Perdón por la demora en actualizar… la salud no me acompaña… quiero vacaciones! Ojalá les guste este capítulo y comenten…

Apenas llegaron al departamento, Misaka cayó profundamente dormida. Solo alcanzó a decirle un sutil: -"Gracias" antes de entregarse a los brazos de Mofeo.

Accelerator, como pudo la acomodó en su cama. Ya que la niña había caído prácticamente inconsciente producto del cansancio. Le quitó los zapatos y la tapó con una manta para cubrirla lo justo y necesario.

Al cabo de unos minutos volvió a mirar como se encontraba. Pero la joven se encontraba sudando. Misaka no se había quitado el abrigo ni nada. Afuera hacía mucho frío, pero el departamento estaba abrigado. Accelerator estaba en manga de polera.

- Misaka despierta – Tienes que desabrigarte un poco – le dijo sonrojado e incómodo con la situación

Pero no tuvo respuesta alguna. Es más, la joven ni siquiera se inmutó.

- Misaka, pareces una momia durmiendo. Necesito que te quites el abrigo. Tu pelo llega a estar mojado de lo sudada que estás. – Pero nada, Misaka no reaccionaba.

Accelerator sabía que no la podía dejar así. Buscó dentro de sus cajones una polera que le quedaba larga y lentamente comenzó a desvestirla para colocársela como camisón. Estaba totalmente sonrojado y aturdido con la situación. Esperaba no ganarse un buen golpe por hacer eso y tener que comenzar a utilizar el dispositivo nuevamente.

Tenía miedo por la reacción de Misaka. Estaba intentando no mirar mucho. Pero cuando tuvo a Misaka en tan solo ropa interior, no pudo evitar admirar la hermosa figura que tenía en frente y lo bien formada que estaba para sus "16 años".

Sin querer, Accelerator echó a volar su imaginación y se dio cuenta por primera vez, de lo mucho que le gustaría que algo más pasara entre ellos dos. De todas formas ya eran una pareja, pero si algo no quería, era asustarla.

Antes que más pensamientos de esa envergadura siguieran atormentándolo, salió presuroso de la habitación y dejó dormir a Misaka el tiempo que necesitara.

Misaka durmió por varias horas, ante lo cual Accelerator se puso a cocinar lo que sería la única comida del día. Comenzó a preparar el plato preferido de la joven, a fin de que despertara contenta y olvidara lo sucedido.

Misaka despertó confundida. Al bajar de la cama se dio cuenta de lo que llevaba puesto. Esa ropa no era de ella. Claramente era una polera de él. Pero no recordaba habérsela puesto. Sus mejillas se sonrojaron a tal punto, que no se atrevía salir. Tenía que habérsela colocado él. Fue tanta la vergüenza que sintió, que se escondió entre las sábanas de la cama, sin querer salir por un buen rato. Ya que eso significaba que él la había visto en ropa interior, lo que la llenaba de miedo y vergüenza.

Al cabo de un rato, salió con su polera-camisón a encontrarse con su guardián, luego de tomar aire y calmarse. Accelerator la miró y se sonrojó tímidamente. (Misaka lo notó).

- ¿Tú me pusiste esta polera, verdad?- le preguntó absolutamente roja.

- Sí- le respondió él - Pero tranquila, no miré mucho- le dijo disculpándose rápidamente - Estabas demasiado abrigada y sudando. Traté de despertarte, pero no hubo caso. - Estaba más concentrado en lo que hacía que en mirarte, lo prometo – le dijo algo solemne – bueno, después de todo, no era del todo mentira – pensó para sí- nunca había cambiado de ropa a nadie y no quería despertarla a la fuerza y que Misaka le lanzara un ataque por pervertido.

Ambos se encontraban cohibidos y sonrojados. Misaka pensó que no era bueno continuar con el tema.

- ¡Qué bien huele lo que estás cocinado!- dijo ella con su mejor sonrisa y sus ojos brillantes.

- Hice tu plato preferido- le contestó él con una sonrisa de satisfacción. Está todo listo- dijo cortando el gas y destapando una olla para que el vapor saliera – Ve a lavarte las manos para que comamos de inmediato, tengo mucha hambre – le dijo el joven albino.

