Hola! primero que nada este es un especial por halloween, pero así como que ya hace años paso halloween, pero como dicen, mejor tarde que nunca. Ademas que ya tengo pensado como sera el especial de Halloween del próximo año, esto lo explicare mejor mas adelante. Ahora si los dejo con el capitulo, el cual sera diferentes de todos los anteriores y es por que es "Especiaru" xD
Ahora las típicas explicaciones xD
*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.
*Las letras normales representa el pasado.
*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).
*Las palabras en comillas son los pensamientos.
*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.
Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.
POV Obito
Cuando me levanto, lo primero que veo, desde mi ventana, es el cielo azul; lo cual me da a entender que hoy sería un día caluroso y agradable. Me levanto de buen humor y luego de bañarme, desayuno acompañado por el ruido de la televisión.
— El clima puede cambiar con el correr del día — Son las palabras que escucho de la mujer del clima — Puede haber precipitaciones.
Lanzo un pequeña carcajada, ya que no creo nada de lo que dijo y estoy seguro que se equivocara, como todas la veces, por tal razón, cuando me estoy yendo a la preparatorio, decido no tomar el paraguas e irme sin él.
Cuando llego a la preparatoria, lo primero que me encontré es a Sasuke, quien parece entretenido jugando con algo.
— Buenos días — Lo saludo.
— Buenos días Obiito-san — Me responde sin mirarme, ya que se encuentra entretenido jugando a algo.
— ¿Qué haces? — Le pregunto curioso.
— Estoy alimentando a mi mascota — Levanta un pequeño objeto redondo y me lo muestra.
— ¿Un tamagotchi? — Hace mucho que no veía esos juguetes
— Lo encontré esta mañana y decidí jugarlo.
— Ya veo, bueno nos vemos más tarde.
Camino hacia el edificio, mientras escucho la voz de Sasuke saludar a alguien. Sigo mi camino hacia la sala de profesor, donde me encuentro con Gai-san.
— ¡Bueno días Obito-san! — Grita.
— Buenos días Gai-san — Respondo.
— Si me olvide el paraguas.
Miro hacia atrás y veo a Kurenai-san hablar con Azuma-san, quienes me saludan.
— Yo tampoco traje paraguas — Comento.
— ¿En serio? — Me pregunta Kurenai-san.
— Entonces les recomiendo buscar uno — Recomienda Azuma-san
— ¿Por qué?
— ¿No escuchaste el pronóstico del clima?
— Si, pero mira el cielo — Señalo el cielo — Dudo que de un momento a otro cambie el clima.
— Bueno, puede ser — Coincide — Pero aun así yo prefiero no confiarme.
Suena la campana de entrada y veo como todos los profesores se retiran de la sala, dejándome casi solo. Lanzo un suspiro, me dirijo a la cafetera y me preparo un café. Me dispongo a ir a mi oficina, mientras observo el cielo y lo único que llega a pasar por mi cabeza es.
"Es obvio que los del clima se equivocan"
Ahora que lo pienso bien, tal vez no tendría que haber dicho esa frase y es que más parece una burla hacia la gente que pronostica el clima, y quizás no haya sido el único en pensar "esa gente se volvió a equivocar"
Agregaría incluso que los del clima escucharon a la gente burlarse de ellos y por tal razón habían hecho alguna clase de embrujo con tal de que lloviera en la ciudad; aunque creo que se pasaron en la fuerza de su hechizo.
— Alumnos y profesores, se ha mandado la alerta de tifón, así que todos se deben retirar del establecimiento —Esa es la voz de la directora — Repito, todos deben ir directamente a sus casas, no se entretenga en otros lugares.
Miro hacia la ventana y sin poder créelo, observo el cielo, que ahora muestra un color gris oscuro.
— Dicen que es un tifón fuerte — Escucho la voz de Iruka-san.
— Por eso yo decía que traían paraguas — Comenta Azuma-san.
— Por suerte vivo cerca de aquí — Acota Kurenai-san.
Pego mi frente en el vidrio, sin poder creer aún que el clima haya cambiado tanto y eso que solamente habían pasado unas 7 horas. Me lamento de no haber traído un paraguas, ya que yo vivo demasiado lejos de aquí, los demás profesores charlan amenamente, mientras acomodan sus cosas.
— Por suerte, los chicos tuvieron tiempo de comer el almuerzo — Escucho que dice Kurenai-san.
— Eso es verdad, aunque yo aún no puedo creer que el clima cambiara tan rápido — Iruka-san, la única persona que llega a pensar como yo.
De pronto la puerta de la oficina de la directora se abre, haciendo que yo despegue mi frente de la ventana y mire con atención. La directora, al notar que nadie la mira, excepto yo, empieza a toser; al hacer esto todos la miran fijamente.
— Si ya acomodaron sus cosas, quiero que vean que todos los chicos se vayan a sus casas y que no quede ninguno aquí adentro.
Todos asentimos con la cabeza y con sus cosas, se empiezan a retirar del lugar. Pero cuando yo estoy haciendo lo mismo, una mano en mi brazo me detiene, miro a Tsunade-san, sin entender.
— Usted vaya a ayudar a Shizune, hay que proteger las ventanas.
Yo asiento con la cabeza y me dirijo rápido hacia la enfermería, ya que quiero ayudarla rápido y luego ir a acomodar mis cosas, así irse antes que empiece la lluvia.
Cuando llego a la enfermería, la puerta se encuentra cerrada, pero de adentro escucho mucho ruido. Toco la puerta fuerte, para que me escuche y al segundo esta se abre, mostrando a Shizune-san, quien tiene el ceño fruncido.
— Vengo a ayudarla — Le digo.
— ¡Oh! Gracias Obito-sensei — Me responde con una sonrisa, cuando desde adentro se escucha un fuerte ruido.
Ella lanza un suspiro y se mete a dentro, mientras yo la sigo. Con asombro veo el lugar hecho un desastre, como si el tifón hubiera pasado primero por ahí.
— ¿Qué sucedió aquí? — Pregunto.
— ¡No esta! — Grita alguien y por su voz se de quien se trata.
Dirijo mi mirada a Sasuke, quien acaba de salir de debajo de la cama y sin dignarse en verme se retira de la habitación.
— ¿Qué le sucede? — Le pregunto a Shizune-san.
— Me dijo que perdió…— Ella se detiene de golpe, tal parece que se olvidó que le dijo Sasuke — Bueno, perdió algo y me dijo que si lo había dejado aquí, a lo cual le responde que eso es imposible ya que él en ningún momento paso por aquí.
— Pero no te creyó — Concluyo y ella asiente con pesar.
Decido ignorar ese pequeño incidente y la ayudo a acomodar todos los medicamentos y acomodarlos en cajas; así como arreglar el desastre que hizo el tifón, alias Sasuke.
Una vez la termino de ayudar, me dirijo a mi oficina, cierro bien la ventana y agarro mi bolso, listo para irme lo más rápido que pueda a mi casa y en el instante que eso cruza por mi mente, escucho el ruido de las gotas que golpean contra el vidrio de la ventana.
"Maldicion" — Pienso mirando por la ventana. Entonces una idea pasa por mi cabeza — "Quizás algún chico se ha olvidado su paraguas"
Con la decisión de buscar un paraguas, que espero alguien haya olvidado, salgo de la oficina, notando que no hay nadie en el pasillo.
"Seguro, ya se fueron todo" — Pienso.
Camino hacia la entrada y me acerco al canasto, donde siempre colocan los paraguas y me alegra encontrarme con nueve paraguas. Ahora no tendre que mojarme. Pero justo en el momento, que estoy agarrando el paraguas, escucho que alguien me llama.
— ¡Obito-san!
Asustado, ya que pensé que todos se habían ido, me doy la vuelta rápidamente, encontrándome con Sasuke. Frunzo mi ceño y le pregunto que hace aquí todavía.
— Es que aún no lo encuentro — Exclama. Sus palabras me hacen recordar lo que sucedió en la enfermería.
— ¿Qué es lo que no encuentras? — Pregunto.
— ¡Mi tamagotchi!
Siento enormes ganas de golpearme la cabeza, ¿tanto desastre hace solo por eso?
— Sabes que debes irte a tu casa ¿verdad?
— ¡Eso lo sé! — Exclama él — Pero tengo que encontrarlo para poder irme.
