*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.
*Las letras normales representa el pasado.
*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).
*Las palabras en comillas son los pensamientos.
*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.
Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.
POV Hinata
Mientras sigo conduciendo, siento sonar mi celular otra vez, pensando que Rika se olvidó decirme algo, atiendo al instante.
— ¿Qué olvidaste decirme Rika? — Pregunto, sin dejar que la persona al otro lado de la línea hable.
Pero en vez de escuchar la voz de Rika, solo se escucha un silencio. Frunzo mi ceño y decido preguntar quién es, ya que al estar conduciendo, no puedo ver la pantalla, para saber quién me hablar.
— ¿Quién es?
— Adivina — Responde una voz masculina, la cual reconoceré a kilómetros.
— ¡Neji-niisan! — Exclamo — Perdón, hace unos segundos termine de hablar con Rika y pensé que era ella.
— Ya veo — Responde en medio de risas — Pero en serio me sorprendió que me digas "Rika"
— No es mi culpa, estoy conduciendo y no puedo ver la pantalla.
— ¿Conduciendo? ¿A dónde estás yendo?
— Voy a la guardería a recoger a Himawari.
— ¿Le sucedió algo malo?
— No, es solo que parece que desde hace un largo rato que está llorando y su maestra me llamo para que vaya a buscarla.
— Ya veo — Me dice — Entonces ten cuidado en el camino.
— Lo tendré — Le aseguro — Pero ¿para qué me llamabas?
— ¡Ah cierto! — Exclama — Papá me ha llamado y me pidió que te dijera si el viernes de la próxima semana puedes ir a casa.
— ¿Para qué?
— Dice, que quiere presentarte a un socio del hotel
— ¿Otro socio? — Exclamo exasperada.
La única respuesta que obtengo es la fuerte carcajada que da mi hermano mayor.
— ¡Exageras Hina! — Me reprende — En serio no entiendo cuál es el problema de conocer a los socios de papá.
— Digamos la primera gran diferencia entre tú y yo.
— ¿Cuál es?
— Tu eres hombre, mientras que yo soy mujer — Él se queda en silencio, por lo que sigo hablando — En serio la vez pasado, si no fuera porque papá llego rápido a mi lado, seguro rompía mi copa de vidrio encima de la cabeza de ese viejo verde.
— Bueno, puede ser que algunos socios de papá sean viejos y tal vez degenerados, pero aun así siguen siendo sus socios.
— Eso lo sé, por eso no le doy su merecido a ellos. Además, esas fiestas duran toda la noche y yo más que estar conociendo a los "socios" prefiero estar con mis hijos.
— Entonces ¿Qué le digo a papá?
Hinata se queda un largo rato en silencio, pensando en lo que hará.
— Dile, que iré…pero no sola.
"Las razones de él"
Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria.
POV Obito
Había pensado que después que el equipo de rugby pudiera ganar su primer partido, Sasuke se alejaría de ellos y continuaría su vida; pero me equivoque.
— ¡Traigan los primeros auxilios! — Grita Gai-san, al resto del equipo.
Lanzo un suspiro y decido acercarme a ver qué tan grave fue el golpe.
— ¡Obito-san! — Exclama Sasuke, al parecer aliviado.
— ¿Sasuke, por qué quisiste jugar a rugby, cuando estas quebrado de un brazo?
— Pensé, que con solo mi brazo izquierdo era suficiente para poder jugar.
— Si, te entiendo esa parte — Contesto — Pero lo que aún no logro comprender, es ¡¿Por qué utilizaste tus piernas?!
Sasuke empieza reír con nervios, miro a Gai-san acercarse a uno de los miembros del equipo, quien aún sigue inconsciente de la patada que le acaba de dar el pequeño demonio.
— ¡Es que se acercaba demasiado rápido! y como me dijeron que tenía que defender el balón…
— Pero aun así Sasuke ¿no te sabes por lo menos las reglas más básicas del juego?
— No — Responde con sinceridad.
— ¿Entonces por qué estabas jugando?
— Es que ellos me dijeron que les faltaba uno para poder practicar y bueno, como Juu-chan rechazo, quedaba solo yo.
Paso mi mano por mi cara, sin poder creer lo que esté diciendo.
— Llévalo a la enfermería — Escucho a Gai-san decirle a otro chico. Luego se acerca a nosotros, pero le habla a Sasuke — Disculpa, Sasuke-kun pero te voy a tener que prohibir que te acerques al campo de rugby.
— ¡Eh! ¿¡Por qué?!
— Porque los chicos están practicando y ahora no solo falta un miembro sino dos.
Con esas palabras, Sasuke se tuvo que alejar del equipo de rugby, quienes se están preparando para las intercolegiales. Al principio parece que lo tomo mal, pero cuando la semana finalizo, ya se había olvidado de eso, o bueno eso pensé yo.
— A veces me cansa demasiado lidiar con Sasuke — La queja de Azuma-san, llama mi atención.
— ¿Qué hizo ahora? — Pregunto.
— Estaba dándole clases al último año y de la nada apareció este, para supuestamente darle "algo" a un alumno.
— ¿A quién?
— A Okada Raiko.
"Entonces no se olvidó del tema"
— ¿Que fue a darle?
— Supuestamente una toalla.
— ¿Toalla?
— Si, pero me pareció tan extraño que le dije que se fuera; sin embargo él empezó a gritar el nombre de Okada — Lo que me cuenta hace que me dé un poco de pena — Entonces el otro salió afuera y ahí sentí que ya no tenía ni ganas de seguir siendo profesor.
— ¿Qué fue lo que paso, como para que pienses de esa manera?
— Sasuke, no le entrego nada, por lo que eso de darle una toalla era mentira, en si lo hubiera soportado, como hago todas veces que me miente; pero cuando me di cuenta Okada estaba llorando — Frunzo el ceño ante sus palabras ¿Qué diablos fue toda esa situación? — Me sorprendió verlo de esa manera, así que le pregunte que le pasaba y me contesto "Extrañare a Sasuke-kun" y entonces empezó el llanto entre los dos, que supuestamente no se quieren separar, pero que aun así es necesaria para que los dos progresen — Resopla antes de continuar — Y de la nada Sasuke salió con su frase "No eres tú, ni yo, sino Gai-sensei; Raiko-senpai es momento que conozcamos otras personas" Cuando termino de decir su frase se fue corriendo, mientras el enorme chico gritaba el nombre de Sasuke.
El lugar queda en silencio, luego que Azuma-san se descargara, y es que al habla en un tono de voz un poco alto, todo el mundo lo escucho. Pero sé que todos están pensando lo mismo y lo digo por la expresión en sus rostros.
