Capítulo 2: Fame
"La actitud lo es todo." —Diane von Furstenberg
Estaba de pie afuera de las masivas puertas de vidrio de la Compañía Survey Corp Publications. Podía sentir mi corazón corriendo a mil por hora y las palmas de mis manos no paraban de sudar. Mierda, ¿por qué estoy tan nervioso? Debería estar emocionado, saltando de arriba abajo y sonriendo como un idiota, pero en lugar de eso, no podía evitar sentir mi estómago hecho un nudo. Solo esperaba que pudiera quitarme esta sensación de encima antes de conocer a mi jefe.
Mikasa me había ayudado a escoger un atuendo decente para mi primer día de trabajo anoche. No era nada especial o sofisticado, simplemente una camisa normal blanca que Mikasa había planchado para mí esta mañana y un par de jeans oscuros deslavados. Por supuesto, eran jeans muy apretados, pero nadie tenía que saber que estos eran en realidad los pantalones de Mikasa. Nop. Nadie. Respiré profundamente, ajusté mi cola de caballo (no me molesté tratando de domar mi cabello esta mañana, es casi una causa perdida) y di un paso al frente tirando de la puerta de cristal.
Comencé mi camino con confianza, finalmente sintiendo que un poco de mis nervios se convertían en nervios de emoción mientras el ajetreo del edificio empezó a golpearme. No me di cuenta de lo ocupado era Survey Corp Publications en realidad hasta ahora. Había literalmente montones de gente solo pasando con velocidad por todas partes. Traté de permanecer fuera de sus caminos poniéndome a un lado y esquivando, mientras las personas corrían con grandes percheros de ropa y carpetas llenas de papeles, otros con panecillos para el desayuno y café en la mano. Tres minutos en el edificio y mi mañana ya estaba tomando un giro para lo peor.
Lo único que vi fue una cabeza de pelo rubio antes de sentir el ardiente escozor del café caliente derramado en toda mi camisa, escaldando mi brazo. Traté de aguantar mi grito de dolor, mordiéndome el labio inferior, pero creo que probablemente dejé escapar algunos quejidos por si las miradas que estaba recibiendo no eran lo suficientemente extrañas.
—Hijo de-¡mierda! —siseé mientras sostenía mi brazo quemado cerca de mi pecho como si eso fuera a parar el dolor.
—¡Oh, Dios mío! ¡L-lo siento mucho! —mis ojos buscaron la fuente de la voz y vieron esa familiar cabeza de cabello rubio, pero me sobresalté por los grandes ojos azules que se metieron en mi línea de visión—. No te vi ahí y oh, Dios. ¡Mírate, derramé todo el café sobre ti!
Parpadeé un par de veces a este… ¿chico? Sí, chico. ¿Cómo no me había visto parado justo aquí? No era exactamente difícil de ver. Aun así, decidí que no iba a perder la calma y hacer una escena aquí en medio del vestíbulo principal y además, el chico sonaba realmente apenado. Casi parecía a punto de llorar, incluso.
—Hablando de una llamada de atención —dije forzando una risa temblorosa mientras hacía una mueca al sentir el café caliente enfriándose en mi camisa. La tela estaba empezando a pegarse a mi piel incómodamente, mientras el azúcar y la crema del café se endurecían. Ugh.
—Oh Dios, oh Dios. Ven conmigo, te conseguiré una camisa nueva para que te pongas mientras envío la tuya abajo para que la limpien —y de pronto el rubio me estaba jalando a algún lugar que no me molesté en prestar atención.
Hablando sobre mi primera mañana trabajando en Survey Corp Publications. Ni siquiera cinco minutos y ya tenía café caliente derramado sobre mí casi dándome quemaduras de tercer grado. Okay, no había sido tan grave, pero sabía que mi piel probablemente estaría un poco rosa por el calor. Tropecé detrás del chico rubio, el cual noté era unos centímetros más bajo que yo, su cabello estaba recortado en un estilo por encima de los hombros. En cierto modo me recordó a un corte de hongo, solo que no tan malo.
—Aquí, este es el clóset. Es donde guardamos toda la ropa de modelos para cuando tienen sesiones de fotos —dijo el rubio mientras me empujaba hacia una habitación grande, bien iluminada, con estantes tras estantes repletos con diversas prendas de vestir y calzado—. ¿Trabajas aquí? Porque estoy bastante seguro de que nunca te he visto por aquí antes y conozco a casi todos los que trabajan en este edificio.
