Accelerator tomó a la niña que yacía inconsciente y se la llevó al departamento. Ahí la acostó en su cama y esperó pacientemente que recobrara la conciencia.

La miraba preocupado. Sin dudas, había sido una experiencia traumática para ella. Todo había sido culpa suya y lo sabía. Nunca debió haber permitido que la niña saliera sola, menos después de haberse conectado a la red Misaka. De todas formas esperaba que esta mala experiencia, le sirviera de lección también a ella, para que entendiera, que no podía salir sin él a su lado.

Al cabo de un par de horas, la niña despertó. Él se había quedado dormido sentado al costado de la cama. Quería que ella supiera que contaba con él. Quería que él fuera lo primero que ella viera al despertar. Que se sintiera protegida.

Last Order, miró a su guardián que dormía a su lado en una posición un tanto incómoda. Pero al parecer a él no le importaba estar sentado en el suelo, apoyando sus brazos en su cama para poder dormir así de profundo. El joven se veía tranquilo y sereno, en paz. A la niña se le llenaron los ojos de lágrimas. No entendía porqué él la protegía de esa manera. A pesar de que usualmente lo irritaba y fastidiaba. Ella sabía que era un estorbo para él. Pero aún así, él había llegado a salvarla una vez más. Todo había sido terrible, traumático para ella. Pero su albino guardián, de risa malvada y maniática, al cual toda ciudad academia le temía, había llegado a salvarla una vez más. Exclusivamente a ella.

Accelerator despertó. Se miraron por unos segundos. Last Order no sabía que decirle. Había tanto que quería decirle, tantas cosas que quería preguntarle, pero no se atrevía. Sentía miedo de enojarlo e irritarlo. Sabía que era una niña molesta. Tampoco quería llorar frente a él, pero en esos momento era prácticamente imposible. Aún estaba muy asustada, aterrada por lo vivido.

- No llores, ya todo pasó – le dijo él con voz calma. Sabía que lo vivido no había sido fácil para ella.

- Gracias por salvarme – dice Misaka Misaka agradecida intentado no llorar pero no le es factible.

- De ahora en adelante, no saldrás más sola – le ordenó

- No – Misaka Misaka entiende que no deberá salir sola – le respondió

- Bien – le dijo él colocando su mano en su cabeza a modo de consuelo. Lo que a su juicio fue un grave error, ya que la niña al ver ese gesto de cariño hacia ella, no pudo contener más el llanto y comenzó a llorar en forma desgarradora.

- Lo lamento – dice Misaka Misaka pero en verdad no puede evitarlo

- Está bien mocosa. Llora cuanto quieras. Después de todo eres solo una niña, tienes derecho a hacerlo. Pero tienes que entender que la gente es mala por esencia mocosa. Esas personas que te buscan, no se detendrán solo porque eres pequeña ¿Entiendes?. Deberás madurar y hacerte más fuerte.

- Sí – le contestó Misaka escuchándolo atentamente y dejando de llorar.

- Bien. Iré a preparar algo para comer. No hemos comido nada. Quédate acostada mientras – le dijo él mirándola atento.

- Iré a darme un baño – dice Misaka Misaka quien se siente sucia producto de los golpes y de cómo la tocaron esos hombres.

- ¿Tocaron? – le preguntó Accelerator

- Si – responde Misaka Misaka avergonzada

- ¿Dónde? – le preguntó él preocupado

- Misaka Misaka no puede responder eso. Se averguenza

- Misaka, ¿Dónde te tocaron esos hombres? – le preguntó exaltado

- Entre mis piernas – Me tocaron muy brusco- responde Misaka Misaka llorosa de nuevo

- ¿Te hicieron algo más? – le preguntó casi temblando de la rabia

- Me golpearon en la cabeza y tiraron al suelo – responde Misaka Misaka recordando

- ¿Algo más? – le preguntó él

- Misaka Misaka no recuerda nada más – le responde ella

- Bien – Ve al agua. Lávate bien. Tómate tu tiempo, no hay apuro – le dijo él sentándose en el sillón que tenían en el living a fin de controlar su ira. Si esos hombres estuvieran vivos, los hubiera salido a buscar de inmediato.

El resto del día Misaka se la pasó deprimida y suspirosa. Accelerator la miraba de reojo de vez en cuando desde el sillón, sabía que ella no estaba bien, pero no quería presionarla en nada.

