A los 4 meses de la partida de Accelerator, a Misaka se le dio una gran oportunidad en ciudad academia. Varios de los profesores habían caído enfermos producto de una fuerte gripe, lo que provocó una escasez de reemplazantes para todas las clases. Sensei recomendó que Misaka podría reemplazar a algunos y cubrir algunos turnos, idea que al director no le molestó, puesto que (además de saber quien realmente era) la venía observando desde sus inicios, y veía lo a gusto que se sentían tantos los alumnos como los profesores con ella.

Cómo Misaka le gustaban más las clases prácticas, tomó las clases con los alumnos que tenían habilidades como espers y se le indicó el programa que debía seguir.

Cuando Misaka entró en la sala de clases, los alumnos se pusieron muy felices al verla. Era la "profesora de reemplazo" favorita.

Misaka que ya conocía las habilidades de cada uno de los alumnos de ese y casi todos los cursos, puso en práctica el programa y sus habilidades en lograr sacar el máximo potencial de cada uno.

Como las habilidades provenían de distintos orígenes, no podía enseñarles a todos de la misma manera, ya que cada uno debía aprender respecto a su propia habilidad, pero sí había cosas que debían aprender también en conjunto, como la colaboración entre ellos y el trabajo en equipo.

El director miraba con asombro las habilidades de Misaka. Fue tanta su aceptación, que decidió finalmente, asignarle un curso como profesora titular.

Los alumnos favorecidos, no lo podían creer cuando ella asumió en forma definitiva el curso. Se sentían felices de poder tenerla como su profesora titular. Los aplausos y las sonrisas no se les escaparon al director ni a Misaka, ya que si bien ella era muy agradable como profesora, de todas maneras era exigente y estricta en cuánto a resultados se debían. No permitía que alguien vagara en sus clases.

Los demás profesores estaban contentos también, Misaka se había ganado el cariño de todos los profesores, su sonrisa angelical, y esos hermosos ojos cafés, los había maravillados a todos. Pero así como todos podían ver lo hermosa que era, para nadie le era indiferente, la pena y nostalgia que solía demostrar en algunas oportunidades. Algunos solían comentar que sus ojos, parecían haber perdido su brillo. Obviamente, nadie se atrevía a preguntarle nada. Solo intentaban hacerla sentir a gusto y aceptada.

(***)

- ¡Ahora comienza lo entretenido!- había dicho Misaka en una de sus clases. - Ahora quiero ver que han aprendido, por lo tanto, necesito que hagan una fila y cada uno lance su mayor ataque hacia mí…

Si bien los alumnos, sabían que ella era su profesora, y que tenía grandes poderes, nadie podía magnificar cuánto poder en realidad tenía ella y al recibir esa instrucción, ninguno de sus alumnos de atrevió a ponerse a la fila.

- ¿Vamos qué les pasa?- les preguntó ella atónita, al ver que nadie acató su instrucción

- Profesora ¿Por qué no mejor uno contra uno? … entre nosotros…

- ¿Cómo?- preguntó ella- ¿No entendieron?- necesito que lancen su ataque contra mí para poder medir sus poderes

- Profesora, por favor no nos pida eso, nadie quiere atacarla, no la queremos lastimar- dijo uno de sus alumnos mientras los demás asentían.

Misaka sonrió entre conmovida y entretenida. -Aún cuando no le gustaba para nada esa respuesta (ya que no la estaban obedeciendo) era fundamental que ella recibiera los ataques para poder medirlos.

- Gracias por la preocupación, pero en verdad ninguno de ustedes podrá dañarme ni herirme, así que en verdad, no se preocupen….

- Profesora, Sensei, en serio, no nos pida eso- respondió otro de sus alumnos

Misaka se complicó. Esto no estaba bien.

- Si no me quieren atacar, yo los atacaré a ustedes… y si no se defienden, los evaluaré con un 1.0 a todos - les respondió molesta

- Entonces evalúenos de inmediato con un 1.0 Sensei- Si nos ataca, nadie responderá al ataque- le contestaron varios - No podríamos atacarla, es nuestra Sensei favorita en el mundo, no queremos herirla…

- ¿Pero por qué?- le preguntó Misaka sorprendida - Si no podrán dañarme se los aseguro

Al ver el silencio entre sus alumnos, Misaka se enojó y les exigió que le respondieran.

- Porque no queremos herirla Sensei -Nosotros queremos verla feliz. No nos atrevemos a levantar una mano en contra suya - le contestó una de sus alumnas con los ojos llenos de lágrimas. - No queremos ofenderla ni mucho menos… menos atacarla. Sabemos que algo le pasa, usted está triste por algo… nosotros queremos ser su felicidad… - sollozó

Eso si que era un problema. No se esperaba esa respuesta. Su tristeza había conmovido a sus alumnos, ella pensaba que había pasado desapercibida, pero no…

- ¿Y qué les hace pensar que estoy triste?- les preguntó ella conmocionada

- Sus ojos la delatan, no tienen ese brillo que deberían tener- Sensei por favor no se moleste con nosotros, pero no nos pida atacarla…

- OK- dijo completamente rendida- La clase será uno contra uno y ahí veremos cómo seguimos.