El rubito cerró la puerta detrás de nosotros y empecé a pelar la asquerosa camisa cubierta de café con disgusto escrito por toda mi cara, mientras observaba el pegajoso líquido que se había filtrado a través de la tela y se adhería a mi piel. Mierda, ahora olía a café y probablemente olería así todo el día hasta que me diera una ducha.
—En realidad, este es mi primer día trabajando aquí —dije mientras le entregaba la camisa sucia al chico rubio.
—¡Oh! Bueno, eso explica por qué nunca he visto tu cara antes. ¿Qué posición estás llenando? Tal vez estamos en el mismo departamento. Mi nombre es Armin por cierto, Armin Arlert —Armin me sonrió ampliamente mientras doblaba la sucia camisa en sus manos.
—Uh, soy Eren Jaeger, el nuevo Asistente Ejecutivo del Editor en Jefe de Recon Magazine —dije vacilante. Armin había caminado a algún lugar y volvió con un par de toallas de papel húmedas. Gracias a Dios, porque no quería andar por ahí con la piel pegajosa todo el día. Solo la idea me asqueó y me dio escalofríos.
—Oh… —dijo sonando mucho menos entusiasta ahora. Mis ojos se movieron para ver su expresión—. Entonces, eres el nuevo asistente de Levi —no lo dijo como una pregunta en absoluto, pero aun así sentí como si fuera una.
—¿Levi? ¿Ese es el nombre del Editor en Jefe? —pregunté con curiosidad mientras Armin me daba la espalda para buscar una camisa que pudiera usar.
Su sonrisa era mucho más tímida y vacilante ahora, sus grandes ojos azules evitando los míos mientras arrastraba los pies por toda la habitación hacia un estante en la parte más alejada de la pared con ropa de todos los colores.
—Sí, Levi Ackerman. Acaba de tomar la posición de Editor en Jefe hace una semana, antes era el Director Creativo. Incluso antes de que fuera Editor en Jefe, él manejaba Recon. Ahora, es la cara de toda la revista. Es… muy interesante —dijo Armin con una risita nerviosa—. Es algo bueno que nos hayamos encontrado entonces. Levi te habría asesinado si te viera llevando esta camisa.
Tragué con fuerza.
—Mi jefe suena como Satanás.
Los grandes ojos azules de Armin se abrieron un poco, pero luego se dobló de la risa, su largo cabello rubio cayendo en su cara lindamente. Me reí junto con Armin, decidí que me agradaba. Parecía un chico genial y joder, me estaba ayudando aquí aparentemente. Yo habría entrado en esa oficina esta mañana y hubiera hecho una mala impresión con mi jefe en el primer día, todo por culpa de la camisa que decidí usar hoy. Esto iba a ser mucho más difícil de lo que pensaba.
—Levi puede ser muy intimidante, pero es un Editor en Jefe muy bueno. Erwin escogió por sí mismo a Levi para el puesto, y Erwin nunca pierde el tiempo con personas que no lo beneficiarán en alguna manera —Armin se dio la vuelta después de que yo terminé de limpiar el pegajoso café de mi brazo y pecho, y él parpadeó un poco, sus ojos deteniéndose en mi piel haciéndome sentir un poco cohibido. Luego sonrió y me entregó una camisa gris, la cual tomé con velocidad, poniéndomela lo más rápido que pude.
—Entonces, ¿en qué departamento estás? —pregunté mientras abotonaba la camisa. Si había algo que odiaba eran los silencios incómodos.
Armin se animó con mi pregunta.
—Oh, soy el Asistente de Erwin Smith. Trabajo en el último piso con él, pero de vez en cuando me verás corriendo por todo el edificio llevándole papeles y documentos que tiene que firmar o controlando a los otros jefes de departamento, organizando reuniones, consiguiendo firmas de los editores de las otras revistas en la compañía. Cosas como esa.
Terminé de abotonar la camisa (1) y me giré totalmente hacia Armin sintiéndome mucho más cómodo ahora que tenía una prenda sobre mi espalda. Estaba impresionado, en realidad. No esperé que él trabajara para una persona tan importante como Erwin Smith, el dueño de toda la maldita compañía editora.
—Wow, estoy algo celoso —dije con una risa. Si no estaba equivocado, diría que Armin se estaba sonrojando—. Entonces, ¿tienes otros consejos para mí antes de que vaya a mi muerte? —pregunté con una sonrisa tímida, sacudiendo algunos mechones de mi cara.