Misaka se fue temprano a acostar, muy pensativa y triste. Antes de ir a dormir, se acercó a su guardián y le dijo:

- Buenas noches Accelerator, Misaka Misaka en verdad agradece lo que haces por ella - le dio un suave beso en la mejilla, y se retiró.

Accelerator se sonrojó ante el beso, pero Misaka no alcanzó a darse cuenta.

Accelerator no podía dormir. Ahora era él quien quería estar cerca de ella. Sabía que estaba asustada y que seguramente seguiría pensando en lo sucedido, así que sin pensarlo más, fue a visitarla a su habitación.

Tal como pensaba, ella se encontraba sentada al borde de la cama, con sus pies colgando, mirando hacia la ventana. Solo la luz del farol de la calle iluminaba su pieza. Él se acercó con cuidado hacia ella y al mirarla, le pareció más grande, más madura, era como si ese día, esa niña hubiera crecido y madurado de un momento a otro.

Se sentó a su lado y ella sin mirarlo siquiera le preguntó:

- ¿Por qué no puedo defenderme por misma?- ¿Por qué no puedo utilizar la electricidad como mis otras hermanas?

- No estoy seguro- respondió el..

Sin prestar mayor atención Misaka continuó…

- Hoy intenté buscar información entre las sisters… para que me ayudaran y lo único que me transmitieron fueron imágenes de las 10.000 asesinadas… y en todas ellas aparecías tú con cara de satisfacción por haberlas matado. ¿Por qué no pudieron ayudarme? ¿Por qué me mostraron eso?

Accelerator la miró asombrado ¿Qué diablos pretendían las sisters? Si mal que mal Last Order siempre ha tenido esos recuerdos en su memoria…

- ¿Por qué no me dejaron crecer más? ¡No puedo hacer nada por mi misma! Solo dar problemas – solloza Misaka Misaka deprimida- dice la pequeña

- Mocosa, no insistas con eso de darme problemas…¿Quieres? - Ahora lo que si no entiendo, es cómo no puedes utilizar la energía, si hoy lanzaste un tremendo campo de energía que tiró lejos a esos tipos …

- Quizás pude utilizarla porque estaba asustada y con miedo… además que no la pude controlar…

- Puede ser. Cuando yo estoy furioso y fuera de mis cinco sentidos, me empiezan a salir las alas negras- respondió pensativo – No es tan descabellado pensar así después de todo - continuó

- ¿Crees que me podrías entrenar? quiero decir… ¿Podrías enseñarme a defender? ¡No quiero que nunca más alguien me vuelva hacer lo que hicieron hoy conmigo!- dijo con ojos llenos de lágrimas

- Podríamos intentarlo al menos… ¡Aunque a decir verdad, no sé bien como ayudarte!. - Quizás si le pidiéramos ayuda a Misaka Mikoto, ella quizás te pueda ayudar más que yo. Misaka asintió.

- Ven- vamos a dormir- le dijo él dándole la mano para ayudarla a levantarse. - No quiero que estés sola pensando tonterías acá- le dijo el joven rápidamente al ver la cara de sorpresa de ella…

Misaka se recostó nuevamente al lado de él, insegura de cuanto podía acercarse. Pero fue él quien esta vez se acercó a su lado y la abrazó.

- Quiero que estés tranquila Misaka, yo te cuidaré. Ya veremos cómo solucionar lo que me dices, pero por ahora quiero que duermas y descanses. Misaka lo abrazó agradecida. Si algo quería él, era que se sintiera querida, segura y protegida. Mal que mal, solo era una niña.

Accelerator se veía reflejado en ella. Había perdido a sus padres muy joven y lo habían utilizado para muchos experimentos. En su vida había habido de todo: sangre, muerte, destrucción… pero por sobre todo había habido soledad. Una extrema, dura y cruel soledad. Él no quería eso para la niña. Él quería darle seguridad y una niñez feliz. No entendía bien que era lo que realmente estaba sintiendo por ella. Sabía que era una niña, pero quería estar cerca de ella todo el tiempo. No era pedófilo ni pensaba en ese tipo de cosas con ella. El solo hecho de imaginárselo le repugnaba. No era algo de ese tipo. Era algo fraternal. ¿De hermanos quizás?. Pero sentirse querido y necesitado por ella, no hacía más que incrementar el inmenso cariño que le tenía. (Aunque no estuviera dispuesto a reconocérselo jamás).

