Capítulo 6: Dress me, I'm your Mannequin
"Puedes tener todo lo que quieras en la vida si te vistes para ello."—Edith Head
—¿Thomas en serio te preguntó eso? —la voz sorprendida de Armin sonó en el otro extremo del receptor.
—Sí, fue la cosa más ridícula del mundo. La mañana después de que Levi me llevó a casa y me dejó, Thomas se acerca a mí y está como: "Eren, ¿estás saliendo con ese chico? ¿Pensé que odiabas a tipos como esos?", o sea, ¿en serio, hombre? No era como si Levi y yo estuviéramos besuqueándonos en el asiento de atrás —resoplé rodando mis ojos mientras me estiraba en el viejo sillón de nuestra sala de estar.
—¿Entonces qué le dijiste?
—Le dije que se fuera a casa, obviamente. No es asunto suyo si estoy saliendo con alguien nuevo o no. Thomas me dejó y aun así está actuando como si todavía fuéramos algo —bufé.
—Suena complicado. Aunque probablemente fue la mejor cosa que podías hacer. Quiero decir, no es como si en realidad sintieras algo romántico por Levi.
—¡Por favor! ¿Quieres saber la única palabra que resume mis sentimientos hacia Levi Ackerman? —hubo una pausa mientras Armin esperaba por mi respuesta—. Desprecio. Eso es lo que siento por Levi puto Ackerman —me mofé.
La pequeña y linda risa de Armin en el otro lado de la llamada me hizo sonreír un poco, él era demasiado adorable. Armin y no nos habíamos convertido en muy buenos amigos desde que empecé a trabajar en Survey Corp Publications, rayos, incluso pasó Acción de Gracias con nosotros y a Mikasa y papá parecía agradarles. Hablábamos todos los días como una pareja de niñas de secundaria, era cursi pero agradable.
—¿Qué tal tus sentimientos hacia Erwin? —preguntó Armin de manera burlona y sentí que mis orejas se calentaban.
—Oh Dios, Armin. Ya cállate sobre eso, ¡fue UNA VEZ! ¡Un sueño húmedo y nunca me dejarás olvidarlo! —me reí en el teléfono, tratando de ocultar mi cara avergonzada en los cojines del sofá—. Pero —continué con vacilación, mordisqueando mi labio inferior ligeramente—. ¿Realmente puedes culparme por tener pensamientos así? Erwin está algo bueno…
Armin ahora se estaba riendo en voz alta y esperé pacientemente a que se calmara después de su ataque de risa.
—No, en realidad no puedo culparte supongo. Admitiré que cuando empecé a trabajar para él, también tuve un pequeño enamoramiento —Armin admitió.
—¿En serio? ¿Llegaste a algún lado con el "Comandante"? —pregunté en un tono sugerente.
—No realmente, no. El hombre prácticamente vive en su oficina, Eren. Solo se va para ir a casa y dormir, pero por lo demás pasa más de la mitad de su tiempo en su escritorio tomando llamadas, firmando papeles, aprobando o revisando los modelos de las diferentes revistas que tiene que manejar, no creo que alguna vez haya escuchado a Erwin mencionar algo sobre tener un amante o pareja en los dos últimos años que he trabajado para él.
Esa nueva información dio vueltas en mi cabeza por un minuto, Erwin sonaba como un tipo bastante ocupado. Levi también estaba bastante ocupado, pero incluso él hacía tiempo para el placer, lo que era prácticamente todo el tiempo. ¿Cuál era la excusa de Erwin? Seguramente, alguien tan exitoso, guapo y encantador como él ya estaría casado o algo a esta altura.
—¿Eren? ¿Sigues ahí? ¿No me estabas llamando para preguntarme algo? —la voz de Armin me sacó de mi ensoñación mientras de repente me acordaba de por qué lo había llamado en primer lugar.
—¡Oh, sí! Bien, esto puede sonar un poco tonto y estúpido, pero estaba esperando que me pudieras ayudar a ir de compras por nueva ropa —hice una mueca mientras las palabras salían de mi boca.
—¿Quieres que vaya de compras contigo? Pues claro, no veo por qué no. ¿Pero por qué el repentino interés en un nuevo guardarropa? ¿Te estás uniendo al lado oscuro?