Armin tarareó, dando golpecitos con el dedo contra su barbilla mientras pensaba. Dio vueltas alrededor de mí por un rato, el sonido de sus bonitos zapatos de vestir haciendo clic contra los brillantes azulejos. Me tomé un momento para apreciar el conjunto bien armado de Armin también. Estaba usando una camisa de color azul claro con puños franceses, una corbata azul oscuro en estampado de cachemira e impecables pantalones grises combinados con zapatos Oxford de color tostado. Tenía que dárselo al chico, sabía lo que estaba haciendo cuando se trataba de vestir elegante.
—Bueno, realmente no creo que tenga que decirte que estás bien para ir, siempre y cuando trabajes duro y hagas todo lo que Levi te pida. Es muy duro, pero por lo que he recogido de Erwin, es respetuoso con aquellos que lo respetan —Armin se detuvo justo en frente de mí, sonriendo arrepentido—. En cuanto a tu apariencia, creo que hemos conseguido salvarte por hoy. No hay un código específico de vestimenta aquí, un estilo casual es prácticamente la norma en este lugar. Si tuviéramos más tiempo, podría ayudar a arreglar tu cabello un poco mejor, pero en realidad creo que el aspecto desordenado ayuda a completar el atuendo —Armin tiró de la liga de mi cabello dejando que desordenados mechones marrones caigan sin cuidado.
—¿En serio necesitas estos? —preguntó Armin con curiosidad mientras tomaba mis gafas.
Okay, puede que haya entrado en pánico un poco cuando pensé que Armin me quitaría los lentes. Lo admitiré. Entré en pánico. Me puse rígido cuando su mano se acercó más y mi manó tiró de su muñeca para detenerlo. Armin se vio un poco sorprendido por un segundo, pero luego su sorpresa fue reemplazada por curiosidad, sus profundos ojos azules iluminándose.
—Lo siento, pero en serio necesito estos —murmuré tímidamente, sintiendo que mi cara se calentaba. Solté mi agarre de su muñeca y me disculpé, pero Armin solo sonrió alegremente, gracias a Dios. No parecía como si lo ofendí en alguna manera.
Así que mentí sobre las gafas. Realmente no las necesitaba para ver. Mi visión era perfecta, mis lentes también eran reales, pero no tenían prescripción. Solo eran gafas de lectura básicas, pero decidí usarlas por mi pequeño problema de ojos. Incluso si llevaba lentes de contacto para esconder mi heterocromía, aún me sentía cohibido e incómodo sin ellos.
—Bien, entonces supongo que eso es todo. Es mejor que te vayas pronto, Levi odia la tardanza —Armin comenzó a caminar fuera de la habitación con mi camisa sucia en sus brazos—. Voy a limpiar esto y te lo devuelvo más tarde. Encantado de conocerte, Eren —dijo con una alegre sonrisa y luego se fue.
Miré mi reloj para ver la hora, mierda, Armin tenía razón. Se suponía que debía estar allí exactamente a las nueve de la mañana y faltaban solo quince minutos. Salí de la habitación y de alguna manera logré encontrar el camino de regreso al vestíbulo principal. Me metí en un ascensor presionando el piso veintiséis y me quedé de pie esperando ansiosamente antes de llegar a mi destino. ¿Por qué carajos tenía que ser en el piso veintiséis? ¿Y por qué carajos todos tienen que seleccionar cada piso deteniendo el elevador cada dos putos segundos para bajar? Okay, tenía que calmarme. Solo estaba paranoico por llegar tarde. Seguí mirando mi reloj el resto del tiempo en el ascensor.
—Okay, Jaeger. Este es tu escritorio, como puedes ver, está justo en frente de la oficina de Levi. Podrás ver directamente en su oficina si te necesita para algo, tu teléfono también tiene un intercomunicador de manera que él podrá llamarte por ahí desde el teléfono en su oficina. Tú te encargas de todas las llamadas que entren, cada vez que ese teléfono suena, lo contestas. No importa qué, siempre contesta el teléfono. Si no vas a estar en tu escritorio por alguna razón, entonces vienes y me pides en la recepción que cubra tu teléfono hasta que vuelvas. Levi odia cuando las llamadas no son contestadas. Además, mantén tu escritorio limpio y organizado. Levi odia el desorden.
Seguí a Jean, el recepcionista, mientras me instruía en lo que tenía que hacer para mantener a Levi feliz. Era mucho para tomar en tan poco tiempo. La oficina de Levi tenía que ser desempolvada y limpiada por lo menos una vez al día para asegurar que no se acumulara polvo, tenía que verificar que los trabajadores de limpieza pulan los pisos correctamente y que limpien las ventanas de manera apropiada, básicamente asegurarme de que todo el piso esté impecable. Estaba empezando a creer que mi jefe tenía una obsesión con la limpieza.