Sé que él está esperando que lo ayude, pero yo realmente no deseo quedarme aquí a buscar un estúpido juguete. Estoy a punto de decirle, que le deseo suerte buscando su juguetito e irme de ahí, pero algo que ni me lo espere sucede.
— ¡Ayúdenos Obito-san!
Miro detrás de Sasuke y me asombra ver a Juugo, Rika, Hikari y Hinata.
— ¿Eh? — Es lo único que atino a decir.
— Hemos estado buscando desde hace media hora — Exclama Rika exasperada — Y hasta ahora no lo podemos encontrar.
"¿En serio?" — Es lo único que atino a pensar.
Lanzo un suspiro frustrado. Había pensado en irme así nomás, pero ahora con la llegada de todos ellos, creo que no me podre ir. En serio ¿Qué hicieron los demás profesores? Si supuestamente tenían que ver que ningún chico se quedara y heme aquí frente a cinco chicos. A los cuales, seguro les pertenecen los paraguas que estaba a punto de robar.
Pero bueno es mi deber, hacer que todos ellos vuelvan a sanos y salvos a casa, o sino la directora me mataría. Además estoy seguro que todos ellos ya se quieren ir a sus casas, si no fuera porque Sasuke es alguien que insiste mucho.
— Esta bien — Digo, ya resignado — ¿Dónde buscaban?
— En el salón de clases, en la cafetería — Responde Juugo
— En el jardín, en el laboratorio, en la sala de profesores — Continua Hikari
— ¿Y nada?
— ¡Nada! — Expresa desesperado Sasuke.
Me pongo a pensar, en qué lugar debe haber dejado este mocoso su juguete. Hasta que se me prende la lámpara.
— ¿Buscaron en la basura?
Todos me miran con el ceño fruncido, hasta que Rika rompe el silencio.
— ¡Cierto que hoy limpiamos más temprano!
— Y Sasuke estuvo a cargo de sacar la basura — Agrega Juugo.
Miramos a Sasuke, quien se pone a pensar detenidamente y de la nada sale corriendo. Miro a Hikari, quien levanta sus hombros. Tomo la decisión de seguirlo; por el camino que tomo se nota que va hacia el lugar donde se tira la basura.
Cuando estamos llegando, agradezco mentalmente que los botes de basuras, estén bajo techo, sino nos hubiéramos mojado. Cuando logro alcanzar a Sasuke, este se encuentra quieto, como si estuviera sorprendido de algo. La intriga que siento es tan fuerte, que me coloca al lado del mocoso. Frunzo el ceño ante lo que veo.
— ¿Qué hacen? — Pregunto.
Shikamaru se da la vuelta y nos mira asombrados, mientras que Naruto saca completamente su cuerpo del bote de basura.
— ¿No deberían estar ya en sus casa? — Vuelvo a preguntar.
— Disculpe — Responde rápidamente Shikamaru y mira a Naruto, quien agacha su cabeza levemente — Pero cuando encontremos lo que buscamos, nos iremos.
— ¿Buscando?
— Si, yo le preste a Naruto mis apuntes y… —Hace una pausa, seguro está muy molesto con el chico rubio — Bueno, él lo perdió y ahora lo estamos buscando.
Otro más que perdió algo, ¿en serio? Presiento que este realmente no es mi día. Lanzo un suspiro y antes de poder decir algo, escucho un grito, proveniente de mi costado. Miro fijamente a Sasuke, quien ha emitido un pequeño grito de asombro, mientras su brazo señala al frente.
La mano de Sasuke señala a Naruto, quien lo observa con el ceño fruncido.
— ¡Eso es mío! — Exclama al fin.
Dirijo la mirada al rubio, quien sigue sin entender de qué habla Sasuke.
— Mi tamagochi— Aclara.
Naruto muestra sorpresa y mira hacia su mano, donde logro llegar a ver un pequeño objeto de color azul. Entonces, él fue quien encontró el tamagochi de Sasuke. Bueno, ahora si podremos irnos a casa más rápido, sino fuera porque Naruto abre su boca.
— Yo lo encontré.
El lugar queda en completo silencio.
— ¡Pero es mío! — Exclama Sasuke, mientras se acerca al otro.
— ¿Cómo sé que es tuyo? — Desafía.
Siento enormes ganas de golpear la cabeza de ambos, para que así se decidan rápido y nos vayamos de aquí.
— ¡Porque yo lo digo! — Justifica el pequeño demonio.
Lanzo un suspiro y observo como el pelinegro con el rubio se asesinan con la mirada. Decido intervenir, pero Shikamaru se me adelanta.
—Muéstramelo— Estira su mano hacia Naruto, quien sin dudarlo se lo pasa.
Mira con detenimiento el juguete y luego de un rato se lo pasa a Sasuke, diciendo.
— Es de él.
— ¿Cómo estás seguro? — Pregunto Naruto.
—Porque yo mismo se lo regale — Responde con simpleza Shikamaru.
— Esta bien — Dice con resignación el rubio.
— Entonces ya resuelto esto, podemos volver a casa.
Empiezo a caminar hacia la entrada, pero las voces de Naruto y Shikamaru, interrumpe mis pasos.
— ¿Qué pasa ahora?
— Que nosotros aun no encontramos los apuntes
"¡Cierto!"— Pienso
— ¿Tan importante son esos apuntes?
— Si — Contesta Shikamaru— La próxima semana ya empiezan los exámenes.
De repente se escuchan muchas pisadas y parece como si corrieran.
— ¡Sasuke, Obito-san! — Escucho que nos llama Hikari y al parecer por su tono de voz parece asustada.
Veo como Hikari, Hinata, Rika y Juugo, corren hacia nosotros y entonces recién me doy cuenta, que ellos no han estado con nosotros desde hace un largo rato. Los cuatros se colocan frente a nosotros y empiezan a respirar rápido, como si quisieran recuperar el aire perdido durante el trote que pegaron.
— ¿Qué les pasa? — Si tan cansado están, es porque corrieron mucho.
— Íbamos…detrás de… ustedes… — Empieza Rika con dificultad — Pero… escuchamos ruidos en la sala de profesores…
— ¿En la sala de profesores?
— Si, nosotros pensamos que no había nadie más, así que decidimos entrar y ver quien estaba adentro — Continúa Hikari— Pero al abrir la puerta no había nadie adentro.
— Bueno, tal vez sea el viento — Comento
— ¡El viento no pudo haber sido! — Dice Hinata seria — Ninguna de las ventanas estaba abierta.
— Pero eso no fue lo peor — Agrega Rika— De la nada escuchamos a alguien gritar.
"¿Gritar?"
Entonces recuerdo el momento exacto en el cual Sasuke grito, miro con el ceño fruncido al mocoso.
— Debe haber sido Sasuke.
— ¿Sasuke? — Pregunta Hinata.
— Si, recién acaba de gritar.
Los cuatros se miran entre ellos, como si no entendieran nada, por lo que decido explicar la situación.
— Miren, nosotros nos encontramos con Shikamaru y con Naruto, quienes encontraron el tamagochi de Sasuke.
— ¿Shikamaru-kun, Naruto-kun? — Pregunta Rika, mirando detrás de mí ¿Qué hacen aquí?
Shikamaru lanza un suspiro y le dice lo mismo que me dijo a mi antes, que están buscando sus apuntes.
— ¿Apuntes? — Vuelve a preguntar ella, entonces agarra su bolso y de adentro de este saca dos cuadernos — ¿Serán estos?
— ¡Esos son! — Exclama Naruto— ¿Dónde los encontraste?
— En el salón.
Antes sus palabras, Shikamaru lentamente gira su cabeza a Naruto, quien mira a otro lado. ¿Qué le habrá dicho este?
— Bueno, ahora que ya encontramos todos ¿nos podemos ir? — Pregunto.
— ¡Sí! — Responde todos.
Caminamos hacia la entrada, ya que debemos buscar nuestros zapatos. Escucho el ruido del juego de Sasuke, mientras este le habla a su mascota.
—Conan ¿tienes hambre?
— No te puede responder — Escucho que le dice Hinata.
¿Conan? Que nombre más raro le puso a su mascota, pero decido no pensar demasiado en la razón, por la cual se llama así su mascota virtual. En el trayecto que hacemos, no puedo evitar sentirme observado, lo cual se me hace extraño, ya que solamente estamos nosotros.
