*La letras en cursiva (del principio y del final) representa el presente.
*Las letras normales representa el pasado.
*Las letras en negrita ubicara el año del capítulo. Por ejemplo "Sasuke, 15 años, primer año de preparatoria" (se ubica al primer año que Obito lo conoce) o "Sasuke, 16 años, Segundo año de preparatoria" (se ubica en el segundo año).
*Las palabras en comillas son los pensamientos.
*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.
Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.
POV Obito
"Llora si lo necesitas, desahoga todo eso que tienes guardado en tu interior"
Recuerdo que esa fue una de las frases, que me dijo mi psicólogo, cuando tenía 14 años. El peso que tenía por esa época hizo que me deprimiera demasiado.
El vivir, viendo el rostro de preocupación de mis padres y amigos, me dolía tanto, que fingí estar bien, pero la acumulación me hizo mal.
Por esa razón, esa frase me reconfortaba siempre, como si me permitiera liberar todo mi dolor.
Por eso, en el momento que Sasuke lloro frente a mí, luego de contarme sobre Hitomi Misora, pensé que de alguna manera lo ayudé.
Pero nunca espere que esa misma frase tuviera que decírsela a ella.
Su llanto desgarrador, hizo que mi corazón se rompiera.
Me sentí impotente de muchas maneras, al saber que yo no podía hacer nada. Mis manos estaban atadas y me sentí la peor persona, por no poder apaciguar su dolor.
En ese día gris, me senté a su lado, sin decir una palabra, la abrase y llore a su lado, compartiendo su dolor.
Porque eso fue lo único que yo pude hacer.
Llorar como un niño pequeño a su lado.
Deseando que su dolor desaparezca lo más pronto posible.
Deseando de que ella se perdone
Desean que las nubes dejen salir al sol.
Deseando que todo fuera un mal sueño.
Pero eso, tristemente, era la realidad.
La realidad que nos tocó vivir y que, sin sentir pena, nos golpeó duramente.
"Un día gris"
Sasuke, 16 años, primer año de preparatoria
POV Hinata
El plan que ideamos con Rika, no funciono y Sasori no logro confesarse.
— No me responde — Escucho al otro lado.
Me encuentro en mi habitación, hablando con Rika, por teléfono. Me siento más tranquila hablando adentro de mi habitación, que, en la sala, donde esta Hikari. Hoy ya es domingo y han pasado dos días desde festival, pero hasta ahora Sasori no responde a ninguna de las dos.
— Quizás se enojó y piense que lo engañamos.
— Le mande mensaje a Deidara-senpai y dice que a él tampoco le responde — Las dos suspiramos — Quizás está muy dolido.
— Puede ser…
— ¿Y Hikari?
— Normal, ella hasta ahora no se dio cuenta de nada.
— Que mala suerte que se sintiera mal ese día y tuviera que irse temprano.
— Es verdad — Coincido — El problema que como ella no sabe nada, no le mando ningún mensaje a Sasori y creo que él malinterpreto todo.
— ¿Y si vamos a visitarlo y le aclaramos lo que paso?
— Si no responde nuestros mensajes, dudo que quiera vernos.
Las dos nos quedamos pensando detenidamente que hacer. Me acerco a mi ventana, para observar afuera notando que el cielo está nublado y parecer que en cualquier momento llovería. Algo extraño en esta época, pero quizás sea una lluvia pasajera.
— De cualquier forma, vamos a la misma escuela — Despego la vista de la ventana— De alguna u otra manera ellos hablaran y aclararan el malentendido.
— Es verdad.
— Además, es mejor darle tiempo a Sasori y no agobiarlo.
— Tienes razón. ¿Qué tal tu día?
— Demasiado tranquilo. Hikari está viendo una película y Sasuke se llevó a Souske a quien sabe dónde.
— Entonces ¿puedo ir a visitarlos?
— Si, dudo que Hikari se moleste.
— Ella directamente no se enoja.
Me rio ante sus palabras, ya que lo que dice es verdad. Yo nunca he visto enojada a Hikari.
De pronto escucho un fuerte ruido, logrando que me asuste y pego un salto. Me quedo muda, intentando escuchar algo más.
— Hinata ¿Qué fue ese ruido?
— No se — Respondo.
Entonces escucho unos gritos, y de repente la puerta de mi habitación se abre, mostrándome a Souske. Este corre hacia mí y me abraza. Extrañada por eso, decido cortar la llamada.
— Rika te llamo luego.
— ¿Qué paso?
— Luego te llamo.
Sin esperar respuestas, corto la llamada. Miro a Souske, quien oculta su rostro en mis piernas.
— Souske — Lo llamo — ¿Qué sucede?
— Tengo miedo.
Los gritos se siguen escuchando más fuerte, debido a que la puerta está abierta. Preocupada por lo que pasa allá afuera, ya que los únicos que pueden ser son Sasuke y Hikari, pero ellos nunca discuten.
— Souske, quedate aquí, yo iré a ver.
Lo dejo en mi cama y camino hacia la sala. Grande es mi sorpresa ver a Sasuke y a Hikari discutir. Reviso la habitación, notando que el celular de Sasuke esta tirado y al lado está el florero favorito de Hikari. Al parecer eso provoco el ruido.
— ¡Yo hago lo yo quiera! — Grita Sasuke.
Me asusto al escuchar su tono de voz y que nunca lo había escuchado de esa manera.
— ¡No Sasuke! — Lo interrumpe Hikari — ¡Tú tienes que hacerme caso!
— Como si fuera grave lo que hice.
— ¡¿Nada grave?! ¡Te olvidaste de tomar tu pastilla! Te dije antes que te fuera, que la tomaras y vienes después de 5 horas y no te interesa.
— Como si me fuera a morir si no la tomo.
"Pastillas, el tema tabú en esta casa"
—No te morirás, pero sabes lo importantes que son — Hikari respira profundo, en un intento de tranquilizarse — Mira, ignorare que hayas ido a comer comida chatarra, cuando se te está prohibido, pero no aceptare que te niegues a tomar tu pastilla.
— ¡¿Qué tiene de malo una puta hamburguesa?!
Me sorprendo por el vocabulario de Sasuke y es que solamente se expresa así, cuando ve los deportes, pero nunca lo dijo frente a nosotras.
— Tiene mucho de malo, tú sabes que tu metabolismo no es el mismo con esas pastillas, por eso la nutricionista te dio una dieta que debes seguir al pie de la letra.
— No tengo ganas y tampoco tomare la pastilla, en estos momentos me siento más que bien.
— Sasuke — Ella lo llama y yo hasta ahora no me animo a acercarme — Acabas de tirar tu celular contra el florero, lo destruiste, y me dices que estas bien. ¡Sabes que estas mal! Tu actitud se está yendo de control y no tes puede controlar.
— ¡Claro que me puedo controlar!
— ¡No, no puedes! Porque en el momento que se te ocurra una idea estúpida te iras corriendo a hacerla, sin importarte nada. Y sabes, ¡yo no tengo tiempo para estar pensando en la estupidez que puedas hacer!
— ¡Nadie te obliga!
— ¿Nadie me obliga? ¡Es mi obligación que tu estés bien! ¡Es mi obligación que Souske esté bien!
Siento una opresión en el pecho al escucharla decir eso. La tensión en el ambiente es pesada.
— ¡Ni que fueras nuestra madre!
Hikari lo mira enojada. Se da la vuelta y camina hacia la mesa. De ahí levanta algo, pero no logro ver que es. Se acerca de vuelta a Sasuke y lo vuelve a mirar.
— Por última vez, tomate tu pastilla.
— Y como dije, no la necesito.
— Sasuke, hazme el favor de tomarte la pastilla — Hikari le acerca más la pastilla.
— ¡Pero yo no quiero! — Grita Sasuke, mientras golpea la mano de Hikari, provocando que tire la pastilla.
Al ver eso siento que algo se mueve en mi interior. Enojada por su reacción, me acerco y sin pensarlo lo empujo.
— ¡¿Por qué te comportas así?!
Sasuke me mira sorprendido, mientras Hikari refriega su mano. Él nos mira a las dos y resopla.
— Mejor me voy.
Sasuke se da la vuelta, pero antes que pueda dar un paso, Hikari lo agarra del brazo.
— No te iras — Asegura.
Sasuke, sin responderle tira de su brazo, intentando que lo suelte. La preocupación en el rostro de Hikari, hace que también me empiece a preocupar. Con el enojo que él tiene ahora, ninguna de la dos sabe que es lo que puede hacer allá afuera.
— Sasuke, deja de comportarte así — Le digo, ya más tranquila.
— ¡Pero yo me quiero ir! — Grita, más irritado.
— ¡No! — Hikari suelta su brazo, pero lo abraza por la cintura y se tira al suelo con él.
A veces me sorprende ver la fuerza que tiene ella.
— ¡Suéltame!
— ¡No quiero!
— Dejame… — La voz de Sasuke empieza a sonar más suave.
— No — Hikari mantiene su rostro oculto en la espalda de Sasuke.
Él intenta sacarse los brazos de Hikari, pero al parecer intenta no hacerle daño, ya que lo hace más suave.
Me agacho a lado de los dos y sostengo las manos de Sasuke. Este por inercia apretá las mías.
— Me odio…— Exclama.
No sé, si que me duele más, si mi corazón al escucharlo decir eso o el hecho de que sus manos aprietan demasiado fuerte las mías. El mantiene sus ojos cerrados, lo que significa que intenta tranquilizarse, pero al parecer no lo puede hacer.
Nos quedamos así, durante una hora. Ninguno hace ningún movimiento, hasta que siento las pisadas de Souske. Miro al costado, notando que él se acerca despacio y se sienta a nuestro lado.
La presión sobre mis manos se hace más leve, por lo que miro hacia Sasuke, notando que este mira el piso. Al parecer ya se tranquilizó un poco. Hikari, al notar esto, lo suelta. Me levanto y le tiendo mi mano. Sasuke la toma y se levanta. Hikari lo lleva a su habitación, dejándome junto a Souske.
Observo detenidamente mis manos, estas están un poco rojas y aun siento un poco de dolor. Quizás en unos días pase, aunque estoy segura de que Hikari debe estas más dolorida.
Al rato, Hikari se dirige a la cocina, y sale de esta con un vaso de agua. Luego vuelve a la sala y se sienta en el sofá, frente a nosotros dos.
— Lo siento, Hinata. Tener que ver tal situación.
— No te preocupes — Comento, restándole importancia.
Hikari dirige su mirada hacia mis manos.
— ¿Te duelen?
— No mucho — Respondo y es verdad el dolor poco a poco se va yendo — Aunque no me espere que tuviera tanta fuerza — Comento riéndome levemente.
Mi sonrisa desaparece al notar la seriedad en el rostro de ella.
— Sasuke, lastimo a mi madre dos veces — Confiesa — La primera vez, la lastimo en el labio con su codo, cuando mi madre intentaba evitar que se golpee a sí mismo. En ese momento ella presentía que había algo mal con él.
— ¿Ahí se enteraron?
— No, tuvo que pasar mucho tiempo para que le dieran un diagnóstico.
— Yo nunca lo había visto así.
— Pocas veces le sucede, así que es normal que no lo hayas visto. Son momentos donde, al parecer, tiene ganas de destruir todo.
Me quedo callada, sin saber que decir. Quizás Sasuke dijo eso de odiarse, porque él mismo sabe que está haciendo mal y aun así no se puede controlar.
— Hace tres semanas que no toma su pastilla — Al parecer de ahí vino la discusión — Yo no tengo problemas cuando esta así, pero en el momento que se cree invencible y pretende creer que no necesita tomar sus medicamentos, me molesta demasiado — Hikari se tapa los ojos — Si él no las toma, su humor ira subiendo demasiado, hasta llegar a un punto que no se realmente que hará. Siempre que esta así, es cuando más mete la pata.
"Hace tres semanas"
— ¿Por esa razón tiene insomnio?
— Así parece, y lo malo es que quizás siga de la misma manera, ya que tiene demasiado energía.
— Necesitamos que gaste esa energía ¿no?
— Si, pero es algo difícil.
Pienso detenidamente que podemos hacer, pero al pasar ya media hora y no se me ocurre nada, decidimos irnos a dormir. Souske dormiría con Hikari, para dejar a Sasuke descansar.
A la mañana siguiente, el ambiente no parece mejorar, ya que se nota que Sasuke sigue molesto. En especial, en el momento cuando Hikari le pidió que tome su pastilla frente a ella.
El verlo abrir su boca, para demostrar que, si la tomo, se me hizo irreal y es que eso solamente lo había visto en películas, y nunca en la vida real. Sasuke hablo poco en el desayuno, y en el trayecto hacia la escuela.
Como había pensado el día de ayer, la lluvia empezó a la madrugada y hasta ahora continúa lloviendo. Cada uno tiene su paraguas, por lo que mantenemos distancia entre nosotros. Luego de dejar a Souske, en el kínder, noto que Sasuke no evita los charcos de agua y su pantalón se empieza a ensuciar.
— Ya Sasuke — Exclama Hikari.
Lo escucho resoplar, pero le hace caso. Miro a Hikari, quien también resopla. Su acción se me hace extraña, pero decido no ponerle atención.
Cuando nos cambiamos de zapatos, Hikari se acerca a mí.
— Vigilalo por mi ¿sí?
— Por supuesto.
Hikari se separa de nosotros y camina hacia su salón. Noto que Sasuke ya se fue al salón de clases, por lo que lo sigo. Cuando entramos, él no saluda a nadie, lo que provoca que todos se le queden viendo. Este llega a su asiento y se acuesta, tapando su rostro. Camino a mi asiento, sintiendo que todos me observan detenidamente, estoy segura de que están muy curiosos por saber que paso con Sasuke ese día.
— Hinata.
Me doy la vuelta, notando que Rika se acerca.
— Hola Rika — Ella se sienta en el asiento de Makoto.
