*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.

*Las letras normales representa el pasado.

*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).

*Las palabras en comillas son los pensamientos.

*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.

Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.


POV Obito

Luego de salir del café, decido tomar el autobús así llegue de manera más rápida al punto de reunión.

En mi caminata hacia la parada, mi celular empieza a sonar; cuando me fijo quien me llama, la foto de mi hijo aparece en el aparato.

Tomando aire, contesto la llamada.

— Hola papá — Escucho del otro lado.

— Hola Mamoru — Respondo con voz monótona.

Se crea un pequeño silencio, el cual decide romper.

— ¿Todavía sigues enojado?

— ¿Tu qué crees? — Es mi única contestación — Yo aún sigo sin poder llegar al punto de reunión y faltan minutos para que sea la hora.

— ¡Pero ya te lo dije papá! — Exclama él — Tsubame tuvo la culpa que chocara tu auto.

— No vengas a echar la culpa a nadie más, primero, quien conducía el auto eras tú y no ella; y segundo él que tuvo problemas con la policía fui yo, ya que tu aun eres menor de edad.

— Lo sé — Exclama — Ya te pedí disculpas, por haber tomado el auto sin tu permiso, además que Tsubame fue la que me distrajo

— Aun así, deberías empezar a comportarte como un adulto y hacerte responsable de lo que haces.

— Eso ya me lo dijiste — Se queja — Por eso estaba pensando en pagar el mecánico, bueno con la ayuda de Tsubame.

Su declaración me toma desprevenido, que mi hijo irresponsable, se haga responsable de algo, me pareció de lo más extraño, que lo único que atino a decir es.

— ¿Qué te prometió tu madre?

— No me prometió nada —Responde — Fue algo que decidí, luego que tú me dieras ese sermón sobre ser responsable y esas cosas.

Bueno, por lo menos le llega algo, de las charlas extensas que tenemos.

— Esta bien — Acepto — ¿Pero a que mecánico lo vas a llevar?

— Justo para eso te llamaba. Quería saber el número del mecánico a donde lo mandas.

— Su número me lo mando por correo, revisa en mi notebook — Digo

— ¿No lo tienes en tu celular?

— No, no tuve tiempo de hacer eso — Respondo, sin querer ahondar en la razón por la cual la mayoría de mis contactos no los tengo en mi lista del celular — Así que busca ahí y cuando lo encuentres me llamas.

— Ok papá — Responde

— Por cierto — Interrumpo antes que corte la llamada — ¿Y tu madre?

— ¿Mamá? — Pregunta — Creo que tuvo que ir a la escuela a dejar algo.

— Bueno, espero llegar antes que ella.

— Como sea señor obsesivo — Dice y corta la llamada.

Miro mi celular con el ceño fruncido, eso era lo que mi hijo había sacado de mí, su sinceridad. Largo un suspiro, agradeciendo que en realidad el choque que esos dos habían tenido, no llegara a nada grave.

De repente la potente voz de una mujer me llama la atención; cuando miro de donde proviene la voz observo como una mujer habla con otra, mientras un niño tira el vestido de la primera.

— Mamá — Lo escucho decir al niño — Vámonos.

— En un momento cariño, ahora estoy hablando con una amiga — Le responde en todo dulce la mujer — Como te decía…

No puedo evitar ver al niño, quien se empieza a saltar en desesperación, al minuto empieza a quejarse.

— Ya para — Lo reta la madre y la mira a la otra mujer — Disculpa, es que a veces se comporta de manera inquieta, odia quedarse quieto en un lugar.

La otra mujer reacción en una risa y comenta.

— Pequeñito pero es como una bomba

— Algo así — Comenta la madre — Su padre lo llama diablillo…

Sigo mi camino, sin poder evitar pensar que quizás el niño tenga hiperactividad y por tal razón no se puede quedar quieto mucho tiempo, pero lo último que dijo hizo que recuerdo vinieran a mi cabeza.

La imagen de Sasuke aparece en mi cabeza, con la apariencia de un chico de 15 años. Yo olvide completamente el momento en el cual lo empecé a llamarlo de esa manera a él y mucho más la razón por la cual cada vez que pensaba en él, en mi mente lo llamaba así.

Realmente no recuerdo cual fue el día que lo empecé a llamar…

"Pequeño demonio"

Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria.

Como había dicho Fujioka, había sacado a su hijo de la institución y dejo de donar dinero, además agregando que haría mala propaganda sobre aquí. Aunque realmente eso no le importo mucho al director.

Lo mismo pasó con Sawada-san, la presidenta, quien mando una carta al dueño por los inconvenientes causados, pidiendo disculpas y manifestando que esperaba que nada más sucediera de ahora en adelante.

Después de ese suceso nada extraño había sucedió, por lo cual le pude consultar a Asuma-san sobre Uzumaki-kun. Respondiéndome que el día de hoy iba a llamarla a su madre y que la citaría para pasado mañana.

En conclusión todo era normal, excepto por que en este momento me encuentro parado, casi petrificado, en la puerta de mi oficina.

Miro todo la habitación sin poder llegar a comprender.

"¿Por qué la decoración cambio de un día para otro?"

Un enorme cartel con las palabras "Figth", me llama mucho más la atención, que la lámpara, el sillón, donde me siento, sean de un color un tanto chillon.

— ¿Qué demonios? — Susurro

— ¿Le gusta? — Escucho una voz a mi lado.

Me doy la vuelta y me encuentro a Sasuke, sonriendo, luego vuelvo a dirigir mi mirada hacia la habitación, mientras reproduzco la pregunta que me hizo el chico.

— ¿Tu hiciste esto? — Pregunto tranquilo, señalando la habitación.

— Si — Exclama feliz — ¿Qué tal quedo?

Empiezo a reír levemente, intentando ocultar la molestia que estoy sintiendo. Coloco mi mano sobre su hombro y veo que él también se ríe conmigo.

— No era necesario que hicieras esto — Digo — Ya que, en lo personal, me gustaba la forma en la que estaba.

— Pero es que le faltaba color — Justifica — Si quiere hacer que la gente se ponga feliz, nada como un naranja chillón para la decoración — Con sus brazos señala la habitación y muestra una gran sonrisa

Intento tranquilizarme, mientras siento que más me estoy exasperando por la situación.

— A ver como digo esto — Digo, pensando en que decirle al chico sonrisa — Gracias por preocuparte por intentar darle un poco de vida a la habitación gris, pero no era necesario.

— Por supuesto que lo era — Responde — Es una forma de agradecer.

"¿Agradecer? Preferiría que no me agradezcas nada"

— No sé qué tienes que agradecerme — Contesto riéndome levemente, para ocultar mi enojo — Pero preferiría que volviera a como estaba antes.

Observo como la sonrisa de Sasuke se esfuma y mira hacia el suelo. Su extraña reacción me llama la atención.

— Esta bien — Escucho que responde — Cuando termine mi primer periodo vendré a arreglarlo.

Entonces me llega una duda.

— Sasuke — Lo llamo, haciendo que me mire atentamente — ¿En qué momento entraste a mi oficina?

— Esta mañana — Responde tranquilo. Miro hacia el picaporte y observo como mi llave cuelga de esta.

— Pero si estaba cerrada con llave.

— Es que no le conté mi especialidad — Dice volviendo a su tono feliz

— ¿Especialidad?

— ¡Sí! — Exclama feliz — ¡Puedo abrir puertas sin la necesidad de una llave!

