Capítulo 14: We're all Mannequins

"La moda es sobre el presente y el futuro inmediato. Pienso en términos de hoy." —Oscar de la Renta

R.I.P. Óscar Arístides Renta Fiallo. 1932-2014.

—¡Mikasa, si no traes tu trasero aquí vamos a llegar tarde! ¡No voy a ser gritoneado por Levi porque no puedes encontrar tus malditas llaves, ahora vamos!

—¡Hey, no es mi culpa que tu jefe sea un imbécil que quiere que estés allá treinta minutos antes de lo que en realidad necesitas!

Suspiré mientras me recostaba contra la puerta de entrada. Esto no estaba pasando. Levi me había llamado a las seis de la mañana y me dijo que tenía que estar en el lugar treinta minutos antes, y esta era la razón por la cual Mikasa y yo estábamos apresurándonos a salir de casa.

—¡Adiós, papá! —grité mientras salía por la puerta.

—¡Diviértanse! —se rio.

—Si no regresamos para la hora de la cena, hay algunas sobras de anoche —escuché decir a Mikasa desde el porche antes de que cerrara la puerta principal y trotara después de mí.

Esperé junto a la puerta del copiloto del coche impacientemente, meciéndome de adelante hacia atrás mientras el frío de esa mañana de invierno me golpeaba la cara. Ajusté mi bufanda negra alrededor de mi cuello y traté de detener el castañeo de mis dientes. En verdad odiaba el frío después de todo. Era más del tipo que prefería el verano/primavera.

Mikasa finalmente abrió su coche y me metí dentro con ganas para escapar del frío viento. Solté un pequeño bostezo mientras Mikasa se subía al lado del conductor de su Jeep y metía sus llaves en el encendido, poniendo en marcha el motor y prendiendo la calefacción. Respiré aire caliente sobre mis manos mientras las frotaba entre sí. En serio necesito aprender a usar guantes desde ahora.

—Entonces, ¿voy a llegar a verte en todo el día? —preguntó Mikasa haciendo conversación, rompiendo el silencio mientras acelerábamos por las resbaladizas calles.

—Probablemente no. Si no estoy siguiendo a Levi la mayor parte del día, voy a estar corriendo de aquí allá asegurándome de que todas las preparaciones para el show estén en orden. Lo siento —le di una sonrisa de disculpa y ella se estiró y apretó una de mis manos.

—Hey, no te preocupes por eso. Solo pregunto porque Sasha quería que todos saliéramos a celebrar después si su show sale bien. Ella está muy emocionada, ¿sabes?

—Sí, lo sé. Finalmente tiene la oportunidad de pasar a cosas más grandes y mejores —ambos sonreímos mientras caíamos en un cómodo silencio el resto del trayecto hacia el lugar.


Levi y sus malditos pañuelos. Actualmente, mi jefe estaba poniendo una falsa, encantadora sonrisa para las cámaras mientras estaba siendo entrevistado por varios periodistas de diferentes canales de televisión mientras llevaba (1) un traje impecablemente halagador y uno de sus elegantes pañuelos de satín como corbata.

—¿Qué podemos esperar del Top de Diez Diseñadores en la mira de Recon Magazine? —una reportera rubia preguntó, batiendo sus pestañas y sonriéndole a Levi, quien a su vez le sonrió cortésmente. Esa demostración falsa fue suficiente para tenerme vomitando internamente. Si tan solo supieran cómo era Levi en realidad. Suspiré.

—Pueden esperar mucho de nuestro Top Diez de diseñadores. En lo personal, creo que nuestro grupo de diseñadores de este año es el mejor —respondió Levi elegantemente. Nunca dejaba de sorprenderme lo diferente que actuaba Levi de su imagen pública. A estas alturas, estaba tan acostumbrado a su mal genio y actitud malhablada que este elocuente lado de mi jefe era muy sorprendente y extrañamente atractivo.

Mientras esperaba pacientemente a que Levi terminara con sus entrevistas, tomaba llamadas en mi bluetooth y discutía con los otros organizadores del evento por las cosas más pequeñas. Todo esto probablemente habría sido mucho más fácil si Levi no fuera un maldito perfeccionista y quisiera todo de una manera específica, pero decidí no pensar en eso y asegurarme de que todo esté a las expectativas de Levi.

—Y asegúrense de que todas las bolsas de regalo estén en un ángulo de noventa grados hacia el frente del escenario y que haya al menos cinco a ocho centímetros entre cada asiento —suspiré—. ¡Entonces busquen una regla! ¡Solo asegúrense de que los asientos no estén muy juntos! Levi odia cuando la gente invade su espacio personal.

—Mi-au. Alguien está un poco tenso. ¿Trabajando duro, ojos bonitos, o durando en el trabajo? —una voz desconocida dijo desde atrás, llamando mi atención mientras me daba vuelta para ver al amigo de Levi, el fotoperiodista Farlan Church.

Esbozó una encantadora sonrisa en mi dirección y se la devolví con una sonrisa tímida.

—Bueno, el trabajo de un asistente nunca acaba —extendí mi mano para que la estrechara—. Es bueno verlo otra vez, señor Church.

