Capítulo 3: El crimen Parte 2
(11:00 de la mañana)
Policías y varios agentes llegaron al dojo donde están Goten y Uub.
- Disculpen, los que no sean dueños o no trabajen aquí por favor salgan. – Dijo un policía, y muchos jóvenes salieron quedando únicamente el dúo.
- ¿Qué pasa señores? – Preguntó Uub.
- ¿Quién de ustedes dos es Son Goten?
- Soy yo. ¿Qué quieren? – Respondió Goten confundido.
- Está usted detenido por cargos de pedofilia y relaciones con menores de edad. – Dijo el policía mostrando su placa. – Llévenselo. – Dio la orden y varios oficiales armados intentaron llevarse a Goten.
- ¿Qué? ¿Qué están haciendo? ¿Qué hizo de mal? – Dijo Uub.
- ¿Usted también trabaja aquí?
- Sí.
- ¿Qué dicen? – Dijo un oficial.
- No hay cargos ni nada en contra de él, no podemos arrestarlo. ¿Cuánto lleva aquí joven?
- Una semana.
- Lleva poco tiempo aquí, no podemos arrestarlo. Joven, salga de aquí también, usted no está detenido.
Los policías salieron del dojo con Goten y Uub, a quien dejaron en libertad, pusieron un letrero que decía "CLAUSURADO", e intentaron esposar a Goten pero se resistía, golpeó a dos policías y a tres agentes de la Fuerza Máxima, por lo que los demás policías y agentes comenzaron a disparar con pistolas y carabinas. Como era de esperarse, Goten evitó y desvió todas las balas, pero dos balas que desvió hirieron a dos personas.
- Goten no lo hagas, acabas de lastimar a dos personas. – Le dijo Uub
- Estos tipos me quieren arrestar por una estupidez.
- Tenemos pruebas de que sí ha hecho esos crímenes. – Dijo un policía.
- ¿Sí? Pues quiero ver todo lo que tienen.
- Venga con nosotros, toda la evidencia está en la comisaría.
Goten no tuvo más opción que dejarse ser arrestado para ver la evidencia, por lo que fue traslado a la comisaría en la patrulla junto con otras y carros de la Fuerza Máxima que los siguieron en el camino.
Llegaron a la comisaría, ahí los oficiales le mostraron fotos de cuando salió con chicas menores de edad, muchas de ellas iban a su dojo.
- Esas fotos son de hace un año. – Dijo Goten.
- ¿Y qué? Aun así cometió estos delitos.
- No pueden hacerme esto por algo que ocurrió hace tiempo.
- Sea el tiempo que haya pasado no quita el hecho que hizo esto.
- ¿Y qué tiene de malo haber salido con chicas de esa edad?
- ¿Acaso es tonto? Las leyes de aquí establecen que no está bien tener relaciones con menores. Además de que no tienen la capacidad para saber lo que usted sabe y no pueden defenderse por sí mismas.
- No les hice nada malo a ellas, el hecho de que sean menores no le veo lo malo.
- Salió con muchas chicas, conocemos a unas, y esas son menores, y con los informes que tuvimos es obvio saber que mantuvo relaciones sexuales con todas ellas. Y también, abusó de un dojo para salir con ellas, que por cierto, ya fue cerrado.
- No pueden hacer, son unos malditos hijos de su puta madre que no saben…
- ¡Le digo no nos hable así, no le hemos dicho ninguna mala palabra! Quería ver la evidencia, ya lo hizo.
Varios oficiales llevaron y encerraron a Goten en una celda con dos hombres, uno de piel clara delgado y cabello esponjado y el otro de piel negra, robusto, con barba y bigote y calvo.
- Que compañía tan más grata acaba de llevar. – Dijo el preso moreno, tomando a Goten de los brazos.
- Quítame las manos. – Goten de un movimiento fuerte se las quitó.
- Te resistes… - Antes de que hiciera algo más, Goten lo tomó del cuello y lo estrelló contra la pared, que casi se rompe por la fuerza que usó. De ahí, los dos presos se portaron bien para no ser lastimados.
Dos horas después, Goten se desesperó de estar encerrado, aprovechó que los dos presos se durmieron para romper la cerradura de la celda para poder salir.
- Son Goten, venga… - Cuando el policía abrió la puerta, toda la reja de la celda se abrió, los dos presos al despertar se escaparon, al dar vuelta por un pasillo se oyeron dos balazos y gritos. – Con que intentó escapar, venga. – El policía se llevó a Goten esposado, en el camino vio a los presos heridos de las piernas. Llegaron a las cabinas de teléfono junto con varios policías armados.