Lo observo fijamente, este niño se había atrevido a abrir la puerta de mi oficina, la cual contiene muchos papeles importantes, sin mi permiso y lo peor había decidido decorarla con extraños objetos de colores demasiados chillones.

— Sasuke — Lo vuelvo a llamar, pero esta vez serio — Si vuelves a abrir esta puerta sin mi permiso, le tendré que avisar a Asuma-san.

Siento que él pega un pequeño salto.

— ¿Asuma-sensei? — Dice y empieza retorcer sus dedos — Si no le dice nada a él, prometo no volver a hacerlo.

— ¿Lo juras? — Pregunto

— ¡Lo juro! — Exclama, colocando su mano hacia arriba, como si jurara en un juicio.

De pronto se escucha el timbre de entrada, como una salvación para esta situación.

— Me tengo que ir — Dice él — Mas tarde vengo

Dicho esto se retira caminando tranquilo, pero a los cinco pasos que da empieza a saltar y mientras se va escucho que dice...

— I wanna be a pop star (Quiero ser una estrella pop)

"¿ I wanna be a pop star? Que chico más extraño"

Luego de ver la habitación, decorada con objetos naranjas, decido ir a la sala de profesores e intentar tranquilizarme. Ahí me encontré con Gai-san, quien se encuentra tomando un café.

— ¿Qué tal Uchida-sensei? — Me pregunta con demasiada efusividad.

— Algo bien — Respondo.

— ¿Por qué algo? ¿Le sucede algo malo? — Esto último lo dice invadiendo un poco mi espacio personal.

— Nada malo, solo que Sasuke decoro mi oficina de manera extravagante— Responde, retrocediendo un poco.

— Algo típico de Sasuke — Exclama en medio de su risa

— ¿Típico? — Pregunto con más interés.

— Si, a veces sale con cosas un poco extrañas — Dice riéndose — Recuerdo que el año pasado había pintado mi auto.

Lo miro asombrado, por la manera tranquila en que tomaba el hecho que Sasuke había pintado su auto.

"Si hubiera sido mi auto lo mataba"

— Espera ¿el año pasado? — Lo miro sin comprender — Pensé que este año recién empezabas a trabajar aquí, como yo.

— En la parte de la preparatoria, si — Responde — Pero yo me encontraba trabajando en el nivel secundario, el año pasado

— ¿Por qué te cambiaron?

— Por Sasuke

— ¿Sasuke? — ¿Que este niño es el centro de todo ese lugar?

— Si, me llamaron luego que el profesor anterior renunciara.

— ¿Por qué renuncio?

— Ni idea, solo sé que el dueño me pregunto si me animaba a trabajar con los chicos de preparatoria, además así Sasuke no se sienta incómodo con un nuevo profesor.

— Ya veo — Respondo

Pero espera un segundo, si Gai-san dice que él trabajaba en secundaria y tal parece que era el profesor de Sasuke, eso quiere decir que…

— ¿Te puedo preguntar algo? — Pregunto con algo de desconfianza.

— ¡Por supuesto! — Exclama

— Escuche que el año pasado Sasuke salió muy lastimado en una clase de educación física — Observo como frunce su ceño — ¿Eras tú el profesor que lo perdió de vista?

— ¡¿Cómo sabes?! — Grita mirando hacia todos lados.

Siento las miradas de algunos profesores sobre nosotros, y con una reverencia les pido disculpas.

— ¿Puede bajar un poco tu volumen? — Le digo, pero él simplemente no me escucha.

— ¿Quién te lo contó? — Pregunta con pánico

— Kurenai-san — Responde algo sorprendido de su reacción — Ella dijo que lo vio.

La expresión que pone me da un poco de gracia, ya que sería la primera vez que no lo veo feliz.

— Pensé que de eso la gente ya se había olvidado —Comenta

— Ella contó su versión, pero estoy algo curioso sobre que paso realmente — Digo mirándolo fijamente.

Él mira hacia arriba, como si se pusiera a recordar.

— Esto paso cuando Sasuke iba a primer año de secundaria— Empieza a narrar — Recuerdo que ese día, por proposición de los alumnos, decidí hacer un pequeño partido de futbol, elegí a los capitanes de los equipos y ellos empezaron a elegir a sus jugadores.

— Déjame adivina — Lo interrumpo — A Sasuke nadie lo escogió.

— En realidad no, Sasuke fue elegido por que era rápido corriendo, así que pensaron que eso ayudaría algo al juego.

— Pero… — Lo incito a que siga hablando

— Al minuto de empezar el partido, pateo a propósito a uno de sus compañeros — Comenta tranquilo.

— ¿A propósito?

— Si, en un principio pensé que fue un error, pero él mismo dijo que lo había hecho a propósito, así que se decidió sacarlo y colocar a un chico que no pudo entrar.

— Lo hizo, porque no quería jugar — Lo miro, esperando que confirme lo que estoy diciendo, haciendo que él sonriera.

— Parece que sí, ese era su propósito.

— ¿Entonces?

— Seguimos jugando y a los minutos, escuche el grito de las chicas — Yo lo miro atento y algo sorprendido que hable de manera normal y no grite — Cuando me di la vuelta, Sato-san me llevo corriendo a la tribuna y ahí lo vi — Deja hablar y suspira — La cara de Sasuke está llena de sangre, realmente no podía creer que en un minuto se hiciera tal herida. Por suerte Sato-san y Hitomi-san me ayudaron a llevarlo a la enfermería.

"¿Hitomi-san? Cierto que ese es el apellido de la ex novia de Sasuke"

— ¿Nada grave le paso? — Pregunto

— Lo llevaron al hospital y le hicieron como 4 puntos.

— ¿Tan fuerte fue el golpe?

— Así parece, según lo que me contó Hitomi-san, que lo estaba viendo, que Sasuke empezó a correr mientras subía y de un momento a otro perdió el equilibrio y termino golpeándose la cabeza con un escalón. Así que por ahora él no hace nada en mi clase, y siempre lo vigilo que este sentado y no haga algo imprudente

— Ya veo — Digo, pensando en lo fastidioso que deber ser estar vigilándolo todo el rato — Te debe cansar vigilarlo

Él empieza a reír.

— Para nada — Comenta en medio de la risa — Es divertido ver a Sasuke, espera un poco y ya sabrás lo que es él.

No sé si sentirme tranquilo, porque de cierta manera sus palabras me hicieron recordar lo que Hinata me había dicho la semana anterior

"Absténgase a las consecuencias"


Luego que empezara el segundo periodo, decido ir a ver mi oficina. Como Sasuke prometió, había sacado la mayoría de los adornos, dejando la habitación de un color gris.

Una vez sentado, empiezo a acomodar unos papeles y de pronto siento golpes en la puerta.

— Pase — Doy permiso.

La puerta se abre y veo a Hikari entrar a la habitación.

— Buenos días Obito-san — Me saluda.

— Buenos días Hikari — Respondo — ¿Qué te trae por aquí?

— Por lo que me dijo antes de ayer — Dice, pero yo frunzo el ceño sin entender a qué se refiere — Que venga cuando tenga tiempo.

— Cierto — Exclamo acordándome de lo que había dicho — ¿Que te trae?

— Escuche por Rika-chan que usted ayudo a Sasuke a hacer un amigo

— Si es por lo de Juugo-kun, en realidad yo solo quería que no hubiera malos entendidos entre ambos — Confieso.

— Ya veo — Contesta con una sonrisa —Pero igual gracias a eso, él tiene un nuevo amigo.