—No —solté una risa—. Bueno, no realmente. Es solo que… Siento como si no estuviera haciendo mi mejor esfuerzo para encajar con los otros en Recon. Digo, mira a Sasha, Reiner, Bert, Annie, Connie, Krista, Ymir, mierda incluso Jean. Nunca los ves caminando con una camiseta y jeans, y no sé… supongo que, solo quiero ser parte de eso. Al menos podría tratar de entender la moda, solo un poco. ¿Cierto? —hubo una larga pausa de silencio de parte de la línea de Armin y ansiosamente esperé por su respuesta.
—Creo que es una gran idea, Eren. No hay nada de malo con tratar de conocer tu trabajo un poco mejor, y quién sabe, tal vez incluso te guste vestirte con más estilo alrededor de la oficina —dejé escapar un suspiro que no sabía que había estado conteniendo todo este tiempo antes de sonreír olvidando que Armin no podía verlo.
—Gracias, Armin. Entonces, ¿qué tal mañana ya que es sábado? Preferiría evitar todo el caos del Viernes Negro, ¿sabes?
Armin soltó una risita.
—Claro, suena bien para mí. Me doy una vuelta y te recojo al mediodía.
—Genial. Hablamos más tarde.
Armin me recogió al mediodía del día siguiente como había dicho que lo haría y aceleró hacia la parte alta de Manhattan ya que Armin insistió. Sabía que no podía permitirme marcas de ropa súper caras como Armani o Prada, pero definitivamente me podía permitir algo mejor que lo que normalmente compro, que es básicamente solo camisetas, jeans y zapatillas. Nunca he estado más agradecido por el hecho de que mi cheque es bastante decente y básicamente hace que trabajar en Recon y sufrir por la mierda de Levi valga la pena.
(X) Decidimos comprar en Herald Square en el Manhattan Mall, nuestra primera parada, Express. Lo admitiré, siempre he tenido un poco de envidia de los guapos hombres modelando la ropa en las tiendas Express, pero nunca en mi vida pensé que iría allí a comprar ropa para mí. Aunque pensándolo bien, tampoco había planeado en trabajar para una exclusiva revista de moda.
Armin y yo ojeamos los mostradores y él rápidamente escogió varias cosas para que me las probara. Me daba miedo cómo Armin sabía exactamente qué camisa juntar con qué pantalones y accesorios y todo esa mierda en la que no era bueno. Pero puse mi confianza en Armin y me probé varias camisas y pantalones que me entregaba en los probadores. Armin insistía en que todo fuera slim fit, de corte estrecho o adaptado a la figura.
—Te estoy diciendo, Eren. Tienes un físico increíble, hombros anchos, cintura delgada. Tenemos que conseguirte ropa que acentúe esas cosas —Armin dijo sobre la puerta del probador mientras me probaba una camisa de color verde azulado (1) con las mangas enrolladas y abotonadas en su lugar junto con un par de pantalones slim fit.
Me di un vistazo en el espejo de la puerta antes de abrirla y salir para mostrarle a Armin. El rubio inclinó su cabeza a un lado cuando salí y tenía una pequeña sonrisa en su rostro.
—¿Ves? Te dije que el look slim fit se vería mejor en ti. Se ajusta a la forma de tu cuerpo muy bien. Te vas a ver realmente elegante el lunes por la mañana.
Sonreí y froté la parte de atrás de mi cuello con timidez, supongo que nunca he sido muy bueno a la hora de recibir cumplidos, pero aun así me hizo sentir muy feliz de todos modos. Armin me entregó otro puñado de camisas y pantalones para probarme y me dijo que separara las camisas que iba a comprar y las que no en dos ganchos diferentes en el probador.
Hice justamente eso mientras continuaba modelando para Armin. Puede que nos hayamos divertido mucho con eso después de que Armin me entregó un par de jeans de mujer y me tomó todo lo que tenía el no reventar de risa cuando abrí la puerta del probador dramáticamente y posé apoyándome contra el marco de la puerta. Incluso me di la vuelta y le di a mi trasero una fuerte palmada y fue entonces cuando Armin no aguantó más, doblándose y sacudiéndose con risas descontroladas.
El momento no duró mucho ya que los jeans eran tan apretados que prácticamente estaban pintados sobre mi piel y estaban apretando tanto mis bolas y sacándoles la vida, por lo que tuve que quitármelos rápidamente. Desde fuera del probador podía oír a Armin todavía en un ataque de risa mientras me contoneaba fuera de esos jeans diseñados por el propio Satanás y me puse de nuevo mis jeans ajustados (que de repente se sentían muy sueltos en comparación con el guante de látex que acababa de tener).
