De Cartas de Amor.
Akaashi abre su taquilla y Bokuto deja de hablar al momento en el que un sobre cae de uno de los zapatos de Akaashi.
Akaashi sale de su aula al escuchar el timbre de la campaña indicando el final de las clases. Camina sin prisas por los pasillos del edificio, tiene tiempo de sobra para llegar al gimnasio a la práctica de la tarde.
-Akaashi!-. El susodicho detiene sus pasos y voltea al escuchar la voz de su capitán que lo llama desde las escaleras. Bokuto trota hasta llegar a él y le echa un brazo alrededor de los hombros – Akaashi, vamos al centro mañana después de la práctica? Tengo que comprar unas cosas para mi madre. Akaashi asiente. –Claro Bokuto-san. –Y después podemos ir un rato a jugar a las maquinas arcade. –Solo un momento Bokuto-san. Recuerde que entre semana…. –hay clase-. Termina por él Bokuto –Lo sé Akaashi-. Siguen caminando mientras Bokuto no para de hablar sobre el nuevo juego que quiere probar, Akaashi tan solo lo escucha en silencio asintiendo de vez en cuando mirando hacia el frente, tiene a Bokuto muy cerca de él, sigue rodeando sus hombros con su brazo y cuando emocionado por algo que cuenta se inclina hacia él Akaashi puede sentir el cálido aliento del chico contra su oreja, Akaashi se estremece y apura sus pasos, mientras más rápido lleguen al gimnasio más rápido Bokuto lo soltara y podrá respirar tranquilo.
Se detienen al llegar a la entrada donde guardan sus zapatos en las taquillas individuales y Bokuto retira su brazo del chico mientras se quita sus zapatillas uwabaki* con la otra mano. Akaashi abre su taquilla y Bokuto deja de hablar al momento en el que un sobre cae de uno de los zapatos de Akaashi. Ambos chicos se quedan un momento sin moverse mirando el papel en el suelo. Akaashi se agacha y lo levanta, es color crema y ve su nombre escrito en una de las esquinas inferiores.
–Akaashi, eso es una carta de amor?-. Bokuto pregunta mientras Akaashi sigue revisando el sobre, aparte de su nombre no hay nada más escrito, abre su mochila y guarda la carta –supongo que sí, Bokuto-san-. Contesta, su tono de voz impasible. Es la tercera carta que recibe desde que inicio la preparatoria. –será mejor que nos apuremos, la práctica no tarda en comenzar, el chico se pone sus zapatos y espera a Bokuto que se quedó mirando la carta con una expresión tonta en la cara a que se ponga los suyos.
-No la leerás Akaashi?-. Le pregunta mientras caminan con rapidez hacia el gimnasio –Mas tarde Bokuto-san, ahora no es buen momento. Contesta Akaashi, esperará a llegar a casa para leer la carta y al día siguiente hará lo mismo que hizo cuando recibió por primera vez una,rechazar a la chica en cuestión educada y amablemente y seguir con su vida.
Llegan al gimnasio y al terminar de cambiarse se unen a sus compañeros que empezaron el calentamiento. La práctica no va muy bien, Bokuto que normalmente no aparta la mirada del balón en ningún momento no para de observar a Akaashi y Akaashi incapaz de soportar ese escrutinio no puede concentrarse en la práctica, al final el as falla unos cuantos saques y Akaashi no calcula bien una levantada lo que provoca que golpee de lleno a uno de sus compañeros en la cara.
– ¿Sucede algo Bokuto-san? no ha dejado de mirarme, no me puedo concentrar-. Akaashi tiene los nervios a flor de piel.
-Akaashi, ¿si sales con esa chica que te escribió la carta, no dejarás de venir a las prácticas verdad?-. Pregunta Bokuto en un murmullo, su mirada en el piso. Akaashi parpadea confundido al notar el tinte de preocupación y tristeza que tiñen sus palabras. –antes…Cuando iba en primero, uno de los chicos de tercero empezó a salir con una chica y dejó de presentarse a las prácticas. No lo entendí, él, él decía que amaba al volleyball y que ese año ganaríamos las nacionales. El era titular y uno de los pocos que teníamos en el equipo que jugaba esa posición, un compañero mío de primero tuvo que tomar su lugar, el chico no era regular y apenas había empezado a jugar, al final de ese año dejó el equipo también, no pudo con la presión, no pudimos reponernos a tiempo y no nos fue muy bien en las nacionales. Él lo prometió Akaashi-. Su voz es un murmuro quebrado y tiene los hombros caídos.