Misaka miró fijamente a su guardián y él la miró atento. Sabía que algo pasaba. Los ojos de Misaka se humedecieron rápidamente y pronto comenzaron a correr unas descontroladas lágrimas de esos bellos ojos. Misaka sin pensarlo dos veces, se lanzó a los brazos de Accelerator…

- Perdóname- sollozó Misaka – perdóname por no entender lo que antes que me decías … ahora lo entiendo, pero antes no..

Accelerator no entendía bien qué le pasaba. Estaba al borde de un colapso por verla así.

- Misaka, ¿Qué te pasa? ¿Por qué te pones así?

- Casi te matan por mi culpa… tú me lo advertiste, casi te pierdo, te pudieron haber matado por mi culpa… me pudieron haber herido a mí, a Shaoru… tú intentaste enseñarme y yo no quise aprender…. por favor, perdóname - sollozaba en su pecho en una forma muy desgarradora.

- No supe enseñarte bien… me dejé llevar. Te herí – No fue la forma correcta…

- ¿Por qué no me dijiste que te había lastimado? ¿Qué te habían colocado el dispositivo nuevamente por mi culpa?

- No lo necesitaba siempre. Fue culpa mía tomar uno descargado Misaka. Solo tenía que usarlo cuando en caso de peleas duras… además que no se había dado la oportunidad de hablar…

- Sentí tanto miedo hoy – le dijo abrazándolo más fuerte aún

- Me alegro – rió el joven – ella lo miró molesta – Ese es el mismo miedo que siento cada vez que no estás en esta casa Misaka – le dijo él serio mirándola a los ojos. Cada vez que te enojas conmigo y decides irte por tu cuenta y crees que ya no me necesitas, he vivido aterrado pensando en que algo malo te va a suceder. Si el miedo que sentiste hoy se asemeja en algo a lo que yo he sentido todas esas veces, me doy por pagado – le dijo mirándola fijamente a los ojos.

- Es horrible – dijo ella

- Sí, lo es – le dijo él besándola en la frete- Ya vamos a comer, cada vez se hace más tarde y tengo mucha hambre- No sigas llorando- No es necesario- le dijo él secándole las lágrimas con sus manos.

- Lo peor es que casi fallo. Si te hubiesen asesinado frente mío, no sé qué hubiera hecho…

- Pero no fallaste, es más, estuviste increíble – le dijo él admirado – No olvides que me devolviste mis poderes

- Pero estuve a punto de fallar- le dijo ella volviendo a llorar

- ¡Ya basta!- le gritó él molesto. - ¡Yo también casi fallé! - ¡Tomé un dispositivo descargado! ¡Basta Misaka! ¿Quieres? ¡No me gusta verte así! ¡Ya tranquilízate y comamos! ¡No estuve cocinando dos horas para que todo se desperdicie! - le gritó enojado, perdiendo totalmente la paciencia

- No te enojes conmigo, por favor- lo que la hizo sollozar más fuerte aún. Accelerator se rascó la cabeza frustrado pero la abrazó más fuerte.

- Ya mi mocosa, perdóname , no te quise gritar – le dijo suavemente – Ven, mírame – le pidió solo para comenzar a besarla con dulzura.

Con sus manos iba secando las lágrimas que rebeldes aún se escapaban de sus ojos. Con pasión iba poco a poco intensificando los besos. Sus lenguas se unieron en un juego maravilloso donde ya no había tregua. Los besos de Misaka sabían salados y a la vez dulces. Accelerator estaba perdiendo el control de sus actos. Con un brazo la abraza fuertemente contra sí, y su mano derecha, la tenía enredada entre los sedosos cabellos de la niña.

El joven recordaba la bella escena de hace una horas atrás y cómo había fantaseado en poder avanzar más allá con ella.

Verla en ropa interior, su linda figura, lo esbelta que era. Verla ahora con su polera, sus largas piernas. No puedo contenerse más y comenzó a recorrerla con sus manos… quería tocarla, sentir su piel… sus brazos, su cabello, su rostro. Misaka creía estar soñando. Estaba en éxtasis.

Accelerator tenía que detenerse o de lo contrario, la comida se perdería. Terminarían en su dormitorio y no quería apresurar nada.

- Te quiero mi pequeña mocosa- le dijo de repente a Misaka separándose de ella un tanto brusco.

