Gracias a todos lo que han comenzado a seguir y agregar a sus favoritos esta historia, también agradecer a los que han leído la historia. Espero la estén disfrutando, ademas invito a todos aquellos a que comenten la historia a ver que les parece.
Renuncia de Derechos: El mundo Naruto y sus elementos no son míos, pertenecen a Masashi Kishimoto, no busco animo de lucro, solo promover la lectura. También algunos elementos y personajes que se verán pertenecen a la Saga de Videojuegos de God of War.
- MMMMM - Personas hablando
- MMMMM - Personas pensando
- MMMMM - Dios, Demonio o Invocación hablando
- MMMMM - Dios, Demonio o Invocación pensando
Capítulo 3
…
A Nami y más allá
Abrumada, así era justamente como se sentía en esos momentos, los recuerdos fugaces de lo que paso no le dejaban en paz y por eso mismo no sabía lo que hacía en ese sitio, era una bella joven de cabello azulado y prominentes pechos para sus 16 años, no era otra más que Hinata Hyūga quien seguía dudosa si estaba bien lo que hacía, desde el incidente con aquel apuesto joven rubio, Hinata no se había sacado de la mente la imagen de Naruto como dios lo trajo al mundo, uno de los precios a pagar por tener una extraordinaria memoria, casi podía ver de nuevo el agua escurrir por el cuerpo del rubio hasta su... el sólo pensar en eso logró que las mejillas de Hinata se pusieran rojas como manzanas, no alcanzó a verlo bien por la vergüenza, pero eso no explicaba porque estaba ahí, acaso se había vuelto una pervertida con deseos de fisgonear de nueva cuenta, no lo sabía y para su fortuna buena o mala dependiendo del enfoque al llegar a ese estanque se topó con la sorpresa de que no había ropa alguna en la orilla, seguramente la razón de sus desvelos actuales no estaba en la zona, un suspiro de resignación, alivio y quizá un poco de decepción salió de sus labios, se inclinó un poco a esa agua y jugo con sus dedos en ella.
- ¿Pero que estoy haciendo? - Se preguntó la Hyūga con duda por sus acciones, el día era cálido y ahora estaba segura de que no había nadie en ese sitio, el incidente no se volvería a repetir, estaba segura de eso, con toda la calma y naturalidad del mundo Hinata se despojó de su ropa que con sumo cuidado dobló a un lado de ese estanque, su cuerpo maravilloso y voluptuosa estaba ahora a la vista con su piel clara, esas largas piernas, su plano abdomen y sus pechos grandes y pesados, con curiosidad llevo una de sus manos al seno derecho y lo amaso con timidez - Es más grande, creo que a este paso necesitaré otra talla de sostén pronto - admitió con timidez la desnuda Hyūga, y como no sería de ese modo si en el último año había cambiado de talla no menos de 5 veces, y aún crecía cada día, dejo de lado esas ideas para entrar despacio al agua, se sentía tan fresca como la ocasión anterior y dentro de ella había una rara idea, de que cierto rubio la estuviera espiando desde los arboles cercanos, el color rojo llego a sus mejillas mientras Hinata se regañaba por esas ideas pervertidas, que no eran propias de la heredera de uno de los clanes más importantes de la aldea, aunque viéndolo bien, tampoco era muy propio que se anduviera bañando donde cualquiera podría verla en su desnudo esplendor.
- Vaya pero si es mi linda mirona de la vez pasada - Escucho, Hinata se quedó quieta de golpe, la voz era inconfundible y despacio hundida hasta el cuello, la Hyūga se dio la vuelta para toparse con la visión del rubio, a torso desnudo y solo con una especie de taparrabo de pie a la orilla del estanque.
- N… Naruto_kun yo… yo no sabía que venias aquí a… a bañarte si… si te das la vuelta me voy de inmediato - Dijo, y Hinata se movió a la orilla tratando de alcanzar su ropa que de hecho, no estaba en la orilla justo donde la dejo sino en manos del rubio.
- Esto es lo que quieres, lastima se mojó - Dijo, y Naruto dejo caer la ropa de Hinata al agua, ella sintió vergüenza, ese castigo lo merecía por andar exhibiéndose de ese modo - En lo personal esta ropa es asquerosa, no te hace lucir ese cuerpo que tienes - el rubio le dedico una sonrisa más que pervertida a la ahora más roja Hyūga.
- N…Naruto_kun yo… yo me tengo que ir para… para que te puedas bañar – Dijo, Hinata trato de llegar a su ropa en el agua cerca del rubio quien con toda la calma del mundo llevo sus manos al nudo de su ropa abriéndole despacio, Hinata se quedó helada ante lo que veía.
- Recuerdas lo que te dije mi pequeña Hyūga, que la próxima vez que te viera tan dispuesta, no dudaría en hacerte mía a la buena o a la mala - Dijo, y los ojos de Naruto brillaron con malicia antes de que su ropa cayera al suelo y Hinata abriera enormes los ojos al ver el miembro del rubio, en completa erección.
Decir que no se asustó seria mentir, claro que Hinata se asustó ante lo que el rubio dijo, y olvidando su desnudez Hinata estuvo lista para huir, solo dio un par de pasos fuera del agua cuando el rubio, casi como un fantasma estaba a su espalda sujetándole de la cintura mientras trataba de huir.
– Pelea cuanto quieras, pero en el fondo sabemos que esto es lo que quieres - Susurro el rubio antes de lamer un poco el cuello de Hinata, su intento de huir se amaino un poco, su cuerpo estaba dejando de responder y el calor que la invadía era demasiado como para no notarle, y para colmo sentía como su vagina se humedecía y no por el agua, con habilidad una de las manos del rubio se aferró a uno de esos grandes pechos que estrujo con deseo apretando y jalando el mismo, un ligero gemido se escapó de los labios de Hinata quien incapaz de negarse fue jalada del cabello y obligada a besar al rubio, la lengua de Naruto era hábil y dominante, no le costó nada de trabajo colarse dentro de la boca de Hinata quien sin saber cómo estaba ya tirada en el pasto con sus piernas abiertas de par en par, pues el rubio la tenía bien sujeta de los tobillos y ahora con calma le estaba apuntando con ese enorme miembro - Que quede claro, de aquí en adelante tú me perteneces Hina_chan - y sin duda alguna el rubio empujo con cierta fuerza su miembro en ella, la virgen vagina de Hinata se abrió por completo mientras el duro invasor caliente como pocas cosas entraba en ella, de un solo golpe llego a su himen, la marca de su pureza que sin dudar reclamo pues con el mismo golpe inicial, el pene del rubio desgarro el himen de Hinata quien solo pudo gemir con fuerza - Lo sabia, si eres toda una pequeña puta Hina_chan, y ahora eres mi pequeña puta - bramo el rubio soltando las piernas de la ojiperla que abrazaron sus caderas mientras el rubio caía sobre ella en busca de un beso lujurioso, todo sin que sus caderas se detuvieran ni la mente de Hinata le gritase que no debía hacer eso, que era una dama, casi una princesa que debía llegar pura a su matrimonio pero, ahora le pertenecía a ese fuerte hombre, ese apuesto rubio que la estaba violando de ese modo tan delicioso, acaso era una violación ahora, ella lo disfrutaba por lo que ya no era eso, era solo la entrega de su ser a su nuevo dueño, una deliciosa entrega que la hacía gemir con fuerza ante cada golpe de las caderas del rubio quien no dejaba de empujar ni de gemir como un verdadero animal que poseía con fuerza a su hembra, para que supiera cuál era su sitio, siempre debajo de él, recibiendo su hombría.
