Misaka Misaka logró despertar. Estaba confundida de verse en aquel sitio y rodeada de tanta gente. Lo último que recordaba era estar entrenando con su original y Accelerator. Todo era extraño. Se sentía confundida y agotada mentalmente pero con una fuerza física enorme.
-¿Qué pasa?- preguntó en voz alta al ver que Misaka original la miraba de cerca.
- Misaka, cuando estábamos entrenando perdiste el control y la red misaka se apoderó de tu cerebro y enfermaste. Te llevamos donde el doctor al hospital y nos explicó los motivos del por qué no eras capaz de controlar la energía y la red al mismo tiempo. ¿Recuerdas algo?
- Recuerdo cuando estábamos entrenando… y sí, recuerdo que cada vez que intentaba usar la electricidad mi mente era bloqueada por imágenes de la red misaka… ¿Dicen que la red misaka se apoderó de mí?
- Así es – le respondió la esper 5
- ¿Por qué? ¡No entiendo! – comentó la niña cansada mirando a su alrededor. Accelerator estaba de espaldas a ella mirando hacia fuera por una de las ventanas.
- Misaka - le dijo su original - Debido a tu escaso desarrollo… quiero decir, al impedirte crecer y ser mi clon más pequeño, tu cerebro no tenía la capacidad de albergar esos dos poderes… tanto fue así, que uno de ellos se apoderó totalmente de ti y tomó el control de tu ser…
- ¿Qué quieres decir? – le preguntó asustada
- Quiere decir que te habías convertido en una sister - le habló por primera vez Accelerator el cual seguía mirando hacia fuera imperturbable.
- Ante esto, tuvimos que hacerte crecer – le dijo el doctor - Ahora físicamente representas la edad de 16 años
- ¿Quéeee?- gritó Misaka Misaka sorprendida. Se miró las manos y efectivamente las notó más grandes. Quiso levantarse, pero Misaka original corrió a impedírselo, puesto que estaba cubierta solo con una sábana y no estaba vestida.
- Vamos salgan todos, para que pueda vestirla ¿quieren? -les pidió Misaka original algo avergonzada.
- ¿Dónde encontraste esta ropa? – le preguntó Misaka Misaka
- Aquí, en los laboratorios. Esta era la ropa que tenían destinada para las sisters. Seguramente te quedarán algo grandes, pero es lo único que pude encontrar.
Misaka Misaka pudo verse por fin frente a un espejo. Efectivamente, era más grande que antes, pero algo más pequeña que su original. Su cuerpo había tomado forma, definitivamente ya no era el de una niña, pero su cara era casi la misma, lo que la hizo sonreír, puesto que en ella, pudo reconocerse a si misma.
- ¿Qué dijo Accelerator de esto?- le preguntó Misaka Misaka a su original
- No le quedó otra que aceptar. Estaba como loco, totalmente desesperado. Tuvo que convertirse en un ángel blanco y traspasarte de su energía…
- ¿Qué dices? - ¿Ángel blanco? - ¡Creo que ha sido mucha información! – dijo la niña sentándose agotada
- Sí, lo lamento – Después te contaré todo cómo sucedieron las cosas. Pero tu guardián ha estado realmente desesperado. No ha sido fácil para él.
- Ya veo- contestó Misaka Misaka mirándose nuevamente en el espejo. No sabía cómo su protector tomaría ese cambio en ella.
- Él realmente te quiere Misaka…
- Si, lo sé- A su muy especial manera, pero sí- sonrió emocionada
Al cabo de un rato salieron a reunirse con los demás. Todos quedaron impresionados al verla. Se veía distinta. Su cabello estaba mucho más largo y suelto. Sus ojos se veían más grandes y brillantes de ser posible. Sus mejillas se estaban sonrosadas y una sonrisa tímida se dibujaba en su rostro.
Accelerator era el único que no se acercaba a verla. Estaba sentado de espaldas a todo lo que ahí estaba sucediendo. Tenía terror de darse vuelta. Tenía pánico de ver y no encontrar en esa chica, a su pequeña protegida.
Misaka Misaka miró hacia donde estaba Accelerator. Todos los miraron y entendieron de inmediato que debían dejarlos solos. Por lo cual volvieron a la sala donde todo había partido.
- ¿No me vas a mirar?- le preguntó angustiada Misaka a Accelerator - ¿Por qué no quieres?- le preguntó al borde del llanto.
- No es que no quiera – le susurró a modo de respuesta.
- ¿Entonces? – insistió ella asustada.
Accelerator suspiró fuertemente. Pero no había nada que hacer. No tuvo más remedio que darse la vuelta y mirarla. Pero no fue capaz de verla de frente. Comenzó desde abajo hacia arriba. Tenía pánico de verla a los ojos y no reconocerla. Fue lentamente subiendo la mirada, hasta que por fin sus ojos se encontraron.
Sintió un gran alivio cuando pudo observarla fijamente a los ojos. Ahí estaba. Sí, definitivamente ahí estaban los ojos destellantes de su pequeña protegida.