Armin y yo fuimos a la caja una vez que terminamos de comprar y había una pequeña chica manejando el mostrador mientras nos acercábamos. Ella nos sonrió y escaneó la etiqueta de precio de la montaña de camisas y pantalones que apilé en frente de ella, ella eventualmente entabló una pequeña conversación mientras nos sacaba el total y me alegré al saber que de alguna manera me las había arreglado para permanecer dentro de mi presupuesto (quinientos dólares máximo). Gracias a Dios por Armin. El chico realmente sabía lo que estaba haciendo cuando se trataba de ahorrar haciendo compras.
El total llegó a casi trescientos dólares y pasé mi tarjeta de crédito en la maquinita del mostrador. Mientras firmaba por mi compra, me incliné un poco sobre la mesa y la chica de repente me sonrió ampliamente como si le acabara de decir que ganó la lotería.
—¡Hey, me gustan mucho tus lentes! ¿Son realmente Versace? —preguntó animadamente.
—Uh —miré a Armin estúpidamente y él solo sonrió y se encogió de hombros—. Sí, lo son. Gracias.
—Son muy chic. Esos te deben haber costado un ojo de la cara. Una amiga mía quería unos, terminaron costándole alrededor de trescientos dólares solo por los marcos.
Mis ojos se agrandaron ligeramente ante la información que la chica había soltado y Armin agarró nuestras bolsas agradeciéndole. Salí de mi shock menor al enterarme de lo caras que eran mis nuevas putas gafas y rápidamente le agradecí a la chica y nos deseamos mutuamente un buen día antes de que Armin y yo dejáramos la tienda para recorrer el centro comercial.
—Puta mierda, Armin. ¡¿De verdad Levi acaba de darme unos lentes de trescientos dólares?! ¿Quién carajos hace eso?
—Levi, aparentemente —Armin se rio entre dientes.
—¡Lo digo en serio, Ar! ¿Y si espera que se lo devuelva? Eso es la mitad de mi cheque justo ahí.
—Eren, cálmate. Él te dijo que eran un reemplazo ya que Jean rompió los viejos. ¿En realidad te dijo que le pagaras de vuelta por los lentes?
—Bueno, no lo dijo pero-
—Entonces deja de preocuparte y solo acéptalos. Eran obviamente su manera de disculparse contigo por el comportamiento de Jean. Por lo que me contaste sobre la sesión, Jean fue un completo imbécil.
—Y algo más —refunfuñé—. No lo sé, Armin. Me siento tan incómodo ahora. ¿Por qué Levi no puede decir "Lo siento" como una maldita persona normal?
—Levi no es normal, es por eso. Es Levi Ackerman, ¿recuerdas? Nada de lo que hace es normal.
Gemí quitándome mis lentes de la cara y poniéndolos de nuevo con cuidado en el estuche forrado de terciopelo de color azul oscuro antes de guardarlo en uno de mis bolsas de compra. Ahora que sabía lo costosos que eran mis lentes, no iba a arriesgarme a que se rayaran, ensuciaran o rompieran. Levi dijo que se aseguraría de que estuviera llevándolos el lunes y no quería pensar en lo que me haría si se entera de que algo les pasó justo después de que me los dio.
—¿Podemos no hablar sobre él en el fin de semana? Ya es bastante malo que tenga que lidiar con él cinco días de la semana, a veces seis. Hablemos de otra cosa.
Armin y yo nos perdimos en la multitud del centro comercial mientras caminábamos, entrando y saliendo de grandes grupos de adolescentes y adultos. Armin y yo conversábamos casualmente mientras íbamos hacia una tienda de zapatos, necesitaba un par de nuevos zapatos que combinaran con mi ropa nueva. No podía usar Converse y Vans con pantalones y una camisa después de todo. Rápidamente encontré unos zapatos que me llamaron la atención y me senté en un banco de cuerpo probándome unos botines mientras Armin buscaba junto a mí.
—Así que, ¿te dije que ya vi los avances del diseño para la edición oficial de diciembre? —dijo casualmente como si no fuera la gran cosa en absoluto.
—¡¿Qué?! —chillé. Eso me ganó algunas miradas extrañas, pero no me importó. Armin necesitaba soltarlo, ahora.
—¿Quieres saber qué foto eligieron para la portada? —preguntó con una risita. Dios, podía ser tan lindo pero tan malvado a veces.
—Um, ¿qué tal un claro que sí? Tuve que ser parte de la maldita sesión, creo que tengo el derecho de saber qué foto escogió Erwin para la portada.
