***Aquí les dejo un nuevo capítulo… ya casi voy llegando hasta el final… queda muy poquito… quizás parezca una vuelta innecesaria esto que está ocurriendo, pero créanme que todo tiene un propósito y un fin… espero que aun sigan leyendo esta historia y me acompañen hasta el final. Ha sido un largo recorrido. Dos capítulo más y esto se acaba***
Misaka miraba a Accelerator tirado en el suelo y no podía creer lo que veía. Estaba en estado de shock….
- ¡Vamos, ayúdame a entrarlo!- le gritó Sensei - ¡está sangrando, está herido!- le gritó ella
Misaka no reaccionaba. Sensei tuvo que golpearla para que despertara de su ensoñación. Como pudieron lograron entrarlo a la casa. Ahí Misaka pudo examinarlo y percatarse que estaba muy mal herido. Le llamó la atención de que hubieran tantos tipos de heridas: unas antiguas, otras no tanto y algunas nuevas. Pero sin dudas, había una que le preocupaba mayormente. Estaba ferozmente herido al costado derecho, la cual le había hecho perder mucha sangre…
- Ayúdalo Misaka- ¿qué esperas?- le gritó sensei
- ¿Ayudarlo?- preguntó ella en voz alta
- ¡Si, es tu esposo! ¡Tienes que ayudarlo!- le gritó desesperada al ver como la sangre seguía emanando del cuerpo de Accelerator
- Ya han pasado 6 meses desde… desde que él …
- ¡No importa!- gritó Sensei media histérica - ¡Usa tus poderes y ayúdalo!- gritó con lágrimas en los ojos- ¡Está por morir! ¡puede morir! … ¡Ha perdido demasiada sangre!- sollozó
- ¿Morir? … no… eso no… no puede morir- comentó ella para sí misma. Dicho esto, colocó de inmediato sus manos en él y sus ojos volvieron a tomar ese calipso radiante.
- Listo- dijo ella - Ahora lo mejor, será llevarlo a su departamento…
- Sí- dijo Sensei ya más tranquila. Tomaron el vehículo de Sensei y lo llevaron a su casa. La pequeña maestra, había tomado casi toda la comida preparada que había en su casa, para que Accelerator la pudiera comer cuando despertara.
- ¿Te vas a quedar con él?- le preguntó Sensei
- No- le dijo ella
- Pero Misaka…. Él….es….
- No- le respondió ella enojada - Él estará bien, Ya no corre ningún peligro… además que mañana tengo un día importante en la escuela.
- Misaka- le dijo Sensei – yo sé todo lo que has sufrido, más que nadie… y lo sabes… pero no creo que debas dejarlo solo- le dijo ella al borde del llanto.
Misaka la miró resentida, pero en el fondo de su corazón, sabía que su amiga tenía razón.
- Esta bien. Pasaré la noche aquí y lo cuidaré hasta que amanezca – Llegaré temprano a tu casa a fin de que podamos irnos juntas a la escuela- le dijo más serena.
- Sí- le dijo Sensei más tranquila- Eso es lo correcto amiga…. Y diciendo esto, la pequeña Sensei se retiró.
Misaka no podía creer que estaba nuevamente en ese departamento y que Accelerator había regresado. Luego de 6 meses, él había vuelto. ¿A qué? No sabía. Quizás venía para que lo salvara, para que lo curara de sus heridas por medio de sus poderes… y quién sabe, quizás luego se iría de nuevo…
De ser así, ella le dejaría bien en claro cuando despertara, que esta sería la última vez que lo ayudaría.
Misaka sonrió con angustia al pensar así. Ella sabía que nunca podría hacer algo así… ella siempre lo ayudaría. Mal que mal estaba viva, exclusivamente gracias a él. Accelerator la había salvado incontables veces y de muchas maneras.
Misaka lo había acostado en su cama y ella se había sentado en una silla frente a él, velando su sueño.
Tuvieron que pasar unas cuantas horas para que el albino pudiera recuperar la consciencia.
- ¡Misaka!- exclamó él
Ella se sobresaltó y miró fijamente a Accelerator sin decirle nada
- ¿Estoy soñando? ¿realmente eres tú?- preguntó él somnoliento - ¿Cómo llegué hasta aquí?
- Llegaste a casa de Sensei y te desmayaste. Luego te trajimos hasta tu departamento…
- Si, creo que ya comienzo a recordar… vine hacia acá, pero no te encontré- le preguntó aturdido
- Ahora descansa, estás débil- le dijo ella en un tono áspero y distante – Te recuperarás pronto..
