This peace on earth's not right

(Parte 2)

-Capítulo 8-

("Esta paz sobre la tierra no está bien")

Itachi frunció el ceño, todo lo que había escuchando lo desconcertó. El hecho de que Hinata tuviese que hacer todos esos sacrificios por su Clan y por la Aldea provocaba únicamente que le doliera su corazón. El siempre había sido un luchador para la paz de Konohoa, siempre luchando y por ello aceptó cosas que en condiciones normales no hubiese aceptado, como ser líder ANBU desde los 13 años y graduarse de la Academia a los 7 años... vivir su vida rápidamente.

-"Esta paz sobre la tierra no está bien"- es lo que pensaba Itachi mientras fijaba su vista en los ojos perlados de la chica que tenía enfrente -"¿por qué ella?"-

Hinata fijó sus ojos en Itachi, el ambiente era tenso. El Sandaime estaba esperando la respuesta definitiva de Hinata para poner el plan en marcha, mientras que Tsunade veía con nostalgia la escena... le recordaba cuando ella tuvo que huir al País del Rayo por sus compañeros de equipo y sus amigos, Jiraiya y Orochimaru.

-Itachi...yo, he tomado una decisión y es mi camino ninja no retirar mi palabra - dijo Hinata totalmente decidida - Yo me sacrificaré por la aldea y me enfrentaré a cierta persona "Si tan solo supieras que en tu otra vida fuiste tú quién asesinó a su clan..."

-Hinata- dijo con una sonrisa totalmente fingida que no pasó de desapercibida.

-Hmp... En fin, Hinata... está decidido tú te suicidarás pero si Itachi está de acuerdo, él mismo puede asesinarte- dijo el Sandaime.

Itachi tragó pesado ¿Cómo se supone que mataría a Hinata? Aquello era absurdo, además. Una estrategia pésima.

-Sandaime-sama - interrumpió - No es necesario que usted mande a Itachi a una misión de este tipo, al final fue Akatsuki quién me encomendó esta misión y yo sola solucionare esto e impediré que haya una guerra o un golpe de estado interno.

-Usted no puede con todo Hinata, yo estaré con usted ¿recuerda las palabras de hace rato?- recordó- bien, si no las recuerda se las volveré a decir cuántas veces sean necesarias, te amo Hinata Hyuga, te amo y no te dejaré sola.

-Itachi...

-Hmp, basta de romanticismos, que me harán llorar ¿estás segura de tu decisión Hinata?- dijo Tsunade con un tono de tristeza en su voz por las palabras de Itachi, ya que le recordaban las palabras de Dan, su ex novio de que falleció en la Tercera Guerra Mundial Shinobi, aunque de igual manera su tono de voz era un tanto sarcástica.

-¿Quién es esta chica?

-No lo sé ¿Está viva?

La lluvia azotaba el País del Té, un poblado no muy lejano a Konohoa. Había un cuerpo tirado de una niña, pero dos ninjas del País del Agua la encontraron.

-Hmmm, sí está viva pero... ¿ya viste esa herida?

-Sí, pero ni tú ni yo sabemos de ninjutsu médico

-¡Es de la Aldea Oculta entre las Hojas!

-¿Cómo lo sabes Rainmaru?

-Mira - dijo el ninja mientras giraba con mucho cuidado a la chica - su banda ninja es de Konohoa...

-Cierto ¿qué hacemos? es de madrugada y...

- Si la dejemos aquí es probable que muera, pero si la llevamos con nosotros dirán que la atacamos, aparte que sería salirnos del objetivo de la misión...

-Hermana...- se escuchó decir

-¿Escuchaste?- dijo el ninja del País del Agua

-Sí, debe tener familiares

-Hermana, hermana...

-Rainmaru será mejor que la llevemos a un hostal...

-Hmp, Daka eres una exagerada, somos ninjas del País del Agua, no deberíamos entrometernos en asuntos del País del Fuego.

-Quizá si le preguntamos de que Clan o su nombre...

-Hyuga...Hanabi Hyuga...- se escuchó decir en un sollozo ahogado - ayuda.

-¡Rainmaru! ¡Es del Clan Hyuga!

-Hmm, es de ese Clan de ojos blancos, ¿cómo el que tiene Ao, cierto?

-¡Correcto! ¡Debemos llevarla a Konohoa! quien sabe, quizá nos den una recompensa

- O quizá crean que nosotros la atacamos

-Hmp ¡Insensible! ¡Yo llevaré a esta chica a Konohoa! tú ve a realizar los asuntos en el País del Té

-Daka, eres un estorbo. Haz lo que gustes -

En Konohoa empezaban a realizarse pequeños festejos por la llegada de Tsunade Senju, quien sería la Godaime Hokage. La primera mujer Hokage.

Pero los festejos eran en la medida de lo posible discretos. Ya que estaba próxima a pasar una tragedia, sin embargo a pesar de los problemas, Hinata e Itachi se encontraban en el Lago de Konohoa, ya que no podían estar en un lugar público ya que se suponía que ella estaba muerta.

El día era soleado y de igual manera se amenazaba una lluvia, Hinata veía el Lago de Konohoa, ella estaba próxima a cumplir 17 años de edad en el próximo invierno, aunque ella sabía que probablemente esa fecha no llegara.