—Vamos, solo llámame Farlan —el rubio sonrió mientras tomaba mi mano y la estrechaba firmemente. Puede haber sido solo mi imaginación, pero estaba casi seguro de que él estaba frotando círculos en mi palma antes de que apartara mi mano y mirara alrededor con incomodidad.

—Um, ¿está disfrutando la Semana de la Moda hasta ahora? —pregunté, con la esperanza de entablar una conversación y evitar silencios incómodos.

—Lo hago ahora, que estoy hablando con un bombón como tú —casi ronroneó.

Tragué con dificultad y froté mi nuca nerviosamente. Este tío era cursi como mierda con estas frases, pero diablos, sabía cómo ejecutarlas bien. Si cualquier otro chico hubiera usado esa frase probablemente habría salido tan débil y torpe, pero Farlan Church era lo más alejado de torpe. Me recordaba a Levi, la forma en que parecía actuar con confianza y aun así mantenía un aire juguetón sobre él.

—Me halaga —dije en voz baja, sonriendo y evitando contacto visual. Afortunadamente (o desafortunadamente, depende de cómo lo vean), Levi estaba ahora pisoteando hacia nosotros, bueno, más como dando zancadas hacia donde estábamos, y dejé escapar un pequeño suspiro de alivio cuando la atención de Farlan ya no estaba solo en mí.

—Eren —la suave voz de Levi llamó, había indicios de enojo en ella, pero podía darme cuenta de que estaba tratando de parecer normal en su mayor parte. Por qué estaba enojado, solo podía adivinar. ¿Alguien jodió sus instrucciones de nuevo? Era muy posible.

—Levi, ¿cómo te fue en las entrevistas? —pregunté, volviendo toda mi atención al hombre más bajo y ligeramente irritado frente a mí.

—Bien —respondió de manera cortante—. ¿El show ya está casi listo?

—Aún no. Uno de los coordinadores acaba de llamarme y siguen sacando las bolsas de regalo y preparando la pasarela. Algunos de los modelos no han llegado todavía y los diseñadores están teniendo una crisis —informé rápidamente.

—Tch. ¿Qué hay de nuevo? —gruñó Levi. Farlan simplemente se quedó quieto con una sonrisita mientras nos observaba—. Ve allá y trata de poner sus culos en marcha. Tenemos una hora límite que cumplir y no voy a empezar el show ni un minuto más tarde. Tráeme un trago mientras estás en ello, no me importa lo que sea. Solo hazlo fuerte.

—De acuerdo —fue todo lo que dije antes de alejarme. Solo me detuve brevemente para despedirme de Farlan, quien parecía que estaba recibiendo una mirada asesina de parte de Levi. Le resté importancia y seguí mi camino.

Necesitaba ir a nuestra carpa donde nuestro desfile se llevaría a cabo, pero primero tenía que conseguirle su bebida a Levi. Me dirigí hacia la barra abierta llena de gente y me abrí paso entre la multitud ignorando las protestas que recibía. Una de las cosas buenas de trabajar para un hombre demasiado exigente como Levi era que tenías que ser firme para hacer las cosas y desde que empecé a trabajar para él, no me preocupaba lo que otros pensaran de mí, siempre y cuando haga bien mi trabajo eso es todo lo que me importaba.

—Necesito un vodka Martini con limón y hágalo fuerte —le pedí al barman quien me sonrió educadamente.

Observé mientras cogía una copa de Martini y estaba a punto de empezar a preparar mi trago cuando lo detuve.

—¿Podría lavar esa copa de nuevo? —pregunté y el barman me lanzó una mirada confundida. Solté un suspiro exasperado—. ¿Solo podría hacerlo?

El barman no dijo nada y se encogió de hombros mientras iba al fregadero y volvía a lavar la copa. Para su molestia, y la mía, le pedí que lo limpiara una vez más sabiendo que si no me aseguraba de que esa copa esté estéril, Levi ni siquiera la tocaría. Era difícil tener un jefe con tendencias obsesivas compulsivas, pero no iba a hacer mi trabajo a medias por algo pequeño como esto.

Cuando el Martini estaba listo, le agradecí al barman rápidamente y él me sonrió de vuelta antes de que estuviera caminando enérgicamente de regreso a donde dejé a Levi y Farlan. Pasé al lado de otros empleados de Recon que estaban holgazaneando y haciendo tonterías en vez de hacer algo productivo. Me detuve brevemente y chasqueé mis dedos hacia ellos, llamando su atención.

—No se queden ahí haciendo nada. Encuentren algo que hacer, tenemos un plazo muy corto —se vieron sorprendidos cuando me dirigí a ellos y luego se estaban dispersando para encontrar algo útil que hacer espero.

Solté un pesado suspiro y masajeé mi sien con mi mano libre. Era casi alarmante lo mucho que me estaba pareciendo a Levi. Aunque de nuevo, figuraba que solo era el estrés de la Semana de la Moda haciéndome efecto y por eso estaba actuando un poco borde con todos. Era mi primer año participando en la Semana de la Moda y quería que todo fuera perfecto, así que, ¿quién puede culparme por estar algo tenso y querer que todo salga bien?