Él la miró fijamente, intentó decirle algo, pero luego decidió callar. Solo pudo observarla unos segundos más antes de caer dormido profundamente.
Ya había amanecido, cuando Misaka decidió marcharse. Al pararse y mover la silla para dejarla en su lugar, Accelerator abrió los ojos.
- ¿ Te vas?- le preguntó
- Sí- le respondió ella
- ¿A dónde?- le preguntó él
Misaka, lo miró incrédula. Esa no era la pregunta que ella se atrevería a hacerle después de haberse desaparecido por más de 6 meses sin llamar ni dejar dicho su paradero.
- Hay comida y refrescos en el refrigerador. Sensei te dejó provisiones, hasta que estés mejor y puedas ir de compras….
- ¿No te vas a quedar conmigo?- le preguntó él
Ella le sonrió sarcásticamente y luego se fue. Accelerator intentó levantarse para ir detrás de ella, pero su cuerpo no le respondió, si bien Misaka lo había curado, había perdido mucha sangre y su cuerpo aún no se reponía de eso.
Misaka, llegó destruida a casa de Sensei. Se dirigió directo al baño y ahí dejó que el agua borrara tanto sus lágrimas como sus pensamientos. Estaba muy triste y conmocionada. No estaba preparada. No tenía ánimos para enfrentar el día que se le venía encima.
Finalmente, tuvo que excusarse de asistir a la escuela. Todos sus planes se habían frustrado. Sus alumnos recibieron la instrucción que el "examen" se correría para el día lunes, ya que venía el fin de semana.
Misaka sabía que no podía regresar a la casa de Sensei. Deambuló por todos lados. Necesitaba pensar y ver qué iba a hacer de ahora en adelante. No sabía que sería lo que querría Accelerator, si se volvería a marchar o si quería regresar a su lado. Pero regresar con él no estaba en la mente de ella. Todo había sido muy difícil e injusto. Se había esforzado mucho por salir adelante y ponerse de pie. No creía que sería capaz de volver con él. Aun cuando lo amaba. Ella sabía que no podría volver a soportar pasar por lo mismo una vez más.
Cuando Accelerator se encontró en mejores condiciones, se dirigió a casa de Sensei. La reacción de la pequeña maestra fue tal cual él esperaba que fuera e incluso peor.
Sensei apenas lo vio, le dijo… o mejor dicho le gritó, que ahí no se encontraba Misaka, que la chica había desaparecido. Misaka huyendo de él, se había llevado varias de sus cosas, abandonando la casa de ella.
- Sensei, por favor, déjame hablar contigo – le dijo atajando la puerta de entrada.
- ¡No! ¡Vete! … ¡en verdad, no quiero saber nada de ti!- le gritaba ella llorando
- Sensei, en verdad déjame explicarte… necesito explicarte….
- ¿Explicar? ¡No tienes nada que explicar! – y menos a mí - por favor, en verdad, no quiero verte ni escucharte… ¡yo confiaba en ti! - ¡te quería!… ¡pero traicionaste todo… arruinaste todo! - le gritaba ofuscada logrando finalmente cerrar la puerta.
Accelerator se quedó escuchando los fuertes sollozos que provenían de Sensei
- Diablos- dijo Accelerator - ¡No sé que es lo que en verdad esperaba! - ¡Dios, no se que voy a hacer para solucionar esto! – exclamó para sus adentros.
Durante ese fin de semana, Accelerator vigiló de cerca todos los movimientos de Sensei durante las 24 hrs, pero Misaka no apareció.
El día lunes la siguió a ciudad academia y no notó nada anormal. Lo único que le llamó la atención, fue una mujer de cabello negro corto, que se acercó a Sensei en la entrada de ciudad academia y con quien entró a la escuela.
Esa mujer le era familiar. Tenía la misma estatura que Misaka. Por un momento pensó que se podría tratarse de una sister que le traía información de Misaka, ante lo cual decidió seguirlas.
Esa mujer entró a la sala de profesores junto a Sensei y no logró ver nada más, puesto que las cortinas de la sala de profesores estaban cerradas.
A las 8am, los profesores se dirigieron a sus respectivas salas de clases. Sensei se dirigió a su sala respectiva, pero la mujer de pelo negro, se dirigió hacia el patio donde la esperaban sus alumnos.
