Wanda llega hasta el lugar donde sabe encontrará a su corazón, ese que ha pasado las últimas semanas alejándose cada vez más de ella, cuatro semanas habían sido más que suficientes para que ella reflexionará sus acciones, su estómago dolía y no podía recordar la última vez que se sintió tan nerviosa, no podía seguir siendo una niña caprichosa y egoísta si no quería perder a su amor.

Ella sabía que Visión sabía que ella estaba del otro lado de la puerta así como que Visión sabía que ella sabía que lo sabia, la puerta se abrió dejando ver al hombre rojo con una mirada de impaciencia en el rostro, una de fastidio para todos pero de tristeza para ella que podía sentirlo con su magia, Wada dio un paso a dentro pero Visión no le dejó continuar.

-no deberías estar aquí- la voz de él sonó fría

-creo que este es el lugar en el más debería estar en estos momentos- Wanda lo miro a los ojos hurgando en su alma.

-ya hablamos de esto Wanda-

-No, tu hablaste, es mi turno de hablar- Visión iba a protestar pero ella no se lo permitió, -solo esta vez y si no puedo cambiar nada prometo no volver a buscarte- Visión se lo pensó seriamente antes de dejarla entrar en su habitación, ambos tomaron asiento y ella no había comenzado a hablar aún cuando el comunicador de él comenzó a sonar rompiendo muy pronto la atmósfera, era un mensaje de Tony pidiendo apoyo en la torre de los Vengadores.

El bajo mundo, tan sombrío, tan ilegal, tan ... ¿Bajo?

Steve suspiro lo suficientemente fuerte como para que Tony lo escuchara incluso tres metros adelante de él, pasó su mano entre sus rubios cabellos y se dispuso a continuar intentando ignorar las miradas escrutantes de los extraños, luego de pensarlo durante algunos minutos y verse reflejado en un panel de cristal finalmente concluyó en que vistiendo como lo hacían en esos momentos, ellos también eran "gente extraña", ropa negra de pies a cabeza y lentes de sol ¿Cuantas veces discutió con Peter para evitar que se vistiera de esa manera? Aunque finalmente eso era parte de ir encubierto.

Steve dio grandes zancadas hasta acortar las distancias con el castaño y en un acto que intento ser natural tomó la mano de su esposo, y apesar de haber fallado Tony no lo alejó, más bien apretó la mano contraria sabiendo que ambos necesitaban del Consuelo del otro en un momento como aquel.

Su informante no les había dicho mucho, no mas que su investigador al menos, nadie sabía nada de su bebé, ambos se dirigían con el corazón pesado al último lugar que quedaba por ir, después de eso ya no había nada. Entraron en una suerte de despacho algo lúgubre y descuidado,aquel sujeto era un traficante de influencias e información medianamente conocido por personas de alto nivel económico sobre todo por el precio en el que se vendía. No tuvieron que esperar nada pues apenas llegaron la puerta de la oficina se abrió y ambos entraron.

El hombre frente a ellos debía estar alrededor de sus 50's, portaba un traje gris de apariencia costosa, su cabello Cano contrastaba con sus cejas y bigote muy negros dándole una imagen algo artificial.

-Muy bien señores dado que se bien por lo que están aquí, comencemos por el precio - steve fruncio el entrecejo confundido a diferencia de Tony quien parecía haber estado esperándo esa respuesta de antemano.

-diga me su precio, si es verdad que sabe por lo que venimos sabrá que el dinero no es problema- tras escuchar hablar a Tony el hombre sonrió de lado.

-esa declaración suena tentadora pero dado que es una buena causa me conformaré con medio millón para empezar- entrega a Tony un número de cuenta y utilizando su teléfono la transacción se completó en menos de 3 minutos, por momentos como ese Steve agradecía la tecnología de vez en cuando.

Tras completada la venta el hombre les entregó una carpeta sellada y los despidió en la puerta luego de que ambos se pararán de los asientos para irse.

Sin poder ni querer evitarlo apenas estuvieron en la privacidad del auto de Tony sus manos se fueron a la carpeta rompiendo el sello y sacando con impaciencia el contenido, había una investigación sobre ellos y su desaparición al igual que la información de su rescate, al parecer los rumores de que estaban vivos ya habían empezado a correr, anexada había una lista de escasas 10 personas las cuales habían comprado esa información con otros proveedores, esas eran personas interesadas en el hecho de que estaban de vuelta, ninguno de los dos descartó la probabilidad de que alguno de ellos tuviera a Peter, personas dispuestas a dañarlos a cualquier costo tenían y por montones; junto a la información sobre ellos y la lista había un algunas fotos, sus corazones dieron un vuelco doloroso en sus pechos.

Eran fotos de Peter.

Estaba en un centro comercial cubierto con ropa más grande que su talla, la mirada baja y el rostro cubierto de hematomas, junto a él un hombre vestido de negro al que no podían verle bien el rostro. El sujeto tomaba la mano de Peter y rodeaba su cintura con la otra mano. Decir que la sangre no les hirvió al ver a su hijo herido sería estúpido.

Llegaron a la torre de los Vengadores con el corazón destrozado pero con la esperanza escrita en una lista, ambos investigarían a fondo a cada persona y no se detendrían hasta tener devuelta a su hijo, la torre Lucía silenciosa y vacia, la mayoría de las cosas ya habían sido mudadas al nuevo complejo pero ellos no podían irse aún, avanzaron en la obscuridad hasta el living principal, Tony se acercó a su computadora mas al intentar acceder al sistema cayó en cuenta de que algunos de los programas de vigilancia habían sido corrompidos, su seño se fruncio lo que alertó a Steve para acercarse y mirar por sobre el hombro de su Omega, Alguien había entrado a la torre.