- También te quiero- mi fastidioso guardián

- Ven, vamos a comer. Ve a lavarte las manos- le dijo señalando el baño - la comida se enfría. Misaka quería seguir siendo besada, pero ya habría tiempo para eso, era hora de comer…

Comieron en silencio pero felices. La comida estaba realmente deliciosa. De pronto Misaka se acordó de algo y saltó de la mesa.

- ¿Qué pasa?- preguntó sobresaltado Accelerator.

- ¡Sensei debe estar asustada de muerte! … y… Shaor… Shaoru… también…

- La Sensei enana ya sabe que estamos bien y aquí… y el pequeño entrometido también… los llamé a ambos mientras dormías - le dijo enojado de nuevo

- ¿Y ahora por qué te enojaste? - le preguntó Misaka notando el cambio de humor de él.

- Vi los mensajes que te estuviste mandando con ese mocoso y todas las llamadas. Te aviso que no permitiré que lo sigas viendo bajo ningún punto- ¿Escuchaste? - su voz sonaba amenazadora-

- No me puedes culpar de querer salir con chicos de mi edad y gente normal- le dijo ella

- ¿De tu edad? - ¡Ja! ¿Normal? ¿Me estás diciendo que yo soy anormal? le preguntó el soltando una carcajada

- ¡Pues sí!- desde todos los puntos de vista eres totalmente anormal-

- ¿Y tú te crees normal? – le preguntó Accelerator soltando otra carcajada. Se veía tan bien riendo de esa forma, que Misaka estaba feliz de poder hacerlo reír así.

- Más que tú – le dijo ella

- No sea fresca srta clon supervolucionado esper 6 – le dijo él burlándose

- Ohhhhh- le respondió Misaka colocando cara de enfado, provocando que saltara sobre él aplastándolo…

El volvió a besarla.

- ¿Quieres ir a bañarte?- le dio él - ¿Que tal un baño de tina?

- ¿Juntos?- le preguntó ella- Ambos se sonrojaron

- La verdad, pensé en prepararte el baño para ti sola. Pero ya que estás así de lanzada, y si quieres urgente mi compañía, no me haré de rogar- sonrió maliciosamente

Misaka se sonrojó a más no poder

- ¡Ohhhh! ¿Qué estaba pensando? – pensó sonrojada - ¡No! – susurró

- Ridícula, ¡Claro que juntos! -rió él al ver la cara de vergüenza que tenía - Misaka no tienes que sentir vergüenza de mí – le dijo él yendo a preparar el baño.

Cuando el baño estuvo listo, Accelerator le dio el tiempo necesario a Misaka para que se sintiera cómoda y lo dejara entrar.

Cuando, por fin le permitió la entrada, Misaka se encontraba dentro de la bañera, tapada con toda la espuma posible y su cabello se encontraba tomado en un bello tomate con un palillo chino.

Accelerator, entro con una toalla amarrada a la cintura y no se la sacó hasta que estuvo dentro del agua.

- ¿Qué era eso de no sentir vergüenza del otro?- le reprendió Misaka. Accelerator se sonrojó.

- Bueno, cuando te vi tapada hasta el cuello con espuma, pensé que era lo correcto.

Ese comentario, hizo que Misaka se sonrojara y molestara un poco. Pero después de todo, era verdad.

- Ya ven para acá- le dijo él tiernamente y suavemente comenzó a besar a Misaka. Al principio ella se encontraba algo tensa, pero a medida que pasaban los minutos, ella se iba relajando en manos de su amado.

- Tranquila Misaka, no haré nada que no quieras. Todo será cuando tú estés lista. Yo solo quiero estar contigo en todo momento, tocarte, besarte, sentirte. - Ven, vamos, gira, que quiero limpiar tu espalda- le dijo mientras introducía sensualmente su lengua en su boca.

Ella, en un acto de valentía total, se paró completamente y giró mostrándose completamente desnuda frente a él, luego se colocó, de espalda a él, tal como su guardián se lo estaba pidiendo…

Accelerator, totalmente sorprendido, comenzó a pasarle la esponja con un delicioso jabón en su espalda. Luego por sus brazos, cuello.. comenzó a besarle detrás de la oreja, el cuello, todo…

Mientras besaba su cuello, comenzó a pasar la esponja por sus pechos. Accelerator esta fuera de sí. No se imaginó nunca lo que sería la intimidad con la mujer amada. Eso no lo había ni pensado un año atrás.