Jean se apoyó en mi escritorio, una expresión aburrida en su estúpida cara de caballo. La cosa es, probablemente yo habría por lo menos tratado de llevarme bien con Jean si este no hubiera actuado como un imbécil en el momento que bajé del ascensor. Literalmente, las primeras palabras que salieron de su estúpida boca fueron: "¿Quién dejó entrar al perro mugroso?", y juro por Dios, si este no fuera mi primer día de trabajo, lo habría golpeado. Ya podía decir que Jean y yo no íbamos a llevarnos muy bien.
—¿Sabes, Jaeger? Cuidaría mi espalda si fuera tú. Hay literalmente cientos de personas que matarían por tener este trabajo solo para estar cerca de Levi. Yo uno de ellos por supuesto. He estado trabajando en esta compañía por dos años y ni una vez he sido promovido para ser asistente de alguien, en cambio tú vienes como un desastre con ese cabello y esas horribles gafas y de pronto eres el asistente ejecutivo del nuevo Editor en Jefe —se mofó Jean revisándose las uñas.
Rodé los ojos con tanta fuerza, que prácticamente me dolieron. Jean definitivamente me iba a hacer pasar un mal rato, Mikasa me había dicho que este no sería un empleo fácil, trabajando para una exclusiva revista de moda como Recon. Aunque Recon no fue exactamente mi primera opción, lo tomaría en vez de nada en absoluto. Si lo hacía bien aquí, poniendo por lo menos un año de buen trabajo, probablemente podría cambiarme a cualquier otra revista que quisiera. Solo tendría que pasar un año entero en Recon.
—Despierta, Jaeger. El Rey del Mal ha entrado en el edificio —se burló Jean antes de bajarse de mi mesa y correr hacia el escritorio de recepcionista al frente.
Mierda, mierda, mierda. Esto finalmente estaba pasando, iba a conocer a mi jefe. Joder, estaba muy nervioso. Solo esperaba no ponerme en ridículo en frente de él. Bien, solo necesitaba calmarme. Podía hacer esto. Podía hacerlo totalmente. Soy una persona inteligente, educada y capaz, que puede hacer cualquier cosa una vez que pongo mi mente en ello. ¡Muy bien! Me levanté de mi escritorio y enderecé mi postura lo mejor que pude. Tomé aire y exhalé fuertemente, tratando de calmar los latidos de mi corazón.
Todos en la oficina estaban luchando para llegar a sus puestos. Estaba un poco sorprendido por todo el revuelo que había cuando se corrió la voz de que Levi estaba aquí. Podía escuchar el sonido de zapatos contra los brillantes pisos blancos, de hecho creo que este piso estaba aún más reluciente que el del vestíbulo principal porque prácticamente podía ver mi puto reflejo cada vez que miraba abajo. Fui de vuelto a la realidad cuando escuché la molesta voz de Jean hablando y hablando sobre algo y luego, mi corazón casi se detuvo.
(X) El hombre que dobló la esquina era absolutamente impresionante. Desde su elegante y perfectamente arreglado cabello color ónix con un estilo militar, hasta su pálida piel como el mármol. Prominentes pómulos, la nariz fina, labios delgados con el inferior ligeramente más lleno y la fuerte, cincelada mandíbula. Su ropa (2) también era impecable, ajustándole perfectamente en todos los lugares correctos. Todo acerca de este hombre gritaba poder, pero sobre todo presencia. Así que esta era la persona para la cual estaría trabajando, el Editor en Jefe de Recon Magazine. Desde luego confirmó lo intimidante que Amin había mencionado antes.
Me tensé ligeramente mientras se acercaba y solo cuando estaba a unos pasos de mí me di cuenta… Mierda, ¡este tipo es jodidamente bajo! Okay, okay, tenía que pensar en otra cosa, porque sé cómo mi boca no tiene filtro y usualmente solo dice lo que sea que llegue a mi cerebro en el momento. No necesitaba arruinar mi primer día de trabajo porque mi estúpido cerebro no podía dejar de pensar en lo pequeño que era este sujeto. ¿Soy yo o paró de caminar? Puta mierda, ¿me está viendo en este momento? No puedo saber porque está usando lentes de sol y- ¡CARAJO! Está viniendo por mí ahora.
—¿Qué mierda es eso? —el bajo y guapo hombre preguntó en voz alta. Joder. Respiré profundamente para responder.
—Eso, desafortunadamente, es tu nuevo asistente. Eren Jaeger —el puto de Jean abrió su bocota de caballo antes de yo lo hiciera.
