And when I think
-Capitulo 9-
(Parte 3)
"And when I think of all the places I just don't belong "
("Y cuando pienso en todos los lugares que simplemente no pertenezco")
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—¡Qué horror! — Se levantó del piso, una persona más había muerto sin que ella pudiese hacer algo —. Era tan solo un niño — dijo con cierta melancolía en su voz
—Sakura-chan... no es tu culpa, invocaste a katsuyu, pero este chico ya estaba muy lastimado— tomó su hombro —, hiciste lo que pudiste— sonrió, con esa sonrisa zorruna que solo él sabía hacer.
—Hermano— Se dirigió Sasuke a Itachi, quien estaba herido —, ¿qué sucedió?
Él evadió su pregunta y por respuesta formuló otra pregunta: —¿Has visto a Hinata?
—¿Estás preocupado por ella? —alzó su ceja, debería estar preocupado por él mismo y no por ella.
—Siendo honestos, lo estoy. Además—hizo una mueca de dolor, su cuerpo dolía—, ¿cómo está Neji?
—Sakura lo está curando.
—Entiendo—intentó levantarse, sin embargo Sasuke lo detuvo.
—Estás débil, espera a que alguien del cuerpo médico venga a atenderte.
Asintió no muy contento con la idea de tener que esperar, el mundo estaba entrando en esa fase de caos y estando en ese estado ciertamente no podía hacer mucho, en vez de serles de ayuda resultaría ser un estorbo.
—¡Oe, niisan! —voceó Naruto mientras mostraba ese semblante de felicidad—, ¿cómo te sientes?
—Dobe…—regañó Sasuke—, él no es tu hermano.
—Sí, sí, teme— movió su mano restándole importancia—, ¡eres asombroso Itachi!
—No seas celoso, Sasuke—dijo Itachi—, no me molesta que Naruto me diga niisan, al contrario…
—Lo que sea—bufó por lo bajo.
—¿Saben algo de nuestros padres?
Sasuke rodó los ojos, a veces Naruto se tomaba muy en serio eso de que los Uchiha eran su familia de sangre. Sin embargo esa pregunta lo descolocó, sonaría ilógico pensar que no se había cuestionado sobre el estado de sus progenitores.
—Deben estar bien—se dijo más para él mismo que para Naruto.
—Tranquilos—sonrió Itachi, él siempre sabía cómo mantener la calma entre su familia—. Estarán bien, mamá es una gran jounnin.
—¿Mikoto fue jounnin? —preguntó Naruto descolocado.
Sin embargo la sorpresa de esa revelación pasó a segundo plano, ya que Itachi se removió intranquilo. Tanto Sasuke como Naruto se dieron cuenta de que los ojos de Itachi comenzaban a sangrar.
—¿Estás bien? —se acercó más a él y tocó su hombro. Su hermano lucía más cansado de lo normal y es que no era para menos. Enfrentarse a Pain no era cualquier cosa, aunque después de todo debía reconocer que Naruto había ayudado muchísimo a su hermano de lo contrario puede que hasta muerto estuviera. No era tan cabeza hueca como aparentaba ser.
—Sí, estoy bien—mintió—, sólo estoy cansado.
—Itachi—Naruto se acongojó por verlo de ese modo, sin embargo debía continuar—, hay algo que…
—¿Qué sucede? —al instante reconoció ese tono suave tan inusual de Naruto, era capaz de descifrar los sentimientos de los demás de una forma increíble. Naruto no era su hermano de sangre, pero lo conocía demasiado bien.
—Bueno—suspiró, lo que se venía a continuación no sería algo sencillo. Estaba entre una lucha entre lo que quería decir y la cordura—. Hoy Sakura-chan encontró a Hanabi herida y…
—Dobe—Sasuke lo miró fijamente. Naruto reconoció al instante esa mirada de fulminación. Debía callar su bocaza antes de meter la pata.
—¡Nah!, no es nada—alzó los hombros—, necesitas descansar.
Itachi se sintió intrigado. Él sabía que la noche pasada, Hanabi había salido corriendo por órdenes de Hinata.
—¿La encontraron? —era una obviedad dado que si Sakura la estaba curando debían haberla rescatado, sin embargo debía tener más detalles. Naruto ya había sembrado la semilla de la duda.
Sasuke y Naruto se miraron entre sí, titubeantes de que decir.
