Esta vez es verdad xD
*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.
*Las letras normales representa el pasado.
*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).
*Las palabras en comillas son los pensamientos.
*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.
Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.
POV Obito.
Miro por décima vez mi reloj y aun no llega el autobús. Me desespera la espera, ya que a mí siempre me gusta llevar antes que los demás. Que dirán esos mocosos cuando me vean llegar tarde. Aunque pensándolo bien, nadie me ha mandado ni un mensaje, preguntándome donde estoy. A lo que deduzco que ninguno ha llegado todavía. Bueno de ellos es algo que esperaba.
Saco mi celular, para revisar el grupo que creo Rika, leyendo el último mensaje que se mandó, el cual es de Naruto avisado sobre el fallecimiento de su padre, bueno su tío. Desde el funeral no lo he visto, lo cual hace que me preocupe y es que, aunque intente llamarlo, él siempre rechaza las llamadas. Según Gaara, con quien me encontré la vez pasada, el rubio simplemente le dijo que necesitaba algo de tiempo y que prefería estar solo.
Por lo que no se si él vendrá a la reunión. Aunque yo realmente deseo que venga.
De pronto la bocina de un auto y alguien llamándome, hacen que vuelva a la realidad.
— ¡Obito-san!
Levanto mi mirada y me sorprende ver el auto de Rika. A través del vidrio la veo, haciéndome señas para que vaya para allá. Me levanto y despidiéndome de las dos ancianas, camino hacia el auto rojo.
— No puedo creer encontrarte aquí — Comento, una vez arranca ella.
— A mí también — Coincide — Cuando lo vi, pensé "¿es él o me equivoco?"
— Soy yo — Respondo — Pensé que ya estarías en el punto de encuentro.
— Si, pero un paciente me entretuvo, me costó trabajo decirle que la sesión había terminado.
— Te entiendo — Comento, simpatizando con ella — Aunque por suerte, no mucho me hicieron eso, solo dos.
— ¿Dos?
— Si, el chico que tenía delirios persecutorios.
— Ese lo recuerdo — Exclama ella — Esa semana sí que fue loca.
— Ya lo creo y Sasuke no la mejoro, sino que la empeoro.
Rika empieza a reír y yo no puedo evitar seguirla. Recordar esa semana, siempre causa que riamos y es que las cosas que pasaron en esa simple semana, es algo de no creer.
— ¿Y el otro?
— Sasuke.
— ¿Por qué no me suena raro?
— Porque Sasuke siempre fue intenso.
— Por cierto, Obito-san — Yo la miro atento — Tenia la idea ir al cementerio, ¿podemos pasar un ratito por ahí?
— En realidad, yo también estaba pensando en ir.
— ¿En serio? Entonces qué bueno que pase por aquí.
— Ya lo creo. Me salvaste de esperar el autobús — Rika ríe suavemente — ¿Por qué recién vas al cementerio?
— No pude ir esta mañana, además hay alguien que me está esperando allá.
— ¿Quién?
Rika me mira y sonrió con picardía.
— Mejor véalo usted mismo.
La miro extrañado, pero acepto su proposición. No tenía por qué desconfiar de ella, de mi alumna favorita.
"¡Confiésate!"
Sasuke, 16 años, primer año de preparatoria.
POV Sasori
Miro alrededor, intentando identificar donde estoy. Luego de un rato, me doy cuenta de que estoy en el parque, que está cerca de mi nueva casa. A lo lejos veo las hamacas, por lo que decido ir a jugar ahí.
Pero mientras corro hacia allá, choco con algo. Lo que hace que termine en el suelo. Extrañado, miro con que me choqué, ya que no lo pude ver y me encuentro con un pequeño Sasuke-kun.
— ¡Sasuke! — Escucho que lo llaman.
Levanto la mirada y me sorprende ver a Hikari-san, pero pequeña. Esta ayuda a Sasuke-kun a levantarse. Mirándolo a los dos, les calculo unos 10 años. Entonces me miro y yo también parezco pequeño.
— Disculpa, Akatsuna-kun.
Observo detenidamente a Hikari-san. Ella sigue siendo igual de bella, aun pequeña. Su cabello naranja es maravilloso de ver.
— No importa — Respondo embobado con ella.
Pero de pronto siento que me empujan, sorprendido miro quien fue y me sorprende ver el rostro enojado del pequeño Sasuke-kun.
— ¡Hika-chan es mía! — Exclama mirándome fijamente.
Me despierto de golpe, dándome cuenta de que simplemente había tenido un sueño. Bueno eso es obvio, ya que hemos crecido.
Miro el reloj y recién son las 6:00 de la mañana, aún tengo algo de tiempo para ir a la escuela. Sin querer dormir más, me levanto y me dirijo al baño.
Mientras estoy en él, no puedo evitar pensar en el sueño y que no entiendo por qué razón soñé con algo que paso hace tiempo.
Recuerdo las palabras de Sasuke-kun y no puedo evitar reír al hacer memoria de lo que paso ese día.
Mi padre había sido cambiado de puesto de trabajo, lo que implico que nos tuviéramos que mudar a otro barrio. Al mismo tiempo que cambie de escuela, pasando de una para varones, a una mixta. Al principio, me sentí fuera de lugar y es que yo recién estaba entrando en quinto grado, mientras que mis compañeros ya se conocían.
Todos me ignoraron, bueno excepto lo que se burlaban del color de mi cabello, e incluso del hecho que a mí me gustara el arte, tanto que llevaba la marioneta que construí yo mismo a clases. Por supuesto, a todos les parecía extraño esto, excepto para ella.
Hikari-san fue la única que se acercó a hablarme y en parte creo que es por su color de cabello, pero luego me di cuenta de que ella era si de buena con todos. Al principio me agrado, pero termine enamorándome, cuando ella me dijo que amaba lo que hacía.
Ella me acepto tal cual era y eso siempre fue algo que agradecí.
Luego de eso intente acercarme a ella, pero al parecer eso no le gustaba a Sasuke-kun, quien era muy celoso en esa época. Recordarlo siendo pequeño, con el ceño fruncido y exclamando con enojo, que Hikari-san era de él; simplemente provocan que ría de ternura.
Sasuke-kun aún no ha cambiado mucho, aun protege a su prima de la misma manera, aunque dejo de ser tan celoso y ahora me trata con amabilidad.
Diferente, a lo que sucede con Hyuuga Hinata-san.
Lanzo un suspiro, recordando a la peliazul. Con ella ya era un caso perdido.
Kurokawa Kenta, era un compañero de clases, pero que siempre iba a otro salón. De cabello negro y ojos de igual color, siempre fue el más popular de la clase. Las chicas se enamoraban de él.
Me había hecho amigo de él, cuando cursaba el sexto grado. Nos hicimos grandes amigos, debido a que a ambos nos gustaba el arte, por lo que siempre estábamos juntos. Así que no fue extraño, que una vez, que me encontrara con Hikari-san y Hinata-san, se haya sentido atraído por esta última.
Realmente me sorprendió saber, luego que ambos habían empezado a salir. Sin embargo, su ruptura, fue lo que más me soqueo. Me sentí mal, no por él sino por ella. La razón por la cual rompieron, implico que Kenta se tuviera que cambiar de escuela.
Sin embargo, a pesar de que me ponía triste que se vaya, pensé que realmente ese era su castigo, por hacerle tal cosa a Hinata. Intente hablar con ella muchas veces, pero simplemente me ignora. Quiero disculparme, por desconfiar de ella, pero quizás lo mejor es que nos olvidemos de eso.
— ¡Sasori!
Me doy la vuelta y veo a Deidara correr hacia mí. Me quedo quieto esperándolo.
A Deidara lo conocí a través del club de arte, cuando iba por el último año de secundaria. Él era el chico nuevo de ese momento y a pesar de que al principio nadie lo ignoro, por el hecho que es rubio, luego de ver que ama las explosiones, pensaron que era un chico demasiado raro, por lo que lo dejaron de lado.
Aunque a mí me guste más las cosas que permanezcan con el tiempo y el prefiere las cosas que desaparezcan al instante, nos hicimos grandes amigos.
— Hola — Lo saludo, cuando llega a mi lado — Vienes muy temprano hoy.
— Si, es que mi hermana empezó a gritar sobre su grano y en lo personal no quiero escucharla, así que decidí venir as temprano ¿y tú?
— Solamente me desperté temprano — Explico, mientras caminamos hacia la preparatoria — Tuve un sueño extraño.
— ¿Qué tan extraño? Cuéntamelo, así te lo analice.
— No sabía que eras interprete de sueños.
— Es una profesión de la cual no me gusta presumir.
— Claro — Respondo.
— ¿Y?
Lanzo un suspiro.
— Soñé que volvía a ser un niño, me encontraba con Hikari-san y con Sasuke-kun, los dos pequeños y bueno, el sueño no fue largo.
— ¿Qué te despertó?
— Hikari-san estaba hablando conmigo y Sasuke-kun me empujo y me dijo que no me acercara a ella.
— Ya veo.
— Bueno eso es todo.
— ¿Y qué es lo raro?
— Primero, el sueño fue más como un recuerdo, pero lo que no entiendo es por qué lo soñé justo hoy.
— Quizás sea una señal.
— ¿Señal?
— Claro, quizás tu sueño te esté diciendo que, si intentas tener una relación con Hikari-san, significa que fracasara — Frunzo el ceño, sin poder creer su deducción — Y estoy seguro de que quien se interpondrá en esa felicidad, será Sasuke. Por lo que yo recomiendo que lo hagamos desaparecer; si quieres yo me encargo
— No sabía que fueras un mercenario* — Respondo serio — Además si hacemos "desaparecer" a Sasuke-kun, ahí seguro que Hikari-san me odia.
— Se le consigue un primo nuevo y problema solucionado.
— Que gracioso Deidara.
Este solamente se ríe, mientras caminamos hacia la preparatoria.
Aun así, sigo pensando en mi sueño y es que es como si sintiera que algo sucederá hoy y que estará relacionado a este. Pero bueno, no soy psíquico, así que seguro es solo mi imaginación.
POV Rika
— Hoy es el día.
Hinata levanta su mirada y me ve mira.
Estamos en el salón de clases, esperado a que entre el profesor. Así que aprovechare que aún no llega, para poder convencer al fin a Hinata a que me ayude; y es que desde que decidimos ayudar a Hikari con su romance, ha pasado como un mes, todo siendo retrasado por Hinata, quien siempre está ocupada.
— Es que yo…
— No me digas que estas ocupada, porque ya lo comprobé con Sasuke que no es así.
— Estúpido Sasuke.
— ¿Qué yo que? — Sasuke al parecer escucho su nombre.
— Nada — Le respondemos las dos al mismo tiempo.
Sasuke levanta sus hombres y continúa hablando con Juu-chan.
— Esta bien — Responde Hinata — Pero ¿Qué hay que hacer?
— Primero hay que hablar con Sasori-senpai.
— Perfecto, que te vaya bien.
— ¿Cómo que me vaya bien? — Pregunto — Iremos las dos.
Hinata me mira con el ceño fruncido, por supuesto que mi plan no le gusta para nada. Pero al parecer no se puede negar, haciendo que sonría.
— ¿Cuándo?
— Hoy, cuando este en mi club.
Hinata simplemente asiente con la cabeza. En eso, escucho que entra Asuma-sensei, por lo que vuelvo a mi lugar.
— Como saben — Empieza sensei, luego de tomar asistencia — Dentro de poco será el Festival Cultural, por lo que tendrán que ir pensando en que harán este año, además de elegir a sus representantes.
Luego de eso todos empiezan a hablar.
"Festival Cultural"
Como si fuera un rayo, una idea llega a mi cabeza. Ahora ya se cuándo sucederá la confesión, ahora solo falta convencer a Sasori-senpai. Pero si necesito convencerlo, también necesitare la ayuda de Deidara-senpai. Él cual seguro me ayudara.
POV Sasori
— Vayan pensando en que desean hacer este año — Explica Kurenai-sensei.
Luego de esto, se dispone a empezar la clase. Yo miro mi libro, hasta que siento que algo me pincha el brazo. Sabiendo de quien se trata, lo ignoro; pero otro pinchazo hace que lo mire molesto.
— Estoy leyendo.
— Esto es más importante que tu lectura — Me dice Deidara, en susurros.
— ¿Qué cosa?
— Estaba pensando de que, durante el Festival Escolar, nosotros hagamos algo relacionado a bombas — Frunzo mi ceño — Ya sabes, como lo que hicimos la vez pasada.
— Deidara, dudo que nuestros compañeros quieran eso, además que seguro eligen algo más sencillo, ya sabes lo ocupados que están todos.
La mayoría de nuestros compañeros, incluyéndonos, estaban en algún club, por lo que todos siempre están ocupados.
— Eso es sencillo — Expone.
— No — Sentencio y continuo mi lectura.
A mi lado escucho un resoplido, más que seguro de Deidara.
A mitad de la clase, una compañera le habla a Kurenai-sensei. La miro, curioso de saber que le dirá, pero en el momento que la escucho dirijo mi mirada hacia Hikari, quien tiene la cabeza sobre su escritorio y agarrándose el estómago.
— Uchiha-san parece enferma.
Kurenai-sensei se acerca a la pelinaranja, y al hablarle en voz baja, no llego a escuchar lo que le dice. Ella se levanta y nos mira a todos.
— ¿Quién puede acompañarla a la enfermería?
Nadie dice nada, todos se miran entre ellos. Esto me enoja mucho, ellos aún seguían evitando a Hikari-san. Sin importarme que todos me miren, me levanto y me acerco a Kurenai-sensei.
— Yo la llevare.