Escuché una risa profunda venir de mi lado.

—Te ves estresado, Eren —me estremecí ligeramente ante la manera que esa familiar voz dijo mi nombre.

Me giré para ver a Erwin Smith apoyado contra una pared, casualmente, como si fuera cualquier otra persona asistiendo al desfile. Con la excepción de que también llevaba un traje Armani negro a rayas que se veía increíblemente costoso. ¿Era considerado inadecuado imaginarte desvistiendo al jefe de tu jefe con los ojos? Porque, si así era, estaba seguro de que me importaba un carajo en ese momento. Erwin se veía tan bien en ese traje y estaba casi seguro de que se estaba inclinando en esa posición a propósito.

—Estresado no alcanza a describirme —me reí débilmente antes de volverme hacia mi jefe apropiadamente con una sonrisa—. Buenas tardes, señor Smith. Espero que esté disfrutando el evento.

—Buenas tardes —asintió con la cabeza a cambio—. Estoy disfrutando, sorprendentemente. Levi en serio se ha lucido y debo decir que estoy impresionado.

—Me alegro —sonreí más ampliamente.

—¿Bebiendo en el trabajo, Eren? —preguntó Erwin en un tono bromista mientras señalaba al Martini en mi mano.

Miré hacia abajo al trago en mi mano antes de reír nerviosamente.

—Por supuesto que no, señor. Esto es para Levi.

Como si hubiera sido invocado por su nombre (lo que no dudaría, porque es Satanás después de todo), Levi se materializó frente a nosotros sin que me diera cuenta y casi salté de sorpresa cuando me percaté de los agudos ojos grises y azules mirando en nuestra dirección a solo unos metros de distancia. Levi tenía sus brazos cruzados sobre el pecho con fuerza y habría parecido cómica la forma en que caminó hacia nosotros con una ligera mueca en su rostro, pero en ese momento podía ver que su irritación estaba más allá de las palabras o bueno, cualquier cosa al respecto. Estaba cabreado.

—Buenas tardes, Levi —saludó Erwin con serenidad cuando vio al pequeño hombre enojado que estaba ahora a nuestro lado.

—Cejotas —dijo Levi escuetamente—. No esperaba que estuvieras aquí tan temprano —escrutó a Erwin de pies a cabeza antes de burlarse ligeramente y volver su atención hacia mí. Tragué con dificultad cuando sus disparejos ojos se encontraron con los míos—. Eren, ¿conseguiste mi bebida? —preguntó, ignorando la presencia de Erwin completamente.

Mi boca se abrió antes de cerrarla y luché por formar palabras.

—¡U-uh, sí! Aquí está, Levi —di un paso hacia mi jefe y le entregué la copa de Martini. Ya podía verlo observando el trago con recelo. Carraspeé—. Yo, uh, me aseguré de que el barman lavara la copa en frente de mí. Dos veces.

La ligera expresión de asombro en el rostro de Levi estuvo ahí por un instante, pero logré verla, luego esa mirada de sorpresa se transformó en una de agradable satisfacción antes de que volviera a su usual expresión impasible mientras finalmente se estiraba por la copa y la tomaba con cautela de mis dedos. Giró la bebida con un elegante movimiento de su muñeca antes de tomar un sorbo del amargo alcohol.

—Nada mal —dijo con suavidad y sabía que, en el lenguaje de Levi, eso era lo más cercano a un "buen trabajo" y una palmadita en la espalda de su parte.

Dejé escapar un pequeño suspiro de alivio y no pude evitar sonreír antes de recordar que el tiempo pasaba y aún estábamos cortos de tiempo en ese momento.

—¡Oh! Debo ir a revisar si la carpa está casi lista —espeté. Volviéndome a Erwin, quien casualmente estaba dando sorbos a su whisky, sonreí cortésmente mientras me disculpaba—. Fue bueno verlo, señor Smith. Por favor disfrute del resto del desfile.

Erwin asintió educadamente y me dio otra de esas diabólicamente encantadoras sonrisas que me hacían derretirme en más de mil maneras y luego me retiré. Esto no era el momento para pensar en follar con el jefe de tu jefe, Eren. ¡Concéntrate! Semana de la Moda. Semana de la Moda. Maldita sea, Erwin Smith se veía bien en ese traje. Semana de la Moda. Semana de la Moda.


—Gracias a todos por venir a la Semana de la Moda de este año organizada por nada menos que Recon Magazine y hecha posible por Erwin Smith —anunció Levi mientras estaba de pie al final de la larga pasarela, una esbelta mano haciendo un gesto hacia el rubio sentado en una de las primeras filas, con una sonrisa cortés en su cara mientras los demás aplaudían—. Sin más demora, por favor disfruten del show mientras introducimos a nuestro primer diseñador de la noche.

Después de que Levi terminó su discurso, rápidamente se bajó del escenario y tomó asiento entre Farlan Church y dos modelos, solo podía suponer. Típico de Levi, pensé. Bueno, lo que sea. Me puse a un lado del escenario, hablando en voz baja en mi bluetooth repasando ajustes de última hora con otros coordinadores. Observaba, aplaudía, me aseguraba de que todo estuviera yendo de acuerdo a las instrucciones de Levi. Hasta ahora, todo iba perfecto.