—Bueno, cómo dije antes Sakura la curó—continuó Naruto—, la encontró un Ninja del País del Agua. Ella está bien, aunque ya sabes—miró a su alrededor—, nadie se esperaba que en una tarde común Akatsuki llegara a causar conmoción aquí.
—Ya veo…
—¿Por qué tanta preocupación? —preguntó Sasuke. Detestaba a ese clan, no sólo por lo que Hinata le hizo. Esos eran detalles que carecían de importancia en sus memorias. Sino que su odio era por la actitud de "Soy el Dios todopoderoso" que tenía Neji y por el carácter de Hanabi.
—Por qué— Itachi recordaba, y eso no era bueno. Los shinobi no deberían tener sentimientos tan profundos, pero Hinata era diferente. No podía evitar no pensar en una vida con ella. Sin embargo no pudo responder con lucidez.
—¿Estás bien? —Naruto alzó su ceja, un tanto desencajado. Ante sus ojos, Itachi lucía un poco ruborizado, ¿acaso tendría fiebre? Y eso era muy extraño viniendo de él ya que jamás demostraba su lenguaje corporal.
—Por supuesto—contestó sin convencerlo, mas cambió de tema repentinamente—. Necesito a Hinata.
Sasuke abrió los ojos con sorpresa, ¿había escuchado bien? Sin duda eso debía ser un genjutsu provocado por Shisui. Una broma de muy mal gusto.
—Maldito Shisui—dijo por lo bajo, mientras apretaba los puños —. ¿Qué te hizo ese imbécil?
Naruto miraba serio la escena. No podía creer lo que estaba escuchando, era cierto que él no pertenecía a los Uchiha y que por ende no había heredado ese misterioso orgullo que tenían. Sin embargo, con el tiempo aprendió que los Uchiha jamás decían la palabra "necesitar". Así que era de esperarse que le haya sorprendido las palabras de Itachi. ¿Cómo podía él necesitar a Hianta?
—Iré a buscar a Sakura-chan—dijo nervioso. Tal vez Itachi tuviera un golpe en la cabeza que le hubiese afectado alguna neurona o algo, pensó.
Itachi ya venía llegar esos comentarios, y es que era la primera vez en su vida que se había atrevido a decir algo que en verdad le naciera del corazón y no algo prefabricado por su mente. Era aterrador y bueno a la vez, una parte que desconocía de él.
El tiempo pasaba, y alrededor de él todo era destrucción.
Ruinas y heridos.
Gracias a la compañera de equipo de su hermano menor, la situación estaba menos compleja de lo que debería. Se lamentaba a sí mismo por no haber podido hacer más por Konoha, era su deber como líder de élite de ANBU.
Suspiró cansado, poco le importaba si Sasuke estaba junto a él, observando su raro comportamiento. Él en verdad quería estar con Hinata pero le dolía la mera idea de no saber en dónde se podría encontrar. Hacía horas que no sabía de ella y el sentimiento de culpa crecía con intensidad. El no tenerla a su lado era algo incómodo.
La necesitaba y sabía que era egoísta al pensar de esa manera.
Evocó el recuerdo de su primera vez en el Lago de Konoha.
—Qué irónico—dijo en voz alta. Estaba justo en el lugar donde se había desarrollado todo su éxtasis amoroso. La ironía se hacía presenta ya que ahora ese lugar era escenario de una invasión, de la muerte y la destrucción a todo su apogeo.
Sasuke notó —sin embargo— que su hermano sudaba frío y que comenzaba a tener delirios.
Siguió observándolo, era como si estuviera bajo el efecto de algún jutsu, ya que estaba en un modo de trance.
—Itachi —llamó, empero no obtuvo respuesta. Así que decidió sacudirlo como si se tratara de un costal de patatas—, ¡Itachi! — ahora gritó con más intensidad. Pero dio el mismo resultado.
Pasaron algunos segundos e Itachi por fin contestó
—¿Me hablabas? —cerró y abrió los ojos para mirar a su hermano—. Lo siento, estaba pensando.
Sasuke se puso de pie, toda esa situación lo estaba desconcertando por no decir que empezaba a desconocer a Itachi.
—¿Qué mierda te sucede?
—Sasuke—suavizó su mirada al escuchar hablar a su hermano así—, quiero pedirte un favor—trató de levantarse, pero le era imposible. Todo su cuerpo dolía y a juzgar hasta tendría una pierna fracturada—. Sé que para ti es increíble que actúe de este modo, a decir vernidad ni yo mismo conocía esta parte de mí, sin embargo estoy seguro de que es algo bueno. En caso de que no sobreviva quiero que cuides de Hinata con tu vida, ¿lo entiendas? Nada le debe pasar—Sasuke quedo descolocado, y de ese estado pasó a la impresión—. Sé que fuiste su novio y que quizá ya sepas el rumor.
