Primero que nada…. Muy Feliz 2018! Que este nuevo año sea muy bueno para todos los que leen esta historia!

Segundo: Nuevamente pido disculpas por la demora en actualizar… pero entre mi mala salud y la fiestas…. Me ha costado un mundo sentarme y tomar mi notebook… cuando uno sufre de jaquecas como yo… uno odia todo… sobre todo la luz, los pc, los ruidos, todo… y han sido unos días del terror … así que … mil disculpas otra vez!

Bueno, espero les guste este nuevo capítulo….

Misaka corrió a casa de Sensei donde encontró refugio y consuelo a su tristeza. Misaka se encontraba sumamente dolida.

- ¡Si él me quisiera de verdad, no me hubiera tratado así! - ¡A él no le importan nada más que sus poderes! ¡No tiene sentimientos! -sollozaba.

Sensei no decía nada. Solo la escuchaba. En su fuero interno entendía los motivos de Accelerator. Claramente, no compartía sus métodos. El albino había sido demasiado bruto con su joven amiga, pero en fin, esa era su forma de ser y ella lo sabía.

Accelerator intentó contactarla, pero le fue imposible. La niña había desconectado su celular. Sensei lo contactó indicándole que la pequeña se encontraba sana y salva en su casa.

Una semana había pasado, cuando Accelerator intentó el primer acercamiento. Necesitaba conversar con ella, explicarle las cosas. Se sentía ridículo dejando mensajes en el celular que al parecer no eran escuchados. Y lo peor era, que su ánimo no mejoraba, estaba demasiado abatido. Triste. Las palabras de Misaka no dejaban de resonar en su cabeza.

- Misaka no está – le dijo la pequeña Sensei

- ¿Y tú crees que te creo? – le preguntó el Albino molesto

- Entra tu mismo y compruébalo idiota – le dijo ella molesta abriendo la puerta de su casa en forma violenta para que el joven entrara

Ante esta actitud Accelerator dio un paso hacia atrás furioso. Se dio media vuelta listo para emprender la retirada, cuando la pequeña mano de la Sensei lo toma de la muñeca. Accelerator como acto reflejo, casi le lanza un ataque sorpresa, pero se sorprendió gratamente al ver que la Sensei ni siquiera se inmutó. Accelerator sonrió al notar que ella no le tenía miedo alguno.

- Accel, no la busques todavía, déjala sola. No la llames. Deja que pase un poco más de tiempo…

- ¿Cuánto más?- le preguntó él abatido

- No lo sé, pero aún no es el momento. Ella está muy herida contigo - le dijo ella suspirando

- ¿Qué puedo hacer?- le preguntó tragándose todo el orgullo de esper súper poderoso

- ¡Para empezar no puedes llegar con esta actitud tan altanera y agresiva!. ¡No invadas así su espacio! ¡Y no seas tan bruto!- ¿Sabes con cuántas heridas llegó? - ¡No puedes tratarla así! ¡Menos de mocosa e insultarla todo el tiempo- Sensei puso las manos en la cintura como signo de reproche

- Parece que te tenías todo esto guardado hace días… - le dijo él cabizbajo.

- Claro que sí – le dijo ella sonriendo sutilmente

- Bueno, me lo merezco después de todo… créeme que no estoy feliz con esta situación – le dijo él

- Si, se te nota – le dijo ella observándolo detenidamente – Pero sabes, háblale como a las mujeres nos gusta que nos hablen – Si es que puedes llegar a imaginártelo – Ya no es una niña… aunque tú te resistas a creerlo – le dijo mirándolo fijamente a los ojos

- Si sucede algo ¿me avisarás?

- Por supuesto- le contestó ella – después de todo, sigues siendo su guardián …

Accelerator observó detenidamente la casa y luego preguntó:

- ¿Dónde está? –

- Se fue a pasar unos días con Misaka Mikoto

- ¿Hablas en serio?

- Sí pasaran unos días juntas. Asistirán unos días a clases en ciudad academia. Estos días serán entretenidos, ya que habrán actividades deportivas y el festival de otoño. Ya es hora de que ella comience a participar de ese tipo de cosas, le hará bien estar con gente joven y normal…

- ¿Normal?

- Sabes a lo que me refiero…

- ¿Estás hablando en serio?

- Si, claro que sí … no te preocupes, después de todo, yo estaré vigilando eso…

- ¿Será seguro?

- Sí, ella va como una invitada mía…

- ¿Y eso me debe dar a mí alguna seguridad enana?

- Claro que sí idiota, soy tan insignificante, que nadie debe tomarse ni siquiera la molestia de dudar de mí…

- Bueno, si lo ves así puedes que tengas razón…

- Claro que la tengo, por eso no debes preocuparte, ella no corre peligro alguno... siendo pariente mío…

- ¿Puedo confiar en que me avisarás si algo pasa, verdad?