— ¿Sucedió algo anoche? — Me pregunta.
— ¿Por qué dices eso?
— Hinata anoche se escuchó un ruido fuerte, cuando estábamos hablando, agregando que Sasuke no me devolvió el saludo.
Miro hacia atrás, notando como Juu-chan, lo mira extrañado e intenta hablar con él, siendo un fracaso. Con mi dedo le digo a Rika que se acerque, lo cual hace.
— Esta enojado — Susurro en su oído — Anoche tuvo un ataque de ira.
Rika me mira sorprendida.
— No sabía que Sasuke tuviera ataques de ira.
— Yo menos — Expreso — A noche me sorprendió verlo así.
— ¿Por qué está enojado?
Miro alrededor, notando que la mayoría está en silencio, atento a lo que estoy diciendo. Por lo que, sin decir una palabra, tomo la mano de Rika y salgo con ella. Caminamos hasta que estamos solas en un pasillo.
— Hikari noto que Sasuke hace tres semanas que no toma sus pastillas.
— ¿En serio? ¿Por qué razón?
— Al parecer siente que no las necesita y eso enojo mucho a Hikari. Los dos discutieron feo anoche.
—¿Y todavía sigue enojado?
— Hikari cree que esta irritado, porque no pudo dormir anoche — Miro alrededor, procurando que no hubiera nadie — Anoche lo escuche golpear algo.
— Que raro que se ponga así.
— Eso pienso yo, pero luego de meditarlo toda la noche, la verdad es que yo no sé nada sobre su trastorno.
— Yo leí algo, pero nunca lo pude entender bien.
— Yo menos — Comento.
Las dos caminamos hacia el salón de clases, cuando al pasar al lado de una ventana, noto que afuera una chica le entrega una carta a un chico. Entonces me golpeo mentalmente. Me detengo abruptamente.
— ¿Qué pasa Hinata?
— Dudo que Hikari quiera hablar hoy con Sasori — Comento con pesar.
Rika me observa sin decir nada.
Justo esto tenía que suceder el día, que espero que ellos dos aclararan sus problemas. Realmente cometí un error al meterme en esto.
Tendría que haberlo pensado antes.
POV Off
Hikari al entrar a su clase, camina por medio de sus compañeros y al sentarse en su asiento, lanza un suspiro y se acuesta en él. Estaba más que cansada, debido a la noche anterior, por lo que mira a sus compañeros, quienes hablan alegremente entre ellos.
En eso escucha la voz de Deidara, lo que hace que se ponga nerviosa y es que esta segura que él esta con Sasori. Se sienta en su asiento y toma su celular, para intentar tranquilizarse. Escucha a Deidara y Sasori saludar a los demás.
— Hola Hikari.
Esta pega un salto involuntariamente, mira para arriba y se alegra que fuera Kenji y no Sasori.
— Hola — Devuelve el saludo.
Miro hacia el asiento del pelirrojo, notando que este está sentado revisando su celular. Él no la saludo como antes lo hacía y ella sabe perfectamente la razón. A pesar de dolerle eso, sonríe amargamente. Por lo menos ese dolor pasara en algún momento.
Deidara nota esto, extrañándose de la actitud de Hikari. Sasori le había dicho que por ahora prefería pensar solo las cosas, por lo que evitaría todo lo que pueda a Hikari, a Hinata y a Rika. Él lo comprendido, pero aun así presiente que en todo eso hay algo más.
La clase empieza sin percance, nadie nota las pocas energías que tiene Hikari y en realidad, a la mayoría de sus compañeros poco le importaba. Excepto por Sasori, que no puede evitar mirarla de vez en cuando. Él mismo había dicho que la evitaría, pero como siempre la miraba, esa costumbre aún no se va.
Cuando llega la hora de estudio libre, Kurenai llama a Hikari, para pedirle que recoja la tarea de todos y que se lo lleve a la sala de profesores. Esta acepta con gusto.
Se acerca a Kenji a pedirle su tarea y este se encarga de decirle a los demás que le den a Hikari, sus tareas. La Uchiha se coloca frente a toda la clase, observando como cada uno de ellos se acerca con sus tareas. En el momento que le toca a Deidara, Hikari intenta mantener su expresión tranquila.
— ¿Te sucedió algo durante el festival?
— ¿Cómo? — La pregunta de Deidara la toma desprevenida.
— Qué si te sucedió algo al final del festival, porque Sasori te estuvo esperando.
— ¡Deidara! — Exclama molesto Sasori.
Hikari pasa la vista de uno a otro, hasta que decir hablar.
— ¡Es verdad! — Exclama, haciéndose la sorprendida.
Deidara frunce el ceño.
— Lo siento Sasori-kun — Exclama ella, viéndose arrepentida — Me olvide que había quedado contigo.
Sasori la observa estupefacto, sin saber de qué manera responderle. Decirle que no importaba o reclamarle el hecho de que ella lo haya olvidado como si no fuera importante. Deidara, está listo para reclamarle, pero Hikari los interrumpe.
— Me sentí mal ese día, así que tuve que volver a mi casa.
—¿Te sentiste mal?
— Si, ya saben cómo la vez pasada — Justifica, haciendo mención de la vez que le dio el dolor de estómago.
En ese momento, Sasori se siente mal al haber prejuzgado a Hikari. Mientras él se pasó todo el fin de semana enojado con ella, la pelinaranja estaba pasando un mal momento. Además, que se nota que ella esta arrepentida.
— No importa — Comenta el pelirrojo, llamando la atención de su amigo.
— Eso me recuerda — Exclama Hikari — ¿Qué me querías decir?
Sasori se siente nervioso, por lo que decide restarle importancia y huir.
— Nada importante.
— ¿En serio?
— Así es, por lo que no te preocupes.
— Pero Sasori — Interviene Deidara — ¿Cómo que no era nada? Si…
Sasori tapa la boca de su amigo, hasta que siga hablando.
— Me había olvidado, Deidara necesito tu ayuda.
El rubio frunce el ceño. Antes que pueda decir algo, Sasori se lo lleva a su asiento. Hikari observa todo extraña, pero prefiere no decir nada. Lo mejor para ella es no intervenir en nada. Acomoda todas las hojas y se dirige a la sala de profesores.
— ¿Por qué le dijiste que no era nada importante? — Le reclama su rubio amigo — Yo iba a reclamarle el que te haya dejado planteado.
— Ya Deidara — Lo interrumpe Sasori — Eso ya paso y como puedes ver, ella ya aclaro que se sintió mal, ¿Cómo puedo reclamarle?
— No sé, pero a mí me sonó como mentira.
— Es imaginación tuya.
— El que no logra verlo eres tú, que está demasiado enamorado.
Sasori frunce el ceño, enojado que él diga que Hikari le mintió. Ella es la persona más sincera que conoce y si dice que se sintió mal, es que así fue. Por lo menos ahora sabe que no es que lo haya rechazado, por lo que puede volver a confesarse.
— Me confesare.
Deidara levanta sus brazos, sin poder creer que él no note la actitud extraña de Hikari. Quizás es como todos dicen, el amor te vuelve ciego. Pero no le dice nada, ya que esta vez dejara que él haga lo que quiera, sino quiere escuchar su consejo, pues allá él.
POV Obito.
Reviso mi reloj, notando que ya le toca a Hinata. Por suerte esa mañana todo se dio de manera tranquila. Al parecer los nervios en Rin evitaron que se acercara a mí, lo que me tranquilizo un montón.
Ahora que Hinata viene, le cuestionar que sucedió con su plan y es que esa noche, según Deidara, Hikari nunca apareció, lo que me hace pensar que algo malo salió con eso. Y estoy casi seguro que Hinata, se debe sentir algo culpable.
El ruido de unos golpes en la puerta, me sacan de mis pensamientos. Doy permiso para que pase y no me sorprende ver a Hinata entrar.
— Siento que paso meses desde la última vez que vine a aquí — Comenta, tomando asiento.
— Bueno, estuvieron muy ocupados con el Festival Cultural, es comprensible.
— Es verdad.
— Hablando del festival, ¿Qué tal le fue a Sasori?
Hinata se me queda viendo, sin responderme.
— Usted sabe ¿verdad?
— ¿Yo? ¿Saber qué? — Cuestiono, haciendo el desentendido.
Ella lanza un suspiro.
— Mal — Murmura entre dientes.
— Disculpa ¿Qué dijiste? — Me acerco para escucharla mejor.
— No termino bien.
— ¿Hikari rechazo a Sasori?
— No, en realidad no es que haya ido mal el plan en sí, sino que hubo un percance.
— ¿Qué sucedió?
— Hikari tuvo de nuevo su ataque de gastritis y tuvo que volver a casa temprano.
Frunzo el ceño extrañado, por lo que me dice.
— ¿Hikari tiene gastritis? — Ella asiente con la cabeza — ¿Se lo está controlando? Porque eso ya es algo grave.
— En realidad ella tiene gastritis nerviosa.
Esa situación me parece más extraña, ya que si ella tuvo un ataque eso solo puede significar una cosa.
— Hinata, ¿hubo algo que pudiera estresar a Hikari?
— En realidad, puede ser que muchas cosas.
— ¿Cómo cuáles?
— Hace dos semanas, al parecer se encontró con su abuelo y tuvieron una pelea y ahora está el problema de Sasuke.
— ¿El problema de Sasuke? ¿Qué le sucede?
— Usted sabe que él es bipolar ¿no?
— Lo primero que me dijeron, pero ¿a qué viene esa pregunta?
— Para asegurarme si puedo comentarle — Su respuesta se me hace extraña — Como sea, últimamente el buen humor, por así decirlo, de Sasuke ha estado más elevado de lo normal.
— Si me di cuenta — Comento — Aunque, ahora que lo pienso bien, pensé que se le pasaría.
— Ahí está el problema.
— ¿Cuál?
— Hikari se enteró anoche que Sasuke no ha tomado su medicamento desde hace tres semanas.
— ¿¡Tres semanas?! — Exclamo, sin poder creerlo — ¡Eso es mucho tiempo! Ahora entiendo por qué lo veía más acelerado que de costumbre.
— Si, lo malo es que ninguna de nosotras nos dimos cuenta de eso.
Aún sigo asombrado por su declaración. Que Sasuke no tome su medicamento es algo malo, ya que aquello es lo que regula sus emociones.
— El problema más grave ahora — Continua Hinata — Es que anoche tuvo un ataque de ira y discutió mucho con Hikari.
— Es compresible eso — Comento — Debe estar en un momento donde todo lo irrita.
— Así es, pero no sabemos qué hacer. Aunque creo que Hikari lo vigilara, para que tome sus pastillas.
Me pongo a pensar detenidamente, que podrían hacer. Está bien que Sasuke retome su medicación, pero mientras deberán batallar con el mal humor del pelinegro. Mientras pienso detenidamente, hasta que recuerdo algo que una vez Juugo menciono en una de nuestras sesiones.
— Pídele ayuda a Juugo.
— ¿Juu-chan? ¿Por qué?
— Yo no te lo puedo decir, pero explicale lo que sucede con Sasuke y seguro él sabrá que pueden hacer.
Hinata me mira con duda, pero al parecer decide hacerme caso. Luego de eso hablamos sobre el festival, contándome el problema que tuvo una de sus compañeras. Cuando termina su tiempo, ella se despide y se dirige a la puerta. Se detiene cuando abre la puerta y me mira.
— Me había olvidado de preguntarle algo.
— ¿Qué cosa?
— ¿Usted hablo con mi hermano?
— No tuve tiempo — Miento.
— Bien.
Al parecer esa era la respuesta que buscaba, ya que se retira de la habitación si decir algo más. Como había pensado, es obvio que Hinata evitaba que yo conociera a su hermano, por tal razón, quizás nunca lo invito al festival. Para mala suerte de ella, Gai se había metido y le aviso al castaño sobre el festival cultural. Si ella supiera las cosas que me conto su hermano, seguro no se pondrá nada feliz.
De pronto mi celular empieza a sonar, por lo que lo reviso y al ver el nombre de mi hermana, atiendo.
— Hola, nee-san.
— ¡Obi-chan! — Grita al otro lado, por lo que alejo el teléfono de mi oído.
— ¿Cuántas veces te dije que no grites? — Exclamo, exasperado — La gente te vera como una loca.
— Descuida, estoy sola, así que nadie me vio.
— Por lo menos te ahorras la vergüenza, pero en cambio yo tendré que ir a que me revisen el odio — Mis palabras solo provocan la carcajada de ella, algo que sabía que pasaría — ¿Para qué me llamaste?
— Te quería preguntar si me puedo quedar esta noche en tu casa.
— No hay problema, pero ¿Por qué? ¿No estás en Kamogawa*?
— Ahora estoy en una conferencia, dura dos días y necesito un lugar donde quedarme
— No quieres pagar un hotel — Aseguro.
— ¡Nada que ver! Pensé que mi lindo hermanito estaría feliz de verme.
Rio por lo que dice.
— No me digas.
— Así es — Mika se ríe al otro lado del teléfono, hasta que escucho una voz llamándola — Entonces ¿puedo ir a tu casa?
— ¡Por supuesto! — Exclamo — Eso ni se pregunta.
— Gracias Obi-chan, nos vemos a la noche.
— Nos vemos.
POV Off
La hora del almuerzo llega, por lo que Hikari camina hacia la galería, donde siempre comen en los momentos donde llueve. Cuando llega, se sorprende de no ver a Sasuke con los demás.
— ¿Lo viste? — Cuestiona Hinata a Rika.
— Ni idea, cuando Juu-chan y yo escuchamos el timbre, lo buscamos y ya no estaba en el salón de clases. Riku-kun nos dijo que lo vio salir antes que el timbre tocara.
— ¿Dónde estará?
— ¿Y Sasuke?
Los tres se dan la vuelta, encontrándose con Hikari, quien busca al morocho.
— Al parecer se fue antes que tocara el timbre — Explica Juugo — Pero ninguno sabe dónde se fue.