— Da miedo cuando esta tan vacío por aquí ¿no creen?— Comenta Rika, quien se acerca mucho a Sasuke.
— Yo lo veo igual — Dice Sasuke, aun entretenido.
De pronto, me parece a ver visto, por mi vista periférica, la figura de una persona adulta. Antes esto, me detengo abruptamente, lo que provoca que Juugo choque conmigo.
— ¿Qué sucede Obito-san? — Me pregunta este.
Miro fijamente, el lugar donde supuestamente vi eso, pero nada aparece.
— Debe a ver sido mi imaginación — Murmuro.
— ¿Cómo? — Me pregunta él.
— Nada — Le digo y continuamos el camino.
POV Naruto.
Siempre pensé que Uchiha era una persona extraña y que por tal razón no tendría amigos, pero ahora que lo veo, es todo lo contrario. Pero lo más extraño es que la mayoría de sus amigos son mujeres, muy diferente a mí, que siempre anda rodeado de varones.
"¡Qué envidia le tengo!"— Pienso, mientras observo como Sato-san, se acerca mucho a él.
Al otro costado esta Hyuuga y una chica de cabello naranja, la cual no tengo ni idea de quién es, seguro es de otro salón.
De repente veo a Uchida-sensei, detenerse de pronto y mirar fijamente un salón de clases. Siento escalofríos, al ver que este tiene clavada la mirada en un punto ¿será que hay algo ahí?
Combatiendo con todo el miedo que siento, yo también miro el lugar y me alivia no ver nada.
Continuamos el camino, llegamos a la entrada, cada uno busca sus zapatos. El primero que se acerca a la puerta de la entrada, es Uchida-sensei, quien hace un comentario extraño.
— Que extraño, está cerrado.
Dirijo mi mirada hacia él y veo como este intenta empujar la puerta.
— ¿Está cerrado? — Pregunta Sato-san.
— Así parece — Contesta extrañado Uchida-sensei. — Pero seguro debe estar abierto la salida de atrás.
Cambiándonos de zapatos, empezamos a caminar hacia la otra salida, esperando que estuviera abierta. En el trayecto escuchamos un estruendo, proveniente del piso de arriba, el cual hace que nos paralicemos, aunque Uchiha está concentrado en su tamagochi.
— ¿Qué fue eso? — Pregunta Takagawa.
— El viento debe ser — Afirma con segura Uchida-sensei.
"Eso espero"— Pienso.
Seguimos el trayecto y cuando llegamos a la otra puerta, nos llevamos la sorpresa de que también está cerrado.
— ¡¿Obito-san, eso quiere decir que nosotros estamos encerrados aquí?! — Pregunta Rika asustada.
—No lo creo — Responde Uchida-sensei — Podremos salir por las ventanas.
—Uchida-sensei, tiene razón — Coincide Shikamaru.
Y de pronto se escucha un fuerte grito, el cual hace que peguemos un salto. Despacio miramos hacia nuestra espalda y vemos a Uchiha, quien mira con horror su mano.
— ¿Qué paso Sasuke? — Le pregunta la pelinaranja.
Este levanta su mirada a nosotros y su rostro sigue con esa expresión de horror. ¿Qué diablos le sucede? ¿Sera que vio algo? ¿Sera que el grito no fue de él? Me empiezo a poner más nervioso y es que estas cuestiones de cosas paranormales, realmente no me gustan.
— ¡Se me murió mi mascota! — Exclama él y el lugar queda en silencio.
"¿Eh?"
— ¡Sasuke! — Exclama Hyuuga, al parecer enojada— No nos asuste de esa manera.
— Pero es que se murió —Continua él.
Si, nunca lograre ser amigo de una persona tan extraña. Bueno mejor para mí.
— Aun así, pensábamos que había paso algo — Continua el reto, Uchida-sensei. Eso dígale, que nos asustó mucho.
— Lo siento— Responde en un susurro.
— Bueno, ahora tendremos que salir por alguna de las ventanas.
Todos asentimos a sus palabras y lo seguimos. Mientras estamos caminando, noto que el lugar se torna más oscuro, como si fuera de noche.
— Se oscureció rápido— Comenta Takagawa.
— Debe ser por el tifón — Responde Sato-san.
Creo que Sato-san es una chica perfecta. Es linda, inteligente y sobre todo muy amable, pero se nota que a ella le gusta Uchiha; sino no estaría siempre a su lado. Bueno que puedo decir, Uchiha es atractivo, en cambio yo no.
— No te deprimas Sasu-chan — Miro a la chica de cabello naranja, quien va de la mano de él— Ya tendrás otra mascota que alimentar
Entramos al salón de clases 2°4. Uchida-sensei se acerca a la ventana más grande y luego de abrirla, se detiene abruptamente.
— ¿Que sucede? — Le pregunta Shikamaru.
Sensei, se mueve a un costado y señala afuera. Me asombra ver como corre el viento y más aún el hecho de ver cómo sale volando una rama del árbol, que se encuentra en la entrada de la preparatoria.
—El tifón seguro tocara tierra en cualquier momento — Deduce Shikamaru.
— Si — Coincide Uchida-sensei—Así que me parece que tendremos que quedarnos aquí a dentro, hasta que pase el tifón y estemos seguros.
En lo personal, coincido con él, ya que siendo sinceros, no quisiera que en mi camino a casa, una rama de árbol me golpee la cabeza.
Cierra la ventana y nos sentamos cada uno en un pupitre. Yo me siento al lado de Shikamaru, quien mira con el ceño fruncido afuera. Uchida-sensei, se sienta en el lugar del profesor y revisa su celular. En cuento a Uchiha, este aun parece deprimido, pero aun así está rodeado de las tres chicas y de Takagawa.
Así pasamos como una hora, sin hacer nada. Nadie hace ningún comentario y cuando me doy cuenta que Uchida-sensei enciende la luz, dirijo mi mirada al reloj de la pared reloj de la pared, el cual marca que son las seis de la tarde, aunque parece que es mucho más tarde.
— Por cierto — Comenta de pronto Sato-san, mientras mira a Uchiha— ¿No tenían que buscar a Souske-chan?
— No, hoy es el cumpleaños de mi abuela, así que ellos lo iban a buscar — Le responde la chica de cabellos naranjas.
— Ya veo.
Luego de esa breve conversación todo queda en silencio. Lanzo un suspiro y observo el último mensaje que me mando el miembro de mi pandilla.
"¿Qué tal si salimos esta noche, jefe?"
Este me lo mando a la tarde, justos unos minutos después nos avisaron del tifón y que debíamos volver a casa, aunque yo me quede para buscar los apuntes que Shikamaru me había prestado; por lo que nunca pude contestar el mensaje y mucho menos ahora, ya que parece que el tifón provoco que la señal se fuera.
De repente me parece ver algo pasar por afuera de la ventana. Sobresaltado y pensando que es imposible que alguien anduviera ahí afuera con esta tormenta, me levanto más por inercia y me acerco a la ventana.
— ¿Qué sucede Naruto? — Escucho que me pregunta Uchida-sensei.
"¿Naruto?"— Pienso desconcertado, hasta que recuerdo que él mismo me pregunto si me podía llamar por mi nombre.
— Eh…nada, es solo que me pareció a ver visto a alguien afuera.
— Eso es imposible — Dice Shikamaru.
Miro fijamente hacia afuera, ya que la luz del salón ilumina el lugar, pero de repente todo se vuelve oscuro y escucho un grito agudo. Tomando todo el valor que posee, el cual no es mucho, me doy la vuelta y veo que todo está oscuro, hasta que una pequeña luz aparece en medio de la nada.
— Deben haber costado la luz — Dice Uchida-sensei— Creo que en la sala de profesores vi unas linternas.
— ¿Hay que ir a búscalas? — Pregunta una chica, pero no sé quién es.
— Si desean, yo voy a buscarlas y ustedes se quedan…
— ¡No! — Exclamo, al mismo tiempo que los otros.
"Vaya sincronía"— Pienso con ironía.
— ¿Entonces qué hacemos? — Pregunta Uchida-sensei.
— Yo propongo que vayamos juntos — Dice Shikamaru— Y nos quedemos en la sala de profesores, ya que ahí creo que estaremos más cómodos.