Accelerator sabía que una sister, jamás podría hacer clases en ciudad academia. Tampoco había visto a una sister vestida así, con botas de taco alto, minifalda, lentes negros marcados y pelo corto. Misaka había decidido llevar lentes oscuros, puesto que no quería que sus ojos la delataran. Accelerator iba a abandonar el lugar, hasta que escuchó a la mujer de pelo negro decir:
- Bueno, al fin llegó el día….
Accelerator abrió los ojos de par en par.
- ¡Esa voz… no puede ser! ¿Será que en verdad es…?
- Si- respondieron sus alumnos - ¿Cómo se encuentra Sensei?- le preguntó Kaomi
- Mucho mejor, así que no les será fácil derrotarme – le respondió ella sonriendo - ¿Estaban preocupados acaso?- les preguntó irónica
- Sí, aunque tengamos una Sensei a la cual respetamos y queremos harto, usted también nos ha enseñado mucho… y la hemos aprendido a apreciar también…
- ¿Hablas en serio? – le preguntó ella sorprendida
- Si Sensei - por lo cual, suceda lo que suceda hoy, mis compañeros y yo, queremos darle las gracias por todo lo que ha hecho por nosotros durante estos días…
Misaka se conmovió.
- Gracias, en verdad niños- dijo conmovida casi hasta las lágrimas. Estaba demasiado sensible en esos momentos. No quería llorar delante de ellos. Tuvo que reunir casi todo el coraje que tenía para poder continuar hablando sin echarse a llorar.
- Sensei … ¿Qué pasa?- preguntó otros de sus alumnos al ver que ella no hablaba.
- Niños - les dijo con voz firme y decidida – Quiero que hoy me derroten pase lo que pase…
- ¿Por qué dice eso Sensei? – le preguntó Kaomi
- Yo no podré seguir dándoles clases, me deberé marchar… por lo cual, si quieren que su profesora regrese y no les manden "un reemplazo del reemplazo" en forma definitiva, lo mejor será que hoy me derroten – les dijo Misaka decidida a no dejarse vencer.
Misaka sabía que Accelerator la estaba buscando. Sensei le había contado que él había ido hasta su casa a buscarla. Era cosa de días para que aquel encuentro se realizara. Misaka creía que lo mejor sería irse lejos. Debería renunciar si Accelerator decidía quedarse. No soportaría vivir en la misma ciudad que él. Siempre con la posibilidad de encontrarse, de verlo.
Ella se iría sin dejar rastro a su paso. En silencio. Accelerator era muy orgulloso. Si se veía "dejado" lo más probable es que no la buscaría.
Por eso, ahora, ella no podía perder esta batalla. Tenía que ganar a toda costa, para que pudiera irse sin remordimientos. Sus alumnos serían más fuertes y ella daría su tarea concluida.
- Bueno, comiencen a atacarme lo más fuerte que puedan… de uno a la vez… - dijo la chica a sus alumnos.
- Esa voz, sin dudas que es ella - ¿Pero por qué está vestida de esa forma? - ¿Creía que no la reconocería?- pensaba incrédulo Accelerator
Así empezó la batalla. Uno a uno comenzaron a atacarla con todas sus fuerzas.
Todos se habían superado mucho así mismos. Misaka estaba emocionadísima con esos resultados. Ellos se habían esforzado sólo para que ella pudiese volver, porque la querían como su Sensei. Eso si era cariño, cariño real, de unos jóvenes de 13 años a su nueva Sensei. Ella había recobrado su sonrisa gracias a sus alumnos. Ella se debía a ellos. La idea de alejarse de ellos fue devastadora.
Misaka fue bloqueando todos los ataques. Accelerator reconoció sus poderes de inmediato.
- ¿Qué no han aprendido nada?- les gritó- Si siguen utilizando la misma técnica siempre, no lograrán derrotarme nunca… nunca lograrán derrotar a su oponente. – Díganme ¿Cuando uno por si solo no puede ganar, qué deben hacer?- les gritó
- Trabajar en equipo- susurró un agotado Masumo
- Así es- susurró ella
- Bien- Plan B- gritó Masumo - Y el grupo de re-ubicó en diferentes posiciones. Misaka estaba intentando entender la figura de lo que estaban planeando.
En eso, comenzaron los diversos ataques, cada uno con más fuerza que los otros. Misaka podía ver todos los ataques sin dificultad, hasta que de pronto, Kaomi lanzó un ataque que hizo que Misaka volteara, cuando Masumo se deslizó por el piso para hacerla caer. Misaka vio venir el golpe cuando escuchó:
- ¡Cuidado Misaka!