— Lo siento Hikari — Le pide disculpas Hinata —Te prometí vigilar a Sasuke, pero justo me tocaba mi sesión con Obito-san.
Hikari suspira resignada.
— No te preocupes Hinata — Le dice — Él está molesto y es comprensible que me evitara.
Juugo la mira a las dos, sin entender de qué hablan.
— ¿Por qué Hinata-san tenía que vigilar a Sasuke-kun?
Las tres se miran, se habían olvidado que ahí estaba Juugo. Rika no se anima a decirla algo, ya que no sabe cuánto puede decir. Pero, por suerte, Hikari es la que le responde.
— Es que Sasuke está enojado conmigo, por no dejarlo salir anoche y le pide a Hinata que lo vigilara, porque estaba segura de que se iría de clases.
Rika y Hinata se sorprenden por la rapidez de la mente de Hikari. Como siempre ella siempre sabe que decir.
— Ahora entiendo por qué parecía molesto esta mañana y no me saludo.
— Si, a veces se pone caprichoso y se molesta, pero ya se le pasara — Explica Hikari, con una sonrisa en su rostro.
— Lo que me recuerda, Juu-chan — El nombrado mira a Hinata — Hablando sobre el mal humor de Sasuke, Obito-san me dijo que tú nos puede ayudar.
Juugo la observa curioso por saber de qué habla.
Pero mientras Hinata le explica sobre la irritabilidad de Sasuke, sin entrar en mayores detalles. Shikamaru camina junto a Naruto y Chouji, los tres hablan sobre una nueva tienda que abrieron en la ciudad, algo que al parecer emociona a los dos últimos.
— Dicen que como es nueva, todo es más barato — Expresa Chouji.
— ¿En serio? Y por casualidad ¿venden ramen?
— Si, y de todos los tipos que puedas pedir. Estoy pensando ir este fin de semana ¿quieres acompañarme?
— ¿Puedo?
— Si — Responde Chouji.
Naruto se emociona, por lo que dice. Por suerte ese fin de semana, Akihiro y los demás tienen su viaje escolar, por lo que igual lo iba a pasar solo en su casa.
Shikamaru camina con ellos, sin meterse en su conversación, cuando a lo lejos nota una figura que él conoce perfectamente. Mira alrededor buscando a los demás, pero al no encontrarlos deduce que está solo.
— Ya vuelvo — Dice, dejando a Naruto y a Chouji, quienes lo miran con curiosidad.
Shikamaru se acerca a la figura, que esta abrazándose las piernas y mantiene oculto su rostro. Se coloca frente a este, y al notar que no reacciona, decide hablarle.
— ¿Qué haces solo Sasuke?
El pelinegro eleva su rostro, para ver a Shikamaru, quien lo observa con sus brazos cruzados. Sasuke resopla, de todos, al que menos quería encontrar era a él.
— Nada — Responde, sin mirarlo.
Shikamaru eleva su ceja, extrañado de su actitud, ya que el recuerda que el día de ayer, lo llamo a las 6 de la mañana para simplemente contarle que paso un video juego. Su voz había sonado con demasiada adrenalina, por lo que le recomendó que por lo menos duerma algo.
— ¿Qué te sucede?
— Tu también — Escupe, molesto.
Entonces Shikamaru deduce que le sucede. Descruza sus brazos y se sienta al lado del pelinegro. Los dos se quedan en silencio, hasta que Sasuke ya no lo soporta más.
— ¿Porque no te vas con tu amigo el gordo?
— Yo me iré cuando me digas que te sucede.
— No me sucede nada.
— Sasuke — Lo llama serio — ¿Sucedió algo con Hikari-san?
El Uchiha lo mira sorprendido,
— ¿Cómo lo sabes?
— No sé, yo solo la sentí algo extraña durante el festival.
Sasuke se queda mudo, sin entenderlo.
— ¿Qué tiene que ver el festival?
Ahora es Shikamaru, quien lo observa en silencio y con el ceño fruncido. ¿Se había equivocado? Pero que extraño, él sentía rara la actitud de la pelinaranja, cuando estuvo cantando la primera canción, ya que esa fue la que una vez Sasuke canto. Luego de que sucediera ese accidente.
— Si no se trata del festival ¿Qué problema tuviste con ella?
— Entonces no sabes nada — Deduce Sasuke, sintiéndose engañado.
— ¿Qué sucedió con ella?
Sasuke estira sus piernas, entrelaza sus manos y mirándolas, le responde
— A noche peleamos.
— ¿Por qué razón?
Sasuke aprieta más sus manos, algo que nota Shikamaru. Por lo que busca en su bolsillo, pero al no encontrar lo que busca, vuelve su vista a azabache.
— Sasuke — Lo llama, insistiendo que le responda.
— Hikari se dio cuenta de algo…
— ¿De qué?
— ¿En serio quieres saber?
— Si.
— Hace como dos días que no tomo mi medicamento — Confiesa.
— ¡¿Qué tú qué?! — Grita molesto.
— Por eso no te lo quería decir, sabía que también te enojarías.
— Hikari-san se enojó por eso — Sasuke asiente — ¿y como no quieres que se enoje? Sasuke, tú debes tomar tu medicamento, sin importar que.
El chico no le responde, por lo que Shikamaru continua con el interrogatorio.
— ¿Fueron solo dos días?
— Aja…
Shikamaru lo mira sin creerle, duda que Hikari se enojó, solo porque Sasuke se haya olvidado dos días las pastillas.
— Dime la verdad ¿hace cuánto que no la tomas?
El Uchiha resopla, molesto de no poder engañarlo.
— Tres semanas…
Un silencio incomodo se crea, Sasuke evita mirarlo, mientras Shikamaru no puede creerlo. Pasa su mano por su cabeza, entendiendo la razón por la cual Hikari se molestó. En ese momento empieza a recordar la actitud de Sasuke, desde hace tres semanas, recién recordando la energía extrema que este tenía.
— Ahora entiendo todo — Expone Shikamaru — Ya me estaba pareciendo extraño tu actitud.
— No era tan extraña.
— Sasuke, hiciste que el profesor de música renunciara.
— Yo no tuve nada que ver.
— Ni tú mismo te crees. Pero como sea, anoche Hikari se enojó contigo y discutieron — Sasuke asiente con pesar — Entonces ¿Por qué razón te escondes?
— Yo no me estoy escondiendo.
— ¿Qué más paso? — Insiste.
Sasuke mira hacia el otro lado.
— Golpee la mano de Hikari — Hace un silencio — Apreté las de Hinata y rompí el florero favorito de Hikari — Shikamaru lo escucha atentamente — Intente controlarme, pero simplemente no pude.
— ¿Te arrepientes de lo que hiciste?
— Por supuesto — Responde con seguridad.
— Entonces ve con Hikari-san y Hinata, y disculpate con las dos, diles que lo sientes y promete que seguirás tomando tu pastilla.
— Pero ellas ¿no estarán enojadas?
— Lo dudo.
— ¿Quién toma pastillas?
Los dos se asustan al escuchar una tercera voz. Los dos miran al frente, dándose cuenta de que ahí está Naruto.
— ¿Dónde está Chouji? — Cuestiona Shikamaru.
— Se tuvo que ir, Gai-sensei lo llamo. Pero ¿Quién toma pastillas?
Shikamaru mira hacia Sasuke, notando que este aprieta más fuerte sus manos.
— Sasuke — Dice Shikamaru, provocando que el nombrado lo mire asustado — Le duele la cabeza y le recomendé que se tomara una pastilla.
— Ah, por eso pareces de mal humor — Expone el rubio — A mí me pasa lo mismo.
El castaño, siente como a su lado, Sasuke lanza un suspiro de alivio. Shikamaru siente un nudo en su garganta, pero prefiero ignorarlo.
— Te acompaño — Le dice al pelinegro.
Este asiente, mientras se levanta y los tres caminan hacia el lugar, donde siempre Sasuke come con los demás.
POV Obito
Camino hacia la sala de profesores, luego de terminar mi almuerzo, para ir a hablar sobre Hikari con Kurenai. Pero antes de entrar, escucho que gritos desde adentro, lo que me parece extraño.
Con duda, abro la puerta y el grito se hace más fuerte. Miro alrededor notando como los profesores están sobre las sillas. Asuma tiene una escoba en sus manos, mientras corre alrededor de la mesa. Kurenai grita histérica. De pronto siente que alguien se abalanza sobre mí.
— ¡Obito!
Esa voz la reconozco al instante, lo que hace que frunce mas el ceño, al sentir como Rin se sube a mi espalda.
— ¿Qué sucede? — Pregunto, mientras intento soportar su peso en mi espalda.
— ¡Hay una rata! — Grita señalando al piso.
Miro hacia donde señala y noto como una rata enorme intenta escapar de Asuma y su escoba. Frunzo el ceño extrañado y es que, de todos los lugares, nunca espere encontrar una rata adentro de la preparatoria, ya que este es un lugar muy limpio. Tanto que incluso contratan gente para que limpien los lugares, a lo que los alumnos tienen prohibido entrar.
El grito de Rin, en mi oído, me trae a la realidad, notando que la rata se dirige hacia nosotros. Entonces recuerdo que no pude cerrar la puerta, por lo que con la pierna logro cerrarla y de esa manera evitar que el animal salga.
— Gracias Obito — Exclama Asuma, al mismo tiempo que golpea al roedor con la escoba.
Todos los profesores miran desde la altura, pero Asuma es el único que se animó a enfrentarla ¿Por qué? Porque al parecer es el que tiene mejor puntería. Levanta la escoba, mostrando el ahora cadáver del animal. El verlo me provoca asco, al igual que a los demás.
— ¡Qué asco! — Grita Rin, abrazándose más a mi cuello.
— ¡Ya bajate! — Exclamo.
Entonces Rin se acuerda, de donde está colgada. Riéndose con vergüenza se baja de mi espalda.
— Que cosas — Comenta avergonzada.
— ¡¿Cómo entro una rata aquí?! — Pregunta Kurenai.
— Ni idea, pero necesitaremos llamar a fumigación.
Solo entonces me doy cuenta de que Tsunade, también está ahí, sentada sobre la mesa. Ella se baja y camina a su oficina. Mientras los demás la siguen.
— ¿De dónde salió la rata? — Le pregunto a Rin, que estaba desde un principio ahí dentro.
— Ni idea, estábamos todos tranquilos comiendo aquí, hasta que Kurenai-san sintió algo en sus pies y ahí empezó el griterío.
— Pero es extraño — Comenta Iruka-san — La escuela fue fumigada durante las vacaciones de verano, así que sería imposible que hubiera una rata.
— Agregando que los alrededores siempre están bien cuidados.
Todos eso se me hace extraño.
De pronto, Tsunade sale de su oficina.
— Hable con el Sarutobi-san — Todos las escuchamos atentos.
POV Hinata
— A veces Sasuke tiene demasiada energía — Explica Hikari — Y la descarga de manera violenta.
— Ya veo, nunca pensé que Sasuke fuera así, digo que parece una persona tan feliz — Comenta Juu-chan
Ninguna de las tres decimos nada.
— Pero creo saber cómo ayudarlas.
— ¿En serio? — Pregunto.
— Si, seguro que Obito-san se acordó lo que le Conte la vez pasada.
— ¿Qué cosa? — Cuestiona Rika.
— Que…
Juu-chan es interrumpido por el ruido de unas pisadas. Todos dirigimos la vista hacia ese lugar, notando que se acercan Sasuke, junto a Shikamaru y Naruto.
—Hasta que apareces Sasuke — Comento.
Él levanta la vista, sin decir nada se sienta frente a mí y Hikari. En el momento que hace un dogeza* me sorprendo, al igual que Hikari.
— Lo siento — Exclama
— Dije que le pidas perdón, pero no que exageraras — Comenta Shikamaru.
De repente Hikari empieza a reírse, algo que hace que Sasuke la mire extrañado. Ella cuando deja de reír, agarra su rostro y le sonríe.
— Acepto tus disculpas.
El relaja su cuerpo y me mira, al parecer esperando mi respuesta.
— No estoy molesta — Responde sonriéndole.
Sasuke exhala alivio, al parecer desapareció por que tenía miedo de que nosotras estuviéramos molestas, pero por suerte, Shikamaru lo encontró primero.
Hikari le dice a Shikamaru que nos acompañe, a lo que él acepta y se queda junto a Naruto.
— Sasuke, estábamos hablando con Juu-chan y él cree que te puede ayudar.
— ¿En serio? — Cuestiona Shikamaru.
— Si, en realidad esto que voy a contar no es algo de lo cual me enorgullezca — Juu-chan hace una pausa, causando curiosidad entre nosotros, ¿Qué es eso de lo que no está orgulloso? — Yo antes — Vuelve a hacer una pausa — Digamos que tenía mal humor y me desquitaba con la pared.
Nos quedamos mudos al escucharlo. Intento imaginarme a Juu-chan, siendo violento y golpeando la pared, pero simplemente la imagen no llega a formarse en mi cabeza.
— Eso sí que no me lo espere — Expresa asombrado Naruto.
— Yo menos — Agrego.
— Pero ¿Cómo te controlaste?
— Mis padres estaban enojados conmigo, por lo que me llevaron a un psicólogo y de ahí empecé a practicar básquetbol, pero eso no funciono mucho, incluso lo intente con yoga, hasta que un día en el trabajo de mi padre, toque la batería y eso me hizo sentir muy bien. Ahora en los momentos en donde me estreso regreso a casa y toco la batería durante dos horas, más o menos.
Todos exclamamos asombrados de la historia de Juu-chan, así que es debido a la batería, que él se muestre tranquilo en estos momentos.
— ¿Tocaste la batería por culpa de este chico? — Shikamaru señala a Sasuke.
Juu-chan no le responde y solo se ríe avergonzado. Asombrándonos a todos. Ahora entiendo por qué razón nunca le respondió, a las provocaciones de Sasuke, todo eso que acumulaba lo descargaba en su casa.
