No pain or sign of time.
-Capitulo 4-
"No pain or sign of time. So out of place don't wanna stay, I feel wrong and that's my sign. I've made up my mind. Gave me your hand but realize I just wanna say goodbye .Please understand I have to leave and carry on my own life"
"(Ni dolor, ni señal de tiempo. Tan fuera de lugar no quiero estar, me siento mal y esa es mi señal
He tomado mi decisión. Me diste tu mano pero me di cuenta de que solo quiero decir adiós. Por favor entiende que tengo que irme y continuar con mi vida.)"
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A pesar de ser invierno era un día soleado. Noriko Hyuga estaba nerviosa, siempre había sido tímida y a veces se preguntaba como era que su esposo y líder de uno de los clanes más importantes de Konohoa se pudo fijar en ella, pero no había tiempo para esos pensamientos hoy era el dia en que él presentaría al Souke a su pequeña hija Hinata, quien apenas cumplía 3 años de edad.
De repente una pequeña niña miraba a su madre, tenia el pelo corto mientras que dos mechones enmarcaban perfectamente bien su rostro, era muy hermosa sin embargo un evidente sonrojo se hacía presente en sus mejillas.
-Okaasan…- su voz era débil y fue casi inaudible incluso para su progenitora.
-Hinata-chan ¿estas nerviosa?-
La pequeña niña asintió con la cabeza ¡claro que estaba nerviosa!, a decir verdad nunca había conocido a nadie del Souke, alguna ocasión su padre le había explicado que el Clan Hyuga se dividía en dos: el Souke (al que por cierto ella permanecía) era la familia principal y el Bouke que era la familia secundaria donde el "líder", por así llamarlo era su tío Hizashi Hyuga y su función era el de cuidar a los integrantes del Souke.
-Okaasan ¿veremos a Hizashi-san?
-Así es Hinata-chan, veremos a tu tío Hizashi y a tu primo mayor Neji
-¿Neji?
-Vamos querida, no seas tan nerviosa- Noriko se sonrojaba, Hinata se parecía mucho a ella ambas eran como dos gotas de agua.
Era el día 27 de diciembre, un día soleado para ser invierno.
Hiashi Hyuga estaba en la puerta principal del Clan, enfrente de él estaba su hermano gemelo Hizashi Hyuga y junto a él su pequeño hijo cuyo nombre era Neji Hyuga.
-Otousan ¿el es mi tío?- Neji tocó la espalda de su padre para llamar la atención.
-Neji-kun, deberías de darle mas respeto a Hiashi-sama, mira… ¿ves la niña que esta junto a esa señora?- Hizashi le susurró a su pequeño hijo, quién tenia 4 años.
-Hai- asintió Neji
-Bueno, ella es tu tía Noriko, ella es madre de tu prima menor Hinata…
-¿verdad que es muy bonita otousan?
Hizashi miro a su hijo con temor, el sabia lo que le pasaría en tan sólo unas horas.
Neji jamás había visto esa mirada en su padre sin embargo decidió que era mejor dejarlo así…
Hiashi se acercó a su hermano, mientras Hizashi hacia lo mismo. Ambos se saludaron
-Hizashi, te presento a la heredera del Clan, Hinata Hyuga-
Hinata se sintió muy apenada, por lo regular nunca salía de su cuarto y era de esas niñas que siempre eran calladas y reservadas. Hizashi observó a la niña, se veía tan indefensa y pequeña.
Noriko siguió con su mirada a su esposo una vez más, cómo queriéndole decir con la mirada sí estaba seguro de lo que iba hacer, en lo personal ella nunca estuvo de acuerdo con lo del "sello" que les imponían a los integrantes del Bouke. Nunca estaría de acuerdo y el hecho de saber que su sobrino padecería de ello le llenaba de tristeza su corazón.
-Mucho gusto en conocerla, Hinata-sama- Hizashi hizo una leve reverencia.
