Capítulo 4: La liberación
- ¡Por favor no lo haga! – Decía Marron aterrada. Vegeta estaba a punto de abusar de ella y nadie la podía ayudar.
- Ay, como te mueves. – Vegeta la amarró de las manos con unas cuerdas de ki para facilitarlo.
Le separó con fuerza las piernas, Marron gritaba y lloraba, suplicaba que se detuviera pero parecía que no la escuchaba.
- NO… YA…
De la nada, Vegeta al penetró con fuerza, haciendo que la chica diera un grito con fuerza.
- Duele… duele… Ah… AAAHH… AAAAHHH…
Comenzó a moverse de una forma agresiva, no tenía cuidado con ella, no le importaba lo que decía, tal parecía que no tenía sentimiento ni oídos.
- NO… DETENGASE… DUELE… AAAHH… AH…
Le dio una bofetada a ella.
- Ah… NO… YA… Ah…
Después de unos minutos la volteó y la hizo sostenerse de sus rodillas y la volvió a violar más fuerte.
- NO… YA… AAAHHH… NO… AAAAHHH… AAHH… NO… SUELTE… AAAHHH… DUELE… - Ya no tenía fuerza para sostenerse, por lo que Vegeta la tomó y tiró de sus dos coletas, una en cada mano, lo cual le ocasionaba más dolor a ella. Luego de horribles y dolorosos minutos, Vegeta salió de ella, ya había llegado a su punto máximo. Se fue de ahí un momento, dejando a Marron ahí.
No tardó mucho en regresar, ya estaba vestido en este entonces. Marron seguía abrochando los botones de blusa con las manos temblorosas mientras lágrimas salían de sus ojos sin poder creer lo que le había pasado.
- Será mejor que ya te vayas. – Le dijo en seco. – ¿Me estás oyendo? – Volvió a darle otra bofetada, y la dejó tirada en el suelo.
- S-si… ah.
La levantó con rudeza y la apretó fuerte de los brazos enfrente de él. – Y no vayas a decirle a nadie acerca de esto, si no tu vida podía estar en peligro. ¿OÍSTE? – La comenzó a apretar más fuerte. – Podría matarte de una vez, así que no hables de esto, no se te ocurra mentirme.
- S-si… ah… no lo… diré.
-Bien, y también te pediré que termines con Trunks hoy si no quieres que le pase algo también. Los estaré viendo y más vale que ocurra. ¡¿Entendido?!
- Si… ah… - Dijo llorando.
Se fue de ahí como pudo, tenía el cuerpo muy adolorido y más ahí abajo, apenas podía caminar, al abrir sus piernas para dar un paso sentía un fuerte dolor. Iba por la calle, no había caminado mucho, quería gritar pero si lo hacía llamaría demasiado la atención de las personas. Tuvo que seguir aguantando, sabía que no podía caminar más, detuvo el primer taxi que vio para ir a casa, dio su domicilio lo más rápido posible, hasta parecía que tampoco tenía fuerzas para hablar.
…
En otra parte, Gohan llegó a su casa junto con Pan y Uub, abrió la puerta y entraron, dejó caer su maletín en el suelo y se fue a su habitación solo, abrió la caja fuerte y sacó un buen bono de billetes, después sacó de un cajón un libro otros billetes, y bajó las escaleras.
- Tengo que irme Pan, nos vemos después. – Salió de su casa a alta velocidad, dejando solos a Pan y Uub.
- Se fue muy rápido. Disculpa Pan, no pude hacer nada para evitar que se llevaran a tu tío.
- Ya Uub, deja eso, no ibas a lograr nada de todas formas. Por suerte tú no tendrás problemas con mi abuelo, solo mi tío Goten.
- No, aun así, debí hacer algo, Goten me dio chance de trabajar con él…
- Ya olvídalo. Mejor intenta olvidar lo que pasó. – Pan lo llevó al sofá con ella, encendió la televisión para ver si encontraban algo relajante para su novio y así olvidar su desgracia.
Luego de unos minutos, Uub ya se sentía mejor, estaban viendo una serie de jóvenes estudiantes rebeldes, en eso una pareja se estaban besando muy apasionadamente en un lugar desconocido de su escuela. Uub se sintió algo extraño por lo que vio, mientras que Pan le sonrió, con eso pensó que ella le pedía lo mismo que vieron. Se dieron un beso muy similar, lo diferente fue que ellos empezaron a acariciarse por todos lados. Durante su juego de caricias, Uub comenzó a desabrochar los botones de la camisa de Pan y ella le quitó su chaleco. Se deshicieron de ambas ropas, ahora él le quitó con dificultad el sujetador, dejando la vista unos lindos y redondos senos, los cuales le llamaron la atención al chico, era la primera vez que veía unos de verdad.
- Ah ah
Le dio unos apretones y los saboreó, lo que hizo que su chica diera unos leves gemidos, se quitaron sus calzados y calcetines en pequeño juego de caricias y besos para pasar a algo más. Le quitó la falda muy rápido a la vez que ella le quitó su pantalón deportivo. Esto era muy nuevo para el chico, nunca había oído ni visto sobre temas de sexo, el descubrir el cuerpo de su novia era de lo más genial para él, sin pensarlo le quitó las bragas y tocó su intimidad, haciendo que le diera unos gritos muy fuertes, de manera rápida su chica le quitó su bóxer. Estaban a punto de hacerlo, no había nadie en casa.