Misaka estaba sumergida en un mar de sensaciones. Su respiración estaba agitada. Le encantaba sentir la respiración agitada de su guardián y sentir su excitación por ella. Accelerator la recorría por completo. Dejó una mano en sus senos y con la otra, pasaba la esponja por su estómago. Misaka se sobresaltó cuando su guardián llegó a su entrepierna. Accelerator pensó que quizás no era buen idea continuar ahí y se detuvo. Comenzando a buscar otros lugares, pero Misaka en otro acto temerario, quitó la esponja de la mano de su amado, le hecho un poco de jabón y puso nuevamente la mano de él donde había dejado el trabajo inconcluso. Al poner su mano ahí ambos comenzaron a jadear en forma casi instantánea. La excitación fue inmediata. Misaka nunca se había masturbado así misma, pero que se lo hiciera él, era fantástico. Se llegaba a contorsionar del placer. Accelerator con una mano la tocaba en sus genitales y con la otra la apretaba fuertemente sus senos. Más todos los besos que le proporcionaba en su cuello y en el lóbulo de su oreja derecha. No quería que eso acabase. Era demasiado erótico. Sensual. Más que podía sentir lo excitado que estaba él. Su miembro estaba totalmente erecto, podía sentirlo.

- ¿Te gusta? – le preguntó él

- Sí- respondió ella en un susurro

- Cuando lo sientas venir, déjalo salir, no lo reprimas- le dijo él refiriéndose al orgasmo -Si quieres gritar hazlo, nada me hará sentir más placer que eso…

El la siguió rozando y acariciando, y cuando la respiración de Misaka se fue acrecentando, aumentó las caricias y un poco la intensidad. Misaka sentía un calor increíble y como una energía se quería liberar por entre medio de sus piernas. Comenzó a jadear más fuerte hasta que explotó y soltó un gritó de placer que la dejó extenuada por unos momentos.

Accelerator siguió besándola deliciosamente, hasta que Misaka ya más repuesta, se dio vuelta nuevamente, y posó sus pechos en el cuerpo de él. Comenzó a besarle suavemente los labios y suavemente tomó la esponja; ahora era su turno…

Lo que no sabía Accelerator era cuando iba a durar, ya estaba demasiado excitado, desde hace muchas horas. Desde que le había puesto la polera a decir verdad. Y después de lo recién vivido, estaba que se corría. Misaka se guiaría por sus gestos y jadeos. Misaka buscó su pene bajo el agua y lo tocó. Accelerator abrió los ojos bruscamente y luego los cerró al notar el suave masaje que esas hermosas manos le estaban propiciando. Accelerator se acercó cómo pudo para besarla nuevamente, mientras ese masaje continuaba cada vez más rápido y más firme, más violento mientras la besaba. Misaka introdujo su lengua con fiereza a la boca de Accelerator y ese fue el clímax para él:

- Ahhhhhh Misakaaaaaaa- dijo jadeando y contorsionándose

- ¡Qué increíble ha sido esto! ¡Mejor de lo que pensé algún día!- dijo Misaka

- ¡Si y esto es solo el comienzo! - le dijo él a ella secando sus hombros.

Aún cuando no era tan tarde, había sido un día extenuante. Ambos estaban cansados y querían ir a dormir. Se besaron un rato más y luego cayeron profundamente dormidos.

Horas después, ya muy entrada la noche, Accelerator despertó. Se levantó con cuidado y desde el marco de la puerta, se puso a observar a quien había sido su protegida y pequeña niña hasta hace un tiempo atrás.

Su pequeña a quien había llegado a querer y a cuidar como a una hermana. La cual se había convertido para todos los efectos en su amante. Ese era solo el principio, de lo que podría ser una vida muy feliz juntos, pero en su fuero más interno, Accelerator, sentía terror. Estaba realmente aterrorizado por lo que sentía.

Fue a la cocina en busca de un vaso de agua. Necesitaba pensar. Como no quería moleta a Misaka, fue a refugiarse al dormitorio de la niña. Donde abrió las cortinas y se quedó mirando el espectáculo que la naturaleza le regalaba.

- Vaya- Nieve, con razón hacía tanto frío – comentó apoyándose en el marco de la ventana mirando sin ver cómo caí la nieve en forma de tormenta.