— En eso tienes razón — Coincide sensei— Entonces caminen la más cerca, así ninguno se pierde…
Nervioso, miro hacia todos lados, por si las dudas, algo llega a aparecer. De pronto recuerdo la figura que vi, ¿será que esa cosa esta adentro? ¿Será una persona? O ¿un fantasma?
— No aprietes tanto mi camisa
— ¿Eh? — Pregunto desconcertado, ante las palabras de Shikamaru y luego las comprendo al darme cuenta que, efectivamente, estoy apretando con fuerza su camisa.
— El ambiente es perfecto para una historia de terror — Dice Uchiha.
— Este no es un bueno momento, Sasuke— Contesta Uchida-sensei.
Escucho un resoplo, seguro que de parte de Uchiha. De pronto se escucha un fuerte ruido, el cual hace que todos nos quedemos quietos.
— ¿Escucharon eso? — Pregunta Takagawa
— El ruido seguro proviene de afuera — Justifica Uchida-sensei, aunque presiento que ni el mismo se lo cree, ya que se escuchó muy cerca de nosotros.
Mientras pienso a que se deberá ese ruido, un escalofrío recorre mi espalda, como si alguien nos estuviera viendo. Respirando con dificultad, me doy la vuelta y con horror veo la figura de una persona acercarse a nosotros.
"Quiero irme a mi casa"
POV Obito
Con mucho esfuerzo, intento ver el camino que alumbra mi celular. ¿Por qué justo ahora se tenía que ir la luz? Realmente este no es mi día.
— Chicos — Exclama Naruto, mientras respira con dificultad — Creo que alguien se nos acerca.
— ¿Cómo? — Es lo único que atino a decir.
Siento que me agarran de la camisa y cuando me doy cuenta, estoy yo al frente de todos. Y efectivamente, como decía Naruto, hacia nosotros se acerca una figura, la cual camina de manera extraña, como si le costara caminar.
— ¡Es Sadako! — Grita de pronto el pequeño demonio.
— ¡¿Sadako?! — Exclamamos todos.
¿Cuál Sadako? ¿La de la película de terror? Espera, aunque suene descabellado puede ser, digo por su manera de caminar. Pero si ella es esa Sadako, eso quiere decir que nosotros debemos huir rápido de ella.
— Cuando yo les diga corren — Ordeno y escucho un "si" de parte de todos.
Pero antes que pueda decir la otra palabra, la figura empieza a correr hacia nosotros y escucho el grito de las chicas.
— ¡Corran! — Grito, mientras corro hacia el otro lado.
Detrás de mí, escucho las pisadas de todos, pero de pronto escucho la voz afligida de Hinata.
— ¡Sasuke se quedó atrás!
Me detengo abruptamente, sin poder creer que justo él se haya quedado atrás, pero ahora que hacemos ¿volvemos o lo esperamos aquí?
Mi duda es aclarada en el momento que escuchamos el grito desgarrador de Sasuke.
— ¡Oh por dios! — Exclama Hikari, quien corre hacia donde dejamos a Sasuke.
— ¿En serio volveremos? — Pregunta Naruto, quien se nota está muerto del miedo.
— ¡Por supuesto! — Exclama Hinata, siguiendo a Hikari.
Yo empiezo a correr de tras de ellos, al igual que los otros. Mientras nos acercamos, logro identificar dos figuras, pero una de ellas agarra el cuello de la otra.
Abre grande los ojos, la figura que vimos antes, seguro debe estar ahorcando a Sasuke. Corremos más rápido, mientras Hikari le grita a esa figura que deje en paz a Sasuke. Lo cual hace, ya que lo suelta y el otro caen al suelo.
— ¡Sasuke! — Grito
— ¿Qué? — Me pregunta este.
Tanto Hinata, Hikari y yo, nos quedamos quietos al ver la escena. Sasuke, quien supuestamente estaba muerto, solo se encuentra arrodillado.
— ¿Qué haces? — Le pregunto.
— Se me cayó mi tamagotchi— Responde con simpleza— Y estaba hablando con Sadako-chan
— ¿Sadako-chan? — Preguntamos y entonces me doy cuenta que a figura extraña es Sadako, la compañera de Sasuke, quien nos mira sorprendida.
— Pero pensábamos que te estaba ahorcando — Dice Hikari nerviosa.
— Ah eso — Es lo único que dice Sasuke.
— Le estaba acomodando su cuello — Responde con una sonrisa Sadako—Además que le estaba preguntando que paso con todo el mundo.
Siento como la adrenalina que sentí, minutos antes, se evapora de mi cuerpo. Así que todo había sido una confusión. Aunque Sasuke tenía razón, la que venía era Sadako, pero no la de la película.
— Pero ¿y esos gritos?
— Ah eso fue la alarma de mi celular —Sasuke me muestra su celular.
— Te preguntaría, porque tienes un sonido tan extraño, pero eso podemos dejarlo para otro momento.
Escucho las pisadas de los otros, quienes se acercan a nosotros y cuando están frente a la chica exclaman extrañados.
— ¡¿Sadako?!
— Parece que todos se sorprenderán de verme.
— Es que pensábamos que eras un fantasma — Justifica Rika.
— ¿Fantasma?
— Si, por la manera de caminar.
— Ah eso — Responde riendo suavemente Sadako—Es que estaba durmiendo, en la sala de música, y cuando me despierto siempre camino de esa manera.
— ¿Entonces no escuchaste el comunicado de la directora? — Pregunto.
— ¿Qué comunicado? — Pregunta y al mismo tiempo responde lo que le pregunte.
Entonces, eso quiere decir que ella ha estado durmiendo durante todo este tiempo. Pero que sueño más pesado debe tener esta chica.
— Lo que sea, ahora vamos a la sala de profesores y nos quedaremos ahí, hasta que vuelva la luz y acabe el tifón.
Todos asienten con la cabeza y caminamos hacia la sala de profesores. Una vez ahí, encuentro las linternas y se la paso a cada uno, también saco dos velas, las prendo y la coloco en la mesa del té. Todos se sientan en el sofá, mientras esperamos que las horas pasen.
POV Off
La habitación, se encuentra levemente iluminada, gracias a las velas que había puesto Obito. Todo es silencio, hasta que alguien decide romperlo.
— Me aburro — Se queja Sasuke.
— ¿Y si jugamos algo? — Propone Juugo.
— ¡Eso! — Coincide Rika— Pero ¿a qué podemos jugar?
— ¿Y si aprovechamos que estamos a oscuras?
— ¿Qué se puede jugar a oscuras, Sasuke? — Le pregunta Shikamaru.
Levantando sus brazos, muestra que en su mano derecha tiene un oso de peluche, de color marrón claro, y en su mano izquierda un pequeño cuchillo, mientras agrega.
— Bueno, pues yo tengo justamente un oso de peluche y un cuchillo.*
El lugar queda en silencio total. Tal parece que ninguno quiere hacer comentario del juego que acaba de proponer Sasuke.
— No sé de donde sacaste el oso, pero realmente no quiero ni saberlo —Comenta Obito — Y muchos menos, de donde sacaste ese cuchillo.
"Además que no deseo que un oso me acuchille"— Piensa el mayor de todos.
Sasuke levanta sus hombros, abre la ventana y tira hacia afuera el peluche y el cuchillo.
— ¡Ahg!
Sasuke frunzo el ceño, ya que le pareció haber escuchado un grito, proveniente desde afuera. Pero tal parece que solamente él escucho el grito, ya que ninguno se da la vuelta. Curioso saca la cabeza por la ventana y al no ver nada, levanta sus hombres.
De repente la tranquilidad se evapora, al apagarse las luces de la vela.
— ¡¿Por qué se apagaron las velas?! — Pregunta histérico el rubio.
Entonces Sasuke se da cuenta que la ventana sigue abierta y aprovechando la oscuridad, la cierra con tan rapidez, que cuando prenden la linternas, él ya la había cerrado.
Obito enojado, se levanta y vuelve a encender las velas. Una vez prendidas, dirige su mirada a Sasuke, quien aún se mantiene cerca de la ventana.
— ¿Tu abriste la ventana?
— ¿Yo? — Pregunta el pelinegro — ¿Cómo crees?