Hinata asintió con la cabeza mientras es escondía atrás de su padre. Neji por un lado encontró simpática a la pequeña niña
-Hinata-chan- Neji le esbozó una gran sonrisa, de inmediato Hizashi le dio un codazo a su hijo, ya que esa no era la manera en la que se debería dirigir a su prima, que más que su prima a partir del día de hoy seria su "protegida" la persona a la que tenia que cuidar y proteger con su vida sí fuera necesario.
-Lo siento…Hinata-sama- se disculpó mientras veía los ojos de su tío Hiashi Hyuga al ver la falta de respeto y eso ocasionó que se sintiera confundido respecto a todo.
-No…no te p-preocupes Neji-niisan- la voz que emanaba Hinata era dulce.
-Bien- Hiashi Hyuga rompió con la atmósfera que se formaba- Neji, acompáñame, por favor- Hizashi soltó la mano de su Neji, aquél día no podría ser olvidado, su hijo sería marcado de por vida con el sello del "pájaro enjaulado".
Dos años más tarde...
Después del acontecimiento en donde Neji había recibido el sello del "pájaro enjaulado" habían pasado muchas cosas. Una de ellas era que semanas más tarde de que él y Hinata se conocieran, intrusos de la Aldea Oculta Entre las Nubes secuestraron a la heredera del Souke y su padre Hiashi Hyuga asesinó a los raptores de su hija. En respuesta la aldea quiso la vida de Hiashi Hyuga para así evitar un conflicto interno.
Al no quedar otra opción, Hizashi Hyuga se ofreció para ir en nombre de su hermano y así proteger al Souke.
Nadie podría sospecharlo, en cuánto a actitudes Hiashi y Hizashi eran opuestos pero si nos basamos en apariencias eran físicamente dos gotas de agua.
"El deber del Bouke es proteger al Souke"- esas fueron las palabras que resonaban en el corazón de Neji cada que recordaba a su padre.
Neji después de eso se portó distante y frío con Hinata, internamente la culpaba de la muerte innecesaria de su padre. Evidentemente el no quedó en la calle cómo uno más de los huérfanos de Konohoa, sino que quedó al cuidado de su tío Hiashi, pero siempre manteniendo la posición de miembro de la familia secundaria.
Noriko, madre de Hinata acababa de dar a luz a un nuevo miembro del Souke, Hanabi Hyuga.
Su padre estaba muy orgulloso por el acontecimiento. Hinata tenía 5 años cuando su hermana nació, desde luego que eso ocasionó que ella ya no fuera la única en ese Clan ya que ahora las miradas estaban puestas en su hermana menor.
Por algún motivo, Hinata se sentía sola como si algo le faltase pero… ¿qué?, se suponía lo tenía todo, era heredera del Clan mas privilegiado de Konohoa, la familia más rica y de mejores costumbres además de ser la heredera.
Pero algo le faltaba, una sensación bastante extraña.
Los días pasaron y a su madre, Noriko le detectaron una enfermedad crónica que era imposible detener, su muerte era evidente.
Apenas Hiashi Hyuga se enteró de la enfermedad de su esposa, cayó en una severa depresión ignorando completamente a su hija, quien a su vez ignoraba lo que pasaba en esa casa. Por lo regular Hinata siempre estaba en el patio oliendo flores y mirando hacia el cielo en busca de algo o de alguien. Siempre buscaba los brazos de su okaasan, ya que con ella podía sentirse segura, además de que su madre era la única persona que no le hacía miradas raras en ese clan.
Un día, sin previo aviso de la noche a la mañana, su madre murió.
Ese día su padre estuvo de muy mal genio, su hermana Hanabi quien apenas tenía meses de nacida lloraba como nunca antes había llorado cómo sí supiera lo que estaba pasando. Hinata sintió un nudo en la garganta y sintió como algo le oprimía el pecho de tal manera que pudo oír algo romperse en ella, por primera vez en su vida lloró en silencio.
-¡Hinata! te he dicho mil veces que no debes bajar la guardia- suspiró Hiashi- ¡Eres un caso perdido!
-Otousan, pro-prometo ha-hacerlo mejor ¡en verdad!- Hinata se levantaba del suelo con dificultad, pudo sentir su corazón latiendo rápidamente.