— Gracias Sasori-kun — Ella le habla a Hikari-san — Hikari-chan, Sasori-kun te acompañara.
Hikari-san levanta lentamente su cabeza y me mira. Su expresión es de dolor. No dice nada y se levanta. Yo pongo mi mano sobre su espalda y salimos los dos del salón.
Ella durante el trayecto no pronuncia ni una palabra, mientras de vez en cuando cierra sus ojos con fuerza, al parecer es el dolor que siente. Cuando llegamos a la enfermería, nos recibe la enfermera Shizune-san.
— ¿Qué le sucedió?
— Me duele el estómago — Responde al fin Hikari-san.
— Bien, recuéstala en la cama.
Ayudo a Hikari a acostarse en la cama, y miro a la enfermera, quien busca algo de su gabinete. Vuelvo a mirar a mi compañera y sigue con los ojos cerrados.
— Puede volver — Miro a Shizune-san — Yo me encargo.
Acepto sin decir nada, no quería estorbar el trabajo de la enfermera y además si me quedo no podría ayudar en nada a Hikari.
Vuelvo a clases y le explico la situación a Kurenai-sensei. Cuando vuelvo a mi asiento, Deidara no deja de mirarme fijamente.
— Después te cuento — Le digo en voz baja.
Al parecer lo convencí, ya que volvió a fijar la vista en el pizarrón y a hacer anotaciones en su cuaderno.
Durante la clase, no puedo evitar sentirme algo ansioso, preguntándome si Hikari estaba bien o que le pasaba. Ella siempre es de hablar, así que el hecho que no me hacha dicho nada en todo el día, causa que me preocupe. Quizás tendría que haberle avisado a Sasuke-kun.
Tan metido en mis pensamientos estoy, que no me doy cuenta de que la clase termino y que es hora del almuerzo. En estas cuatro horas, Hikari no volvió a clases, lo que hace que me ponga nervioso. Deidara acerca su banco al mío y saca su almuerzo.
— ¿Por qué no sacas tu obento?
— ¿Qué tal si hoy comemos afuera? — Deidara me mira extrañado.
— Me parece bien — Una sonrisa aparece en su rostro — Y de paso vemos que tal esta Hikari.
Al parecer nunca podrá engañarlo. Una sonrisa aparece en mi rostro, me alegra tener un amigo que me entienda.
Los dos salimos del salón de clases, ante la mirada atenta de nuestros compañeros. Los cuales estoy seguro, también están curiosos sobre lo que le paso a Hikari. Pero, por supuesto, ninguno de ellos se atrevería a ir a verla.
— Hoy me sorprendiste — Miro a Deidara curioso — En serio no espere que tú te levantaras y la llevaras a la enfermería.
— Me moleste — Confieso — Ver como ninguno la quería ayudar.
— Bueno, entiéndelos un poco, Hikari casi los come vivo hace unos cuantos meses.
— Pero eso fue culpa de ellos, se pasaron al decir esas cosas sobre Sasuke-kun.
— Puede ser, aunque no debería sentir compasión por mi enemigo.
— Yo aún me sigo preguntando ¿Por qué Sasuke-kun es tu enemigo?
— Ya sabes, me quita la atención que quiero yo.
— Dudo que él desee esa atención.
— ¿A qué te refieres?
— La vida de Sasuke es complicada, además de que esta el hecho de su trastorno.
— ¿El que dice que es bipolar? Pensé que ese era un rumor.
— Lamentablemente no — Deidara me observa con atención — El hecho que todos hablen sobre lo que él hace, es porque tienen curiosidad de saber si es verdad o mentira sobre su trastorno; pero que yo tenga entendido pocos saben sobre la verdad. Incluso Hikari-san y Sasuke-kun evitan hablar sobre ese tema.
— ¿Y tú como lo sabes?
— Tú sabes que mi abuela es la directora del Hospital Suna — Él asiente afirmativamente — Bueno, el abuelo de Hikari es dueño del Hospital Uchiha, así que técnicamente nuestras familias son…
— ¡Enemigas! — Exclama
— Mas bien, como competencia — Aclaro.
— ¿Y qué tiene que ver eso? A parte del hecho que tu pareces Romeo.
Frunzo el ceño ante lo que dice, pero continuo, sin hacerle caso.
— Cuando a Sasuke lo diagnosticaron con ese trastorno, la voz corrió rápidamente, así que nosotros no enteramos de eso. Recuerdo que algunos de nuestros empleados se burlaban de eso.
— ¿Burlaban?
— Si, para ellos le era gracioso que el dueño del Hospital Uchiha, quien siempre fue muy orgulloso, terminara teniendo un nieto con un trastorno mental. Ellos decían que ese era su castigo — Hago una pausa, recordando esos días — Cuando los escuche, me moleste mucho.
— ¿Por qué?
— Yo conocía a Sasuke-kun, sabía que se comportaba extraño, por lo que no me pareció extraño cuando dijeron que él era bipolar; pero nuestros empleados usaron eso para burlarse. Querían atacar a su abuelo, a través de él y eso me pareció algo muy mal. Él era un niño inocente, que no tenía nada que ver con las acciones de su abuelo.
— Suena como alguien malo su abuelo.
— Ni que lo digas, algunos de nuestros doctores y enfermeros, son personas que él despidió. Uchiha Tetsu-san, es alguien que no perdona ni un solo error. Así que no es difícil encontrar a alguien que lo odie.
POV Juugo
— ¡Lo odio! — Exclama molesta Hinata-san.
Los cuatros la miramos callados, sin animarnos a decir nada. Miro a Naruto-kun, quien pego un salto al escuchar a Hinata-san gritar.
— No exageres — Le dice Rika-chan
— En serio, las maid café son lo que más odio — Continua Hinata-san.
— ¡Pero eso atrae más gente! — Interviene Sasuke-kun — Lo que significa que haremos mucho dinero.
— En serio te gusta el dinero ¿no? — Cuestiona Naruto-kun
— ¡Por supuesto!
— Si eso atrae más cliente y más dinero, a mí no me interesa — Hinata-san frunce fuerte el ceño y cruza sus brazos.
¿Cómo llegamos a esta situación? Bueno, la mayoría de los chicos de nuestro salón quieren que para el Festival Cultural hagamos un maid café, algo que no le gusto para nada a Hinata, así que ahí empezó una discusión, la cual provoco que Asuma-sensei nos rete. Pero por suerte, estaba Rika-chan, quien dijo que se encargaría de encontrar un punto medio en toda esta discusión.
— Tampoco es tan malo — Comenta Naruto-kun, mientras come su pan de yakisoba*
— Tú no eres quien utilizará una falda y además le tendrá que decir "Bienvenido amo" a los clientes— Contraataca la peliazul — Pero a todo esto ¿Por qué estas almorzando con nosotros?
— Se está escondiendo.
— ¿Escondiendo? — Le pregunta Rika-chan a Sasuke-kun y mira al rubio — ¿De quién?
— Aikawa-san.
— ¿Por qué? — Pregunto.
— ¿Vieron que ella propuso hacer una obra de teatro? — Todos asentimos afirmativamente — Bueno, como nadie le hizo caso, se acercó a mí, para explicarme en la obra que ella planea hacer. Me dijo que quería que yo sea el protagonista, ya que pensaba hacer una historia romántica sobre un chico rebelde y una chica de carácter fuerte o algo así me dijo.
— ¿Y por qué te escondes? — Preguntamos todos.
— Durante ese momento le dije que no me interesaba, pero me ha estado siguiendo a todos lados, para convencerme y que la apoye durante la votación. Como Shikamaru está ocupado y Chouji falto a clases, cuando Sasuke me invito acepte.
— Ai-chan puede ser muy persistente — Comenta Sasuke-kun
— Gracias a ti — Dice Hinata — Desde que le dijiste que nunca se debe dar por vencida, se ha vuelto igual de persistente que tú.
Sasuke-kun no niega lo que ella le dice, simplemente ríe nerviosamente.
— ¿Y quién es Chouji?
— Es un chico gordo de otro salón, durante secundaria fue mi compañero — Explico — Por él conocí a Shikamaru-kun
— Ah
— Es el "amigo" de Shikamaru — Sasuke con sus dedos hace como si hubiera comillas.
— ¿Por qué las comillas? — Pregunta Naruto-kun.
— Por nada.
— Es que Sasuke esta celoso de Chouji — Explica Hinata-san — Cree que le robo a su amigo.
— Yo no estoy celoso — Al pesar de negarlo, Sasuke come, manteniendo su ceño fruncido.
Entonces me llega una duda, según Rika-chan y Hinata-san, Sasuke y Shikamaru son amigos, pero casi nunca están juntos.
— ¿Hablan de Shikamaru? — Cuestiona Naruto-kun.
— ¿De quién más? Genio — Responde mordaz Hinata-san.
El rubio frunce el ceño, pero no le dice nada y continua con lo que estaba hablando.
— Digo, ¿Por qué no almuerza contigo si son amigos?
Sasuke deja caer sus palillos, tomándonos por sorpresa. Naruto-kun me mira y yo levanto los hombros. Sasuke no dice nada, simplemente se queda mirando el césped, hasta que de repente se levanta, asustándonos.
— ¿Qué sucede Sasuke-kun? — Pregunto.
— Hikari — Responde — No vino, así que iré a buscarla.
Sin que podamos decir una palabra, él empieza a caminar hacia adentro.
— Yo voy contigo.
Hinata camina detrás de él, dejándonos con un silencio incómodo. Sasuke no había respondido las preguntar de Naruto-kun. Rika niega con la cabeza y mira a Naruto-kun.
— Creo que no deberías preguntarle eso.
— ¿Por qué? ¿Hice algo mal? — Naruto-kun, parece nervioso.
— No, no hiciste nada malo, es solo que parece que a Sasuke no le gusta hablar sobre eso. Ellos dos son amigos, pero su amistad es un tanto especial, diría yo. Según Hinata, cree que ellos tienen un problema, pero como se tratan como si nada pasara, ninguna de las dos sabemos cómo es la situación.
— Ya veo.
— Igual, si hubieras insistido no te habría contestado, Sasuke es bueno evitando los temas que no le gustan hablar.
POV Hinata
— ¿Estas molesto?
— ¿Por qué lo estaría?
— Por nada — Respondo.
Cuando llegamos al salón de clases de Hikari, no la veo por ningún lado. Miro a Sasuke, quien frunce el ceño. De pronto alguien me toca el hombro, me doy la vuelta, se trata de una chica.
— Si buscan a Uchiha-san, ella está en la enfermería.
— ¿Qué le paso? — Pregunto.
— No lo sé.
— Gracias — Le digo.
Ella hace una reverencia y entra al salón de clases.
— ¿Hikari se sentía mal esta mañana?
— No, que yo sepa
Como ese día me tocaba ir temprano a clases, no la había visto en toda la mañana, pero si Sasuke decía que ella estaba bien esta mañana, ¿Qué le habrá pasado?
— Vamos — Me dice Sasuke, caminando hacia la enfermería.
Mientras esquivamos a los demás alumnos, a lo lejos logro identifica una cabeza roja, acompañada de una amarrilla. Se quienes son, pero intento hacer como que ellos no están. Hasta que lo escucho a Sasuke.
— ¡Sasori-senpai! — Grita este, haciendo que ellos dos se den la vuelta.
— Ah, Sasuke-kun — Responde el pelirrojo, caminando hacia Sasuke.
Cuando llega nuestro lado, me mira un segundo y vuelve su vista a Sasuke.
— ¿Buscan a Hikari-san? — Sasuke asiente — Ella está en la enfermería, nosotros íbamos a verla.
Sin decir nada más, los cuatros caminamos hacia la enfermería. El ver a Sasori, me hace recordar lo que Rika me dijo. Lanzo un suspiro, estoy segura de que, si yo le digo a él que se confiese a Hikari, seguro me mirara raro y no me hará caso; bueno eso sería comprensible ya que desde hace un tiempo que lo miro mal. Pero si deseo que Hikari sea feliz, debo conseguir que este chico confié en mí. Que mejor manera, que borrar el pasado y comenzar todo de vuelta.
— ¿Hikari se sentía mal, Sasori-senpai? — Pregunto.
Sasori y Deidara, dan vueltas sus caras y me miran extrañado.
"Si dije senpai" — Pienso.
— Eh…si — Responde. Al parecer no sabe que hacer — Ella tenía dolor de estómago.
— ¿Dolor de estómago? — Me pregunto a mí misma — ¿Sera que le cayó algo mal?
Miro a Sasuke, quien por una extraña razón esta mudo. Al parecer él está más concentrado en llegar a la enfermería.
Cuando llegamos y tocamos la puerta, nos atiende Shizune-san, quien se sorprende de ver tantas personas.
— ¿Hikari? — Sasuke le pregunta, apenas abrió la puerta.
Esto la toma desprevenida, tanto como a mí.
— Estoy bien — Escucho la voz de Hikari.
Shizune-san, se hace a un costado, dejando salir a Hikari. Su rostro se ve pálido, pero tiene una pequeña sonrisa en él.
— ¿Estas bien? — Preguntan al mismo tiempo Sasori y Sasuke.
Siento a mi lado reír a Deidara, mientras Sasuke mira con el fruncido a Sasori. Este último no lo mira y se hace a un costado. Pero la risa de Hikari, hace que la miremos.
— Estoy bien — Responde. Mira a Shizune-san — Muchas gracias, Shizune-san.
— No me agradezcas, pero ¿en serio estas mejor?
— Si, con la pastilla ya se me paso.
— Bueno, pero espero que escuches mi consejo.
— Por supuesto.
En el momento que Shizune-san cierra la puerta. Sasuke salta sobre Hikari.
— ¡Hikari! — Exclama este abrazándola — Esta tan preocupado.