Misaka miró hacia donde se había escuchado el grito y vio cómo Accelerator abandonaba su escondite para prevenirla de ese golpe. Al verse descubierto, Accelerator volvió a esconderse a fin de que los alumnos no lo vieran. Si bien ese grito fue escuchado por todos, solo a Misaka le había afectado.
Gracias a esa distracción, Masumo logró su objetivo. Logró hacerle una tremenda zancadilla, la cual la hizo caer al suelo, de costado, muy violentamente.
- ¡Ehhhhhh ganamos! ¡Ganamos!- comenzaron a festejar eufóricos todos sus alumnos.
- No, no ganamos- dijo Masumo - Alguien gritó y ella fijó su atención en esa persona. -Si ganamos, fue solamente porque ella fue distraída por alguien más…
- Bueno ¿Y cuál es una de las lecciones más importantes?- preguntó ella poniéndose de pie y sacudiéndose el polvo de sus ropas.
Masumo la miró incrédulo levantando los hombros.
- ¡Nunca, jamás, bajar la guardia! - ¡Así que hoy sí ganaron!- De verdad me vencieron…
- ¡Ehhhhh! -comenzaron a gritar todos nuevamente (salvo Masumo quien se veía muy pensativo).
- Sensei, ese hombre que gritó la llamó Misaka – le dijo mirándola sorprendido. Misaka sonrió.
- Así es, puesto que ese es mi nombre - dijo ella sacándose repentinamente los anteojos y la peluca negra, quedando su hermosa cabellera al descubierto.
- ¿Quéééééé?- gritaron todos - ¿Era usted Sensei? ¿Todos este tiempo fue usted?
- Así es- dijo ella sonriéndoles amigablemente- Les dije que sería difícil vencerme, pero ustedes no me creyeron, la verdad no me dejaron otra opción…
- Sensei, usted es increíblemente poderosa- le dijo Masumo anonadado.
- Pero díganos, ¿Quien es esa persona que logró hacer que usted perdiera la concentración así? - le preguntó Kaomi sin tapujos
Misaka borró la sonrisa de inmediato de su rostro- Todos miraron a Kaomi enojados. No les gustaba verla seria o triste.
- Alguien que fue muy importante en mi vida- y que hace tiempo no veía- le respondió ella honestamente, ha sabiendas que Accelerator estaba escuchando todo lo que ella decía.
- O sea que si él no intervenía, ¿no la hubiéramos podido vencer?... ¿Verdad?
- ¿Quién sabe? - quizás sí, quizás no- dijo ella sonriendo
Masumo sonrió de vuelta. Estaba claro que la respuesta era no. Estaba muy molesto con la situación. Ese hombre que había gritado su nombre, era importante para ella. Quizás hasta era el causante de la enorme tristeza que ella guardaba en su corazón. Él sentía gran aprecio por su Sensei y no estaba dispuesto a que cualquiera la hiciera sufrir.
- Bueno, de ahora en adelante una instrucción mía, será una instrucción , ¿me escucharon?- Lo que les ordene por difícil que parezca, me tendrán que obedecer- ¿Les queda claro? – preguntó muy seria y estricta
- ¡Siiii Sensei! – gritaron todos en forma seria.
- Sino, ya no sabré que disfraz colocarme – dijo risueña, con esa sonrisa que todos adoraban.
- Jajajajajaja- rieron todos- Sensei, será un gran honor estar bajo su tutela. Ha sido un gran desafío pelear contra usted. Realmente espero poder un día vencerla en realidad.
- Yo igual lo esperaré con ansias… pero en verdad, hoy hicieron un magnifico trabajo – les dijo ella felicitándolos.
Y de pronto, sin previo aviso, todos corrieron a abrazarla. Celebraron "el regreso" de su Sensei favorita. Misaka sonría emocionada y muy feliz. Solo Masumo miraba alrededor para buscar al hombre que había logrado distraer a su Sensei. Cosa que no pasó desapercibido por Accelerator. Pero éste no dejó que le afectara ni importara, el necesitaba ver a Misaka y poder estar con ella… y mientras lo lograra, sería mejor.
Misaka abandonó el lugar, seguida por todos los niños.
Accelerator no podía creer lo que había presenciado. Misaka haciendo clases, en ciudad academia, rodeada de niños y lo más importante…feliz… feliz y sin él.
Al terminar las clases, Misaka se fue caminando en dirección al albergue donde se estaba quedando. No quiso ir a casa de Sensei. Quería encerrarse, comer algo y dormir. A medida que avanzaba, pudo sentir la presencia de alguien detrás de ella… una presencia que jamás pasaría desapercibida para ella.