- Claro…

- Sensei…

- ¿Si Accel?

- Yo no te encuentro insignificante… - le dijo empujándola maliciosamente en forma cariñosa con sus poderes.

Sensei no pudo evitar sonreír al cerrar la puerta.

Luego de esa conversación, Accelerator comenzó a reflexionar sobre su comportamiento. Caminaba y veía cómo se trataba la gente "normal"

Definitivamente su manera de tratar a la gente no era la correcta, y lo sabía. Él era arrogante y frío. Se creía y se sabía siempre con la razón. Veía a todos como seres inferiores. Y claramente, lo eran. Todos, salvo un nivel cero que lo había vencido fácilmente. A él. Al esper más poderoso de toda ciudad academia.

Y ahora, una niña, había puesto toda su vida cuesta arriba. Y ahora, esa niña, ya no era más una niña. Incluso podría ser incluso hasta más poderosa que él. Además que esa niña lo estaba llevando casi hasta la locura en esos momentos.

Pasó una semana más analizando el comportamiento de las personas. Hasta vio las películas que Misaka veía con Sensei y que las hacía llorar juntas: "cursilerías sin duda", pero ahí entendió un poco a lo que se refería Sensei cuando le decía: "háblale cómo a las mujeres nos gusta que nos hablen" "Se sutil". – Conociéndose, estaba difícil.

Habían pasado un poco más de dos semanas de su separación, cuando Accelerator se encontró con las chicas paseando en el centro comercial. Claramente, él no se dejó ser visto.

Misaka y su original paseaban tranquilamente luego de salir de clases. Andaban junto a un gran número de estudiantes. Andaban muy alegres puesto que andaban haciendo los preparativos para el festival de la escuela.

- ¡Ohhh mira Mikoto!- ¡Este vestido es sensacional! – gritaba una de las niñas del curso - ¡Ideal para el baile!

- ¡Oh siiii! – contestaba la esper 5

- ¡Mira Chijaru! ¿Te gusta? – le preguntaba la misma a niña a Misaka (quien había optado por disfrazar su nombre y hacerse llamar Chijaru)

- Sí, estoy segura que a Mikoto le quedará espléndido! – contestaba Chijaru (Misaka) alegremente

- ¡Mira Chijaru! – ¡Esta tiara parece hecha para ti! – le dijo un apuesto y alto joven colocándole la corona con delicadeza en la cabeza a la chica.

Todas las chicas suspiraron enamoradas. Los demás chicos miraron molestos la escena. Misaka se sonrojó. Mikoto se rió alegre y por su lado Accelerator casi hizo explotar ciudad academia entera.

Accelerator los siguió durante toda la tarde y se pudo dar cuenta que ese joven no se despegaba de SU Misaka en ningún momento. Al parecer habían pasado una tarde muy agradable. Misaka reía alegre en todo momento.

Al día siguiente los siguió hasta el colegio y se repitió el mismo escenario. Risas, risas y más risas. Lo mismo a la salida. El disgusto del joven albino fue tal, que siguió al joven muchacho a su casa. Ahí pudo enterarse muchas cosas más de él.

Se llamaba Shaoru y tenía 17 años. Venía de una familia acomodada. Era un esper 3. Nada poderoso. Sin intenciones de mejorar ni avanzar de categoría ni nada. Era un joven alegre, risueño, que vivía sin grandes preocupaciones y su humor no era cambiante ni hostil. El claramente no vivía preocupado de espers, ángeles, de poderes, clones ni nada.

Ese joven estudiaba en ciudad academia. Era un esper. Tenía un poder demasiado mediocre para gusto de Accelerator, pero eso al joven, parecía no importarle. Pero si había algo que al joven albino realmente le enfurecía, era la forma en que él veía a Misaka. La veía como a una niña más, totalmente normal. Al parecer le gustaba bastante, y la trataba en forma bastante caballerosa y gentil.

Otra cosa que había podido averiguar, era que Misaka le había dado su número de celular, porque esa noche, habían estado hablando por teléfono y luego estuvieron hablando vía chat.

Accelerator se enfureció. Él había estado llamado ciento de veces a Misaka y le había dejado al menos 10 mensajes de voz a la niña y ella ni siquiera se había tomado el tiempo de responderlos. Necesitó de todo su autocontrol para no destruir todo a su paso ese día. Aunque debía reconocer que al menos un par de puentes y una que otra carretera no se salvaron.

Lo peor eran los mensajes. Él había dejado su corazón en esos mensajes. Él sabía que la niña había apagado su celular y no lo había vuelto a encender. Pero pensó que cuando lo hiciera, siquiera escucharía los mensajes que él le había dejado.