Accelerator, recordaba y miraba hacia atrás y se dio cuenta de lo vacía y triste que había sido su vida. Siempre solo. Tratando de ser el más fuerte, odiando y destruyendo todo a su paso.

Esperaba y deseaba ser capaz de poder mantener esto que hoy estaba empezando y formando con Misaka pero no se sentía capaz.

Se sentó en la cama y comenzó a recordar a sus padres. Recordó el momento exacto cuando accidentalmente los atacó. Recordó las cara de terror con que ellos lo habían mirado. Él había corrido hacía ellos para disculparse, que no lo había hecho de adrede, que había sido un accidente, pero su padre le gritó que se alejara de ellos, que no se acercara, puesto había herido a su madre gravemente. Recordaba cómo sangraba. La desesperación de su padre. El dolor de su madre.

Luego recordó el día que quedó bajo la tutela de los investigadores de ciudad academia. Después cuando le informaron del accidente. Todo lo que había querido, lo había dañado, destruido ¿Sería capaz de poder mantener esto con Misaka y no destruirlo también? ¿Qué pasaría si a ella le pasaba algo? ¿O si ella lo dejaba? Estaba aterrado. No sabía como lidiar con todas esas emociones que tenía atoradas en su pecho. Sentía tal angustia en esos momentos, que no se dio ni cuenta, cuando se percató que estaba llorando.

Misaka al no sentirlo a su lado, se levantó a buscarlo. Su asombro fue grande cuando lo encontró en ese estado. Accelerator se tapaba la boca con una mano a fin de no emitir sonido alguno que fuera capaz de despertar a la pequeña.

Ante esto, la joven lo abrazó por la espalda y sin preguntarle nada, se quedó ahí, mientras él se dejaba abrazar por ella.

- Tranquilo- le dijo Misaka – tranquilo...

- Misaka- le dijo él de pronto tomándola por asalto (al verla nuevamente en su lindo pijama) colocándose sobre ella. Las lágrimas seguían corriendo por su cara.

El comenzó a besarla con fuerza, con pasión. Este estaba lejos de ser el hombre romántico y sensual con el cual había estado hace unas horas atrás. Este era el hombre rudo y temerario de siempre.

De un tirón, rompió la parte de arriba del pijama que llevaba Misaka, y rápidamente sacó la parte de abajo así como su ropa interior. La tomó en brazos y la llevó a su pieza, donde la puso bruscamente en su cama y nuevamente se colocó encima de ella.

Comenzó a besarla con lujuria. Estaba fuera de sí. Sus manos la recorrían con desesperación. Le acariciaba, besaba y mordía sus senos Misaka estaba impresionada por el cambio de actitud que había tenido, pero si lo pensaba bien, ya estaba acostumbrada a esos cambios de humor que tenía Accelerator siempre.

Misaka estaba excitada pero a la vez asustada. Sabía que lo que venía le iba a doler y Accelerator no estaba en actitud de tomárselo con calma. Al contrario. Sus ojos estaban totalmente desorbitados, fuera de sí.

No sabía que era lo que le había pasado minutos antes, pero no era tan difícil adivinar. En su cara se veía desesperación, necesidad, amor, todo a la vez.

Luego, él sin decir nada, y separó rápidamente las piernas de Misaka y penetró en ella sin vacilar. Misaka soltó un gritó de dolor que la dejó aturdida. Comenzó a llorar aferrada a su hombro y abrazada a él. Accelerator comenzó a besarla fogosamente en los labios.

- Lo peor ya pasó – le dijo moviéndose lentamente.

El ahogó sus sollozos con besos, pero no iba a detenerse. Estaba fuera de sí. Levantó ambos brazos de su novia y tomó de sus manos y las apretó fuerte con las suyas mientas la seguía penetrando con mayor cuidado.

Misaka no dejaba de verlo a sus ojos, veía sus gestos, su placer, su necesidad, su angustia. Su dolor no era nada al lado de verlo a él así. Estaba sumamente sudado, su pelo goteaba. Gemía y se retorcía de placer. De repente caían otras lágrimas.

- ¡Dios, qué intenso es este hombre! – pensó Misaka

Luego la penetró algunas veces más y acabó. Si bien para Misaka la experiencia había sido dolorosa, sentía que había conocido una nueva faceta de su guardián.