Levi llevó una pálida mano hacia arriba y deslizó los lentes de sol por el estrecho puente de su nariz y me sorprendí al encontrarme con un increíble par de plata y azul. Este hombre, él tenía los mismos ojos que yo. Ambos ojos eran de un deslumbrante color diferente; el izquierdo siendo un plata intenso que parecía cortarte como un cuchillo, mientras el derecho era un tenue azul, pero no menos impresionante. Las ligeras ojeras bajo sus ojos harían a cualquier otro lucir horriblemente cansado, pero en él se veían algo… sexy. Debo haber estado mirando, porque la siguiente cosa que supe es que Jean me estaba dando un fuerte codazo. (3)
—Tienes que estar jodiéndome… —escuché a Levi quejarse. Si quería que no lo escuchara, pues estaba haciendo un trabajo de mierda con eso—. Tú, ven conmigo —apuntó un delgado, pálido dedo hacia mí y luego se giró para alejarse bruscamente. Me tomó unos segundos registrar lo que acababa de suceder y después salí detrás de él. Mierda, ni siquiera le he dicho una palabra a este tipo y ya lo he hecho enojar. Jean estaba corriendo detrás de nosotros, más detrás de Levi en realidad.
—Uh, Levi, ¿a dónde vas? —preguntó, un poco sin aliento.
—A ver a Erwin. ¿A quién más? —Levi ya estaba entrando en un ascensor, lo seguí silenciosamente.
—¡P-pero, Levi! Sabes que tienes hacer una cita con Armin primero antes de-
—Me importa una mierda. Veré a Erwin cuando quiera, no necesito una puta cita.
—¡Pero, Levi!
Y con eso las puertas del elevador se cerraron y me quedé solo en una jaula con esta pequeña persona furiosa. Genial. Me moví nerviosamente en un rincón del ascensor, tratando de poner tanto espacio entre Levi y yo como sea posible. Levi estaba en su propio rincón, dando golpecitos con el pie impacientemente con sus brazos cruzados fuertemente sobre su pecho. Hice mi mejor esfuerzo para no mirarlo, solo viéndolo unas pocas veces antes de detenerme a mí mismo por si lo hacía enojar más. ¿Qué demonios había hecho para molestarlo tanto? Estaba tan despedido.
El ascensor sonó cuando llegamos al piso treinta y las puertas se abrieron inmediatamente. Fuimos recibidos por la cara alegre de Armin que estaba sentado detrás de un largo escritorio de vidrio, tenía unos auriculares blancos y estaba en ese momento escribiendo furiosamente en su teclado mientras hablaba con quien quiera que sea en la llamada. Me sorprendió un poco ver lo profesional que se veía en el trabajo. Incluso con su corte de cabello poco profesional. Dejó de teclear y hablar cuando levantó la vista y vio a Levi y a mí dirigiéndonos directamente hacia él, bueno algo así. Más como hacia las grandes puertas dobles de vidrio detrás de él, donde podía ver claramente a Erwin Smith sentado en su escritorio.
—Oh, buenos días, Levi. Pero Erwin no está viendo a nadie justo a-
—Cállate, Coco. Me importa un carajo si está en una reunión de negocios con el mismo puto Jesucristo, necesito hablar con ese pendejo —Levi pasó junto a la mesa de Armin y yo lo seguí renuentemente dándole al rubio una mirada suplicante.
"¿Qué pasó?", Armin me articuló mientras levantaba sus manos en el aire en una manera interrogativa y yo solo me encogí de hombros y sacudí la cabeza honestamente no teniendo idea de qué mierda estaba pasando en este momento. Levi entró en la oficina primero y yo estaba arrastrándome lentamente detrás de él hasta que me tomó de la manga de mi camisa y me jaló dentro. Miré hacia arriba y vi los ojos azules del señor Smith fijos en Levi y en mí y tragué ruidosamente. Puta mierda, es Erwin Smith.
—¿Qué carajos se supone que es esto, Erwin? —Levi escupió con veneno. Prácticamente podía ver la forma en que estaba hirviendo de rabia. Por qué, no tengo ni puta idea.
—Creo que él es tu nuevo asistente. El que personalmente contraté para que trabaje para ti. Hola, Eren —me saludó con una sonrisa amable y le sonreí de vuelta torpemente.
—Hola, señor —murmuré, no estando seguro de si tenía permitido responder o no, porque, joder, la tensión en el aire podía cortarse con un maldito cuchillo.
—Corta las formalidades, Erwin. ¿Estás tratando de joderme? ¿Es esta tu idea de una broma? —siseó Levi, haciendo un gesto hacia mí.