Sin lugar a dudas había crecido, su estatura ya no era la misma ni su contextura, pero para su "gran" alivio, seguía siendo ella. Seguía poseyendo esa carita juvenil. Sus ojos estaban más bellos y brillantes que nunca. Su cabello estaba largo y suelto (aunque aquel mechón tan característico en ella, seguía alborotado y rebelde) pero sin lugar a dudas era ella. Un gran suspiró de alivio salió de la boca de Accelerator y sus ojos brillaron de emoción.
- Bienvenida- le dijo con una leve sonrisa. Misaka corrió a sus brazos, necesitaba refugiase en ellos.
Ese abrazo fue distinto, Accelerator ahora pudo palpar la diferencia en ella. Su cuerpo estaba mucho más alto y era el de una mujer joven. Si lo pensaba fríamente, ahora tenían casi dos años de diferencia. Lo que por un minuto echó a volar la imaginación de Accelerator, pero trató de eliminar ese pensamiento de inmediato. Misaka estaba feliz, quien también tuvo un pensamiento parecido a su guardián, ya que al verse más alta, sintió la esperanza de que el joven albino ya no la viera más como una niña de aquí en adelante.
- Gracias a Dios que estás bien- le susurró al oído- Pensé que te habías ido, que te había perdido - sollozó Accelerator en su hombro.
- Accelerator, yo nunca me alejaré de ti- le dijo la niña en forma cariñosa. El joven no fue capaz de responder, pero la abrazó mas fuerte que antes.
Luego fueron a reunirse con los demás y el doctor le entregó una pulsera a Misaka. Era parecido al dispositivo que había utilizado Accelerator un tiempo atrás (y que a veces aún solía utilizar).
- Con esto - le dijo- Podrás controlar la red misaka a tu antojo. - Si te quieres desconectar, aprietas este botón. Si la quieres reactivar este otro y si necesitas librarte de ella para siempre aprietas los dos juntos y listo.
- ¿Librarme de ella? – preguntó asustada Misaka
- Si ves tu vida en peligro producto de ello, puedes eliminarla. Recuerda que Accelerator está conectado a ella de igual forma a través del dispositivo.
- ¿Entonces para qué serviré?- le preguntó Misaka más como Last order que otra cosa. - Fui creada solo con el objetivo de controlar la red misaka…
- Misaka, con el tiempo te darás cuenta que ya no actuarás más como un clon - al decir esto, todos se giraron a mirar al médico. -Se te inyectó fuerza vital en tu ser, fuerza más poderosa que cualquier tecnología. A su vez, Misaka al hacerte volver, también inyectó parte de sus poderes en ti. (todos exclamaron asombrados).
- ¿Qué quiere decir con esto doctor? – preguntó la niña
- Quiero decir, que en tu ser en estos momentos se concentran la fuerza de los dos esper más poderosos de ciudad academia. Más si le sumas la fuerza de un ángel blanco …
- ¡No entiendo que me quiere decir con todo esto! ¿Quiere decir que ahora tendré poderes?- preguntó confundida
- Quiero decir que de ahora en adelante, lo más posible es que seas la esper más poderosa del mundo. Mucho más poderosa que un esper 5, quizás seas el ansiado y buscado esper 6 o incluso algo cercano a un esper 7- comentó algo preocupado
- ¿Quéeeee?- gritaron casi todos. Misaka Misaka estaba casi en shock. Miró a su guardián y vio como los ojos de éste se agrandaron de par en par.
- ¿La Mocosa un Esper 7?- se preguntó para así mirándola asombrado- Eso si que no se lo esperaba.
- Tendremos que ver que es lo que pasa de aquí en adelante y ver cómo desarrollas esos poderes. Necesitarás entrenamiento. Accelerator deberá ayudarte, ya que él introdujo una gran parte de sus poderes en ti. Nada mejor que el titular y dueño de esos poderes para enseñarte. ¿No lo crees? – le dijo mirando al joven albino, quien no le respondió.
Todo era demasiado en esos momentos. Era demasiada información que procesar. Misaka Misaka estaba realmente agotada. Su cerebro poco alcanzaba a procesar ¿Ella más poderosa que un esper 5? ¿Más poderosa que su guardián? ¡Eso debía tratarse de una broma! ¡De un error!
- Tenemos que irnos ya- comentó Accelerator. - Es peligroso seguir aquí más tiempo, está empezando a amanecer….
- Si, es mejor que nos vayamos- dijo Yukimiko. - A todo esto, Misaka si quieres puedes venir a mi departamento a vivir, si tú quieres estará bien….
Accelerator levantó la mirada hacia Yukimiko dudoso. Tanto él como Misaka no entendían el por qué.
-¿Por qué dices eso?- preguntó mirando a Accelerator en forma triste. -¿Ya no quieres que viva contigo? ¿Es eso?
Yukimiko se sonrojó. Eso era algo que le había surgido de repente. No quería causar problemas.
