Buenos días, tardes o noches... les traje el capítulo 8 de El gran ladrón, espero que no esté tan aburrido.
Kung fu panda es propiedad de Dreamworks
Capítulo 8
Extraños
Al día siguiente después del primer entrenamiento, antes de almorzar Shifu les pidió que llevaran los panfletos y los repartieran por todo el pueblo además de decirles a los aldeanos de quién se trata y estén atentos.
-Mono tu ve con Mantis hacia el norte del pueblo -le dijo Shifu.
-claro Maestro. Hasta más tarde -dijeron ambos Maestros y partieron.
-Víbora tu ve con Tigresa por el sur -les dijo.
Ambas Maestras hicieron una reverencia y partieron.
-Po tu ve con Grulla al centro -les dijo al final y ambos partieron.
Mientras todos hacían el encargo las Maestras Víbora y Tigresa vieron a alguien sospechoso, una persona cubierta que llevaba una capucha y una grán mochila de viajero en la espalda. Tenía una túnica que le cubría el cuerpo y no se le podía reconocer de que especie era.
-¿deberíamos hacer algo? -susurró la Maestra Tigresa viendo al sospechoso desde el otro lado de la calle.
-por el momento sería mejor seguirlo... pues podría solo haber llegado de algún viaje -respondió la Maestra Víbora. Ambas siguieron sigilosas al encapuchado quien después de un par de cuadras se entro a una posada. Las Maestras vieron desde la ventana que el encapuchado solo se acercó al mostrador y hacía el alquiler de la habitación con normalidad.
-por el momento fue una falsa alarma -dijo la Maestra Tigresa y ambas se retiraron a seguir repartiendo los panfletos.
En otro lugar del Valle el Maestro Grulla y Po también cumplían con el encargo.
-Maestro ¿qué tal si vuela por toda la zona que nos tocó mientras deja caer los panfletos?, así acabaríamos más rápido -preguntó Po.
-no Po, no creo que sea buena idea debemos decírles también de quién se trata -respondió el Maestro Grulla.
-Maestro necesito irme con urgencia -dijo Po repentinamente.
-¿? -el Maestro Grulla lo miró extrañado- ¿pero que pasa? -le preguntó después.
Po hizo un rostro raro y se sujetó la panza como si tendría que evitar que se le salieran las tripas... -Maestro tengo... -dijo haciendo un esfuerzo como para contener algo.
-a sí Po adelánte. Hay baños públicos doblando la esquina tienen letreros así que podrás encontrarlos... toma un par monedas para que te dejen entrar -le dijo el Maestro Grulla.
-gracias... Maestro... tardaré, perdón... así que por favor entregue esto por mi... y adelántese al Palacio si tardo demasiado... -dijo Po mientras le entregaba los panfletos que llevaba en la mano y se adelantaba con pasos presurosos hacia los baños.
Después de una larga espera el Maestro Grulla seguía entregando los panfleros a las personas que pasaban cerca... Po aún no regresaba. Cuando faltaban como unos cincuenta panfletos el Maestro Grulla decidió irse porque Po no regresaba. El Maestro se elevó y se fué volando -creo que es una buena idea después de todo-dijo mientras dejaba caer los panfletos restantes y volaba en dirección al Palacio.
Luego de cumplir con el encargo todos se encontraban en la cocina almorzando... todos excepto Po quie aún no había regresado al Palacio.
-¿creen que pudo haberle pasado algo malo? -dijo preocupada la Maestra Víbora.
-no debiste dejarlo solo Grulla ¿por qué regresaste sin él? -le interrogó el Maestro Mono.
-se fue hacia los baños públicos y me dijo que regresara solo si es que tardara. Y tardó bastante -respondió el Maestro Grulla.
-¿que tal si lo atrapó el 'Desnombrado'? -dijo el Maestro Mantis.
-eso es absurdo -dijo la Maestra Tigresa uniéndose a la conversación -de seguro se fue al restaurante del Sr. Ping. Cuando terminé de subir por las escaleras miré hacia el Valle y ví a alguien enorme de color blanco y negro caminando hacia el restaurante del Sr. Ping y ese era Po -dijo después y se quedó en silencio.
-espero que sea eso y llegue pronto, pues si tarda más Shifu nos castigará a todos -dijo el Maestro Mantis. Después se escuharon pasos aproximándose...
-buenas tardes Maestros ya llegué. Provecho. Maestro Grulla perdóneme si es que lo hice esperar demasiado -dijo Po entrando a la cocina.
-gracias Po - respondieron Todos respirando con alivio.
-nos preocupaste Po ¿a donde fuiste? -interrogó la Maestra Víbora.
-me dió hambre Maestra, y fui al restaurante del Sr. Ping -respondió Po.
Después del almuerzo todos los Maestros ya se encontraban en sus lugares de entrenamiento.
Cuando terminó el arduo trabajo Shifu les ordenó que descansaran.
-Maestro ¿puedo bajar al restaurante del Sr. Ping? Prometo volver temprano -pidió cuando comenzó el descanso.