"¿Qué demonios?"
— Próxima vez que veo algo así y renuncio.
Bueno, en conclusión parece que Sasuke ya se despidió de Okada-kun, aunque aún sigo sin entender la razón por la que se despidió de manera muy dramática, si aún se pueden ver durante el horario del almuerzo. Quizás a Sasuke le gusta demasiado el drama o los doramas.
— Pero su historia trágica no termina ahí, aparte de haber abortado, ahora sale que su novio tiene cáncer y yo estoy seguro que se morirá de la manera más dramática posible.
Miro fijamente a Sasuke, sin entender la razón por la cual estoy escuchando la historia del dorama que está viendo.
— Que historia más dramática — Es lo único que atino a decir.
Demasiado drama para mí, que prefiero los doramas policiales, antes que esos dramáticos.
— Entonces ¿ya te rendiste con lo de equipo de rugby? — Pregunto con la intensión de cambiar de tema; hablar sobre los doramas que ve, me está cansando.
— No tengo otra opción — Se queja — Cada vez que intento ver su práctica, Gai-sensei me hecha.
— Bueno, no lo culpo — Justifico, provocando que él frunza el ceño — Sasuke, hay que ser sinceros, pudieron ganar el primer partido, pero no se sabe si podrán seguir de la misma manera y peor ahora que les falta un miembro.
Sasuke lanza un fuerte suspiro, el cual me da a entender que quizás ya dejara de molestar al equipo de rugby.
— Entonces, tendré que hacer eso — Murmura.
— ¿Hacer qué? — Pregunto curioso.
Él se queda viéndome un largo rato, sin pronunciar ni una palabras, hasta que se levanta de golpe.
— ¿A dónde vas?
— Ya termino la hora — Responde mientras camina hacia la puerta.
— ¿No me dirás que harás? — Vuelvo a preguntar.
— No — es lo último que dice, antes de cerrar por completo la puerta y dejando la habitación en un silencio profundo.
Si no me quiso decir, lo que está planeando, debe ser algo que me puede traer problemas. Resoplo de impotencia y me estiro en mi escritorio; a veces me pregunto ¿Cuándo será la vez que yo pase un día común y corriente? Aunque con Sasuke alrededor, estoy seguro que nunca.
Miro la hora y veo que ya son las 12 de mediodía. Hora del almuerzo. Camino hacia la cafetería, en donde encuentro a Hinata, junto a Hikari y Rika, pero sin Sasuke y Juugo.
Sigo mi camino, para escoger un pan y ver que hacen los otros profesores.
POV Rika
A lo lejos, veo pasar a Obito-san, yendo directo a comprar pan. Lo sigo la mirada, hasta que se retira del comedor.
— ¿Qué tanto miras? — Me pregunta Hinata.
— A Obito-san — Respondo, provocando que ella frunza su ceño.
— No me digas…— Empieza ella.
— ¿Qué cosa? — Interviene Hikari, mientras yo me pregunto qué es lo que dirá Hinata.
— ¿Te gusta él?
Su pregunta me toma desprevenida, lo que provoca que casi me ahogue con mi comida. Hikari rápido, me pasa un vaso con agua, para que pueda pasar la comida que se quedó atorada en mi garganta. Hinata, me sigue viendo con el ceño fruncido, pero noto algo extraño en su mirada.
— ¿Por qué sacaste esa conclusión? — Le cuestiono.
— Como te gustan los hombres mayores y has estado mirándolo mucho a él.
— Solo porque me gusten los hombres maduros, no quiere decir que me enamorare de todos los adultos — Contesto.
— Ya veo.
Su respuesta me llama mucho la atención, ya que parece aliviada, pero ¿aliviada de qué? Lanzo un suspiro, algo extraño está pasando con Hinata y es que desde hace días, que no escucho ninguna queja sobre Obito-san e incluso diría que parecía asustada, con el hecho que a mí me guste él.
— A mí me gusta — Comenta de la nada Hikari.
Ambas la vemos impactadas por lo que acaba de decir, miro a Hinata, quien aún sigue mirándola.
— No tú también, Hikari — Dice con pesar Hinata
— A Sasuke también le gusta él — Dice la pelinaranja.
— En serio ¿Qué le ven todos ustedes a él?
— Se nota que es una buena persona — Intervengo yo — Es amable con todos y lo mejor, parece que siempre entiende todas la situaciones.
— Es alguien inteligente — Agrega Hikari, ante la mirada incrédula de Hinata — Además, es la primer persona a la cual Sasuke admira tanto, con solo conocerlo hace dos meses y eso es suficiente para mí, como para que me agrade él.
— Sasuke exagera su admiración por él.
— Puede ser — Contesta Hikari, en medio de una risa.
Aunque en realidad Sasuke, tiende a ser un poco intenso con sus relaciones. Mírenme a mí, la chica que lo ignoraba, de un día para el otro término siendo inseparable de él.
— Hablando de Sasuke — Pregunta Hikari — ¿Dónde está él y Juu-chan?
— No sé — Responde Hinata — Según me dijo, que ya que nosotras tuvimos nuestra reunión de mujeres, él y Juu-chan necesitan tener un tiempo de hombres o algo así.
— ¿Tiempo de hombres? — Me pregunto que estarán haciendo esos dos.
— Igual, seguro a la noche me cuente todo — Prosigue Hinata.
Ella tiene razón, Sasuke no es muy bueno para guardar secretos. De pronto se escucha la campana, dando finalizada la hora del almuerzo. Nos levantamos y empezamos a caminar hacia la salida, pero de pronto Hikari, que se encuentra delante de nosotras, se tambalea hacia atrás. Asustadas, agarramos a Hikari, antes de que caiga.
— ¿Hikari estas bien? — Le pregunta Hinata, algo asustada.
La pelinaranja, se incorpora y mientras agarra su cabeza, sonríe.
— Solo me maree un poco, tal vez solo este un poco cansada.
Miro a Hinata, quien también me mira.
— Chicas no se preocupen — Interrumpe Hikari — Si es que me llego a sentir mal, iré a la enfermería, pero creo que esto es simplemente cansancio.
Me pongo a pensar en lo que dice, tal vez tenga razón, ya que desde hace dos días empezó a trabajar en un konbini* y como estamos en época de exámenes, sería comprensible.
— Cierto — Comenta Hinata
— Bien, ahora vayan a su salón.
Nos despedimos de ella, pero en el camino no puedo evitar sentir un presentimiento extraño. Aunque quizás sea solo cosa mía.
POV Obito
— ¿Dónde trabajas? — Le pregunto a Hikari, quien desde hace unos minutos había entrado a sesión.