— Entonces, estás diciendo que, si Sasuke toca la batería, ¿se tranquilizara? — Pregunta Hikari.
— No lo sé, pero se puede intentar.
— Yo no sé tocar la batería — Interviene Sasuke, luego de estar callado durante todo el rato — Soy mejor con el piano o la guitarra.
— Yo también — Agrega Naruto.
— ¿Sabes tocar? — Cuestiona Rika.
— Si, pero solo la guitarra.
Sasuke mira al rubio sorprendido y de la nada sale con una frase sin sentido.
— Te admiro más.
— ¿Gracias? — Responde, con dudas Naruto.
— ¡Chicos! — Grita una voz aguda —¡Sasuke-kun, Shikamaru-kun, Hinata-san, Rika-chan, Juu-chan, Naruto-kun y Hikari-nee!
La chica de cabello castaño se para frente a nosotros, mientras termina de decir nuestros nombres. En serio que buena vista tiene.
— No era necesario decir el nombre de todos Sadako — La reprende Shikamaru.
— Hola Sadako-chan — La saluda Hikari.
— Hola Hikari-nee — Responde el saludo, sonriendo.
— ¿Qué sucede Sadako-chan? — Cuestiona Rika.
— ¡Cierto! Hace un rato Asuma nos dijo que mañana no tenemos que venir a clases.
— ¡¿Qué? — Exclamamos todos, excepto Sasuke.
— Así como oyeron.
— ¿Por qué razón? — Cuestiona Shikamaru.
— No sé, al parecer cerraran la escuela, porque la van a fumigar o algo así.
— ¿Fumigar? — Repito, sin entender.
Todos nos miramos extrañados, ¿Por qué fumigarían la escuela en un día de semana?
— Entonces mañana no venimos a clases — Expone Naruto.
— ¡Ya se! — Exclama Juu-chan — ¿Y si Sasuke va mañana a mi casa?
— Seria buena idea — Responde Hikari — ¿Qué te parece Sasuke?
— Esta bien…creo.
— ¿Qué sucede con Sasuke-kun? — Cuestiona Sadako, estándose a su lado mirándolo fijamente.
— Esta de mal humor — Responde Shikamaru.
Y cuando menos nos damos cuenta, Sadako se coloca detrás de Sasuke y le hace masajes en el cabeza, mientras se ríe suavemente. Frunzo el ceño, esa chica simplemente tiene una personalidad que no logro comprender. Shikamaru blanquea los ojos.
"¿Sera que esta algo molesto por eso?" — Pienso en tono de burla y es que siempre los he visto muy juntos a los dos.
— Entonces ¿Qué dices Sasuke?
— Me parece bien — Responde, con los ojos cerrados y disfrutando el masaje.
— Pero si quieren pueden ir ustedes también — Comenta Juu-chan.
— Yo dudo que pueda, si mi madre se entera que no tengo clases, estoy segura que me obligara a que la ayude en su trabajo — Explica Rika, con pesar.
— Yo no tengo problemas — Dice Shikamaru — ¿Tu Sadako?
— Yo ya quedé con Nana-chan y Makoto-chan, lo siento Juu-chan.
— No importa.
— ¿Naruto? — El rubio mira sorprendido a Shikamaru y luego a Juu-chan.
— ¿Puedo ir?
— Por supuesto — Exclama el chico alto, lo que alegra al rubio,
— Entonces iré.
— Yo tengo que hacer unas cosas — Dice Hikari.
— Y a mí me molesta los ruidos fuertes, así que lo siento — Explico.
— Eso significa ¿Qué iré solo? — Sasuke abre sus ojos.
— Puede ir con Souske-chan — Dice Juu-chan.
— Es verdad, podemos decirle a su maestra que no podrá ir mañana.
Sasuke lo piensa detenidamente y al final acepta. De esa manera, todo queda aclarado. Sasuke, Souske, Shikamaru y Naruto irían al día siguiente a la casa de Juu-chan. Quizás el día de mañana se lo vea mejor a Sasuke.
POV Off
Luego de decidir que harían al día siguiente, y que tocara el timbre dando por finalizado el almuerzo, todos se dirigen a sus salones de clases. Hikari sonríe, al recordar a Juugo, y es que se nota que ese chico desea ayudar a Sasuke, aun a pesar de no saber nada. En ese sentido, Hikari se siente feliz que la clase de Sasuke estuviera compuesta por gente que lo acepta, no como es su clase.
Pero siente un cariño muy especial, por Shikamaru y Sadako, quienes desde hace años lo acompañan en todo a Sasuke. A esos dos, hace mucho que los conoce, por lo que lo siente como si fueran sus hermanos menores, al igual que Sasuke.
Su sonrisa desaparece, antes de entrar a su salón. Una vez adentro, nota que solo hay pocas personas adentro, hasta que recuerda que tiene educación física, por lo que apura el paso para buscar su bolsa. Sale con esta y camina hacia el camerino.
Luego de cambiarse, camina hacia la canche de básquet, ya que afuera sigue lloviendo. Ella es la última en entrar, lo que provoca que todos se le queden viendo. Hikari nota como tres chicas, de otro curso, murmuran entre ellas, pero decide no hacer caso a eso e ignorarlas. Siempre que llueve, todos deben compartir la cancha de básquet.
Gai, les dice que como está lloviendo, los varones harán un partido de básquet, y que luego les tocara a las chicas.
La clase 2° 3°, de Hikari, se enfrentaría a la clase 2°1°. Deidara se acerca a Sasori.
— Hay que ganar.
— ¿Por qué?
— Primero, para demostrarles a esos engreído que ser la clase 1, no significa nada y segundo, que de esa manera puede impresionar a Hikari, digo aun te quiere volver a confesar ¿no?
— ¡No lo digas fuerte!
— No te preocupes, nadie nos escucha.
Sin poder decirle algo, Gai hace sonar su silbato, dando inicio el partido. Las chicas de cada clase se dividen, quedando contrarias, pero Hikari está en el medio de los dos grupos, sola sin importale nada.
Hikari ignora, los murmullos de la clase 1, ya que esta más concentrada en ver a Sasori. Sonríe, en el momento que lo ve encestar y por inercia aplaude. El pelirrojo se da la vuelta y sus ojos se encuentran con los de Hikari, por lo que le responde sonriendo.
Entonces la pelinaranja se da cuenta de lo que está haciendo, por lo que se reta mentalmente. Ella había dicho que se alejaría de Sasori y ahí estaba sonriendo como una boba.
— Disculpa.
Hikari es sacada de sus pensamientos, por el mismo grupo de tres chicas de la clase 1, quienes hace rato están murmurando entre ellas.
— ¿Sí? — Pregunta.
— Siempre me pregunte esto, tu cabello es teñido ¿verdad? — Le cuestiona una de ellas. La pregunta toma por sorpresa a Hikari, por lo que no le responde al instante — Digo, sería raro que fuera natural — Continua, mirándola con burla.
— ¡Es verdad! — Agrega la otra, riéndose y mirando a Hikari — Yo te recomiendo que te cambies el tinte, te queda ridículo ese color.
— Parece una zanahoria su cabeza — Completa la tercera.
Las compañeras de Hikari, observan todo, pero ninguna se acerca. Mientras Hikari, se siente cada vez más nerviosa. ¿Qué es lo que debía hacer? ¿Ignorarlas? ¿responderles? Pero ¿si llamaba la atención de los demás y ella termina perjudicada?
— ¿Por qué no respondes? — Insiste la primera.
— Es natural — Responde Hikari, provocando la carcajada de las tres chicas.
Esto llama la atención de Deidara, quien le habla a Sasori.
— Hikari está hablando con chicas de la otra clase.
— Eso es extraña — Comenta y dirige su vista hacia ellas.
— ¡No puede ser verdad! — Exclama la segunda y de la nada mira a sus demás compañeras — ¡Dice que es natural!
En eso las demás, corren hacia donde esta ella y la rodea. Hikari las mira extrañadas, sin saber que les pasa.
Sasori, deja de jugar, para poner más atención a lo que sucede con Hikari.
— Yo siempre pensé que era teñido — Dice una.
Hikari no sabe qué hacer, hasta que de pronto, alguien tira de su cabello. Ella se queja y mira a quien tiro.
— No es una peluca — Expresa, mostrando unos pocos pelos naranjas.
Todas empiezan a reír por su acción, lo que hace que Hikari se empiece a sentir más nerviosa. Escucha que todas hablan al mismo tiempo y cerca de ella. Hasta que de pronto, empieza a sentirse algo mareada, por lo que agarra su cabeza, esperando que se le pase.
— Ni que te hubiera agarrado fuerte el pelo — Exclama una.
— ¡Que exagerada!
— Seguro que nos denunciara con su abuelo.
— O con el extraño de su primo.
— ¡Dios! Ni lo menciones, yo no quiero estar al lado de ese fenómeno.
— Eso me recuerda, durante el festival, el muy imbécil de su primo me dio un folleto y a pesar de que se lo tire en la cara, me sonrió de vuelta.
Todas empiezan a reírse. Hikari podía soportar que digan lo que quieran sobre ella, pero Sasuke seguía siendo otra cosa.
— A mí me parece que ese chico no es normal.
Hikari, baja sus brazos y mira enojada, a la chica que expreso tirarle el folleto a Sasuke. Esta chica, al notar que se acerca a ella.
— ¿Qué, te enojaste? — Pregunta en burla.
Pero Hikari, aun mareada, intenta acercarse, hasta que de pronto ya no siente fuerzas en sus piernas y empieza a ver nublado. Las chicas gritan al ver como la pelinaranja cae al piso. Todas se miran y se alejan lo más que pueden de ella.
— ¡Hikari! — Exclama Sasori, al verla tirada en el suelo.
Todos, dirigen su vista hacia donde esta tirada la chica. Deidara, Sasori, Kenji Y Gai corren hacia donde esta ella. Los demás observan desde lejos.
— ¡Hikari! — Grita Sasori preocupa.
Gai le da la vuelta y nota que solo esta desmayada.
— ¿Esta bien? — Pregunta Kenji.
— Al parecer solo se desmayó — Responde Gai — Sera mejor llevarla a la enfermería ¿Quién puede llevarla?
— ¡Yo! — Exclama Sasori.
— Tu estas jugando — Comenta Gai — Si te vas quedaran desparejo.
— Yo no estoy jugando — Interviene Kenji y es que ya no había lugar para él.
— Bien, tú la llevaras.
Kenji levanta a Hikari del suelo, provocando que muchas chicas exclamaran celosas de esa situación.
— Que envidia, yo quisiera ser llevada así por Kenji-kun — Sasori al escuchar eso, le dirige una fría mirada, lo que hace que las chicas se asusten y retrocedan.
Sasori queda viendo, como Kenji se lleva a Hikari. Mientras Deidara, no puede evitar sentir un mal presentimiento.
POV Hinata
Masajeo mis manos, intentando apaciguar el dolor que vino de la nada. A pesar de que le dije a Hikari y a Sasuke, que ya no me dolían, la verdad, es que por ratos me duele. Lo había soportado hasta ahora, pero el dolor se hace más insoportable, por lo que decido ir a la enfermería.
Le pido permiso a Kurenai, para ir a la enfermería, alegando que tenía dolor debido a mi menstruación, lo cual hace que ella me deje ir rápido, sin preguntar nada. Rika y Sasuke me siguen con la mirada, seguro curiosos de saber que me pasa.
Camino, tranquila hacia la enfermería, iré solo a pedirle algo que pueda calmar el dolor y luego volveré a clases. Llego a la enfermería, toco la puerta, escuchando la voz de Shizune-san al otro lado, dándome permiso. Entro despacio, feliz de encontrarla, ya que hay veces que ella se va a otro lado.
— ¿Sucede algo?
— Nada grave, es solo que hice mucha fuerza con las manos y me está doliendo, así que me preguntaba si me puede dar algo para el dolor.
— Si, no hay problema.
Shizune-san, se dirige a la gaveta que está al lado de su mesa y mientras busca, escucho que alguien llama a la enfermera de manera desesperada. Las dos nos asustamos y dirigimos la mirada hacia la puerta.
Siento que mi corazón se detiene, en el momento que veo a Hikari, al parecer desmayada, en los brazos de Kenji-senpai.
— ¡Hikari! — Grito asustada.
— ¡¿Qué le sucedió?! — Cuestiona Shizune-san, corriendo hacia ellos — Acuéstala en esa cama — Señala la más cercana.
Me acerco a Hikari, notando que esta desmayada. Coloco mi mano sobre su frente, al mismo tiempo que Shizune-san le toma el pulso.
— Esta desmayada — Shizune-san se ve aliviada. Mira a Kenji — ¿Qué le paso? ¿Se golpeo en clases de educación física?
Solo entonces noto que Hikari tiene el uniforme deportivo.
— No lo sé, nosotros estábamos jugando y cuando las chicas gritaron vimos que Hikari estaba en el suelo.
— Que extraño. Es verdad ¿tu vives con ella no? — Shizune-san me mira, a lo que yo asiento — ¿Ella comió bien esta mañana? Por qué puede ser anemia.
— Comió bien, que yo recuerde — Expongo y caigo de la cuenta de algo — Quizás este algo estresada.
Shizune-san asiente. Mira a Kenji-senpai.
— Tú te puede ir.
— Pero Hikari…
— Yo me quedare con ella — Lo interrumpo.
— Bien — Dice él, yéndose.
— Habrá que esperar a que se despierte para preguntarle que paso — Comenta Shizune-san — Avisame cuando despierte.
Yo asiento y me quedo junto a Hikari, sosteniendo su mano. Luego de un rato, siento que los dedos de ella se empiezan a mover, lo que me alerta. Me levanto y la observo desde arriba, notando como ella abre los ojos poco a poco.
— Hikari — La llamo en un susurro.