—¡Eren! —la voz frenética de Mikasa me llamó. Hablé demasiado pronto.

Me di vuelta para verla luciendo igual de frenética, lo que era un aspecto inquietante para alguien tan tranquila como Mikasa. Di un vistazo hacia Levi para asegurarme de que no estaba sintiendo de alguna manera el pánico creciendo en mí antes de acercarme a Mikasa, quien estaba más cerca de la parte posterior del escenario donde los modelos se preparaban.

—Mika, ¿qué pasa? ¿Qué tienes? —pregunté con preocupación mientras colocaba mis manos en sus hombros.

—El modelo final de Sasha se retiró. No pueden contactarse con él y otro de los modelos está enfermo —respondió en un solo aliento mientras hacía sonar sus nudillos. Esto era malo. Muy, muy malo.

¡¿Qué?! —chillé en voz baja. Mikasa solo asintió rápidamente en respuesta.

—Tienes que hacer algo, Eren. ¡Sasha está teniendo una crisis allá atrás y ninguno de nosotros tiene idea de qué hacer!

Suspiré profundamente y pensé por un momento.

—Okay, okay —dije con calma—. Y-ya se nos ocurrirá algo. Esto está bien. Todo está bien —sentía que estaba tratando de convencerme a mí mismo más que tratar de convencer a Mikasa de que todo saldría bien. Mi primera vez ayudando a organizar la Semana de la Moda y algo como esto sucede. Sabía que era demasiado pedir que las cosas vayan bien por una vez en mi vida.

Mikasa luego me llevó a la parte de atrás de la pasarela, donde era puro caos con modelos medio desnudas corriendo o terminando su peinado o maquillaje. Los diseñadores estaban todos nerviosos y llenos de miedo y tenían expresiones de confianza mezclado con ligero terror y náuseas. No culpaba a ninguno de ellos por sentirse así.

Cuando Mikasa finalmente me llevó a un rincón donde vi una familiar cabeza de cabello marrón echa un ovillo en el suelo, suspiré y casi quería llorar por el estado frágil en que se encontraba Sasha. Ella estaba abrazando sus rodillas contra su pecho y tenía su cara enterrada en sus brazos que estaban cruzados encima de sus rodillas dobladas.

—Sasha… —suspiré mientras me arrodillaba a su nivel, colocando una mano en su hombro.

La cabeza de Sasha se levantó y sus grandes y agitados ojos marrones vieron alrededor hasta que encontraron los míos y vi la manera en que su labio inferior temblaba antes de que estuviera tirándose sobre mí, sus brazos alrededor de mi cuello mientras se aferraba a mi cuerpo.

—¡Oh, Eren! —sollozó—. ¡No sé qué voy a hacer! ¡Mi modelo final no aparece, otro de mis modelos está metido en un baño vomitando sus tripas y no tengo ningún reemplazo! —sus palabras eran amortiguadas mientras enterraba su cara en mi hombro, pero le di unas palmaditas en la espalda y asentí ante el revoltijo de palabras que estaba escupiendo.

—Hey, hey —llamé—. Está bien. Ya se nos ocurrirá algo, lo prometo. Este es tu gran día y no vamos a dejar que nada te lo arruine. Incluso si tenemos que pedirle a alguien por aquí que modele para ti —traté de tranquilizarla, pero ni siquiera yo estaba seguro de lo bien que ese plan resultaría. No podíamos solo usar cualquier modelo al azar, los diseños de Sasha habían sido adaptados para el tipo de cuerpo específico del modelo, ¿y cuáles eran las posibilidades de encontrar a alguien de las mismas medidas que el modelo? Pocas. Las posibilidades de que eso ocurra eran increíblemente pocas.

Los sollozos de Sasha disminuyeron lentamente y luego se quedó quieta. Aún estaba aferrado a ella, pero se había puesto prácticamente rígida como una estatua en mis brazos. Era como si se hubiera congelado. Me preocupé por unos segundos de que se hubiera desmayado o algo, pero luego estaba apartándose de mis brazos y mirándome con los ojos muy abiertos de nuevo, solo que esta vez su mirada no estaba llena de horror sino de esperanza.

—¡EREN! —chilló y di un respingo ante el repentino volumen de su voz.

—¡Ow, mierda! ¿Qué? —hice una mueca mientras frotaba una de mis orejas.

—¡Levántate! ¡Ponte de pie y déjame tomar tus medidas! —agitó sus manos violentamente antes de ponerse de pie de un salto y correr a alguna parte.

Intercambié una mirada extraña con Mikasa, quien solo se encogió de hombros y negó con la cabeza, mostrándome que no tenía idea al igual que yo, pero hice lo que Sasha me pidió y me levanté de mi posición en cuclillas, enderezando mi espalda. Sasha regresó menos de un minuto después con un rollo de cinta métrica en sus manos e inmediatamente se puso a tomar mis medidas, pidiéndome que volteara o extendiera mis brazos.