Okay, ahora me estaba empezando a sentir un poco ofendido. ¿Era realmente tan sorprendente que haya sido contratado como su puto asistente o me estaba perdiendo de algo aquí? Estaba parado ahí totalmente confundido mientras Levi le gritaba a Erwin y el otro hombre solo se sentó en su escritorio, con la espalda recta y los ojos fijos en Levi mientras este hablaba.
—Eren, ¿nos darías un minuto, por favor? Armin te puede ayudar a imprimir tu identificación —dijo Erwin con otra de sus educadas sonrisas.
Asentí con la cabeza y me di la vuelta para dejarlos rápidamente. Estaba tan feliz de estar fuera de esa maldita habitación, el ambiente tenso me estaba poniendo de los nervios y la otra cosa que odiaba más que los silencios incómodos eran las situaciones incómodas en general. Prácticamente troté hacia la mesa de Armin y solté un suspiro que no sabía que había estado conteniendo en todo este tiempo. Armin me miró desde su silla, sus grandes ojos azules llenos de preocupación.
—Eren, ¿todo está bien? Prácticamente podía oír a Levi gritando y eso es vidrio a prueba de sonido —dijo Armin con una tímida sonrisa.
Me tomé un momento para calmarme antes de responderle.
—No lo sé, Armin. Digo, ni siquiera le he dicho una palabra al tipo. Él entró, nos miramos durante un rato y luego estaba arrastrándome para ver al señor Smith. ¡No entiendo qué hice para enojarlo tanto! ¿Era porque me quedé mirando? Ni siquiera… —Armin me cortó cuando puso una reconfortante mano en mi hombro. Estaba sonriendo, pero era triste y sus ojos se veían arrepentidos.
—Eren… Probablemente no debería decirte esto, pero… —los ojos azules de Armin se movieron alrededor antes de jalarme un poco más cerca de él y se inclinó hacia mí—. La razón por la que Erwin te contrató para ser el nuevo asistente de Levi era porque él quería a alguien que no tentara a Levi a acostarse con esa persona. Quería a alguien que mantuviera a Levi bajo control y que se asegure de que en realidad haga su trabajo como Editor en Jefe y no esté divirtiéndose tras puertas cerradas. Lo siento, debí haberte dicho algo tan pronto como supe quién eras.
Armin se recostó en su asiento, el ceño fruncido en su rostro mientras miraba al suelo avergonzado de sí mismo. Como que me quedé de pie y lo miré por un momento tratando de procesar esta nueva información. "¿Alguien que no tentaría a Levi a acostarse con esa persona?" ¿Qué carajos significaba eso incluso? No tuve mucho tiempo para pensar en ello cuando Levi llegó pisando fuerte un minuto después, una expresión de disgusto en su cara.
—Erwin quiere hablar contigo, mocoso —dijo con los dientes apretados.
Tragué saliva, asentí y me dirigí a la oficina de Erwin. Antes de que incluso llegara a la puerta, Levi me detuvo agarrando mi muñeca firmemente y tirándome hacia atrás. Miré hacia abajo a esos hermosos ojos dispares y casi me estremecí al sentir su cálido aliento tan cerca de mis labios.
—No te pongas muy cómodo aquí, Jaeger —susurró en voz baja antes de dejarme ir.
Fruncí el ceño, ¿qué mierda se supone que significa eso? Ugh, ¿por qué todos tenían que ser jodidamente raros? ¡Solo estoy tratando de trabajar! Ignoré a mi corazón palpitante y abrí la gruesa puerta de vidrio a la oficina de Erwin, el hombre ahora apoyándose casualmente contra el frente de su escritorio con los tobillos cruzados y una mano en el bolsillo de sus pantalones.
—Eren, por favor, toma asiento —dijo cortésmente.
Asentí y rápidamente tomé asiento en una de las cómodas sillas en su oficina. Realmente no había tenido tiempo para apreciar el interior, pero parece que no tendría la oportunidad cuando Erwin se aclaró la garganta suavemente y comenzó a hablar de nuevo.
—Eren, ¿sabes por qué te contraté para ser el asistente de Levi? —preguntó, una de sus enormes cejas levantada ligeramente.
—Um, creo que tengo una idea… señor —agregué.
—Bueno, cualquiera que creas que es la razón, puede que estés en lo correcto, ¿pero te importaría escuchar lo que tengo que decir?
Sacudí la cabeza.