De repente, se escucha el ruido de vidrios rompiéndose. Todos se quedan quietos y miran hacia la puerta de la oficina de la directora. ¿Qué había sido eso?
Obito, deja de lado a Sasuke y empieza a acercarse lentamente a la oficina; acerca su oído a la puerta y lo que escucha lo sorprende.
— ¿Qué sucede? — Dice en un susurro Hikari.
— Me parece escuchar pasos al otro lado — Responde, con el mismo tono de voz.
— ¡¿Pasos?! — Pregunta con horror Rika.
Tomando valor, Obito decide entrar en la oficina y ver quien anda por ahí; ya que él es el adulto ahí y debe cuidar a los demás. Abre lentamente la puerta y asoma la cabeza, lo primero que nota es la ventana rota; empieza a recorrer con la mirada, el lugar, hasta que nota algo extraño en la otra esquina.
"¿Qué diablos?"— Piensa.
Lo único que puede ver es un bulto negro, entonces se da cuenta que tiene su linterna y pensando que sería una gran idea iluminar para ese lado, aunque realmente es una mala idea, dirige la luz de la linterna hacia esa criatura. Pega un salto, al ver con horror como esa criatura, que posee muchos pelos en el cuerpo se levanta lentamente y fija su mirada en él.
Con una gran velocidad cierra la puerta, logrando que los chicos se asusten. Estos se empiezan a preocupar, ya que el mayor empieza a sudar y a temblar.
— ¿Qué es lo que vio? — Le pregunta, muy preocupada Hinata.
Antes que él pueda responder, esa criatura empuja desde el otro lado, como queriendo salir de ahí. Todos gritan de la impresión, mientras el Uchida intenta con todas su fuerzas detener que se abra la puerta.
— ¡Salgan de aquí! — Ordena.
— ¡Peor no lo podemos dejar! — Exclama Sasuke— Mejor váyase usted y yo…yo detendré a esa cosa.
Todos miran con el ceño fruncido al pelinegro, como si no pudieran creer lo dramático que había sonado esa frase.
— Qué tal si trancamos la puerta con el sofá y nos vamos todos juntos — Expone Shikamaru.
Si pensaran en cuál de las opciones es mejor, por supuesto esa seria del chico sensato del grupo, ósea Shikamaru.
— ¡Que inteligente eres! — Lo alaba Sasuke.
— Pero si tú me pasas en el top 10 — Recrimina el chico.
— ¡Dejen de hablar de tonterías y traigan ese sofá!
Sorprendentemente para mover el sofá solo necesitaron a Juugo, quien demostró tener mucha fuerza física. Una vez se encuentra trancada, se dan cuenta que eso no lo detendrá por mucho tiempo y deciden huir del lugar.
— ¡¿A dónde iremos Obito-san?! — Le pregunta histérico Juugo.
— ¡No lo sé! — Responde y entonces se le ocurre un lugar muy seguro — ¡Vamos a la enfermería!
Todos corren hacía dirección, pero en medio del pasillo ven una figura enorme. Mientras se acercan más, notan que se trata de un hombre, quien por el momento les da la espalda.
— No sigan — Susurra Shikamaru, provocando que todos los miren sin entender — Miren lo que tiene en su mano derecha.
Curiosos miran hacia su mano y casi se les paraliza el corazón, al darse cuenta que ese hombre lleva una enorme sierra. Paralizados por el miedo, empiezan a respirar con dificultad. Ahora tendrían que huir de ese tipo también, aunque por suerte este le sigue dando la espalda, pero como ese realmente no era el día de Obito, algo sucedió.
— ¡Achis! — Estornuda Sasuke.
"¡Maldito mocoso!"— Es lo único que pasa por la mente de Obito, quien ve con horror, como ese hombre los mira fijamente.
En el instante que se enciende la sierra, todos empiezan a correr, desesperados por alejarse de ese lugar.
Tan concentrados están en correr, que no se dan cuentan que se separan en grupos de tres.
Naruto, abre la puerta de un salón de clases y entra a las apuradas. Se recuesta contra la pared, ya un poco más tranquilo se da cuenta, que ha estado tomado de la mano de alguien, pero no sabe quién es.
— ¿Ya me vas a soltar? — La voz que suena es la de Hinata, pero se nota que esta irritada.
— Lo siento — Exclama soltándola al instante.
Él había pensado que había agarrado la mano de Rika, ya que la chica estaba al lado suyo.
— ¿Qué haremos chicos? — Escucha que preguntan y él no puede evitar pegar un grito, ya que pensaba que estaba solo con la Hyuuga.
— ¡No grites! — Lo reta la peliazul.
— Lo siento.
— Disculpa que te haya asustado — Le dice la chica de cabellos naranjas.
— No es ningún problema…eh…
— Uchiha Hikari, soy la primar mayor de Sasuke.
— Mucho gusto — Responde el rubio — Yo me llamo Uzumaki Naruto.
— Dejen eso para después— Se queja Hinata— Lo que debemos hacer ahora es ir a la enfermería.
— ¿Por qué?
—Porque Obito-san dijo que vayamos a la enfermería y estoy cien por ciento segura que Sasuke, él y los demás están allá.
— ¿Entonces tendremos que salir de aquí? — Pregunta con miedo Hikari.
— No nos queda de otra.
Por otro lado, más específicamente en la enfermería, se encuentran Obito, Shikamaru y Sadako; quienes siguen esperando a los demás.
— ¿Dónde se habrán metido? — Pregunta Obito.
—Estábamos tan desesperados por huir, que no nos dimos cuenta que nos separamos — Explica Shikamaru.
— Yo solo espero que se acuerden que vengan para aquí — Comenta la chica.
Mientras que Obito y Hinata se muestran preocupados, Juugo mira con asombro como Sasuke busca algo.
— ¿Qué haces? — Le pregunta Rika, quien está al punto de tener un ataque de histeria.
— ¡Perdí mi tamagochi! — Exclama en voz alta.
— ¡No hables tan alto! — Lo retan Rika y Juugo.
Sasuke sin hacerle caso, continua con su búsqueda. Sus dos amigos no pueden creer la tranquilidad con la cual sobrelleva esta situación y más aún preocuparse por su juguete que por el hecho de que un asesino los está buscando.
Ellos se encuentran encerrados en el salón de ciencias, esperando a tomar valor y así de esa manera ir a buscar a los demás. De pronto, Juugo, se da cuenta de hacia dónde se dirige Sasuke.
— ¡Sasuke! — Exclama
Su amigo, sin escucharlo, abre completamente la puerta y sale por está buscando desesperadamente su tamagochi.
Rika mira con horror a Juugo. Si Hinata o Hikari se enteran que dejo a Sasuke irse, la mataran; por lo que, sin pensarlo, sale corriendo detrás de él.
— ¡Rika-san! — Exclama el chico.
Sale detrás de ella, pero se sorprende al ver que no ve por ningún lado a Sasuke.
— ¿Dónde está Sasuke? — Le pregunta el chico alto.
— No sé, cuando salí, él ya no estaba.
En eso, Juugo, siente como alguien posa su mano en su espalda.
— ¡Por favor no me mate! — Exclama, mientras se da la vuelta.
— Dudo que pueda — Le responde Hinata, quien es seguida por Hikari y Naruto.
—Pensé que eras ese hombre — Le responde.
— Lo acabamos de cruzar — Comenta Naruto, quien muestras signos de estar aterrado — Por suerte no nos vio.
— ¿Pero qué hacen aquí parados? — Le pregunta Hikari.
— Es que nosotros…—Rika no sabe cómo decirles que Sasuke se alejó de ellos y ahora anda deambulando solo por allí — Nosotros…
—Sasuke se separó de nosotros — La ayuda Juugo.
— ¡¿Cómo?! — Exclaman Hinata y Hikari.
— Lo siento, Sasuke dice que perdió su tamagochi y se fue solamente para buscarlo, lo quisimos detener, pero cuando lo seguí él ya no estaba por ningún lado.
— ¡Dios, es exasperante! — Exclama la peliazul.
— Tal vez vaya hacia la enfermería.
Todos miran a Naruto, atentamente para que explique porque piensa eso.
—Hyuuga…san, dijo que vayamos hacia allá ya que Uchida-sensei debe estar ahí con los demás.