De repente, ella se estaba riendo casi maniacamente. Me pregunté si tal vez Sasha había colapsado bajo toda esta presión.

—Eres perfecto… —murmuró para sí, una amplia sonrisa en su cara y estaba prácticamente vibrando. Le di una mirada confusa por un segundo o dos, pero luego Sasha estaba saltando detrás de mí y empujándome a alguna parte.

—¡Mikasa! —llamó, captando la atención de mi hermana—. ¿Puedes encontrar a Jean y mandármelo, por favor? Sé que lo vi por aquí en algún lado —Mikasa solo asintió antes de desaparecer de vuelta en la palestra. El tenue bajo de la música nada más que un ruido sordo mientras Sasha me llevaba al área posterior llena de bastidores tras bastidores de ropa.

—Sasha, ¿qué ocurre? Me estás asustando un poco —enfaticé y Sasha solo les restó importancia a mis expresiones de inquietud y preocupación.

—¡Te lo explicaré en un minuto cuando Jean llegue aquí!

Hice una mueca ante la idea de Jean. ¿Para qué necesitaba a Jean y a mí en la misma habitación? Todos los que trabajan en Recon Magazine saben que Jean y yo apenas podemos soportarnos, Sasha debería saberlo mejor que nadie. Ella empezó a liarse con mi cabello y eventualmente cedí y permití que haga lo que quisiera. Preferiría tener a esta Sasha en vez del desastre de persona que encontré encorvada en el suelo hace unos minutos.

Después de varios minutos de Sasha ocupándose de mi pelo, tomando más medidas mientras murmuraba para sí misma como una loca (lo cual no ayudaba al hecho de que su cabello se veía más salvaje que de costumbre con plumas de colores en él), el puto Chico Pony Jean nos honró con su presencia finalmente y al verme con Sasha entrecerró sus ojos y frunció el ceño. Sí, lo mismo para ti, caballo de mierda.

—Sash, ¿qué pasa? La hermana sexy de Jaeger fue a decirme que viniera lo antes posible —él completamente ignoró la mirada asesina que le estaba dando por referirse a Mikasa como mi "hermana sexy".

Luego, Jean estaba recibiendo el mismo tratamiento que yo cuando Sasha brincó hacia él y empezó a tomar sus medidas con una mirada demente en sus grandes ojos marrones. Ese entusiasmo del que estaba completamente repleta antes estaba regresando. Al fin, después de haber abusado de Jean y conseguido todas sus medidas, Sasha nos iluminó con una sonrisa cegadora.

—¡Bien! Ahora que Jean está aquí, les diré exactamente por qué les pedí que vinieran conmigo para poder tomar sus medidas —hizo una pausa por efecto dramático y me encontré conteniendo la respiración para lo que estaba a punto de decir—. ¡Quiero que ambos sean modelos en el show! —soltó de un tirón.

Hubo otra pausa. Una larga. Jean pareció registrar lo que dijo Sasha un poco más rápido que yo y el idiota sonrió arrogantemente mientras levantaba la cabeza.

—Heh, bueno, no puedo decir que estoy realmente sorprendido de que quieras que modele para ti, Sash. Quiero decir, mírame —se encogió de hombros—. Estoy bueno. Pero creo que te has vuelto un poco loca al considerar que Jaeger modele.

Le lancé a Jean una mirada de odio, pero fue rápidamente reemplazada con otra expresión de sorpresa cuando Sasha dijo:

—¡Oh, pero él es la clave para que todo mi show salga perfecto! ¡Va a reemplazar a mi modelo final!

La cara de Jean reflejó mi propia expresión aturdida mientras su sonrisa engreída desaparecía con rapidez. En este punto los dos nos volteamos hacia Sasha con las bocas abiertas, ojos como platos y en unísono gritamos:

¡¿Qué?!


No puedo creer que estoy haciendo esto, carajo. Estaba de pie al final de la línea con el resto de los modelos de Sasha, Jean parado justo en frente de mí con un profundo ceño fruncido en su rostro. No hace falta decir que ambos estábamos infelices con nuestras posiciones actuales. Jean, porque Sasha había soltado la bomba de que quería que yo de todas las malditas personas reemplace a su modelo final y no Jean, y según el cara de caballo, el modelo final era siempre el que todo el mundo esperaba ver al final del show de cada diseñador. Ellos eran los que llevaban el atuendo, por el que todos se preocupaban más.

Gemí en voz baja ante la idea de tener que caminar por esa pasarela delante de toda esa gente. Celebridades, íconos de la moda, miembros de la alta sociedad, cámaras, reporteros, Erwin Smith y Levi. Oh, Dios, Levi estaba sentado en la primera fila junto con Farlan y Erwin. No había manera de que no se dieran cuenta de que era yo. Estaba tan jodido. ¿Pero qué podía hacer? Sasha estaba en un aprieto y definitivamente no quería verla humillada porque me negué. Maldita sea, ¡¿por qué tenía que ser tan buen amigo?!