— No me paso nada — Le dice, mientras le acaricia la cabeza.
— ¿Tu deseas que haga lo mismo contigo? — Escucho que le dice, en un supuesto susurro, Deidara a Sasori.
Este le responde, dándole un codazo. Yo solo blanqueo los ojos, tener que escuchar esto.
— Entonces ¿Qué paso, que tuviste que venir a la enfermería? — Pregunto.
Sasuke la suelta.
— Solo me dolía el estómago.
— ¿Te cayo algo mal? — Cuestiona Sasori.
— No, en realidad esto es algo común — Responde — A veces, cuando estoy muy estresada, tengo estos dolores — Mira a Sasuke — Ya sabes, mi gastritis nerviosa*.
En ese momento me acuerdo, que Hikari, a veces tiende tener eso. Según, Takumi-san ella tiene gastritis nerviosa.
— Pero ya se me paso — Nos dice — Así que no se preocupen.
Miro a Sasuke, quien mantiene su ceño fruncido. A lo que Hikari, acerca su mano a su rostro y con su dedo aprieta su ceño.
— ¿Vamos a comer Sasuke?
Esa simple frase, hace que él deje fruncir su ceño y sonría. Hikari agarra su mano y la mía. Mira a Sasori y Deidara.
— ¿Vendrán con nosotros?
La miro extrañada, pero dirijo mi vista a los dos. Quienes parecen dudar, pero Deidara agarra el brazo de su amigo.
— Por supuesto — Contesta, mirando con complicidad.
Bueno, pedirle a Deidara que nos ayude, se nota que será pan comido. Ahora, la duda viene de la confianza que tiene Sasori. Si es que es igual a Kenta, no habría problema, pero si es lo contrario, eso sí sería un problema.
Mientras caminamos hacia donde está Rika, lanzo una mirada a Sasori, que evita mirarme. Rika lo hace sonar tan fácil, pero que yo gané la confianza de él, luego de las cosas que le dije. Esto será lo más difícil. Solo espero que Kenta, no salga en nuestra conversación.
Cuando llegamos donde los otros, Rika nos mira sorprendida. Seguro que no entiende la situación, por lo que le explico a ella sola. Por su parte, Hikari presenta a Sasori y Deidara, con Naruto y Juu-chan.
— Pero no fue nada grave — Deduce Juu-chan.
— No, es algo que me sucede a veces — Dice Hikari restándole importancia.
— ¿No será por tu trabajo? — Pregunto.
— Puede ser — Me responde.
— ¿Tu trabajo? — Sasori, habla al fin.
— Si, iba a renunciar, pero mi jefe no consigue a un reemplazante, así que hasta que lo consiga seguiré trabajando ahí.
— Deberías cuidarte — Le recomienda Sasori.
En ese momento siento un pequeño golpe en mi costado, proporcionado por mi mejor amiga. Pero hago como que no lo siento.
— Si, igual mañana iré a ver a Takumi-san, él es psiquiatra — Aclara — De paso buscare…
Hikari de pronto se queda muda y mira a Sasori. Este al parecer no entiende nada. Pero, por suerte, en ese momento suena la campana de entrada. Todos nos levantamos, guardamos nuestras cosas y caminos hacia adentro. En el pasillo, veo que Hikari, se acerca a Sasuke y le habla en voz baja. Yo sé de lo que están hablando, ya que eso era lo que estaba a punto de decir, hace unos segundos, sino fuera porque se dio cuenta de los demás.
Sasuke se estaba quedando sin medicamento, por lo que ella tenía que pedirle esos a Takumi-san. Al parecer ellos siguen sin animarse a hablar del tema.
Nos despedimos de Hikari, por lo que nos dirigimos al salón de clases, pero antes de entrar alguien me agarra del brazo; se de quien se trata.
— ¿Viste eso? — Me pregunta — Es obvio que Sasori-senpai está enamorado de Hikari — Exclama feliz — Además se preocupa tanto por ella, en serio Hinata debemos ayudarlos a estar juntos.
— Bajale un cambio — Le digo — Si, vi cómo le dijo que se cuidara, pero eso no significa nada, Kenta me dijo lo mismo una vez.
— Que dejes de compararlos — Me reta — Hinata, ¿Cuándo dejaras eso en pasado? Hace como más de un año que no vemos a Kenta, además que él mismo se fue de esta preparatoria, por ti.
— Me tuvo miedo, no quería que sus padres, supieran lo que él hacía.
— Pero como sea, sigo sin entender cuál es tu cosa, con hablar de él o compararlo con Sasori-senpai — Rika se queda callada un rato — Ya se — Me dice — Lo que necesitas es desahogarte.
— Rika, sabes que eso es lo último que le contaría a Hikari y muchos menos a Sasuke.
— A ellos no.
— A mi hermano por supuesto que no, me preguntaría donde vive y si lo encuentra seguro lo mata, ya sabes lo sobreprotector que se pone a veces.
— A él tampoco me refiero — Aclara — Sino a alguien exterior, a ese hombre que se sienta y escucha tus problemas.
— ¿No te referirás a…?
— Si, a nuestro gran consejero, Uchida Obito-san — Exclama ella feliz.
— ¿Alguien dijo Obito-san? — Pregunta Sasuke, sacando su cabeza por la puerta.
Lanzo un suspiro, quizás Rika tenía razón, pero será mejor contarle eso en otro momento, en un punto donde le tenga la confianza suficiente para contarle sobre mis anteriores relaciones.
POV Obito
De repente estornudo, por lo que espero que no este resfriando.
— Salud — Escucho que me una voz aguda.
— Gracias — Miro a tras mío y me encuentro con Shizune-san — ¿Volviendo de comer?
— No, recién yendo — Responde.
— ¿Por qué?
— Es que estaba viendo a Hikari-chan.
— ¿Le sucedió algo?
— Le dolía el estómago.
— Ah nada grave.
— No lo sé — Responde ella.
— ¿Por qué la preocupación?
— Le pregunte si esto era algo común y me dijo que si, ya que padece de gastritis nerviosa.
— Se estresa mucho — Comenta.
— Debe ser, la pobre tiene que ver por Sasuke y su hermanito menor.
— Usted la conoce bien.
— Bueno, los conozco desde que son unos niños.
— Ya veo.
— La cuestión es que le recomendé que por las dudas se hiciera un chequeo.
— Tienes miedo de que sea una gastritis de verdad.
— Así es.
— Bueno, eso ya lo veremos después.
— Si.
En cuanto llego a mi oficina, me despido de Shizune-san. Me quedo pensando en lo que ella me acaba de contar. Entiendo lo que puede estar pasando Hikari, pero el hecho que no me lo haya comentado, se me hace extraño. Quizás se lo pregunte, cuando venga.
De pronto, siento mi bolsillo vibrar. Saco mi celular y veo que me está llamando mi hermana. Extraño que lo haga a estas horas, ya que sabe que yo estoy trabajando. Por suerte, no estoy atendiendo a nadie.
— Hola Nee-san — Saludo.
— ¡Obi-chan! — Exclama del otro lado.
— ¿A qué se debe ese tono de felicidad?
Ella ríe al otro lado, llamando mi atención. Su voz suena por demás de feliz.
— Me acabo de enterar de algo y quería contártelo primero a ti.
— ¿A mi primero? Ya me está dando curiosidad de saberlo.
— ¿Estas sentado?
— Si — Respondo dudando — Espera ¿no es algo malo verdad?
— ¡No! — Exclama — Es algo muy bueno.
— ¿Entonces?
— ¿Estás listo?
— Que si — Respondo, ya exasperado.
— Bueno, no te desesperes fututo tío — Me dice.
Me quedo mudo, cuando la escucho decir "futuro tío" ¿Ella se está refiriendo a eso?
— No me digas — Le digo, sin poder caer.
— ¡Así es! — Grita con euforia — ¡Estoy embarazada!
Mientras escucho la risa emocionada de mi hermana mayor, me siento feliz.
— Felicidades
— Gracias.
Entonces caigo en una cosa.
— Espera ¿Dijiste que soy el primero en enterarse?
— ¡Así es!
— ¿Por qué? ¿No sería lo más normal a tu marido o a mamá?
— Bueno, es que estaba segura de que tú me felicitarías, en cambio mi marido o mamá, me preguntaran que hare con el trabajo.
Bueno ella tenía razón.
— Además, tu eres muy importante para mí.
Sonrió ante sus palabras. Como siempre mi hermana es demasiado cariñosa conmigo.
Luego de hablar un poco, sobre cuando vendrá a visitar, corto la llamada. Miro mi celular, feliz de la noticia que me acaba de dar mi hermano. Seria tío.
Ahora la pregunta, es si sería varón o mujer, que nombre tendrá. Desde ahora debería ver algo para regalarle. También debería evitar, analizarlo. Si, mi hermana se enojara si hago eso.
Unos golpes en la puerta me sacan de mis pensamientos. Le digo que pase, pero al ver de quien se trata, me arrepiento; aunque no le puedo decir que se vaya.
— Obito-sensei — Exclama él.
— ¿Sucede algo Gai-sensei? — Cuestiono.
— ¿Se acuerdo lo que estuvimos hablando el otro día?
Lo miro sin entender. Realmente no recuerdo de lo que me habla.
— De que le interesaba saber que tal iban los del equipo de rugby.
Me quedo mudo, sin saber que decirle. Que yo recuerde, eso lo dijo, más por educación que por interés. Ahora como salía de esa.
— También si quiere puede ver al equipo de atletismo.
— ¿Tu entrenas a los dos equipos? — Cuestiono.
— Así es, además del equipo de béisbol.
— Haces mucho.
— ¡Así es! — Grita — ¡Es mi espíritu joven!
— Claro — responde, sin que me llegue su emoción.
— ¿Entonces?
Ahora si ya cabe mi propia tumba. Gai me mira fijamente, manteniendo su sonrisa en su rostro. Lanzo un suspiro y acepto.
— ¡Entonces nos vemos a la tarde! — Grita, mientras cierra la puerta de golpe.
Qué difícil es decirle que no. Bueno, aunque estoy seguro de que decirle no a Sasuke, debe ser igual de difícil.
POV Rika
— ¡Que no Sasuke! — Gritan todas
— ¿Qué tiene de malo? — Pregunta
Respiro profundamente, para tranquilizarme. Se supone que en este momento estaría con el club de arte y no frente a todos mis compañeros; quienes aún no se ponen de acuerdo en lo que haremos para el Festival Cultural.
Aunque, el problema lo creo Sasuke y es que ya todos, decidieron hacer un maid café, hasta que él dijo algo que molesto a todas las chicas, en especial a Hinata. De esa manera, todo se volvió un caos. Todos hablan al mismo tiempo, algo que hace que me estrese.
"Ahora entiendo por qué Asuma-sensei no quiso venir y me dejo a cargo" — Pienso.
— ¡Cálmense todos! — Grito.
Todos me miran sorprendidos, pero por suerte se callan y se sientan bien en sus asientos, atentos a lo que estoy por decir.
— Primero, ya decidimos hacer un maid café ¿verdad?
— ¡Si! — Responden todos, menos Hinata y Ai-chan.
— Bien, entonces eso haremos.
— ¿Lo que propongo también? — Interrumpe Sasuke.
— ¡NO! — Gritan, otra vez, todos.
— ¡Si quieres hazlo tú! — Le grita Miki-chan.
— ¡Si! — Segundan las demás.
— ¡Ya paren! — Grito, por segunda vez — Sasuke — Este me mira atento, con una sonrisa expectante — Eres mi amigo y todo, pero eso sí que no lo permitiré.
Los hombros de Sasuke decaen, seguro decepciona de mi decisión.
— Nosotros solo atenderemos a los clientes y no le daremos de comer en la boca — Aclaro.
Y es que a él se le ocurrió, agregar un servicio especial, el cual consiste en dar de comer al cliente y de paso cobrar más.
— Además que, si lo hacemos y la escuela se entera, nos mataran a todos.
— ¿Por qué?
— Porque parece prostitución — Interviene Shikamaru, quien mira a Sasuke — Ya deja de molestar con eso y acéptalo como esta.
El morocho le frunce el ceño, pero al segundo resopla y se cruza de brazos. Shikamaru me mira.
— Continua — Me dice.
En serio que alegría es tener a Shikamaru, entre nosotros, y es que es el único que puede frenar a Sasuke. Algo que solamente lo pueden hacer Hikari, Hinata y, por supuesto, Shikamaru. Aunque la segunda, sigue con su cabeza en el pupitre, seguro molesta por nuestra decisión.
— Bien, como no hay tiempo, mañana seguiremos hablando de esto. Nos dividiremos en grupos, así que vayan pensando que quieren hacer, como quienes serán los del equipo de costura, lo de decoración, etc.
Todos asienten con la cabeza y empiezan a retirarse del lugar. Por suerte, habíamos terminado de limpiar el salón, antes de comenzar la reunión. Yo me acerco a Hinata, quien procura no mirarme.
— Vamos Hinata — Le digo.
Ella me mira, pero como si no me hubiera escuchado, mira a otro lado.
— No me digas que está enojada.
— ¿Tu qué crees traidora?
Siento una gota caer por mi frente.
— No pude hacer nada — Le explico — Todos votaron por eso.
— tu ¿Qué votaste?
— Por un café normal — Con mi dedo señalo el pizarrón, donde dice "café normal", el cual tiene solo dos votos. Seguro el de ella y el mío.
Hinata lanza un suspiro y de la nada me abraza. Yo le correspondo el abrazo, cuando de pronto siento unos brazos que nos abraza a las dos.
— ¿Por qué nos abrazamos? — Cuestiona Sasuke.