(*******)

Antes de partir con su entrenamiento, Accelerator le pidió a la pequeña Sensei que le enseñara algunas cosas a Misaka. Sensei aceptó de inmediato poder enseñarle en sus tiempos libres, ya que lo más le gustaba a ella era sentirse útil.

Comenzó enseñándole los distintos tipos de poderes. Cómo defenderse de ellos, las diferencias entre los espers, magos, ángeles, arcángeles, etc… las clases eran muy condensadas y Misaka aprendía con facilidad. Al ver que su aprendiz era tan hábil, la Sensei comenzó a explicarle cosas más avanzadas.

Accelerator las acompañaba en todo momento, pero después de un tiempo comenzó a aburrirse, ya que no todo eran clases precisamente. A veces se ponían a hablar de ropa, a ver películas, etc… cosas que desesperaban a Accelerator, por lo que comenzó a optar por esperar a fuera, ir a comprar cosas para cenar, dormir en uno de los sillones, etc… total, en casa de Sensei parecía estar todo seguro.

Un día cuando llegó a buscar por la noche a Misaka, encontró a las dos "niñas" llorando a mares mientras veían una película romántica. La típica historia idiota. "Del príncipe azul que salva a su amada y que a pesar de todas las diferencias y dificultades, se quedaban juntos, felices por siempre" – Idioteces – pensó

- ¿Pero qué diablos les pasa?- les preguntó molesto al encontrarlas en ese estado.

- Es que la película es tan linda… tan romántica – lloraba Misaka

- ¡Por Dios Misaka!- ¿Hasta cuando te tengo qué decir que no veas esas idioteces?

- ¿Por qué? ¡Si es tan romántico! – le preguntó Misaka…

- Me encantaría que un joven guapo y apuesto arriesgara su vida por mí y me amara así – comentó Sensei con ojos de enamorada.

Misaka se quedó pensando y dijo:

- Bueno- Accelerator podía ser como ese príncipe ¿no? - Después de todo siempre rescata a Misaka – comenta la niña

Accelerator se puso más pálido aún por la sorpresa.

- ¿Quéeeee?- gritó la Sensei - ¿Accelerator? ¿Estás loca? – gritó nuevamente para luego estallar en un sonoro ataque de risa que la hacía revolcarse por el suelo.

- ¿Por qué no? – pregunta Misaka Misaka confundida

- Niña, para empezar él no es ni guapo ni príncipe… menos tiene idea de lo que es el amor – Jajajajajaja – continuó riendo la Sensei.

Accelerator sintió su orgullo herido con ese comentario, y le lanzó un pequeño empujón a la Sensei con sus poderes.

- Mmmmm - No sé si tomar ese comentario en serio de una persona que parece una niña de no más de 8 años y que fuma como condenada - sonrió sarcástico

- ¡Oye, no tenías por qué empujarme!- le recriminó la pequeña Sensei.- ¡Viste Misaka, ni siquiera tiene buenos modales y va a saber lo que es el amor!- Puede que parezca pequeña, pero soy mucho mayor que tú jovencito – le dijo enojada

- Lo sé, vieja enana gruñona – le dijo él sonriendo en forma maliciosa.

Caminando hacia el departamento, Misaka le preguntó a Accelerator:

- ¿Alguna vez has besado a alguna chica?

Accelerator se puso incómodo de inmediato.

- ¡No voy a permitir que te sigas viendo con esa Sensei del demonio si te sigue metiendo esas tonterías en la cabeza!

- ¿Por qué tonterías? ¿En verdad, no crees en el amor?- pregunta Misaka Misaka deprimida

- Misakaaaaaaa- la reprendió él

- ¿Por qué tan sólo no me contestas? - ¡Quiero saber! – le gritó

- ¡No vas a ir más donde esa estúpida Sensei, mocosa! ¡Te estás poniendo cada día peor! - ¿Qué te importa saber a ti del amor y de esas cosas? ¡Esas son cosas de adultos!

- ¡Voy a ir igual!. Ella me está enseñando y somos amigas. Te guste o no, ella ve las cosas distintas a ti. Ella es alegre y agradable con las personas. Cree en cosas lindas y le gusta la gente. No es un antisocial como tú que no habla con nadie- dice Misaka Misaka enojada y defendiendo a su tutora.