Al terminar esa clase, Misaka se fue muy triste a casa de Sensei. Sus alumnos habían notado su tristeza y peor aún, sentían lástima por ella, tanta que no querían atacarla. Eso era un problema, puesto que ella, necesitaba medir sus poderes y poder ir analizando los avances individuales de cada uno.

Cuando llegó Sensei, Misaka conversó el tema con ella, y la pequeña maestra le dio una posible solución. Misaka faltaría a la próxima clase, declarándose enferma, y ella se presentaría a la próxima, con un "disfraz" que les haría pensar a sus alumnos que ella había llegado a reemplazar a Misaka durante un periodo. La idea le sonó divertida a la chica, pero el disfraz tendría que ser bueno, sino la descubrirían de inmediato.

Ese fin de semana, se pusieron manos a la obra. Compraron una peluca de pelo negro corto, y como el cambio debía ser drástico, la vestimenta también lo tendría que ser. Compraron una mini de cuero, botas altas de color negro y una polera tipo peto blanco con rosado, no muy revelador, qué solo dejaba ver su ombligo. El broche de oro lo vinieron a colocar los lentes de contactos color verde así como unos lentes ópticos de marco negro. Al mirarse al espejo, Misaka no se pudo reconocer, era definitivamente, otra persona….

(*******)

Y así hicieron, Misaka se reportó enferma al día siguiente y a la próxima clase, llegó vestida con su "disfraz"

- ¿Sigue enferma nuestra Sensei?- preguntaba una de sus alumnas a Misaka disfrazada

- Si- respondió Misaka

- Ohhh ¿Y qué le pasó?

- Al parecer, contrajo un resfrío. Estará fuera varios días, pero la verdad, no estoy tan segura de que vuelva- les dijo ella

- ¿Por quéééé?- gritaron a coro varios de sus alumnos

- El director se entero de que ustedes no quisieron seguir sus indicaciones y se molestó. Si una profesora no tiene carácter como para controlar a un curso… mejor que no se las dé de profesora.

- ¡Eso no es cierto!- le gritó una de sus alumnas

- ¡No me grites mocosa!- le respondió Misaka enojada percatándose de la palabra que había usado… "mocosa" – algo se remeció dentro de ella.

Todos quedaron callados. Definitivamente ella era muy distinta a su Sensei. No les estaba gustando para nada el cambio.

- Bueno, según el programa que ella dejó anotado, tenían que realizar un ataque directo al profesor para poder medir las fuerzas de cada uno. Bien, continuaremos con su programa. Para el que quiera desobedecerme, les indico que parten todos con un 1.0 de nota. Solo aquellos que se esfuercen y superen, podrán ir subiendo parcialmente aquella nota, a medida que yo vaya notando el incremento de sus poderes…

- ¿Entonces damos por hecho que ella no volverá?- preguntó una de sus alumnas al borde del llanto….

- No lo sé. Veré qué tan bien ha hecho ella las cosas, y si ustedes resultan ser unos inútiles, recomendaré que la retiren de este curso.

Los alumnos no cabían en sí. Ellos no querían que su actitud hubiera afectado el trabajo de su profesora favorita.

- No se preocupe Sensei- le dijo Maoko (una de sus alumnas)- ella nos ha enseñado bien estos meses, ya lo verá

- Bien ¿Quien primero entonces?- preguntó ella poniendo posición de ataque

- Yo- dijo Masumo- quien era uno de los más fuertes de la clase- debía defender el honor de su querida Sensei

- Ok- tu nombre y categoría niño

- Masumo, aspiro a esper nivel 4 …

- Ok, ahora quiero que me ataques con toda tu fuerza- le dijo Misaka

Masumo recurrió a todo su poder, pero ella lo bloqueó de inmediato, mirándose las uñas a modo de burla.

- ¿Eso es todo lo que puedes hacer?- le preguntó burlona.

Masumo volvió a lanzar otro ataque, el cual también fue bloqueado por ella de inmediato.

- Sigues con el 1, el siguiente- gritó ella

Y así fueron pasando todos los alumnos hasta que se dieron cuenta que ella había logrado bloquearlos a todos y no habían logrado ni siquiera tocarle un pelo.