Antes de que Itachi pudiera terminar, lo interrumpió.
—No sé a qué le llames rumor, pero ella está muerta—lo dijo sin más ni menos—. Lo siento—después de todo lo había dicho muy rudo. Mas le sorprendió que en vez de tristeza, su hermano estuviera feliz.
—Sasuke, ella no está muerta y yo sé porque lo digo—suspiró—, dejo todo en tus manos. Cuida bien del Clan, de ella, de Naruto…
Cerró sus ojos.
—¡Itachi! —se abalanzó contra su hermano. Quién seguía inerte en el suelo—. ¡Por favor no te vayas! —era la primera vez que quería llorar de ese modo. Estaba suplicando. No soportaba la idea de que su hermano muriera, es más, ese simple pensamiento conseguía revolverle el estómago.
A lo lejos, se divisaba a Naruto corriendo junto a Sakura. En ese momento Sasuke supo que sus poderes y su supuesta fuerza no servía para nada. ¿De qué le servía saber invocar el Susanoo y usar el mangekyo sharingan si ni siquiera era capaz de emanar chakra verde para curar a su hermano? Desde siempre creyó que era un genio, rápido, inteligente, audaz, talentoso… siempre menospreciando a Naruto pero en especial a Sakura. Ella siempre era inútil, desde su perspectiva. Lenta, débil, aunque reconocía que tenía cierta inteligencia, sin embargo sus habilidades físicas y ese miedo de matar personas le quitaban puntos.
Por años, pensó que ella no mejoraría. Por lo menos Naruto había mejorado a pasos agigantados llegando incluso a estar a un nivel más superior que del de él. Mas Sakura seguía siendo débil.
Hubo un tiempo, en el cual Naruto y él entrenaron con Jiraiya, en cambio Sakura había entrenado con Tsunade Senju.
Fue justo hasta ese momento en el que la reconoció, era la mejor medic-nin de la época y la segunda mejor de Konoha e incluso se atrevería a agregar que del mundo.
Ya no se situaba a espaldas de ellos, sino que estaba a su lado.
—Sasuke-kun—Sakura colocó su mano en el hombro de él—. No te preocupes, en este momento todavía no soy capaz de dividir en más partes a Katsuyu, sin embargo tengo chakra para poder reanimar a Itachi.
—¡Sakura-chan! Gracias a ti miles de personas se salvaron— Naruto le lanzó una sonrisa que sólo él sabía hacer.
Ella se sonrojó, mas lo oculto entre sus mechones rosas. De ese modo se dispuso a realizar un jutsu médico. Sin embargo notó algo…
—Si no sobrevive, juro que te mato—amenazó Sasuke, pasando de la admiración al enojo.
Tanto Naruto y Sakura se miraron entre sí. Ella esperaba que él confiara un poco más en sus habilidades.
—Está bien—fue lo que contestó. Seguía aumentado su flujo de chakra, pero no pasaba nada. Notó que Itachi no tenía ninguna herida interna, quizá algunas fracturas. Pero esos eran sólo detalles estéticos y que no eran relevantes. Eso era lo extraño, jamás había visto algo similar. Era como si el cuerpo de Itachi se negara a recibir su chakra curativo—, esto debería funcionar— se dijo a sí misma. De inmediato sacó un líquido amarillento.
—¿Qué es eso? —cuestionó Naruto con curiosidad, acercándose un poco, nunca había visto a usar a Sakura medicina en sus curaciones. Era tan acertada —como Tsunade— que no necesitaba de ello.
—Es un analgésico—mintió para no crear desconfianzas.
Sabía de antemano que ese era un medicamento que provocaba un aumento en la presión sanguínea. Los latidos de Itachi eran lentos y pesados, desde luego necesitaba mantenerse en calma y no sentirse presionada. No se atrevía a decirle a sus compañeros que pudiera que Itachi muriera. Era una probabilidad bastante alta, sin embargo no lo comprendía. Estaba lejos de todos sus conocimientos médicos adquiridos durante años. Y sí, se estaba aventando hacia lo desconocido al aplicarle la Eritropoyetina* —el nombre real de ese líquido amarillo— quizá diera resultado. Tal vez no, era como estar en un juego de azar.