— En un konbini de mi barrio.
— Bueno, no sé cuáles son las políticas de la preparatoria, pero que bueno por ti.
— En realidad está prohibido que trabajemos.
— ¿En serio?
— Si, así que la única persona de la institución que sabe sobre esto, es usted — Confiesa.
— Descuida, de mi boca nunca saldrá nada — Le aseguro — Además yo no veo nada malo en que chicos de tu edad trabajen; lo veo algo así como un paso a la independencia…
Luego de decir eso, me doy cuenta de la situación particular de Hikari, ella ya es independiente, a diferencia de la mayoría de los alumnos de aquí.
— ¿Y por qué razón empezaste a trabajar? — Cambio de tema, aunque parece que ella no se da cuenta.
— El cumpleaños de Sasuke se acerca y como él dijo que deseaba una cámara nueva, estoy haciendo todo lo posible por comprársela.
Su respuesta me sorprende, ya que suena a una madre; aunque hay algo que me llama mucho la atención. Si su abuelo es el director general y también dueño del Hospital Uchiha, eso quiere decir que tienen mucho dinero, pero ¿Por qué razón ella está trabajando y más arriesgándose a que la expulsen de la preparatoria?
— Dime Hikari — Ella me mira atenta — Espero que no te tomes a mal lo que estoy por decir — Empiezo, tanteando el terreno.
— Dígame — Responde al instante.
— Entiendo que tú, junto a Sasuke, tu hermano y Hinata viven juntos, pero ¿Qué pasa con la parte económica?
Hikari me mira sorprendía, mientras frunce su ceño, se queda en silencio durante un largo rato, hasta que se dispone a contestarme.
— Bueno, por ejemplo el departamento que vivimos era propiedad de mi madre, así que cuando ella murió paso a nombre de nosotros tres, o sea Souske, Sasuke y mío — Asiento con la cabeza — La cuota de la preparatoria y del kínder de Souske, lo paga mi abuelo, excepto la cuota de Sasuke, que se la paga mi tío.
Así que el padre de Sasuke, se hacer cargo de él económicamente, bueno creo que eso es lo menos que puede hacer.
— ¿Qué más? — Se pregunta a si misma — Los padres de Hinata le pagan su cuota y le envían dinero a través de su hermano.
— ¿A través de su hermano?
— Si, ya que ellos piensan que Hinata vive con él.
— Ya veo, pero ¿Qué pasa con los otros gastos?
— ¿Otros gastos?
— Si, como ser los víveres, la ropa, el teléfono, bueno esas cosas.
— Mi abuelo y Fugaku-ojisan, nos envían dinero para esas cosas — Con lo que dice, hace que pueda hacerle la pregunta que desde hace rato quiero hacerle.
— Entonces ¿Por qué estás trabajando?
— El dinero que nos dan es solamente lo justo, así que comprar otras cosas es algo imposible para nosotros.
— ¿Por eso Sasuke, para poder comprar el telescopio, le pidió dinero al dueño?
— Si — Reconoce con pena — Sasuke deseaba con todas sus fuerzas, poder regalarle eso a Souske, pero reconozco que esa no fue una buena manera de conseguir dinero.
— ¿Y cómo lo tomo Souske-kun?
— Creo que Sasuke se entristeció más que Souske.
Frunzo el ceño ante lo que me dice.
— ¿Por qué?
— Sosuke sabe nuestra situación, así que cuando le dijimos que no le pudimos comprar el telescopio, él nos comprendió, nos dijo que no nos preocupáramos por eso, que con el hecho de que estemos juntos es lo más importante.
— Muy maduro — Expreso medio sorprendido.
— Así es.
— Pero ¿te encuentras bien? — Le pregunto curioso por su salud.
— Si, bueno hoy casi me caigo en el almuerzo.
— ¡¿En serio?!
— Si, pero es solo cansancio, ya que trabajo hasta las 12 de la noche.
— Ya veo, pero aun así ten cuidado, es muy importante descansar adecuadamente y en especial porque estamos en épocas de exámenes.
— Lo sé.
El hecho que Hikari haya empezado a trabajar a medio tiempo, me sorprendió mucho; y es por el hecho de pensar, que al estar en una preparatoria para niños ricos, todos tienen dinero de sobra, cuando parece que no es así.
Quizás deba dejar de pensar en ellos como si fueran todos iguales. Cada uno de ellos tiene problemas diferentes y hablando de problemas, según Hinata hoy iba a venir a la sesión, pero han pasado como tres minutos y ni rastro de ella. Tal vez me esté desesperando un poco, pero es que ella ya me hizo esto otras veces y realmente no quiero estar aquí esperando al vicio.
Según me había dicho, que ya era hora de aceptar la realidad, pero ¿Cuál es la realidad a la cual se enfrenta ella? Quizás hoy pueda saber un poco más.
En el instante que pienso, que ella ya no vendrá, la puerta se abre de golpe. Miro sorprendido a Hinata, quien mantiene la cabeza gacha, sin la intención de mirarme.
— Pensé que ya no vendrías — Es lo primero que le digo.
— Estaba a punto, pero luego recordé que fui yo quien dijo que vendría — Responde, sin mirarme.
— Entonces, toma asiento — Le sugiero, a lo que me hace caso.
Ella sigue mirando sus manos, mientras yo espero que diga algo, pero como parece que le cuesta empezar, decido ayudarla un poco.
— Entonces — Digo, llamando su atención — ¿Qué me quieres contar?
Ella me mira fijamente, mira con el ceño fruncido el escritorio y lo que dice me desconcierta.
— ¿Podemos empezar de nuevo?
— ¿Cómo? — La miro sin entender a qué se refiere.
— Si podemos empezar todo desde cero.
— Bueno…
Acepto, pero en realidad no tengo ni idea de que está hablando, pero seguro la podre entender. Ella respira profundo, como si estuviera dándose ánimos a sí misma. Lo que hace, me hace dar cuenta de algo que nunca había pensado.
"Ella es tímida"
La manera que mira fijamente sus manos a la hora de tener que hablar sobre ella misma.
— Me llamo Hyuuga Hinata — Dice de pronto. Entonces me doy cuenta a que se refería con "empezar de nuevo"
— Uchida Obito — Contesto, siguiéndole la corriente.
— Tengo 15 años, voy a primer año de preparatoria, tengo un hermano mayor y una hermana menor. Actualmente vivo con mis amigos, es decir, que no vivo con mis padres.
— ¿Por qué no vives con ellos? ¿Te echaron de tu casa?