- Espera, estamos a punto de hacerlo, pero no tenemos protección, ¿Qué hago? Si le digo que nos detengamos seguro se molestará demasiado pero si lo hacemos puede ser peligroso. – Pensaba Uub sin saber qué hacer. En cambio, Pan no había pensado lo mismo que él. Él decidió seguir con el acto, cuando ambos iban a empezar, Pan se levantó de golpe.
- Oí la puerta de un carro. – Hizo un escaneo de ki para saber quién o qué era. – ¡Es mi mamá! No puede ser, si nos ve así nos matará. – Rápidamente, empezaron a vestirse, solo se pusieron dos ropas cada uno, ocultaron su ropa interior debajo de los cojines del sofá, la televisión seguía encendida, ahora estaba un anime Shonen.
- Ah, hola hija, y Uub.
- Hola mamá.
- Hola Videl. – Dijeron agitados.
- ¿Pasa algo? – Cuando caminó se topó con el maletín de Gohan. – ¿Gohan ya regresó? ¿O por qué su maletín está en el suelo?
- Papá tuvo que salir, fue… por el tío Goten.
- ¿Pasó algo malo con Goten?
- Sí, está en la cárcel.
- ¿Qué? No no no puede ser, ¿Qué hizo?
- Mejor que te lo diga papá cuando regrese con detalles, solo nos dijo que mi tío Goten cometió pedofilia.
- ¿Qué? Creí que Goten ya no era un enfermo mental. – Videl fue por un vaso de agua, en eso Pan y Uub aprovecharon y tomaron su demás ropa y se fueron a la habitación de ella para cambiarse.
- Estuvimos cerca. – Dijo Pan. Se iba a quitar la blusa para ponerse su sujetador pero Uub la seguía viendo. – Date la vuelta me voy a cambiar.
- ¿Por qué? Ya te vi sin ropa, no tiene nada de malo volverte a ver así.
Pan se puso como un tomate por esas palabras, y ella se dio la vuelta y se cambió. - ¿Sabes? Me estoy dando cuenta que eres algo extraño, y eso no lo entendí. – Después de que se cambió de ropa a una más casual bajaron a la sala.
…
Gohan y Goten ya habían salido de la comisaría, Goten fue liberado por la fianza que su hermano pagó, ambos iban volando hacia la casa del mayor.
- No puedo creer lo lejos que has llegado.
- Disculpa, no pensé que esto pasaría.
- Pues pasó, y tuve que pagar mucho por tu liberación.
- Sí, y también lo siento por eso.
Finalmente llegaron a la casa, para nada Gohan estaba bien, no solo por el hecho de que usó mucho de su dinero por la fianza, también porque el oficial lo conocía bien y a mucha gente, era de esperarse de que varias personas supieran que su hermano estuvo en la cárcel.
- Gohan, ¿Qué ocurrió? – Le dijo Videl.
- Goten fue arrestado y me llamó por ayuda, tuve que pagar una fianza alta para sacarlo.
- ¿Y cuánto fue la fianza?
- 300000. – Dijo en seco.
- ¿300000? Es demasiado. ¿Y de dónde tomaste tanto…?
- Eso luego lo hablamos tú y yo. Fue demasiado porque mi hermano no se sabe comportar como una persona normal y terminó resistiendo a todo lo que le hacían para detenerlo.
- Ya te dije que no me iba a dejar arrestar…
- Lo mejor en estos casos es no causar más problemas, y si lo hiciste, y de paso, también me afectaron.
- Sí, ya me lo comentaste en el camino. Y no te preocupes, también te pagaré lo de la fianza.
- Pues claro que sí, y que bien que lo sepas.
- Creí que dirías que no te pagaría nada. – Pensó Goten.
Luego de una plática, Goten regresó a su departamento en la ciudad, donde una vez que aterrizó mucha gente se le quedaba viendo, muchos sabían que era el criminal que se resistió a su arresto, pero él trataba de evitar las miradas a toda costa.
…..
En el camino a su casa, Marron sentía demasiado dolor, aunque no caminara sentía un ardor y dolor en su intimidad, trataba de no tocarse ahí abajo con el taxista, que para nada evitaba ver cómo la joven tenía sus manos en su abdomen.
- ¿Se encuentra bien joven? ¿Cree que voy demasiado rápido?
- No… Siga.
- Bien.
Luego de unos minutos, llegó a su destino. Marron le pagó al taxista y solo le agradeció con una palabra. Vio la moto de policía de su padre, eso daba a entender que ya había llegado, Krilin trabajaba desde la mañana hasta la noche con un descanso en la tarde para volver con su familia y luego irse de nuevo. La chica entró a su casa y subió las escaleras hacia su habitación, Krilin estaba en la cocina con unos auriculares puestos por lo que no supo que su hija ya había regresado sino hasta más tarde.