-Ya llevas meses con el taijutsu básico y no puedes dominarlo, eres una vergüenza Hinata incluso Hanabi quién tiene una edad menor que tú puede dominar mejor el taijutsu- Hiashi salía del dōjō familiar.
-¿Por qué no puedo hacer nada bien? ¿Por qué mi otousan no ve lo mucho que me esfuerzo? ¡Porque no soy fuerte! ¿Por qué estoy llorando de nuevo?
Los pensamientos de Hinata se vieron interrumpidos cuando entró un joven de pelo castaño mucho más alto que ella y tenía un protector de Konohoa en la frente
-Quizá debería ocuparse a otras cosas Hinata-sama. Usted no sirve para kunoichi de Konohoa Hiashi-sama debería considerar darse por vencido en su entrenamiento.
-Neji-niisan…
Neji salió del dōjō donde anteriormente se encontraba Hinata entrenando con su padre. Ella sentía como el corazón se le oprimía, así que decidió dar una vuelta ¡esta vez sí podría salirse a escondidas de su clan!
Era de las primeras veces que Hinata lograba salir del barrio del Clan Hyuga sola, a decir verdad era la primera vez que podía estar a sola. Ya era momento, tenía siete años de edad y se sentía lo suficientemente capaz como para poder caminar fuera del barrio de los Hyuga. A lo lejos veía como niños y niñas de su edad se divertían jugando, otros niños jugaban a ser ninjas, se les veía ya que cada uno había construido armas ninjas de cartón. Hinata veía todo eso y le agradaba, por un momento deseó unirse a su juego pero después se dio cuenta que ella jamás había jugado a eso y, además le daba miedo acercarse a esos niños, de todos los chicos que había visto uno le llamó la atención: ese chico estaba observando jugar a alguien jugar futbol shinobi (una especie de futbol soccer la diferencia era que los niños podían usar ninjutsu a su favor, con tal de no herir a nadie) Hinata vio mas allá de ese chico tendría quizá unos trece o doce años y portaba un protector de Konohoa. Ella sonrió seguro ese chico era lo suficientemente fuerte… lamentablemente ella no podía decir lo mismo de su persona.
Se sentó a observar como el árbol de cerezo tiraba sus hermosas flores eso le encantaba. Años atrás ella y su madre se dedicaban al cultivo y cuidado del jardín de su clan, ella con el tiemp lo seguía haciendo, aunque eso le traía recuerdos de su madre que a la vez no quería recordar porque dolía, claro que dolía.
-¿Quién es esa niña? Se ve tan solitaria… es raro que no juegue con los demás chicos…a juzgar por esos ojos debe ser una Hyuga….-pensó para sí mismo Itachi quién seguía observando cómo jugaba su hermano menor, Sasuke Uchiha.
Itachi se acercó poco a poco a esa niña quien estaba sentada a la sombra de un árbol de cerezos.
-Hola- le dijo mientras le sonreía, Hinata se sonrojó demasiado, era bastante raro que alguien que no fuera de su clan le hablara, ni siquiera en la Academia Ninja hablaba con otros chicos, desde luego que no fueran su primo y eso a duras penas, ya que él la trataba como escoria.
-H-hola- contestó mientras lo observaba.
-¿Por qué no juegas con los demás? ¿No te agrada el juego?- Itachi se sentó junto a ella, a la sombra del árbol de cerezos.
-Etto- Hinata jugaba con sus dedos- No puedo jugar
-¿estás lastimada?- preguntó Itachi, preocupado de que la niña que tenía junto a él tuviera algo.
-N-no- negó con su cabeza.
-Bueno, mi nombre es Itachi Uchiha ¿y tú, cómo te llamas?
-Mi nombre es Hi-Hinata Hyuga
-Oh vaya… supongo vas en la Academia Ninja
-Si- se sonrojó, cosa que Itachi encontró adorable e inocente.