— ¿Él nunca tuvo mucho amigos? — Pregunto interesado.

— Realmente no — Responde — Desde que somos pequeños que ha estado pegado a mí, bueno hasta que aparecieron Hina-chan y Rika-chan.

Lo que dice me llama la atención.

— ¿Eso te molesta? — Mi pregunta la sorprende y al momento responde.

— No, por supuesto que no — Exclama — Más bien me alegra que él pueda tener sus propios amigos.

— Ya veo.

— Además ellas dos son un gran apoyo para él, también estoy agradecida con ellas dos — Confiesa con una voz suave

— Se nota que lo quieres mucho — Aseguro.

— Él y Souske son lo único que me queda — Sus palabras, me hacen recordar que su madre había muerto y me sale una curiosidad.

— ¿Me puedes contar sobre tu hermano?

Ella me mira y al instante de preguntarle eso, su rostro muestra una sonrisa, casi parecida a la de Sasuke.

— Por supuesto — Dice feliz — Souske tiene cinco años, ahora mismo está yendo a kínder, es un niño muy alegre y a veces me sorprende lo inteligente que es.

La forma que se expresa de su pequeño hermano, se nota que ella lo adora mucho.

— ¿Qué tal se lleva con Sasuke?

— De diez, Souske casi no lo deja y siempre van juntos a todos lados

— ¿En serio?

— Si, Sasuke a veces dice me voy a tal lado y Souske siempre sale corriendo detrás de él.

Se nota que ellos, a pesar de no tener padres, llevan una vida relativamente normal y feliz. Pero entonces recuerdo algo que había dicho Sasuke, la vez pasada.

— ¿Quién lo va a dejar al kínder? — Le pregunto.

— A veces yo y otras veces Sasuke — Responde

Bueno, tal parece que esa vez que llego tarde él no había mentido.

— Por cierto — Decido cambiar de tema — ¿Por qué estuviste ocupada estos días?

Ella empieza a reír, como avergonzada.

— Estuvimos practicando para un evento deportivo, aun no sé dónde se realizara, pero será en como dos días.

— Espero que te vaya bien — Le deseo suerte.

Entonces ella empieza a explicarme sobre como practica y también me comenta sobre Gai.

Y cuando me di cuenta, los 45 minutos ya habían pasado. Hikari se despide de mí y promete volver, cuando ya haya acabado lo del evento deportivo.

Miro mi reloj y espero a que venga Sasuke, el chico decorador de interiores. Aunque no tuve que esperar mucho, ya que la puerta se abre, sin haber sido tocada antes.

— ¿What's up Obito-san? (¿Qué onda óbito-san?)— Es lo primero que me dice él.

Lo miro sin entender a qué se debe el cambio de idioma.

— Hola, otra vez, Sasuke — Respondo, mientras él se sienta frente a mí — Por cierto, gracias por poner todo como estaba antes.

— De nada, pero yo — Observa la habitación — Hubiera preferido otro color.

Algo cansado que sigamos hablando sobre el diseño de mi oficina, la cual no hizo ningún cambio desde que Sarutobi-san me la dio, decido darle un poco de esperanza al chico.

— Tal vez en unos meses cambie el color de la pared — Tal parece que mi respuesta funciono, ya que él sonríe; entonces decido cambiar de tema — Por cierto, note que esta mañana estabas cantando un tema.

— ¿Pop Star*?

— Si, ese — Respondo, recordando el nombre del tema y quien lo canta — Me estaba preguntando, ya que note que eres bueno en el canto, a ti ¿te gustaría ser cantante?

Sasuke coloca su mano en su barbilla y se pone en pose de pensador.

— En realidad antes quería ser un rapero como Verbal* — Contesta — Pero no me gusta su manera de vestir.

Bueno tiene un poco de razón, ese hombre tiene una forma particular de vestir, aunque aun así esa no es una razón fuerte para ya no querer ser eso.

— Entonces ¿Qué quieres ser ahora?

— No sé, tal vez un investigador paranormal

"¿Un investigador paranormal? ¿Eso si quiera es una profesión?"

De pronto me sale una duda, busco en mi escritorio el informe, que me había dado Shizune-san, de Sasuke. Todo esto ante la atenta mirada del menor. Reviso la parte de los datos y noto que solamente dice el nombre del padre y no de la madre.

Decido primero comprobar si la persona que aparece como padre, sigue con vida, ya que él solamente vive con sus primos y en ningún momento menciono a su padre.

— Dime Sasuke — Lo llamo, haciendo que me mire fijamente — ¿Tu padre está vivo?

Su expresión me llama la atención, su sonrisa se había esfumado al momento de mencionar a su padre. Baja la mirada, pero cuando vuelve a mirarme, aparece su sonrisa y me responde.

— ¿Quién?

Su respuesta me toma desprevenido, no pensé que me fuera a responder con una pregunta.

— Te pregunte si tu padre sigue con vida.

— ¿Fugaku-san? — Vuelve a preguntar — Sigue vivo

— ¿Fugaku-san? ¿Lo llamas por su nombre? — Lo observo detenidamente, en espera de algún gesto que me indique algo.

— Si — Responde mirando a otro lado

— ¿Por qué lo llamas así?

— No sé — Responde levantando sus hombros — Ya me acostumbre a decirle así.

— Pero es raro que un hijo llame a su padre por su nombre — Explico.

— No sé — Es la única respuesta que me da.

— Pero debe haber una razón — Indago.

Él se queda callado un rato, mirando hacia la ventana y de pronto habla.

— ¿Podemos hablar de otra cosa?

Esa simple frase que dijo, me da la pauta que la relación entre él y su padre es mala, pero quizás en otro momento le vuelva a preguntar la razón por la cual lo llama por el nombre.

— Esta bien — Respondo

Entonces como arte de magia, la expresión de Sasuke vuelve a cambiar y me hace una pregunta que me desconcierta.

— ¿Qué color le gusta? — Frunzo el ceño ante su pregunta.

— ¿Cómo? — Pregunto, queriendo comprobar que no escuche mal.

— ¿Qué color le gusta? — Repite su pregunta — A mí me gusta el color azul

Lo observo sin entender a qué viene esa pregunta.

— El negro — Respondo

— Ok — Dice y se levanta de la silla.

— Espera — Digo, sin entender por qué se levanta de la silla.

— Ya se cumplió el tiempo — Contesta, señalando el reloj de la pared.

Miro el reloj y como había dicho Sasuke, el tiempo había acabado.

— Nos vemos mañana Obito-san — Dice Sasuke yéndose.

— Nos vemos — Es lo único que atino a decir.

La puerta se cierra, mira esta durante un tiempo, pensando que Sasuke tal vez tenga más problemas de los que había pensado. En si era extraño la manera que se refirió a su propio padre y más aún era el hecho que siguiera con vida, y no se esté haciendo cargo de su hijo.

"Que familia más extraña" — Pienso.

Ahora tengo que lograr que me hable sobre su padre y el por qué no vive con él.


Cuando toco la hora del almuerzo, decido ir a la cafetería a comprarme un pan, pero en mi caminata hacia el lugar, una escena me llama la atención. A lo lejos venia venir a Hinata junto a Sasuke, pero parece que la primera lo estaba regañando de algo.

Queriendo saber de qué hablan, pero sin que ellos me noten, entonces me coloco debajo de las escaleras, mientras siendo sus voces más fuertes.

— ¡¿Cómo te pudiste olvidar los almuerzos?! — Exclama, al parecer enojada, Hinata.