—Bien. Eren, te vi en el vestíbulo principal del edificio ayer cuando te rechazaron para una entrevista. No tenía la intención de escuchar lo que estaba ocurriendo, simplemente estaba en mi camino a una reunión, pero captaste mi interés, así que les pedí a Recursos Humanos tu currículum. Tengo que decir, señor Jaeger, me quedé bastante impresionado. Vienes muy recomendado y aun así fuiste rechazado por una razón tan pequeña como la apariencia —Erwin pausó, ojos azul pálido examinándome de pies a cabeza en una manera que no podía descifrar.
—A lo que quiero llegar es que si no tuviera ya un asistente tan competente como Armin, te habría contratado para ser mi asistente. Tu currículum me impresionó bastante al igual que tus habilidades, pero ves que opté por ponerte con Levi en cambio. Por difícil que sea de creer, ese hombre es incapaz de cuidarse a sí mismo cuando se trata de negocios y asuntos personales. Me gustaría mucho si pudieras darle a esto una oportunidad, a pesar de los horribles modales de Levi. Te estoy pidiendo que por favor cuides de él, Eren —ahí estaba esa terriblemente amable sonrisa de él de nuevo y no pude evitar sentirme un poco tímido por lo guapo que era Erwin Smith de cerca. Demonios, es guapo de lejos también. El tipo es un adonis griego y mi pequeño corazón gay no hubiera soportado trabajar para él.
Suspiré.
—Perdón si estoy hablando fuera de turno, señor Smith-
—Solo Erwin cuando estamos solos —intervino con otra sonrisa.
Sonreí nerviosamente.
—Erwin. No es que no quiera este empleo, estoy más que feliz de trabajar para su compañía. He admirado el trabajo de esta empresa editorial desde que estaba en la secundaria y no he querido nada más que trabajar aquí como escritor o incluso como editor. Pero para ser completamente honesto, señ-Erwin —corregí—. Levi no parece exactamente como si… le agradara mucho. Literalmente no le dicho ni una palabra desde que lo conocí hace veinte minutos —miré mis manos en mi regazo agachando la cabeza un poco.
Sentí una grande, cálida mano en mi hombro y mi cabeza giró para ver a Erwin Smith de pie junto a mí sonriéndome cálidamente con un brillo en esos ojos azul pálido que hacían a mi corazón agitarse solo un poco. Dios, ¿por qué tenía que lucir como una versión de calendario del puto Capitán América?
—Eren, exactamente es por eso que creo que eres perfecto para esta posición. Levi tiene altos estándares, ridículamente altos estándares de hecho. Eso es exactamente por qué una prestigiosa revista de moda como Recon lo necesita para que la dirija, porque es un perfeccionista y no espera nada menos que perfección, incluso de sus trabajadores en todos los sentidos. Tú definitivamente no estás a la altura de los estándares de Levi, Eren. En realidad, tú estás más allá de sus estándares, lo cual me gusta de ti. Eres inteligente, eres rápido y sobre todo he visto lo determinado que estás sobre trabajar aquí en esta compañía. Levi nunca contrataría a alguien con tanta capacidad como tú, pero creo que ese es exactamente el tipo de persona que necesita a su lado. Entonces, ¿me prometerás que le darás una oportunidad? Si decides al final que este trabajo no es para ti, entonces puedes renunciar con todo derecho, pero déjame decirte que sería una maldita pena si lo hicieras.
Maldición, Erwin Smith era un suave manipulador. Hace apenas un minuto me dijeron que fui contratado básicamente porque tenía una apariencia "normal" y no sería tentador para mi jefe, pero ahora Erwin me tenía reconsiderando toda la situación. Sabía que solo me estaba diciendo todo esto porque quería que al menos tratara de trabajar aquí antes de solo levantarme e irme sin siquiera terminar el primer día, pero maldita sea, era persuasivo como mierda. En realidad hizo que sintiera como si tuviera una oportunidad trabajando aquí. Así que con mucha duda…
—Sí, señor. Entiendo. Haré mi mejor esfuerzo para ganarme a Levi con mi trabajo duro y determinación, lo prometo. Voy a ser el mejor maldito asistente que haya tenido —dije levantándome de mi asiento.
Erwin dio un paso más cerca y sentí que mi corazón se aceleraba por su repentina cercanía. Podía oler la colonia que estaba usando, almizclada y fuerte, pero no asquerosamente abrumadora. Maldición, olía bien, y nada era más atractivo que un hombre guapo en un traje que también huele bien. Carajo, tengo que parar. Él extendió una de sus grandes manos para que la estreche mientras me miraba con esos cálidos ojos azules brillando en la luz del sol que entraba desde la gran ventana de su oficina. Tomé su mano y la estreché firmemente y él hizo lo mismo.
