Kung fu panda es propiedad de Dreamwork.

Capítulo 12

De regreso al Palacio

La Maestra Tigresa y Po habían caminado todo el día hacia el Palacio, ya estaba oscureciendo. Por suerte para ellos podían ver un pueblo como a unos cuatro kilómetros de distancia.

-mira, ¿crees que hay posadas en ese pueblo? Necesitaremos un lugar para pasar la noche -preguntó y dijo la Maestra.

-si, la Villa Lán tiene posadas -afirmó Po.

-¿Villa Lán?, ¿como sabes que tiene posadas? -le preguntó ella.

-Necesitaba un lugar para dormir hace un par de semanas antes de llegar al Palacio de jade -le respondió Po.

-ah claro... ¿y como conociste a tu noviecita Song? -le preguntó bromeando con un tono burlón la Maestra Tigresa.

-Song... -dijo Po serio soltando un suspiro -Song y yo nos conocimos hace dos años, nos enamoramos. Nos casamos hace cuatro meses... -decía Po mientras volteaba para ver la expresión de la Maestra Tigresa.

La Maestra estaba con un rostro de sorpresa diferente, como si hubiera perdido el control de su cuerpo pero aún así seguía caminando... lo que Po le dijo le llegó a la Maestra como una punzada dolorosa e indescriptible.

-t... t... tu -intentaba decir la Maestra pero fue interrumpida porque Po le puso una mano en el hombro. Ambos dejaron de caminar... ella estaba segura de que estaba por escuchar toda la dolorosa verdad...

-es una broma cariño, perdóname -le dijo Po sonriendo, tomándola de los hombros con las manos -Song y yo solo fuimos amigos, jamás fuimos novios... no volveré a bromear así por favor per... ¡AUCH! - le interrumpió la Maestra dándole un puñetazo en el rostro.

-panda torpe -le dijo ella enfurecida.

-cielo... -intentaba hablar con ella pero lo interrumpió.

-¡no me digas cielo! -interrumpió la Maestra enfureciéndose más.

-intentaba seguirle el juego a tu broma con mi respuesta... perdóname por favor -le rogaba Po.

-sigamos -le dijo seria y cortante la Maestra y continuaron con el recorrido.

Un par de minutos después de un incómodo silencio Po la tomó de un brazo, ella se detuvo.

-Tigresa por favor espérame aquí, enseguida regreso -rogó Po -necesito traer algo, por favor espérame -continuó rogando.

-está bien, date prisa -le dijo ella seria y cortante sin mirarlo. Po enseguida corrió hacia el lado del camino en donde habían más árboles.

Un minuto después regreso Po trayendo algo en las manos.

-allá hay un árbol de peras... la pera es parte del ingrediente del postre que comen en el Palacio de jade -decía Po triste esperando no ver enfurecida a su novia -el postre te gusta mucho y tal vez quieras comer algo parecido al postre que te gusta. Además caminamos mucho y seria bueno que descanses un poco mientras comes -le dijo después mirándola esperando una respuesta.

-si, descansemos -dijo seria y cortante la Maestra, se encaminó a un lado fuera del camino y se sentó en el pasto apoyando la espalda en una roca enorme. Po la siguió sentándose a su lado.

-aquí tienes provecho -le dijo Po alcanzándole todas las peras que trajo, eran como dos docenas.

La Maestra comía las peras, mientras descansaban. Luego de un minuto de silencio Po sintió unos leves empujones en el hombro, volteó a ver y era la Maestra Tigresa que le extendió la mano sujetando una pera.

-toma -le dijo la Maestra, su voz ya no era cortante y ya no se escuchaba tan seria.

-gracias, pero la corté para tí y quería que comas y no sientas hambre si es que la estabas sintiendo -dijo Po intentando rechazar la fruta de la mejor manera con la intención de que su amada pueda comer más para que no sienta nada de hambre.

La Maestra aún lo miró seria -también debes comer tú. Adelánte tómalo -le dijo seria la Maestra insistiendo. Po tomó la fruta para comerla.

De rato en rato la Maestra le extendía la mano alcanzándole una fruta, Po la aceptaba y se la comía.

Luego de unos minutos, inmediatamente después de que Po recibiera otra pera sintió que alguien le tomaba la mano, Po volteó para ver a su novia.

-por favor perdóname mi pandita -rogó triste la Maestra Tigresa viéndole a los ojos.

-no preciosa, perdóname tu -le dijo Po.

