Buenos días, tardes o noches.

Traje el capítulo 5 de El grán ladrón... ya tenía listo este capítulo y el capítulo 6. Quise mover la carpeta en donde estaban los archivos de todos los capítulos subidos y por subir, a otra carpeta y en vez de hacer: "marcar" "mover" "seleccionar carpeta" "mover aquí" sin darme cuenta hice: "marcar" "eliminar" "SI NO" "SI"... lamentablemente eliminé sin darme cuenta todo, incluyendo los capítulos ya terminados.

Kung fu panda es propiedad de Dreamworks

Capítulo 5

El buen cocinero

Otra mañana como cualquiera en el Valle de la paz, aún no sonaba el gong.

-¡pssst! amigo, despierta -le decía el Maestro Mono a Po que poco a poco estaba despertando.

-mmm... ¿Maestros?... ¿me quedé dormido otra vez?... perdón -dijo Po aún con ganas de dormir.

-no Po, aún no sonó el gong. Esta vez vamos a asegurarnos de que no te vuelvas a dormir -le dijo el Maestro Mantis. Y ambos Maestros hicieron que Po se ponga de pié... Po se durmió estando parado, se mesió un momento y estuvo a punto de caer pero los Maestros lo sujetaron antes de que golpeara el suelo y despierte a todo el mundo.

-vamos amigo levántate... uy que pesado eres -dijo el Maestro Mono mientras lo sujetaba.

El Maestro Mantis se subió sobre él y tocándole el rostro hizo que Po despertara de nuevo.

-mmm... Maestros... perdón por aplastarlos -les dijo Po mientras volvía a ponerse de pié.

-no te vuelvas a dormir Po. Te advierto que si lo haces me comeré la mitad de tus comidas por una semana -le amenazó el Maestro Mono.

-¡no, eso no, por favor Maestros! - suplicó Po y las ganas de dormir se le fueron por completo.

-si no quieres eso, entonces no te duermas Po -le dijo el Maestro Mantis.

-si Maestros ya no me voy a dormir -les aseguró Po.

-bien, entonces ya nos vamos y no le digas a nadie de esto -dijeron y se fueron en silencio los Maestros.

Minutos después sonó el gong.

-¡buenos días Maestro! - saludaron.

-buenos días estudiantes, buenos días Po -respondió Shifu.

Los Maestros Mono y Mantis se miraron contentos porque Po ya no se volvió a dormir.

-estudiantes me convocaron a otra reunión y debo asistir ahora, entonces... -decía Shifu y fué interrunpido.

-¿¡va a dejar a Tigresa a cargo del entrenamiento otra vez!? -interrumpió el Maestro Mono- ¡por favor Maestro no lo haga, prometo portarme bién! -suplicaba el Maestro Mono.

-¡cálmate Mono! -le ordenó Shifu- hoy tendrán el día libre pero ya saben que la hora de dormir y de llegada al Palacio si es que salen se respeta. Estén atentos ante cualquier emergencia. Parto ya, disfruten su descanso -dijo después sereno y se fué.

Luego todos estaban desayunando y hablando en la cocina.

-¿que harán hoy Uds.? -preguntaba el Maestro Mantis- Mono y yo bajaremos al Valle -dijo después.

-Po tu de seguro no conoces bien el Valle, ¿verdad? -le preguntó el Maestro Mono -¿que te parece si nos acompañas? Así te hacemos conocer el Valle -dijo después.

-si Maestro Mono los acompaño -le respondió Po.

-genial, ¿Grulla vienes con nosotros? -le preguntó el Maestro Mono.

-claro los acompaño. ¿Víbora nos acompañas? -respondió el Maestro Grulla y preguntó.

-si, por supuesto Grulla los acompañaré -respondió sonriendo la Maestra Víbora por que si los acompañaba podría vigilar a los Maestros Mono y Mantis para que no vayan meterse en problemas a causa de sus bromas y también le fasinó la idea de estar junto al Maestro Grulla.

-Tigresa, ¿tu que harás?, ¿quieres acompañarnos? -le preguntó después la Maestra Víbora.

-no, lo siento. Me quedaré en el Palacio pero tal vez baje al Valle más después -respondió serena la Maestra Tigresa.

Después del desayuno los 4 Maestros y Po estaban en la puerta del Palacio.