- ¡Hinata! - Escucho, la Hyūga parpadeo, esa voz fuerte que resonó en sus oídos no fue la de su rubio amante, sino la de su maestra quien estaba viéndole con duda, estaba en la zona de entrenamiento número 16, junto a todo su equipo quienes le veían con duda pues tenía casi cinco minutos perdida en quién sabe dónde - Estas bien Hinata, con esta es la cuarta vez que te distraes, el ejercicio empezó y tú no te moviste nada – Indico Kurenai, la bella maestra de ojos escarlata de la Hyūga que riendo nerviosa se alejaba para seguir con el entrenamiento, todo mientras su maestra se rascaba el costado de la cabeza sin saber que pensar.
- Otra vez tengo esas fantasías, ¿Por qué desde que vi a Naruto_kun en ese lago no dejo de soñar con esto? ya no puedo ni dormir cómoda porque siempre despierto toda mojada - Pensaba Hinata antes de esconderse en los arboles con la vergüenza a flor de piel.
Mientras Hinata se enfrentaba a sus deseos cada vez más extraños y subidos de tono, en la oficina del Sandaime en aquella torre, Sarutobi estaba delante de un equipo en pésimas condiciones, se trataba del equipo número 7 donde sus miembros parecían salidos de la guerra, la chica del grupo, Sakura sujetaba su ropa rota casi al punto de caer de su cuerpo mostrando su desnudez, tenía un par de golpes y un enorme arañazo en el hombro desnudo, además de que olía a los mil demonios pero claro, que otra cosa se podía esperar de alguien que caía de cara en una letrina pública, a su lado Sasuke, el último Uchiha de la aldea no se veía mejor, él sí tenía su ropa relativamente intacta aunque estaba tapizado de golpes, cortes y su nariz rota con un parche de lado a lado hacia un raro sonido cuando respiraba, a diferencia de Sakura el no olía tan mal, pero esa pierna vendada desde el tobillo hasta donde iniciaba su short no era una buena señal, entre los dos su Jōnin sensei, Kakashi, suspiraba, la máscara que siempre usaba estaba destrozada y para seguir escondiendo su rostro se había atado un pedazo de su manga, su chaleco estaba puesto pero no cerrado, como lo estaría si estaba desgarrado del frente, le faltaba una manga a su camisa, seguramente la que usaba en el rostro y tenía un trozo faltante en sus pantalones donde Sarutobi juraría se veía una mordida que aún sangraba.
- ¿Pero que les paso, se supone que sólo iban a recuperar a Tora? - Pregunto al fin el Sandaime con duda en su voz pues dejando de lado a esos ninjas su compañero, el singular rubio, este estaba sentado muy cómodo en uno de los sillones de la oficina comiendo una manzana que vaya que estaba muy jugosa y deliciosa.
- Vera Hokage_sama, lo que paso es que... - Dijo, Kakashi trataba de explicar lo sucedido cuando Sasuke con sus aires de importancia decidió decir que ocurrió.
- ¡Ese lunático casi nos mata! - Exclamo, y señaló despectivo Naruto quien sólo seguía comiendo su manzana, como sin nada de lo que pasaba de verdad fuera algo relevante para él, como siempre Sakura apoyo a Sasuke en sus argumentos y Kakashi suspiró, la unión de equipo era la clave en Konoha y por lo que veía eso sería muy difícil de lograr con sus Genin.
- No es mi culpa que sean unas basuras estorbosas, deberías agradecer que no te partí la espalda cuando te use de tapete, aunque creo que le habría hecho un favor al mundo - Dijo, al fin Naruto hablo y Sasuke se giró a reclamar, Sarutobi vio entonces una marca de zapato grabada en la espalda del Uchiha, Naruto de verdad lo uso de tapete al correr.
- Yo no soy una basu... aaaarggggg - Dijo, Sasuke trató de reclamar, y de pronto se halló ahogándose, el centro de la manzana que Naruto se comía salió volando de sus manos, directo a la boca abierta de Sasuke quien sintió el desperdicio llegar casi a su garganta, aunque viendo como parecía casi ahogarse, era claro que si llegó.
- La cosa es simple abuelo, estos pseudo-ninjas no sirven para nada y esa grandiosa misión de recuperación fue una mierda, quien contrata ninjas para ir tras un gato, sólo lo hice por curiosidad aunque debo admitir que ese gato sabe hacer las cosas - Admitió el rubio al recordar como el felino, Tora, corría mucho más rápido que algunos aspirantes a ninja que no tenía mucho se conocer — En mi vida volveré a hacer una de esas estúpidas misiones de rango D, a menos que quieras que la próxima vez llegue aquí con tres bolsas de cadáveres - los escalofríos corrieron por la espalda del equipo siete que revivió lo que ocurrió esa misma mañana.
Habían llegado a la torre en busca de su primera misión del día y cuando el hombre de edad les dio la de atrapar a Tora, Naruto de inmediato protestó.
- Es un chiste ¿no? De verdad cree que voy a perseguir un gato por toda la aldea, ni que estuviera envuelto en el vellocino de oro — Dijo, Sakura y Sasuke miraron al rubio sin entender a qué se refería, pero eso no pareció importarle a Sarutobi quien decía que era un encargo de la esposa del Daimyō, otra razón para que fuera en esa misión pese a que le seguía pareciendo lo más estúpido del mundo y en ese momento fue cuando una muy conocida voz llegó a la mente del rubio.
- Detesto a los políticos, son pura basura pero se les necesita a veces, y es bueno estar en términos aceptables con ellos, yo te sugiero que lo hagas al menos una vez, además quien dice que no te puedes llevar bien con ella y resulta ser una belleza jejejeje - Dijo, Naruto suspiro, sólo por petición de su maestro aceptaría esa misión, al salir de la oficina del Sandaime, la mujer estaba ahí pidiendo que le entregarán a su gato lo más pronto posible, Naruto la vio y hubo un silencio sepulcral en su mente - Quizá estoy algo loco Naruto, pero yo no le entraría a eso, que tiene en la mente su esposo, es un fenómeno, acaba esto pronto para que no tengas que andar cerca de ella, brrrrr preferiría estar cara a cara con un cancerbero que con ella - Naruto suspiro decepcionado, había aceptado esa misión y ahora por su palabra tendría que cumplir, aunque no sería para nada como todos pensaban, salieron a la caza del felino prófugo que encontraron en un callejón escondido entre los botes de basura, Naruto avanzó listo para ir a la caza del gato que salió disparado como un relámpago por la calle, incluso Kratos tuvo que admitir que ese animal corría como un demonio, lo siguieron de frente a toda velocidad.