- ¿Qué te estás creyendo de hablarme así? -le gritó furioso

- Claro que no crees en el amor ni nada- dice tristemente Misaka Misaka, quien en esos momentos se dio media vuelta y se fue corriendo a la casa de la Sensei. Ella sorprendida de verla ahí, la convidó a quedarse con ella el tiempo que ella gustase. Puesto que a Sensei le encantaba su compañía.

Accelerator se fue detrás de la niña furioso, pero Sensei le dijo que era mejor que la dejara tranquila por unos días. Que estaba muy enojada ahora, y que no se preocupara, que ella la cuidaría. Tal vez unos días separados, les harían bien a los dos.

El muchacho, se fue pateando todo a su paso hasta llegar a su casa. -¡Maldita mocosa!- ¿Porqué quiere saber esas cosas de mí?- ¿Qué le importa?- ¿Acaso no deduce que no?- ¡Qué soy un maldito asesino!- ¡Qué no creo en cosas como el amor ni nada de eso!- ¿Qué pretende?. Luego se calmó y sonrió. - Bueno, ahora tal vez si crea en él – pensó.

Las niñas se quedaron unos días más juntas. Como eran días de vacaciones aprovecharon el tiempo para divertirse. Cocinaron (Sensei era un experta cocinera), vieron películas, jugaron con la consola de juegos que tenía sensei, etc…

Un día estaban viendo una película, en la cual la pareja empezaba besarse y luego comenzaba con escenas de sexo explícito.

Misaka no entendía nada, y al ver las escenas quedó perpleja - ¿Qué fue eso?- le preguntó a Sensei

- ¿Eso? Pues, verás – Ellos hicieron el amor - le contestó Sensei

- Misaka Misaka no entiende – le dijo la niña

- Eso es lo que hacen los adultos para demostrarse amor y para tener hijos- continúa Sensei al ver la mirada incrédula de la Misaka.

Sensei al darse cuenta que la niña no sabía nada al respecto, le comenzó a explicar en detalle todo sobre el tema. Buscaron imágenes de reproducción, bebés, sexo, embarazo, etc a fin de que Misaka entendiera bien…

- ¿O sea que eso era lo que quería hacerme ese hombre a mí? – preguntó en voz alta Misaka para sí misma que para Sensei en verdad.

- ¿A qué te refieres?- le preguntó Sensei a Misaka

Misaka le relató lo sucedido ese día, a lo que Sensei le respondió horrorizada que sí, que efectivamente eso querían hacerle, solo que sin amor y a la fuerza.

- Misaka, hacerlo así no está bien, obligar a una persona a hacerlo, es un delito, un crimen. Ahí recién entendió porqué Accelerator se había inquietado tanto cuando ella le dijo que la habían tocado. Él se había preocupado mucho aquel día. Sin dudas, pensó que algo así le podrían haber hecho. Y tuvo miedo.

Pensar así la llenó de ternura, y decidió que era hora de regresar junto a su guardián.

- ¿Pero a Accelerator, le gustaría besar a Misaka y hacer eso con ella?- se preguntaba para si misma Misaka. - Seguramente no porque soy una niña y no una mujer. ¡Aunque a mí me encantaría que me besara con amor como en aquellas películas! pero no, eso jamás pasará, él me ve como a una niña, como a una molestosa hermana menor, jamás me podría llegar a amar…

-Sensei ¿Te molestaría si volviera con Accelerator?- pregunta Misaka Misaka sin querer entristecer a Sensei

- No, por ningún motivo, de hecho ya me tiene incómoda que Accelerator ande rondando tanto esta casa

-¿Qué dices?- le preguntó asombrada Misaka

- ¡Qué tu guardián lleva 4 días arriba de ese árbol custodiando esta casa! ¡No se ha movido!.

Misaka sonrió. Al salir de la casa, Misaka le gritó:

- ¡Si sigues ahí te van a salir raíces Accelerator! – piensa Missaka Misaka honestamente

- ¡Ja! Ahora resulta que estás chistosa

- ¡Ja! Ahora resulta que te crees rama – le respondió sonriendo

Accelerator la miró con enojo, pero no dijo nada. La última discusión, le había costado 4 días entero posado en la rama de un árbol, lejos de la mocosa, por lo que mejor decidió callar. Al menos, ahora regresarían a su departamento y podría dormir cómodamente.