—Bueno, ya que lo pediste tan bien —dijo Armin sarcásticamente rodando sus ojos—. Ellos van a usar la de Levi con la modelo y tú susurrando en sus oídos, PERO —me detuvo antes de que pudiera abrir mi boca y llorar—, recortaron la imagen, así que la atención se centra más en Levi que otra cosa. Solo puedes ver la parte inferior de tu cara pegada el lóbulo de su oreja, lo mismo para la modelo que hizo la sesión contigo. Nadie sabrá nunca que eres tú.
Solté un enorme suspiro de alivio, sin saber que había estado conteniendo la respiración como esperando lo peor. Si Armin dijo que nadie lo sabría, entonces tenía plena confianza en él. No me ha hecho meterme en problemas desde que lo conocí, así que realmente no tenía ninguna razón para no confiar en él. Solo esperaba que mi papá y Mikasa no se enteraran de alguna manera. No tenía que preocuparme mucho por papá, pero Mikasa… ella era otra cosa.
—Bueno, supongo que es mejor que si usaran la foto de mí en su regazo medio desnudo —bufé antes de ponerme de pie y mostrarle las botas a Armin, quien miró hacia abajo formando una pequeña 'o' con sus labios mientras observaba los zapatos.
—Oh, esos son perfectos. Debes tener un par de esos. Vamos a buscar otro botín casual y luego podemos ver un estilo diferente —dijo mirándome con una sonrisa que se la devolví—. Sobre la foto donde estás en su regazo —Armin añadió y sentí que mi estómago se hundía porque sabía que no me iba a gustar esto—. A Erwin realmente le gustó esa foto e insistió que esté en la revista. Va a ser la página central para la entrevista de Levi dentro de la revista —Armin me dio una mirada de disculpas y tiré mi cabeza hacia atrás gimiendo en voz alta.
—Mierda —maldije fuertemente, sin importarme la mirada de odio que me dio una señora mayor con un niño—. Y yo que trataba de hacer que Mikasa y papá no se enteren. Estoy tan jodido.
—Vamos, Eren. No puede ser tan malo. ¿Tal vez ellos ni siquiera sean capaces de decir que eres tú? Tal vez ni siquiera lean la edición de diciembre.
—La van a leer porque Mikasa se suscribió a la revista desde que empecé a trabajar ahí y esta va a ser mi primera edición trabajando en Recon. Estoy bastante seguro de que Mikasa y papá van a hacer gran cosa sobre mi primer lanzamiento ayudando a Recon a armar esta edición, ¡y en vez de eso me preguntarán por qué demonios estoy EN la revista echado medio desnudo sobre mi jefe!
Armin puso sus dos manos sobre mis hombros y me dio una mirada que decía: "Cálmate carajo, estás actuando como un loco." Suspiré y me hundí de vuelta en la pequeña banca probándome otro par de zapatos para mantener mi mente ocupada. No quería pensar en Mikasa o papá preguntándome sobre la sesión de fotos. Ya es suficientemente malo que no les dijera que estuve en la sesión en primer lugar, ahora tendría que explicarles que tuve que posar con mi jefe para mantener mi puto trabajo.
—Mira, Eren. Creo que estás exagerando con todo esto. Solo dile a tu papá y Mikasa que el fotógrafo te pidió que posaras para ellos y ya que eres un fan de su trabajo dijiste que sí —dijo Armin calmadamente.
Aunque tenía un buen punto. Yo era un fan del trabajo de Mike Zacharius y probablemente podía salirme con la mía con esa pequeña mentira piadosa, porque no era una mentira total. Si no fuera por el hecho de que Levi era el foco principal de la sesión de todos, probablemente hubiera aceptado la propuesta de Mike y Petra de modelar con ellos en un segundo.
—Supongo que tienes razón —murmuré sin entusiasmo mientras me probaba otro par de botines altos.
Armi y yo terminamos comprando dos pares de botas y un par de oxfords con cordones para ocasiones más formales. Con manos llenas de bolsas de compras de varias tiendas, Armin y yo dejamos el Mall de Manhattan y metimos todas mis bolsas en su Kia Picanto celeste. Armin dijo que le gustaba el coche porque era "económico". No pude evitar pensar que le gustaba porque era lindo.
—Entonces —dijo Armin después de abrocharnos el cinturón de seguridad y prender el auto—. ¿Qué atuendo vas a llevar el lunes?