— Porque nos queremos mucho — Responde Hinata.
— Ok.
Luego de un rato nos separamos, encontrándome con Juu-chan, quien mantiene una distancia prudente.
— Bueno, vamos Hinata.
— ¿A dónde van?
Tanto Hinata, como yo, miramos a Sasuke. Era cierto que aún no le habíamos dicho nada, sobre los sentimientos de Hikari. Pero si le contamos, seguro que nos ayudara. Pero Hinata, agarra mi brazo y me acerca a ella.
— No le digas nada — Me susurra al odio.
— ¿Por qué? — Susurro también.
— Por ahora mejor no, sido hará un escándalo de esto y queremos evitarlo.
Hinata tenía razón, seguro que, si le digo a Sasuke, este lo gritara a los cuatros vientos y Hikari se pondría mal.
— ¿Qué dicen? — Pregunta acercándose a nosotras.
— que mejor vayan yendo ustedes — Le digo.
— ¿Por qué? — Pregunta Juu-chan.
— Es que nosotras, necesitamos ir a comprar cosas de mujeres.
Al parecer Juu-chan me entiende, ya que no dice nada más. Pero en cambio Sasuke, no.
— ¿Qué cosas? — Como siempre curioso.
— ¡Cosas de mujeres! — Grita Hinata.
— ¿Puedo acompañarlas?
— ¡No! — Respondemos las dos.
— Entonces ¿Qué hare?
Miro a Hinata, pero al parecer a ella no se le ocurre nada y de pronto, veo a Shikamaru entrar junto a Naruto. Al parecer se olvidaron de algo, ya que están revisando su pupitre.
— ¡Ve con Shikamaru! — Exclamo.
Sasuke lo mira, y luego a nosotras. Pero sin responderme, se acerca a él. Veo que los dos hablan y que de la nada, Sasuke se emociona.
— ¡Vamos Juu-chan! — Exclama.
— ¿Qué pasa?
— Shikamaru, dice que ahora están practicando el equipo de rugby. Quiero ver a Raiko-senpai.
— ¿Qué no tenías prohibido acercarte al equipo de rugby? — Cuestiono.
— Si, pero si me escondo, Gai-sensei no me vera.
Sin que pueda decir algo, Sasuke sale corriendo, seguro hacia la cancha de rugby. Hace unos meses de no veía a Raiko-senpai, así que al parecer ya lo estaba extrañando. Juu-chan se despide de nosotras y corre detrás de Sasuke. Lo mismo que Shikamaru y Naruto.
— Bien, empecemos con el plan.
Hinata, solo lanza un suspiro y asiente con la cabeza.
POV Obito
En vez de estar cómodo en mi casa, me encuentro viendo como unos chicos altos se golpean entre ellos con el cuerpo. Lanzo un suspiro y miro a Gai-sensei, quien le da instrucciones de lo que deben hacer.
Miro mi reloj, viendo que aún falta, para que terminen sus actividades los del club. Al alzar mi mirada, veo como el equipo de atletismo hacen calentamientos. Pero el ver una cabeza naranja, en medio de todos ellos, me sorprende. Como Shizune-san dijo que Hikari estaba mal esta mañana, me llama la atención que estuviera ahí.
Miro a Gai, quien sigue entretenido con los demás, por lo que aprovecho y camino hacia la pista de atletismo. Me siento en la tribuna, cerca del equipo. Nadie me nota, excepto Hikari, quien sonríe al verme.
— Obito-san
— Hola — La saludo, cuando se acerca.
— ¿Qué hace por aquí?
— En realidad estaba viendo al equipo de rugby, Gai-sensei quería que lo viera. Pero más me sorprende verte aquí, según había escuchado te sentías mal.
— ¿Se entero? — Asiento — Me dolía el estómago, pero fue durante la mañana, así que ya se me paso por completo.
— Shizune-san, me dijo ¿qué tiene gastritis nerviosa?
— Así es.
— ¿Cómo estas, segura de eso?
— Desde hace unos años que sufro dolor de estómago, así como un poco de acidez, así que fui al médico, pero él me dijo que estaba bien, así que fui con Takumi-san, y él me dijo que tengo eso.
— Ya veo. Tienes mucho estrés.
— Se podría decir — Hikari mira el suelo un rato y luego me mira — El otro día fui a la casa de mi abuelo, termine yéndome a mitad del almuerzo.
— ¿Por qué razón?
— Digamos que terminamos discutiendo — Confiesa, procurando no mirarme.
— Desde ese día estas mal.
— Si, pero no se lo quiero contar a Sasuke o a Hinata.
— ¿Por qué?
— Porque aun necesito de mi abuelo y realmente no quiero que ellos se preocupen. Esto seguro pasara, ya sucedió otras veces, así que, creo que es normal en mi enojarme en su casa.
— Ya veo, pero ¿iras al médico?
— Si, tendré que empezar con la dieta otra vez. Además, que últimamente me levanto con dolor de cabeza y a veces siento que no tengo fuerzas en los brazos.
— Seria lo mejor.
— Si, aunque estoy segura de que es por trabajar todos los días, eso me agota todas mis energías.
— ¿Aun sigues trabajando?
— Si, pero solo hasta que mi jefe consiga un remplazo. Espero que sea pronto.
Ella ríe suavemente. Cuando estaba por preguntarle, exactamente lo que siento, alguien me interrumpe.
— ¡Hikari-chan!
Los dos miramos al resto del equipo, y una chica, que parece más grande que Hikari, la está llamando.
— Disculpe, tengo que entrenar.
— No importa.
Hikari corre hacia la chica, quien le indica donde debe ir. Así como habla a los demás. Al parecer ella debe ser la capitana del equipo. Pensado lo bien, Hikari está en segundo año, por lo que el próximo año, ella podría ser la capitana del equipo. Si fuera así, sería algo bueno.
Mientras observo como todos se ponen en posición de salida, me pongo a pensar en lo que me dijo Hikari. Al parecer tuvo problemas con su abuelo y esto termino por hacer reaparecer su gastritis nerviosa. Desearía que la vida de esa niña no fuera tan difícil. Estoy seguro de que ella me conto eso solo para poder desahogarse.
Hikari, gana velocidad, por lo que parece que ganara, algo que ya había observado antes. Ella parecía ser la más veloz de todos. Pero de pronto, esta empieza a correr extraño y cuando menos me di cuenta, cae con todo al suelo.
Me levanto rápido al ver esto. Bajo de la tribuna, para ver cómo se encuentra, mientras escucho a sus compañeros correr hacia ella. Cuando llego a su lado, la capitana le habla.
— ¡Hikari-chan! — La llama, preocupada
— ¡¿Qué paso?! — Grita Gai, quien acaba de llegar.
— Se acaba de caer, así de la nada — Explica la capitana
Veo que Hikari se empieza a mover, colocando sus manos en el suelo e intentando levantarse, Gai la ayuda. Una vez esta parada, veo sus rodillas lastimadas, su cara sucia, por la tierra.
— ¿Estas bien? — Le pregunto.
— Si, solo me duele un poco las rodillas — Responde.
Gai la lleva a la tribuna, donde la deja y le dice que lo espere, ya que irá a buscar el botiquín de primero auxilios. Miro a un costado y veo al equipo de rugby, observa todo, desde lejos. Con una mano hago señas, para darle a entender que nada malo sucedió.
Me acerco a Hikari, quien se limpia el rostro con una toalla. Me llama la atención, ver que nadie se acerque a preguntarle qué tal esta. Sus compañeros de equipo, simplemente la ven. Al parecer la única que se preocupada por ella, era la capitana, la cual se fue junto con Gai.
Sintiéndome mal de esa actitud, me siento a su lado. Ella deja de limpiarse la cara y me mira.
— ¿Estas bien?
— Si — Responde en voz baja — Simplemente tropecé y me caí.
— ¿Con que tropezaste?
— Con una piedra, creo que no limpiaron bien el camino — Responde y de pronto empieza a reír.
— ¿Qué sucede?
— Parece que hoy no es mi día — Responde, aun riéndose.
Verla así, me tranquiliza un poco, ya que al principio había sentido que ella quería llorar, pero al parecer me equivoque. Por suerte toma todo con humor.
— ¿No quieres que le avise a alguien? ¿Sasuke?
— No — Exclama — Por favor no le diga nada.
— ¿Por qué?
— Porque no quiero que se preocupe, además fue una tontera, quien no se cae cuando tropieza — Justifica — Además estoy bien, me tratare estos raspones y continuare.
— ¡¿Continuaras?!
— Así es.
— Hikari, estuviste mal esta mañana, ahora te caíste, yo te recomendaría que vayas a tu casa y descanses.
— Pero lo necesito.
Me quedo mudo ante sus palabras. ¿Qué acaba de decir? ¿Qué lo necesitaba?
— ¿Qué necesitas?
— Correr — Yo la miro sin entender — Cuando estoy nerviosa o estresada el correr me tranquiliza, por esa razón estoy en el equipo de atletismo.
La miro un segundo, para dirigir mi vista a la pista de atletismo, donde sus compañeros, siguen practicando. Procedo cada una de sus palabras, pensando detenidamente en lo que realmente me quería decir. Ella, a pesar de haber estado mal en la mañana, fue al entrenamiento, ya que, según ella, la hace sentir mejor. Entonces relaciono lo que me dijo, con su vida, el problema que tuvo con su abuelo, el hecho que ella tenga que cuidar de Sasuke y su hermano pequeño, como si fuera la madre de los dos. Sin pensarlo bien, la miro fijamente y le pregunto, algo que me preocupa.
— Hikari ¿de que deseas huir?
Ella me mira sorprendida, como si no pudiera responder a mi pregunta.
— ¿Qué? — Es lo único que atina a decir.
— Dijiste que corres te desestresa, y como corres tan rápido, pensé que quizás huyes de algo.
— No, no, no — Repite, sin mirarme. Como si pensara lo que estoy diciendo.
— ¿Huyes de Sasuke?
— ¡Que? ¡No! — Exclama molesta — Eso sería lo último que haría.
— ¿Entonces?
— Obito-san, no entiendo lo que está hablando, ¿Por qué huiría? Eso es simplemente tonto, yo estoy bien, mi vida es…— Hikari se detiene abruptamente — Perfecta…
En el momento que dice la última palabra, me preocupo al ver como lagrimas bajan por sus mejillas. La miro con compasión. Entiendo ahora completamente lo que pasaba. De mi bolsillo, saco un pañuelo, dándoselo a Hikari, quien intenta controlar su llanto.
Deje que ella llorara, siendo esta la primera vez que llora frente a mí. Sus compañeros nos miran, pero no dicen nada y continuar con lo que hacen. A lo lejos veo que Gai viene junto a la capitana.
Miro a Hikari, quien respira profundamente, seguro para dejar de llorar. Me mira, pero al segundo agacha la mirada.
Me levanto y dejo lugar a Gai, quien empieza a curar la herida de Hikari. Seguro la hice sentir incomoda y para peor, fue en un lugar público. Quizás debí esperar a que estuviéramos en el consultorio y no en la cancha de atletismo, pero es que no pude evitar decirle lo que pensaba.
Camino hacia donde estaba en un principio, los chicos de rugby siguen practicando. Lanzo una mirada a donde se encuentra Hikari. Con todo lo que paso, estoy seguro de algo.
Hikari se sentía ahogada con su propia vida, por las, quizás, presiones que tenia de su abuelo, así como del trastorno de Sasuke, agregando que debía cuidar a su hermano menor. Su vida, parecía muy pesado para sus pequeños hombros y quizás ya está cansada de todo.
La miro por última vez, pensando que quizás me mal interpreto. Que ella se sienta así, no es algo malo, sino normal. Ella sigue siendo una adolescente, la cual aún no sabe qué hacer con su vida. Está bien dudar, enojarse, pero eso no significada que quisiera que todo desapareciera.
Sin querer molestarla, me levanto y me acerco a Gai, quien termino de curarle la herida.
— Me voy.
— ¿Ya?
— Si, me llamaron así que me tengo que ir.
— Esta bien.
— Nos vemos — Lo saludo
— Nos vemos.
— ¡Obito-san! — Me doy la vuelta al escuchar a Hikari llamarme — ¿Puedo verlo mañana?
— Por supuesto. Nos vemos mañana.
— Nos vemos — Responde ella.
Mientras camino hacia mi oficina, para buscar mis cosas, en medio del camino, me topo con Sasuke, Juugo, Naruto y Shikamaru.
— ¡Obito-san! — Exclama el morocho.
— Hola, chicos — Saludo a todos — ¿A dónde van?
— A ver al equipo de rugby — responde Sasuke.
— Nosotros a ver al equipo de básquet — Responde Shikamaru.
Juugo solo los observa sorprendido, pero no dice nada.
— Espera — Digo, dándome cuenta de algo — ¿Qué no tienes prohibido ir a ver al equipo de rugby, Sasuke?
— Si, pero me esconderé, para que Gai-sensei no me vea.
— Suerte con eso — Comento, sin deseos de meterme en el asunto.
— Adiós— Me dice, seguido de los otros.
—Adiós — Respondo, recordándolo, me doy la vuelta — Sasuke.
Este se da la vuelta, en cuanto me escucha llamarlo.
— Creo que Hikari tuvo un accidente durante su entrenamiento — Le digo — Deberías ir a verla.
— Gracias — Me responde serio y empieza a correr, siendo seguido por los otros tres.
Se que Hikari me dijo que no le dijera nada, pero si él iba para allá, igual se hubiera dado cuenta de lo que paso. Quizás Sasuke podría tranquilizarla. Solo espero no haber hecho algo mal.
POV Rika
— ¿Y si algo sale mal? — Me pregunta Hinata, mientras caminamos hacia el salón de arte.