- ¡Quítate estorbo! - Exclamo, y Naruto le dio con fuerza a Sakura quien voló por el aire directo a la letrina pública, siguió de largo cuando el gato saltaba sobre un muro y Sasuke estaba por seguirle, y claro Naruto paso sobre el usándolo como trampolín, el rubio siguió, Kakashi trató de ordenar que fuera más calmado y discreto en su ataque, no le importó y tomándole del rostro lanzó al ninja copia a una pila de botes de basura dejando al rubio sólo con esa máscara en su mano, de ahí en adelante fue una locura de cacería donde el rubio no perdía oportunidad para pasar sobre sus "compañeros" como si fueran sólo un vehículo para alcanzar al gato, al final tras dejar a sus compañeros tirados por ahí Naruto arrincono a Tora en una calle sin salida - Bueno al fin te atrape, y sabes, la misión es llevarte a la torre, no aclara si es vivo o muerto jejejeje - Naruto dibujo esa sonrisa siniestra en su rostro y Tora deseo nunca haber escapado al ver sus intenciones.
- ¿Y donde esta Tora? – preguntó Sarutobi trayendo a todos al presente, los ojos del grupo de ninjas fueron al rubio quien con toda la calma del mundo lanzaba el "bulto" al escritorio, Tora seguía vivo sí, pero en pésimo estado pues su mirada estaba perdida y la mitad de su cuerpo estaba sin un sólo rastro de pelo y la otra mitad estaba algo quemado.
- ¿Qué?, deberías agradecer que no lo cocine completo - Dijo, Naruto sonrió, su "equipo" miro a Tora y Sarutobi sólo pudo ver al gato en el escritorio - Yo juraría que no lo maté - Naruto sacó una larga daga de su cinturón con claras intenciones de verificar si Tora estaba vivo, en cuanto el sintió la presencia de Naruto dio un salto enorme y maullando de terror salió huyendo hacia su dueña, ese gato nunca más se iba a escapar.
Sarutobi y los demás ninjas presentes veían al felino aterrado con algo de pena, siempre se estaba escapando de los mortales brazos de su dueña, pero ahora por lo visto había hallado algo incluso más mortal, la mujer no dejaba de agradecer a los ninjas por regresar a su gato, relativamente bien, Naruto decía adiós al felino quien lo miro y se repego más a su dueña buscando refugio del rubio extraño.
- Bueno como su misión fue un éxito, creo que puedo darles otra que tengo por aquí, mmmm arreglar un jardín, pasear unos perros, o quizá ayudar en una tienda recién abierta mmmmm — Dijo, el Sandaime evaluaba las opciones cuando Naruto decidió recordarle lo que dijo, él no pensaba hacer más de esas misiones rango d, más que misiones parecían encargos de los flojos habitantes de la aldea por lo que no pensaba hacer una sola de ellas, y la gran daga clavada en el libro de misiones dejaba en claro su punto.
- No puedo creer lo que voy a decir... pero estoy de acuerdo con el desquiciado este, somos ninjas y merecemos algo mejor que una simple búsqueda, soy el último Uchiha de la aldea y por derecho debería de tener algo mejor — Dijo, Kakashi negó un poco, Sasuke siempre le dio la impresión de ser arrogante quizá presumido, pero ahora esas sospechas quedaban confirmadas con su exigencia, a su lado Sakura como siempre una fiel fuerza a favor de Sasuke apoyaba sus ideas, merecían una buena misión o de lo contrario el rubio acabaría... Kakashi tuvo una gota en su nuca cuando volteó a ver a Naruto quien muy calmado y sin preocupación alguna había sacado unos pequeños muñecos de trapo que revisaba de un lado a otro antes de sacar una de esas dagas afiladas apuñalado al muñeco justo en el centro de la cabeza, lo raro ahí era que se parecía demasiado a Kakashi, es más se podía decir que era su versión de juguete, a un lado de Naruto en el suelo estaban los restos de los otros muñecos, uno de Sasuke que ya no tenía brazos ni piernas, tenía un gran tajo donde se suponía deberían de estar los ojos, a su lado el de Sakura estaba sin ropa con una marca del cuchillo justo en su... Bueno su trasero y otra en su garganta, los tres estaban un poco azules ante la visión del rubio quien dejaba de ver a sus "víctimas" para sonreír a los ninjas de ese modo tan escalofriante.
- Estoy con mis alumnos Hokage_sama, están listos para algo un poco mayor, podremos con una misión rango c, por favor asígnenos una — Dijo, Sarutobi tuvo una gota en su nuca, por un momento Kakashi le pareció asustado de su alumno aunque eso no era suficiente para convencer al hombre de edad.
- Estos libros son divertidos, pero después de leer uno de ellos pierde el chiste, alguien debería buscar todos ellos y hacerlos confeti - Dijo, ahora fue el turno de Sarutobi de ver a Naruto con miedo, no supo cuando fue que lo tomó, pero en las manos del rubio había uno de los famosos libros Icha-Icha, edición de colección que ya no se podía encontrar en ninguna parte de las naciones elementales.
El Sandaime sintió miedo por su amada colección y sin dudar aceptó la petición de ese equipo, Sakura y Sasuke no entendían que fue lo que paso ahí, ni mucho menos el por qué su maestro y su Hokage suspiraban con alivio al ver al rubio dejaba ese libro en el escritorio para esperar su misión, Sarutobi sacó la daga del libro de misiones y comenzó a revisar mientras el rubio guardaba su arma, a todo esto, ¿de donde era que sacaba esas cosas? porque nunca habían visto que usará un portakunai, la duda estaba presente en Sakura y Sasuke quienes no se atrevían a preguntar nada pues Naruto una vez más jugaba con sus muñecos, estaba cociendo los brazos del mini Sasuke con la Sakura en pequeño servía de alfiletero para todas las agujas del rubio, no preguntaron nada pues esa visión daba algo de miedo y era mejor no meterse en eso.
- Aquí hay una buena misión de rango C, serán la escolta de un constructor y lo protegerán hasta que su puente quede concluido, puede ser un trabajo para un par de semanas o más, además están los bandidos que pueden salir en cualquier segundo - Dijo, todos veían Naruto, no había quejas o comentarios, el rubio había aceptado de buena manera esa misión, era eso o su mente estaba ausente como si conversara con alguien en algún sitio oscuro y distante, eso no era del todo mal pues Naruto si bien estaba en la torre, su mente se había hundido dentro de sí mismo para llegar a ese sitio, antes era una gran cloaca con una prisión al fondo pero ahora, ahora era la viva imagen de aquel templo donde lo conoció, con la cámara excepción de la reja destrozada a la espalda de la fogata que ardía dando luz a ese sombrío lugar, en su interior estaba aún el cuerpo de aquel zorro inmóvil y sin señales de vida, casi como una estatua en memoria y honor de su verdugo.