- ¿Qué haces aquí Accelerator? ¿Por qué me estás siguiendo? – le preguntó sin siquiera voltear a verlo
- Mírame siquiera- le dijo él- Necesito conversar contigo… necesito explicarte todo… regresé porque quiero estar contigo… - le dijo con un tono dolido.
Misaka comenzó a reír en forma casi descontrolada.
- ¡Oh se me había olvidado que eras gracioso! – le dijo sarcástica
- ¿Qué es lo gracioso?- preguntó él molesto
- ¡Tú de hecho! ¡Ahora estás siendo muy gracioso! - ¿En verdad crees que puedes volver después de 6 meses a buscarme? ¡Cuando en todo este tiempo, no he sabido absolutamente nada de ti! ¿En serio eres tan cara dura para decirme que quieres volver a estar conmigo? ¿Qué te hace pensar que yo te aceptaré de vuelta? – le dijo esta vez mucho más seria.
- Eres mi esposa- le dijo
- Era tu esposa- le dijo fríamente - El día que te fuiste dejé de serlo…
- Legalmente sigues siéndolo- le dijo él mordazmente
- Nada que no se pueda arreglar – le dijo ella seria
Masumo había escuchado todo. Para él estaba todo claro. Ella era su esposa y él se había marchado. Ahora el joven, podía entender aquella cara de profunda tristeza. El joven se sintió muy mal por su sensei… él la quería mucho. No le quedó otra, que salir corriendo del lugar, con los ojos llenos de lágrimas, antes que fuera visto.
- ¿Qué? ¿Me vas a pedir el divorcio?- le preguntó incrédulo
- ¿Qué otra cosa me queda por hacer?- le preguntó ella
- ¿Dónde quedó el que "hasta la muerte nos separe"?- le preguntó divertido. -¿No era que el matrimonio duraba hasta el final? - ironizó él. - Un súper ángel cómo tú no debería jugar con esas cosas… son las leyes de Dios- ¿No? - sonrió en forma burlona
Misaka se enfureció. Una Misaka furiosa de ojos azules se dio media vuelta y lo confrontó frente a frente- (Accelerator retrocedió unos pasos).
- No te burles- le dijo- Así es, pero este es un matrimonio concebido bajo las leyes del hombre, no es un matrimonio bendecido por Dios, por tanto puede ser anulado ante la simple la voluntad de un juez- dijo ella enojada
- Ok- pero yo tengo que firmar, y lo sabes…
- ¿Qué?- ¿No lo harás?- le preguntó haciendo brillar más sus ojos…
- No me intimidas, no te temo Misaka
- Pues deberías- le dijo ella molesta
Accelerator la miraba con cautela. No sabía cómo enfrentar a esta nueva Misaka enojada, molesta… totalmente decepcionada de él.
- De todas maneras tendrás que regresar a la casa – le dijo soberbio
- No regresaré – le dijo ella
- Si no lo haces, destruiré la casa de Sensei o atacaré ciudad academia – Sabes que soy capaz…
- Ni tú harías un disparate así - sonrió ella (aunque no muy segura de sus palabras)
- Misaka, solo quiero tener la posibilidad de hablar contigo, eso es todo – dijo rindiéndose por fin. – Al menos escúchame…
- Ahora no, no hoy – le dijo
- ¿Cuándo?- le preguntó él acercándose a ella, pero Misaka se alejó de él instintivamente.
- No sé, yo te llamaré - le dijo ella alejándose rápidamente de él.
(****)
Esa noche, Misaka regresó definitivamente a casa de Sensei. Luego de conversar por varias horas, Misaka se retiró a su habitación.
- Déjalo hablar Mikaela – él tiene que algo que decir de todo lo que ha pasado… debes escucharlo… - le dijo Miguel apareciendo frente de ella
- ¿Desde cuando lo defiendes?- le preguntó ella sorprendida
- Desde nunca. Sabes que me carga ese tipo. Pero es el hombre que tú amas y quien te salvó en muchas oportunidades. Siempre supimos que su personalidad apestaba… es raro, irritable, arrebatado y llevado a sus ideas… - sonrió – Pero yo que tú lo dejaría hablar… escúchalo y ahí decide- No se lo hagas fácil, pero hazlo – le dijo dándole un beso en la frente para luego desaparecer.
Accelerator que estaba vigilando de cerca la casa de Sensei, vio como el arcángel dejaba esa casa iluminando todo a su paso.
- Nuevamente aquí. Ese tipo no quiere dejar en paz a mi esposa- murmuró furioso.