— Nada saldrá mal — Le respondo
— Pero Hikari, nos dijo que no le digamos nada a Sasori y lo primero que haremos es ir a decirle.
— Bueno, eso es porque sabemos cuáles son los sentimientos que este tiene por Hikari.
— ¿Y si no lo hubieras sabido?
— Lo hubiéramos investigado y si descubríamos que a Sasori no le gustaba Hikari, no estaríamos ahora en esta situación — Me detengo y la miro — Mira como sabemos cómo se siente cada uno, y sabemos que Hikari no hará nada al respecto, solo nos queda Sasori. Él se confesará, Hikari lo aceptara, ya que dudo que se anime a rechazarlo y los dos empezaran una relación. Serán los novios perfectos y después se casarán y tendrán hijos, los cuales….
— ¡Rika! — Me grita Hinata.
— ¿Qué?
— Te fuiste muy lejos.
— Quizás — Respondo — Pero el punto es que estoy segura, que, si uno de los dos se confiesa, su relación se dará.
— Espero que sea como lo dice.
— Confía en mí.
Tomando su brazo, continuo el camino hacia el salón. Pero a medio camino, escuchamos un fuerte golpe, proveniente del salón de música. Con Hinata nos miramos extrañadas, ya que, a estas horas, casi nadie va a ese salón. Además, que no hay ningún club de música en esta preparatoria. Curiosas, nos acercamos a la puerta de esta, que por suerte se encuentra un poco abierta. Por esa pequeña abertura, logramos divisar al profesor de música, quien se encuentra parado, leyendo unos papeles.
— ¿Y ese ruido? — Me pregunta Hinata en susurro, para que el profesor no se dé cuenta de nosotras.
— No sé.
De pronto, el profesor levanta las hojas y la tira con mucha fuerza al suelo.
— ¡Ya estoy cansado! — Grita enojado. Asustándonos.
Miro hacia abajo y veo que son partituras, las cuales se encuentran escritas.
Hinata, agarra mi mano y empieza a correr. Yo la miro extrañada, ¿Qué había pasado? Recién paramos frente al salón de arte.
— ¿Qué pasa?
— ¿Qué no viste eso? — Me cuestiona, recuperando el aliento.
— Si, el profesor de música estaba enojado.
— No eso, las hojas que tiro al suelo.
— Si, ¿pero que tienen?
— ¿Recuerdas que hoy Sasuke se olvidó su cuaderno en el salón de clases? — Yo asiento con la cabeza — Y ¿que el profesor le prohibió salir de su clase?
— No me digas.
— Si, Sasuke utilizo unas partituras que tenía cerca, a pesar de que le dije que le prestaría unas hojas. Al parecer Sasuke se olvidó de llevársela.
— Que problema.
— Ya lo creo.
De pronto, la puerta se abre, asustándonos a las dos. Pero me sorprendo al ver a Sasori-senpai.
— Rika-chan — Dice él y mira a Hinata — Hyuuga-san, ¿Qué hacen aquí?
Me paro derecha.
— Es que Hinata últimamente está interesada en el arte y pensaba mostrarle el club — Explico — ¿Y tú senpai?
— Yo estaba por ir a limpiar mis pinceles — En sus manos tiene unos pinceles — Pero pasen, Shin-senpai seguro se emocionará que alguien más se integre.
Sasori-senpai, pasa por nuestro lado. Miro a Hinata, quien frunce el ceño. Sin preguntarle, abro la puerta. Adentro todos se encuentran pintando en los lienzos. Frente a ellos se encuentra Shin-senpai, un chico de cabello gris oscuro. Me acerco a él.
— Shin-senpai — Este deja de pintar y me mira.
— ¡Oh Rika-chan! Pensé que no vendrías.
— es que tuve una reunión con mis compañeros y tardamos más de lo que pensaba.
— Ya veo ¿y ella?
— Ella es Hyuuga Hinata, mi compañera. Ella quiere ver como es el club.
— ¡Oh! ¿enserio? — Él se levanta y la saluda a Hinata.
— Ishida Shin — Se presenta — Dime ¿Qué te gusta?
— ¿Eh? — Miro a Hinata, para que por lo menos mienta — Me gusta pintar paisajes — Responde insegura.
— ¿Qué bueno! Justo en este momento estamos pitando, pero no paisajes, sino arte abstracto. Si deseas, puede sentarte, luego me dices que tal te pareció.
— Me parece bien.
— Entonces nosotras nos sentamos.
Shin-senpai asiente, mientras mantiene una sonrisa en su rostro. En parte me siento mal en mentirle y es que Hinata, nunca fue bueno para el arte, es pésima dibujando y más pintando. Aunque por suerte hoy es arte abstracto y dudo que lo haga tan mal. El problema es que Hinata, seguro nunca entrara al club.
"Lo siento senpai"
Por suerte, a los lados de Deidara-senpai, están vacíos, por lo que aprovecho y me siento a su lado.
— Senpai — Este me mira sorprendido, al parecer estaba muy concentrado en lo que estaba haciendo — ¿El otro lado esta desocupado?
Mira a su otro costado, vuelve a mirarme y asiente con la cabeza. Con una seña, Hinata se sienta en ese lugar vacío. Deidara-senpai, me mira y luego a Hinata. Mas que seguro preguntándose por qué razón las dos nos sentamos a su lado.
Pero al parecer, no quiere preguntar y continúa pintando. Le hago señas a Hinata, para que finja pintar.
— ¿Dónde se sentó Sasori-senpai? — Pregunto, mientras pinto y mantengo la mirada en el lienzo.
— ¿Me preguntas a mí?
— Si
Siento que Deidara me mira extrañado.
— Adelante — Responde — ¿Por?
Esa es una buena noticia, ahora puedo hablar libremente con Deidara-senpai, sin que me escuche Sasori-senpai.
— Deidara-senpai necesito su ayuda.
— ¿Mi ayuda?
— Si — Respondo — Usted sabe que Sasori-senpai le gusta Hikari ¿no?
Él se queda mudo, sin responderme. Hasta que luego de un rato, habla.
— Le dije que era demasiado obvio — Comenta, hablándose a sí mismo. Él me mira — Entonces ¿en que necesitas ayuda?
— Quiero que Sasori-senpai se confiese.
— ¡¿Qué?! — grita, levantándose de golpe.
Justo en ese momento Sasori-senpai, estaba entrando por la puerta. El pelirrojo, mira sorprendido a su amigo. Así como los demás.
— Disculpe — Deidara-senpai, se sienta colorado. Mientras que Sasori-senpai se sienta en su lugar.
Deidara se calma un poco y vuelve a mirarme.
— ¿Por qué quieres hacer eso? Sasori no es alguien muy valiente, además desde hace mucho que intenta confesarse, pero siempre se arrepiente a último momento.
Yo lo miro sorprendida, eso sí que no me lo esperaba.
— A Hikari le gusta Sasori — Dice, de pronto, Hinata.
Deidara, lo mira asombrado, y luego me mira.
— ¿Es verdad?
— Así es — Le digo — Ella misma nos los dijo.
— Pero si ustedes saben que a Sasori le gusta ¿Por qué no mejor Hikari se confiesa?
Me quedo callada, sin saber que responderle. En cambio, Hinata, deja de pintar, mira fijamente a Deidara-senpai.
— Hikari dice que no hará nada, que lo dejara así.
— Ah por supuesto — Exclama — Ella se queda ahí sin hacer nada y Sasori es quien debe confesarse. Si Hikari realmente lo amara, estoy seguro de que ella se confesaría.
— Tu no entiendes.
— Por supuesto que lo entiendo — Le responde a Hinata.
— No, no lo haces.
— Chicos — Intervengo, antes que empiecen a pelear. Los dos me miran — Pelear no solucionara nada — Miro a Deidara — No es que Hikari no le guste Sasori, creo que lo que ella dijo es por otra cosa. Ella cree que no tiene tiempo para tener novio.
— ¿Cómo es eso?
— Es que Hikari tiene que cuidar a Sasuke y a su hermano pequeño. Yo deseo que Hikari sea feliz, y Sasori-senpai también. Pero Hikari ya dijo que no, así que solo nos queda Sasori-senpai.
Deidara resopla, mientras observa su pintura. Lo miro expectante, al igual que Hinata.
— Esta bien — Responde — Pero que quede claro que lo hago por Sasori.
— Gracias senpai.
Sin responderme, continúa pintando. Le muestro el dedo gordo a Hinata, procurando que Deidara-senpai me vea. Ella me responde igual.
Ahora solo faltaba convencer a Sasori-senpai, pero con Deidara de nuestro lado, eso será pan comido. Miro mi lienzo, que está prácticamente blanco, por lo que decido pintar cualquier cosa. Pero el sonido de un celular, llama mi atención. Miro a Deidara-senpai, pero este mira hacia Hinata.
El celular que había sonado era de Hinata, quien está leyendo un mensaje. Por su rostro no parecer ser nada bueno. Me mira preocupada y se levanta.
— Lo siento Rika, pero me tengo que ir.
— ¿Qué sucede?
— Sasuke me mandó un mensaje, dice que Hikari se lastimo en sus prácticas.
— ¡Oh por dios! — Exclamo.
— ¿Esta bien? — Pregunta Deidara-senpai.
—Si — Responde Hinata y me mira — Dice que la llevara a la casa, así que debo ir a buscar a Souske.
— Ya veo, bueno ve, a la noche te cuento todo.
Hinata asiente con la cabeza y levantando sus cosas, habla con Shin-senpai y se retira rápido del salón. Me quedo pensando, espero que Hikari esté bien.
Bueno ahora me quede sola, tendré que ver como convenzo a senpai.
POV Hinata
Corro lo más rápido que mis piernas dan. Supuestamente Hikari lo iría a buscar cuando, saliendo de su club, pero como se lastimo y Sasuke la acompaño, yo tengo que ir a buscarlo.
Cuando llego al kínder, que, por suerte, no queda muy lejos de la preparatoria. Entro y en la entrada lo veo a Souske, junto a una mujer de cabello rizado y anteojos.
— Buenas tardes — La saludo, ella me mira — Vengo a buscar a Souske.
— Que bueno, hace horas que estábamos esperando, ¿no es así Souske-chan?
Souske asiente y me mira.
— Hola — Me saluda.
— Hola Souske — Lo saludo — ¿Vamos a casa?
Él me sonríe tímidamente, agarra su mochica y toma mi mano.
— Adiós Suzume-sensei — Se despide.
— Adiós Souske-chan, nos vemos mañana.
— Adiós — La saludo.
Mientras caminamos, un silencio incomodo se crea. A pesar de convivir hace cuatro años junto a Sasuke, Hikari y Souske, con este último casi nunca hablamos, solo esporádicamente. Lo que es extraño, tomando en cuenta que estoy acostumbrada a niños, ya que yo siempre cuide de mi hermana menor.
— ¿Nee-chan? — Lo miro.
— ¿Sí?
— No — Frunzo el ceño sin entenderle — ¿Dónde está Nee-chan?
Ahí entiendo que no me estaba hablando, sino preguntando por Hikari.
— Ella tuvo que ir primero a casa, se lastimo en la escuela, así que Sasuke la acompaño.
— ¿Esta bien? — LA preocupación se nota en todo su rostro.
— Por supuesto — Respondo — Si estuviera mal, Sasuke me hubiera avisado.
Souske asiente con la cabeza y dirige su mirada al frente. A pesar de no saber exactamente que le paso a Hikari, quiero creer que no fue nada grave, sino, como dije, Sasuke me lo hubiera dicho.
POV Sasori
Veo como Hinata-san, sale corriendo del salón de clases. Esto llama mi atención, por lo que miro hacia atrás y observo el rostro de Rika-chan, quien parece perdida en sus pensamientos.
Seguro que paso algo con su familia, por la manera en la salió corriendo, sin importarle dejar todo a medias. Aunque ese no es mi problema. Continúo pintando y cuando menos me doy cuenta la hora acaba.
— Bien, dejemos las pinturas de esta manera, para que se sequen y mañana vendré temprano a guardarlas — Explica Shin-senpai — Pero si alguien me quiere ayudar, no me opondré.
Todos empiezan a reír y hacer comentarios, sobre que necesitan dormir más tiempo, que son chicos en crecimientos, etc. Pero yo levanto mi mano.
— Gracias Sasori-kun
— Como siempre el niño bueno — Me susurra al odio Deidara. Pero como está cerca mío, le pego con mi codo su estómago.
Guardo mis cosas y salgo junto a Deidara, quien por una extraña razón camina más lento que de costumbre. Lo miro extrañado, que no haya salido corriendo de aquí. Pero un toque en mi hombro me interrumpe de preguntarle. Me doy la vuelta y me encuentro a Rika-chan.
— ¿Puedo hablar con usted senpai?
— Eh — Miro a Deidara, dudando.
— Por supuesto — Responde el rubio por mí.
Sin que pueda protestar, agarra mi brazo y me arrastrara hacia afuera. Rika-chan nos sigue de cerca. Nos detenemos cerca de los jardines. Los observo con el ceño fruncido, mientras ellos se miran entre ellos.
— ¿Qué sucede? — Cuestiono
Rika-chan me mira.
— ¡Sasori-senpai, confiésese! — Exclama.
Me quedo atónito, ¿había escuchado mal? ¿Qué me confiese? ¿A qué se refiere?
— ¡¿Así nada más le dices?!
— Lo siento, no sabía de qué manera hacerlo.
— Miralo — Deidara me señala — Quedo paralizado.
— ¿Qué hago? Yo no quería esto.
— Es que lo hubieras dicho de una manera más sutil.
— ¿De qué manera?