—¿Hinata? — Pregunta, observando alrededor — ¿Dónde estoy?
— En la enfermería — En el momento que digo esa palabra, Hikari abre grande sus ojos y se sienta bruscamente, lo que hace que se sienta mareada.
— No te levantas así — La regaño.
Hikari se acuesta de vuelta y tapa su rostro con su mano.
— ¿Qué hago aquí?
— Al parecer te desmayaste durante clases.
— Demonios…
Me sorprendo por la palabra que acaba de utilizar.
— Hikari — La llamo — ¿Por qué te desmayaste?
Ella no me responde, quedándonos en silencio durante unos minutos. Frunzo el ceño, extrañada que tarde en responderme.
— No se…
— Pero ¿recuerdas lo que paso antes que te desmayes?
— No lo recuerdo.
La observo sin entender la situación.
— ¿Ya se despertó? — Shizune, asoma su cabeza a través de las cortinas.
— Así es.
— Que bueno — Exclama entrando — Hola Hikari-chan.
— Hola Shizune-san.
La enfermera se sienta al otro lado de la cama.
— Dime ¿Qué paso?
— Siendo sincera no recuerdo claramente — Contesta Hikari — Creo que la falta de sueño me afecto.
— ¿Falta de sueño?
— A noche Sasuke tuvo un ataque de ira — Explica — Ni él, ni yo pudimos dormir bien.
Lo que dice Hikari no suena descabellado, quizás sea el cansancio de anoche lo que hizo que ella se desmayara.
— Bien, sabes que Hikari te daré un poco de hierro, ya que pareces algo anémica, te recomendaría que vayas con el psiquiatra de Sasuke y le pidas pastillas para dormir, porque eso de que no duerma no solo le afecta a él, sino a todos lo que conviven con él, en especial a ti.
Hikari asiente ante lo que dice y no se opone. Luego de darle algo de hierro a ella y una pastilla para el dolor a mí, salimos las dos de la enfermería. Caminamos por el pasillo en silencio, sintiéndome a un mal y es que verla a Hikari así me preocupo demasiado.
— Hinata.
Levanto el rostro, sorprendida de ver que Hikari está frente a mí.
— No te preocupes — Me dice con una sonrisa — Yo estoy bien.
Sus palabras suenan tan verdaderas, pero por una extraña razón, una parte de mí no le cree.
Con esos sentimientos encontrados, el día acaba.
POV Obito
Cuando me dijeron que no tenía que ir a trabajar el día de hoy, ya que van a fumigar la escuela, pensé que disfrutaría el levantarme tarde, pero mis sueños se vieron interrumpidos.
— ¡Ven toca, te juro que se acaba de mover!
Mika agarra mi mano y la coloca su vientre. Lanzo un suspiro, luego de no notar nada.
— Mika — La llamo — A penas tienes dos meses, es casi imposible sentirlo — Explico
— Pero si lo sentí — Murmura haciendo un puchero.
Ella resopla mal humorada, lo que hace que me ría. Miro el reloj de la pared y noto que ya son las 7 y media.
— ¿A que es la conferencia?
— A las 8 ¿por?
— Son las 7 y media.
— ¡Demonios!
Ella recoge sus cosas y sale corriendo, no sin antes despedirse con un abrazo demasiado efusivo.
Lanzo un suspiro, mi hermana y mi madre, realmente no tiene remedio, son iguales de empalagosas las dos. Observo el reloj, ella dijo que almorzaría allá y que quizás vuelva a la noche, como el día de ayer, lo que significa que tengo algo de tiempo, para dormir. Camino feliz hacia mi cama, y agradeciendo de ser soltero.
"Nada como dormir un día de semana"
POV Hinata
— ¿No durmió nada en toda la noche? — Cuestiono.
— No — Responde Hikari — Le hice chocolate caliente, le hice masajes, hicimos yoga y nada funciono. Incluso, sin querer, me dormí en su cama, durante una hora — Hikari suspira profundo — Estoy muy cansada, por suerte el día de hoy no hay que ir a clases.
— Es verdad — Coincido — Pero ¿a qué hora se durmió?
— A las 8 de la mañana, al parecer su cuerpo ya no lo resistió.
Miro el reloj, el cual marca las 12 del medio día. Hikari se encuentra cocinando, mientras yo la ayudo. Sasuke está durmiendo en su habitación y Souske está jugando en el living.
La energía de Sasuke, ya era demasiada, por lo que espero que el que vaya a casa de Juu-chan, lo ayude en algo. Además, que se ira solo con Souske. Aunque, nosotras confiamos más en el pequeño, que en el adulto.
De esa manera me quedo sola con Hikari. Al pensar en eso, no puedo evitar recordar lo que paso el día de ayer. La observo disimuladamente, por suerte hasta ahora ella no se ha sentido vuelto a sentir mal y esta normal, aunque sin energía, debido a Sasuke.
Cuando terminamos de cocinar, ella se va a buscar a Sasuke, para que por lo menos coma algo. Este entra a la cocina, saltando, lo cual significa que su energía ha vuelto.
— Buenos días, Hinata, Souske — Nos saluda.
— Mas bien diría buenas tardes — Lo corrijo, a lo que él me responde moviendo para arriba sus hombros.
Empieza a mover sus piernas y lanza miradas hacia Hikari, quien está sirviendo la comida. Entonces Sasuke empieza a golpear la mesa con sus manos y mira hacia todos lados. Lanzo un suspiro al verlo así, es obvio que tiene demasiada energía acumulada.
— Sasuke, deja de mover la mesa — Le pide Hikari.
— Esta bien — Responde, pero no hace caso.
Luego de servir todo, Hikari sale de la cocina, para luego entrar con una pelotita, la cual se la da a Sasuke. Este la toma y en el momento que la aprieta, deja de mover sus piernas. Mientras hace eso, con su mano derecha empieza a comer, de una manera algo rápida.
Hablo con Hikari, siento interrumpidas por momentos, por Sasuke, quien se ahoga con sus comidas. Por suerte Souske lo ayuda y le da palmadas en la espalda.
Luego de comer, Sasuke juega con Souske a las atrapadas, por toda la casa. Mientras nosotras nos dedicamos a ver la televisión. Cuanto toca las 2 de la tarde, le recordamos a Sasuke que debe ir a casa de Juu-chan, ya que quedaron a las 3 de la tarde.
— No vuelvan tarde o por lo menos avisen — Les pide Hikari, como toda una madre — Háganle caso a Shikamaru-kun.
Los dos asienten. Por suerte, Shikamaru, dijo que vendría a buscarlos, de esa manera estaremos más tranquilas y seguras que Sasuke si ira a casa de Juu-chan y no se ira a otro lugar. En eso se escucha el timbre.
Los tres se dirigen hacia la puerta. Escucho la voz de Shikamaru y luego silencio. Hikari entra suspirando y se sienta a mi lado.
— ¿Mas tranquila? — Cuestiono.
— Si, Shikamaru-kun es un chico confiable.
— Es verdad — Coincido.
Nos ponemos cómodas para ver una película, hasta que en un momento Hikari grita. Yo la miro sin entender.
— ¿Qué sucede?
— ¡Me olvide! — Exclama, parándose.
— ¿Qué cosa?
— Que anoche le mande un mensaje a Takumi-san, para que me de unas pastillas para dormir.
— Pero ¿Qué no era que Sasuke va a la casa de Juu-chan, para evitar que tome más pastillas?
— Si, pero uno no sabe que, si va a funcionar, así que las pedí como un plan b.
Ella se adentra, dejándome, pensando. Lo que dice es verdad, no estamos cien por ciento seguras de que esto vaya a funcionar. Pero si le pidió a Takumi-san, eso significa que Hikari debe ir al hospital de su abuelo. El pensar lo extraña que se puso luego de ir a ese lugar, hace que me empiece a preocupar. ¿y si se topa de nuevo con su abuelo y vuelven a discutir? Hikari desde esa vez, ha estado más débil, e incluso parece que esta mucho más estresada.
Entonces tomo una decisión, que no parece ser la mejor, pero siento que no me queda de otra, si es que quiero proteger a Hikari.
— Iré contigo — Exclamo con decisión, frente a la pelinaranja.
Esta deja caer su bolso, mirándome sorprendida. Luego de un rato, reacciona, por lo que levanta su bolso.
— Lo siento Hinata, creo que entendí mal ¿Qué dijiste?
— Eso que escuchaste, te acompañara.
— No es necesario — Me responde, pasando por mi lado.
— Es necesario — Expongo, siguiéndola.
Ella se detiene y se da la vuelta.
— Hinata, tú sabes que ahí estará mi abuelo, ¿Qué pasará si te ve?
— El hospital, por más que sea suyo, no puede expulsar a la gente, así como así — Expongo — Además que eso llamaría mucho la atención y que le puedo mentir, diciendo que voy a visitar a una amiga.
— Puede ser, pero eso no significa que no te diga algo que te lastime y tú sabes eso — Argumenta — Además ¿Por qué esa insistencia de acompañarme?
— Porque me da miedo que te encuentres con tu abuelo y vuelvas mal de allá — Ella me mira sorprendida — Tu ya estas mal por lo de Sasuke y no quisiera que te pusieras peor por tu abuelo.
Ella lanza un suspiro y me sonríe de vuelta.
— Tu, ganas.
Yo sonrió ante su respuesta.
POV Juugo
Abro la puerta, para que puedan pasar mis amigos. Saludo a cada uno de ellos, pero observo como Naruto-kun mira alrededor como si estuviera hipnotizado.
— Disculpa a Naruto — Me dice Shikamaru-kun.
— No importa — Comento riendo.
— ¡Que casa enorme! — Exclama Souske-chan.
— Nuestro departamento entra en tu living — Comenta Sasuke, llamándome la atención.
Aun no conozco su casa, pero siempre había pensado que sería tan grande como esta. Digo su familia es dueña del hospital más importante de la ciudad.
— ¡La mía también! — Exclama Naruto.
— ¿Tan así? — Pregunto.
— Si — Responden al mismo tiempo los dos.
Entonces me doy cuenta, que aún no entramos y que estamos estancados en la entrada. Les pido que pasen, así vamos a mi habitación. Ellos exclaman, una vez entramos al living. Se la razón de esto.
— ¡Cuantas guitarras! — Grita emocionado el rubio
— Son muchas — Agrega Sasuke-kun.
— Juugo, ¿Por qué hay tantas guitarras? — Me cuestiona Shikamaru-kun.
— Creo que nunca se los comente, mis padres son dueños de una empresa de instrumentos musicales.
Todos se giran a verme, en especial Sasuke-kun y Naruto-kun, quienes se acercan demasiado a mí.
— ¿Por qué nunca lo dijiste antes? — Me preguntan al mismo tiempo.
— Bueno, como nadie me pregunto, además que no se me ocurrió contarles eso.
— ¡Pero eso es lo primero que se debe decir! — Exclama Sasuke, al parecer ofendido — Por cierto, tu eres hijo único ¿no?
— Si.
— Y de casualidad tus padres, ¿no desean un adoptar a un hijo? — Sasuke-kun me mira fijamente, mientras mantiene unida sus manos. Por una extraña razón, ve como unos destellos en sus ojos.
— Que sean dos — Acota Naruto-kun acercándose.
Veo como Shikamaru blanquea sus ojos, mientras que yo simplemente puedo reír.
— Ya déjenlo — Exclama Shikamaru — Además ¿Quién quería adoptar a dos mocosos insoportables?
— ¡No soy insoportable, soy de humor cambiante! — Grita Sasuke, frunciendo fuertemente el ceño.
— ¡Yo también quiero ser adoptado!
El que Souske-chan diga eso, hace que me cause ternura. Por una razón, los niños son mi debilidad. Me agacho, para poder hablarle mejor.
— Esta bien.
— ¡¿Por qué a él si le respondes?! — Gritan Naruto-kun y Sasuke-kun.
— Porque Souske-chan no es insoportable y es un niño educado.
Shikamaru coloca su mano sobre le pequeño y le acaricia la cabeza, quien sonríe
— No puedo negarlo — Comenta Sasuke, en modo dramático — Souske es demasiado perfecto.
— Tampoco exageres.
Me rio ante la respuesta de Shikamaru. Observo a Sasuke, que lo noto mejor que ayer, ya que habla más e incluso no parece estar enojado.
— ¡No lo puedo creer! — Grita Naruto-kun, de la nada.
Sasuke nos deja y corre a su lado. El rubio señala una de las guitarras con forma de v invertida.
— ¡Es una Flying V y es una original!
— Hermosa — Comenta Sasuke — Aunque a mí me gusta más la les paul.
El pelinegro señala una guitarra marrón, con forma más normal que la que señala Naruto. A pesar de que mis padres sean los dueños, yo no sé tanto sobre guitarras, ya que me atraen los instrumentos de percusión. Pero la manera en la que hablan, se nota que saben sobre el tema.
— Naruto-kun — Lo llamo — ¿Tocas la guitarra?
— Si — Me responde con una sonrisa — Bueno, tengo solo una y es una imitación, pero me encanta.
— Que casualidad, Sasuke también toca la guitarra — Comenta Shikamaru-kun.
— ¿En serio? — Le pregunta Naruto-kun a Sasuke-kun.
El azabache asiente feliz con la cabeza y los dos se ponen a hablar sobre las guitarras, las posiciones de las manos, lo doloroso que es aprende a tocarla y esas cosas. Los dos se meten demasiado en su mundo, que estoy seguro que se olvidaron de nosotros.
— Sabia que terminarían así — Miro sin entender a Shikamaru-kun.
— ¿A qué te refieres?
— Cuando conocí a Naruto, inconscientemente pensé que tiene muchas cosas en común con Sasuke — Expresa — Su familia, sus gustos, esa inocencia que quieren ocultar…Quizás por esa razón, termine juntándome con Naruto — Reflexiona.
