La noche se sentía helada contra su tierna piel expuesta, sus pequeñas orejas le dolían de tanto tener que cubrirlas con sus manos en un apenas eficaz intento de acallar los gritos de sus progenitores del otro lado de la puerta. Harley miro a su hermana en el porta bebé, dormía tranquila a pesar del frío envuelta en mantas, ignorante de los sonidos de golpes y maldiciones de los que harley huía.
El balcón no era lugar para una bebé y un niño pequeño.
Tras algunos minutos el departamento se quedo en un profundo silencio sólo roto por el leve sollozo de su madre dentro, él, su padre, ya no parecía seguir gritando.
Pego una de sus orejas a la puerta que daba al balcón cerrando sus ojos para poder estar completamente seguro antes decidir qué todo había acabado.
Con un poco de esfuerzo y mucho temor hizo entrar la silla de bebé arrastrándola por el piso, temiendo que hasta el más mínimo ruido desatará nuevamente el caos.
Cuando ambos estuvieron dentro y Harley se aseguró se que no hubiera nadie cerca, cerró la puerta que daba al estrecho balcón y arrastro en silencio a su hermana hasta dejarla cerca de la cama, su madre solía gritarle cuando se le acercaba después de que está peleará con su papá, por lo que se limitó a ignorar sus lamentos y subió a su hermanita a la cama procurando no dejarla caer, beso sus rubios cabellos rizados, la cubrió hasta el cuello con el cobertor y tras acomodarse junto a ella se dejó llevar por un sueño bastante ligero y perturbado.
Las mañanas después del caos eran siempre sus favoritas, su padre después de irse siempre volvía con flores o algún obsequio para su madre y le pedía perdón, le prometía no volverlo hacer y aunque todos sabían que mentía, ver la sonrisa de su madre aún si su rostro estaba cubierto de hematomas era hermosa, el desayuno era delicioso y ambos infantes era cubiertos con más besos de lo usual.
Todo era un ciclo, de golpes a besos y de besos a golpes siempre, siempre.
El pequeño ya sabía que miradas y palabras evitar para no llevarse un par de golpes, sabia huir y esconderse pues era un niño muy inteligente.
Aveces se preguntaba si su mamá no lo era, pues ella no escapaba, no se alejaba de él y simplemente se quedaba quieta recibiendo el castigo, asustada sin intentar evitarlo.
Por lo mismo le había jurado a la bebé con la que compartía los padres que él la enseñaría a ser inteligente también.
Mirando por el balcón Harley no podía evitar comparar a sus padres con los padres del niño de enfrente preguntándose que familia era la extraña ¿la suya o la de él?
Sus padres no discutían. Su padre jugaba con él en el jardín y su madre lo protegía y cuidaba de todo sin golpes ni dolor.
¿Era porque ellos no tenían jardín?
De ser eso quizá podría pedirlo como deseo a Santa, se había portado muy bien ese año para asegurarse de que por primera vez lo visitara en Navidad y su hermana era también muy buena lloraba poco y sonreía un montón.
O acaso ... ¿Era porque el vecino era Alfa?
Una punzada de envidia le pinchaba la barriga cada vez que ese pensamiento inundaba su cabeza mientras odiaba ser un omega su padre era Alfa y a él nadie lo golpeaba su madre era Omega y le tocaba sufrir en silencio.
A Pesar de que su madre no los defendía y aveces les gritaba mucho, habia otras que los cubría con amor, por lo que cada noche se arrodillaba frente a su cama para rezar por ella antes de dormir tomándose unos minutos para también rezar por despertar al día siguiente como Alfa o Beta.
Ojalá hubiera rezado con más fuerza, Ojalá Dios también amara a los niños pobres; así esa noche su hermanita no había llorado, su padre no se habría levantado totalmente borracho a callar su llanto para siempre con la almohada y su madre no habría muerto por intentar evitarlo.
Ojalá... El hubiera sido más fuerte para poder defenderlas...
Pero el hubiera no existe, el pasado es irreversible y ellas ya no volverían, no más besos llenos de labial y baba de parte de ellas; Estaba solo.
Y aprendió muy bien lo que era la soledad a la mañana siguiente cuando hombre al que llamaba padre lo vendió por 45 dollares en el burdel de mala muerte, y después se lo recordó la "tía" cada día que pasó ahí entrenándolo para morir sólo por ser Omega.