No pensó que lo encendería para estarse mensajeando con otro tipo, dejándolo él al olvido. Pensar así, lo dejo totalmente desolado.

Al llegar a su departamento, no pudo más con la rabia y la frustración. Estaba tan enojado como abatido. Tomó su celular y le escribió a Misaka pensando que aún podría encontrarla despierta.

Misaka aun se encontraba chateando por mensaje con su nuevo amigo. Ese día recién había decidido encender nuevamente su celular. Había visto que tenía cientos de llamadas perdidas de su guardián, pero no se había dado cuenta que tenía mensajes de voz guardados en el buzón…

Estaba despidiéndose de Shaoru, cuando ve que ingresa otro mensaje a su celular, solo que esta vez, no era del joven…

- ¿Cómo estás?- le preguntaba Accelerator

A Misaka se le borró de inmediato la sonrisa de la cara. No puedo evitar que el pecho se le encogiera de la angustia. Sabía que se avecinaba una buena discusión con el albino.

- Bien- le contestó la niña sentándose en la cama de improvisto

- Si, te vi ayer en el centro comercial- Me alegro que estés bien - le contestó

- Gracias - ¿Cómo estás tú? – le preguntó ella

Pasaron unos cuantos minutos y luego otro mensaje de Accelerator:

- No sé si los escuchaste, pero quiero pedirte perdón por todos los mensajes de voz que te dejé la otra vez... estaba muy mal cuando te fuiste… Fue muy duro para mí todo lo que me dijiste… sé que te parezco un idiota sin corazón, pero también tengo sentimientos … aunque no lo creas… pero me alegro que tú estés bien, en serio. Hazme el favor y bórralos.

- ¿Mensajes de voz?- se preguntó extrañada. Revisó su celular y efectivamente tenía 10 mensajes de voz. Tenía miedo de escucharlos. No quería volver atrás, pero tampoco podía dejar de escuchar lo que Accelerator le había dejado dicho, su curiosidad era demasiada en esos momentos.

Primer Mensaje: (el mismo día qué se fue): "¡No era necesario que me dejaras las cosas que te compré!- ¡eso fue un regalo y ni te imaginas lo que me costó encontrar tu talla!

- si, muy típico de él- pensó Misaka- creo que no podría esperar otro mensaje.

Segundo Mensaje: (el día que fue donde sensei) : "¡Ni creas que me tragué eso de que no estabas en la casa de esa Sensei enana, fumadora del demonio! ¡espero no les de cáncer con tanto humo!

- Ufffff, más típico de él – sonrió

Tercer Mensaje: "Aún no puedo creer todo lo que me dijiste" ¿en verdad piensas eso de mí?

Misaka se sentó en el borde de la cama sorprendida. El cambio repentino de su voz, la tristeza que emanaba, la conmovió….

Cuarto Mensaje: "Solo quería ayudarte Misaka, pero es mi maldita forma de ser, lo siento".

A Misaka se le nublaron los ojos de lágrimas

Quinto Mensaje: "Nunca te he visto como un clon, ni menos como una sister. Nunca, jamás he querido lastimarte…solo quería que te volvieras más fuerte…"

Sexto mensaje: "Tus palabras me torturan a cada segundo"… "Si querías lastimarme, lo hiciste" "Espero que al escuchar esto te haga feliz Misaka"

Séptimo Mensaje: escuchó un largo suspiro… "Esta casa está vacía sin ti" Y luego cortó la llamada.

Octavo mensaje: ¿Cuánto tiempo más vamos a estar así? ¿No me darás nunca la oportunidad de pedirte perdón y de decirte todo lo que tengo que decir? su voz temblaba ahogando un sollozo - ¡Necesito verte!

- Misaka no podía creerlo, esos mensajes provenían del corazón de Accelerator.

Noveno Mensaje: Hoy me di cuenta que lo mejor será alejarme y dejarte ir. Pretendo irme lejos, fuera del país. Por lo cual ya no te molestaré más. Te pido disculpas por no poder mantener mi promesa de siempre protegerte, pero si no puedo verte, no puedo protegerte - Su voz titubeó Touma, Index y la Biri Biri quedarán a cargo tuyo.

Décimo Mensaje: Adiós Mi Mocosa. Cuídate Mucho.

Misaka, rompió en llanto. No aguantaba el dolor en el pecho. Nunca, jamás pensó que Accelerator, le dejaría unos mensajes así. Jamás pensó que el joven albino, podría ser capaz de dejar su orgullo a un lado y abrir su corazón de esa manera. En ese momento, sabía que debía ir de inmediato al departamento de Accelerator, pero afuera corría una tormenta lo cual hacía imposible que saliera…

Misaka, tomó el celular y comenzó a llamarle. Alcanzó a sonar un par de veces, pero su llamada fue desviada al buzón de voz. Luego el teléfono le salía apagado. Accelerator, tenía el celular en sus manos, y al ver que era ella, decidió apagarlo. Ya había tomado una decisión y esa era alejarse de ella para siempre. Accelerator sabía que un chico con Shaoru era cien veces mejor que él para Misaka.