— Es que estaba ocupado en otra cosa — Responde tranquilo Sasuke.

— ¿En qué cosa? — Le pregunta

— Ya sabes, en eso que te hable anoche.

De pronto ya no siento las pisadas, tal parece que se detuvieron.

— Te lo digo en serio Sasuke, no te involucres mucho, que estoy segura que no sacaras nada — Comenta ella, provocando que me pregunte a que se referirá.

— Descuida Hinata, yo estoy seguro que es como yo pienso.

— En serio Sasuke, dudo que ese tipejo entienda algo.

"¿Tipejo? ¿A quién se referirán?" — Pienso.

— Aun sigo preocupado por lo de la clase de literatura — Dice de pronto Sasuke.

"Que rápida manera de cambiar de tema"

— Sasuke, aun no terminados de hablar sobre…— La frase de Hinata se corta y me pregunto la razón, hasta que escucho un resoplido y vuelve a hablar — Ah…que importa.

Lo último sonó como algo cansado, tal parece que esa es la forma de hablar de Sasuke.

— ¡Pero en serio Hinata! — Exclama Sasuke — Aun no entiendo a qué se refiere el libro

— Sasuke — Lo llama ella — Ya te dije el libro no tiene doble sentido y muchos menos un trasfondo en su historia ¡además son solo poemas!

Se reanudan las pisadas, pero esta vez más fuerte.

— ¡Pero en serio estoy preocupado! — Vuelve a exclamar el chico.

Las pisadas se detienen otra vez.

— Lo se Sasuke — Responde ella — Pero eso no es justificación para que te metas en mi cama a la madrugada.

Lo último que dice me llama la atención.

— Es que no podía esperar hasta que amaneciera — Dice en voz baja. Se escucha un suspiro y de vuelta las pisadas.

— Te entiendo Sasuke, pero la próxima por lo menos espera hasta que me levante ¿sí? — El tono de voz de Hinata, cambia de una manera drástica, de ser una voz como enojada, se escucha más como si fuera dulce.

"Que extraño" — Pienso

— Ahora vamos a buscar, que con esta charla no estamos tardando — Habla de vuelta ella.

— Ok — Responde Sasuke.

La pisadas vuelven a sonar por el pasillo y cuando veo que pasan las escaleras, salgo de debajo de estas. Miro hacia los se fueron, los observo como corren y que además de eso van de la mano.

Con la idea de preguntarle a Hinata, sobre sus sentimientos hacia Sasuke, sigo el camino hacia la cafetería.

Luego de comprar un pan, decido comer en la sala de profesores. Ahí por una extraña razón, me encuentro solo.

"Me pregunto dónde estarán los demás" — Pienso algo desconcertado.

Sin realmente querer averiguar con la directora, sigo comiendo mi "almuerzo". A los minutos siento mi celular vibrar.

Lo reviso y veo que me acaba de llegar un mensaje de mi hermana, con un archivo adjunto. Con curiosidad abro el mensaje y lo que veo me desconcierta.

En la foto aparece una mano con un anillo en el dedo anular y en el mensaje dice: "¿Sabes qué significa esto?"

"¡¿Significar?! Qué se yo" — A veces desearía que mi hermana sea más específica con sus mensajes — "¿Pero que podría significar eso?

Me pongo a pensar detenidamente, olvidando mi almuerzo en la mesa.

"¿Sera que quiere un anillo de regalo?" — Deduzco

— ¿Sera que se va a casar? — De la nada escucho la voz de otra persona, provenir desde atrás mío.

Pego un salto de la silla, ya que si lo recuerdo, me encontraba solo en la sala. Rápido me doy vuelva y me encuentro con Sasuke.

— ¿Sucede algo? — Me pregunta

— ¿En qué momento entraste?

— Hace un segundo e incluso toque la puerta— Responde, señalando la puerta — Pero como usted no escuchaba, decidí pasar.

En ese momento recuerdo lo que me dijo, dándome a entender que él había leído el mensaje que me mando mi hermana.

— ¿Casar? — Le pregunto

— Si, ya que me recuerda al anillo que tiene la esposa de Taku-san.

Miro mi celular, si mi hermana se está por casar, eso quiere decir que alguien se animó a proponerle matrimonio y en lo personal no creo que sea eso, así cuando vuelva a casa la llamare y le preguntare directamente.

— Por cierto ¿Qué haces aquí? — Le pregunto

— Venia a preguntarle algo a Kurenai-sensei — Contesta, mostrándome un pequeño libro — Pero parece que no está — Añade, mirando la habitación.

— Cuando llegue, no había nadie —Comento

— Ya veo — Dice él y de repente siento que me quita el celular.

— ¿Qué haces? — Pregunto molesto que me haya quitado el celular.

Sasuke no me responde y observo como acerca la parte de arriba de mi celular, junto al suyo.

— ¿Me puedes decir que haces? — Vuelvo a preguntar.

— ¿Qué no lo ve? — Él no quita la mirada de ambos celulares — Estoy agregándolo a mis contactos a través de infrarojo.

— ¿Por qué?

Él dirige su mirada hacia mí, y me devuelve mi celular.

— Para que se me haga más fácil llamarlo — Es la simple respuesta que me da

— ¿Llamarme? — ¿Por qué iría a llamarme?

— Ya sabes, la buena relación entre el psicólogo y su paciente dependiente — Responde guiñándome el ojo.

Bueno, en si algo tenia de razón, que tuviera mi numero celular no sería nada extraño, así que decido pasar esta situación como nada.

— Bueno ahora debo volver a clases — Comenta, caminando hacia la salida.

— Nos vemos — Lo saludo, decido a terminar mi almuerzo.

— No vemos — Dice y cierra la puerta.


Luego de unos treinta minutos, siento como tocan la puerta y la abre.

— Disculpe — Habla una mujer de cabello rojo y ojos del mismo color — Buenas tardes — Me saluda.

— Buenas tardes — Respondo — ¿Necesita algo?

— Si, estaba buscando a Asuma-sensei.

— Creería que se encuentra en clases — Comento — Si desea lo puede esperar — Con mi mano señalo el sofá.

— Muchas gracias — Responde, sentándose.

Me acerco a pequeña cocina que hay en la sala y preparo un poco de té, cuando termino le paso la taza, ella me agradece y decido preguntarle, así que me siento frente a ella.

— ¿Para que venía usted? — Pregunto.

Ella me mira algo confundida, como si dudara si responderme o no y ahí caigo en la cuenta que aún no me había presentado.

— Disculpa mi torpeza — Pido disculpas —Me presento, soy el psicólogo Uchida Obito.

Ya tal parece que eso era lo que le molestara, ya que cuando digo mi nombre su expresión cambia a una más tranquila.

— ¿Usted quería hablar conmigo? — La miro sin entender a qué se refiere.

— ¿Disculpe?

— Eh…yo soy la madre de Naruto, Uzumaki Akiko — Se presenta

Lo que dice me desconcierta, ya que esa misma mañana me había dicho Asuma-san, que la había citado para mañana y no para hoy.

— Pensé que la cita era para mañana — Comento

— Si, disculpe — Responde ella — Pero pensé que era mejor venir lo más antes posible.

— Ya veo…

— ¿Para qué me necesitaba?

— Quería hablar sobre su hijo — Ella asiente con la cabeza — Yo hace poco que me encuentro trabajando aquí — Empiezo — A mí me dieron una lista de chicos para atender, el nombre de su hijo está ahí, pero hasta ahora no lo pude conocer.