— Ya se — Exclama Rika— Mientras buscamos a Sasuke, vayamos a la enfermería, así si vemos a Obito-san, le pedimos ayuda para poder encontrar a Sasuke.
Coincidiendo con Rika, todos van en dirección a la enfermería, procurando tener cuidado de no toparse con ese enorme hombre.
— Pero hay algo que aun no entiendo — Comenta de pronto Shikamaru. Obito y Sadako lo miran con atención — ¿Quién es ese hombre que nosotros vimos?
— No sé ¿un psicópata? — Responde inseguro el adulto.
— Entonces ¿Cómo logro llegar aquí?
— Caminando.
El lugar queda en silencio un segundo, pero los dos hombres hacen como que la chica en ningún momento hizo un comentario.
— Lo digo, porque el tifón aún sigue — Con su dedo señala la ventana.
Obito, se acerca a la ventana y como decía Shikamaru, se nota que afuera aún sigue el tifón. Pero de pronto aparece una mano en la ventana, provocando que este gritara.
En ese instante, el otro grupo, se detienen abruptamente. ¿Quién había gritado? Y más importante ¿Por qué?
— Creo que el grito vino de la enfermería — Dice Hikari, con temor.
— Si viene de ahí, entonces ¿qué hacemos? — Pregunta Naruto.
— Tendremos que ir a ver — Propone Juugo.
— Que valiente — Exclaman los otros, mientras miran con admiración a Juugo.
Dando la orden de seguir, continúan su caminata, hasta la enfermería. Frente a ella, Juugovaliente, abre la puerta abruptamente, siendo consciente de lo que puede encontrar ahí dentro. Pero grande es su sorpresa a ver a Obito, Shikamaru, Sadako y Sasuke, toman te tranquilamente.
Pero lo que llama más la atención es la vestimenta de Sasuke, quien tiene puesto su uniforme de deportes.
— ¡Sasuke! — Exclaman las tres chicas, mientras lo abrazan.
— ¡¿Dónde te metiste?! — Le pregunta Hinata enojada.
— Estaba buscando mi tamagochi.
— ¿Y lo encontraste?
— ¡Sí!
— Pero, ¿Por qué tienes el uniforme de deportes? — Le pregunta intrigada Hikari.
— Porque me moje mi uniforme.
— ¿Cómo?
— De eso justamente le estábamos preguntando a Sasuke — Comenta Shinichi.
— Lo que pasa es que mientras iba a buscar mi tamagochi, escuche unas pisadas, así que decidí seguirlas — Todos muestran expresión de pánico — Y me encontré con una señora.
— ¿Señora?
— Si, yo le pregunte que hacia aquí y me dijo, que ella vive aquí.
Rika abraza fuerte a Hinata, quien agarra la mano de Hikari. Naruto agarra fuerte la camisa de Juugo, quien se aprieta contra Hikari. Obito y Shikamaru miran con el ceño fruncido al chico, mientras Sadako solo muestra expresión de asombro.
— ¿Entonces? — Pregunta desinteresado Shikamaru.
— Entonces le pregunte si había visto mi tamagochi y ella me dijo que si lo había visto. La buena señora me enseño el camino, mientras hablamos sobre cómo pasa de rápido el tiempo. Entonces llegamos a la entrada y me dijo que saliera por la puerta y que iba a encontrarlo.
— ¿Le hiciste caso?
— ¡Por supuesto! — Exclama Sasuke — De los ancianos nunca se duda.
— No me refería a eso — Acota Obito.
— La cuestión es que pude salir afuera.
— ¡Espera! — Sasuke mira a Shikamaru — ¿Cómo pudiste salir por la puerta del frente si esta estaba cerrada?
— ¿Milagro? — Pregunta con expresión alegre Sasuke.
— Mejor sigue — Dice Shikamaru, lanzando un fuerte suspiro.
— Entonces salí afuera y lo encontré frente a la entrada.
— ¿Y cómo llego tu juguete ahí? — Esta vez la pregunta es de su psicólogo.
— ¿Milagro?
Obito blanquea sus ojos y decide no preguntarle nada más.
— Si saliste por la puerta de la entrada ¿Por qué entraste por la ventana? — Cuestiona Sadako
— ¿Entraste por la ventana? — Pregunta Hikari
— Si, por un momento pensé que era el hombre ese que vimos — Contesta Obito.
— ¿Entonces?
— Quise volver a entrar, pero esta señora me interrumpió el paso y me dijo que lo mejor era que me fuera de ese lugar. Pero como todos estaban adentro decidí hacerme el que me iba, pero decidí entrar por la ventana, donde se viera luces.
— O sea en la enfermería — Completa Obito — Pero ¿Por qué razón esa mujer te dijo que te fueras?
— Según me dijo, que era porque en ese momento se encontraba un asesino serial adentro.
— Pero sigo sin entender ¿Quién es esa mujer y por qué dice que vive aquí?
— Bueno vivía — Las palabras de Sasuke, deja estupefacto a todos ¿Qué había dicho?
— ¿Cómo?
— Es que ella me dijo que ese mismo la había asesinado y que por eso me lo advertía.
En ese momento se escucha un grito desgarrador, el cual hace que todos se asusten y griten.
— Disculpen — Dice Sasuke — Ese fue mi celular.
Obito se pasa las manos por su cara, intentado controlar las enormes ganas que tiene de golpear al pequeño demonio.
— Ya me puedes soltar — Le dice Shikamaru a Naruto, quien en medio del susto solo atino a abrazarse a su compañero.
— Lo siento.
— A ver recapitulemos — Empieza Obito — Estamos aquí, encerrados, junto a un hombre que es un asesino y a una mujer fantasma, la cual fue su víctima. Sí, creo que no estamos bien.
— Pero hay una manera de escapar — Interrumpe el chico Nara — Sasuke dijo que la puerta de la entrada está abierta.
— ¡Cierto!
— Entonces lo que debemos hacer es salir rápidamente del edificio, correr hasta las rejas y huir de aquí.
— ¿Pero si nos siguen? — Pregunta Juugo.
— Lo dudo — Contesta seguro — Por el relato de Sasuke, se nota que la mujer es un fantasma y si ella dice que el hombre que vimos la asesino, eso quiere decir que posiblemente él también sea solo un fantasma.
— ¡Oye, oye despacio cerebrito! — Shikamaru frunce su ceño y mira fijamente a Sasuke.
— Si tú me ganas en el top 10.
— ¡No se desvían del tema!— Interviene Uchida.
— El punto es que es muy probable que no nos haga ningún daño, así que…
— Pero— Interrumpe Hikari — Yo escuche que hay algunos tipos de fantasmas que poseen mucha fuerza espiritual y que por tan razón pueden llegar a hacer algún daño físico.
— ¿En serio? — Cuestiona Rika.
— Por eso estaba por proponer un plan — Continua Shikamaru — Ese hombre puede ser un fantasma, pero como no estamos 100% seguros de que lo sea, lo mejor será evitarlo a toda costa.
— ¿Y cómo haremos eso?
— Iremos lo más despacio que podamos, nos esconderemos en los salones de clases y así iremos yendo lentamente hacia la salida, pero sin llegar a toparnos con él. ¿Qué les parece?
— Yo que lo mejor es enfrentarlo de frente.
Todos dirigen su mirada a Sasuke, quien mantiene su brazo en alto; pero deciden seguir el plan del chico más sensato del grupo, o sea Shikamaru.
Cada uno se prepara para salir del lugar, al frente va Obito, acompañado de Shikamaru, atrás de ellos se encuentran Sasuke, Hikari, Hinata, Rika, Naruto y al final de todos Juugo, quien mantiene su pose de hombre valiente.
Todos caminan despacio, intentando no hace mucho ruido con sus pisadas. Habían pasado por cuatro salones y no había aun señales del enorme hombre.
Ya pasando el quinto salón, empiezan a tranquilizarse, ya que piensan que tal vez el asesino este en otro lugar.
— Me alegra que la preparatoria sea tan grande — Dice con alivia Obito.
Pero su tranquilidad es interrumpida, por el sonido de fuertes pisadas, que pasan por encima de sus cabezas. Todos pegan un salto, pero evitan gritar a toda costa.
Obito se empieza a sentir más incómodo, ya que no solo el pequeño demonio había abrazado su brazo, sino que también Hinata, quien cabe aclarar tiene unos atributos un poco grandes.