- Estoy pensando en hacer una estatua mía sobre su cabeza para resaltar mi grandeza, se verá muy bien, ahora porque diantres estás aquí, te he dicho que no te distraigas podrían matarte por eso - Dijo, Naruto sonrió, su maestro había aparecido de la nada como un buen fantasma, Kratos estaba ahí con sus brazos cruzados sobre su pecho sin quitar esa mirada severa.
- Hola maestro, no te molestes no hay peligro donde estoy, además quiero preguntar algo, he estado sintiendo algo, no sé cómo explicarlo pero... empezó desde que vi a la Hyūga, Hinata se llama creo - Dijo, Kratos se le quedo viendo, él también había sentido lo mismo, pero claro no se lo diría al rubio, era más divertido verlo sufrir por ello hasta que lo descubriera por sí sólo.
- Awww mi alumno se enamoró y quiere que esa dulce y tetona chica sea su mujer, que felicidad me da oír eso Naruto, te deseo que seas muy feliz - Dijo, la palabra sarcasmo se quedaría muy corta para el tono de voz que uso Kratos, quien dicho sea de paso no dejaba de reír.
- Detesto cuando haces esos chistes maestro, habló enserio, sentí algo muy extraño cuando la vi y desde ahí sólo puedo pensar en que la quiero en mi cama, quiero arrancar su ropa y violar cada cm de su cuerpo, quiero hacerla mi esclava en cuanto se pueda porque siento una rara conexión y eso me está volviendo loco, no lo entiendo nunca me había pasado eso ni cuando estuvimos en esa aldea de Kusa y viole hasta la locura a la pelirroja, a quien debería ir a ver por cierto — Dijo, Kratos de nuevo sonreía pensando en sí debía o no decirle, Nah lo mejor era guardar el secreto hasta que se pudiera comprobar del todo.
- Ya no seas llorón, no estoy seguro sé que hablas tengo una idea de que puede ser pero hasta estar seguro no te diré nada, ahora sal de aquí idiota que te ves estúpido parado como una estatua mientras te hablan - Dijo, Kratos sacó Naruto de su espacio mental con un gentil y amigable derechazo a su nariz, el rubio volvió al exterior y ante las miradas de todos se sobaba la nariz murmurando quien sabe que insulto.
Sarutobi suspiro, Naruto se había ausentado casi dos minutos en los que estuvo ahí quieto, por un segundo le recordó a cierta pelirroja que se quedaba igual cuando estaba hablando con su inquilino, se preguntaba si Naruto ya estaba comenzando a tratar con Kyūbi, si tan sólo el Sandaime supiera lo que había dentro del rubio.
- Bien dejando de lado el lapsus de Naruto, les voy a asignar esa misión, su deber es cuidar del constructor de puentes, pase Tazuna_san - Dijo, y el hombre apareció, parecía tener unos cincuenta años cuando mucho, su cabello comenzaba a perder color y los lentes indicaban que no veía bien ya, usaba un pantalón sencillo y una camisa discreta debajo de una especie de chaleco, sobre su cabeza un sombrero de paja completaba su atuendo, eso y la botella en su mano que por el olor Naruto supuso que se trataba de alcohol.
- ¿Estos van a ser mi escolta? Es un chiste, el niño parece un mimado, la rosadita una inútil y su maestro un miedoso de mostrar su rostro — Dijo, bien era un hecho, ese hombre comenzaba a caerle bien al rubio quien sonreía por sus palabras - Y este rubio parece un demente salido de algún manicomio, con esta escolta acabaré muerto al salir de la aldea — el poco agrado que sentía Naruto por Tazuna se fue a la basura cuando lo insultó había caído de su gracia, como el kunai enterrado en la botella del hombre quien ahora veía con miedo como esta se rompía cayendo al suelo la mitad de la botella y todo su alcohol salpicando el kunai que fue Naruto quien lanzó contra él, todo fue silencio al tiempo que Kakashi tomaba nota, el rubio nunca mostró señal de usar esa clase de armas por lo que había dos opciones o había mantenido oculto el hecho de que si usaba esas armas o lo había "tomado prestado" de alguno de sus compañeros, pero ahí lo más significativo fue que clavó el kunai a la botella sin hacerla pedazos o atravesarla de lado a lado, tenía mucho talento eso Kakashi lo admitía.
- Créame Tazuna, si sigue de bocón acabará muerto antes de poner un pie afuera de la aldea, total nadie sabe si llego o no a Konoha sino porque está contratando una escolta, que eso se paga por adelantado, su muerte no le haría nada de daño a nadie aquí — Dijo, todo fue silencio, pues Naruto tenía razón en cada una de sus palabras, Tazuna tragó saliva nervioso y asustado, ahora sí que necesitaba un trago, el rubio no dejaba de verlo con una sonrisa mientras que el hombre de edad admitía al fin que quizá ellos si serían buena escolta, con las indicaciones de Kakashi de reunirse en la entrada de la aldea en una hora todos salieron de ahí excepto a Naruto quien se detuvo antes de salir de la oficina.
- No era él, yo nunca he hablado con el zorro y nunca podré, mis padres me explicaron todo no te vaya a dar un infarto, y no... No te odio, hacías lo que se suponía era lo correcto, no fue tu culpa que todos en esta aldea sean unos estúpidos, nos vemos abuelo — Dijo, y sin más, Naruto salió de ahí dejando a Sandaime con muchas más dudas de las que ya tenía, pero aun así feliz de que el rubio no lo odiara.
El tiempo paso veloz como siempre y al cabo de dos horas de espera Sakura y Sasuke comenzaban a pensar en una alternativa a la venganza contra todos los impuntuales, lista encabezada por Naruto quien por cierto aparecía al fin caminando con un palillo en la boca, sus compañeros/víctimas le vieron con ojos molestos y el sólo se excusó "el Cíclope llega tarde siempre no me vean así" era verdad, Kakashi siempre llegaba tarde y al aparecer los Genin estaban molestos, bueno Naruto no pues tenía el estómago lleno tras una deliciosa comida, junto a Kakashi apareció Tazuna quien sí, Ya traía una nueva botella de alcohol en la mano, toda la comitiva salió de la aldea a pasear por el bosque de camino a Nami no Kuni, el llamado país de las olas, sitio a donde el cliente se dirigía, era un día soleado, hermoso y Naruto no dejaba de jugar con el palillo antes de detenerse de golpe, su cuerpo parecía haberse tensado de la nada y todos se le quedaron viendo a la espera de que alertara de algún peligro.
- Tengo que orinar - Dijo, una gota enorme apareció en la nuca de Tazuna, sólo por eso se ponía tan serio, entonces no quería ver como se ponía en una pelea a muerte, Kakashi río un poco, si bien Naruto había demostrado que podía ser en verdad despiadado seguía siendo un chico, que ahora mismo se estaba abriendo los pantalones para dejar salir su "arma" a la vista de ¿todos?