Noto como ella parecer ponerse nerviosa, lo cual hace que me pregunte la razón.

— Hable con Asuma-san e incluso con compañeros de él y me dijeron que Naruto-kun no viene mucho a clases — Continuo — ¿Usted sabia esto?

Ella no me mira, sino a sus manos.

— Lo sabía — Contesta — Me entere por un compañero, cuando iba a secundaria, me conto que se juntaba con chicos que parecían delincuentes, así que este año decidimos con mi esposo mandarlo a esta institución.

— Pero parece que eso no mejoro — Afirmo.

— Eso parece y por lo que entendí aún se sigue juntando con esos chicos.

— ¿Usted no ha intentado hablar con él? Digo es común que por su edad este pasando por esta fase, pero creo que será bueno que usted hable con él.

— Ya hable con él, pero no importa de la forma que lo hable, no me hace caso e incluso me dice que eso no es de mi incumbencia.

Por lo que me contaba, la actitud de Uzumaki-kun, parece haber cambiado luego de juntarse con su actual grupo de amigos, pero lo que creo que empeora las cosas un poco, es el hecho que ella se muestre como una madre muy pasiva, incapaz, tal vez, de ponerle limite a su hijo.

— ¿Su esposo ha intentado hablar con él? — Cuestiono

— Es que mi esposo trabaja todo el día, además cuando llega del trabajo vuelve cansado y…— Uzumaki-san parece dudar en continuar

— Continúe, por favor — La ánimo.

— Mi esposo cuando se siente cansado, a veces se pone un poco violento y tengo un poco de miedo de que si le cuento lo que pasa con Naruto, él le haga algo.

— ¿Él le pega?

— No ahora, pero cuando era un niño y se portaba mal, a veces…

Una madre sumisa y un padre autoritario y violento.

"Buena combinación" — Pienso sarcásticamente.

Me pongo a pensar en que decirle a la mujer, porque si ella no puede convencer al chico que vuelva a clases y además no quiere comentarle esto al padre; habrá que pensar en otra cosa, pero el problema yacía en el hecho de que si Uzumaki-kun no escuchaba a su madre, muchos menos a un desconocido.

— Es que me odia — Dice de pronto. La miro sin entender.

"¿Sera porque ella dejo que su padre le pegara?" — Pienso, ya que esa puede ser una razón, pero aun así decido preguntarle.

— ¿Por qué dice eso?

Luego de preguntarle, su reacción me sorprende un poco. Ella estaba llorando, con la cabeza gacha. Acerco mi mano a la mesa y no encuentro la caja de pañuelos, hasta que me doy cuenta que no estoy en mi oficina sino en la sala de profesores.

De mi bolsillo saco un pañuelo y se lo paso.

— Gracias — Me agradece, tranquilizándose

— ¿Por qué llora?

Ella me mira, aun con lágrimas en los ojos.

— Creo que debo ser sincera, para que usted pueda entender mi situación — Yo asiento con la cabeza — Yo…yo no soy la madre biológica de Naruto.

— ¿Él es adoptado?

— Algo así, en realidad yo soy su tía, mi esposo es hermano de su madre.

— ¿Qué le paso a sus padres?

— Murieron en un accidente, cuando él tenía 2 años, así que en realidad no los recuerda muy bien.

— Ya veo, pero aun no entiendo por qué usted dice que la odia.

— Cuando cumplió 13 años, yo misma tome la decisión de contarle la verdad — Ella se limpia la lagrimas — Le conté que nosotros en realidad éramos sus tíos y que sus padres habían muerto.

— No se lo tomo muy bien ¿verdad? — Aseguro

— Como usted dice — Responde con tristeza — Se enojó, nos llamó mentirosos y desde ese día se ha estado comportado de esa manera; y cada vez que le hablo, él siempre responde que nosotros no somos sus padres, así que sus problemas no son de nuestra incumbencia.

Un chico que se sentía engañado, realmente un problema un poco complicado, pero nada difícil de solucionar.

— Dígale que venga a clases y que venga a verme — Digo con firmeza, haciendo que ella me mire sorprendida.

— Pero ya le dije, él no me hace caso.

— Déjeme decirle, no importa si no es su madre biológica — empiezo — Usted es su madre por ley y quien se hizo cargo de él — Ella me mira atenta — Usted se tiene que poner firme, porque en esa relación, siendo él menor de edad, la que manda es usted.

— Pero ¿si aun así no me escucha?

— Entonces dígale que si viene a hablar conmigo, usted ya no lo molestara.

Lo que digo la sorprende, más que seguro por la seguridad con la que se lo digo.

— Pero…

— Descuide, que yo me haré cargo de esto.

Uzumaki-san, aprieta sus manos en su vestido, levanta la mirada

— Esta bien — Responde.

Una vez logra tranquilizarse, ella me dice que eso hablaría hoy con su hijo y que si aparecía al día siguiente, significada que había funcionado lo que le dije.

— Un gusto haberlo conocido — Me dice, estrechando su mano.

— Igualmente — Respondo

Ella desliza la puerta y escucho un ruido, como si algo se hubiera caído. Uzumaki-san se queda quieta, mirando el suelo con expresión de sorpresa. Me coloco a su lado y veo a Sasuke, tirado en el suelo.

Cuando me ve, sonríe, se levanta rápido y sale corriendo.

— ¿Eh? — Dice sin entender ella.

— Discúlpelo — Digo — Él es compañero de su hijo

— Parecía que estaba pegado a la puerta — Me dice ella

Miro para donde se fue el mocoso, digo Sasuke.

— Él es un chico un tanto especial — Justifico — Ahora si me disculpa, necesito ver si necesitaba algo.

— Por supuesto, hasta luego Uchida-sensei.

— Hasta luego Uzumaki-san.

Sigo a Sasuke, quien ya no lo veo por el pasillo.

"Corre rápido"

Sigo caminando, saliendo del edificio y me encuentro a Sasuke, acostado sobre el pasto, con sus brazos debajo de su cabeza, como si estuviera tomando un descanso.

— Dime ¿qué estabas haciendo? — Le pregunto directamente.

Él abre sus ojos, se sienta y me con una ceja levantada.

— No entiendo de que hablas — Responde — Yo estoy aquí desde hace como una hora

— Sasuke — Lo llamo, él me mira — Te vi, más bien te vimos.

Sasuke se levanta del césped y se para frente a mí, teniendo que levantar la mirada para verme.

— Creo que te estás equivocando

— ¿Equivocando?

— Si, al que viste recién seguro se trata de mi gemelo malvado

Luego de lo que dice se crea un silencio, nos miramos fijamente, él con una expresión de "Te estoy diciendo la verdad" y yo diciéndole con la mirada "Eso ni te lo crees tú mismo"

— Te volveré a preguntar — Digo, sin tomar en cuenta lo que me dijo — ¿Qué hacías espiando la conversación que tenía?

— ¿Espiar? Yo no espió — Asegura — A mí no me gusta enterarme de la vida personal de otras personas, porque yo se respetar la privacidad de las personas; tampoco me agrada escuchar conversaciones privadas, donde salen secretos, tales como el que contó la madre de Uzu…— Sus palabras quedan estancadas, tal parece al darse cuenta de lo que estaba hablando

— ¡Aja! — Exclamo señalándolo, haciendo que él pegue un salto — Si yo me topé con tu "hermano gemelo malvado" ¿Cómo sabes que estaba hablando con la madre de Uzumaki-kun?