-¿Sabes? Mi hermano va en la Academia Ninja, se llama Sasuke
-¿Sasuke Uchiha?-preguntó intrigada Hinata
-Sí, él es mi otouto
Hinata se quedó callada un buen tiempo, mientras Itachi la seguía mirando, por alguna razón encontró algo adorable en esa pequeña niña. Él tenía 12 años y esa chica apenas tendría unos siete años, la misma edad que su hermano Sasuke
De repente, Tokuma Hyuga iba corriendo hacia donde estaba Hinata
-¡Hinata-sama!- gritó preocupado
Hinata volvió la mirada hacia donde la llamaban, su sueño de estar libre por un momento se había agotado pero, se sentía feliz de que por fin pudo conocer lo que había detrás del distrito Hyuga, incluso conoció a una nueva persona, Itachi Uchiha
El la miró un poco confundido por su acción, conocía a Tokuma Hyuga. Por increíble que pareciera, ambos trabajaban juntos algunas veces en misiones, pero le sorprendió más como es que le llamaban "sama" a Hinata.
-Lo-lo siento Itachi-san, me tengo que ir ¡adiós!- Hinata corría hacia donde estaba Tokuma Hyuga
Itachi sintió una rara sensación que ni el mismo pudo expresar, él era un chico que había crecido demasiado rápido se rumoreaba que el próximo año seria miembro del Escuadrón ANBU y sería sin duda el miembro más joven, además de que se graduó de chunnin a la edad de 5 años. Él no tuvo tiempo de infancia y, por algún motivo notó que a esa niña se la estaban quitando también.
-Hinata-sama, nos ha preocupado mucho- Tokuma caminaba junto a ella, mirándola con un aura de enojo.
-Lo-lo siento mu-mucho-
-Hiashi-sama la está esperando en su recamara, debe ir a verlo- indicó Tokuma a la pequeña niña.
Hiashi Hyuga fruncía el ceño, era la primera y última vez que su hija se escaparía de esa manera del distrito del Clan Hyuga. Además, estaba molesto, las notas del último bimestre de la Academia Ninja no eran nada buenas, es cierto que había sacado 8 en todo pero no era como Neji Hyuga quien, a pesar de ser de la rama secundaria había sacado 10 en absolutamente todo, estaba decepcionado profundamente de su propia hija y la consideraba ya un caso perdido.
-Hinata- se levantó de su asiento- ¡¿Dónde estabas metida?!
-Lo lo siento padre…yo…estaba….-
-¡Hinata! ¡Colmas mi paciencia!, ya me arte que siempre te excuses y pidas perdón por todo lo que haces ¿sabes? ¡Eso es un defecto!, eres demasiado gentil… además de ser un caso perdido para mí y para el clan.
Hinata sentía de nuevo ese nudo recorriendo su garganta, últimamente lo sentía a todo momento ya no le sorprendía sentir esa opresión en el pecho mientras hablaba con alguien del clan Hyuga. Clan que "supuestamente debía evitar que ella estuviera en riesgo" si tan sólo supieran que ella sufría por culpa de quienes decían protegerla. Sin embargo siempre mostraba una sonrisa cálida en todo momento, incluso, mostraba esa sonrisa a aquellos que la herían, siempre lo hacía ante todo, nunca dejaba ver sus lagrimas aunque quisieran salir, aunque quisiera gritar de dolor ella siempre sonreía.
-Itachi- Fugaku Uchiha llamó a su hijo, una vez que vio que este se dirigía a su habitación.
-¿Qué sucede otousan?
-Bueno, hoy es el día en que Sasuke se gradúa y me es imposible asistir a la ceremonia, podría asistir a la comida que se celebra pero no puedo asistir a la entrega final de documentos. Por ello te pido de favor que asistas-
Itachi miró a su padre, es cierto que amaba a su pequeño otouto con todo su corazón pero esas eran obligaciones de su padre , sin embargo asintió con la cabeza, a pesar de todo no se perdería ver como su hermano recibiría sus primeras calificaciones de la Academia Ninja. Y, después de ello entraría al Segundo Nivel para, finalmente entrar al Nivel 3 donde les asignaran un equipo donde debería hacer misiones. Itachi nunca pasó por ello, así que quería que su hermano Sasuke lo disfrutara al máximo.
-¡Niisan!- gritó Sasuke a lo lejos.