Pensé sobre eso seriamente por un momento, contemplando mis opciones. Había comprado un montón de ropa, la mayoría ajustada al cuerpo así que supongo que en realidad no importaba lo que llevara puesto. Creo que me estaba tomando demasiado tiempo para responder, porque Armin se aclaró la garganta y llamó mi atención. Cuando miré en su dirección, él tenía una mirada traviesa en sus ojos mientras me sonreía dulcemente.
—Creo —empezó antes de salir del estacionamiento—, que definitivamente deberías usar el suéter negro con cuello de tortuga. Ya sabes de cuál estoy hablando —dijo levantando sus cejas ligeramente.
—¿Sí? —arrastré la palabra, esperando sacar más de él. Su sonrisa creció en tamaño cuando vio que había capturado mi interés.
—¡Ya llegué! —grité mientras entraba por la puerta principal de nuestra casa.
Mikasa fue la primera en asomar su cabeza fuera de la sala de estar para verme sosteniendo un montón de bolsas de compras en mis brazos. Tuve que dejar algunas en la puerta para hacer un segundo viaje hacia abajo ya que había muchas bolsas.
—Ese fue un corto viaje de compras. ¿Dónde está Armin? —preguntó Mikasa mientras se apoyaba en el marco de la puerta de mi habitación después de seguirme por las escaleras.
—Lo invité a quedarse por un rato, pero recibió una llamada de Erwin y necesitaba hacer un recado por él. Aunque dijo que vendría para la cena del lunes.
—Hm, bueno qué mal. Así que, ¿qué tal las compras? —me arrastré al lado de Mikasa hacia las escaleras del sótano con ella siguiéndome de cerca mientras iba a buscar el resto de mis bolsas que dejé por la puerta principal.
—Fue muy divertido, en realidad. Armin me ayudó mucho, no sé lo que habría hecho si él no hubiera estado ahí —dije con una pequeña sonrisa.
—¿Te cortaste el cabello? —preguntó de repente. Dejé caer el resto de las bolsas en mi cama y solté un pequeño suspiro de alivio ahora que tenía todo en mi habitación.
Me dio la vuelta para mirar a Mikasa y sonreí ampliamente.
—Sí, Armin y yo paramos en la peluquería del centro comercial para cortarnos el cabello. Hizo que le arreglen el flequillo y yo les pedí que solo recortaran mis puntas abiertas y emparejaran el largo. ¿Se ve mal? —pregunté, pasando una mano por mi cabello semi-largo y sintiendo la suavidad que el champú y el acondicionador de la peluquería había dejado.
Mikasa me dio una pequeña sonrisa.
—No, se ve bien. Me alegro de que finalmente estés domando esa melena salvaje de pelo —soltó una risita.
Le tiré mi almohada en la cara juguetonamente y ella la atrapó con su mano, maldita ella y sus rápidos reflejos. Empujé algunas de las bolas a un lado y caí de vuelta en mi cama hasta que estaba mirando el oscuro techo del sótano.
—Hey, Mika —la llamé vacilante.
—¿Hm? —dijo mientras oía que empezaba a rebuscar entre mis bolsas para guardar la ropa nueva. Deslizando las camisas en perchas y haciendo espacio para ellas en mi armario.
—¿Qué dirías si te dijera que puede que Mike Zacharius me haya pedido modelar con Levi en su sesión de fotos el otro día? —mordí mi labio inferior mientras esperaba por una respuesta de Mikasa.
El sótano estaba ensordecedoramente silencioso. Estaba empezando a ser demasiado para mí y si Mikasa no me contestaba o decía algo pronto creo que iba a tener un ataque de pánico. Lentamente, ella se dio la vuelta para mirarme. Por supuesto, su expresión no decía nada y sus grandes ojos oscuros estaban centrados en mí intensamente.
—Colgaría las fotos en mi habitación —dijo finalmente y un gran suspiro de alivio salió de mí antes de reírme histéricamente.
—Pensé que estarías enojada conmigo o algo —dije después de que mi risa se apagó y pude respirar de nuevo.
—Bueno, no estoy feliz de que tuviste que posar con ese enano, pero sí quiero ver esas imágenes. ¿Alguna de ellas va a estar en la edición de diciembre como dijiste? ¿Va a estar en la portada? —preguntó emocionadamente.
—Eso creo. Armin dijo que tuvo un vistazo del diseño de la portada y que el señor Smith insistió en que las fotos que hice con Levi estén en algún lugar de la revista.
—Entonces, ¿vas a estar en la portada de Recon Magazine?
—En cierto modo, sí.