- ¿PERO QUE IDIOTEZ HACES BAKA? AQUI HAY UNA DAMA, AL MENOS VE DETRAS DE UN ÁRBOL ANTES DE ABRIR TUS PANTALONES - Exclamo, Kakashi, Sasuke, Tazuna, Naruto y el mismo espíritu de Kratos dentro de él sintieron el resonar en sus oídos de semejante grito, con algo de práctica eso podría ser toda un arma letal, el rubio con toda la calma y el descaro del mundo se giró a Sakura, sus ojos eran duros y firmes mientras se acercaba a ella para dejar todo claro, y por supuesto no se tomó la molestia de meter en sus pantalones a su "compañero de batalla"
- Que te queden claro dos cosas, primero… te hace falta muuucha personalidad y autoridad además de poder como para poder gritarme, solo se lo permito a una persona y no eres tú, hazlo de nuevo y te romperé los dientes — Dijo, las palabras de Naruto eran muy serias y sinceras, era claro que él no estaba jugando con esa amenaza por lo que Sakura retrocedía un poco asustada por la mirada, eso sin contar que el miembro del rubio aún seguía a la vista de todos haciendo que los ojos de Sakura sufrieran para mantenerse firmes en los de Naruto pues la curiosidad le hacía bajar la mirada quisiera o no - Segundo, no estás viendo nada del otro mundo, todo hombre tiene uno y algún día si es que conoces a alguien con agallas y gusto por lo plano, vas a tener uno de estos frente a ti y créeme vas a hacer algo más que solo verlo rosadita y seguramente te va a encantar cuando lo hagas - Sakura parpadeo sin entender de que estaba hablando el rubio, por su parte Tazuna miraba su botella de alcohol preguntándose si estaba adulterado, Sasuke como siempre estaba callado sin dejar de ver a Naruto como un pervertido presumido y Kakashi pues sonreía, esa escena era extraña y graciosa aunque de algún modo, era verdad y en algún momento Sakura cuando estuviera casada haría algo más que solo ver el miembro de su marido.
Naruto dejo de lado a la dudosa Sakura y con toda la calma del mundo se dirigió a un lado del camino, no tenía intenciones de esconderse tras un árbol por lo que suspirando comenzó a orinar con calma, Kakashi suspiraba resignado, Sasuke se preguntaba que tenía el rubio en su cabeza y Sakura seguía preguntándose a que se refirió el rubio, la orina de Naruto caía al suelo directo a ese pequeño charco de agua que habían pisado al caminar por ahí, estaba ya cambiando de color de su cristalino tono, a un amarillo cálido que seguía aumentando de volumen hasta que ya no lo aguantaron más.
- ¡Esto es asqueroso! - grito con fuerza una de esas figuras saltando del agua mezclada con orina, salía del agua junto a otro hombre que como él estaba cubierto por una capucha y tenían un enorme guante con garras metálicas en una de sus manos, estaban húmedos y tenían un muy característico aroma saliendo de su cabello - ¡Eres un cerdo enano! - rugió molesto uno de esos hombres mientras Kakashi los reconocía, se trataba de los hermanos demonio, ninjas renegados de Kiri y actualmente asesinos a sueldo de buen prestigio, desde el inicio se le hizo sospechoso ese charco de agua en el camino cuando no había llovido por lo que espero para ver qué pasaba, como iba a saber que Naruto acabaría orinando la cabeza de los hermanos.
- Bien esta emboscada se fastidio por un idiota incontinente, matemos al viejo y vámonos de una vez que me quiero dar un baño - Dijo, uno de ellos hablo antes de correr contra Tazuna a toda velocidad, Kakashi ordeno a sus Genin cubrir al hombre mientras el atendía a la amenaza, por desgracia Naruto no lo escucho, o mejor dicho decidió no oírlo, ese tipo Gozu, saltaba sobre Kakashi y antes de avanzar otro cm en el aire se sintió como era detenido, uno de sus tobillos estaba siendo sujetado por el rubio quien sonreía más que satisfecho.
- ¡Sabia que estaban ahí par de idiotas, son pésimos escondiéndose! - Exclamo, con gran fuerza Naruto jalo a Gozu lanzándolo al suelo donde se estrelló con fuerza sintiendo como toda su espalda resonaba tras el golpe, su hermano Meizu ataco también, su garra afilada fue contra el rubio quien notaba ese fino aroma de las hojas, veneno, con una sonrisa dio un paso a un lado dejando pasar la garra al frente antes de alzar su codo a la cara de Meizu el golpe le dio con tanta fuerza que la mancha roja indicaba que estaba ya sangrando, la mano del rubio casi como una garra se aferró del cuello del ninja de Kiri apretando con poder su garganta — Eres una desgracia, no tienes buena velocidad de reacción ¿eh? — el rubio lo alzo del suelo y como si se tratara de un juego lo azoto contra el suelo con toda la violencia posible en un Chokeslam causando que el suelo se llenara de grietas por el golpe.
Sasuke, Sakura e incluso Kakashi sintieron pena por el ninja de Kiri quien gemía de dolor al estar enterrado en el suelo, una larga cadena de metal salio de la nada enredándose en uno de los brazos del rubio quien veía como el otro de esos atacantes estaba de pie.
- Eres bueno niño pero con eso no basta porque te atrape - Dijo, Naruto dejo salir una pequeña risa, nadie entendió porque se reía antes de que Gozu jalara y no, Naruto no se movió un solo cm.
- Creo que yo soy el que te atrapo - Dijo, la voz de Naruto fue festiva y con fuerza jalo a Gozu hacia él, el ninja de Kiri en su vida había sentido tal poder, el tirón fue tan fuerte que su hombro se disloco, Naruto lo recibió con un golpe de su mano en el pecho, el golpe resonó fuerte incluso Kakashi juraría que oyó una costilla romperse, Gozu tosió sangre mientras el mareo no lo dejaba en paz, el rubio lo sujeto de un modo extraño pues lo hizo ver al suelo antes de tomarle por la cintura inclinándose sobre él, a Sasuke le pareció una posición absurda antes de ver como Naruto alzo a Gozu al aire justo frente a su rostro, su pie presiono el brazo de Meizu y dejo caer a Gozu, cayó de espaldas sobre su hermano con toda la fuerza posible haciendo que se hundiera más en el suelo.
- ¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHH! - Exclamo, Gozu grito con dolor y Sakura cubrió su rostro con sus manos, las navajas del guante de Meizu habían atravesado a Gozu de lado a lado cuando cayó al suelo de espalda sobre su hermano, sin remordimiento alguno, Naruto había asesinado a uno de los hermanos demonio, sus compañeros y el cliente eran incapaces de decir algo ante semejante espectáculo del rubio quien con toda la calma del mundo se quedaba ahí mirando al cuerpo sobre Meizu quien con todo el dolor que sentía mirando a su hermano sin vida.