- ¿Ahora qué? – Dijo Goten.
- Estábamos pensamos que lo llevaríamos a juicio pero por lo que ha hecho últimamente, solo tendrá autorización de una llamada. – Le dio una moneda.
- ¿Una llamada en estos teléfonos? Mejor deme mi celular y de ahí llamo a alguien.
- No tiene permitido nada de eso, haga su llamada y esperaremos que su ayuda venga.
Sin pensarlo dos veces, Goten llamó a Gohan, su número lo tenía aprendido, ya que era la única persona que le ayudaba en sus problemas legales.
- Hermano, soy yo Goten, mira, estoy en la cárcel, no sé cuánto tiempo duren las llamadas en estos teléfonos, por favor ven pronto. Ah, gracias. – No dejó que Gohan le dijera más que vendría a ayudarlo, la paranoia de estar en la cárcel le estaba afectando demasiado.
...
Fuera de la comisaria, Gohan y Pan aterrizaron sin que nadie los viera. Cerca de la entrada se encontraron a Uub que también venía a ayudar a Goten.
- ¿Uub qué haces aquí? ¿También te llamó mi hermano?
- No, señor Gohan, he estado buscando en qué prisión estaba Goten, lo cual es difícil sin localizar su ki.
- ¿Qué fue lo qué pasó?
- No lo sé, solo sé que unos policías llegaron, arrestaron y se llevaron a Goten.
- Bueno, vamos.
Los tres entraron en la comisaría para buscar a Goten.
- ¿Podemos ayudarlo señor?
- Soy el hermano de Goten, vine porque me dijo estaba aquí. – El oficial avisó de la llegada del hermano de Goten y le autorizaron la entrada para que lo vieran y resolvieran su problema.
- Pase por aquí, señor. – Cuando Gohan pasó por el pasillo, el oficial detuvo a Pan y Uub. – Disculpen jóvenes, solo puede personas autorizadas. – La pareja tuvo que quedarse a esperar en la entrada.
Gohan llegó a un apartado en donde se encontró a Goten esposado junto con dos oficiales.
- Hermano, gracias por venir. – Cuando lo iba a abrazar, Gohan lo detuvo.
- Detente, primero quiero saber qué fue lo que hiciste. ¿Me pueden decir que ocurrió?
- Aquí está. Mire señor lo que… ¿Señor Gohan? – Un oficial venía con las fotos para mostrarlas, él conocía a Gohan por su alta reputación en investigaciones, por lo que se sorprendió al verlo en la comisaría.
- Oficial Gutiérrez, no sabía que estaba aquí. – Dijo asombrado.
- Bueno, traía la evidencia del arresto de Son Goten. ¿Es su familiar o amigo?
- Es mi hermano. – Dijo apenado.
- Ah, no me lo esperaba. – El oficial se impresionó de que el hermano de un gran investigador estuviera detenido por cargos de pedofilia. – Miren, su hermano salió con jovencitas menores de edad, por eso está detenido. Por lo que pasó, se ocupa pagar una fianza para que sea liberado.
- ¿De cuánto es la fianza?
- Son 300000 zenis.
- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué demasiado?! – Dijo Gohan indignado, sabía que por estos arrestos no debían cobrar demasiado.
- Lo que pasa es que su hermano se resistió al arresto, golpeó a dos policías y tres agentes de la Fuerza Máxima, nos confrontó e insultó, intentó escapar de su celda y dos presos que estaban con él casi escapan, y también por eso perdió derecho a juicio
Gohan miró con furia a su hermano, no podía creer que cometió estos actos por no comportarse como persona normal. – Está bien, ¿Cuánto tiempo tengo para pagarla?
- Tiene hasta las 3:00 de la tarde. A esa hora varios reclusos serán trasladados a una prisión de máxima seguridad, en ellos su hermano.
- Ah… Por favor no se lleven a Goten, traeré toda la fianza completa, intentaré llegar a tiempo.
- Está bien, si tarda no se preocupe, sé que es un buen hombre y cumplirá con su palabra de traerla.
Goten fue llevado a una nueva celda y Gohan salió del lugar donde estaban Pan y Uub esperando por él.
- ¿Qué pasó papá?
- Vámonos.
Los tres se fueron volando muy rápido, en el camino, Gohan explicó del arresto de Goten y lo de la fianza para liberarlo, lo que también los impresionó.
Sé que está demasiado demente este fic, lo llevo pensando desde el año pasado y hasta ahora se me ocurrió escribirlo, si les gusta me lo dicen en los comentarios y publicaré más pronto los siguientes capítulos.