Akaashi se toma un momento para analizar las palabras de su capitán que volvió a clavar su mirada en la suya. Pone uno de sus manos en el hombro del as –Bokuto-san. Su voz es suave y tranquilizadora. Entiendo su preocupación, el perder a un jugador puede desequilibrar la dinámica que tiene el equipo y sé que usted vuelca sus esfuerzos y su corazón en este deporte. Puedo asegurarle por ninguna razón me iré del equipo, no podría perdonarme nunca herir sus sentimientos ni decepcionarlo de ninguna manera-. Akaashi levanta su mano hasta tocar la coronilla de Bokuto y acaricia sus cabellos -. Se lo prometo. Estoy con usted y con el equipo, este año, ganaremos las nacionales-. Akaashi que olvida por completo en donde se encuentran da un paso al frente y envuelve a Bokuto entre sus brazos, no puede soportar ver esa expresión en su rostro. Un segundo más tarde siente que se quebrará en dos por la fuerza con la que Bokuto le regresa el abrazo. No le importa, cree que puede acostumbrarse a eso.
-¿chicos? La práctica no ha terminado. La voz perpleja de su entrenador regresa a la realidad a Akaashi que le da un par de manotazos a Bokuto, abre la boca, no puede respirar. –¡Bokuto, suelta a Akaashi, lo vas a asfixiar!. Grita divertida Kaori desde el otro lado de la cancha. Bokuto retira sus brazos del chico que por primera vez desde que está enamorado de Bokuto experimenta problemas para mantener en orden sus emociones. Farfulla un "tengo que ir al baño" y sale casi corriendo de allí con la cabeza hacia el suelo, puede sentir sus mejillas arder.
Entra al baño y abre el grifo echándose agua a la cara, se mira al espejo, está rojo hasta las orejas. Unos cinco minutos más tarde cuando siente que está lo suficientemente presentable regresa a la cancha. Sus compañeros lo miran asombrados mientras hacen sus ejercicios del final de la práctica. Bokuto le regala una enorme sonrisa y Akaashi tan solo da un pequeño asentimiento con la cabeza.
El entrenador los manda a limpiar el gimnasio como castigo por interrumpir la práctica. Limpian en silencio y regresan a sus casas, Bokuto no deja de sonreír en todo el camino.
Al llegar a casa esa noche y después de terminar sus deberes y ayudarle a Bokuto con los suyos vía mensaje abre la carta, el papel es del mismo color que el sobre, lee sin detenerse lo que está escrito en ella, la chica, de nombre Ayaka Murakami le pide encontrarse con ella detrás de uno de los arboles detrás de la escuela a la hora del almuerzo. Akaashi guarda la carta en uno de sus cajones. Está a punto de meterse a la cama a dormir cuando se celular vibra, tiene un mensaje nuevo. Toma el aparato y frunce la boca al ver que el remitente es Kuroo.
"escuché que tu y Bo protagonizaron una escena bastante emotiva en práctica :'). Me hubiera encantado estar allí."
"Kuroo-san, es tarde, vaya a dormir ya por favor"
"Un beso hubiera sido el perfecto final"
Akaashi ni siquiera se sorprende, Kuroo a diferencia de Bokuto es, bastante observador para esa clase de cosas, no duda que el capitán del Nekoma se haya dado cuenta de lo que siente por su capitán.
"Kuroo-san, por que mejor no molesta a Tsukishima"
"Tsuki apagó su celular :'("
"Y estoy a punto de hacer los mismo"
"Antes de que lo hagas, gracias por asegurarle a Bokuto de que no te irás del equipo, estoy seguro que nunca ha pensado que abandonaras el volleyball, pero el asunto del otro chico en primer año lo dejó muy sensible"
"Me di cuenta de eso Kuroo-san"
"y enserio, la próxima vez, tan solo bésalo ;)"
"No creo que Bokuto-san aprecie esa muestra de afecto en particular"
Akaashi apaga su celular y se recuesta en su cama.
Cuando se despierta y enciende su celular descubre un mensaje de Kuroo
"Quien sabe, puede que te lleves una sorpresa"
Akaashi rueda los ojos e ignora el mensaje. No piensa caer en los juegos mentales del capitán del Nekoma.
Al día siguiente le envía un mensaje a Bokuto informándole que llegará un poco tarde a la cafetería y sale del edificio buscando a la chica cuando timbra la campana que anuncia la hora del almuerzo.
No es difícil encontrarla, la chica es pequeñita y de cabellos negros y largos, tiene entre sus manos una caja de bento y detrás de ella hay un corro de niñas, que están ahí supone Akaashi, para darle apoyo moral. Él no lo entiende, nunca sería capaz de declarar su amor hacía otra persona si lo rodea más gente, se estremece al pensar si llegara a confesarse a Bokuto y Kuroo estuviera detrás de él gritando porras.