Hinata, vuelve a mirar sus manos y yo también hago lo mismo, dándome cuenta que esta aprieta la falda de su uniforme.
— No tan así, ellos solamente me mandaron a vivir con mi hermano mayor.
— ¿Por qué razón?
— Ellos están enojados conmigo.
— ¿Enojados?
— Así es.
— ¿Por qué están enojados contigo?
— Por culpa del abuelo de Sasuke — Me responde con una seriedad impresionante.
Luego de sus palabras el lugar queda en un silencio profundo, ¿A qué se refiere con que el abuelo de Sasuke tiene la culpa de que sus padres la echaran de su casa?
Pero además de eso, si Uchiha Tetsu-san es el "culpable" de esto, ¿Por qué razón ella vive con Sasuke? ¿Sera esa la razón por la cual sus padres no saben, que en realidad ella no vive con su hermano, sino con los nietos de Uchiha-san?
— ¿Qué tiene que ver el abuelo de Sasuke en todo esto?
— Pues…
Justo en el momento que me está por contestar, veo con asombro como la puerta se abre de golpe, asustando a Hinata, quien se da la vuelta rápidamente.
— ¡Obito-san! — Es lo primero que escucho.
Miro con asombro a Juugo, quien entra en la habitación junto a Sasuke.
— ¡¿Por qué entran así?! — Los reto.
— ¡Es que necesito su ayuda! — Responde Juugo, sonando desesperado.
— ¿Mi ayuda?
— En realidad no es necesaria su ayuda.
Miro a Sasuke, quien mantiene una sonrisa en su rostro, mientras que al mismo tiempo intenta sacar a fuera de la habitación a Juugo, lo cual es imposible.
— A ver, primero en estos momentos estoy ocupado — Digo, señalando a Hinata — Y segundo…
— ¿Viniste Hinata? — Me interrumpe Sasuke.
Este suelta a Yuudai y cuando está cerca de Hinata, la abraza con su brazo sano, lo cual me llama la atención, ya que ella solo atina a sonrojarse.
— ¡Qué bueno que viniste! — Exclama el chico, aun abrazando a Hinata, quien aún sigue colorada.
— Ya suéltame — Exclama Hinata, mientras aparta a Sasuke de ella; se para y me mira — Mejor vendré en otro momento.
— ¿Eh? ¡No espera! — La detengo — Aclaremos la cosas aquí, Hinata ahora mismo estamos en sesión y otra cosa, ustedes — Señalo a los dos chicos — Vengan en otro momento.
— ¡Pero Obito-san, en serio necesito su ayuda! — Expresa un preocupado Juugo.
— ¡Pero Juu-chan, ya te dije que no necesitamos su ayuda! — Interviene el pequeño demonio.
— ¿Qué hiciste Sasuke? — Pregunta Hinata, antes que yo pueda formular la pregunta.
— Yo no hice nada — Contesta al instante.
— Si lo hizo — Contradice Juugo.
¿Qué es lo que pasa, como para que el chico pacifico, entrara corriendo a mi oficina pidiendo ayuda, agregando que el pequeño demonio, dice que no necesita mi ayuda?
Lanzo un suspiro, decidiendo averiguar qué es lo que se traen estos dos.
— A ver ¿Qué pasa Juugo?
— Sasuke quiere que me una al equipo de básquet.
El lugar queda en silencio, frunzo el ceño ya que lo que me dice, no es una razón para entrar de esa manera a la oficina y muchos menos interrumpir mi sesión con Hinata.
— ¿Y el problema es?
— Obito-san yo ya le conto, la razón por la cual abandone el equipo de básquet.
"Él tiene razón" — Pienso.
Bueno en parte, ya lo que lo único que me dijo es que los miembros más grandes, lo intimidaban, pero nunca me llego a decir exactamente que le hicieron.
— ¡Por eso es necesario que se incorpore de nuevo al equipo! — Exclama Sasuke.
Entonces, me doy cuenta de cuál era el problema y el sentido de las palabras que me dijo Sasuke, antes de retirarse de la oficina. El pequeño mocoso al ver que pudo "ayudar" a los miembros de equipo de rugby, cree que podrá hacer lo mismo con Juugo.
— Sasuke, si Juu-chan no quiere no lo puedes obligar — Dice Hinata.
— ¡Pero es que es necesario!
— ¿Necesario? — Pregunto desconcertado.
— Si, así de esa manera Juu-chan pierda su miedo y demuestra ser el hombre valiente que es.
— Yo no soy valiente — Susurra Juugo.
— Así que nosotros nos vamos y ustedes pueden continuar — Dice Sasuke, agarrando el brazo de Juugo y sacándolo a la fuerza de la habitación.
— ¡Obito-san! — Escucho que grita el chico, desde afuera.
La habitación queda en silencio y miro a Hinata, quien sigue parada. Lanzo un suspiro, llamando su atención y decido seguir con lo que estábamos hablando.
— Continuemos — Le digo, mientras señalo la silla.
— ¿Usted cree? — Me pregunta ella.
La miro con el ceño fruncido, sé a qué se refiere, pero aun así siento que debo continuar la sesión, aunque la preocupación, por Juugo, es más grande que mi curiosidad por saber, que es lo que hizo el abuelo de Sasuke.
— Luego continuaremos — Le digo, saliendo de la habitación, con la intención de encontrar al pequeño demonio y a su víctima.
Escucho unos pasos detrás de mí y veo a Hinata.
— Yo también estoy preocupada por Juu-chan — Me dice.
Caminamos hacia el patio exterior, pensando que tal vez Sasuke iría ahí, pero este no se encuentra por ninguna parte.
— ¿Dónde habrán ido? — Pregunta Hinata.
Intento pensar en donde podría ser, hasta que me doy cuenta de donde podrían estar.
— La cancha de básquet.
— Tiene razón.
Los dos seguimos el camino hacia la cancha de básquet, cuando de pronto vemos a Rika venir corriendo hacia nosotros. Cuando esta frente a nosotros, nos mira con el ceño fruncido.
— ¿Qué sucede? — Le pregunto, haciendo que vuelva a la realidad.
— ¿Eh? — Dice, entonces se da cuenta — ¡Nada! Es solo que estaba buscando a Hinata.
— ¿Paso algo? — Le pregunta.
— Bueno dos cosas — Responde — La primera es que Hikari se fue temprano.
— ¿Se fue?
— Si, parece que su abuelo la llamo — En el momento que menciona al abuelo de Sasuke, me doy cuenta que Hinata frunce el ceño — me dijo que si pueden ir a buscar a Souske.
— Por supuesto — Responde Hinata al instante — Pero ¿te dijo para que la llamo?