Tony tomó su teléfono y en un movimiento ya estaba llamando al comunicador de su otro hijo.

Como era costumbre de los lunes por la madrugada Peter empujaba el carrito por los pasillos del supermercado, no habia logrado convencer a Wade de que se había estado alimentando bien pero por lo menos lo distrajo lo suficiente como para evitar tener que ir al médico de momento, el sexo siempre ayudaba para volcar las cosas a su favor,

-sonrió ante ese pensamiento-.

El carrito estaba casi listo cuando pasaron por la farmacia y mientras el ojiazul se dirigió al mostrador para pedir remedio para las náuseas y el mal estomacal Peter aprovechó para tomar una caja y esconderla entre la compra, al final caminaron hasta la caja y el Omega casualmente mando a Wade a por algo que olvidó aprovechando el momento para pagar con la tarjeta que wade le había dejado la caja por separado, la ocultó en una mochila que había llevado y luego continúo con el resto de la compra, la mujer de aproximadamente 50 años que atendía en la caja lo miraba discretamente (aunque no lo suficiente) y le guiño un ojo cuando notó que había sido descubierta.

-¿No eres un poco joven para estar comprando esas cosas?- la mujer sonaba dulce y comprensiva no lo juzgaba por lo que Peter se animó a sonreírle devuelta

-hay muchas cosas que no debí haber hecho o vivido para mi edad - le dijo peter intentando no parecer engreído o grosero

-bueno estoy segura de que esto no es nada como lo que puedes haber vivido antes, te lo digo por experiencia, quizá podrías arrepentirte, incluso sentirlo como una carga - le sonrió levemente

-si le soy sincero... Yo no lo veo así, no estaba en mis planes pero igual no me molestaría- la mujer le acarició la mano maternalmente y continuó con la venta en cuanto Wade volvió, antes de que se fueran le dedicó una mirada cómplice que a Peter le calentó el pecho.

El regreso a casa se fue entre pláticas triviales y algunos besos robados, Wade tenía casi un don para borrar cada preocupación o duda de la cabeza de Peter cuando estaban juntos. Lo podía hacer pasar del infierno al cielo con tan solo unos besos.

Al llegar a su hogar guardaron rápidamente la compra en el refrigerador, lavaron sus dientes y se metieron entre las mantas a besarse, wade acarició con cuidado las siluetas del cuerpo de su Omega que se estremeció entre sus dedos, los besos se volvieron profundos poco a poco y las caricias se saboreaban atrevidas, algo más que excitantes.

De un momento a otro la temperatura de la habitación se caldeó haciéndoles los sudar y ropa terminó en el piso, los gemidos no tardaron en escucharse por todo lo alto, afortunadamente no tenían vecinos por lo que no necesitaban ser discretos, el cuerpo del Omega estaba tan listo con su entrada chorreando lubricante que ante la visión Wade no pudo contenerse más penetrándole tan profundo como pudo de una sola vez.

Los cuerpos se unieron en una danza erótica y desenfrenada, sus cuerpos arremetían contra el colchón haciendo resonar los resortes, habían planeado cambiarlos hacia 1 mes pero el sonido era tan morbosamente exitante que lo dejaron pasar.

Se entregaron y remarcaron su lazo cuando Wade anudo dentro de peter besando su cuello antes de morderlo sobre la marca abriéndola otra vez.

Y en la cúspide de su demostración de amor el sol los sorprendió fundiéndose en un abrazo apretado después de haberse acoplado una vez más.

Algunas horas más tarde mientras Wade aún dormía, Peter se deslizaba fuera de la cama hacia el baño,fue totalmente cuidadoso en no despertar al otro y tomó silenciosamente la mochila que había dejado abandonada la noche anterior, sacó de ella la cajita que había comprado apretándola contra su pecho y hecho una última mirada a su Alfa dormido aun desnudo en la cama, deseo irritado poder volver entre sus brazos pero sabía que esa situación no podía esperar ni un minuto más y entró en el cuarto de baño, sus manos sudaban de los nervios y debía admitir que incluso tembló un poco al abrir la caja, el chico se sentó sobre la tapa del escusado así desnudo como estaba y se dispuso a leer el instructivo que acompañaban al par de ... Pruebas de embarazo que contenía el empaque, se lavó el rostro antes de comenzar, siguió cada uno de los pasos orinando en esa cosa y se decidió a esperar sentado en el piso del baño, los minutos le parecieron eternos, nunca 15 minutos lo hicieron sentirse antes tan asustado y emocionado a partes iguales.

Sabía lo que todo aquello significaba, responsabilidades, tristezas y muchas frustraciones. Tal y como el se las hizo vivir a sus padres alguna vez,

Pero también significaba un profundo en incondicional amor hacia una pequeña ilusión, criar una esperanza.

Quince minutos después la prueba estaba lista, pero las piernas le fallaban al intentar levantarse, las rodillas le temblaron y aterrado cerró los ojos apretando sus párpados antes de tomar la prueba, por un segundo creyó que tendría un infarto por lo rápido que latía su corazón, al abrir sus ojos una lágrima se derramó por su mejilla y se dejó caer de nuevo al piso con la tablita de plástico entre sus dedos, abrazo sus rodillas prometiendo que todo estaría bien y se arruyó, a él y a su bebé.

Si lo sé tardé, pero seguro, esta mas largo de lo que planeaba pero espero no les moleste, de ser así digan me lo en los comentarios y los haré más cortos, espero les haya gustado mucho comenten y voten si así fue.

¿debería ser buena con los pj?

O ¿debería crear drama ?