-Hinata ¿en qué piensa - le preguntó Itachi interrumpiendo abruptamente los pensamientos de su acompañante.

-N-no es n-nada - dijo mientras jugaba con sus dedos

-No es necesario todo esto - se escuchó decir a Itachi, el tono de voz que usaba era de tristeza - Usted... ¿por qué? tan sólo era una niña cuando la conocí y ahora usted...

-Itachi - interrumpió - Las cosas pasaron por que debían pasar así, aunque b-bueno ni yo misma m-me imaginé llegar hasta este punto

-¿Entonces? Yo, quién se supone soy líder de ANBU ¿Cómo es que no pude reconocerla? si tan sólo yo... - dijo mientras se sentía culpable.

-No debe lamentarse, yo debía cumplir con mi misión...

-Pero ¿¡Por qué usted?!

-Itachi por favor, no siga, todo se hará conforme el plan y por ello daré mi vida - de repente Hinata recordó las palabras dichas por Kori y se detuvo a sí misma, había olvidado por completo que también todo lo que le estaba pasando no era más que una treta del destino, gracias a la maldad de Takako...

-¡Hinata Hyuga!- gritó Itachi - Por favor, no haga esto ¿Acaso siempre debe ser así? ¿Acaso siempre los buenos deben de morir ? tal como pasó con Obito Uchiha, mi primo mayor, mi modelo a seguir... simplemente un día Minato-sama, llegó con Kakashi y Rin para darme la noticia... ¡¿ por qué los buenos siempre mueren?! He visto caídos en misiones, pero no usted, todos menos Hinata Hyuga...

-Itachi, no es eso es que yo no puedo - dijo mientras gruesas lágrimas caían de su rostro -¡Yo no sé cual es mi destino!

Jamás Itachi escuchó que Hinata hablara con voz firme y fría, esas siete palabras que dijo ella anteriormente bastaron para darle a notar el dolor que sentía su amada, era cierto que no se conocían demasiado y que ni siquiera habían entablado una conversación seria pero lo que era cierto es que, sentía una gran conexión hacia ella, algo que no se podía expresar con palabras, algo que iba más allá... amor.

-¿¡Ya buscaron bien?! ¡No es posible! ¡Justo cuando todos los ninjas se encuentran en la celebración de la Godaime-sama! - se escuchó decir al líder del clan Hyuga-

-Hemos buscado en toda la Mansión, además mi ojo no me engaña y Hanabi-sama no está en la aldea- dijo Tokuma Hyuga

-¡Imposible! ¡Sigan buscando! - ordenó, la simple idea de saber que la única hija que tenía estaba desaparecida desde hacía horas le hacía perder la razón, ya había perdido antes a su hija mayor y a su esposa, era natural que no dejaría que su hija menor estuviera muerta, tan sólo de pensar eso a Hiashi Hyuga se le empequeñecía su corazón, por que desde luego hasta el corazón más frío tiene sentimientos.

Neji Hyuga se encontraba en la labor de buscar a su prima, se sentía muy culpable de tantas cosas y una de ellas era el porqué dejo sola a Hanabi

-La deje sola y fue al Cementerio de los caídos- era lo que pensaba Neji a cada instante mientras activaba su Byakugan, por un momento se sintió bendecido de tener esos ojos, en el pasado se sentía maldecido, de no haberlos tenido otro hubiese sido su destino pero ahora sabía que aunque el fuera de la familia secundaria tenía un don y debía aprovecharlo. Cuando ya tenía activado su Byakugan se dirigió hacia donde se suponía debía haber ido Hanabi Hyuga, se maldijo mientras iba a toda velocidad, a la vez no quería ser obvio ya que las calles de Konohoa estaban repletas de ninjas por el festejo de la nueva Godaime Hokage

-Si es un festejo ¿ por qué no vinieron mandatarios extranjeros o los otros Kages de los otros países ? algo esta extraño aquí - se dijo para sí mismo, desde luego que Neji Hyuga no era un tonto como para no darse cuenta de que algo pasaba en esa aldea, algo que querían disimular con la llegada de la nueva Godaime.

Sintió el Byakugan de otra persona

-¿Tokuma-san? ¿Hiashi-sama? ¿Ko-san?- pero frenó en seco. Ese byakugan no era de nadie del Clan de la rama secundaria y ni siquiera era de Hiashi o de Hanabi

-¡Hinata-sama!

Corrió a toda velocidad, ahora se daba cuenta que esos entrenamientos con Maito Gai habian servido de mucho, dar 50 vueltas a Konohoa habían servido para mejorar su resistencia y ahí lo estaba demostrando, corriendo como si la vida se le fuera en ello. No podía creerlo, simplemente porque veía que su prima se encontraba a unos kilómetros más al noreste supo que se trataba de Hinata Hyuga, a quién creía muerta. Su Byakugan no lo engañaba, ahora se encontraba atrás de un árbol del Lago de Konohoa, Neji no cabía de felicidad, alegría y confusión ya que, el hombre que se encontraba a lado de su prima era nada más y nada menos que Uchiha Itachi, el genio del Sharingan, de Konohoa y hasta del País del Fuego.

-Neji- dijo ella al tiempo que se giraba al escondite de su primo -¿por qué te escondes?