— No, ni ella lo sabía por eso fue a ver qué pasa.
— Ya veo ¿Y qué era lo otro que me querías decir?
— Mientras te buscaba a ti y a Sasuke, me llego un mensaje extraño de Juu-chan.
— ¿Qué mensaje?
— Que lo ayude antes que muera.
Siento una gota caer por mi cabeza, ¿desde cuándo es tan dramático Juugo? Hasta que yo mismo me responde.
"Uchiha Sasuke"
Desde que Juugo, se junta con Sasuke, ha empezado a cambiar un poco su personalidad, de ser el chico tranquilo, pacifico, ahora es alguien que exagera las cosas como el pequeño demonio.
— Nosotros también los estábamos buscando — Comento.
— Entonces vamos a buscarlos — Dice Rika.
Ahora los tres, caminamos hacia la cancha de básquet, cuando a lo lejos distingo una figura grande, la cual deduzco que es Juugo, ya que tiene sus hombros caídos, además que va acompañado de un chico enano.
Cuando nos acercamos más, logramos escuchar de lo que hablan los dos.
— ¡Vamos Juu-chan! — Le dice Sasuke, mientras lo intenta empujar hacia la cancha; algo imposible, ya que juugo parece tener más fuerza de Sasuke.
— ¡Que no! — Exclama Juugo
— ¿Qué haces Sasuke? — Pregunto, llamando la atención de los dos chicos.
— ¡Obito-san, Rika-san! — Exclama feliz Yuudai.
El enorme chico, corre hacia nosotros, tal como lo haría un pequeño al ver a sus padres. Miro a Sasuke, quien tiene su ceño fruncido.
— ¿Qué es lo pasa Juu-chan? — Escucho que le pregunta Rika.
— Sasuke quiere que juu-chan se una al equipo de básquet, pero él no quiere — Explica Hinata, mientras señala al chico alto.
— ¿Por qué no quieres volver al equipo? — Le pregunta Rika.
— Digamos, que yo no estoy hecho para eso — Responde.
Miro a Juugo, con la intención de preguntarle qué fue lo que le hicieron los miembros mayores, como para que tenga pánico; pero una voz aguda nos interrumpe. Miro a nuestro costado y nos sorprende ver a una chica, de cabello largo de color castaño claro y ojos marrones claros.
"¿En qué momento llego?" — Me pregunto
— ¿Takagawa-kun? — Exclama la chica, con un tono de voz muy suave.
Todos miramos sorprendidos a Juugo, quien esta tan sorprendido como aquella chica. Pero al instante agacha su cabeza y hace una pequeña reverencia.
— ¿Quién es? — Pregunta Sasuke.
— ¿No me recuerdas Sasuke-kun? — Las palabras de la chica provoca que el pequeño demonio la mire fijamente y luego de estar un largo rato así, responde con simpleza.
— No.
— Ella era nuestra compañera del año pasado — Interviene Rika — Ueno Shiori-chan
— Como siempre, Rika-chan tiene buena memoria — Dice la chica con una sonrisa amable y luego nos mira a todos — ¿Ustedes viene a ver el partido?
— ¿Partido? — Pregunto desconcertado.
— Si, nosotros vamos a tener un partido amistoso ahora mismo. Como vi que había mucha gente reunida, frente a la cancha, pensé que venían a ver el partido.
— ¿Tu eres miembro del equipo? — Pregunto intrigado, ya que ella dijo "nosotros"
— ¡Oh no! — Exclama de pronto — Yo solo soy la manager del equipo.
Ahora entiendo por qué tanto ella como Juugo se sorprendieron al verse.
— Pero me sorprende más verte por aquí Takagawa-kun — Continua hablando la chica — ¿Piensas en regresar al equipo?
Que pregunta tan directa, miro a Juugo, quien sigue con la cabeza agacha. Tal parece que esto nunca se lo espero, ya que parece como si dudara en responderle. Miro con el ceño fruncido al pequeño demonio, quien fue el causante de toda esta situación, pero este parece no darse cuenta de esto, ya que solo mira con demasiado emoción a Juugo, seguro piensa que le responderá que si a Ueno.
Pero este no responde y el lugar se pone tenso e incómodo. Rika se coloca a mi lado y me susurra.
— ¿Qué hacemos? Esto está demasiado incómodo.
— Es como si Juu-chan se hubiera encontrado con la ex
Los dos miramos con el ceño fruncido a Sasuke, quien había decidido meter su cuchara a nuestra conversación. Lo ignoro y decido decirle a Ueno, que Juugo está ocupado y necesita ir con nosotros a algún lado, pero antes de que yo pueda abrir la boca una voz masculina me interrumpe.
— ¡Shiori-chan!
Miro hacia la entrada de la cancha y veo la figura de un chico alto, de cabello negro y piel bronceada, la nombrada se da la vuelta y le responde que va en un segundo.
— El partido está por empezar — Nos dice, mirándonos — Si quieren pueden pasar.
— Ok — Respondo.
La chica vuelve a dirigir su mirada a Juugo, quien sigue sin decir nada y se retira; pero algo en su expresión me llamo la atención, ya que parecía triste.
— ¿Vas a contestar en algún momento Juugo? — Pregunto
Este da un respingo y lentamente me dirige la mirada.
— Lo siento — Responde — Es solo que no me esperaba toparme con ninguno de ellos — Mira a Sasuke — Por esa razón no quería venir para aquí.
— ¿Tu sabias que ellos tenían un partido?
— Si, lo escuche de Nara-kun y Uzumaki-kun.
— Pero Juugo, dime ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué pareces tener miedo de siquiera entrar a verlos?
— ¿Esa chica te hizo algo? — Interrumpe Sasuke
— ¡No! — Exclama — Ueno-san, no hizo nada — Esto último lo dice con un tono de voz muy bajo.
— Porque si es así, yo la puedo poner en su lugar — Continua el pequeño demonio, sin siquiera escucharlo.
— ¿Por qué la pondrías en su lugar? — Le pregunta Hinata.
— ¿Porque siento que yo debo proteger a Juu-chan?
"¿Proteger?"
— ¿Por qué? — Vuelve a preguntar ella.
— ¡Porque yo soy como su padre!
En el momento que dice eso, el lugar queda en silencio, observo a Juugo, quien lo mira con el ceño fruncido. Miro a Sasuke y digo lo primero que me viene a la cabeza, sin si quiera pensarlo bien.
— Así como que tu hijo creció más que tú.