—Me alegra oír eso, Eren. Bienvenido a Survey Corp Publications. Espero verte otra vez pronto —el profundo barítono de su voz me hizo querer temblar. De repente recordé por qué me gustaban los hombres, era como si me estuviera dando cuenta de que era gay por primera vez de nuevo. Hombres como Erwin Smith hacían un buen día para ser gay. Lo montaría en un segundo.
Erwin me guio fuera de la oficina donde Levi estaba esperando, apoyándose contra el escritorio de Armin como si fuera dueño del lugar y Armin sentándose un poco encogido en el otro lado de la mesa, diligentemente trabajando en algunos documentos. Los impresionantes ojos de Levi atraparon los míos mientras Erwin y yo salíamos de las puertas de vidrio de su oficina. Firmemente aparté la mirada de Levi y me dirigí hacia los ascensores.
—Bueno, si eso es todo, entonces tendrán que disculparme —escuché decir a Erwin detrás de mí mientras me alejaba.
Le eché un vistazo a Armin en mi camino y me dio una pequeña sonrisa y un saludo con la mano y no pude evitar sonreírle de regreso. El chico era amable, no podía estar molesto con él por decirme la verdad. Era probablemente la persona más amable que había conocido hasta ahora y pensé que era mejor hacer amigos que enemigos con él. No es que pensara que Armin pudiera tener enemigos. Parecía demasiado amable y tímido para eso, aunque siempre podía estar equivocado. Los tímidos y educados siempre eran los peligrosos. Algo me dijo que había mucho más de Armin de lo que dejaba ver.
—Tch. Detén el ascensor, tú mocoso estúpido —escuché a Levi decir mientras se arrastraba detrás de mí a su propio ritmo. Que Dios lo prohíba si corriera detrás de su nuevo asistente. Mentalmente rodé mis ojos. Me retracto de todos y cada uno de los pensamientos que tenido de él siendo guapo y atractivo.
Levi finalmente se metió en el ascensor y presioné el botón para cerrar las puertas antes de seleccionar el piso veintiséis y empezamos nuestro corto camino hacia abajo. El trayecto estaba totalmente silencioso y por una vez no me importó el tenso silencio. Preferiría evitar tener que hablar con Levi hasta que regresáramos a su oficina donde en realidad tendría que hablar con él y hacer mi puto trabajo. Puede que le haya prometido a Erwin que lo intentaría y aguantaría, pero algo me dijo que Levi no me lo iba a dejar fácil en lo absoluto.
Justo antes de llegar a nuestro piso, sentí que Levi me empujó contra el frío cromo de la pared del ascensor. Un par de pálidas manos me tenía acorralado en la pared y mi cabeza golpeó contra ella fuertemente. Siseé por el leve dolor punzante en la parte de atrás de mi cabeza, pero me puse rígido cuando sentí el caliente aliento de Levi contra el lóbulo de mi oreja.
—Escucha, pedazo de mierda. Eres una monstruosidad. Voy a asegurarme de hacer lo que sea en mi poder para que renuncies para el final de esta semana, así que no pienses que este pequeño plan durará por mucho tiempo.
Justo antes de que el ascensor sonara para avisar de nuestra llegada al piso, Levi me soltó y se arregló la chaqueta y cabello antes de salir de las puertas del elevador mientras estas se abrían, dejándome desplomado contra la pared echando humo. Esta iba a ser una larga semana, pero no dejaré que eso me disuada de mis metas. Solo necesitaba trabajar aquí por un año y podría transferirme a donde quiera después de eso. Un año. Doce meses. Cincuenta y dos semanas. Trescientos sesenta y cinco días. Podía hacer esto. Eren Jaeger no es un cobarde, ¡así que cuida tu espalda, Levi Ackerman! ¡Seré el mejor maldito asistente que hayas tenido alguna vez y desearás nunca haber querido deshacerte de mí en primer lugar!
Aclaraciones:
(1) Atuendo de Eren en mi página de Facebook.
(X) Canción del capítulo en mi perfil.
(2) Atuendo de Levi en mi página de Facebook.
(3) Fanart del capítulo en mi página de Facebook.
N/T: Antes que nada, perdón por la demora con este fic, el capítulo estaba un poco largo. ¡Pero ya se conocieron! Y cómo verán, tomará un rato para que se lleven bien.
No olviden dejar review si les gustó, en serio me motiva a traducir. Igualmente no olviden revisar mi página "Traducciones AddictedToMxM", en la cual encontrarán las imágenes. La autora se tomó todo el trabajo de incluso crearles outfits, en serio están geniales xD
P.D. Plot twist! Eren y Levi tienen heterocromía. ¿Qué tal, les gusta?