- ¡Bastardo! - Exclamo, fue el grito de aquel ninja quien con algo se dificultad se movía, su garra metálica salía del cuerpo de Gozu dejando salir una generosa cantidad de sangre, aunque no importaba ya pues él estaba muerto, su corazón había sido partido en dos, con todo el enojo que era capaz de sentir se dejó ir contra Naruto en busca de venganza, un ninja renegado debería de ser peligroso aunque por lo visto para Naruto era sólo diversión, la garra de hierro de Meizu pasaba de un lado a otro tratando de conectar un golpe al cuerpo del rubio quien se reía de él, era demasiado lento como para lograr tocarlo, Meizu grito furioso saltando sobre Naruto, justo lo que el buscaba, en cuanto estuvo en el aire Naruto arremetió contra él con una formidable patada frontal que lo detuvo en el acto, por un segundo Meizu se quedó flotando en el aire antes de que el puño del rubio conectará en su quijada haciendo que se elevará al aire, la sonrisa en el rostro de Naruto era digna de cierto espectro antiguo que se preguntaba que estaba tramando su rubio heredero, Meizu cayó al suelo y una vez más la rodilla de Naruto subió a él para conectar el golpe, pero fue diferente ahora, las manos de Naruto también subieron a los lados de Meizu cayendo como martillos sobre él, al mismo tiempo que la rodilla subía.
- ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! - Exclamo, el segundo de los hermanos demonio también gritó con sumo dolor, los presentes sólo lo vieron caer sobre la rodilla del rubio que no dejó de subir mientras sus brazos obligaban a su cuerpo a bajar, Meizu se dobló, vaya que se dobló, sus piernas casi tocaron su nuca mientras su espalda se arqueaba rompiéndose en más de un sitio, los restos de hueso lacerado desgarraban sus órganos internos y con toda la calma posible, Naruto lo dejó caer al suelo, Meizu ya no se levantó, sus ojos estaban abiertos llenos de dolor y sorpresa, era incapaz de moverse o siquiera de respirar pues toda la columna estaba devastada de un sólo golpe.
- Naruto, eso no era necesario, eran enemigos pero bien pudimos haberlos capturado - Dijo, ese fue el intento de regaño de Kakashi a lo que Naruto respondió con calma y si algo de cinismo "ni me acordaba que estaban aquí, yo siempre atacó así cuando tratan de atraparme con una trampa" Kakashi suspiro, su "alumno" no le tenía el menor signo de respeto.
- Eres un lunático, fuiste demasiado lejos, ellos... ellos están muertos, eres un monstruo - Dijo, los ojos de Sakura estaban llenos de miedo y enojo, nunca pensó que tantas palabras y amenazas de Naruto sobre matar a alguien fueran de hecho algo que el hiciera.
- La vida es cruel rosadita, eres una ninja y los ninjas matan, que nunca te dijeron eso en tu escuela de juguete - Dijo, el rubio miro a Kakashi y este suspiró, últimamente la academia era demasiado suave pues el concejo civil tenía sus manos muy metida en ella - Te daré una lección gratis rosadita, en el campo de batalla al enemigo siempre se le ataca a matar, no dudes en cuanto a eso, de haber podido este par de idiotas habrían matado al borracho, al presumido, al Cíclope e incluso a mí, y a ti te habrían matado después de aburrirse, como uno a cinco o diez minutos pero habrías acabado muerta así que deja de ser una niña y madura o alguien te va a cortar la garganta y si me sigues molestando sé quién va a ser - Kakashi tragó saliva un poco nervioso, esa fue una nueva amenaza de muerte a su compañera aunque debía admitir, que Naruto tenía razón en lo que dijo.
- ¿Y porque se supone que ellos me habrían tenido con vida más que ustedes? - Pregunto, los ojos del rubio reflejaban incredulidad mientras Kakashi sólo negaba, Sasuke se preguntaba cómo era que Sakura no entendió nada y Tazuna, el bueno no entendía como Sakura podía ser la Genin más lista de su equipo.
- Es un chiste ¿cierto? ¿No sabes lo que le pasa a las mujeres que pierden en batalla? Eres una ignorante lo que les pasa es que les arrancan la ropa y las vuelven juguetes, para que entiendas, ellos te habrían desnudado, arrojado al suelo, abierto las piernas y te habrían clavado sus... — Dijo, el rostro de Sakura estaba rojo como una manzana y de no ser por la intervención de Kakashi Naruto había terminado su gráfica explicación.
Kakashi sonreía un poco apenado, la manera en que Naruto traumo a Sakura fue en extremo gráfica, y el rostro en shock de su alumna lo dejaba claro, decidió no presionar para que ella pudiera procesar esa dura verdad que le lanzó el rubio a la cara, por ahora la atención de Kakashi estaba en Tazuna, ese hombre había pedido una escolta contra bandidos, no contra ninjas renegados que iban expresamente por su cabeza, ahí había algo muy mal y por ello exigía una respuesta del constructor sobre que pasaba, Sakura agitó la cabeza al oír la historia de Tazuna, de cómo su país había sido invadido por una compañía naval propiedad de un sujeto llamado Gatō, Naruto tomó nota, recordaba ese nombre muy bien, ya había tenido su roce con la compañía mercante de ese "honesto" hombre, según Tazuna su puente era la esperanza de su país de poder salir de su crisis económica, de ser libres de la opresión de ese corrupto hombre que mataba poco a poco a su país.
- Lamento su situación señor Tazuna, pero esta misión es cuando menos de rango "A" no podemos hacerla, no se ha pagado como se debe y mintió en la solicitud, me temo que debemos regresar para que usted vuelva a solicitar la contratación - Dijo, Kakashi miraba al hombre, ya no tenía dinero, no podía pagar nada mayor a un rango c, sin su ayuda su país estaba perdido en las manos de ese hombre quien seguiría asfixiando a todos con sus tratos sucios, el país de las olas estaba condenado por completo.
- Yo iré contigo viejo, con gusto mandaré a ese tipo al diablo - Dijo, las miradas de todos pasaron a Naruto quien a brazos cruzados sobre su pecho sonreía, estaban siendo muy sincero y estaba dispuesto a ayudar al hombre, pese a sus mentiras, el hombre miraban al rubio con esperanza antes de que Kakashi se opusiera a las palabras del rubio quien solamente se quedó ahí mirando al ninja de la máscara con calma - Lo que tú me digas me importa un pepino y medio, yo no soy un ninja registrado de la aldea como tal, por lo que puedo hacer lo que me venga en gana, así que me largo con él a ver cómo te va cuando le digas al abuelo Saru que por rechazar una misión me largue y quién sabe si regresó, menos cuando me asignan cobardes como compañeros - Kakashi se quedó en silencio, Naruto dijo eso mirando a Sasuke, todo eso sólo se podía llamar de un modo, chantaje.
- Yo también quiero ir, soy un Uchiha y esta misión no pasará a ser la primera misión de alto rango que rechazo - Dijo, Kakashi suspiraba, su alumno estaba dispuesto a seguir al rubio, aunque con sus razones personales claro, Sakura lo apoyó y Kakashi tomó su decisión, irían con Tazuna pero con pies de plomo.