Si la frase de Sasuke había provocado que todos los miraran extrañados, pero creo que mi frase no hizo más que incomodar la situación, ya que tanto Hinata como Juugo me miran con el ceño fruncido. Todo es silencio y mirada entre nosotros, hasta que escucho una suave risa; todos miramos a Rika, quien se ríe. Luego de verla escucho como Juugo empieza a reír, lo cual hace que lance un suspiro.
Por un momento me deje lleva, pero parece que eso pudo romper la tensión que se había creado.
— Entonces ¿vamos a ver el partido? — Propone de repente Rika.
— En realidad yo…
— Es una buena idea — Interrumpo a Juugo —Vayamos a ver y si después de verlos jugar, sigues pensando igual, Sasuke te dejara en paz.
— ¡Pero yo no…! — Exclama el enano, pero no termina de hablar, ya que yo le tapó la boca con mi brazo.
— ¿Qué te parece?
Juugo me mira con mucha duda, pero al rato lanza un suspiro de resignación y asiente con la cabeza. Empiezo a caminar hacia la cancha, mientras arrastro a Sasuke, de la manga de su camisa mangas cortas. Cuando entramos, decidimos ir arriba, para de esa manera poder ver mejor el partido.
Suelto a Sasuke, quien me mira con el ceño fruncido, a su lado se coloca Juugo; mientras que Hinata y Rika a mi otro costado. De pronto escucho dos voces conocidas, mira hacia el lado de la chica y veo que al lado de ella se encuentran Shikamaru y Naruto.
— ¡Shikamaru! — Grita de la nada Sasuke, provocando que todos lo miremos.
Vuelvo la vista a los dos chicos y veo como Shikamaru mira hacia Sasuke, con una expresión extraña, y cuando menos me doy cuenta el pequeño demonio se acerca a él.
— ¿Qué haces aquí? — Le pregunta.
— Le estaba mostrando los clubs que hay a Uzumaki y dio la casualidad que hoy están jugando un partido — Responde.
Sasuke mira a Naruto un segundo, para luego volver la mirada a Shikamaru.
— Nosotros estamos aquí, porque Juu-chan se incorporara al equipo de básquet.
Shikamaru suspira fuerte y mira fijamente a Sasuke, su manera de mirarlo me hace pensar que lo retara en algún momento y en parte no me equivoco.
— ¿No te dije que ya dejaras de molestar con eso a Juugo?
Sus palabras me sorprenden, ya que parece ser que él ya sabía que el pequeño ha estado molestando a pelinaranja, incluso mucho más antes que Hinata o Rika, sus mejores amigas. Miro hacia los dos chicos y me doy cuenta que ahora Sasuke frunció su ceño y ambos se miran fijamente.
Se quedan así durante un largo rato, hasta que Sasuke baja la mirada y exclama.
— ¿Porque nunca puedo ganar?
— ¿Ganar? — Pregunto instintivamente.
— Shikamaru-kun y Sasuke, siempre se enfrentan con la mirada — Me responde Rika — Supuestamente pierde el que aparte la mirada y bueno ese siempre termina siendo Sasuke.
Mientras Sasuke se lamenta de eso, observo como Shikamaru sonríe. Espera ¿alguna vez vi sonreír a ese chico? Pero de pronto escucho el silbato, el cual da inicio al partido. Todos nos acercamos a la baranda y observamos detenidamente el partido.
Yo de deporte se poco y nada, por lo cual sus reglas y anotaciones no tengo ni idea de cómo se da. Nuestro equipo, el cual identifique gracias a Shikamaru, tienes su remara de color azul, los cinco miembros que juegan tres son más altos que Juugo, mientras que los otros dos, se nota que son muchos más bajos.
Entre todos ellos, me llama la atención un chico de piel morena, el cual recuerdo fue quien llamo a Ueno Shiori. Lanzo mi mirada hacia Juugo, quien está concentrado en el partido, se nota que le gusta el básquet ball, lo cual hace que me siga pregunta ¿Qué fue lo que le hicieron estas personas?
De pronto siento como si alguien me estuviera mirando fijamente, miro hacia mi costado izquierdo y me doy con la sorpresa que quien me mira fijamente es Hinata.
— ¿Qué sucede? — Pregunto, ya que seguro me quiere decir algo.
Ella pestañea rápido, como si recién se diera cuenta que me está mirando y agacha completamente la cabeza.
— Nada — Dice en un susurro.
"Que extraña"
Pongo atención al juego y justo tocan el silbato, dando como finalizado el primer tiempo. Todos los equipos se reúnen. Observo detenidamente la actitud de Juugo, quien mantiene sus ojos sobre el equipo. Hasta ahora el equipo contario le lleva una delantera de 20 puntos, lo que me hace pensar que quizás pierdan.
— Juugo — Lo llamo en voz baja, para que los demás no me escuchen. El me mira con atención — ¿Qué te pareció el partido hasta ahora?
— Los del otro equipo tienen una buena defensa, y si siguen jugando de la misma manera, seguro perderán — Con esas simples palabras, me doy cuenta que a él realmente le gusta, ya que me hablo con un tono de voz un poco más elevado, que el que suele utilizar comúnmente.
— ¿Te gustaría estar ahí?
Él me mira con asombro en el rostro, realmente no se esperaba que dijera eso. Frunce su ceño, antes de responderme.
— Por un momento pensé que si — Responde.
— ¿Pero?
— Pero luego recuerdo que paso y el deseo se esfuma.
— ¿Con quién tuviste problemas?
— Con el capitán Aoyama. El más alto de todos, el que fue a llamar a Ueno-san, cuando estábamos afuera.
"El de piel morena" — Pienso
— ¿Qué fue lo que hizo?
Mi pregunta queda en el aire, ya que al minuto tocan otra vez el silbato, dando así el inicio del segundo tiempo. Miro a Juugo, en espera de que me responde, pero tengo la sensación que no quiere responder mi pregunta.
— ¿Y? — Insisto.
— Preferiría no hablar de eso — Responde al fin y me señala con la cabeza a los demás — No delante de ellos.
— ¿Por qué?
— Porque no molestarlos con mis problemas
— Te entiendo — Dice la nada Hinata, llamando nuestra atención. Ambos la observamos, quien nos devuelve la mirada — El no querer estorbar a la gente con tus propios problemas.
"¿Estorbar?"
¿Entonces es esa la razón por la cual Hinata nunca habla de sus problemas? ¿Al igual que Yuuka-san?
— Pero tampoco es bueno guardarse todo para uno mismo — Comento y miro a Hinata y a Juugo.
— Así es — Dice en un susurro ella.