Mientras la línea de Sasha estaba siendo presentada por Levi, hice todo lo posible por calmar mis nervios. Yo de ninguna manera era un modelo, mucho menos un modelo de pasarela. Nunca he estado siquiera cerca de un desfile o una pasarela en mi vida. Claro, he visto docenas de modelos caminando por la pasarela toda la tarde e hice muecas cada vez que había un desliz, pero esos modelos no eran yo, joder. Ahora yo era el que tenía que preocuparse por no tropezar y caer de bruces frente a cientos de personas y posiblemente tenerlo todo grabado para que me persiga por el resto de mi vida.

De repente, Jean estaba volteando de regreso hacia mí. El ceño fruncido todavía evidente en su cara, pero también había una leve mirada de comprensión. Él suspiró.

—Mira, Jaeger. Sé que en realidad nunca nos hemos llevado bien y aún no me gusta el hecho de que Sasha te eligió para ser el modelo final y no a mí-

—¡No pude evitar eso, Jean! ¡Sasha dijo que yo era el único al que le quedaba las medidas del último modelo! —intervine con un ceño fruncido mío, claramente expresando mi descontento con esta situación también.

—Sin embargo —enfatizó Jean mientras rodaba los ojos—, necesitas calmarte de una puta vez y recomponerte. Sé que no tienes la más mínima idea sobre pasarelas, y mucho menos caminar una, pero si cierras tu puta boca por un minuto y me dejas hablar, te daré unos malditos buenos tips para asegurarme de que no te caigas de culo, ¿entendido? —siseó.

Parpadeé un par de veces con confusión.

—¿Por qué estás tratando de ayudarme, cara de caballo? Habría pensado que de todas las personas en este lugar a ti te encantaría verme caer de culo frente a cientos de personas.

Jean resopló con una sonrisita.

—Pues claro que sí. Mierda, pagaría bastante dinero para ver que eso ocurra en realidad, pero ese no es el punto. Por difícil que sea de creer, Sasha es una de mis buenas amigas y no quiero verla humillada en lo más mínimo. En especial no por tu culpa, idiota. Así que no estoy haciendo esto por ti, lo hago por Sasha porque se lo merece.

Asentí con la cabeza.

—Pues, estoy de acuerdo contigo en eso.

—Bien. Entonces escucha. Tomé algunas clases de modelaje en la preparatoria; no preguntes, Jaeger. Solo recuerda las indicaciones que te voy a dar y trata de no tropezarte con tus pies —bufó. Podía ver que estaba tratando de no pasar sus manos por su cabello que ya había sido peinado meticulosamente y estilizado, al igual que el mío.

Me quedé en silencio y decidí solo dejar que Jean me diera las indicaciones que estaba seguro que iba a necesitar sin duda si quería caminar por esta pasarela sin avergonzarme a mí mismo y a la pobre de Sasha. Él se aclaró la garganta y se enderezó.

—El modelaje y la pasarela se parece mucho a la actuación. Despeja tu cara de cualquier emoción, no eres un ser humano, eres un maniquí. Eres el maniquí de Sasha. Tú no sientes, tú no expresas, tú solo llevas la ropa y la usas al máximo. ¿Entendido? Solo inténtalo y actúa como… —hizo una pausa antes de sonreír—. Actúa como Levi Ackerman. El Rey del Mal.

Esta vez fui yo el que resopló mientras contenía una sonrisa.

—Creo que puedo hacer eso.

—Bien. En cuanto a tu caminata, cada modelo tiene una manera única de caminar, pero en sí es la misma cosa. Trata de no pensar en ello porque entonces de seguro te tropezarás y no te lo perdonaré si lo haces —advirtió a lo que le devolví su mirada afilada con una de las mías—. En cierto modo, es bueno que seas el último modelo en todas las formaciones. Simplemente trata de prestar atención a cómo los otros modelos caminan, toma notas mentales y cuando subas a la pasarela, recuerda: no pienses, solo actúa.

Me quedé mirando a Jean ligeramente desconcertado.

—Ese… fue un consejo realmente bueno, Jean. Wow. Nunca pensé que llegaría el día en el que dijeras algo útil.

Jean se burló.

—Sí, vete a la mierda también. Ahora concéntrate. El show está a punto de empezar. Puede que seas el modelo final por defecto, pero aun así voy a robarte el show, Jaeger —dijo con una sonrisita y toda esa confianza arrogante de antes estaba de vuelta. En serio odiaba a este tío, pero al menos sabía que no era un total imbécil el cien por ciento del tiempo… más bien el noventa y nueve por ciento.

En vez de responder a su desafío sin sentido de destacar en la pasarela, simplemente rodé los ojos y me concentré en las expresiones que debería hacer. Nunca en mi vida pensé que estaría desfilando por una pasarela, aunque tampoco pensé que estaría trabajando para una revista de moda y, sin embargo, aquí estaba. Mis oídos captaron el sonido de la voz de Levi llenando el lugar entero a través del sistema de sonido y me concentré en su voz baja.

Y ahora me gustaría presentar a nuestra diseñadora final de la noche. Sasha Braus de nuestra misma Recon Magazine.