-claro Po siempre y cuando regreses antes del anochecer... o todos recibirán un castigo -dijo Shifu con una mirada amenazante.
-¡gracias Maestro! -exclamó alegre Po y se fue contento al restaurante del Sr. Ping.
-¡Po si viniste!... o ¿te escapaste sin que Shifu se diera cuenta? -dijo alegre y dudó después el Sr. Ping cuando Po llegó al restaurante.
-no me escapé Sr. Ping, Shifu me dió permiso -dijo Po.
-bien manos a la obra -dijo el Sr. Ping y ambos entraron a la cocina. Le estaba enseñando a Po a cocinar lo principal, la sopa de fideos. Po mostraba empeño y dedicación al aprender, el Sr. Ping lo miraba feliz era como si estuviera viendo aprender al hijo que nunca logró tener...
En una de las posadas del Valle el encapuchado se encontraba sentado en una silla leyendo algún libro.
-¿quieres algo de comer? -preguntó alguien derrepente.
-creí que ni ibas a llegar. Haz tardado demasiado y ¿como demonios entraste sin abrir la puerta? -dijo y pregutó el encapuchado sin quitar la vista del libro que leía.
-dejaste la ventana abierta -respondió -quieres algo de comer ¿si o no?, traje un poco de comida -dijo ofreciéndole una bolsa de comida.
-claro... gracias -respondió el encapuchado.
Así ambos desconocidos se quedaron hablando de sus asuntos mientras comían.
Cuando ya el anochecer estaba por apoderarse del cielo Po entró al Palacio de jade sudando y jadeando.
-que bueno que llegaste Po... ya estába pensando en cuantos días iba a hacerles hacer trabajos comunitarios en vez de descansar -dijo Shifu al ver caminar a Po por el patio.
-¿llegué tarde? Pero si vine corriendo -dijo Po preocupado- Maestro perdón, por favor no castigue a los 5 Furiosos por mi culpa -rogó después.
-no, no hay problema Po. Ve a la cocina a cenar -le dijo Shifu con serenidad y se fue.
-buenas noches Maestros. Provecho -les dijo Po al entrar a la cocina.
-gracias Po -respondieron todos al mismo tiempo.
-siéntate amigo ¿qué es lo que hiciste abajo? -le preguntó el Maestro Mono.
-el Sr. Ping me está enseñando a cocinar -respondió Po.
-pues aprende rápido, así la comida la cocinarás tú -le dijo después el Maestro Mantis.
Después en la Gruta del dragón. Llega un ave mensajera.
-Maestro -dijo el mensajero haciendo una reverencia.
Shifu se encontraba en la punta de su bastón manteniendo el equilibrio mientras meditaba -dime -dijo sin abrir los ojos.
-Maestro en la prisión está todo en orden. Los guardias están bien equipados con lo mejor de lo mejor... no debe preocuparse... las pesadillas no siempre son visiones del futuro... solamente son el reflejo de nuestras mayores preocupaciones. Me retiro Maestro espero haberlo aliviado un poco. Hasta luego, permiso -dijo el mensajero y se fue.
Dio un suspiro Shifu -... creo que tiene razón... -dijo y cerró los ojos más aliviado.
Después de la cena Po estaba sentado apoyado en el Durazno de la sabiduría celestial... escuchó pasos aproximándose y se dio la vuelta. Era la Maestra Tigresa.
-Maestra Tigresa... yo de nuevo... -le dijo Po nervioso.
-¿si Po?, ¿que necesitas? -le pregunto ella con una actitud neutral.
-verá... yo... mmm... -Po no sabía como empezar -Maestra ¿puede enseñarme a meditar por favor?... -dijo y preguntó Po al fin.
-si Po te enseño -respondió ella.
-¡oh!, que mal Maestra pero gracias de todos modos enton... no espere... ¿¡dijo que sí!? -decía Po y se interrumpió.
-claro Po, dije que sí -aclaró ella.
-oh que bien... entonces ¿mañana podría ser?... ¿después de dormir?... o ¿después de comer?... ¿en que momento es mejor meditar? -dijo y preguntó Po.
-en cualquier momento. Podemos empezar ahora mismo si quieres -respondió la Maestra.
-¿¡enserio podemos empezar ya!? - preguntó emocionado.
-si. Mira siéntate con los pies de esta manera -le dijo la Maestra mientras se sentaba en posición de loto. Po la siguió.
-¿y si comí mucho no importa verdad?... ¿podré volar si es que domino la meditación? -preguntaba Po.
-preguntas demasiado Po -le dijo la Maestra Tigresa pero no porque las preguntas la hayan molestado. Solo deseaba hacérselo saber.
-perdón Maestra -dijo Po bajando la mirada.
-no hay problema Po. No te lo dije porque me molestaba, solo deseaba hacértelo saber -le dijo ella - ahora cierra los ojos -le ordenó después la Maestra.
-¡si Maestra!... ya están cerrados... ¿no dolerá verdad? -dijo y preguntó nervioso Po.