— Juugo — Lo llamo — Si no quieres hablar de lo que paso, respetare tu decisión — Mis palabras lo sorprenden — Pero si tu no hablas, nadie te entenderá, Sasuke no sabe la razón por cual dejaste el equipo y seguro debe pensar que no es nada grave, e incluso pienso que tal vez él, te insiste con esto, solamente porque te quiere ayudar.
— ¿Ayudar? — Pregunta desconcertado.
— Él debe haber notado lo mucho que te gusta el básquet.
El chico alto se queda en silencio durante un largo rato, pensando detenidamente en los que le dije, y como si se hubiera dado cuenta de algo, eleva su rostro y muestra su expresión de sorpresa.
— Cuando fue a mi casa — Dice, desconcertándome — Mi habitación está lleno de cosas de básquet ball.
Juugo dirige su mirada hacia Sasuke, y yo hago lo mismo. Este se encuentra hablando con Shikamaru y Naruto, quienes intentan explicarle el partido.
— La gente siempre confunde la intenciones de Sasuke — Ambos miramos a Hinata, quien posee una mirada de tristeza — Creen que él solo es un metiche, pero yo sé, que lo único que desea es ayudar.
De pronto se escucha la exclamación de la audiencia, pero no me interesa saber qué fue lo que paso, ya que lo que dice Hinata me llama mucho más la atención.
— Debo disculparme con Sasuke — Contesta Juugo avergonzado.
— Creo que no es necesario.
— ¿Por qué? — Le pregunto a Hinata
— Porque Sasuke ya paso por esto muchas veces y a pesar que siempre las otras personas reaccionan de mala manera, a él nunca le importo eso…
— Él solo quiere ayudar — Completo la frase.
Hinata me mira fijamente y asiente con la cabeza, pero algo en su mirada me llama mucho la atención. Su típica expresión de seriedad e indiferencia ya no está, sino una mirada suave acompañado de una pequeña sonrisa.
Nuestra burbuja se rompe en el instante que suena el silbato, más que seguro para dar por finalizado el partido. Escucho a Sasuke gritándole a Shikamaru que le explique qué pasó.
— ¿Vamos? — Nos pregunta Rika.
Yo asiento con la cabeza y salimos hacia afuera, en manada. Adelante de nosotros van Sasuke, quien le sigue preguntando a Shikamaru lo del partido.
— ¡Que ya te dije que eso vale tres puntos!
— ¡¿Pero por qué vale tres puntos, si lo tira de más lejos?! — Se queja el pequeño demonio.
— Que ya te dije, que por eso vale tres puntos; si tiras de más lejos es más difícil encestar — Vuelve a explicarle Shikamaru.
— Me sorprende la paciencia que le tiene a Sasuke — Comento.
— Creo que es porque quiere mucho a Sasuke — Responde Rika, haciendo que la mire — Shikamaru-kun es muy inteligente, pero siempre se queja cuando alguien le pide su ayuda, excepto cuando es Sasuke.
— ¡Takagawa-kun!
Todos nos damos la vuelta y vemos a Ueno Shiori, acercarse corriendo hacia nosotros, pero más específicamente frente a Juugo.
— Gracias por venir a ver el partido — La chica hace una reverencia, lo que hace que Juugo se sonroje un poco.
— No, no tienes que agradecer — Responde él, mirando hacia el suelo — Que mala suerte que no ganaran, seguro para la próxima.
— Eso esperemos — Contesta la chica, quien sigue con su mirada fija en Juugo.
El lugar queda en silencio, mientras observo detenidamente a la joven. La manera en que lo mira, me hace dar cuenta de una cosa.
— Esta enamorada de él — Susurro en voz baja, pero me sorprende escuchar la misma frase, pero saliendo de los labios de Rika.
La miro con el ceño fruncido y ella a mí también. Debe ser que ella también se dio cuenta, de los sentimientos que posee Ueno por Juugo.
— Entonces me voy — Dice la chica, llamando mi atención — Nos vemos.
Hace una reverencia para todos y vuelve a la cancha, pero justo antes de entrar al lugar, se da la vuelta.
— ¡Si algún día quieres volver, nosotros te estaremos esperando Takagawa-kun! — Grita a todo pulmón y con el rostro colorado.
Miro a Juugo, quien tiene una expresión de sorpresa mesclada con tristeza. Ueno lo saluda con la mano y entra adentro. En cierta parte me alegra ver que alguien aun lo espera. Le sonrió al enorme chico, haciendo que me devuelva la sonrisa. Veo a Sasuke acercarse a él y darle unas palmadas en la espalda.
— Lo siento Sasuke — Dice de pronto, sorprendiendo al pequeño demonio.
— ¿Por qué? — Pregunta divertido.
— Por no contarte la razón por la cual deje el equipo — Juugo deja de mirar a Sasuke, para fijar su vista en nosotros.
Sasuke, Hinata, Rika y yo lo miramos con atención, atentos a lo que está a punto de decir.
— Disculpen, pero nosotros nos vamos — Interrumpe Shikamaru.
Él y Naruto se van del lugar, seguro para no incomodar a Juugo.
— Yo siempre jugué al básquet ball — Confiesa — Siempre fui miembro del equipo, tanto en primaria como en secundaria, por lo que decidí entrar también en la preparatoria — Hace una pausa — Cuando entre todo iba bien, me decían que les parecía un buen jugador, que les sorprendía mi estatura, por lo cual habían decidido que entraría directamente como titular, entonces empezaron los problemas.
— ¿Qué sucedió?
— Primero mis compañeros de primer año me miraban mal y una vez logre alcanzar a escuchar, como ellos se quejaban con el capitán.
— ¿Por qué se quejaban?
— Decían que por qué razón yo era el único, que entraba con titular y que seguro yo había hecho algo, para que eso pasara.
"Sus compañeros le tenían envidia"
— Pensé que si los ignoraba, la cosa no pasaría a más, pero ellos se estuvieron quejando tanto tiempo, que el capitán Aoyama empezó a molestarse con toda esa situación, entonces…
— ¿Se desquito contigo? — Juugo solo asiente con la cabeza — ¿Qué hizo?
— Me empezó a exigir más que a los demás, me decía que yo le debía agradecer de estar en el equipo, ya que él propuso que yo fuera titular. Entonces tuvimos un partido amistoso y ahí sentí que ya no podía soportarlo.
— ¿Qué sucedió? — Le pregunta Sasuke.
— Perdimos el partido y el capitán me culpo de todo — Lanza un suspiro — Me dijo que por mi culpa, él y los otros no pudieron jugar bien — Él aprieta las manos, convirtiéndola en puños — Pero no fue así, ya que durante todo el juego, ninguno me quiso pasar la pelota, todos me ignoraron — Sus manos se relajan — Pensé que esa mi limite y decidí retirarme; y a la semana me entere que el capitán fue quien les dijo a los demás que me ignoraran.