Harley se despertó bajo un techo y cuatro paredes que reconoció como el infierno, su lamentable destino y su futura tumba. Apretó entre sus puños las sábanas del catre en el que dormía desde que llegó al lugar y suspiro preparándose mentalmente para obedecer y hacer los quehaceres domésticos de ese día junto a las mozas de la mansión quien se sorprendían cada minuto de verlo con vida.
Después de haber sido golpeado casi hasta la muerte, Vanessa una Omega muy bella había pedido a su "amo" que lo pusiera bajo sus órdenes mientras atrapaban a un tal Wade. Por lo que mientras durará su trato él debía obedecerla en todo, el pensó que quizá ella era como la tía pero hasta el momento había sido muy amable con él, curando sus heridas y alimentándolo. Aún así no podía evitar mirarla con cautela recordándose una y otra vez que estaba solo y así moriría.
Wade se adentraba con cautela en aquel edificio excesivamente resguardado, había esperado a que Peter cayera dormido antes de salir del departamento para confirmar con sus propios ojos la información de los rumores que recientemente circulaban por los callejones del bajo mundo.
Le había tomado casi un mes obtener la supuesta ubicación de ciertas personas quienes se suponía habían muerto hacia mas de un año y medio. Trepó por los muros sujetándose de las vigas hasta llegar al punto ciego de la cámara esto estaba resultando más difícil de lo que le gustaría pero no podía salir de ahí sin verlos, de ser cierto, aquello cambiaba radicalmente sus planes a futuro, recordó con fuerza el olor de su Omega esperándolo entre las sábanas, su sonrisa, todo. No quería perderlo pero tampoco quería que siguiera sufriendo en vano si los imbéciles solo estaban jugando a las escondidas.
Logró desactivar momentáneamente las cámaras de seguridad del lugar con uno de los programas que había conseguido, sólo tenía 15 minutos para encontrarlos y lograr salir sin que nadie lo notara, se adentró por todo el establecimiento, pero lo que vio lo dejó confundido. Miro por todo el lugar sin dejarse ni una sola habitación, antes de marcharse.
Ni una persona, casi sin muebles y lleno de cajas, suspiro frustrado, al parecer todo había sido una mentira ahí no había ni un alma.
Peter se despertó por el movimiento de la cama cuando Wade lo envolvió entre sus brazos, estaba frío como si hubiera estado mucho tiempo en la intemperie, se fundió con el restregando su mejilla contra la piel fría de su brazo y lo miró en la oscuridad con ojos brillantes.
-¿Saliste?, no te sentí levantarte-
-fui a arreglar un asunto importante, pero ya no importa, lamento despertarte vuelve a dormir-
Wade acarició su cabello para ayudarlo a dormir, cosa que no fue difícil para él pues últimamente estaba todo el día muy cansado y somnoliento.
Para el mercenario escuchar su respiración tranquila fue como un regalo, había sido un día muy largo y lleno de frustración. Miro el reloj, casi eran las 4 de la mañana y pronto amanecería por lo que cerrando sus ojos pesadamente resolvió que ese día aplicaría la de Peter y se quedaría todo el día en su cama a dormir y comer dulces, junto a su pareja olvidándose de todo el asunto, por lo menos por el momento.
Algunas horas después los planes de Wade habían sido frustrados, eran las 7 de la mañana y estaba arrodillado junto a Peter reconfortandolo sobando su espalda mientras este vomitaba frente al inodoro, tal vez había comido demasiados dulces y se sintió culpable por no alimentarlo más sanamente, de ahí en adelante comerían vegetales por lo menos 3 veces a la semana y lo llevaría al medico de paso.
-¿Te sientes mejor ahora cielo?- le preguntó apenas esté terminó de vaciar su estómago. Su rostro estaba pálido y temblaba levemente por el esfuerzo.
-Creo que si- dijo cansado y tras lavarse los dientes dejo que el Alfa lo llevará como princesa devuelta a la cama, se acomodaron en las mantas ya algo frías pero sin embargo ya ninguno de los dos pudo volver a dormir. Wade planeando la nueva visita al supermercado/doctor y Peter con una mano sobre su vientre y una sospecha atorada cual nudo en la garganta.
Luego de otra hora completa mirando al techo cada uno ocupado con sus pensamientos ambos se levantaron medianamente listos para comenzar otro día medianamente normal.
Bueno pues hasta aquí el cap, espero que les guste mucho si no pues ... Yolo, lamento haber tardado tanto para volver a actualizar pero se me atravesó todo, desde lo del asalto hasta una ronda de exámenes pero en fin. Ya estoy de vuelta y me pondré a cubierta pronto por lo que estén al pendiente gracias por su apoyo de todo corazón 3 chau.