— ¿Me pueden soltar? — Pregunta demasiado avergonzado de mirar a Hinata.
En el momento, que esta se da cuenta de lo que está haciendo lo suelta rápido, mientras Rika mira con burla el rostro colorado de Hinata.
— Debemos continuar, antes de que él baje las escaleras — Ordena Shikamaru.
Todos acatan la orden de su líder, y continúan su trayecto, hasta que llegan a las escaleras. Shikamaru le dice que él revisara primero y les dirá si pueden pasar o no. Con pasos sigilosos, se acerca a la escalera y retrocede rápidamente.
— Hay que esconderse rápido, está bajando las escaleras.
Todos corren hacia el salón, cierra lo más suave que pueden la puerta, se recuestan contra la pared, que da al pasillo y esperan. Las pisadas se empiezan a escuchar más fuertes, como si se estuvieran acercando. Todos se tapan la boca, mientras respiran con dificultad.
De pronto ya no se escuchan los pasos, lo cual es extraño, ya que se escuchó cuando se estaba acercando y no cuando se estaba yendo. Entonces Shikamaru se da cuenta, que tal vez, el hombre este solamente detenido; pero antes de poder decirles a los chicos, Sadako se levanta de golpe y exclama con felicidad.
— Seguro ya se fue.
En ese instante una mano rompe el vidrio de la ventana, que estaba justo encima de sus cabezas, y agarra del cuello a la chica.
Todos gritan de horror, al ver como Sadako es ahorcada por el asesino.
— ¡Huyan! — Grita Shikamaru.
— ¡Pero Sadako! — Cuestiona Hikari.
— ¡Déjenla! — Grita Naruto — Seguro ya está muerta.
Todos corren hacia la salida, pero cuando menos se dan cuenta, escuchan el ruido de la moto sierra encenderse. Obito mira hacia atrás y ve con horror como el asesino corre detrás de ellos.
Naruto, escucha como los pasos se hacen más fuertes, él está seguro que el psicópata esta justo detrás de él. Presiente que será el segundo en morir ¿Por qué? Pues por el simple hecho de ser el único rebelde de todo ellos.
En el instante que la sierra corta su espalda, el único pensamiento que pasa por su cabeza es.
"Uchiha-san, suertudo"
— ¡Naruto! — Grita Rika.
— ¡Déjenlo! — Exclama Juugo — Seguro ya está muerto.
Mientras corren, Juugo se empieza a cansar de todo eso y decide optar por el plan de Sasuke, enfrentarse a él cuerpo a cuerpo. Todos miran sorprendidos al chico grande, quien se detuvo de golpe.
— ¿Qué sucede Juu-chan? — Pregunta aterrada Rika.
— Yo lo enfrentare — Responde con seguridad.
Sin esperar que alguien le conteste, se da la vuelta y corre hacia el asesino. Todos miran con horror, como el chico alto le pega una piña en la cara, haciendo que el hombre caiga en el suelo.
"El mejor plan es el de Sasuke" — Piensa el chico alto.
Por la manera de pelear se nota que Juugo tiene más ventajas, hasta que el asesino cansado, levanta su moto sierra, la cual había soltado antes, y corta la cabeza de Juugo.
— ¡Juu-chan! — Gritan todos, excepto que Shikamaru, que agrega.
— ¡Déjenlo! Ya está muerto.
Todos gritan horrorizados y vuelven a correr hacia la entrada. Hikari empieza a llorar sin poder creer que dos de sus compañeros hayan muerto. Mira hacia atrás y ve que el asesino solamente camina, pero aun así llega a ellos con facilidad.
— ¡Shikamaru-kun cuidado! — Le grita la chica.
El chico sensato se da la vuelta y con horror ve que la enorme figura se abalanzo contra él, cayendo ambos en el piso. Shikamaru hace todo lo posible de sacárselo de encima, pero no puede hacer nada contra la enorme fuerza que posee el enorme hombre.
Rika ya enojada con esta esta situación, se acerca al hombre y empieza a patearlo, para que suelte a Shikamaru, pero de pronto este alarga su mano y toma del cuello a la pobre chica.
— ¡Rika! — Exclama Hinata
— ¡Déjenlos! — Exclama Obito — Seguro ya están muertos.
Todos siguen corriendo hacia la salida, presiente que el psicópata se tardara un buen rato con los dos chicos, por lo que empiezan a correr más veloz hacia la salida, que justamente se encuentra a pocos centímetros de ellos. Pero su tranquilidad es interrumpida, cuando la sierra traspasa el cuerpo de Obito.
"Desearía haber traído un paraguas" — Es el ultimo pensamiento que tiene Obito antes de morir.
— ¡Obito-san! — Exclama con horror Sasuke
— ¡Déjenlo! — Grita Hinata, mientras agarra la mano de Sasuke —Seguro ya está muerto.
Los tres chicos recorren el último tramo, hasta llegar a la puerta. Pero se topan con lo peor, la puerta sigue cerrada. Los tres hacen un esfuerzo enorme por abrirla, pero aun así no pueden moverla ni un centímetro. Tan concentrados están en abrirla, que no sienten que las fuertes pisadas se acercan lentamente hacia ellos. Solamente se dan cuenta en el momento, que la sierra pasa por medio de Hikari y Hinata, rompiendo un poco el vidrio de la puerta.
Los tres gritan y se agachan; miran hacia arriba y ven que el psicópata levanta su moto sierra, seguro para matarlos a los tres al mismo tiempo. Cierran los ojos, en espera de lo peor, pero al cabo de un minuto al no sentir nada, abren sus ojos y no pueden creer lo que ven.
Enfrentándose al asesino, estaba una mujer un poco vieja, ya que posee cabellos de color blanco, al igual que su vestimenta, la cual se nota que es de una época antigua.
— ¡Esa es la señora que me ayudo! — Exclama Sasuke.
El asesino intenta cortarla en dos, pero esta al ser un fantasma, solo logra traspasarla sin hacerle ningún daño.
— ¡Pagaras por lo que me hiciste! — Grita furiosas la anciana.
Entonces coloca sus manos, casi invisibles, sobre el cuello del hombre y lo empieza a ahorcar. El enorme tipo empieza a agitarse, para intentar quitarse de encima a esa vieja, pero sus intento son inútiles; de un momento a otro este deja de moverse, por lo que la señora lo suelta y este cae al piso.
Las dos chicas se abrazan a Sasuke, quien mira con admiración a la señora. Esta se acerca a ellos y con una sonrisa en su rostro les habla.
— Gracias a ustedes hoy pude acabar la vida de este maldito.
— Pero nosotros no hicimos nada — Dice Hikari.
— Si lo hicieron — Responde ella — Yo no puedo moverme de este lugar y ustedes lograron que él venga directo hacia aquí. Así que deseo darles una recompensa.
— ¿Recompensa? — Preguntan los tres.
— Si —Contesta con una sonrisa la mujer fantasma — Hare que sus amigos revivan de la muerte.
— ¿Ustedes puede hacer eso? — Pregunta Sasuke.
— ¡Por supuesto! — Exclama, mientras extiende sus brazos hacia arriba.
De sus manos sales unas pequeñas luces, la cuales iluminan el lugar. De pronto ella desaparece. Los tres se miran desconcertados, hasta que escuchan muchas pisadas acercarse a ellos.
El primero que aparece en el pasillo es Sadako, seguida de Naruto, Shikamaru, Rika y Obito, los cuatros muestran sonrisas enormes en sus rostros. Mientras Sasuke agarra fuertemente a las dos chicas. La mujer había dicho la verdad, logro que sus amigos revivieran, pero no de la manera que debía ser.
— ¿Alguien me dice cómo puedo colocar mi cabeza de vuelta? — Pregunta la cabeza de Juugo, que es sostenida por su mano.
Los tres chicos gritan presos del miedo, antes sus amigos zombies.
El lugar queda en completo silencio. Ninguno sabe que decir, luego de escuchar eso.
— Yo no grito cuando tengo miedo — el primero en quejarse es Obito.
Todos se encuentran en la sala de profesores, algo sorprendidos de la pequeña historia que había contado Sasuke.
— ¿En serio? — Pregunta con burla Hinata.
— Por supuesto, yo soy más de lo que no emiten ningún sonido y huyen del lugar.