Ante las preguntas de Po la Maestra no pudo evitar sonreir, una sonrisa innotable que talvez fué innotable para ella misma también... -ahora concéntrate en sentir todo lo que te rodea y visualízalo en tu imaginación... debe estar claro... siente los latidos de tu corazón... -le decía la Maestra mientras ella también tenía los ojos cerrados -no escuches tu respiración... solo siéntelo -dijo después y se quedó inmovil y en silencio.
Al pasar un par de minutos se escuchó como si un costal de papas golpeara contra el suelo.
-¡WOOJOO! -exclamó Po por el golpe que se dió.
-¡Po! ¿estás bien? ¿que pasó? -se sobre saltó la Maestra y le preguntó.
-perdón Maestra... no pude evitar imaginar comida... y me quedé dormido -dijo Po mientras se levantaba.
Recuerdo de la Maestra Tigresa...
Una niña estaba felíz corriendo por un paisaje, un lugar que le paresía mágico... cuando derrepente sintió un golpe en la espalda... abrió los ojos adolorida y vio el rostro de Shifu.
-tenías que concentrarte... pero te dormiste Tigresa -le dijo Shifu serio. La Maestra Tigresa quien en ese entonces era una niña se puso triste y preocupada porque Shifu era estricto y de seguro iba a castigarla... pero en el rostro de Shifu se formó una sonrisa y luego se rió sin parar... ella fue contagiada por la risa de su Maestro y padre adoptivo y ambos re rieron disfrutando del pequeño y escaso momento familiar...
Fin del recuerdo de la Maestra Tigresa.
Al recordarlo y al ver a Po en la misma situación, la Maestra Tigresa no pudo evitar sonreir. Po notó su sonrisa pero decidió no decir nada.
-perdón Maestra Tigresa... lamento haberlo hecho mal... -se disculpaba Po.
-no te preocupes Po... es parte del aprendizaje -le dijo ella.
-creo... que ya me voy a dormir Maestra Tigresa, gracias y buenas noches -dijo Po.
-si, ya es hora de irnos a dormir Po -dijo ella y ambos se fueron de camino a las habitaciones.
-¿y Ud. Como hizo para ser tan bárbara? -preguntó Po -cada vez que la veo es muy fuerte y veloz en el entrenamiento. También vi como rompió uno de los muñecos de madera ¿no se lastimó el puño? -dijo y preguntó después.
-con entrenamiento y dedicación. Y no, no me lastimé los puños -respondió la Maestra Tigresa mientras llevaba los puños hacia adelante.
-wooo... se ven tan... tan... wooo... ¿y como hizo para hacerlos tan poderosos? -se sorprendió Po al ver sus poderosos puños y preguntó después.
-golpeando árboles -respondió la Maestra.
-¿¡a los árboles!? -preguntó sorprendido Po -y ¿no le duele mucho cuando golpea árboles? -preguntó de nuevo.
-al principio si... pero el dolor se hace tolerable con el tiempo y al final desaparece -le dijo la Maestra. Ya habían llegado a la zona de las habitaciones.
-wooo enserio es muy bárbara... siempre quise conocerla y a los demás Maestros. Y no puedo creer que ahora este entrenando con Ud. y Los demás Maestros y que me haya enseñado a dar golpes y que gracias a eso haya derrotado a un aprendiz de bandido y que ahora me esté enseñando a meditar... y... muchas gracias por todo Maestra Tigresa -dijo Po y le agradeció haciéndole una reverencia.
-no hay nada que agradecer Po... hasta mañana -le dijo la Maestra, abrió su habitación.
-hasta mañana Maestra Tigresa... gracias otra vez, buenas noches -dijo y también fue a abrir la puerta de su habitación.
-buenas noches Po -le dijo la Maestra y cerró la puerta de su habitación. Po también la cerró.
En las afueras del Valle durante la madrugada el encapuchado estaba apoyado en el tronco de un arbol -...viniste... -dijo derrepente el encapuchado dándose cuenta de la presencia de alguien.
-claro, traje comida de nuevo -dijo alguien de entre los árboles lanzándole una bolsa con comida.
-gracias. Ahora podré pensar mejor -le dijo el encapuchado -es difícil sacar alguna información desde aquí. Pero los veo a todos cuando bajan al Valle -dijo después habriendo la bolsa.
Ambos extraño se quedaron hablando por un par de horas de sus planes malignos...
Fin del capítulo.
Respondiéndo review...
El la maravillosa ciudad de Fanfiction... en la salida de algún callejón de mendigos está sentado Guardián Sin Rostro con su ropa sucia y vieja, y está escribiendo algo en hojas arrugadas y también sucias. Se le acerca una persona normal y da una leída a algunas cosas que Guardián Sin Rostro escribió.
-buena historia esta -le dice -tome un review, continúe con la historia volveré pronto -le dice al final.
-gracias Rayber The Lotus Flower, si voy a continuar la historia -dice feliz Guardián Sin Rostro recibiendo el review con ambas manos.
Gracias por leer la historia. Hasta luego, por favor cuídense mucho.