Misaka, con un llanto ahogado, le contestó por mensaje de texto…

- Disculpa, pero acabo de escuchar los mensajes. Me encantó escucharte hablar con el corazón. Te llamé de inmediato, pero al parecer decidiste no contestarme. Por favor, por lo que más quieras, no te vayas …. Estoy donde Sensei, quiero ir donde ti, pero afuera cae una feroz tormenta….

Al escuchar llorar a Misaka, Sensei corrió a verla. Misaka, le contó todo. Estaba desesperada por salir, pero Sensei se lo impidió.

- Tranquila, ningún vuelo saldrá con esta tormenta que hay afuera – le dijo sonriendo – mañana a primera hora podrás ir a buscarlo.

Y así fue. Apenas amaneció. Misaka salió corriendo al departamento de Accelerator, pero nadie contestó. Estuvo sentada afuera esperando durante mucho tiempo, pero su guardián no apareció. Llamó a su celular, pero nada.

Misaka no tuvo más remedio que irse. Hacía demasiado frío y estaba por congelarse. Estuvo caminando sin rumbo fijo por mucho tiempo totalmente desmoronada. Sentía un vació tremendo en el pecho. Se sentía tremendamente culpable por todo. Se sentía sumamente egoísta por pensar solo en ella y por haber tenido en cuenta los sentimientos de su guardián. Estaba claro que él siempre se había preocupado por ella. ella sabía que él la quería. Pero ella había solo pensado en ella y lo que ella sentía, nunca en él, y eso ahora la estaba torturando y en gran medida.

Estaba pensando en eso, cuando de pronto una voz masculina y bastante familiar la saludó:

- ¡Hola Chijaru!- ¿Qué haces a estas en la calle y con tanto frío? – a lo que la niña se da vuelta feliz pensando que ers Accelerator, pero para su frustración, era Shaoru

- ¡Shaoru eres tú! – le dijo ella claramente decepcionada

- Vaya, no te pongas tan feliz de verme- le dijo el joven algo triste

- Disculpa, es que estoy buscando a otra persona…

- ¿A quien? ¿Te puedo ayudar?

- No gracias – le dijo ella – La verdad, no sé si quiera si está en la ciudad – le respondió ella con un nudo en la garganta

- Buscas al joven de quien hablaba el otro día Mikoto ¿Verdad? – El insoportable …

- Eh Sí – le respondió Misaka sonriendo

Lo que no sabía la joven, era que Accelerator estaba ahí en esos momentos escuchando todo, el cual venía con unas bolsas del supermercado…

Shaoru tragó saliva y con miedo en su voz le preguntó:

- ¿Tienes algo con él?

- No- le respondió – Él era algo así como mi tutor a decir verdad. Hace tiempo que no lo veo. Al parecer se fue de viaje y no se despidió de mí- dijo ella un poco triste. Ambos chicos lo notaron.

- Me alegra saberlo – Digo que no tengas nada con él – rió.

Misaka sonrió algo melancólica.

- Chijaru, se que te parecerá repentino, pero no había podido preguntarte antes, porque siempre estás rodeada de gente… pero respecto al baile que se dará en ciudad academia ….

- ¿Si?

-¿Te gustaría ir conmigo?- le preguntaba él muy nervioso..

Ante esta pregunta Accelerator estuvo a punto de botar todo al suelo…

- ¿Al baile?

- Si será una fiesta de gala- Será muy entretenido – Todo el grupo va a ir le insistió

- No sé, no lo había pensado aún. Además nunca he ido a un baile y la verdad es que no sé bailar…

- No te preocupes por eso, yo te enseñaré. Pero la verdad es que estaría muy feliz de ir contigo…

- ¿En serio?- se sonrojó ella (Accelerator casi mata al joven al ver la reacción de ella). – La verdad es que quede de acompañar a Sensei e ir con ella ya que está encargada de algunos preparativos, pero si vas a ir de todas nos veremos allá ¿Verdad?- le contestó ella más animada y sonriente

- ¡Claro! ¿Pero serás mi pareja entonces? – le preguntó él

- ¡Si! – le respondió ella sonriendo algo tímida

- ¡Genial! – le respondió él

- ¿Qué vas a hacer ahora?- le preguntó él

- Volver a casa de Sensei- respondió ella melancólica recordando a su guardián.

- Vamos te acompaño- le dijo pasando un brazo por encima de los hombros a Misaka

Accelerator presenció esa escena totalmente horrorizado…