Frunzo el ceño, sin entender completamente lo que acaba de decir. Al parecer el parecido a Naruto-kun con Sasuke-kun hizo que él se hiciera amigo del rubio, lo que me hace recordar.
— Shikamaru-kun, tengo una duda.
— ¿Qué duda?
— Sasuke-kun y tu ¿Por qué no almuerzan juntos?
Shikamaru me mira, pero no responde. Se queda pensando un largo rato, hasta que se dispone a responder.
— Eso es algo que no puedo decir — Comenta.
— ¿Por qué?
— Por respeto a él — Dice, de manera enigmática, causándome más curiosidad — Por cierto, ¿Cuándo iremos a ver tu batería? Nos queda poco tiempo y tengo que llevar a Sasuke y a Souske-chan a su casa.
— ¡Es verdad! — Exclamo. Ya me había olvidado del plan original.
— Sasuke-kun, Naruto-kun, Souske-chan, vamos a mi habitación, ahí les mostrare la batería y si quieren pueden tocarla.
— ¿No se molestarán tus padres por el ruido?
— La batería está al lado de mi habitación en un cuarto con aislamiento acústico, además mis padres no están, ya que están trabajando.
— ¡Si! — Grita emocionado Sasuke-kun.
Naruto-kun y Souske-chan exclaman con la misma energía. Sonrió, sintiéndome tranquilo de volver a ver al Sasuke-kun feliz, de siempre. Presiento que esto realmente lo ayudara.
POV Hinata
Respiro internamente, para que Hikari no se dé cuenta de mis nervios y entramos al hospital general Uchiha. Ella saluda a una de las recepcionistas, como si fueran viejas amigas. Mientras yo observo todo el lugar.
Lamentablemente en ese hospital solo me sucedieron cosas malas, primero la muerte de Hoshi-san y la posterior discusión con Uchiha Tetsu, así como cuando Hitomi se suicidio. Realmente este lugar me repele. Aunque, si lo pienso bien, hay una sola cosa buena de este lugar, más en específico en la recepción.
Aún recuerdo ese día, cuando vine con mi madre, y de casualidad me topé con Sasuke. Este, como todo un niño educado, le indico con gusto a mi madre hacia donde tenía que ir. Quizás lo que más me gusto de él, en ese momento, fue su gran sonrisa. Lo malo de esa época, que yo era tan tímida que a pesar de que mi madre me dijo que fuera a jugar con él, yo me quede pegada a ella. Quizás tendría que haberle hecho caso. Aunque en realidad no era necesario eso, ya que tiempo después lo volvería a ver.
— Hinata.
Miro a mi costado, donde me mira Hikari. Al parece me perdí demasiado en mis recuerdos.
— ¿Sí?
— Dice que Takumi-san si me puede atender, aunque sea unos minutos.
— Que bueno — Expreso, aliviada.
Hikari y yo caminamos por el pasillo, hacia la parte de psiquiatría. Mientras caminamos no puedo evitar mirar a todos lados. A pesar de que me sentía más segura diciendo de que podría enfrentar a Tetsu, la verdad es que ahora que estoy ahí, me siento realmente nerviosa. Deseo no poder encontralo en ningún momento.
Las dos nos sentamos a esperar. Luego de 20 minutos, sale una mujer del consultorio y luego sale Takumi-san, quien se sorprende de verme.
— ¡Que grata sorpresa! — Exclama, acercándose — Nunca espere volver a verte Hinata-chan.
— Tanto tiempo sin verlo Takumi-san — Respondo.
— Cierto, ¿viene juntas?
— Así es — Responde Hikari.
Takumi-san, hace pasar a Hikari, junto a él. Seguro para que nadie diga nada.
— Ya vuelvo — Me dice ella, pasando adentro de la habitación, junto a Takumi-san.
Me siento feliz que Takumi-san siga siendo él mismo de siempre. Desde que conozco a Sasuke, él siempre fue la persona a la cual recurrí, para poder entenderlo. Como era de esperarse, él siempre me ayudo en ese proceso y hasta ahora le estoy agradecida.
Reviso mi reloj, pensando en que es lo que estará haciendo Sasuke. Sinceramente espero que todo le vaya bien y no le dé un ataque frente a Juu-chan, aunque por suerte Shikamaru esta con él.
Pero pensando en este último, sigo sin entender la extraña amistad que mantiene con Sasuke. Según Hikari, ellos se hicieron amigos en primer grado de primaria, pero su amistad se volvió extraña en algún punto. Sin embargo, a pesar de eso, Shikamaru sigue cuidando a Sasuke. Lanzo un suspiro, quizás nunca los comprenda.
— Disculpa.
Dirijo la vista hacia el costado, encontrándome con un médico. Extrañada, le pregunto si necesita algo.
— ¿Usted es amiga de Uchiha Hikari-san? — Frunzo el ceño fuertemente — Disculpe si me equivoque — Agrega al instante — Pero es que la vi a usted con ella.
Me parece extraño que me pregunte por Hikari, pero si lo pienso bien, es obvio que la conocerá, digo su abuelo es el dueño y Sasuke paso mucho tiempo ahí.
— Soy su amiga — Responde, sin querer dar mi nombre. No vaya a ser que le cuente a Tetsu.
— ¿Son muy cercanas? — Su pregunta me extraña, pero decido responderle.
— Por supuesto.
— Entonces le quiero pedir un favor, señorita.
— ¿Favor? ¿Qué favor?
— Por favor, convenza a Hikari-chan de que comience su tratamiento lo más antes posible y que le cuenta a su abuelo el diagnostico.
Mi mente queda en blanco al escuchar las palabras "tratamiento y diagnóstico" ¿De qué habla? ¿Qué Hikari está enferma? ¿De qué?
— ¿Qué tratamiento? — Pregunto, por inercia.
— La quimioterapia — Siento mi corazón detenerse — Me preocupa que ella no haya dicho nada hasta ahora y el tiempo que tenemos no es mucho.
— ¿Por qué quimioterapia?
El medico se queda mudo observándome, quizás se dio cuenta que yo no sé nada.
— ¿Tatsuya-sensei?
Me doy la vuelta, topándome con Hikari, quien, al observar mi rostro, su sonrisa desaparece y solo atina a exclamar.
— Ya lo sabes…
POV Obito
— De verdad Obito, algunas veces desearía matarlo.
Rio ante las palabras de Kakashi, comprendo un poco más el odio que siente hacia su trabajo, ya que yo reaccionaría de la misma forma, si es que mi jefe me persigue a todas partes, solo para que llene papeles.
— A veces me pregunto si él realmente está capacitado para el puesto o simplemente tiene desgano de hacerlo el mismo.
— Quien sabe, quizás sean las dos cosas.
— Puede ser — Recuesta su cabeza sobre la mesa ratona.
Estoy en la casa de Kakashi, luego que le haya comentado que ese día no tenía que trabajar y dio la casualidad de que este es también el día de descanso de él. Por lo que decidimos aprovechar el tiempo y ponernos al día, ya que desde las vacaciones que no lo veo. Realmente la vida de adulto es complicada.
— Por suerte, tu trabajas en un lugar agradable — Sigue hablando el peliblanco — Nunca te escuche quejarte de tus compañeros, salvo de Sasuke-kun.
— El único que saca lo peor de mi — Confieso — A veces su actitud me saca de quicio, pero lo malo es que debo guardarme todo eso.
— ¿Sasuke-kun solo? — Lo miro sin entender — Recuerda que hay otra persona que lograba lo mismo.
Me pongo a pensar de quien habla, hasta que reacciono. Es obvio que él se refiere a esa persona ¿no?
— ¿Te refiere a Rin?
— A quien más — Dice, al parecer más borracho.
Algo que no lo puedo culpar, ya que estamos yendo por la cuarta lata de cerveza, bueno él va por la sexta.
— Lo que me recuerda, creo que esto no te Conte — Kakashi levanta la cabeza — La semana pasada me encontré con ella.
— ¡¿Con Rin?!
— ¿Por qué gritas? Si, resulta que ahora trabaja en la misma preparatoria.
— No lo puedo creer — Comenta.
— Yo tampoco — Digo, frunciendo mi nariz — Espere nunca volver a verla.
— Pero ¿la reconociste?
— Por supuesto, a pesar de que se ve un poco, solo un poco, diferente tiene el mismo nombre y apellido.
Kakashi se asombra.
— ¿Por qué trabaja en la misma preparatoria?
— Hace unas semanas atrás, el profesor de música renuncio y bueno, al parecer ella es profesora de música.
— No lo puedo creer — Dice él — Esto es lo más extraño que he visto.
— ¿Qué cosa es extraña?
— ¡Esto! — Exclama — El hecho que tú y Rin vuelvan a verse — Hace una pausa — Es el destino.
Frunzo el ceño, sin entender de qué hablar. ¿De qué destino habla?
— Sigo entenderte — Comento.
— Bueno eso no importa y ¿Qué tal van las cosas con ella?
— ¿Qué tal van? — Cuestiono — Normal…creo.
— ¿A qué te refieres con normal?
— ¡Yo que se! Que nos saludamos y ya está.
— Pero ella…
El tono de mi celular interrumpe a Kakashi. Apurado, camino a mi bolso y saco el celular. Observo el número, pero es uno desconocido, por lo que respondo con desconfianza.
— ¿Sí?
— ¿Usted es Uchida Obito?
— Así es.
— ¿Quién es? — Pregunta Kakashi, pero le hago señas para que se quede callado.
— Lo llamamos del hospital de la Universidad de Tokio — Frunzo el ceño — La señorita Himura Mika* ¿es su hermana?
— Así es, ¿Qué pasa con ella?
— Ella se encuentra ahora hospitalizada, le…
En el momento que escucho la palabra "hospitalizada", me asusto.
— ¡¿Qué le sucedió?! — Grito, asustando a Kakashi, quien se levanta.
— Tranquilícese señor, le estamos por dar el alta, pero necesitamos que alguien venga a buscarla.
— Pero dígame ¿Qué le sucedió?
— Disculpe, pero eso no le puedo decir por teléfono, lo mejor sería que venga.
— En unos minutos llego allá.
— Lo estaremos esperando, hasta luego.
Corto la llamada, sin decir nada. Kakashi me mira preocupado.
— ¿Qué sucede?
— Mika está hospitalizada.
POV Hinata
Observo mis manos entrelazadas, sé que Hikari está hablando, un poco más lejos de mí, con el medico que me hablo hace rato. A pesar de estar cerca, no logro identificar ninguna de las palabras que pronuncian. Estoy petrificada, sintiendo mis manos sudar y realmente no quiero saber que sucede.
— Le dije que esperara un poco Tatsuya-sensei.
— Se que me dijiste eso Hikari-chan, pero no puedo esperar mucho tiempo, esto no es un juego y necesitas ser trata con seriedad y rapidez.
— Se que no es un juego, pero le suplique que me esperara.
— Hikari-chan, eres menor de edad, a la primera persona que tengo que contarle es a tu abuelo, si él se entera que se lo oculte, me despedirá y lo sabes.
— ¿Por eso le cuenta a cualquiera?
— Es tu amiga ¿no?
— Si, pero no quería que ella lo supiera.
— No me dejaste otra opción, te di dos semanas, para que lo pienses — El hombre hace una pausa — Te doy tres días, sino yo mismo se lo contare a tu abuelo.
— ¡Por favor no!
— Lo siento, Hikari-chan.
El lugar se queda en silencio, hasta que se escucha unos pasos.
— Tatsuya-sensei, lo necesitamos — Deduzco que se trata de una enfermera, pero como mantengo la cabeza agachada no logro verla.
— Es tu decisión.
Veo los zapatos del médico, pasar frente a mí. Al rato, Hikari se sienta a mi lado sin decir una palabra. Quiero preguntarle, pero al mismo tiempo tengo pánico de lo que me responderá. Aprieto fuerte mis manos y juntando el poco valor que tengo en ese momento, la miro. Ella me ha estado mirando todo este tiempo.
Muestra una sonrisa amarga y siento una fuerte opresión en el pecho, al escucharla.
— Lo siento…— Susurra.
— ¿Qué…— Intento controlarme — ¿Que tienes?
Ella niega con la cabeza.
— Por…por favor…
Ella desvía su mirada de mí, se queda pensativa durante un rato y escucho lo que nunca he deseado escuchar.
— Tumor cerebral…
Mi visión se vuelve borrosa y estoy segura de que es por las lágrimas que se han acumulado en mis ojos. Su rostro angustiado me causa dolor. Mis lagrimas salen, sin que las pueda contener. Respiro profundo, para tranquilizarme.
— ¿Desde cuándo lo sabes?
— Desde hace dos semanas — Responde en un susurro.
Hace dos semanas, cuando vino al hospital. Una catarata de recuerdos llega a mi mente, pudiendo entender ahora la razón de su extraño comportamiento. Yo pensaba que había tenido problemas con su abuelo, pero se debía a esta razón. El dolor que siento se hace más fuerte al darme cuenta, que mientras ella batallaba sola con esta noticia, yo andaba jugando a ser cupido.
— ¿Por qué nunca nos dijiste? ¿Por qué siempre parece que estuvieras sola?
— Tengo miedo — Confiesa, notando sus ojos rojos — Hinata, tengo miedo. Yo realmente no quería que te enteraras de esta forma, pensé en decírselos muchas veces, pero simplemente no pude.
— ¿Por qué?
— Porque no quiero lastimarlos, no quiero… — Sus lágrimas escapan, sin pedirle permiso — No quiero hacerle esto a Sasuke y a Souske.
Ella tapa su rostro con sus manos.
— No quiero que ellos lo sepan, no quiero…no quiero que sufran. Pero no sé qué más hacer — Exclama, rompiendo en llanto.
Su voz denota dolor.
Un dolor, el cual dudo poder calmar.
Me acerco a ella y la abraza fuerte, intentando demostrarle que a pesar de todo yo estaba junto a ella. Hikari, no reacciona al principio, pero luego me corresponde el abrazo y la escucho llorar con más fuerza. Sin poder controlar mis sentimientos, lloro junto a ella.