Sasuke, ya tenía 8 años sin embargo Itachi era su modelo a seguir, su hermano, un héroe para su vista, el shinobi mas poderoso, claro…también Shisui, su primo mayor de Itachi y de él. Era poderoso pero, sin duda Itachi ocupaba un lugar enorme en su corazón.
-Creo que alguien debe ir a recoger sus papeles de preparación del Nivel I de la Academia Ninja-dijo Itachi sonriendo
-¡Niisan! ¿Verdad que me acompañaras?-
-Desde luego otouto, no me perdería por nada ver como se gradúa mi pequeño, ven aquí- Itachi acercaba a su hermano, mientras le daba un ligero y pequeño golpe en su frente.
-¡Auch! ¡Ya verás que cuando sea grande con ese protector ninja no me podrás ni tocar!-
-¡Hay que ver!-
Itachi llevaba cargando de caballito a su otouto, lo quería más que a nadie en ese mundo. Pero detrás de esa sonrisa se escondía un mundo de sentimientos ocultos que nadie podía imaginar, él apenas había sido transferido a ANBU pero no por gusto, sino porque era doble espía…servía a Konohoa mientras servía al Clan Uchiha.
Su clan siempre había estado en busca de poder desde tiempos inmemorables, desde tiempos en que el Clan Senju y el Clan Uchiha hicieron un pacto, pero todo se agudizó cuando sucedió el ataque de Kyubi hacía ya 8 años a Konohoa. Como el hombre enmascarado que causó tal tragedia se hizo llamar "Madara Uchiha" todos estaban en contra del Clan diciendo que eran unos traidores, entre otras cosas, por ese mismo motivo habían sido destituidos muchos miembros del ANBU. Además de que el 3er Hokage para darle gusto al Clan Hyuga mandó a vivir en las fronteras a todo el Clan Uchiha como si fueran unos delincuentes, desde luego que eso no cayó en gracia para Fugaku Uchiha, quien era líder del Clan Uchiha, pero era imposible hacer algo al respecto, de hecho el Tercer Hokage puso al mando de la Policía de Konohoa a Fugaku Uchiha y a miembros del Clan Uchiha, cosa que irritó bastante al Clan Hyuga, ya que ellos decían que eran fieles a Konohoa y nunca se les había privilegiado de ese modo. Desde ese tiempo Fugaku y Hiahsi tuvieron muchas disputas por ver quién era el Clan más fuerte e importante de Konohoa, pero tal parecía que con el pasar de los años todo se había olvidado, cuando en realidad no era así, por eso, Itachi servía de doble espía, técnicamente a ojos de cualquier persona traicionaba a su Clan, a su familia, al Clan Uchiha. Pero las cosas no iban por ese rumbo, desde pequeño le había tocado la Tercera Guerra Mundial Shinobi y tuvo que aprender a ser fuerte mientras veía cuerpos de personas tiradas en el piso, mientras no sabía si mañana estaría vivo o si sus padres vivirán para la noche. La vida se había vuelto una constante lucha. Y el miedo poco a poco se había perdido. Todo era dolor, ese era el mundo shinobi. Lo peor era la misión que posiblemente le asignarían, tenía miedo. La misión podría consistir en aniquilar a todo su Clan para así evitar un golpe de estado interno, ya que todos apuntaban a su padre y como Itachi servía de doble herramienta tanto para Konohoa y para su Clan, debía proteger lo que su voluntad de fuego señalaba: la aldea de Konohoa.
Itachi cada noche se guardaba ese secreto que lo carcomía, no sabía cuando le dirían en ANBU esa orden, tenía miedo, el jamás quiso estar en ANBU y jamás quiso la vida que le tocó, pero ese era su destino como shinobi, pero al ver a su otouto sonreír era como si hubiese esperanza. Sasuke era el motivo por el cual Itachi seguía de pie y seguía luchando sin caer en falsos pasos, el simple hecho de salvar a su pequeño otouto pasara lo que pasara era su prioridad ante todas las cosas de ese mundo, Sasuke Uchiha lo era todo para él.
Mientras Itachi pensaba en todas las cosas que lo atormentaban, no se había dado cuenta que ya habían llegado a la Academia.