Hubo un rugido de aplausos y no pude evitar sonreír mientras aplaudía igualmente. Por el rabillo del ojo pude ver a Jean haciendo lo mismo. Los dos estábamos orgullosos de Sasha.

Finalmente, Levi se bajó del escenario y la música animada con la que los modelos estarían caminando empezó. Las luces se atenuaron un poco y la pasarela se iluminó mientras los primeros modelos comenzaron a tomar turnos, uno por uno. La línea se estaba poniendo cada vez más y más corta y sentí mis nervios volver de nuevo. Sasha y otros maquilladores estaban sobre los modelos, arreglando detalles de último minuto antes de salir a la pasarela.

Respiré profundamente mientras Mikasa se había acercado para empezar a arreglar mi cabello por enésima vez, pero su tranquila presencia fue lo suficientemente reconfortante para mí. Antes de que me diera cuenta, seguía el turno de Jean y justo antes de que saliera, echó un vistazo en mi dirección y me lanzó una sonrisa arrogante con dientes blancos y todo.

—Observa al maestro y aprende, Jaeger —se rio antes de regresar su expresión a algo más serio, pero igual de engreído y el bastardo se pavoneó hacia la pista iluminada.

Podía escuchar los aplausos y los murmullos bajos de la multitud sentada justo detrás del escenario, y respiré con más fuerza, dentro y fuera, tratando de calmar mi corazón que latía frenéticamente. Podía hacer esto. Tenía que hacer esto. Por Sasha. Ella se lo merecía.

Jean se estaba tomando su tiempo pavoneándose y posando y girando su cuerpo en todas direcciones, dándoles a los fotógrafos y reporteros una buena vista del atuendo (2) que estaba llevando en ese momento, el cual era chaqueta de franela con capucha, una simple camiseta blanca debajo y jeans oscuros deslavados. Okay, no podía mentir. Jean se veía malditamente bien y su arrogancia solo añadía a su feroz personalidad en la pasarela. Solo podía rezar para que me viera al menos la mitad de confiado que eso.

Entonces, de repente recordé el consejo de Jean y por más que odiara admitirlo, en realidad me había dado buenos tips. Solo tenía que poner ese mismo aire de confianza que Levi parecía exudar a diario y dejarme llevar. Como Jean había dicho: "No pienses, solo actúa". Había pasado tanto tiempo con el hombre, la encarnación del diablo, que no había manera de que no conociera la actitud de Levi al pie de la letra.

—¡Eren! —susurró Sasha detrás de mí—. ¡Es tu turno! ¡Acaba con ellos, precioso! —animó e inhalé rápidamente por la nariz de nuevo antes de lanzarle una pequeña sonrisa y luego me subí a la pasarela junto a Jean que estaba regresando.

—Trata de no cagarla, Jaeger —sonrió mientras pasaba a mi lado y solo le lancé una mirada desafiante antes de centrar mi atención.

En cierto modo, era bueno que Sasha y Mikasa hayan planchado y peinado mi cabello para que la mayoría de mi cara esté obscurecida, pero todavía tenía que asegurarme de no estar sonriendo como un idiota. Los modelos de pasarela no sonríen. Son confiados, feroces, centrados. Así que iba a ser todas esas cosas.

Mientras entraba a la pista finalmente, dejé que mi mente se ponga en blanco, sin pensamientos, sin preocupaciones, solo acciones, instintos. (X) El ritmo de la canción con la que teníamos que caminar estaba latiendo y vibrando a través de mi pecho y no podía negar la subida de adrenalina que estaba sintiendo. Un momento de valentía me golpeó mientras enderezaba mi postura y comenzaba a caminar lentamente por la pasarela. Había observado a los otros modelos toda la tarde, sabía que no tenía que apurarme, necesitaba darle al público la oportunidad de mirar cada centímetro del entallado traje negro que estaba llevando como mi primer atuendo (3).

Cautelosamente abrí paso por la pista, mis ojos tapados por mi largo cabello en mi rostro, pero mantuve mi mirada dura y concentrada frente a mí. No necesitaba distraerme tratando de ver las caras en la multitud que estaba mayormente oscura por las brillantes luces iluminando la pasarela de todos modos, haciendo que sus figuras y rostros se vieran como sombras negras y en verdad no necesitaba distraerme por el hecho de que a medida que me acercaba al final de la pasarela, Levi y Erwin Smith iban a mirarme directamente. La última cosa que necesitaba era atragantarme y caerme del escenario.

Al llegar al final de la pista, sabía que tenía que detenerme y posar, y fue eso lo que hice exactamente. Detuve mis pasos a una corta distancia del borde del escenario, giré mi cuerpo ligeramente hacia un lado mientras me apoyaba en mi cadera y posaba así por un par de largos segundos antes de girar en la dirección opuesta y posar de manera similar. Hice todo lo posible por mantener mi postura recta, profesional. Yo era el traje. Era confiado, exigiendo tu atención y no tenía ninguna duda de que tenía la mayoría sino toda la atención en el lugar.