— Algo como, "senpai, sé que amas a Hikari, así que yo te quiero ayudar a que tu amor se haga realidad"
— Suena a propaganda.
— Bueno, no así, pero parecido.
— ¡¿Qué cosa dijeron?! — Exclamo, pudiendo reaccionar al fin.
— ¡Oh está vivo! — Grita Deidara feliz. Frunzo mi ceño, pero dirijo mi mirada a Rika-chan.
— ¿Qué fue lo que dijiste?
— Que sé que a usted le gusta Hikari.
Otra vez, me quedo mudo. Intentando pensar de qué manera Rika-chan se dio cuenta de mis sentimientos. Deidara me había dicho que era obvio con mis sentimientos, pero nunca pensé que fueran tanto.
— ¿Cómo lo sabes?
— Por la manera en la que la mira, que siempre le dice a Shin-senpai, que vayamos a la pista de atletismo, que siempre está atento a lo que Hikari hace o dice. Digamos que lo observe muy bien, además que Hinata fue la primera en darse cuenta de eso.
"Ahora entiendo, porque que me sigue odiando" — Pienso con pesar.
— Entonces ¿Qué era lo demás que estabas diciendo?
— Que se confiese — Su respuesta viene acompañada de una sonrisa.
La observo un segundo, para luego ver a Deidara. El rubio, desde hace mucho, me ha estado insistiendo que me confiese o sino mis sentimientos nunca le llegaran. Pero ahora, había pedido ayuda a Rika-chan.
— No.
Sin esperar, que me respondan, empiezo a camina hacia la entrada, para cambiarme de zapatos y así poder irme a mi casa. Pero a medio camino, siento que me agarran de los dos brazos.
— ¡Ya les dije que no! — Exclamo.
— ¡¿Por qué?! — Grita Rika-chan.
— Porque no quiero.
— ¡Eres un cobarde!
Dejo de forcejear y lentamente me doy la vuelta. Rika-chan, mira a Deidara, quien se mantiene firme. Enojado, lo empujo. La castaña se sorprende.
— ¿Tu que sabes? — Pregunto — Ya te dije que me confesare cuando yo quiera, y no cuando tú quieras.
Deidara, me devuelve el empujón.
— Esas son excusas, lo que pasa es que no te animas.
— ¿Y que si así lo es?
— ¡Que no puedo creer que mi mejor amigo sea tan cobarde!
Sus palabras, logran lastimarme.
— Senpais — Interviene Rika-chan — No se peleen.
— Si, soy un cobarde — Respondo — Me da miedo confesarme, que Hikari, me rechace y nuestra relación de amistad se rompa. Yo quiero, estar a su lado y no me importa si no es como su pareja.
— Ella no te rechazara.
Levanto la vista hacia Rika-chan, su expresión me da entender que habla en serio. ¿Pero a que se debía esa seguridad?
— ¿Por qué dice eso?
— Porque conozco bien a Hikari.
Me quedo pensando en sus palabras. ¿Qué Hikari no me rechazara? ¿Cómo sabe eso ella? A no ser que sea la misma Hikari, quien le dijo que yo le gustaba, si eso fuera así, entonces. Me detengo a mí mismo, ya que estoy pensando demasiado en positivo.
— Deberías aceptar la ayuda, que Rika-chan, te propone — Acota Deidara.
— Si, a mí ya se me ocurrió un plan, que estoy segura, saldrá a la perfección.
Los miro, sin responderles. Lanzo un suspiro.
— Tengo que pensarlo. Por ahora lo pensare y ya les daré una respuesta.
— Esta bien — Dice Rika-chan.
— Por ahora me voy — Digo, retirándome del lugar, dejándolos solos.
Mientras me cambio los zapatos, no puedo evitar pensar en lo que me dijeron. Por más que Rika-chan sea amiga de Hikari, eso no significa que supiera todo. ¿Realmente prode confiar en lo que me está diciendo?
Entonces, recuerdo, lo que dijo sobre Hinata-san. Ahora, al fin, puedo entender un poco su incomodidad conmigo. Quizás piense que soy igual a Kenta. Pero es que, a pesar de ser amigo, los dos siempre fuimos demasiado opuestos. Él siempre fue alguien muy extrovertido, mientras que yo algo introvertido. Él siempre tuvo seguridad en su mismo, lo contrario a mí. Además, que las chicas siempre se acercaban a él y si es que me hablaban era para pedirme información de él. Incluso muchos se sorprendían de saber que éramos amigos.
Yo pensaba que conocía todo sobre él, pero al parecer me equivoque. Mi amigo no era lo que yo pensaba y estoy seguro de que Hinata, piensa lo mismo. Realmente hubiera preferido, nunca haber conocido esa parte de su personalidad, la cual mantenía siempre oculta. Como amigo, aun me siento traicionado.
POV Hinata
Abro la puerta, dejo pasar primero a Souske y luego entro yo. Ambos nos quitamos los zapatos rápido, sin ponernos las pantuflas. Corremos hacia adentro y en cuento abrimos la puerta, nos topamos con Sasuke, quien retrocede. Casi chocamos con él.
— ¿Cómo esta Hikari?
— ¿Nee-chan?
Sasuke nos mira, pero no nos responder. Tal vez, los dos hablamos al mismo tiempo.
— Aquí estoy — Hikari nos habla.
Pasando, por el costado de Sasuke, los dos nos dirigimos al sofá, en donde se encuentra sentada. Sus piernas, están sobre la mesita y noto unos parches en sus rodillas. Por su expresión, no parece dolerle.
— ¡Nee-chan! — Exclama Souske, corriendo a abrazar a Hikari.
— Souske — Ella lo abraza de vuelta — Lo siento, no pude ir a buscarte.
— No importa, pero ¿tu estas bien?
— Así es.
— ¿Qué sucedió? — Pregunto, sentándome al lado de Souske.
— Tropecé, con una piedra, mientras practicaba, como iba a mucha velocidad, no pude reaccionar y terminé tendida sobre el suelo — Hikari levanta sus brazos, demostrando como cayo, mientras se larga a reír.
Levanto mi ceja, por su manera de contar como cayo. Pero su risa, me contagia. Al parecer no fue nada grave. Sasuke, vuelve de la cocina, con unos rollos de canela, los cuales coloca en la mesa.
— ¿Y eso? — Cuestiono
— Es una recompensa — Responde Hikari — Mientras veníamos hacia aquí, pasamos por una panadería y pensé que, como ibas a buscar a Souske, darte una recompensa y una disculpa por preocuparte.
— No era necesario — Exclamo.
Miro los rollos de canela, desde hace mucho que no los cómo. La última vez, fue cuando estaba en casa de mis padres. Entonces caiga en la cuenta de algo.
— ¿Cómo saben que me gustan los rollos de canela?
Hikari señala con el dedo a Sasuke. Yo lo miro.
— Por supuesto que lo sé — Responde — Si eso fue lo primero que me dijiste, la primera vez que nos conocimos.
Entonces recuerdo, claramente ese día. Ese día, mi abuelo me dijo que conociera al nieto de su amigo, quien resulto ser Sasuke. Él lo primero que me pregunto fue, ¿a dónde iremos? y yo por estar tan nerviosa, lo único que respondí fue "rollos de canela", como Sasuke no me entendió, tuve que aclararle que a mí me gustaban los rollos de canela y que deseaba comer eso ese día.
Rio, ante ese recuerdo. Sasuke sonríe, mientras agarra el control y prende la tele. Hikari baja sus piernas, y me alcanza un rollo. Feliz empiezo a comer, seguida de Hikari y Souske.
Estar de esta manera, me hace sentir tan feliz. Me siento parte de una familia, una extraña, se podría decir. Quizás luego, pueda pensar en Rika y en la situación con Sasori, pero por ahora disfrutare esta paz.
POV Rika
— ¿Por qué no me contestabas?
— Lo siento, no escuche el celular, como estábamos viendo una película, ni me acorde que deje el celular en mi bolso.
— Bueno — Digo — ¿Qué tal esta Hikari?
— Ella está bien, solo se tropezó y se raspo las rodillas, nada grave — Me explica Hinata — ¿Y qué tal por allá?
— No sé si decirte si bien o mal.
— ¿Por qué?
— ¿Hikari está cerca? — Cuestiono.
— No, todos se fueron a dormir, así que estoy en mi habitación.
— Ya veo.
— ¿Entonces?
— Como te decía, no sé lo que paso hoy fue algo bueno o malo.
— ¿Cómo que no sabes?
— Bueno, viste que Deidara-senpai acepto ayudar.
— Si.
— Bueno, él y yo, hablamos con Sasori-senpai. Le dije que se confiese a Hikari.
— Espera — Me detiene — ¿Así nada más le dijiste?
— Si — Susurro — Es que no sabía de qué manera decirle y lo primero que salió de mi boca fue eso.
— ¿Y cómo reacciono?
— No muy bien. Se molesto.
— ¡¿Se molesto?! — Grita, por lo que alejo mi odio del celular.
Vuelvo a acercar el celular, pero no escucho la voz de Hinata, sino la de Sasuke.
— ¡Dejen dormir al prójimo!
— ¡No entres así! — Al parecer Hinata está enojada — Te dije que tocaras la puerta.
Al parecer ellos están hablando, pero como hablan más despacio, no logro descifrar de que hablan. Hasta que escucho como una puerta se cierra y recién vuelvo a escuchar la voz de Hinata.
— Lo siento, al parecer desperté a Sasuke — Su voz suena mucho más baja, que antes.
— Con el grito que diste, me sorprende que Hikari no se haya despistado.
— Es que me sorprendió lo que me dijiste, pero volvió al tema. Si Sasori se molestó, eso significa que salió mal, no más o menos.
— Es que aún no termine de contarte todo.
— ¿Aún hay más?
— Si — Respondo — Cuando se molestó, se intentó ir, pero Deidara-senpai y yo lo detuvimos. Él empezó a decir que le da miedo que la amistad que tiene con Hikari, se destruya solo porque él se quiera confesar.
— Bueno, creo entenderlo.
— Entonces, yo le dije que estoy segura de que Hikari no lo rechazara, ya que tengo un gran plan.
— ¿Y qué te respondió?
— Que lo pensara.
— Por eso dices que no sabes decir si te fue bien o mal ¿no?
— Así es. El hecho que diga que lo pensara, nos da una posibilidad. Ahora el problema es que si él rechaza mi ayuda.
— Si el rechaza tu ayuda, la cuestión es fácil.
— ¿Cuál?
— Se le presenta a Hikari otra persona.
— Que graciosa.
— Como sea, si Sasori no desea nuestra ayuda, ya no podres hacer nada.
Hinata tenía razón, si Sasori dice que no se confesara, nosotras no podremos hacer nada. Tampoco es que tuviéramos el derecho de obligarlo.
— Aunque…
— ¿Sí?
— Creo que él aceptara — Me sorprendo la confianza con la que lo dice.
— ¿Cómo estas tan segura?
— No sé, quizás es simple corazonada. Pero creo que él aceptara al final.
Espero que Hinata tenga razón. Hacer de cupido se hace más complicado de lo que pensaba. Solo habrá que esperar para el día siguiente.
"Espero que todo salga como lo previsto"
POV Obito
Saludo a uno que otro alumno, en mi camino hacia la sala de profesores. Pero cuando llego frente a esta, escucho a alguien gritar. Curioso, abro la puerta. Todos los profesores, están en silencio, pero mantiene la vista en la puerta, que da al despacho de la directora.
Me acerco a Asuma, con la idea de preguntarle.
— ¿Qué sucede? — Cuestiono.
— Oh, Obito — Me saluda — No sé, cuando llegue, Suzukawa-sensei, el profesor de música ya estaba dentro de la oficina de Tsunade-san.
— ¿Por qué?
— Ni idea, pero por como su voz se llega a escuchar hasta afuera, estoy seguro de que no es nada bueno.
— Esta enojado con uno de sus alumnos — Comenta Iruka-san.
— ¿Cómo sabes eso?
— Él llego antes que Suzukawa-sensei — Explica Kurenai-san.
De pronto la puerta del despacho de Tsunade-san, se abre de golpe, asustándonos. Miro hacia allá y me topo con la imagen de Suzukawa-san. Alguien con quien, nunca tuve la oportunidad de hablar. Por la falta de cabello, se nota que es alguien ya mayor y según había escuchado, parece que le falta poco para jubilarse. Sin decirnos ni una palabra, agarra su bolso y se encamina hacia la puerta de salida.
Miro a Asuma extrañado, pero este me responde igual con su mirada. Detrás de él sale Tsunade-san. Esto se estaba poniendo raro.
— Espere un momento Suzukawa-sensei.
Él se detiene y la mira.
— Ya dije, todo lo que tenía que decirle.
— Si, lo entiendo. Pero no puede renunciar así nada más.
Escuchar la palabra "renuncio" me asombra.
— Por supuesto que puedo, estoy en todo mi derecho.
— Pero piense en nosotros, ¿Dónde conseguiremos otro profesor de música?
— Eso ya es problema de ustedes, así que, si me disculpan, me retiro — Nos mira a nosotros — Fue un gusto haber pasado todo este tiempo junto tan buenos profesionales como ustedes, aunque no pude llegar conocer a todos. Le agradezco todo lo que hicieron por mí. Espero que podamos encontrarnos en otro lugar y momento — Hace una reverencia y se retira.
Todo el lugar queda en silencio, como si nadie se animara a decir ni "a". Miro a Tsunade-san, quien hasta el momento no ha dicho ni una palabra. Pero de pronto, se da la vuelta y mientras camina a su oficina, empieza a dar instrucciones.
— Quiero que alguien me pase la lista de profesores que se anotaron.