Sasuke estaba alado suyo como queriendo decir "miren todos, este es mi hermano mayor, Itachi Uchiha".
Todas las miradas estaban puestas en Sasuke e Itachi mientras entraban a un salón donde se encontraba Iruka-sensei. Las niñas murmuraban entre si de lo guapo que era Sasuke e incluso algunas chicas mayores se emocionaban al ver a Itachi Uchiha quién era un adolescente de 13 años.
Todas encontraban adorable a ese dúo de hermanos.
Itachi se sentó junto a su hermano mientras escuchaba una plática de Iruka-sensei dirigida hacia los padres y tutores de los alumnos. Todos lo miraban a él, como queriéndole decir "¿Dónde está el padre de Sasuke?" pero no le importaba, su hermano lo era todo para él y en lo absoluto le importaban esas miradas y esos comentarios.
-Uchiha Sasuke- dijo Iruka mientras entregaba una boleta de calificaciones a Itachi Uchiha - ¡Felicitaciones Uchiha-san!-
Itachi sonrió, sin duda era el "adulto adolescente "más joven que se encontraba en ese salón todos los demás eran jefes de familia y se encontraba una que otra madre de familia como Tsume Inuzuka. Fijó sus miradas a otros miembros y, encontró al Clan Aburame, al Yamanaka, Akimichi, Nara e incluso se encontró con Hiashi Hyuga quien tenía alrededor a sus dos ¿hijos?, Itachi frunció el ceño, desde luego que esa era la chica que hace un año se encontró mientras estaba en la sombra de un árbol de cerezos, era irreconocible confundirla, tenía ese mismo corte de cabello y un kimono muy bonito, era muy adorable esa niña, pero el chico de junto no parecía su hermano quizá era algún pariente porque tenían el mismo tipo de ojos.
Itachi observó la boleta de su hermano. Tenía puros dieces a excepción de una pequeña nota que decía "debe afianzar el trabajo en equipo"fuera de eso toda su boleta era impecable, sin duda Itachi se sentía orgulloso de ser su hermano.
A la salida se organizó una comida con todos los estudiantes que habían concluido su nivel I de preparación en la Academia Ninja. Itachi se sentó con su hermano en una mesa en lo que su madre llegaba. A Itachi se le hizo interesante ver a un pequeño niño de la misma edad que su hermano sentado en un columpio, lucia solitario con una mirada de tristeza. Sasuke se levantó serio de su lugar ya que muchas niñas le hacían preguntas, cosa que lo irritaba completamente. Así que decidió dar una vuelta. Itachi decidió seguir a su hermano, no es que fuera su sombra o que fuera su guardaespaldas pero en sí era poco el tiempo que convivía con su otouto, el trabajo en ANBU lo consumía totalmente. Y de paso, esa era una manera de ver el mundo con otros ojos, con su hermano era una persona dulce y hasta cierto punto sensible cosa contraria a lo que era en ANBU.
-Naruto- saludó Sasuke.
Itachi quedó sorprendido, después de todo ese niño era hijo del Cuarto Hokage, si bien ese era un secreto que pocos sabían Itachi no podía divulgarlo así que miró al pequeño niño que veía fijamente a su hermano
-Sasuke- Naruto saltó del columpio para acercarse a su amigo.
-Hmp ¡ahora si te ganaré en carreras!-gritó Sasuke
Naruto quedó anonado
-¡Eso es trampa Sasuke!-
Itachi vio graciosa la escena, al parecer su hermano había retado al Uzumaki a una carrera pero se dio cuenta de que Naruto había dejado caer su boleta de calificaciones el rostro de Itachi palideció al ver sus pésimas notas, se sorprendió que siendo hijo del Cuarto Hokage no hubiese heredado su poder pero después se sintió culpable por esos pensamientos ya que, a diferencia de Sasuke, Naruto había crecido solo sin el amor de un hermano o de padres. Eso sin duda debió haber influido en sus notas pero le llamó la atención que tenía un 10 en "velocidad" Itachi rió para sí mismo, eso si había lo había heredado del Cuarto Hokage quien se hacía llamar "el relámpago amarillo de Konohoa" por su gran velocidad, ahora comprendía porque Sasuke lo retaba a carreras de velocidad.