— ¿Qué ganaba él haciendo eso? — Pregunto.
— No sé — Responde Juugo con tristeza — Realmente no lo sé.
— Discúlpame Juu-chan — Pide disculpas Sasuke — Si hubiera sabido eso, no te hubiera insistido tanto.
— No es tu culpa, yo también tendría que haber dicho algo.
— ¿Cómo te enteraste que fue el capitán? — Pregunto intrigado.
— Un día llegue un poco tarde a la práctica, y antes de que pueda entrar a la cancha, escucho que me nombran, por lo que decido no entrar y quedarme a escuchar — Explica — Uno de ellos le recriminaba al capitán, qué por qué razón me tenían que ignorar durante el partido, que había hecho yo y sobre todo que si seguía con esa actitud el equipo saldría perjudicado.
— ¿Pero el equipo no tiene un profesor a cargo?
— Si
— ¿Entonces por qué no le dijiste nada a él?
— Por vergüenza — Respondo al instante — Solo míreme, por mi aspecto físico nadie creerá que soy intimidado por alguien.
Sus palabras me hacen sentir mal, ya que recuerdo la gracia que me dio, verlo a él siendo intimidado por Sasuke. Todos nos quedamos en silencio, yo procesando toda la información que me dio Juugo.
— Gracias por contarnos — De repente se escucha la voz de Hinata.
Juugo la mira sorprendido, pero al segundo le dedica una sonrisa de agradecimiento. Entonces noto como el ambiente pesado se esfuma del lugar.
Todo lo que dijo Juugo, sobre no ser un estorbo, me recordó un poco a la situación de Hinata; lo que me hace recordar que nuestra sesión quedo inconclusa y aun no sé qué tiene que ver el abuelo de Sasuke, en sus problemas. Aunque eso voy a tener que saber mañana, ya que ella y Sasuke se fueron corriendo a buscar a Souske.
Al día siguiente, toda la mañana la pase tranquila. Según Sasuke, Juugo parecía estar de mejor humor y que parecía que su actitud había cambiado un poco, ya que ahora le dice cuando algo no le gusta. Escuchar eso me alegra.
En cuanto a Hinata, ella no apareció ni por cerca de la oficina durante la mañana, excepto a la tarde, donde me pidió ir al campo de atletismo, donde Hikari estaría practicando.
— ¿Hikari te conto, la razón por la que se retiró ayer? — Pregunto.
— Dijo que era una tontera, algo sobre su abuela, pero nada importante — Responde con voz monótona Hinata.
Miro hacia el grupo de chicos, quienes rodean a Gai -san, distingo rápidamente la cabeza colorada de Hikari.
— Yo era igual que Juu-chan — Las palabras de Hinata, hace que salga de mis pensamientos.
— ¿Cómo? — Ella me mira fijamente.
— Que lo paso ayer con Juu-chan, me hizo recordar como yo era antes.
— ¿Cómo eras?
— Una persona demasiado tímida.
Sus palabras hacen que recuerde, lo que pensé de ella, el día anterior.
— El tipo de persona que odia mi padre — Continúa hablando. Mientras que yo la miro sorprendido
— ¿El tipo de persona que odia tu padre?
— Así es — Responde con simpleza — Mi padre es un hombre muy serio, fuerte y algo controlador. En cambio yo, salí siendo una chica tímida, temerosa y alguien demasiado manipulable.
— ¿Ese fue el problema por el cual te echaron de tu casa? — A pesar de preguntarle, yo siento que algo más falta en la historia y eso es la intervención de Uchiha Tetsu.
— No, ya que mi madre siempre salía a mi favor.
— ¿Entonces?
— Para explicar la razón por la cual me echaron, creo que es necesario contarle como conocí a Sasuke y el problema que tuvo con el abuelo de él.
Yo asiento con la cabeza, lo que dice me da la pauta que se será una historia un poco larga.
POV Obito
Después de lo que conto Juugo, sobre su mala experiencia en el equipo, nadie hubiera pensado que al año siguiente volvería, pero bueno, todo se logró gracias a Sasuke y a Shiori-chan, quienes le insistieron mucho para que vuelva.
— ¡Hola Tama-san! — Escucho exclamar a la anciana, que está sentada al lado mío.
Dejo de mirar la flores, para mirar a la otra anciana, Tama, quien llega a paso lento a saludar a la otra.
Miro por la calle, esperando ver alguna señal de autobús, pero no veo nada, seguro se tarde otro buen rato.
Recuerdo que esa vez, cuando Hinata dijo que Sasuke lo único que quería era ayudar, había pensado que Sasuke y yo nos perecíamos en algo. Ayudar para ayudarse a uno mismo.
Lanzo un suspiro, ya que de pronto recuerdo lo que Hinata me contó y no puedo evitar pensar, que yo también le hubiera dicho lo mismo a Tetsu. Aunque creo que yo le dije peores cosas que ella.
En mi rostro se forma una leve sonrisa, de solo recordar ese momento. Un momento del cual no me arrepiento.
Holis! Primero disculpa por la demora, era que no me iba a demorar en subir el capitulo, pero cuando intentaba escribir siempre me salia una cosa por hacer. Pero bueno, la idea era por lo menos publicar este capitulo la semana pasada, pero no se pudo u_u
Así que ahora intentare terminar el capitulo siguiente, el cual es un especial de halloween, que si puedo intentare subirlo mañana o pasado mañana.
Pero bueno, ahora hablando del capitulo, la idea original era que fuera exclusivamente sobre los problemas de Hinata, pero quise agregar un poco sobre Juugo y al final el capitulo termino siendo mas de él, que de Hinata. Así que la historia de Hinata sera contada completamente, del siguiente capitulo al otro (el siguiente ya saben es especial). La historia de Juugo, no la quise hacer muy dramático, pero espero que se haya notado el paralelismo que puse con Hinata.
Ahora a agradecer reviews!
A Chi Uzumaki, Muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho saber que te guste mucho esta historia. Que bueno que te haya gustado el capitulo, la relación entre Naruto e Iruka, esa si o si la quería mantener, ya que Iruka fue el primer lazo para Naruto en la serie. Por lo de Hinata, ahora tendrás que esperar un poco mas para saber sobre su pasado, pero espero no tardarme mucho en traerlo, ya que de esa manera empieza la terapia para ayudar a Hinata.
Bueno espero que les haya gustado y como dije antes, espero volver pronto con un especial de halloween, que sera mas gracioso que de terror.
Así que mes despido.
Mata ne!