- Eso se llama manipular a la perfección, me llenas de orgullo, aunque algo me dice que esa rosada sigue sin entender nada de lo que dices, a lo mejor tienes que ilustrar eso jejeje — Dijo, Naruto grito mentalmente a su maestro quien se reía con mucha fuerza, "tengo malos ratos no gustos sensei" fue la respuesta de Naruto - Si eso dices tú ahora, pero apuesto a que urgido y algo tomado le das con fuerza jajajaja - Naruto le insultó de nuevo, Kratos sólo se estaba burlando de él como siempre, era su deporte favorito.
Lejos del grupo de la hoja, en un sitio oscuro y calmado un hombre de rostro vendado con una gran espada a su espalda se estaba quejando, los hermanos demonio ya se habían tardado demasiado, por lo que sólo podía asumir que habían sido derrotados y cuando menos estaba ahora de camino a una cárcel, de la nada la puerta se abrió y ese hombre Gatō apareció, era corto de estatura algo regordete usaba unos lentes oscuros y tenía el porte de un verdadero desgraciado.
- ¿Ya está muerto? Te estoy pagando una fortuna y quiero resultados - Dijo, el aire se puso demasiado frío, a un lado de ese hombre, un ninja enmascarado había aparecido de la nada, y lo estaba mirando a través de la máscara, con claro enojo, o eso era lo que sentía el mafioso.
- El tipo sigue vivo, al menos eso creo pero no te preocupes, yo cobro mucho pero doy resultados, ese anciano se va a morir y su puente no será acabado o te regreso el dinero... si me convences — Dijo, lo último lo susurró sólo para él, Gatō sólo le ordenó que lo matará pronto y salió de ahí dejando a ese ninja renegado a solas con su compañero, últimamente estaba demasiado extraño, parecía de malas y muy dispuesto a dejar salir lo peor de su personalidad, era raro, en extremo raro pero no era tan malo, quizá al fin ya estaba madurando y volviéndose la clase de ninja que necesitaba a su lado, ahora sólo le quedaba esperar a que sus víctimas llegarán a sus dominios, donde él podría acabar con ellos con facilidad aunque seguía con la duda de quién había sido el que acabará con los hermanos demonio, con el grupo de la hoja el camino era bastante aburrido para Naruto, pues se suponía que estaba en una misión peligrosa donde lo más difícil desde los hermanos demonio fue un ataque de abejas a Sasuke, ese viaje era una tortura aburrida para el rubio quien no dejaba de pensar en Gatō, ese enano hombre le había hecho una mala jugada en uno de sus casinos, que sólo eran fachadas para sus prostíbulos, no se quejaba de eso claro, la paso muy bien ahí varios días, el problema fue que le tendió una trampa usando a esas sexys chicas para distraerlo mientras sus matones reunían a esos cazadores que lo buscaban, todo porque el Daimyō del país de los campos de arroz no toleraba los cuernos que ahora tenía, no era su culpa, su esposa era sexy y tenía un buen trasero, no fue culpa de Naruto que en ese trabajo de escolta se aburriera y acabará usando a esa mujer... bueno a su trasero y a su hija también, como iba Naruto a saber que el llegaría cuando estaba vaciando su semen dentro del apretado culo de la mujer, con su dulce hija lamiendo sus testículos que se vaciaban en su madre, no era su culpa, sólo por eso acabo en esa trampa, de la que salió matando a todos esos tipos pero la traición de Gatō para un buen cliente como él, era lo que le dolía a Naruto.
- Yo insisto, debiste matar a ese enano cuando lo conociste, tenía la pinta entera de ser un traidor, y de paso también deberías de haber matado a ese impotente disque Daimyō, se puso como loco sólo porque un verdadero macho reclamó a la puta que tenía por esposa, imbécil - Dijo, Naruto coincidió con las palabras de su maestro, todo era en esencia culpa de ese hombre pero ya se las verían algún día.
- Lo sé, Gatō se va a morir igual que ese Daimyō cuando lo vea, por cierto sabes que su esposa lo dejó, ella y su hija ya tienen trabajo nuevo en un lindo hotel de paso en el país del cobre jejeje - Pensó, Kratos río de las palabras de su alumno, por eso el tipo lo odiaba, había hecho de su esposa e hija sólo un par de putas.
- El tipo debería estar feliz, pudo ganar una fortuna con ellas, muchos hombres son unos imbéciles, y pon atención en el camino, algo se acerca - Dijo, Kratos se quedó callado, Naruto lo sentía como él, el aire se volví a extraño, habían llegado a Nami no Kuni, y una rara niebla estaba apareciendo en ese claro del bosque.
No era común que en esa época del año hubiera niebla en Nami, mucho menos que esta saliera de la nada por lo que de inmediato los ninja tomaron una posición defensiva, o mejor dicho Sakura y Sasuke tomaron una posición de defensa a los costados de Tazuna, el hombre no dejaba su botella de alcohol y ahora menos que nunca pues sentía el peligro sobre su persona, la niebla se abría un poco cayendo al suelo dejando a Naruto oírlo, un suave silbido en el aire de algo que se estaba acercando.
- ¡Al suelo todos! - Exclamo, grito de Kakashi, Sakura y Sasuke se lanzaron al piso jalando con ellos a Tazuna, desde atrás de ellos apareció en el aire una gran arma dan el vueltas en el aire, se trataba de una espada enorme y ancha que paso sobre ellos casi como una podadora, de no estar en el suelo les habría cortado en dos, era un arma asombrosa aunque no tanto como eso - ¡Naruto! - los Genin alzaron la mirada desde el suelo para ver a su singular compañero de pie delante de semejante arma que seguía dando vueltas contra él, decir que no les daba pena que Naruto muriera de ese modo era una mentira al menos de parte de Sakura pues Sasuke en el fondo sentía algo de alivió de que el rubio recibiera su merecido por su arrogancia, o eso se suponía que pasaría pues el arma llegó a Naruto y este alzó su mano, fue un intento absurdo de salvar su vida que dejó a los presentes en shock, la pesada espada se detuvo de golpe quedando horizontal en el aire, el rubio la había detenido tomándola justo por el mango, la mano del rubio agarraba con fuerza el arma que por alguna razón parecía km capaz de cortar la piel del rubio, Kakashi debía admitir que eso no se veía todos los días, mucho menos porque si la reconocía bien, esa se trataba de una de las siete grandes espadas de la aldea de Kiri, arma portada por uno de los llamados Shinobi-Gatana.
- Vaya, vaya parece que en Konoha al fin están entrenando a sus ninjas como se debe - Escucharon, los ninjas de la hoja no pusieron evitar voltear, sobre la rama de un árbol estaba ese hombre, era tan alto como el mismo Kakashi, usaba un pantalón sencillo y el torso descubierto, solo había una correa atravesando el mismo de lado a lado, su rostro estaba cubierto por vendas en la parte inferior y la banda en su cabeza estaba un poco inclinada, tenía el símbolo de la aldea de Kiri, con un gran tajo a lo largo del mismo.
- Momochi Zabuza, Shinobi-Gatana, renegado de Kiri, el famoso Kirigakure no Kijin - Dijo, Sakura casi pegó un grito cuando su maestro definió a su enemigo de ese modo.