Cierro fuerte mis ojos, deseando que todo sea un mal sueño, pero dudo que sea así.
POV Obito
Bajo del auto, sin esperar a Kakashi. Corro hacia la mesa de entrada del hospital, donde me atiende una secretaria. Ella me pregunta a quien busco y cuando le digo el nombre de mi hermana, ella me pide que la acompañe. Mientras la sigo, veo que Kakashi ha llegado a mi lado.
Nos detenemos frente a una puerta, ella me dice que toque la puerta y se retira. Miro a Kakashi.
— Entra tu primero.
Yo asiento y toco la puerta, como no recibo respuesta, decido entrar de todos modos.
Acostada sobre la cama esta Mika, quien mira hacia la ventana. Me acerco, llamándola, pero ella sigue mirando la ventana como si estuviera perdida. Su rostro colorado me da entender que estuvo llorando. Esto me causa pánico.
Me siento a su lado y coloco mi mano sobre la de ella.
— Nee-san — Insisto — ¿Qué sucedió?
En el momento que toco su mano, ella comienza a llorar.
— Soy una inútil — Exclama.
— Eso no es verdad — La contradigo — Tú no eres una inútil.
— ¡Si lo soy! — Grita — ¡Soy una inútil, porque no pude proteger lo que más quiero!
Sus palabras me hacen preocupar aún más.
— Nee-san ¿de qué hablas?
Ella me mira, pudiendo observar su rostro lleno de dolor.
— Perdí a mi bebe — Confiesa.
Me quedo petrificado al escucharla, sin saber que decirle. Ella rompe en llanto, mientras aprieta mi mano.
La observo llorar, sintiendo su dolor, pero simplemente no puedo hacer nada. Controlando el dolor que siento en el pecho, la abraza, intentando contenerla. Ella corresponde mi abrazo.
En eso siento la puerta abrirse, miro hacia allí y veo a Kakashi, que por su expresión se nota que escucho todo. Se despide de mí, saludándome con la mano y se retira de la habitación, dejándonos a los dos solos.
POV Juugo
El ruido del platillo de la batería resuena por toda la habitación. Naruto-kun y Sasuke-kun aplauden para el pequeño Souske-chan, quien golpea con los palillos la batería.
Sasuke se sienta a su lado y lo ayuda. Me sorprendo al ver que él ya prácticamente ha podido reproducir lo que le enseñe hace minutos.
— Es bueno — Comento.
— Es por que tiene buen oído — Explica Shikamaru-kun, quien observa alrededor — Aunque en serio nunca me espere que tuvieras una pequeña sala de grabación.
Mientras Sasuke-kun, Naruto-kun y Souske-chan, están tocando la batería, nosotros estamos sentados, en la parte exterior del estudio de grabación de mi padre.
— Bueno a mi padre le encanta grabarse — Expongo, algo avergonzado.
— Te entiendo, mi madre que es política llena la casa con publicidad con su rostro, por eso no me gusta llevar gente a mi casa.
Me rio al escucharlo. Dirijo mi vista hacia los demás. Sasuke, ahora muestra una gran sonrisa en el rostro, lo que me da la pauta de que se está divirtiendo mucho. Frunzo el ceño al darme cuenta de algo.
— Sasuke se ve más tranquilo que ayer — Comento.
— Es verdad — Responde Shikamaru-kun — Tenias razón con esto de la batería, se nota que lo está ayudando mucho.
— Así es.
Observo como Sasuke-kun le explica que tiene que tocar y el ritmo a Naruto-kun. Mientras Souske-chan se dedica a explorar el cuarto.
— Shikamaru-kun.
— ¿Sí? — Deja de ver su celular, para mirarme
— Hay algo que tengo curiosidad — Él me mira fijamente — Hikari-san dijo que Sasuke tiene mucha energía acumulada, pero ¿Por qué la descarga con violencia?
Shikamaru se queda viéndome, pero no responde al instante.
— Digo, si eso me lo hubieran dicho, antes de conocerlo bien, quizá les hubiera creído, pero conociéndolo ahora, escuchar eso se me hace muy extraño.
— Bueno, pero tu das el aspecto de alguien muy tranquilo, pero aun así tocas la batería para descargar tu enojo o ¿me equivoco?
— Eso es verdad — Confieso avergonzada — Aunque mi razón de hacerlo se deba a otra cosa.
— ¿Qué cosa?
— Preferiría no recordarlo — Shikamaru no dice nada, comprendiéndome — Pero me llama la atención el gran cambio de humor que tiene Sasuke. ¿tú sabes porque es así?
— Ni idea — Shikamaru, agacha la mirada hacia su celular — Quizás sea al propio de la adolescencia.
— Pero ninguno de nosotros es así — Expreso.
— Pero recuerda, que no todas las personas son iguales — Expone con seguridad.
Tengo ganas de seguir preguntando, ya que se nota que él sabe mucho, pero sus respuestas, me dan a entender que prefiere no hablar sobre eso. Algo extraño tomando en cuenta que no hice una pregunta muy personal.
En eso escucho las risas de los tres, se nota que se divierten un montón, por lo que decido entrar junto a Shikamaru.
POV Obito
Me siento en la alfombra, que está en el living, mientras espero que al otro lado del teléfono respondan.
En estos momentos, me siento sin energías y todo debido a lo que sucedió esta noche. Por suerte, a los minutos de haber llegado al hospital, a Mika le dieron el alta, por lo que la treja a mi casa, ya que ella aun no quiere avisarles a nuestros padres y mucho menos a su esposo.
Respiro profundamente, intentando reponer mis energías.
Ella en todo el trayecto, no pronuncio ni una palabra, como si estuviera ausente. Pero por supuesto, eso es por el shock que acaba de vivir. Verla así me destrozo el corazón.
— ¿Hola? — Escucho al otro lado de la línea.
— Hola Takumi-senpai.
— ¡Obito! — Exclama al otro lado — Disculpa que no te haya reconocido, justo me había quedado dormido en el sofá, pero dime ¿Qué necesitas?
Hago un silencio, tomando valor en decirle.
— ¿Puedes escucharme?
Escucho silencio al otro lado, hasta que él vuelve a hablar.
— ¿Sucedió algo?
— Si — Confieso.
— ¿Qué sucedió? — Su tono de voz cambia, a uno serio.
Aprieto los ojos, respirando profundamente.
— Mi hermana se está quedando en mi casa — Se que él me está escuchando atentamente — Ella me conto hace un mes que estaba embarazada.
— Eso es una buena noticia — Comenta.
Me quedo mudo al escucharlo.
— No lo es — Expreso con dolor — Ella…ella tuvo un aborto espontaneo hoy.
Takumi-senpai no dice nada y se queda mudo durante un largo rato.
— Siento escuchar eso — Agrega con pesar.
— Lo sé — Respiro profundo, otra vez.
— ¿Tu hermana está contigo?
— Si, ella está en mi habitación llorando aún.
— Entiendo, su dolor debe ser muy fuerte.
— Así es —Mi voz se quebraja de dolor.
Él vuelve a quedarse en silencio, dejando que yo exprese el dolor que siento.
— Ella se escuchaba tan feliz cuando me lo dijo — Limpio la lagrima que se escapa — Incluso esta mañana me dijo que lo sentía, pero yo le dije que eso era imposible — Hago una pausa para tranquilizarme — Pero cuando me llamaron del hospital y fui a verla, su rostro radiante estaba apagado, sus ojos rojos de tanto llorar — Sin poder controlarme, lloro de dolor — Y me puse a pesar ¿de qué manera la puedo ayudar?
— Tu no puede hacer nada Obito, respecto a su dolor — Sus palabras me duelen — Eso es algo que ella deberá superar por sí misma, pero aun así hay algo que puedes hacer.
— ¿Qué cosa?
— Estar a su lado, entiendes lo que es perder algo — El dolor que pensé superado vuelve — Que ella llore no es malo, y tú lo sabes. Obito, acompañala en su duelo, eso es lo que puede hacer por tu hermana y estoy seguro de que ella estará muy agradecida por eso.
Takumi-senpai tenía razón, yo no único que puedo hacer en esos momentos es apoyarla emocionalmente.
— Gracias por escuchar.
— No te preocupes, que para eso estoy.
Corto la llamada, me levanto y dijo mi vista hacia el balcón. Las palabras de Takumi-senpai se quedan grabadas en mi mente.
El querer recuperar aquello que perdiste.
Limpio mis lágrimas y camino hacia mi habitación, encontrándome a Mika, sentada a los pies de la cama, abrazando sus piernas y escondiendo su cabeza en medio de ellas. Por el movimiento de sus hombros, ella continúa llorando.
Lentamente me acerco, me siento a su lado y paso mis brazos por alrededor de ella. Al principio yo la abrazo, pero luego de un rato, ella suelta sus piernas y me responde el abrazo.
Acaricio su cabeza con suavidad, lo que hace que ella llore más fuerte.
Los dos nos quedamos así.
Mientras yo deseo que ese día acabe lo más pronto.
POV Hinata
El trayecto a casa fue en silencio, luego de llorar tanto, ninguna de las dos ha podido pronunciar una palabra. Me dedique a observa el paisaje, mientras estábamos en el autobús.
Cuando llegamos a casa, nos sentamos en el sillón. El silencio nos rodea, hasta que decido hablar.
— Hikari — Ella me mira — ¿Cuándo empezaras el tratamiento? — Evito la palabra quimioterapia.
— Quizás en unos días, mientras piense en cómo decirle a mi abuelo.
— ¿Por qué no se lo dijiste?
— Porque no quiero que él sepa esto — Ella hace una pausa — Quizás no sepas esto, pero mi madre siempre fue su hija favorita. Cuando se enteró que ella murió, a él le dolió mucho.
Solo ahí recuerdo ese día con más claridad. Recordaba que el abuelo de Sasuke le pego y le grito, pero me había olvidado por completo la expresión de dolor en el rostro de ese hombre. Pero aun así eso no justifica lo que le hizo a Sasuke.
— Aun así, ese día lastimo mucho a Sasuke.
— Eso lo sé, yo misma se lo dije esa vez, pero realmente no quiero que se entere. Se que, si se entera de esto, le dolerá tanto que se enojara con todos y eso incluye a Sasuke.
Entonces al no decirle a él, ella intenta proteger a Sasuke.
— Sabes, estoy algo cansada — Ella se levanta.
— Ve a dormir, yo esperare a Sasuke y a Souske.
Ella empieza a caminar, pero se detiene abruptamente y me mira.
— Hinata.
— ¿Qué pasa?
— Promete algo.
— Por supuesto — Respondo sin pensarlo.
Ella hace una pausa larga, hasta que parece tomar valor.
— No le digas nada a Sasuke.
— Pero…
— Por favor — Me suplica.
Me quedo muda, sin saber que decirle. Por una parte, deseo que Sasuke nunca se entere de esto, pero sé que temprano o tarde lo sabrá y en lo personal prefiero que sea temprano. Sin embargo, yo no tengo el derecho de decirle eso, Hikari es quien debe decírselo.
— Esta bien…
— Gracias.
Ella desaparece por el pasillo.
Me quedo sola en el living, con la mente en blanco, sin saber qué hacer en esos momentos. Por momento siento que esto es simplemente una pesadilla, que todo lo que está pasando es imaginación mía, pero luego caigo que esta es la realidad.
Hikari está enferma, aunque no sé qué tan grave es, pero al juzgar por las palabras del doctor, si es grave lo que le sucede. Entonces los recuerdos de estas últimas semanas vuelven a mi cabeza.
Su comportamiento extraño, luego de ir al hospital, sus constantes dolores de cabeza, el hecho que se haya desmayado el día de ayer e incluso que haya rechazado a Sasori.
Me detengo abruptamente, al darme cuenta de todo. Ese día, Hikari si me escucho y quizás por esa razón no fue a la terraza. El pensar la razón por la cual Sasori pudo haber sido rechazado me causa dolor.
Dirijo mi mirada hacia el pasillo.
Ella como siempre, pensando en los demás.
De pronto escucho la puerta abrirse, limpio mis lágrimas y espero a que entren. Se escucha como los dos hablan amenamente sobre la casa de Juu-chan. La puerta se abre, mostrándolo a los dos.
— Bienvenidos — Exclamo, fingiendo una sonrisa.
— Estamos en casa — Gritan los dos felices.
— ¿Qué tal les fue?
— ¡De maravilla! — Exclama Sasuke — Juu-chan tiene una batería enorme, una casa enorme, bueno, enorme como él — Intento reírme por su chiste, pero se hace un poco difícil.
— ¡Yo toque la batería! — Interviene Souske.
— ¡Que bueno! — Respondo — Me alegra que se hayan divertido.
— ¡Así es! — Gritan los dos.
Sasuke mira alrededor, más que seguro buscando a Hikari.
— ¿Hikari?
Me quedo muda por un segundo, algo que extraña a los dos, quienes me miran curiosos.
— Ella estaba algo cansada y se fue a descansar.
— ¿Tan temprano? — Cuestiona el pelinegro.
— Si, ya sabes cómo anoche no durmió mucho — Le digo eso, ya que sé que él evitara hablar del tema.
— Es verdad — Como pensé, él no sigue insistiendo.
Los tres nos quedamos en un silencio incomodo, hasta que se me ocurre algo.
— ¿Qué tal si van a darse una ducha y preparo la cena?
— ¡Si! — Grita Souske, corriendo hacia adentro.
Sasuke sonríe por esto.
El ver su sonrisa, hace que sienta deseos de llorar, pero intento resistirme, por lo que respiro profundo.
— ¿Sucede algo?
Me asusto al escuchar la voz de Sasuke cerca mío y me sorprendo al verlo ya sentado a mi lado. Niego con la cabeza, ya que no me animo a hablarle en ese momento. Pero al parecer mi respuesta no lo convence.