— Bueno, yo tampoco son tan valiente — Secunda en las quejas Juugo — Además ¿Por qué me tuvieron que cortar la cabeza?
— Para dar más terror — Justifica Sasuke.
— ¿Y por qué razón solo ustedes tres sobrevivieron? — Pregunta Naruto.
— Porque somos los principales de la historia; además que no me atrevía a matarla a ninguna de las dos, sino el muerto hubiera sido yo.
— Hay una cosa que me llama la atención — Interrumpe Rika, ignorando las palaras de Sasuke — ¿Por qué razón todos dicen el mismo dialogo, cuando muere uno de nosotros?
— Porque no se me ocurrió otra frase más que decir.
— Bueno, diría que estuvo interesante — Empieza Obito — Pero sigo sin entender ¿Por qué razón contantes una historia de terror, teniéndonos a nosotros como protagonistas?
— Para que suene más realista — Explica Sasuke con una sonrisa en su rostro.
— Lo que yo aun no entiendo — Empieza Shikamaru — ¿Qué paso con esa criatura que vio Uchida-sensei?
— ¿Qué criatura? — Pregunta el pelinegro.
— La que supuestamente veo, cuando entro en la oficina de la directora — Dice, mientras señala la puerta.
— Ah ese — Sasuke se pone a pensar que contestarle y simplemente dice — Se me olvido — Todos fruncen el ceño antes sus palabras — Además que no se me ocurrió que más hacer con eso.
— Lo que a mí no me gusto fueron los pensamiento que tuvimos — Dice Naruto — ¿Por qué razón digo que eres suertudo?
— ¿Por qué soy más guapo e inteligente que tú?
Naruto está a punto de contradecirlo, pero al instante cierra la boca, ya que él siente que Sasuke tiene razón.
— En mi pensamiento acertaste — Comenta Obito — Pero ¿cómo sabias que no traje paraguas?
— Porque cuando lo encontré en la entrada, usted estaba intentando robar uno de ellos ¿no?
Obito abre su boca para contradecir las palabras del menor, pero luego de un rato la vuelve a cerrar, ya que lo que le dijo es la verdad.
— En lo personal a mí me gusto — Dice Hikari — Aunque creo que las muertes fueron un poco explicitas.
— Pero yo dije que estaba clasificada para mayores de 18 años — Expone Sasuke.
— Primero, en ningún momento dijiste eso y en segundo, solamente yo soy mayor de 18 años — Explica Obito.
— Por cierto — Dice Rika — El hombre psicópata asesino, ¿te inspiraste en Jason de viernes 13 verdad? — el chico asiente con la cabeza — ¿Y la criatura era como un hombre lobo? — Otra vez asiente con la cabeza — Entonces ¿en quién te inspiraste al crear a la señora?
— En nadie
— ¿Cómo? — Pregunta Hinata.
— Que ella es la única que si existe de todos — Responde con una sonrisa.
Todos se quedan en silencio, mientras se miran entre ellos, hasta que Rika empieza a reír de los nervios.
— Que gracioso Sasuke, ya se terminó la historia.
— Rika, tiene razón — Acota Hinata.
— Pero…
Antes que Sasuke pudiera hablar, las luces de la habitación se encienden. Shikamaru se acerca a la ventana, notando que el tifón ya pasó y que dejo de llover.
— Miren chicos — Dice, señalando la ventana.
— Eso quiere decir que ya nos podemos ir —Festeja Obito, que ya no veía la hora de volver a su casa.
Todos aceptan, apagan las velas, colocan las linternas en sus lugares, agarran sus cosas y se van hacia la entrada, olvidando que esta supuestamente estaba cerrada. Cada uno coge su sombrilla, pero para sorpresas de todos, queda una sin dueño. Obito frunce el ceño ante eso, pero decide no hacerle mucho caso. Mientras se acercan a la puerta de entrada, Shikamaru se acuerda de algo.
— Esperen ¿Qué no la puerta estaba cerrada?
— Tienes razón.
— Pero si está abierta — Dice Hikari, mientras abre la puerta.
Tanto Obito, como Shikamaru frunce su ceño ¿Qué había pasado? Sin ganas de indagar y con muchas ganas de volver a sus casas, deciden ignorar este hecho. Salen todos felices de ahí, hasta que Sasuke se detiene de pronto y mirando hacia el edificio saluda con la mano.
Todos lo miran sin entender ¿a quién estaba saludando?
— ¿A quién saludas? — Le pregunta Hinata
— A la señora que vive aquí — Responde con una sonrisa Sasuke.
Todos sienten como una escalofríos recorre sus espaldas y lentamente se dan la vuelta y como decía Sasuke, al otro lado de la puerta se encontraba una señora, que se nota es muy mayor, saludando con la mano.
— Yo me mejor me voy — Exclama Obito.
Todos los demás corren detrás de él, dejando atrás a Sasuke y a Shikamaru.
— Esa es la señora de la que hablaba — Explica Sasuke.
Shikamaru la mira y hace una reverencia hacia ella. Se levanta y mira a Sasuke.
— ¿Sabes lo que debemos hacer ahora? — Le pregunta.
— ¿Huir despavoridos?
Shikamaru, con una sonrisa en su rostro, asiente con la cabeza. Dicho esto, ambos salen corriendo del lugar, mientras sienten la fuerte carcajada de la anciana.
Aclaraciones:
* Tamagochi: El Tamagotchi es un aparato electrónico con la forma y el tamaño de un huevo, que tiene una pantalla en blanco y negro pixelada, donde se puede ver a la mascota virtual.
* Oso y cuchillo: Sasuke hace referencia del juego japonés "Hitori kakurenbo" que es tipo juego de invocación, en el cual se necesita un muñeco, un cuchillo u otro objeto que pueda servir como arma y que estés a oscuras. Por esa razón, ningún quiso escucharlo y de ahí la explicación de por qué Obito habla sobre se acuchillado por el oso. La explicación del juego es muy larga, pero si quieren búsquenla, pero nunca lo jueguen :/
Holis, otra vez xDD
Primero que todo disculpas, había pensando que lo podría terminar el capítulo para el primero de Noviembre, ya que supuestamente sería un capitulo corto, peor no termino siendo así, por lo cual me llevo algo de tiempo escribir todo lo que había pensado. Pero, como dije arriba, mejor tarde que nunca, ya que yo ya tengo pensando como será el especial de Halloween del próximo año, en el cual se incorporara personajes, como Sakura, Ino, Gaara, etc.
Además que me puse a leer un manga (el cual termine en un día, a pesar de tener muchos capítulos) que me encanto muchísimo, si lo quieren buscar se llama Koe no Katachi; déjenme decirles que tiene una bella historia, dramática como a mí me gustan, eso si xD
Hablando sobre el capítulo, primero espero que les haya gustado. Como habrán visto la mayoría de la historia es solamente una historia contada por Sasuke, pero ustedes adivinen donde empieza la historia. Por cierto, desde el principio del capítulo se menciona que suceden cosas raras, bueno esas cosas las hace la anciana fantasma.
Otra cosa, la parte que es contada por Naruto, se darán cuenta de una cosa, la persona que nombre por el nombre es la más cercana, en esos momentos a él, y si agrega algún sufijo significa que lo respeta.
Después de dejar este testamente, hora de responder reviews!
* Chi Uzumaki: Muchas gracias por el comentario, me alegra que te haya gustado este capítulo. La historia completa de Hinata será contada en el próximo capítulo y lo de Juugo, volviendo al club de básquet, se irá desarrollando de a poco.
* Anairam Mariana: Muchas gracias por tu hermoso comentario! Me alegra mucho que te este gustado la historia, en especial la forma en que escribo, es que yo primero imagino la escena y luego la plasmo con palabras, incluso me imagino las expresiones de ellos. Sobre Sasuke, poco a poco se sabrá sobre él, así como los otros personajes que se los mencionan, pero no aparecen todavía. Espero que te haya gustado el capítulo. Saludos!
El próximo capítulo, ya seguirá la historia normal y tratara sobre la relación entre Hinata y Sasuke. Pero por ahora me tardare en subir ese capítulo, ya que quiero escribir la segunda parte de "Decisiones", pero bueno sin más que agregar, me voy.
Bye Bye! :D