Marron tomó una almohada y se la puso en su boca para gritar sin que su padre la oyera. Después decidió sacarse la ropa y revisar si no tenía algo grave. La sorpresa fue grande cuando vio que en su pollera tenía una mancha de sangre, se quitó las bragas con cuidado y vio que tenían mucha sangre, estaba muy asustada, ese hombre le hizo demasiado daño.
- Marron, me tengo ir de nuevo… - Krilin entró a la habitación de su hija para decirle que ya se iba de nuevo al trabajo.
- ¡Me estoy cambiando! – Dijo tapándose con su blusa.
- Ah, disculpa hija. De verdad lo siento. M-me tengo que ir, te veo en la noche.
Después de que Krilin se fue, Marron ya podía quejarse de su dolor sin que nadie la escuchara, decidió ir a bañarse cuando la sangre de su intimidad comenzó a regarse por sus piernas. Fue demasiado difícil, el agua que le entraba en su entrepierna le ardía demasiado, sabía que no resistiría más tiempo y tuvo que salir de la regadera aunque no haya terminado. Usó papel higiénico para limpiarse con cuidado, luego de vestirse, recordó lo que Vegeta le dijo acerca de decir que la violó, vio que si alguien veía su ropa manchada de sangre se darían cuenta de lo qué pasó, no podía tirarla a la basura porque la descubrirían, no tuvo más opción que lavarla. La puso en una bolsa y fue al cuarto de lavado.
- ¿Qué haces hija? – A-18 ya había regresado de su salida con sus amigas.
- Mamá, ¿A qué hora llegaste? – Dijo sorprendida.
- Hace unos minutos. Te preguntaba que qué estabas haciendo.
- Nada.
- ¿Y qué tienes en esa bolsa?
- Solo ropa.
- ¿Ropa? ¿Y a dónde la llevas? No es una bolsa de compras.
- S-solo la voy a lavar.
- ¿Lavar? – A la mujer se le hacía raro que su hija fuera a lavar su ropa, la joven casi nunca se ocupaba de labores de la casa por lo que le extrañó. – Pero si tú no sabes hacerlo. – Dijo divertida. – Ahora, dámela y yo me encargaré.
- No, mamá, yo lo hago.
- ¿En verdad es ropa eso o me estás mintiendo? A ver déjame ver.
- No, en verdad lo es.
- ¡QUE ME LA DES!
Sin más decir, Marron le dio su bolsa a su madre, sabía que se daría cuenta de lo que pasó una vez que sacara el contenido. A-18 fue revisando cada ropa, y fue ahí cuando vio la que tenía sangre.
- Marron... – Iba a decir algo más pero no pudo. La joven pensaba que su madre le preguntaría acerca de eso, y no sabía qué hacer. – Ah… bueno… ¿Por qué no me dijiste lo qué te pasó? Te dije que usaras de esas toallas cuando estuvieras en tus días para que no tuvieras en estos accidentes.
Marron se alivió al oír que su madre pensó que se le vino la regla y por eso tenía esa mancha, aunque en realidad le tocaba en una semana. – Lo siento, mamá.
- Ya. – Le tocó la frente a su hija. – Pudiste decirlo antes, soy tu madre y te puedo ayudar en este tipo de cosas.
La chica se sintió mejor que su madre ya no iba a sospechar acerca de lo que le pasó, se fue a su habitación y revisó su celular, tenía el mensaje de Trunks en el que le decía que saldría más tarde la reunión, se sintió culpable, si no haya querido ir antes con Trunks habría visto su mensaje y nada de eso habría pasado y ahora tenía que ir a… Cierto, Vegeta le dijo que terminara hoy con su hijo o la mataría, una vez que vio sus mensajes, recibió una llamada de Trunks le dijo que lo vería a las 6 en el parque para decirle algo.
Ya en el parque, Trunks llegó a donde estaba Marron.
- Hola amor. Disculpa si no pudimos quedar a vernos cómo planeamos ayer…
- Tengo algo importante que decirte…
- Y… ¿Qué es?...
- E-esto no puede seguir, lo de nosotros.
- ¿Qué tratas de decir? ¿Te encuentras bien?
- Que debemos terminar. – Dijo en lágrimas.
- ¿Qué? ¿Cómo? No… No estés jugando…
- Es en verdad, lo siento.
- No, sé que te fallé hoy pero eso no volverá a pasar y…
- Ya, dejémoslo así. Adiós Trunks.
Ambos se marcharon tristes por diferentes caminos.
- Bien hecho. – Le dijo Vegeta desde un árbol cuando pasó por ahí.
Ya en su casa, Trunks se encerró en su habitación, ¿Por qué tuvo que pasar eso? ¿Por qué la chica a la que tanto amaba lo terminó así de la nada?
- ¿Por qué Marron? ¿Por qué pasó esto? Debí haber hecho algo mal. No es normal que me terminara, algo o alguien debió influir en esto.
Veo que me excedí demasiado en este capítulo en cuanto al contenido y tamaño, fue todo lo que se me ocurrió escribir. Muchas gracias por apoyar con sus comentarios.