Mikoto había llegado junto a su esposo Fugaku a la comida que se celebraba cada año como graduación, en este caso iban a la graduación de su hijo Sasuke.
-Itachi ¿Dónde está tu hermano?- preguntó Mikoto preocupada al ver que Sasuke no se encontraba
-No te preocupes Okaasan, mi otouto está jugando con un amigo- respondió con una enorme sonrisa mientras le entregaba la boleta de calificaciones a su padre.
-Hmp- dijo Fugaku –No está nada mal-
-¿Y esa boleta Itachi?- señaló Mikoto.
-Ah, esto- Itachi se rascó la cabeza- Es que el amigo de mi hermano salió tan rápido a jugar que dejó caer la boleta, se trata de Naruto Uzumaki
Mikoto sonrió, hacía mucho tiempo que no escuchaba el apellido Uzumaki, era sin duda el apellido de su amiga Kushina, quién fue alguna vez esposa del Cuarto Hokage, Minato Namikaze.
-¿Podemos incluirlo en la cena Okaasan?- Itachi acomodaba los platos en la pequeña mesa que estaba puesta improvisadamente.
-Desde luego cariño, los amigos de Sasuke serian como mis hijos aunque debo admitir que Sasuke no es un chico que haga muchos amigos-
Como si hubiesen invocado a Sasuke y a Naruto, estos aparecieron en una nube de polvo mientras empujaban a algunos niños que se interponían en su camino
-¡Gané!- gritó eufórico Naruto
-¡No es cierto, gané yo!-
Itachi vio adorable esa acción al ver a Sasuke enojado, a decir verdad debía reconocer que el Uzumaki había ganado a pesar de que Sasuke había hecho una pequeña trampa de arrancar antes.
-Otouto, no seas envidioso…Naruto ha ganado- dijo Itachi a sabiendas de que su hermano se enojaría y demostraría un ataque de celos.
-¿Ves, ves? – Naruto sacó la lengua.
-Hmp….- Sasuke vio a su madre y a su padre quienes estaban sentados, su madre había preparado onigris, no por nada esa era la comida favorita de Sasuke.
Naruto miró nostálgico, el nunca se había sentado a comer en familia así que decidió marcharse pero de pronto sintió como si algo le faltase ¡su boleta!
-Sasuke ¿has visto mi boleta de calificaciones?- dijo Naruto un poco pálido...
-Aquí esta Naruto- Itachi extendió su mano
-Oh…arigato Itachi- e hizo una pequeña reverencia.
-¿Sabes? Debes mejorar eso de shurikenjutsu, además de no bajar la guardia-
-Hmp- bufó Sasuke con un tono de celos.
-Naruto ¿te gustaría quedarte a comer?- preguntó Mikoto, mientras ponía un plato extra en la mesa.
Naruto se sintió muy feliz, era la primera vez en sus ocho años de vida que comería en familia, aquello le agradó bastante y aceptó de inmediato…aunque Sasuke no se veía de buena cara pero, en el fondo Naruto era el único amigo que tenia Sasuke de verdad.
*Editado el 29 de noviembre de 2014*
Más de cinco meses que no actualizaba, esto debería ser imperdonable. Pero una vez dije "terminaré mis fics" y ¡lo haré!. Espero este capítulo sea de su agrado, es largo para compensar el tiempo que les hice esperar. A partir de ahora actualizaré más rápido.
Hago la aclaración una vez más para quién no lo sepa, "Afterlife" es un fic creación mía, orginalmente la publiqué y la concebí en mi cuenta llamada "Tamahara-chan", notese que "Tamahara-chan/ Tamahara Uzumaki y Karou Uzumaki" son las mismas cuentas, sólo que, por problemas que tuve ya no pude ingresar a las dos primeras cuentas. Así que no crean que es un plagio o algo, a decir verdad, he hecho modificaciones en este fic en cuanto a redacción y he eliminado o aumentado algunos diálogos. Espero me sigan
Un review, ¿si?
¡Sayoooooooooooo!