-bien ya le dije a Tigresa que nos vamos así que en marcha -dijo la Maestra Víbora y todos bajaron las escaleras rumbo al Valle. Al llegar al final de las escaleras decidieron ir al centro del Valle para empezar el recorrido desde ahí.

Pasaron por muchos lugares y diferentes puestos de venta, cuando pasaron por puestos de comida Po no podía ocultar en la mirada las ganas que le venían de probar cada comida, pero al darse cuenta de eso los Maestros como buenos amigos compraban comida para ellos y para Po.

Luego pasaban por puestos de venta de flores.

-voy a comprar algunas para adornar mi habitación -dijo la Maestra Vílbora acercándose a uno de los puestos. El Maestro Grulla también se acercó al puesto para ayudarla.

-mira Víbora ¿que te parecen estas? -le preguntó el Maestro Grulla levantando un pequeño ramo.

-sí Grulla están muy bonitas, llevaré un ramo de esas -le respondió la Maestra.

Luego al continuar su camino encontraron una carreta con juguetes a la venta, Po se acercó, tomó una pequeña carretita y figuras de acción.

-¡miren Maestros son Uds! -les dijo Po mostrándoles las figuras de acción.

-¡ALTO AHÍ VILLANOS! ¡IIIIA! ¡TOMEN MALVADOS! ¡HHHAA!-decía Po mientras jugaba con las figuras de acción haciendo como que detenían la carretita de bandidos.

Ver jugar a Po como un niño le pareció muy tierno a la Maestra Víbora.

-aaawww que tierno -dijo después la Maestra.

A los demás Maestros les pareció muy divertido.

Luego después de caminar un poco se toparon con una carreta de juegos pirotécnicos a la venta...

-¡A TODAS LAS UNIDADES SE LES ADVIERTE DE UN POSIBLE ATAQUE DE BROMAS PESADAS. ESTÉN ATENTOS REPITO ESTÉN ATENTOS! -sonó dramáticamente en la cabeza de la Maestra Víbora pues vio que los Maestros Mono y Mantis se acercaban a la carreta para comprar algo.

-... chicos por favor no compren eso... -les dijo la Maestra Víbora

-nah. relájate Víbora solo compraremos un poco -le dijeron los Maestros Mono y Mantis.

Luego de comprar "un poco" le decian a Po que haga estallar el primero.

-no estoy seguro Maestros yo... -se negaba Po.

-vamos Po, es solo un pequeño petardo anímate -insistía el Maestro Mantis.

-chicos no lo obliguen si no quiere. Y guarden eso -les dijo la Maestra Víbora.

-vamos, si te animas ¿verdad?. No te preocupes nosotros de ayadaremos -le decía y logró convencerlo el Maestro Mono.

Los dos Maestros y Po prepararon un petardo.

-¡esta encendido Po, arrójala lejos! -le dijo el Maestro Mono.

Po arrojó el petardo encendido y cayó a la carreta en donde estaba toda al pirotécnia.

-¡pero que demo... -el Maestro Grulla no pudo terminar de hablar porque fue interrumpido por una mezcla de silvidos y explosiones, segundos despué hubo una explosión más fuerte y la carreta salió volando hacia un restaurante... ¡CRAK! Chocó contra el piso.

-¡ay no!, ¡perdón! -gritó Po mientras corría hacia el restaurante.

-... ¡no Viborita!, ¡por favor no!... ¡AAAYYY!... ¡por favor Viborita! ¡lo sentimos! ¡AUCH! ¡AAAHH! - los Maestros Mono y Mantis rogaban por no ser golpeados. La Maestra Víbora los había arrinconado y les daba de latigazos con su cola -¡les dije! -latigazo -¡que no lo hicieran! -les decía la Maestra mientras les seguía dando latigazos con la cola.

Cuando Po llegó al restaurante se dió cuenta de que la carreta había caído sobre dos clientes; un lobo y un jabalí.

-¡no fué mi inten... -fué interrumpido Po.

-¿¡tu les tiraste esa carreta!? -interrumpió un ganso adulto.

-si yo lo hice, fué un acciden... -decía Po y fué interrumpido otra vez por un repentido abrazo.