— Eh…yo…— Parece que no sabe que responder — Yo ¿lo adivine? — Me mira en busca de una aceptación, yo niego con la cabeza — ¡Esta bien! — Exclama — Si espié, pero fue sin querer.

— ¿Sin querer?

— Si, es que fui a buscar a Kurenai-sensei…

— Espera — Lo interrumpo — ¿No habías ido a buscarla ya?

— Si, pero es que hasta ahora no la encuentro — Exclama y luego parece que se pone a pensar — E incluso siento como si me estuviera evitando.

— Creo que te estas imaginando cosas — Deduzco — Pero eso no justifica que estuvieras espiando una conversación que no tiene nada que ver contigo.

— Es que no lo pude evitar — Confiesa riéndose. Se acerca a mí y en un susurro dice — Es que soy un poco curioso

"Todo lo opuesto a lo que me había dicho hace unos segundos"

— Pero aun así, Sasuke, es de muy mala educación escuchar conversaciones ajenas — Lo reprendo

— Lo siento — Se disculpa — Pero es que realmente quería saber la razón por la que Uzumaki-kun no viene a clases.

— ¿Tu lo conoces bien? — Pregunto extrañado, ya que según había entendido, él no conocía muy bien a Uzumaki-kun e incluso había dicho que era un yakuza.

— En realidad, las veces que vino a clases nunca hablamos — Responde — Pero siempre que voy al konbini* lo veo. Además como Rika siempre tiene que ir a verlo, me preocupa un poco.

— Ya veo — Digo, miro mi reloj y veo que ya es la hora de la sesión que tengo con Hinata — Bueno, ahora me tengo que ir.

— Ok — Responde

Me voy yendo hacia dentro, hasta que me acuerdo de algo; me doy la vuelta hacia Sasuke y le grito.

— ¡Lo que escuchaste hoy, espero que no se lo cuentes a nadie!

— ¡Por supuesto que no! — Grita en respuesta.

Creyendo un poco en él, me voy a dentro, algo apurado por estar llegando tarde a la sesión.


Como había deducido, cuando llegue a mi oficina, Hinata ya se encontraba adentro.

— Hasta que llega — Es lo primero que me dice — Hace 5 minutos que estoy esperando aquí.

Lo que dice me parece un poco extraño, ya que si hasta la semana pasada aún se seguía rehusando en ir a las sesiones, como para que ahora me esté esperando.

— Disculpa, tuve un pequeño inconveniente — Una vez sentado sigo hablando — ¿Qué me cuentas?

— Mmm...Tal parece que usted no se acuerda, pero yo le dije que no vengo a hablar sobre mi vida

"¿Seguimos con eso?" — Pienso algo cansado, lanzando un suspiro.

— Sin embargo, según Hikari, usted no tiene malas intenciones y que solo quiere "ayudar", aunque no se en que quiere ayudar — Continua hablando, colocando sus brazos cruzados sobre su pecho, lo que me dan la pauta que aún está a la defensiva.

— ¿Cómo qué tipo de malas intenciones te refieres? — Pregunto, aunque sospechando a que se refiere.

— Yo no sé lo que usted quiere hacer — Contraataca — Además usted es un completo desconocido para mí, ya sabe es malo hablar con gente que uno desconoce.

— Si, pero cuando fue la primera sesión yo te explique quien soy y que es lo que hago, además estamos dentro de la institución.

— Aun así usted es un desconocido — Sentencia, tal parece que esa es su excusa para no hablar.

— Entonces ¿De qué manera ya no seré un desconocido?

— Háblame sobre usted — Su mirada es seria, pero su petición es algo que no llego a comprender.

— No sé qué más puedo contarte — Empiezo, intentando pensar que decir — Soy psicólogo…

— Algo que no sepa — Me interrumpe.

— Disculpa, pero no sé qué quieres saber — La manera en la que pregunta, deduzco que ella quiere preguntar algo en concreto.

— Ya sabe, algo personal.

— Sabes, aquí estamos para hablar sobre ti, no para saber cómo es mi vida.

— Eso es injusto — Dice empezado a enojarse — ¿Solo porque es "psicólogo" puede preguntar sobre mi vida y yo no?

— Creo que estas confundiendo las cosas.

— Yo no confundo nada — Dice con firmeza — Lo que pasa es que a usted no le debe gustar su vida y por tal razón pone excusas tontas para evitar contar.

— Eso…— Ella me mira seria, suspiro intentando tranquilizarme, ya que parece que intenta hacerme enojar y decido que le contestarle lo que quisiera, con tal de no seguir con esta infantil "pelea" — Esta bien contestare; Primero me preguntaras algo y luego yo te preguntare a ti, ¿te parece?

Ella parece contrariada, pero al final acepta.

— ¿Tienes hermanos? — Es su primera pregunta.

— Uno solo — Respondo, no queriendo entrar en detalles — ¿Tu?

— Dos, un hermano mayor y una hermana menor — Responde, dando más detalles que yo — ¿Tu hermano es mayor o menor que usted?

— Mayor — Ella se da cuenta que evito la pregunta, entonces se me ocurre algo — ¿Tu, vives con tus padres?

Hinata me mira sorprendía, tal vez piense en la razón por la cual le pregunte eso, si supuestamente sé que ella vive con Hikari y Sasuke.

— Responde — Le insisto

— No y lo sabe — Su voz denota enojo y con sarcasmo agrega — ¿Usted vive con sus padres?

— Por supuesto que no — Respondo tranquilo — ¿Pero por qué no vives con tu padres?

— Es sencillo, yo ya soy grande, se cómo cuidarme y lo más importante yo no los necesito a ellos — A pesar de sonar segura, me parece que miente — ¿Tiene mascotas?

— No, y nunca tuve una — Respondo — ¿Por qué vives con Sasuke?

— Porque ellos me ofrecieron un lugar, además es mejor estar acompañada que sola — Contesta con firmeza — ¿Usted vive solo?

— Si, vivo solo — Es la único que digo, notando que ella está haciendo preguntas un tanto extrañas, entonces decido preguntarle lo que, en un momento, le había preguntado a Sasuke — Dime Hinata ¿te gusta Sasuke?

La pequeña sonrisa de confianza que tenía se fue de su rostro, provocando que me llame la atención ese cambio. Sus brazos, aun cruzados sobre el pecho, se aflojan, mira hacia abajo con duda y luego me mira.

— No sé para qué pregunta eso — Dice

— Solo es una simple pregunta — Justifico — Además, quiero saber por qué ustedes viven juntos y quien sabe puede ser que en algún momento salgan...

— No — Me interrumpe con una potente voz, mirando hacia sus manos y luego a mí.

— ¿No qué? — Pregunto, observando enojo en su mirada.

Ella suspira, cierra los ojos y con voz firme dice.

— No me gusta Sasuke y estoy segura que nunca saldremos.

A pesar de decir eso, algo me dice que sigue mintiendo, ya que a pesar de ver que se encuentra enojada, noto que le costó decir lo que había dicho, así como la manera extraña que tenía de apretar la falda en sus manos.

— ¿Por qué se hizo psicólogo? — Pregunta, cambiando de tema

— La mente humana es fascinante, la diversidad de pensamientos, el poder analizar sus acciones, eso me gusta — Digo — Pero principalmente, es porque me gusta ayudar a los demás.

Ella suaviza su mirada y se queda pensando.

— Dime Hinata…— Llamo su atención y lo digo de la manera más suave posible, ya que con lo que le voy a preguntar, no sé de qué manera reaccionara — ¿Tu extrañas a tus padres?