— Parece como si fueras a llorar.
— Es…— Respiro profundo — Imaginación tuya.
El frunce levemente su ceño. De repente siento su mano sobre mi mejilla. Él me mira fijamente a los ojos y las ganas de llorar me ganan. Sasuke se muestra preocupado al verme llorar, que solo atina a abrazarme fuertemente.
Correspondo su abrazo, mientras lloro desconsoladamente.
— ¿Qué sucedió? — Me pregunta.
Yo no le respondo, simplemente lloro, por el dolor que siento.
¿Por qué tenía que sucedernos esto?
¿Por qué Hikari tenía que sufrir?
Yo no quiero que Sasuke borre esa sonrisa y se deprima.
Realmente deseo que esto sea una pesadilla, de la cual nos despertaremos.
"Por favor" — Suplico internamente.
POV Off.
Hikari sentada en su cama, logra escuchar el llanto de Hinata.
Abraza sus piernas, sintiéndose la peor persona, por hacer que todos se entristezcan.
El miedo que siente, cuando Sasuke y Souske se entere es muy grande.
— Mamá…dame fuerzas para seguir — Susurra.
Ella llora en silencio.
POV Off
El patio delantero de la primaria Konoha se va llenando de chicos, quienes salen, ya que en ese día sucedió un accidente, a la mayoría de ellos les dieron el permiso de salir temprano.
Tres niños caminan hacia la salida, dos de ellos parecidos, ya que son hermanos. Ambos de cabello negro y ojos castaños, el ultimo niño destaca por sus ojos negros como el carbón y su cabello también del mismo color.
Ellos caminan, hasta la salida, cuando el mayor de los hermanos se detiene.
— ¿Qué harás Sho?
— No sé, mi madre no sabía que saldría temprano.
— ¿No iras a tu casa? — Pregunta el menor.
— Quisiera, pero olvide mis llaves, nee-chan dijo que no estaría en casa, además mi mamá dijo algo de una reunión.
— Entonces no hay nadie en tu casa.
— Así es. ¿Qué harán ustedes?
— Nosotros tenemos que volver a casa, mi madre tiene que llevar al médico a mi hermana pequeña.
En eso siente el sonido de un celular, el mayor lo toma y se asusta al ver el nombre de su madre en él.
— Lo siento, Sho, pero nos tenemos que ir — Exclama, tomando el brazo de su hermano menor.
— Ok, nos vemos Tomo, Akito — Exclama el pelinegro.
— Nos vemos, Sho-nii — Responde el menor, siendo llevado por su hermano.
El pequeño Sho se queda solo, lanza un suspiro y decide mandarle un mensaje a su madre. Quizás ella pueda ir a buscarlo.
"Que buen día, para salir temprano" — Piensa con sarcasmo, mientas frunce el ceño molesto por haberse olvidado sus llaves.
Quizás su parecido con él no solo sea físico.
Sonríe con burla al pensar en eso.
Aclaraciones:
*Kamogawa: Es una ciudad localizada en la prefectura de Chiba
*Dogeza: Es la reverencia por excelencia del arrepentimiento, la persona pidiendo perdón se pone de rodillas en el suelo e inclina su cuerpo hacia delante con las manos en el suelo y la cabeza apoyada en las mismas, significa "La ley podrá castigarme, pero no podrá arreglar lo arrepentido que estoy"
*Himura Mika: Como sabrán la hermana de Obito esta casada, Himura es su apellido de casada.
Hola!
Primero, les quiero desear un feliz año nuevo, que este 2019 sea un año maravilloso para todos ustedes, en donde puedan cumplir sus metas y sueños. Que tengan mucha salud, dinero y por supuesto amor. (Aunque mas importante es la salud, pero como sea xD)
Estoy segura que están algo sorprendidos de verme aquí actualizado este fic, tomando en cuenta que hace menos de un mes que lo había actualizado. Déjenme decirles, que hasta yo estoy sorprendida xD
Sin explayarme mucho, la verdad es que este capitulo esta listo desde el 27 de diciembre, pero como al día siguiente salí de vieja a Chile (el viaje me dura dos días de ida y de vuelta) no pude publicarlo, ademas que la idea original era que iba a actualizar los dos fics al mismo tiempo, pero por falta de tiempo (tuve muchos inconvenientes en mis vacaciones y agregando que el mar me seduce) hasta ahora no pude completar el capitulo de Escribiendo (en ese fic quizás esplique que paso). Agregando que el día que iba a publicarlo iba a ser en navidad, que luego paso a ser el 31 de diciembre, pero como habrán visto recién ahora puedo publicarlo XP
Ahora hablando sobre el capitulo, este fue el capitulo mas fácil de escribir, pero que al mismo tiempo fue con el que mas sufrí. Lo de sencillo, se debe al hecho que la mayoría de las escenas ya las tenia pensada en mi cabeza y casi no cambie nada de los diálogos, así que me fue muy fácil desarrollar el capitulo. Lo de sufrir...bueno ustedes ya entenderán. No se que mas puedo decir, mas que esperen a ver como se desarrollan las cosas y que todo sucede por algo.
Cambien, esta vez puse un monologo de Obito, en vez de una escena del presente, para darles un adelanto de lo que sucedería en el capitulo, ademas para que vean lo parecido que son los personajes de Obito y Hinata, ya que ella dice muchas frases iguales y los dos pasan por un momento similar, en donde ellos siente que no pueden ayudar a la otra persona.
Ahora Sasuke, como habrán visto, esta vez el buen humor de él, termino transformándose en algo negativo, esto sirve para exponer que no todo es alegría en él, hay otros sentimientos negativos, los cuales se verán avanzando la historia. En un capitulo, se explorara un Sasuke muy diferente a los que venia escribiendo y espero que les guste.
Sin explayarme mucho, responderé sus reviews!
* Unicordcool: Gracias por tu comentario! Me alegra saber que la historia te vaya gustando. Sobre el final, en realidad a mi no me gusta decir mucho, pero por ahora haré una excepciona y déjame decirte que esta historia tendrá un final feliz o bueno para mi lo es ^^
* Chi Uzumaki: Muchas gracias por tu review! Jajaja le puse un apellido a Ten Ten, ya que me sentía mal que fuera la única sin uno. Como siempre Sasuke siempre hace reír con sus locuras, pero como habrás visto eso poco a poco se va lentamente. Me alegra que la participación de Neji te haya gustado, siendo sincera ya no veía la hora de escribir el capitulo anterior, por él y por su dialogo con Obito, donde se puede conocer un poco mas a Hinata. Sobre los capítulos largos, es una queja personal que tengo, pero me alegra saber que tu los disfrutas ^^
* Kade16: Gracias por comentar! Jajaja ahora plantee la duda ¿no? De quien habla Fugaku, se sabrá en los próximoscapítulos, lo del hijo mayor se refiere solamente a Sasuke, él es su hijo mayor. Esa escena entre Hinata y Sasuke, también fue mi favorita, me encanto escribirla, pero sirve para que vean los sentimientos de Hinata por él. Que bueno que te haya gustado que Neji y Ten Ten aparezcan. Bueno a la mayoría se le pega algo de Sasuke, es algo normal xD. Que bueno que te guste la personalidad de Rin, por momentos me sentía con miedo a que ustedes la rechacen, ya que ella no es tranquila como la de Naruto, sino todo lo contrario, pero como digo sus personalidades son por algo, sino vean como Neji describe a Hinata durante su niñez; y si ella y Sasuke son una dupla dinámica, en especial cuando se trata de molestar a Obito. Lo que sucedió entre Rin y Obito, se ira descubriendo de a poco ya que es algo muy complicado como para explicarlo en un capitulo, en serio su historia es muy profunda. Lo de Mikoto, por ahora, no pasara nada, falta para que ella aparezca. La primera canción de Hikari, tiene un significado profundo. Como dije lo de la confesión de Sasori, aun no se resuelve del todo.
Espero que les haya gustado el capitulo, si no les gusto, comprenderé completamente, ya que esta historia esta tocando un punto muy oscuro, ya no sera de comedia solamente, tendrá sus partes cómicas, pero no serán muchas. Digamos que aquí es donde empieza el primer conflicto en la historia y veremos como se desenvuelve la historia. Hablando sobre los conflictos, en total tiene como cuatros conflictos principales, así que ya ven cuanto falta.
Quizás el capitulo fue algo amargo, por lo que decidí agregar un pequeño extra, para levantar los ánimos.
Esta escena estaba en el capitulo, pero decidí sacarla, ya que no pegaba con el tono de este, así que espero que les guste.
"Souske el vidente"
POV Naruto
Luego de encontrarme con Shikamaru, Sasuke y su pequeño primo, nos dirigimos hacia la casa Juugo, algo por lo cual estoy emocionado y es que es la primera vez que voy a la casa de un compañero de clases, que no sea alguno de mi grupo. Miro a Sasuke, pero este camina sin decir una palabra. Pero me llama la atención como aprieta sus manos.
Ellos mencionaron algo como que él está de irritable o algo así o ¿era que tenía mucha energía? Bueno en realidad no entendí que hablaron, pero al parecer Sasuke es hiperactivo, algo que comprendo completamente, ya que yo era así cuando era un niño. Aunque a mí ni me importaba, ni nadie me decía que debía descargar toda esa energía que tenía.
El niño se coloca a mi lado y me mira fijamente, algo que me llama la atención. Noto como Shikamaru agarra la ropa de Sasuke, al parecer evitando que avance más lejos de nosotros.
— Yo me llamo Uchiha Souske, ¿usted, onii-san?
Bajo la mirada hacia el primo de Sasuke, sin entender por qué razón me habla. Pero él, siendo tan pequeño, me hablo con tanto respeto, que me siento mal de no responderle.
— Uzumaki Naruto.
— Naruto-niisan ¿eres compañero de Sasuke-niichan?
— Así es.
— Por casualidad ¿usted golpeo a alguien con una botella de ketchup?
Frunzo el ceño ante su pregunta, ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Quién golpearía a otra persona con una botella de kétchup? Abro grande mis ojos, al momento de recordar, ese chico que nos interrumpió, mientras comíamos hot dogs, con el kétchup que habíamos robado. Espera eso paso, hace ya un tiempo, entonces ¿Por qué este niño lo sabe?
— ¿Qué tanto sabes? — Le cuestiona, mirándolo con desconfianza.
— Muchas cosas — Responde sonriendo, para luego dejarme atrás y correr hacia Sasuke, de quien toma su mano.
Me quedo petrificado, ¿en serio ese niño, sabia algo? ¿O me estaba mintiendo? Por que como es primo de Sasuke, puede que sea la segunda opción. Pero yo soy un adulto, que no se dejara engañar por un niño de kínder.
— Naruto no te quedes atrás — Escucho que me llama Shikamaru, por lo que corro para alcanzarlos.
Mientras Juugo y Shikamaru van a traer algo para comer, yo empiezo a tocar la batería de lo más feliz, aunque debo ser sincero y reconocer que soy pésimo para eso.
Sasuke, se acerca y me dice que él me explicara como debo hacerlo. Yo acepto, por lo que me hago a un costado.
De pronto, siento que algo tira mi pantalón, bajo la mirada y veo que se trata del único enano aquí, el primo de Sasuke.
— ¿Qué pasa? — Cuestiono
— Yo que tu tengo cuidado con las cosas calientes.
Pestañeo repetidamente, sin entender que me quiso decir. Él se aleja de mí, caminando hacia afuera del estudio de grabación.
— Sasuke.
— ¿Qué?
— ¿Tu primo es así de raro?
— Souske no es raro, es vidente.
Frunzo el ceño al escucharlo, hasta que recuerdo que nunca debo creerle a Sasuke.
En eso llegan los otros dos, con tazas de té cada uno. Me acerco a ayudarlos, pero sin darme cuenta tropiezo con un cable, mi cuerpo intenta evitar caer al suelo, por lo que doy unos pasos.
Lo siguiente que siento es un calor insoportable en la remera. Exclamo de dolor.
— ¡Naruto! — Exclaman todos preocupados.
Miro hacia abajo, donde mi remera esta mojada. Entonces recuerdo lo que ese niño me dijo, que tenga cuidado con las cosas calientes. Pego un grito al darme cuenta de esto.
— No grites, entendemos que arde, pero tampoco exageres — Exclama Shikamaru.
Este busca en su mochila y saca una remera.
— Ve a cambiarte, te la presto.
Lo miro extrañado
— ¿Por qué tienes una remera extra?
— Por si las dudas alguien termine quedando su remera — Con su dedo señala a Sasuke.
— ¡Que fue sin querer!
Prefiero no preguntar en que circunstancia se dio eso, por lo que decido irme a cambiar. Luego de cambiarme y agradecer que Shikamaru tiene la misma medida que yo, salgo encontrándome con el primo de Sasuke.
— ¿Necesitas algo?
— Si — Responde y busca en su pequeño bolsillo, sacando mi celular — Su madre lo llama.
Rio ante lo que dice, ya que eso es imposible, tomando en cuenta que mi madre está en una reunión con sus amigas y ella nunca me llama cuando está perdida en el chisme.
Pero mi risa no dura mucho, ya de pronto el celular suena. Frunzo el ceño, lo miro y me asusto al ver el nombre de mi madre.
Paso mi mirada de mi celular al niño y así sucesivamente.
POV Shikamaru.
Observo con el ceño fruncido como Naruto le suplica a Souske-chan, que le diga los números de la lotería. Mientras Sasuke intenta sacar más dinero.
— ¡Por favor! — Exclama Naruto.
—Ya te dije, si deseas hablar con el vidente, me tienes que pagar ¿no es así Souske?
— ¡Así es!
— ¡Pero es un favor a un compañero!
— No puedo, lo siento.
— ¿Por qué Naruto-kun insiste en eso? — Pregunta Juugo.
— Ni idea, y prefiero no saberlo.
Nos vemos!