— ¡Si! — Exclama una mujer.
Miro a Asuma, sorprendido de lo que acabo de ver.
— Yo estoy igual que tu — Comenta.
— ¿Y quién lo hizo enojar? — Cuestiono.
Pero nadie me sabe responder.
POV Hinata.
"Sasuke" — Pienso.
Como yo sigo siendo la encargada de la clase, tengo que llegar temprano a clases. Así que estoy segura, que soy la primera en la clase, en saber que el profesor de música renuncio.
Según los demás, nadie sabe la razón por la cual renuncio. Pero por supuesto, yo tengo la leve sensación de saber la razón. Aunque él ya estaba cansado de la mayoría de nosotros. Se podría decir que su edad ya le estaba pesando. Tenía mucha menos paciencia, esto según algunos senpais, quienes los tuvieron de profesor.
Me pregunto ¿Cómo habrá sido, cuando recién iniciaba en la docencia?
Ahora solo espero que nadie sepa que fue por culpa de Sasuke. Sin embargo, al parecer el profesor ni lo menciono.
Luego de terminar mis deberes, miro mi reloj, dándome cuenta de que llegue muy temprano. Por lo que decido ir a ver qué tal esta Obito-san, quizás él sepa la verdadera razón, por la cual sensei renuncio.
Mientras camino hacia su oficina, no puedo evitar recordar lo que Rika, me dijo el día de ayer. Lo que ella me dijo es verdad, yo sigo estancada en la relación que tuve con Kurokawa Kenta, debido a que hasta ahora no me pude desahogar. Siento que llevo algo escandido en mi garganta.
Toco la puerta, pero nadie me responde. Miro mi reloj otra vez, por la hora, debe ser que aún no llega. Pero de pronto, siento pisadas, por lo que miro a mi izquierda y veo a Obito-san, caminar hacia donde estoy.
— Buenos días — Saludo.
— Buenos días, Hinata. Que sorpresa verte tan temprano.
— Tuve unos deberes que hacer y como terminé antes, pensé en saludarlo.
— ¿Quieres hablar de algo?
— Puede ser.
Obito-san, abre la puerta y me deja pasar primero. Me siento frente a su escritorio, mientras él deja su saco en la percha y toma asiento frente a mí.
— Escuche por ahí que Suzukawa-sensei renuncio — Comienzo.
— Si que vuela rápido el chisme — Comenta — Y eso que paso hace quince minutos.
— Ya sabe lo chismosos que son.
— Es verdad.
— Obito-san ¿usted sabe la razón por la cual renuncio?
— No — Responde. Esto me decepciona, pero él continúa hablando — Según Iruka-sensei, escucho que era por un alumno, pero no aclaro quien.
"Entonces si es Sasuke"
— Creo saber.
— ¿Tú lo sabes? — Yo asiento afirmativamente — No me digas, que es Sasuke.
— Entonces no le digo nada.
Obito-san, coloca su mano sobre su cara, como si no creyera lo que está escuchando. Al parecer, él no quería creer que, por culpa de Sasuke, alguien haya renunciado.
— ¿Qué hizo?
— Utilizo unas partituras del profesor, para hacer su tarea.
Obito-san me mira sorprendido.
— No es nada grave.
— Pienso lo mismo.
— Había pensado, que Sasuke le hizo bromas, lo hizo tropezar o cosas por el estilo.
— Últimamente lo conoce mejor que yo — Comento sarcásticamente.
— Era una suposición. Pero, aun así, es raro que haya renunciado por eso.
— Digamos, que desde que empezó el año, nos ha estado amenazando con renunciar.
— ¿Cómo?
— Como escucha, en realidad, él parecía tener poca paciencia y como habrá escuchado nuestra clase es un poco particular. Sasuke, a veces de la nada, grita, y nuestros compañeros, en su afán de tranquilizarlo, gritan y provocan todo un caos. La mayoría de los profesores, no nos soportan, ni siquiera Asuma-sensei.
— Ya veo.
— Debería ir a vernos algún día y vera lo complicado que somos.
Por su expresión, estoy segura de que interiormente, está rechazando mi oferta.
— Entonces ahora se, porque renuncio — Dice, volviendo al tema — El problema que ahora tienen que buscar otro profesor de música.
— Es verdad, pero quien sabe y ese nuevo profesor termina siendo mejor.
— Puede ser — Los dos nos quedamos en silencio, hasta que él me mira — No sé si estoy mal, pero presiento que eso no es de lo único que querías hablar.
Como siempre Obito-san me leía como un libro abierto. Había pensado en contarle sobre Kurokawa Kenta, pero ahora que estoy frente a él, dudo. Me da vergüenza contarle eso, en especial a él. Así que decido mentirle.
— El otro día, Hikari me dijo algo que me emociono.
— ¿Qué fue?
— ¿Recuerda que yo le dije que cuando mis padres, me mandaron a vivir con mi hermano, yo no fui con él, sino que me quede en la calle? — Él asiente — Bueno, ese día Sasuke me encontró y me llevo a su casa — Él vuelve a asentir — Yo en ese momento no lo sabía, pero Hikari me conto, que después de la muerte de su madre, Sasuke entro en depresión y no hablo durante un mes.
— Eso no lo sabía — Comenta.
— Hikari, ese día me agradeció.
— ¿Por qué?
— Ella dice que gracias a mi Sasuke había vuelto a hablar. Al parecer, cuando me vio, tuvo que hablar sí o sí. Hikari me agradeció por eso.
— ¿Y eso como te hizo sentir?
Levanto mi vista y Obito-san me mira con compasión.
— Bien — Confieso, manteniendo una pequeña sonrisa en mi rostro — Desde que escuché a mi padre decir, que lamentaba el haberme tenido, siempre pensé que yo traía mala suerte a todos. Incluso yo, en parte, tengo algo de culpa por la muerte de Misora.
— Hinata…
— Desde ese momento — Continuo — Me cuestione si es que mi padre tenía razón. Pero, en el momento que escuche que yo había ayuda, de alguna manera a Sasuke, me hizo muy feliz. De repente, todo el peso que sentía se fue yendo lentamente.
— Eso me alegra.
Intento controlar mis lágrimas.
— Nunca pensé que Hikari pensara así de mí, así que me sorprendió. Pero, al fin pude entender la razón por la cual ella siempre es así de buena conmigo.
— ¿Se llevan mejor?
— Ya lo creo — Responde segura — Siento que nuestros lazos se hicieron más fuerte. Incluso anoche, me sentí muy a gusto junto a ellos. Realmente me siento parte de su familia
— Que bueno, escuchar eso. Espero que las cosas sigan así.
Sonrió ante sus palabras. Rika se equivocó y yo también.
Obito-san no es nada parecido a mi padre y eso me alegra.
POV Sasori
Mientras me dirijo hacia mi salón de clases, escucho a algunos alumnos, hablar sobre la renuncia de Suzukawa-sensei. Algo que me sorprende, tomando, en cuenta que lo había visto más temprano en el salón de música. Como era tan temprano, y sus clases son en la tarde, me pareció extraño, pero pensé que quizás se había olvidado algo. Al parecer me equivoque.
"Me pregunto quién será el nuevo profesor"
Como había llegado muy temprano a la preparatoria, debido a que le prometí a Shin-senpai, en ayudarlo a guardar los lienzos, pude ser uno de los primeros en esterarse del chisme, el cual estoy seguro durara un tiempo, bueno hasta que llegue el nuevo profesor.
Entro a mi salón y saludo a mi compañero, quien al parecer es el encargado del día. Tomo asiento y me dedico a ver la ventana. Me siento muy cansado y todo por no poder dormí bien en la noche. ¿Debido a quién? Pues a Rika-chan. Desde que me dijo que me ayudaría a confesarme, no pude dejar de pensar en eso. Una parte de mí quiere creerle y aceptar; pero mi parte racional siente que algo extraño sucede ahí.
A Rika-chan, la conozco desde este año, así que no la conozco muy bien. Pero si ella sabía que a mí me gustaba Hikari ¿Por qué nunca me lo menciono antes? Digo, desde que entró al club, nos llevamos bien y todo, porque tenemos de común a la misma Hikari, pero no hizo ni la más mínima mención.
A no ser que esto sea un plan de Hinata. Si ella me odia, esto puede significar que quiere dejarme en vergüenza. Hará que me confiese a Hikari y que esta me termine rechazando.
Me golpeo mentalmente, al pensar esa clase de cosas. Dudo que Hinata, tenga tiempo para hacer algo así… ¿o sí?
Para lo peor, Deidara, parecía involucrado en el tema; por lo que no puedo preguntarle. Solo en estos momentos me doy cuenta, que no tengo muchos amigos.
— ¡Sasori!
Dejo de ver la ventana, para ver a Deidara, quien se sienta al lado mío. Lo observo y debato si saludarlo o no. Pero a la final decido saludarlo.
— Hola Deidara.
— ¿Tanto tuviste que pensar? ¿todavía sigues enojado?
— No es que este enojado, simplemente me parece extraño que te hayas aliado a Rika-chan.
— Bueno se le puede decir aliarse — Comenta — Aunque para mi si estas enojado.
— Que no es así — Lanzo un suspiro — Es solo que sigo sin entender que sucedió ayer. Imagínate, yo estaba tranquilo pintando mi cuadro, termina el club y me quiero ir a mi casa a descansar, pero en medio de mi camino, me interrumpen ustedes y de la nada salen como que me debo confesar. Sinceramente no entiendo.
— Bueno, yo también pensé lo mismo al principio, pero luego de hablar con Rika, entendí un poco.
— ¿Y qué te dijo para convencerte?
— Que a Hikari le gustas.
Lo miro sin expresión en el rostro. Respiro profundamente, sin poder creer lo que estaba diciendo ¿en serio quiere que le crea?
— Deja de bromear ¿quieres?
— ¿Piensas que estoy mintiendo? Si fue la misma Rika, quien me dijo que Hikari le dijo.
— Si le gustara a Hikari, ¿Crees que estaría en esta situación?
— Bueno eso es verdad — Admite — Pero, aun así, puede ser que ella también sea tímida y no se anime.
— Deidara ¿Hikari parece ser tímida?
Él se queda mudo, pensándolo bien.
— Bueno…— Duda — Quizás lo sea — Fijo mi vista en él — En el fondo, muy en el fondo.
Niego con la cabeza.
— Bueno, ¡yo que se! Rika se acercó y me dijo si la ayudaría, ya que quiere que tú te confieses a Hikari, ya que supuestamente esta no se anima, así que pensé "si esta tan segura debe ser por algo" así que pensé en ayudar a mi amigo.
Justo en el momento que me dispongo a responderle, escucho el timbre de entrada. Entonces muchos de nuestros compañeros entran al salón, entre ellos Hikari, quien al verme me saluda con la mano. Le respondo, haciendo que Deidara la mire.
— ¿Sabes qué? Mejor no me hables, yo ya veré que hare —Sentencio, dándome vuelta.
Escucho como Deidara refunfuña algo, pero como lo dice en voz baja no logro escucharlo. En ese momento entra Kurenai-sensei. Por lo menos por ahora, no me hablara.
POV Hinata
Para suerte mía, suena la campana del almuerzo, dando por finalizada mi tortura y es que realmente soy pésima para física. Si pudiera quitaría esa materia.
Me acerco a Sasuke, quien se durmió durante clases. Todo por haberse quedado despierto toda la noche, aunque más bien se podría decir que no podía dormir.
— Sasuke — Intento despertarlo.
Él levanta su cabeza y me mira. Bosteza y se estira. Siento como Rika se acerca a nosotros.
— ¿Te dormiste durante clases?
— Así es — Responde Juu-chan,
— Es que no dormí anoche — Responde Sasuke.
— ¿Fue por mi llamada? — Me pregunta Rika, en el oído.
— No — Respondo — Tuvo insomnio toda la noche.
— ¿Estas bien, Sasuke-kun? — Cuestiona Juu-chan
— Si — Sasuke se levanta de su asiento — Necesitaba dormir un poco, nada más.
Los cuatros salimos, para ir al patio, donde siempre nos sentamos a comer junto a Hikari. Juu-chan camina con Sasuke, adelante de nosotras.
— ¿En serio estuvo despierto toda la noche?
— Si, Hikari se quedó con él. Ella me conto esta mañana, que le hizo de todo, pero que al final ella se durmió y él no.
— No sabía que se pudiera quedar despierto.
— Es que, durante estos momentos, él tiene mucha energía, así que le cuesta dormir. Pero llega en un momento donde, al parecer sus energías se van de golpe y se duerme.
— Ya veo.
— ¡Rika!
Las dos nos miramos con el ceño fruncido, pero nos damos la vuelta y a unos metros se encuentra Deidara, quien se acerca a nosotras.
— A ustedes dos, las buscaba.
— ¿A nosotras? — Pregunto.
— Si, por su culpa Sasori está enojado conmigo.
"Como si me importara" — Pienso.
— ¿Por qué se enojó? — En cambio, Rika si se preocupa.
— Le dije todo lo que me dijeron, que a Hikari le gusta él y no me creyó.
— ¡¿Se lo dijiste?! — Grito molesta.
— ¿Qué cosa dijeron?
Los tres nos quedamos en silencio, ante la atenta mirada de Sasuke, quien parece emocionado de saber de lo que hablamos. Deidara frunce el ceño, mientras Rika me mira, como si yo supiera que decir, hasta que recuerdo lo de esta mañana.
— La razón por la cual Suzukawa-sensei renuncio.
La emoción de Sasuke desaparece de su rostro, pero su sonrisa se mantiene; aunque yo más bien le diría "sonrisa falsa"
— Que calor que hace por aquí — Exclama y mira a Juu-chan — Sabes no soporto este calor, mejor vamos afuera.