-¿Es usted Ayuki Murakami-san? Pregunta deteniéndose frente a ella. La chica asiente con la cabeza. Espera con paciencia a que la niña tome el valor necesario y empiece a hablar, no dice nada mientras le pide que salgan un día a tomar algo al centro.
-Eh leído su carta Murakami- san, lo lamento, pero me temo que no puedo corresponder sus sentimientos, estoy seguro que encontrará a un chico que sea adecuado para usted-. Da una pequeña reverencia, la chica baja la mirada.
–Puede al menos aceptar esto? Lo hice para usted-. La chica le extiende el bento, Akaashi está a punto de negarse, no quiere darle falsas esperanzas, pero cuando ve los ojos de la chica aguados y el temblor en sus labios toma le bento. –Muchas gracias Murakami-san-. Da otra reverencia y se retira del lugar para ir a comer.
Cuando llega a la mesa que comparte con sus compañeros de equipo ignora las miradas curiosas dirigidas a él y al bento. La comida es buena, no puede negarlo. Bokuto llega a la mesa cargando su bandeja rebosante de comida.
– ¿Y ese bento Akaashi? ¿Lo hiso tu madre?-. Pregunta emocionado al ver la comida casera. El chico niega con la cabeza –la chica que se me declaro me pidió aceptar la comida que hiso para mí-. Se lleva una cucharada a la boca.
–Akaashi ya tienes novia? Pregunta uno de sus compañeros con curiosidad.-En lo absoluto Washio-san, la rechacé. Contesta.
-¿Por qué la rechazaste Akaashi? pregunta otro de sus compañeros. –Porque no estaba interesado en ella Saruki-san, ni siquiera la conozco. "y ella no es Bokuto-san" piensa mientras sigue comiendo.
–Siempre rechazas a todas las chicas que se te confiesan Akaashi-. Dice el libero, Akaashi asiente, aunque no tiene un millar de admiradoras el estar en un equipo de volleyball que ha llegado varias veces a las nacionales le da cierto estatus y sabe que físicamente es, agradable a la vista. –Es la tercera vez que se me declaran Komi-san, no es como si las chicas hicieran filas para entregarme cartas-. –Eso se lo dejas al capitán del Aoba Johsai-. Dice divertido otro de sus compañeros. Aunque viven en ciudades diferentes no es ningún secreto el tamaño de la popularidad que tiene el chico de cabellos castaños con las chicas.
–No piensas en tener novias Akaashi?-. Pregunta Onaga, el único chico de primero que es titular. Akaashi niega con la cabeza, puede notar que Bokuto no pierde detalle de la conversación mientras se atiborra la boca de arroz.-Bokuto-san, limpie su cara por favor-. El chico le alcanza una servilleta.
Al terminar, se disculpa con sus compañeros y va en busca de la chica, la caja es de madera de buena calidad, tiene que regresarla. La niña está con sus amigas que le dirigen miradas llenas de veneno tan solo verlo, ni se inmuta, Akaashi le pide a la chica hablar a solas un momento –Murakami-san, le regreso su caja bento, la comida tenía muy buen sabor-. La chica le da una pequeña sonrisita –Akaashi-san, me preguntaba, este..bueno..no..no tiene que contestarme si no quiere…-. La chica balbucea mientras retuerce sus dedos -. Akaashi entiende a dónde quiere llegar.-Murakami-san, la razón por la que no acepté sus sentimientos no tiene nada que ver con usted, es una chica linda y tiene grandes habilidades culinarias, pero me temo que estoy interesado en otra persona. La chica lo mira por unos momentos y sonríe con amargura –comprendo Akaashi-san, gracias por explicarme aunque no tenía por qué hacerlo. Le deseo suerte-. La chica da media vuelta y regresa con sus amigas, puede sentir sus miradas hostiles hasta que las pierde de vista. "Las chicas pueden ser aterradoras" piensa mientras regresa a su aula.
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Notas:
El uwabaki (上履き?), es un tipo de calzado japonés hecho para ser usado en ambientes interiores de casas, escuelas, algunas empresas y algunos edificios públicos, donde está prohibido el uso de zapatos que hayan pisado la calle.
Buenas noches! (^_-)
Aquí traigo el tercer capítulo.
Lo quería subir ayer, pero el episodio 11 de Yuri on Ice! me dejó K.O. y sin ganas de hacer nada. (。ノω\。)゚ ⌒(>。≪)
En el próximo capítulo las cosas empiezan a ponerse interesantes. Kuroo hace su aparición formal (¿) .
Los reviews y críticas constructivas son bien recibidos (◕‿◕✿)