- Un gusto conocer a un ninja tan famoso como tú, Kakashi, el hombre que ha copiado más de mil Jutsus, tienes una buena reputación, eso ayudará a elevar la mía cuando te mate junto a todos, aunque antes me gustaría recuperar mi espada - Dijo, los ojos de Zabuza fueron a Naruto quien aún sostenía la espada viéndola con detenimiento.
- Es muy buen acero, y por cómo se siente su tamaño no tiene nada que ver con su peso, apostaría a que pesa menos de la mitad de lo que aparenta, un arma magnífica - Dijo, Zabuza sonrió aún más, ese chico al menos sabía apreciar lo bueno - Eso refuerza mi idea... eres un estúpido - y sólo hubo silencio, tanto Kakashi, Zabuza, de los Genin, Tazuna es más hasta los animales e insectos se quedaron callados.
Sakura y Sasuke aún en el suelo no dejaban de pensar que Naruto era un suicida, una cosa era burlarse de ellos y otra muy diferente insultar de frente a un ninja del nivel de Zabuza, el ninja de Kiri sobre ese árbol seguía mirando al rubio como si tratará de entender que motivó a Naruto para lanzar semejante insulto.
- Un arma tan magnífica nunca debería ser lanzada, pierdes poder sin ella, apuesto a que con la espada eres letal pero no, el señor soy una momia tenía que lanzarla, que tienes en la cabeza ¿aire? O esas vendas te aplastan la boca y la falta de oxígeno te hace daño, todos necesitamos aire imbécil - Dijo, no, ese no fue un sueño ni una ilusión, Naruto en verdad estaba insultando a Zabuza de ese modo tan natural en él, el hombre firme en su sitio sólo dejó salir una ligera risa, ahora las miradas de duda estaban firmes sobre él, quizá Zabuza estaba tan loco como Naruto.
- Tú vas a ser al primero que mate niño, ahora porque no eres un buen niño y me regresas lo que es mío, no te vayas a cortar con ella - Dijo, pese a la manera en que Naruto dijo todo Kakashi admitía que tenían razón, con la espada en sus manos ese ninja sería mucho más peligroso, por eso se giró al rubio para que no lanzará la espada, por desgracia ya lo había hecho, la gran Zanbatō voló girando a toda velocidad por el aire antes de llegar a ese árbol, no subió mucho en la altura, a decir verdad sólo subió unos dos metros antes de golpear el árbol, Kakashi miraba a Naruto con ojos de regaño por sus acciones inconscientes, esa pudo haber sido una gran ventaja que el rubio dejo ir así de fácil.
- Si fuera tú lo atacaba ahora - Dijo, el rubio señaló al árbol, la espada estaba clavada y la madera crujió cuando se rompió, Zabuza perdió el equilibro un segundo cuando el árbol se fue al suelo, todo lo que Naruto hizo desde que tomó la espada fue sólo una trampa, Kakashi no lo sabía y no era momento de averiguar eso, tenía una pelea por el frente.
Naruto se había sentado en una roca a disfrutar del show, Kakashi corría por el suelo a gran velocidad lanzando arma contra el Shinobi-Gatana quien las eludió con agilidad, muy buena dicho sea de paso, Zabuza se movía de un lado a otro con esa velocidad asombrosa saltando lejos de los golpes de Kakashi, el ninja copia entonces sacaba un kunai para lanzarlo contra él con toda su fuerza, Zabuza solo rio un poco antes de dar otro salto alejándose del golpe.
- Eres bueno, aunque no estas a mi altura - Dijo, Zabuza sonreía antes de unir sus manos, trazaba sellos a toda velocidad causando que el agua a su espalda se agitara, Naruto presto especial atención a ese movimiento pues el agua se alzaba desde abajo formando un remolino enorme que casi como un taladro se expandió al frente, Kakashi dio un salto alto alejándose del ataque de Zabuza.
- Cayo en su trampa - Concluyo Naruto al ver como un segundo ninja de Kiri aparecía, uno de los célebres clones había brotado desde el agua sujetando al ninja copia del tobillo para lanzarle al agua con fuerza, para asombro de los Genin y del mismo Naruto, Kakashi no se hundió en el agua, sus pies cayeron sobre ella y de una manera que no supieron explicar se mantuvo de pie en ella.
- Eso te sería útil - Concluyo Kratos dentro de Naruto mientras veían como Kakashi luchaba ahora sobre el agua contra dos Zabuza, los ninjas de la niebla lanzaban sus golpes contra Kakashi quien saltando de un lado a otro corría sobre el agua causando pequeñas ondas en la superficie, Naruto lo admitía ahora, quizá ese hombre de rostro cubierto si tenía algo de talento pero solo se mostraba cuando luchaba contra alguien de su mismo nivel, cosa que no paso con él, Kakashi se agacho cuando Zabuza tomando uno de los kunai que usaba como arma de respaldo lo lanzo contra él, por solo un segundo perdió de vista al segundo hombre, trazo sellos y extendió su mano como una garra contra él, el agua creció desde abajo formando una burbuja densa y pesada que inmovilizaba a Kakashi por completo, Zabuza lo tenía en su poder.
- Y lo atrapo… tanto espectáculo para caer en su emboscada, es muy descuidado y el otro un tonto lo pudo matar al menos tres veces en esa pelea – Pensó, Naruto negó y con calma dio una mordida a la manzana que tenía en su mano derecha.
- Muy bien, ya que acabe con el riesgo mayor, creo que iré por el postre, empezando por el rubio bocón de allá - Dijo, Naruto seguía en lo suyo comiendo esa manzana con toda la calma del mundo, alzo su índice y se señaló a sí mismo, Zabuza asintió a su gesto.
- Oh vamos estaba comiendo un poco, al menos déjame acabar, me aburrí bastante con ese baile suyo, aunque lo mejor para quitar el aburrimiento es machacar a alguien - Dijo, Naruto sonrió, fue extraño como lo hizo, pues incluso Zabuza sintió escalofríos al verlo.
- Eres un estúpido que no sabe con quién juega, va a ser tan divertido acabar contigo - Dijo, Zabuza estaba sonriendo debajo de esas vendas, todo mientras Naruto se terminaba la manzana lanzando el corazón por ahí, curiosamente golpeo el rostro de Sasuke.
- Bueno no negare que a veces hago estupideces, pero de eso a que un bastardo que no sabe usar sus ventajas me derrote es otra cosa, vamos intento de momia, ven acá y déjame ver si la sangre de un "demonio" como tú también es roja - Dijo, el aura de Naruto pareció encenderse y de pronto sus manos ya no estaban vacías, todos miraban esas extrañas espadas que habían salido de la nada y ahora brillaban en sus manos igual que sus ojos, con un brillo mortal.
…
Nota: Esta historia sera muy diferente a mis otras historias, en el transcurso se darán cuenta. También decirles que quizás con el tiempo agregue imágenes para esta historia, también pedirles que dejen sus comentario a ver que les pareció esta historia.
LeNashSkoll