Juu-chan frunce el ceño, pero aceptar sin decir una palabra. De esa manera me deshice de Sasuke, sin necesidad de gritarle. Vuelvo mi vista a Deidara, quien parece sorprendido.
— No me digas que…— Con su dedo señala a Sasuke.
— Ten cuidado con lo que dirás — Advierto.
— Como si lo fuera a decir. Si es que yo lo digo, seguro Sasuke atraerá más atención.
— ¿Qué? — Pregunto, sin entenderlo, pero recuerdo lo que había dicho — Como sea, ¿Cómo es eso de que le dijiste que a Hikari le gusta?
— Pues le dije, sino él no se hubiera arriesgado — Explica — Además ustedes no dijeron nada, de que estaba prohibido decirle eso.
— Bueno, es que Hikari nos pidió que no se lo dijéramos a nadie — Confiesa Rika.
— ¡¿Por qué me lo dijeron a mí?
— Porque eres su amigo y pensamos que quizás te escuche a ti.
— Bueno, como ven, no me creyó nada.
— Esto se está complicando mucho — Dice Rika
Ella tenía razón, Sasori se estaba comportando muy cobardemente, aun a pesar de que ahora sabía que a Hikari le gustaba. Pensar en eso, hace que me enoje más y más.
— Hablare con él.
— ¿Qué dijiste? — Rika me mira sorprendida.
— Tú me dijiste que debería hablar con él, bueno pues lo hare y él me escuchara — Miro a Deidara — ¿Dónde está?
— En el jardín, ahí va cuando está molesto.
Sin responderle, camino hacia el jardín. En mi trayecto no puedo evitar pensar en lo que le diré. Se que está mal que lo obliguemos, pero es que Hikari tampoco haría nada, y todo debido a que Sasuke ocupa la mayor parte de su tiempo. Rika tenía razón, esto es algo que necesita Hikari, de esa manera pueda disfrutar su adolescencia, como cualquier otra chica más, que se enamora que sale en citas con su novio. Ella merece olvidar por algunos minutos sus obligaciones.
Mientras más pienso en Hikari, mi furia se va disminuyendo, hasta casi dejar de existir. Aunque, vuelve, en el momento que veo a Sasori, sentado frente a los girasoles. Entiendo perfectamente la razón por la cual está ahí. Esos girasoles los planto Hikari.
— Cobarde.
Sasori pega un salto al escucharme y me mira sorprendido. Al parecer no me escucho llegar. Mira detrás mío, seguro esperando encontrar a Rika, pero grande es su sorpresa al verme sola.
— ¿Necesitas algo? — Pregunta educadamente.
— Cobarde — Repito.
Antes mis palabras, él frunce el ceño y se levanta. Por supuesto, él es más alto que yo, así que levanto mi mirada, para verlo fijamente a los ojos.
— ¿Cuál es tu problema?
— ¿Mi problema? — Cuestiono — Pues que tú eres un estúpido y que parte de eso, eres tan cobarde.
— Tu, no eres quien para decirme eso — Responde, enojado.
Verlo así, me asombra un poco, ya que a pesar de que yo lo trate mal muchas veces, él nunca me respondió. A no ser que se deba a Hikari.
— Mira, sé que no nos llevamos bien — Empiezo — Pero es en serio lo de ayudarte.
— ¿Tu? ¿Ayudarme? Que gracioso suena eso. Hinata tú me odias ¿Por qué harías eso?
—No te odio — Explico
— ¿Entonces?
Me quedo muda, sin saber cómo responderle. Entonces recuerdo lo que Rika me dijo, tengo que ser clara con él. No debo mentir más.
— Verte me hace recordarlo — Confieso — Quizás es una estupidez lo que estoy diciendo, pero el recordarlo me enoja.
— Pensé que me odiabas por que no te creí — Lo miro sin entender.
— No, ¿Por qué te odiaría por eso?
— Porque preferí creerle a él — El respira profundo — Todo este tiempo, quise pedirte disculpa por eso, peor tu nunca me disté la oportunidad.
— Pero tu reacción fue normal — Él frunce el ceño — Sasori, a Kenta lo conocías mucha más que a mí, que desconfiaras de mí, no me parece extraño, aunque, siendo sincera, en ese momento si me enoje contigo. Pero no es por eso.
Me acerco a él y me siento en el césped. Sasori, me mira, pero se vuelve a sentar, al lado mío.
— Kenta se fue, antes que yo pueda decirle lo que sentía, así que creo que me quede con eso estancado en mi interior.
— ¿Lo odias?
— Si, pero no por lo que hizo, sino por mentirme y mentirle a esa chica. Creo que ninguna de las dos merecíamos ese trato.
— Yo desee creer en él — Sasori, mira sus manos — Kenta siempre fue alguien que se burlaba de los demás, pero nunca vi que recurriera a la violencia, así que cuando me dijiste eso, realmente no lo podía ni imaginar.
— Era bueno engañando a la gente.
Los dos nos quedamos en silencio. Una parte de mi se siente mucho mejor, al fin había solucionado mi problema con Sasori.
— Dime algo — Yo lo miro — ¿Por qué quieren que ahora me confiese?
— Para que Hikari se pueda desestresar — Confieso — Como ya sabes, Hikari se hace cargo de Sasuke y Souske, casi nunca tiene tiempo de salir muy seguido, además que Rika y yo somos sus únicas amigas.
— ¿Por qué yo?
— Por que a Hikari le gustas.
— ¿Y por que no le dijeron que a mí me gusta?
— Se lo vengo diciendo desde hace mucho, peor siempre dice que estoy ciega — Él se sorprende — Ella dice que no tiene tiempo para tener pareja, pero yo siento que me está mintiendo.
— ¿Por qué debería confesarme yo?
— Por que estoy segura, que Hikari se alegrara. Por mas que yo se lo diga, no sentirá nada, pero si lo haces tú, estoy segura de que se pondrá muy feliz.
Sasori, se queda mudo, al parecer pensándolo profundamente. Me levanto, con la idea de dejarlo solo, para que piensa con más tranquilidad.
— Cuando hay tomado una decisión, ven a vernos — Empiezo a caminar hacia adentro, me detengo y me doy la vuelta — No importa si aceptas o niegas nuestra ayuda, nosotras aceptaremos tu decisión.
Me voy, sin esperar que me responda. Adentro, me encuentro con Rika y Deidara, quienes me miran curiosos, por saber que paso.
— Pensé que estarías enojada — Dice Rika, mientras pasa su mano alrededor mío — Pero no siento tu aura asesina, sino todo lo contrario.
— Yo también pensé lo mismo, pero creo que fue una buena charla.
— ¿Arreglaron sus cosas? — Asiento afirmativamente — Que bueno, pero ¿Qué te dijo, sobre lo de Hikari?
— Al parecer lo pensara, le dije que luego que lo piense bien, que nos diga, pero que no importaba cual fuera su decisión, nosotras lo aceptaríamos.
— Bueno, si se niega, nosotras no podremos hacer nada — Coincide Rika.
— Ahí viene — Exclama Deidara, señalando detrás de nosotras.
Nos damos la vuelta y con paso firme, Sasori se acerca. Se detiene frente a nosotros, me mira fijamente y con voz clara dice.
— Acepto.
Sonrió ante sus palabras, al igual que Rika y Deidara.
— Me alegra escuchar eso — Digo, miro a Rika — Habrá que empezar el plan que tenías.
— Así es.
Dirijo mi vista a Sasori.
— Preparate senpai, que esta semana será muy dura — Aseguro, con una risa malvada.
Pero Sasori, simplemente asiente con la cabeza.
Ahora si empezaba, el plan "confesión durante los fuegos artificiales"
POV Off
Su nombre es Kitagawa Suzume, la actual directora del Kinder Konoha. Ella había empezado en ese lugar como una maestra más, pero con el pasar de los años pudo obtener un puesto mas alto. Ella se siente orgullosa de todos sus logros y siente que puede dejar ese lugar en cualquier momento. Además, que le falta ya un año para jubilarse.
Cuando se jubile, se ira al campo, así pueda descansar como merece. Recibir los fines de semana a sus nietos e hijos. Incluso esta pensando en tomar un curso de pintura, quien sabe y pueda algún día vender una obra suya. Aunque quizás eso sea soñar demasiado alto.
Mientras camina por los pasillos, del kínder, un llanto le llama la atención. Con curiosidad se acerca a la puerta de la sala, de donde proviene el sonido. En la puerta tiene escrito grande la palabra "Sala mariposa". Esta pertenece a los chicos mas grandes, los de 5 años.
Toca la puerta y pasa, sin que alguien le responda. Adentro todos los niños están jugando, excepto por una niña, quien es consolada por su maestra, Misaki. Suzume se acerca, mientras admira el largo cabello color azul que tiene la nena.
— ¿Qué sucede Misaki-sensei?
La castaña, se asusta al escuchar la voz de la directora, detrás de ella.
— Suzume-sensei, no la escuche entrar.
— ¿Qué sucede?
— Ella esta llorando y no la puedo tranquilizar.
— ¿Le duele algo?
— Me dijo que no, que simplemente quiere ir a ver a su padre.
— ¿Llamaste a sus padres para que vengan a retirarla?
— Si, su madre ya viene en camino.
— Que bueno — Mira a la Misaki — ¿Cómo se llama?
— Himawari, U…
Un fuerte ruido, seguido de gritos, interrumpen a la maestra, quien sale corriendo a ver que sucedió. Suzume, la ve irse, pero se queda al lado de la peliazul.
Se agacha, para estar a la misma altura que Himawari, quien dejo de llorar, más que seguro debido al ruido. Ella se asombra al ver los ojos color lavanda, que tiene la niña y es que esos ojos le hacen recordar a alguien, pero no recuerda claramente a quien.
— ¿Himawari-chan?
La niña, la mira mientras respira fuerte.
— Misaki-sensei, dijo que tu madre ya vendrá a buscarte, así que dime ¿Por qué lloras?
— Es que no quiero llegar tarde — Responde, haciendo un puchero con su boca.
— ¿Por qué?
— Por que quiero ver a papá — Sentencia.
— Descuida, veras a tu papá, estoy segura.
Aclaraciones:
*Yakisoba: literalmente "tallarines fritos", que se preparan con harina de trigo, de la misma forma que los fideos del ramen.
*Gastritis nerviosa: Es una enfermedad, que a pesar de no causar inflamación en el estómago, como la gastritis clásica, también provoca síntomas como acidez, ardor, dolor estomacal, sensación de estomago lleno y surgen debido a problemas emocionales como estrés, ansiedad y nerviosismo.
Hola, otra vez!
Aquí estoy (ahora en serio) para traerles este capitulo! y disculpen la espera.
Si se actualizo el fic, fue por un error mio, que tuvo la necesidad que cambiar algo del tercer capitulo y por una extraña razón se termino borrando, así que tuve que re subir todo otra vez. Lo siento por eso :P
Ahora, hablando sobre el capitulo, este me costo tanto como el capitulo de Escribiendo Destinos, los dos me llevaron igual tiempo, aunque preferí terminar el otro primero y luego este.
El capitulo trata sobre Rika y Hinata (luego Deidara) intentando en convencer a Sasori que se confiese, algo que parece complicado al principio, pero que simplemente necesitaba que fuera la misma Hinata quien se lo pidiera, de esa manera creo que pueden llegar a deducir que paso con Kurokawa Kenta, pero por suerte Hinata y Sasori resolvieron sus diferencias. Ahora habrá que ver que pasara con la confesión. También vemos un poco sobre Hikari, quien no es tan feliz como parece. Sasuke, que a pesar de no salir mucho en el capitulo, así como no tener casi dialogo, hizo de las suyas fuera de cámara y logro que un profesor renunciara xDD (esto del profesor renunciado es importante, tómenlo en cuenta) Ademas, como habrán visto, Hinata esta mas cómoda con Obito y se dio cuenta que él y su padre son diferentes. Y por supuesto, al fin salio Himawari, la cual como habrán leído, se parece puramente a Hinata, así que la Himawari de aquí no es la misma que la del anime de boruto.
Otra cosa, que me olvidaba, aquí se hablo un poco sobre el trastorno de Sasuke. A pesar de que no lo menciono, su trastorno jugara un papel mas importante, en los próximos capítulos.
Bueno, espero que les haya gustado el capitulo y espero no tardarme en volver con el siguiente.
Pero antes de irme, a responder reviews!
* Chi Uzumaki: Gracias por comentar! que bueno que te haya gustado el capitulo, y si Shikamaru es muy inteligente, solo que a veces Sasuke no sigue a pie de la letra el plan xDD ellos dos son un dúo particular jajaja. Pero lo peor es que Naruto, hasta ahora, no sabe nada de eso y dudo que lo sepa algún día xDDD Espero que te guste este capitulo.
*Unicordcool: Muchas gracias por tu review! Ahora contestando a tus preguntas; primero, esto es un SasuHina, así que si, Hinata y Sasuke terminaran juntos, pero digamos que su relación es mucho mas complicada de lo que parece, ellos tienen que resolver otro problemas antes. Lo de Sasuke celoso, puede ser que haya uno, aunque en si Sasuke no es muy celoso, pero eso es debido a un problema que él tiene (esto también se vera mas adelante). Lo de su trastornos, si te habrás dado cuenta, hasta ahora Sasuke no lo ha menciona, su razón no te la puedo decir, así que lo dejaremos ahí. Bueno, espero que te haya gustado el capitulo, así como haber respondido tus dudas.
Ahora si me voy.
Nos vemos!
PD: En mi pagina de facebook, coloque una imagen de Himawari, para que la visualicen mejor ;)