Accelerator se recostó a su lado, dándole la espalda avergonzado por haberse comportado así. Sabía que lo había arruinado todo.

- Perdóname, no debería haber hecho esto así. No quería que tu primera resultara un desastre - Al final, siempre arruino todo…

- ¿Así cómo?- le pregunta extrañada

- No te burles de mí- dijo levantándose un poco, apoyándose sobre sus codos, secándose unas gotas de sudor

Misaka estaba atesorando todo esto en su corazón. Ella siempre había conocido al Accelerator rudo, altanero y déspota. Estaba relativamente acostumbrada a estos cambios en él.

Lo bueno era que para el joven albino, el enamorarse, le había hecho darse cuenta de muchas cosas, y por eso era una tormenta de emociones internas y eso era gracias a ella y por eso ella estaba inmensamente feliz….

- No has arruinado nada- le dijo ella - Sólo quiero saber porqué estás así, por qué estabas llorando cuando entré a la habitación…

- No, no quiero hablar ahora, basta por hoy- le dijo molesto

Misaka se sorprendió.

- Pero Accelerator, quiero saber qué te sucede ¿Porque estás así?

- ¡Ahora no ya te dije! ¿Quieres?- le gritó molesto.

A Misaka se le llenaron los ojos de lágrimas. Podía entender muchas cosas. Y le podía perdonar que no se hubiera comportado ni romántico ni nada en su primera vez juntos, pero que la viniera a gritonear más encima, eso no. Ella estaba sumamente adolorida en esos minutos. Tenía que ir al baño urgentemente. Ella esperaba que él siquiera le preguntara cómo se sentía o la abrazara. No que le gritara.

Con una gran tristeza, se paró como pudo y fue encerró en el baño por un rato. Luego, se fue a acostar a su antigua habitación y cerró la puerta con pestillo.

Accelerator se sentó furioso en la cama y tiró de las sábanas y frazadas hacia un lado. Grande fue su sorpresa cuando pudo ver la sangre de Misaka que había quedado en ellas, cuando se había llevado su virginidad.

- En verdad soy un maldito e inconsecuente. Tengo miedo a no poder mantener esto, y soy yo el que lo destruye – pensó - Soy yo el que está hecho un desastre y ella toda firme soportando mis estupideces. Se paró, cambió rápidamente las sábanas y las echó en la lavadora.

Luego fue a buscar a Misaka. Siendo el segundo esper más fuerte, una cerradura no sería problemas, pero cómo no quería echar la puerta abajo, utilizó sus poderes suavemente para abrir la puerta.

Misaka se había puesto uno de los vestidos que él le había regalado hace un tiempo atrás y se percató que se había quedado dormida. Había estado llorando, pero ya estaba durmiendo producto de agotador día que había tenido en gran parte por su culpa. Si alguien había tenido un día agotador, esa sin duda, había sido ella.

La tomó con cuidado en brazos y la llevó a su pieza. La recostó cómodamente a su lado, luego la tapó y se acurrucó muy cerca de ella, abrazándola con cariño.

- Me encanta tu olor- le susurró ella a él

- Y a mí el tuyo- le respondió él. - Perdóname por todo. – Por cómo te hablé, por cómo te traté… por todo lo que no hice bien….- Yo no suelo hablar de mis sentimientos y …estoy …. - no continuó hablando

- Te amo- le dijo ella

- Lo sé, no me lo merezco, pero lo sé, yo también te amo – le dijo él besándola

- Lo sé, pero que conste que yo sí me lo merezco- le respondió ella sin abrir sus ojos y esbozando una gran sonrisa

- Si, te lo mereces – le dijo él besándola en la frente

- Me encantó esto- le dijo ella - En verdad…

- No te entiendo – le dijo él

- Yo tampoco – Pero piensa que yo también estoy sola, yo también te tengo solo a ti … y ver que también me necesitas de esa manera, me hace sumamente feliz Accel – le dijo ella sin atreverse a abrir los ojos.

A Accelerator se le llenaron los ojos de lágrimas nuevamente. Él no había visto así las cosas.

- Ya duérmete mocosa – le dijo acostándose a su lado abrazándola con cariño

- Si, buenas noches- le dijo ella.