- Sumamente decepcionante esta clase. Pensé que estaban mejor entrenados, pero veo que no. En verdad tendrán que esforzarse mucho para la próxima clase. Les aviso que informaré de esto al director para que él tome cartas en el asunto, parece que la Sensei titular, no estaba haciendo bien las cosas…

Todos quedaron sumamente molestos y tristes. En masa, fueron a hablar con el director y él (que por supuesto estaba al tanto de todo) les dijo que efectivamente la profesora le había dado su reporte y que tendría que evaluar a Misaka cuando ella volviera.

Las próximas clases, fueron igual de duras y frustrantes. Ella repetía una y otras vez las mismas frases: "recuerden lo básico" "no razonen sus poderes" "cuando ataquen no utilicen siempre el mismo ataque" "varíen la forma, el ángulo, la intensidad" y "nunca se olviden que, a veces, entre varios, es más fácil derribar a un oponente"

Ya habían transcurrido dos semanas y los alumnos estaban empezando a rendirse. Misaka, comprendió la situación, y les dijo:

- Niños, veo que en estas semanas han avanzado bastante. Les voy a dar una oportunidad… Si mañana logran derribarme, yo me retiro y le devuelvo el curso a su Sensei

-¿Quéeee?- exclamaron todos -¿En serio?

- Sí- les dijo- Basta que logren tocarme para que me de por derrotada… quedan libres a partir de ahora… planeen cuál será su mejor estrategia para lograrlo. ¡Nos vemos mañana!

-¿Alguna regla en particular?- preguntó Masumo ansioso

- Nada en particular. Solo deben utilizar sus poderes. Si logran tocarme, estoy fuera -dijo ella sonriendo y se retiró.

Los alumnos se quedaron reunidos todo ese día organizando cómo poder enfrentarla, hasta que llegaron a una conclusión.

Esa noche, Sensei estaba muy entretenida cenando junto a Misaka. Esto de la falsa maestra, era muy entretenido de escuchar. Sobre todo por la reacción de los alumnos.

- ¿Y qué harás mañana? ¿Los dejarás vencerte? - le preguntaba Sensei intrigada

- No- le respondió ella determinada

- ¿Cómo que no?- ¿Y entonces que harás?

- Si no logro que los alumnos me obedezcan, es que no sirvo como Sensei. Por muy bien que les caiga o por el cariño que me tiene, no pueden no obedecerme. Sino consiguen derrotarme, renunciaré…

- Misaka nooo, tú eres muy hábil, en serio, todos lo ven – le dijo Sensei sorprendida

- Si, pero necesito que ellos me obedezcan ante todo… tus alumnos no suelen contradecirte… - le dijo la chica mirando a Sensei con algo de envidia.

- Si te entiendo. Bien, veamos qué pasa mañana… sino ya pensaremos en algo…

Esa noche, Misaka cayó con insomnio. No sabía qué haría de aquí en adelante si renunciaba a ciudad academia. Había descubierto que le encantaba enseñar y se hallaba feliz cuando estaba allá. Estaba cayendo en una profunda angustia, cuando apareció Miguel en su habitación.

- ¿Por qué la duda en tus capacidades?- le preguntó él iluminando la habitación

- Ya dudo de todo últimamente- le contestó ella con una sonrisa triste

- No dudes de ti… y no dudes tanto de tus alumnos. - Dales crédito… no sabes lo que uno es capaz de lograr cuando realmente quiere algo….

- ¿No los vas a ayudar? ¿Verdad?- le preguntó media molesta

- No puedo intervenir y lo sabes. Además que jamás lo haría- le dijo el molesto

- Está bien, no te enojes – le dijo ella relajándose- Lo único que me falta es a un ultra súper mega poderoso Arcángel molesto conmigo.

- Jajaja- rió él - Me encantaría que abandonaras la tierra y te fueras con nosotros

- ¿Qué?- le preguntó ella sorprendida

- Pero aún no puedes- dijo moviendo la cabeza hacia un lado y frunciendo el ceño. -Tienes que afrontar lo que viene. Suerte mi querida Mikaela y recuerda, si me necesitas, llámame, vendré de inmediato y haré lo que me pidas – le dijo con la mirada más seria que Misaka le haya visto hasta ese día.

- Gracias- le dijo Misaka mientras el Arcangel abandonaba la casa de Sensei haciendo brillar todo a su alrededor, saliendo como una flecha disparada hacia el cielo.

- ¡Maldito Miguel, estabas con mi esposa!- exclamó Accelerator enojado mientras caminaba apenas hacia la casa de Sensei, estaba próximo a desmayarse. Realizó un último esfuerzo y alcanzó a tocar el timbre. Acto seguido, cayó al suelo y perdió la conciencia.

Sensei fue a ver quien tocaba, pero no vio a nadie. De pronto tuvo una extraña sensación y decidió abrir la puerta, hasta que finalmente vio quien estaba tirado en el suelo….

- ¡Misakaaaaaaa ven urgente! ¡No vas a creer esto!- gritó desesperada.