La situación lejos de ser complicada era extraña, muy rara. Había usado hasta el más complejo de los jutsu médicos pensado que tal vez su corazón estuviera dañado, al ver que no creyó que alguna hemorragia interna. Pero ni eso. Estaba en un perfecto estado de salud —salvo esa costilla rota y esa pierna—.
Sasuke estaba escéptico. Sakura parecía una novata en la situación, se arrepintió totalmente de sus antiguos pensamientos, era patético pensar que ella pudiera hacer algo. Bastaba ver como mordía su labio e inyectaba esa cosa amarilla hacia su hermano.
—Te lo repito, si Itachi no sobrevive será tu culpa.
—¡Sasuke! —Naruto golpeó su cabeza—. Sakura-chan está haciendo todo lo que está en sus manos.
—No se nota.
Sakura sintió sus ojos pesados. Quería llorar, incluso la visión se la estaba nublando, hacia un sobre esfuerzo por no gritarle a Sasuke y decirle que se callará y que además no sabía que era lo que tenía su hermano. Si ella no podía curarle la única que quedaba era Tsunade. Nadie más.
Itachi no respondía, el diagnóstico se hacía claro. Estaba en coma.
Siguió con el estricto protocolo médico, ignoró —o por lo menos trató— los gritos de Sasuke y Naruto.
Fue entonces que Itachi comenzó a convulsionarse.
¡Claro! ¿Por qué no lo había pensado?
Estaba malgastando el chakra, no le serviría de nada. Las cosas empezaban a aclarase, todo era un genjutsu aplicado a él. Estaba en medio de una ilusión, luchando entre la vida y la muerte.
Sus manos temblaban, debía pensar rápido. Un segundo de más podía hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
Sin embargo ya era tarde, su corazón se detuvo.
Apretó los puños, ¿por qué no se dio cuenta antes? ¿por qué?
Estaba demasiado débil como para llorar. No podría verlos a la cara y darles el diagnóstico. Había visto muchísimas muertes, pero aquella fue desconcertante por muchos factores.
—¿Sakura-chan?
En cuanto vieron que ella se ponía de pie con cara sombría y pasándose las manos sobre su rostro supieron que algo no andaba bien.
—Hoy el cielo tendrá un buen shinobi. Lo siento.
Acto seguido dio media vuelta. Ya escucharía los reclamos e insultos de Sasuke. Estaba harta. Nada de lo que hiciera le satisfacía.
—Vete—Sasuke la empujó, olvidando que minutos antes había llegado a la conclusión de que era fuerte. Ahora sólo pensaba que era más débil y estúpida que antes.
—Cállate Uchiha—Sakura sacó un kunai de su chaleco protector jounnin—. Hice hasta donde pude y tú vienes y alardeas que soy una inútil. ¿Por qué no curas a la demás gente? Si tanto te importara tu hermano hubiese hecho algo por él y no haberte quedado atrás de mi insultándome por lo bajo. ¿Por qué te quedaste mirándole con pena en vez de buscarme? ¡Naruto lo hizo! ¿Y tú? Claro, tu orgullo no te lo permitió.
Dichas estas palabras aventó su kunai, no dando en él. Ya que estaba demasiado consternada por todo. Sin embargo aquella arma no era cualquiera, tenía un significado especial para el equipo siete y ellos lo sabían—No lo necesito—agregó, sin embargo añadió algunas palabras—. Si tanto te interesa saber de qué murió, es que alguien lo sometió a un genjutsu interno y desde ahí lo mataron. No me preguntes como mierda llegué a esa conclusión, ve con cualquier médico, con la mismísima Tsunade si así lo deseas. No tiene herida alguna, alguien lo mató desde las sombras.
N/A Después de escribir un poco sobre mis demás fics me decidí y re-edité este capítulo. Mayor fue mi sorpresa saber que lo escribí hace dos años. ¡Dos! Fue increíble saberlo, cómo se habrán dado cuenta, este fic no tiene ninguna relación con la línea historia del manga ni del anime. Ya se imaginarán por qué, sin embargo espero les guste. Sino mal recuerdo faltaban pocos capítulos para culminar este fic, ¡por fin! después de dos años.
Agradezco los reviews que me han enviado.
*Eritropoyetina, por lo que investigué es un fármaco que ayuda a aumentar la presión arterial. No es de color amarillo, ese fue un color random que le agregué hace dos años.
See ya!
Tamahara-chan es mi página en facebook por si gustan visitarla.