- No es que pensé que podríamos ir de compras mañana… o que quizás,
podrías cambiar de parecer respecto a la idea de vivir con él ahora que... - dijo ella nerviosa
- No, ella vive conmigo. No te metas donde no te llaman - le dijo él molesto- Vamos Misaka- dijo llamando a la niña en tono autoritario. Se dio media vuelta y se fue con las manos metidas dentro de sus bolsillos, con esa actitud altanera que lo caracterizaba. Misaka corrió para alcanzarlo.
-¿Cómo aguanta a ese tipo?- preguntó en voz alta Yukimiko
- Jajaja - rió el doctor - ¿En serio Yukimiko no te das cuenta?
- ¿De qué habla doctor?- pregunto confundida la científica - ¡Ohhhhh!- exclamó después de unos segundos -¡Por supuesto!, eso lo explica todo, bueno, veremos que pasa ahora en adelante- sonrió.
- ¡Espérame por favor, estoy exhausta! - le gritó Misaka a Accelerator mientras caminaban a su departamento.
Él se dio vuelta a mirarla y en verdad, se veía agotada. Misaka se acercó a él y cayó de frente perdiendo el conocimiento. Accelerator alcanzó a atraparla antes de que cayera al suelo. La tomó en brazos preocupado, pero se sorprendió al ver que estaba profundamente dormida.
Pero las cosas no se le hicieron fáciles al albino, ya que el peso de la chica, había aumentado y él no se caracterizaba por tener una gran contextura y fuerza física que digamos…
- Aumentaste de peso mocosa- comentó él a Misaka, sin esperar una respuesta por parte de la niña, luego de haber caminado un par de cuadras, secándose el sudor cómo podía.
Misaka abrió lentamente los ojos y le dijo:
- Lo siento. No dejo de darte problemas ..
- No te preocupes- no es tu culpa- dijo mirándola fijamente a los ojos
Misaka sin pensarlo y haciendo un gran esfuerzo, levantó su cabeza, cosa de quedar muy cerca de Accelerator. Él producto del cansancio, se movió torpemente, acercándose más de la cuenta a la niña, quedando a la distancia perfecta para que su labios se tocaran en un pequeño roce.
- Gracias- le dijo ella cayendo nuevamente inconsciente producto del cansancio.
Accelerator no cabía en su asombro de lo que había pasado. Ese sutil y suave roce, se había sentido cálido y había sido completamente inesperado. No sabía si Misaka se había alcanzado a dar cuenta o no. Pero estaba totalmente en shock.
- ¡Vaya!- me imaginé que ibas a necesitar ayuda – dijo una voz que le era extrañamente familiar.
- Sí – dijo él mirando a Yukumiko quien venía siguiéndolos en su auto.
- Fuiste muy irresponsable saliendo así con ella caminando. Nunca piensas en los demás – lo reprendió la chica
- Lo lamento – le contestó él todo "dócil" producto de lo sucedido. Aún no cabía en sí. Rápidamente subieron al auto.
- ¿Sucedió algo? – le preguntó ella mirándolo de reojo por el espejo
- ¿Suceder? ¿Cómo qué? – le respondió casi asustado.
- No sé. Pero sin dudas, algo te sucede. Estás demasiado caballero para ser tú – le dijo ella sonriendo divertida.
- No bromees idiota- le dijo él mirando hacia fuera algo sonrojado.
- Al parecer ya volviste a ser normal – rió.
Al llegar a su departamento, Yukimiko ofreció a quedarse con Misaka mientra él salía a realizar algunas compras. Estaba demasiado alterado producto de lo vivido para continuar ahí encerrado.
Fue al supermercado y mientras iba de regreso, pasó por unas tiendas de ropa de mujeres, los cuales tenían en vitrina unos vestidos muy lindos.
- Rayos, esa mocosa necesitará ropa- ¿Qué tan difícil puede ser comprarle algo? ¡soy el esper mas fuerte y un ángel no! – O al menos lo era - rió en forma sarcástica.
Al ingresar a la tienda, aún con los paquetes del supermercado, una vendedora se le acercó. Todo avergonzado, le indicó que necesitaba ropa para una niña de 16 años, pero de inmediato le aclaró que él no sabía de tallas ni nada de eso.
Mayor fue su incomodidad, cuando la vendedora le empezó a mostrar prendas de ropa interior. Él no quería mirar para no imaginarse a Misaka con ella. - ¡Diablos, debí pedirle a esa estúpida de Yukumiko que viniera a comprar estas cosas! – pensó - ¡No tengo idea, escoja usted la que les parezca más apropiadas y póngalas en una bolsa!- le dijo irritado a la vendedora.
Cuando llegó al departamento, despachó rápidamente a Yukumiko, sin decirle nada de sus compras "extras".
Se recostó en el sillón a ver televisión. No quería pensar mucho en lo que vendría. Quería no pensar. Estaba ansioso y ese sentimiento no le gustaba. Esta nueva Misaka sería solo un problema. Lo sabía. Una ex clon súper poderosa, sin control ni dominio de sus poderes podría ser un peligro para todos, pero por sobre todo para ella. Y que esa niña se convirtiera en una bella mujer, podría convertirse en un serio peligro para él, y lo sabía. Pensó mientras se tocaba los labios una vez más.
Misaka no despertó sino hasta el siguiente día.
