina dice.

— Bueno, ya empezamos con los problemas.

Sus palabras me hacen preguntar

"¿Qué problemas?"


POV Obito

Me había preguntado a que se refería con que los problemas estaban empezando, y es que realmente ni me esperaba lo que estaba por suceder.

La manera con la que esa mujer se había enfurecido ese día, me había molestado, ¿realmente tenía que referirse a él de esa manera?

A mi parecer y estoy seguro que Juugo-kun piensa lo mismo, ella estaba muy equivocada.

Pero eso me recuerda, que la relación entre Sasuke y Juugo-kun, luego de eso había mejorado un montón. Se terminaron convirtiendo en grandes amigos y recuerdo que cuando le volví a preguntar a Sasuke sobre que pensaba de él, me dijo con una sonrisa.

Un gran amigo, en quien siempre puedes confiar — Su sonrisa se ensancho esa vez — Para mí él siempre será el fuerte y valiente Juugo.

Ambos pensaban de la misma manera.

Ambos confiaban en el otro.

Ambos eran amigos.


Aclaraciones:

*Hanami: Periodo en que florecen los cerezos (Sakura) y en el que los japoneses, desde finales de marzo a principios de abril, acuden en masa a parques y jardines a contemplarlo.


Hola! aquí traje el capitulo 4, el cual trata mas sobre la presentación del personaje de Juugo, así como una pequeña introducción sobre lo que tratara el próximo capitulo.

Quisiera agradecer los reviews de:

*Chi Uzumaki: Que bueno que te haya gustado, la historia de la novia de Sasuke quedara estancada, pero aun hay cosas que no se saben sobre su relación que serán reveladas mas adelante y puede ser que en un futuro, escriba un poco como fue la historia de ambos.

*Shiro5580: Me alegra que te vaya gustando la historia, en cuanto al SasuHina, aun falta desarrollar mucho sobre la relación un tanto particular que tienen los dos y sobre Naruto, creo que tardara en aparecer, pero cuando aparezca se explicara por que razón, a pesar de ser compañero, nadie lo nombra.

Sin mas que agregar, espero que les haya gustado el capitulo.

Saludos! ;)