Mikasa se quedó en silencio mientras nos mirábamos el uno al otro, ella tenía la más leve de las sonrisas en su cara apenas cubierta por la bufanda roja que le di y yo le estaba sonriendo como un idiota sintiéndome mucho mejor ahora que le había contado. Luego repentinamente se dio la vuelta y se dirigió a las escaleras.
—Voy a decirle a papá. Va a ponerse como loco.
Me levanté de la cama y agarré su brazo para detenerla.
—¡No! Hay que mantenerlo como sorpresa hasta que salga la edición. Vamos a ver si me reconoce y luego le decimos —dije con una sonrisa traviesa.
Ella hizo un puchero, lo que sorprendentemente la hizo ver más linda e infantil y me reír tirando de ella en un fuerte abrazo, que ella regresó apretándome igual de fuerte.
—Bien. Trataré de mantenerlo en secreto. ¿Cuándo sale la revista? —murmuró en la tela de mi camiseta mientras su cara estaba enterrada en mi pecho.
—Oficialmente va a la imprenta el primero de diciembre, pero de acuerdo con Krista, a veces le dan al Editor en Jefe y al Director Creativo un lanzamiento previo de la edición más reciente.
—Eren, hoy es veintinueve. Eso significa que la edición de diciembre saldrá este lunes que viene.
Me reí.
—¿Crees que puedes esperar otras cuarenta y ocho horas entonces?
—Dijo que lo intentaría, ¿no es así? —se quejó, golpeándome juguetonamente en el estómago con un puño.
—Okay, bien. Ahora vamos a pedir una pizza o algo. Me muero de hambre.
—Sabes, Eren. ¿Qué pasa si comienzas a recibir ofertas para modelar para Mike Zacharius de nuevo? Tal vez pizza no es la opción más saludable.
Solté un bufido.
—Mikasa, no voy a renunciar a la pizza por nadie. Ni siquiera por Mike Zacharius. Además, dudo mucho que comer pizza o comidas grasosas me haga mucho daño. Corro tanto alrededor de la oficina haciendo toda la mierda que Levi me pide que haga, que estoy seguro de que podría sudar dos semanas de calorías en un día de trabajo.
—Supongo que tienes razón. Bien, ¿qué quieres en tu lado de la pizza?
—¡TOCINO!
—Eren —dijo ella severamente.
—No, Mikasa. No voy a renunciar al tocino —hice un puchero.
De repente mi teléfono del trabajo comenzó a sonar y gemí caminando penosamente hacia mi mesita de noche donde lo dejé enchufado para cargar mientras estaba en el centro comercial. Naturalmente, era Levi quien estaba llamando. Su nombre de contacto "Pequeño Satanás" mostrándose en la pantalla táctil y desenchufé el aparato del cargador de la pared y volteé para decirle a Mikasa que ordenara sin mí mientras tomaba la llamada a regañadientes.
—¿Sí, Levi?
—Tch. ¿Dónde demonios has estado, mocoso? Te he estado llamando toda la tarde.
—Lo siento, dejé mi teléfono en casa mientras estaba fuera —no lo sentía en lo absoluto—. ¿Qué necesitabas?
—Asegúrate de tener tu teléfono contigo en todo momento, Eren. Podría haber sido importante —rodé mis ojos—. De todos modos, necesito revisar mi agenda de la siguiente semana contigo. También, Petra dijo que Mike tenía algo para mí, así que necesito que recojas lo que quiera que sea de su estudio el lunes.
Saqué una libreta que dejaba cerca de mi mesa de noche y empecé a escribir todo lo que Levi decía en el papel para no olvidarlo más tarde. Levi y yo nos pusimos a recitar su horario para la próxima semana, mayormente consistía en reuniones con anunciantes, otros jefes de departamentos para discutir posibles conceptos de la edición de enero de Recon Magazine, y una reunión con Rico Brzenska de Cosméticos Brzenska para discutir ideas sobre su artículo de línea de maquillaje en Recon. No era ni siquiera lunes y ya sabía que la semana que viene sería un infierno.
Aclaraciones:
(X) Canción del capítulo en mi perfil.
(1) Camisa de Eren en mi perfil.
N/T: Bien, este fue un capítulo más de transición para mostrar que Eren dejará a todos con la boca abierta en el próximo xD
En palabras de la autora: "Prepárense porque la tensión sexual está a punto de subir por las nubes."
No se olviden de dejar un review, me animan mucho. Gracias a todos los que se han tomado el tiempo de hacerlo :'D