-por favor perdóname... es que tu broma me hizo pensar en que te alejarías de mí, por eso me enfadé contigo -le pidió ella otra vez, le tomó de una mano y entrelazó sus dedos con los de él.

-amor te quiero mucho -le decía Po -mejor olvidémoslo por favor -le pidió después.

La Maestra le sonrió -las frutas estában deliciosas gracias -le dijo después.

-¿las terminaste ya? -le preguntó Po y ella afirmó con la cabeza -¿quieres una más? Toma -le preguntó y luego le ofreció la última pera que ella le dio y aún no se la comió.

-pero es tuyo. Tu cómetelo -le dijo la Maestra sonriendo.

Po le acercó la pera a la boca- abre la boca cielo. Vamos di aaa -le dijo Po tierno, sonriéndole.

La Maestra soltó una risita, luego abrió la boca y Po con delicadeza le puso la pera en la boca. Después de darse caricias y besos tiernos continuaron con el recorrido. Estaban a punto de llegar.

Iban tomados de la mano pero de un momento a otro la Maestra Tigresa se soltó.

-¿qué pasa querida? -le preguntó Po.

-perdóname amor... pero creo que es mejor que aún no sepa nadie de lo nuestro... no te sientas mal es solo que... -decía nerviosa la Maestra.

Ella era una Maestra del Kung Fu, era famosa. De seguro los aldeanos esparcirían la noticia de que la Maestra Tigresa encontró el amor y dicha noticia llegaría a los oídos de Shifu y los demás Furiosos mediante la boca de chismosos. La Maestra quería ser ella quien le diga a Shifu y a los demás Furiosos sobre su noviazgo con Po.

-lo entiendo amor. No te preocupes -le dijo Po sonriéndole, haciendo que su novia se tranquilice.

Ambos entraron a la Villa caminando como si la Maestra Tigresa hacía una breve parada en el pueblo para pasar la noche acompañada de uno de sus compañeros de entrenamiento. En su trayecto a la posada los animales de la Villa saludaron con mucho respeto a la Maestra Tigresa, los jóvenes y la señoritas le pedían autógrafos y los niños corrían a abrazarla.

-Maestra Tigresa ¿quién es el que la acompaña? -preguntaban algunos refiriéndose a Po, la Maestra les decía que era un nuevo estudiante en el Palacio de jade y habían venido a hacer una misión de reconocimiento.

Cuando llegaron a la posada alquilaron una habitación, el que atendía les indicó donde era su habitación. Cuando llegaron a la habitación Po usó la llave y habrió la puerta, la Maestra estaba detrás de él... pero antes de que entren Po miró a ambos lados del pasillo... como si estuvira sospechando de algo...

-¿que pasa? -le preguntó preocupada la Maestra.

-nada amor, no te preocupes -le respondió Po- solo quería asegurarme de que nadie nos viera... y no hay nadie -dijo después sonriendo.

-¿pero para... ¡uhg! -preguntaba la Maestra pero Po derrepente la marcó como a una novia recién casada -¡que haces!, ¡alguien podría vernos! -le susurró la Maestra, asustada y nerviosa... pero también la puso feliz que su amado panda la marque de esa manera.

-entonces entremos ya -le susurró Po. Entraron y Po cerró la puerta con un pié, la Maestra le rodeó el cuello con ambas manos y se besaron disfrutando el roce de sus labios por un instante. Luego Po la recostó con cuidado en una de las camas.

-ya es hora de dormir. Con permiso amor -le dijo Po acostándose junto a ella. Luego cuando Po se puso de costado mirándola se dio cuenta de que estaba preocupada -¿qué pasa amor? -le preguntó Po tomándola de la mano.

-tengo miedo... -le respondió ella muy triste -estoy preocupada por lo que dirá Shifu de lo nuestro, de quien eres en realidad... -decía la Maestra, Po la interrumpió dándole un suave y tierno beso en los labios.

-todo estará bien amor no te preocupes -la calmaba Po.

-Shifu podría enviarte a prisión y el emperador podría ordenar ejecutarte -le dijo ella muy triste.

-todo estará bien cariño, te lo prometo -le dijo Po dándole un beso en la frente. Luego la empezó a acariciar la cabeza, ella se abrazó a él y enterró su rostro en su pecho -buenas noches amor mio, descansa -le dijo Po. La Maestra levantó la cabeza y lo besó.

-buenas noches mi osito tierno -le dijo ella después.

Po continuó acariciándole la cabeza hasta que su Maestra favorita y amor de su vida cierre los ojos y se quede dormida.

Fin del capítulo.

Gracias por leer cuídense mucho.