Hinata no hace ni una mueca en su rostro, se queda quieta observándome.

— N…no — Tartamudea, lo que me indica que ella duda de lo que dice.

— ¿Estas segura?

Ella duda en responder

— Estoy segura — Vuelve a decir — Ya le dije, soy mayor y no los necesito.

— Es que siento que me mientes — Confieso, haciendo que su rostro muestre sorpresa — E incluso diría que me mientes sobre tus sentimientos hacia Sasuke.

Veo con los dedos de sus manos se hacen cada vez más blancos, de apretar fuerte su falda.

— Deberías ser más sincera con lo que sientes — Le aconsejo.

Al segundo levanta su mirada hacia mí, con el ceño fruncido, de pronto de se levanta de golpe. La observo detenidamente.

— ¿Te vas? — Pregunto.

Se da la vuelta, me mira con odio, e incluso parece que llorara, y sale corriendo de la habitación.

Largo un suspiro, tal parece que lo que yo dije, todo era verdad. Pero aun no entiendo.

"¿Por qué razón ella niega lo que siente?"


OFF POV

Sasuke se encuentra sentado en el césped, había decidido no entrar a clases, ya que aún seguía buscando a la profesora de literatura; pero al no poder encontrarla decidió tomar un pequeño descanso. Observa detenidamente el cielo, pero siente unos pasos acercarse. Baja la mirada y a lo lejos ve a Hinata salir corriendo desde el edificio.

— Hinata — La llama, haciendo que ella se dé cuenta de su presencia.

Sin decir una palabra, ella se acerca y se coloca al frente de él.

Levanta su rostro, para poder ver mejor a Hinata, ya que su cabello la tapa; siente que una gota cae por su rostro y observa que ella llora

— Hinata…— Dice con voz suave.

Ella cae de rodillas y lo abraza, mientras sigue llorando.

Él corresponde su abrazo y se quedan un largo rato de esa manera.

— Hinata…— Dice con voz suave, mientras acaricia su largo cabello — ¿Por qué lloras?

Su pregunta no fue contestada, salvo por el suave quejido que emitía ella, como si algo le doliera. Sasuke entendiéndola, prefirió esperar a que se tranquilizara.

Una vez dejo de llorar, Hinata se separa de él, sentándose a su lado. Todo ante la atenta mirada del chico.

— ¿Qué haces por aquí? — Pregunta ella, secándose las lágrimas.

— Estaba buscando a Kurenai-sensei — Responde

— ¿Aun la sigues buscando?

— Si, es que a donde voy, nadie la vi e incluso tengo la leve sensación que ella no vino, sino fuera porque Hikari me dijo que le dio clases hoy — Ella asiente — Hinata — La nombrada lo mira atentamente — ¿Por qué llorabas?

Hinata lo mira fijamente, como si deseara decirle algo, pero al mismo tiempo sin animarse a hacerlo. Luego de un rato lanza un suspiro y responde.

— Por una tontera…

— ¿Qué tontera?

— Me olvide de hacer la tarea de matemática — Miente, pero aun así él le cree.

— Si era por eso, me hubieras pedido la tarea a mí e incluso si quieres la puedes copiar

Sus palabras provocan que ella sonría, porque no importara que fuera, Sasuke siempre la ayudaría.

— No importa — Dice — La haré cuando este en casa.

— Esta bien — Responde algo inseguro.

Ella apoya su cabeza en el hombro de él, mientras sigue pensando en la conversación que tuvo con Obito.

Para pesar de ella, ese hombre había logrado descubrir todo lo que sentía, sobre su familia y sobre Sasuke. Ese hombre que apenas un mes la había conocido y en cierta parte eso le molestaba.

Era como si la pared que había creado durante esos cuatro años, había sido derribada por unas simples palabras, provenientes de esa persona desconocida. Que ella recordara nunca nadie la había entendido, ni siquiera su familia.

El pensar en ellos, hacía que algo muy dentro de su pecho doliera y ella sabe muy bien cuál era la razón.

— Me siento mal — Dice de pronto, llamando la atención del chico.

— ¿Quieres ir a la enfermería?

— No, mejor me voy a casa — Hinata se levanta y empieza a sacudir el pasto de su falda

— ¿Te escaparas? — Pregunta Sasuke, parándose también

— No, le diré a Asuma-sensei — Asegura

— Pero si te sientes mal, ¿Por qué no vas al hospital? Seguro Hotaru-san te va a ayudar — Propone él.

A pesar que no haya dicho el nombre del hospital, ella sabía perfectamente a cual se refería, pero el pensar en ir a ese lugar, le provocada un retorcijo en el estómago.

— Preferiría no ir a ese lugar — Contesta seria

— Lo sé — Dice él, comprendiéndola — Pero, según Hotaru-san, él nunca va al hospital estos días.

Hinata creía en Sasuke, sabía que él, ni Hotaru-san, la enfermera más cercana al chico, le mentiría; sin embargo que ese hombre no estuviera en el hospital, no significaba que no pudiera volver en cualquier momento.

"Al fin y al cabo es su hospital" — Piensa ella suspirando.

— No es nada grave Sasuke — Justifica — Creo que solo necesito descansar un poco.

— ¿Estas segura? — Pregunta preocupado

Ella asiente con la cabeza.

— Estaré bien — Dice y empieza a caminar para entrar al edificio — Iré a buscar mis cosas y le avisare a Asuma-sensei, espérame aquí.

— Ok.

Luego de un rato, vuelve a salir Hinata, pero esta vez acompañada de Asuma-sensei.

— Muchas gracias sensei y disculpe — Se despide ella de su profesor.

— No te preocupe, espero que te mejores — Responde.

— Gracias — Dice ella, se acerca a Sasuke — Nos vemos en la casa.

— Ok.

Hinata se retira del instituto, rumbo a su casa.

— Sensei — Dice el chico, llamando la atención del mayor — Hinata ¿le dijo que tenía?

— Si — Responde Asuma — Pero prefiero no decírtelo.

— Eh…¿Por qué? — Pregunta más curioso.

— Solo diré, que son cosas de mujeres — Contesta, dejando a un Sasuke muy curioso.

Dirige su mirada hacia la salida y siente como el viento empieza a correr, intentando sacar su pelo de su cara, se da cuenta que aun lleva su libro de literatura, y de pronto se acuerda de algo muy importante.

— ¡Kurenai-sensei! — Grita de la nada, haciendo que Asuma se asuste y lo mire asombrado.

— ¿Por qué gritas?

— Es que pensé que si gritaba ella me escucharía y me respondería — Contesta — ¿Usted la ha visto?

Su profesor suspira pesadamente.

— ¿Para que la buscas? — Pregunta, sin intenciones de contestarle.

— Es que necesito que me explique este libro — Él levanta el libro, un pequeño libro de poesía

Asuma sabe que Kurenai, está escapando de Sasuke y todo por el hecho de que él se pone algo pesado cuando se trata de algo que no comprende.

— Asuma — Lo llama Sasuke

— Sensei, se te olvido el sensei — Lo corrige.

— Como sea — Dice restándole importancia Sasuke — ¿Esta seguro que usted no la vio?

— Estoy seguro — Miente, recordando que ella le había dicho que si Sasuke preguntaba por ella, él no la había visto.

El pelinegro se pone a pensar detenidamente, si él ya había recorrido toda la escuela ¿Por qué aún no la podía encontrar? Hasta que se dio cuenta de la razón.