-gracias panda, me salvaste de esos bandidos -le decía el ganso mientras lo abrazaba -¡Maestros miren el amigo panda ya acabó con los bandidos -les dijo a los Maestros cuando llegaron.

-buenas tardes Sr. Ping -saludaron los Maestros. La Maestra Tigresa también estaba ahí por que había bajado a caminar por el Valle y casualmente estaba cerca cuando se produjo la explosión.

-mira Po acabaste con dos bandidos, no está nada mal -le dijo el Maestro Mantis quien tenía una antenita doblada y arrastraba una patita todo a causa del castigo que le dió la Maestra Víbora.

-muy bien Po enserio los acabaste -dijo el Maestro Mono que tenía marcas rojas por todo su cuerpo también debido al castigo de la Maestra Víbora.

-Maestros ¿Uds. Conocen al amigo panda? -les preguntó el Sr. Ping.

-si Sr. Ping el es Po, entrena con nosotros en el Palacio de jade -le respondió el Maestro Grulla.

-oh mucho gusto Po yo soy el Sr. Ping -se presentó el ganso.

-Po, el desayuno, almuerzo y cena que compramos para el Palacio todos los días lo cocina él; el Sr. Ping -le dijo el Maestro Grulla.

-¿¡enserio!? -preguntó emocionado Po. El Sr. Ping afirmó moviendo la cabeza -¡es muy deliciosa la comida que nos manda Sr. Ping enserio -le decía Po emocionado.

Aparte de eso la Maestra Víbora y la Maestra Tigresa tenían otra conversación.

-¿enserio Po acabó con esos bandidos? ¿como lo hizo? -preguntó la Maestra Tigresa.

-claro Tigresa, te cuento como fue... -la Maestra Víbora le contó todo lo ocurrido.

-¡Maestras! siéntense, les invitaré comida -les dijo el Sr Ping. Después trajo la comida para todos y él también se sentó junto a ellos.

-¿como es que les tiraste la carreta? Con esos brazos tan fuertes seguro te fue fácil -le dijo a Po el Sr. Ping mientras comían.

-ah, nosotros lo ayudamos en eso -dijo el Maestro Mantis.

-ah recibió ayuda que bien... Maestros ¿pelearon con bandidos o tuvieron un duro entrenamiento, antes de venir aquí? Lo pregunto por los Maestros Mono y Mantis -dijo el Sr. Ping.

-a si Sr. Ping Ud. Ni se imagina nos atacó un mounstruo a Mantis y a mi -dijo dramático el Maestro Mono.

-era una bruja Sr. Ping una bruja muy... MUUUYYY fea, cuando quizo comerme hice una cruz con mis pinzas y no me comió -dijo el Maestro Mantis también dramático.

La Maestra Víbora los miraba enfurecida sin decir nada.

-si, a mi quizo convertirme en sapo y des... ¡AAAYYY! -decía el Maestro Mono y gritó repentinamente por que la Maestra Víbora le dió un colazo en los piés por debajo de la mesa.

-mire Sr. Ping mejor yo le cuento todo -dijo sonriendo la Maestra Víbora.

La Maestra le contó todo lo ocurrido. Luego de terminar de comer los Maestros y Po salían del restaurante y vieron que los guardias ya se cargaban a ambos bandidos aturdidos a las carretas para llevárselos a prisión.

Después de despedirse del Sr. Ping y salir de su restaurante se iban rumbo al Palacio.

-¿SE PUEDE SABER A QUIÉN LE DIJERON BRUJA? -les preguntó con un rostro siniestro la Maestra Víbora a los Maestros Mono y Mantis -¡aaahh! -gritaron ambos Maestros y sin responder a la pregunta corrieron a todo dar con rumbo al Palacio y la Maestra Víbora corría tras ellos.

-¡raaaaapido! Ya nos alcanza -gritaba desesperado el Maestro Mantis que estaba en el hombro del Maestro Mono.

Los demás Maestros y Po veían riendo aquella persecución. El Maestro Grulla sujetaba las flores que la Maestra Víbora compró y le había pedido que las sujetara momentos antes de lanzarse a la persecución.

Fin del capítulo.

Ese fué el capítulo 5 de El grán ladrón y me alegra haberlo terminado otra vez espero que les haya gustado, gracias por leer la historia, hasta luego cuídense mucho.