— ¡Ya se! — Grita

— ¿Qué sabes?

— Kurenai-sensei no quiere encontrase a solas conmigo — Asuma lo mira sin entender — ¡Por que tiene miedo que se enamore de mí y te deje a ti!

De pronto el viento se hace más fuerte y los dos quedan en silencio durante un rato. La deducción de Sasuke, hace que su profesor piense en lo mal que se encontraba ese chico.

— ¡Kurenai-sensei! — La vuelve a llamar, sin esperar una respuesta del mayor — ¡Déjeme decirle que yo respeto su relación con Asuma-sensei, nunca me metería en medio! Por qué sé que él es muy feliz, ya que es la primera mujer que le hace caso y es que tiene tantos defec…Auch!

Sasuke no puede terminar de hablar, ya que su profesor le acaba de dar un coscorrón en la cabeza. El chico se gira hacia quien lo golpe, mientras se refriega la cabeza

— Sasuke, ve a dentro y cuando sea hora de salida, te vas directo a casa; pero si es que sigues buscando a, tendré que llamar a tu abuelo — Amenaza y funciona, ya que la sola mención de su abuelo, hace que el rostro del chico se ponga pálido.

— ¿Yo buscar a Kurenai-sensei? — Pregunta en medio de una risa nerviosa — Yo no la estaba buscando y pensándolo bien, mejor iré a clases — Esto dice mientras empieza a caminar hacia adentro.

De pronto empieza a correr.

Asuma sonríe con satisfacción, amenazar al chico con su abuelo aún seguía funcionando; a pesar que la última vez que lo amenazo así fue cuando el chico tenía unos 5 años.

Mientras Sasuke, sigue corriendo por los pasillos, dirigiéndose a su salón de clases lo más rápido que podía, casi choca con Shizune-san, quien le advirtió que no corriera por los pasillos, algo que él no hizo caso.

Sigue su camino pasando de largo, por al lado de Obito, quien mira al chico con el ceño fruncido.

"¿A este que le pasa"? — se pregunta internamente, pero después se da cuenta que está cansado y prefiere ignorar lo que acaba de ver.

Él solo quiere descansar ir a descansar.


POV Obito

A la mañana siguiente, con la idea de hablar más claramente con Hinata y pensando que ese día será de lo más tranquilo, parecía que me había equivocado.

Mi oficina volvía a estar diferencia, con la diferencia que esta vez no había una lámpara de color naranja, ni la silla del mismo color solo negro. Toda la habitación paso de ser gris a negro, aunque en realidad eso no me molestaba, salvo que la palabra "Figth" volvía a estar sobre la pared, con una pequeña diferencia, esta vez no era un cartel sino que estaba pintado sobre la pared con el mismo naranja chillón del día de ayer.

— ¡¿Qué paso aquí?! — Escucho de pronto a mi lado.

Me doy la vuelta y me encuentro con la directora, quien me mira con enojo.

— ¡¿Usted pinto eso?!

— No…no — Niego — Yo no lo hice.

—Usted sabe que esta oficina le pertenece a la institución y no la puede pintar sin el permiso de dueño

— Lo sé — Responde algo desesperado — Pero se lo aseguro que yo no lo hice.

— Entonces ¿Quién? — Pregunta y cuando estoy a punto de contestar, escucho a alguien cantar.

— I wanna a pop star kimi wo moto muchuu ni sasete ageru kara ne (Yo quiero ser un pop star, alguien famoso que haga enloquecer hasta la más bonita) — Sasuke pasa por detrás de ella, cantando de lo más feliz.

— Sabes que, no importa — Me dice molesta — Usted tendrá que dejar este lugar como estaba.

— ¿Eh? — Es lo único que atino a decir, mientras veo cómo se va.

Miro la espalda de Sasuke, yendo detrás de la directora, mientras sigue cantando

— Kira kira no pop star hane wo hiroge mahou wo kakete ageyou kimi dake ni (Deseo ser un pop star que extienda sus alas y lance un conjuro de amor, solo para ti) — Lo último dice, dándose la vuelta y señalándome con el dedo.

Él había pintado la habitación, otra vez, pero aun así no se metió cuando Tsunade-san me estaba culpando e incluso se estaba burlando.

Molesto, mientras aprieto con fuerza mi mano, la única palabra que sale de mi boca es…

— Pequeño demonio.


Había dejado de llamarlo así, cuando dejo la preparatoria, aunque nunca me equivoque al llamarlo de esa forma. Después de ese día, las cosas que Sasuke hacia y en las cuales, la mayoría de las veces, me veía involucrado, hacían que volverá a pensar en lo que en un momento me dijo Hinata.

"Absténgase a las consecuencias"

Realmente ella tenía razón, tratar con Sasuke, era saber que te metería en algún lió en algún momento de tu vida.

El sonido de un mensaje, hace que salga de mis pensamientos. Me fijo en el remitente y sale el nombre de Mamoru.

Cuando lo abro, me salta el siguiente mensaje:

"Ya encontré el número del mecánico…
Por cierto, en tu correo encontré este gracioso video xD LOL"

Sin entender a qué se refiere, decido abrir el vídeo que adjunto al mensaje. Me sorprendo lo que contiene dicho vídeo.

En el estoy yo, en el karaoke, cantando "Pop star" junto a Sakura e Ino, quienes aplauden. Me llama la atención, ya que yo sepa nadie había grabado nada se día. Molesto le mando un mensaje a mi hijo.

"¿Quién mando ese vídeo y cuándo?"

Al segundo recibo una respuesta, en donde me decía que el vídeo había sido enviado el año pasado, entonces leo el nombre de la persona, que seguro grabo y lo mando a mi correo.

"Lo envió Sasuke-san xD"

Aclaraciones:

* Pop Star: Es un tema del cantante Ken Hirai, para quienes pudieron ver el canal Animax en Latinoamérica, esta canción la pasaron por Animedia.

* Verbal: Es un rapero japonés. Seré sincera, nunca escuche algún tema de él, solo lo conozco por su manera un tanto extravagante de vestir.

* Konbini: Son tiendas pequeñas, las cuales funcionan las 24 horas, durante los 7 días de la semana.


Holis! Al fin pude subir el capitulo, disculpen las tardanzas, es que en serio no tenia tiempo para ponerme a escribir, ademas que este capitulo me salio mucho mas largo de los demás capítulos.

Este capitulo es un tanto extraño, ya que a diferencia de los anteriores, no tiene un conflicto en si, pero es importante por que da un poco mas de informacion sobre lo de los personajes. Por cierto ¿Se sorprendieron con lo de la madre de Naruto? bueno por que yo si, en parte porque quería hacer a Minato a Kushina vivos, pero el personaje necesitaba una excusa para ser un rebelde (sin causa) y por la personalidad de ellos dos, dudo que el rubio saliera de esa manera, así que decidí dejarlo como que ellos están muertos y él era adoptado; obviamente este punto es importante para mas adelante. Ah y por si no se dieron cuenta, Sasuke no entro a clases en ningún momento del día...ese chico es un tanto especial xD

Y bueno ahora si agradezco los reviews de Chi Uzumaki y Shiro 5580: ¡Muchas gracias por sus comentarios!, en serio me motivan mucho para seguir escribiendo.

Por cierto, en lo referente a quien se parece a Obito, esto se explicara (creería) en el capitulo 8, el 7 ya esta escrito, solo que necesita unos cuantos arreglos.

Sin mas que agregar me despido :)