Podía oír los murmullos y comentarios en voz baja por encima de la fuerte música que todavía estaba bombeando por mis venas, pero traté de no dejar que me distraiga mientras me daba vuelta y empezaba a caminar de regreso por la pasarela para así darme prisa y cambiarme a mi próximo atuendo. Oí aplausos mientras salía y solo después de que estaba seguro fuera de la pista y detrás del escenario, me permití una pequeña sonrisa aliviada, rompiendo la seria expresión que había estado llevando todo ese tiempo.

Sin embargo, no tuve tiempo para celebrar mi pequeña victoria, ya que lo siguiente que supe era que Sasha me estaba empujando a algún lado y tirando otra pila de ropa en mis brazos diciéndome que me cambiara rápido. No perdí ni un segundo e inmediatamente me quité el traje y la corbata y me cambié a los ajustados pantalones negros, una camiseta suelta negra junto con una impresionante chaqueta de cuero. Jean ya se había puesto su próximo atuendo, el cual era muy simple, pero consistía de una camisa blanca bastante ajustada debajo de una chaqueta universitaria roja y negra con el nombre de la línea de Sasha impreso en la parte posterior y sus iniciales parchadas en el pecho derecho. Los estilistas estaban arreglando el pelo de Jean y rociando más spray para mantenerlo en su lugar cuando mis ojos cayeron en Reiner y su equipo de estilistas.

Nuestros ojos se encontraron y una boba sonrisa apareció en su cara antes de que me mirara de pies a cabeza y moviera sus cejas sugestivamente en mi dirección. No pude evitar reír y sacudir la cabeza. A pesar de nuestra incómoda despedida en Navidad, de alguna manera nos habíamos arreglado para seguir siendo amigos y no tener roces incómodos, por lo que estaba muy agradecido. Reiner era un gran chico e incluso un mejor amigo.

Jean y yo nos pusimos en la fila, listos para salir de nuevo y estaba vez estaba mucho menos nervioso. Inclusive intercambiando juguetones insultos y amenazas vacías con Jean mientras esperábamos nuestro turno. Cuando finalmente le tocó a Jean otra vez, me lanzó una mirada desafiante con sus brillantes ojos ámbar y luego se fue. Oh, ya vas a ver, Chico Pony.

Como era de esperar, Jean mostró su habitual arrogancia mientras caminaba por la pasarela, incluso yendo tan lejos como para ser un poco valiente y presionar su lengua en el interior de su mejilla y alzar una ceja perfectamente depilada hacia la multitud mientras se detenía al final del escenario y posaba un poco más. Yo solo rodé mis ojos ante su comportamiento engreído. Aun así, este era un lado de Jean que en realidad podría admirar ligeramente. De hecho, tenía potencial para ser un modelo, ni siquiera yo podía negarlo.

Cuando fue mi turno para salir a la pasarela de nuevo, estaba mucho menos inseguro y rígido esta vez y me relajé más fácil mientras entraba al escenario y Jean estaba haciendo su salida. Decidí que, ya que estaba usando la chaqueta de cuero, también podía ponerme más valiente. Le agregué un poco de contoneo a mis pasos, tranquilamente abriéndome camino por la pasarela de cristal, las botas de combate en mis pies añadiendo a mi confianza. Era increíble cómo un simple cambio de ropa podía cambiar la actitud completa de una persona. Fue en este momento que pude entender perfectamente por qué Levi y Hanji hacían lo que hacían con tanta pasión y persistencia. La moda era mucho más que vestir a una modelo de talla cero, se trataba de llevar un poco de emoción a la vida de todos en el mundo, incluso si era solo en la forma de un nuevo vestido o un traje.

No hacía falta decir que estaba empezando a disfrutar esto ahora que había conseguido el truco de caminar por la pasarela, pero casi perdí mi fanfarronería cuando me bajé del escenario por segunda vez y Sasha me informó que, ya que era el último modelo representando su línea, tenía otro atuendo (el atuendo) que necesitaba modelar para ella y esta vez estaría yo solo en la pasarela completa.

No podía echarme atrás ahora, el show estaba a punto de terminar y esta era la parte final. No había manera de que me acobardara. No es como si fuera a hacerlo de todos modos. Eren Jaeger no se echa hacia atrás ante un desafío. Por lo tanto, hice lo que me indicaron y me cambié de ropa lo más rápido que pude. Para mi sorpresa, el último atuendo era inesperadamente simple, aunque un poco revelador. No es como si no hubiera posado medio desnudo frente a una cámara antes, pero eso fue en la privacidad de un estudio con un número limitado de ojos en mí. No caminando en una pasarela con un montón de fotógrafos tomándome fotos mientras posaba y definitivamente no con el dueño de toda la maldita compañía para la que trabajaba sentado en el público.

De todos modos, me puse los jeans desteñidos y me quité la camiseta antes de colocarme el pequeño chaleco negro de satín que tenía que estar dejado abierto (según Sasha) dándoles a todos una buena vista de mi torso desnudo. Okay, estaba un poco cohibido por llevar este atuendo en particular, pero no es como si estuviera fuera de forma o algo. Al menos tenía un poco de músculo en mí. Sasha me dio instrucciones para la parte final, cómo debería verme, cómo debía parar y posar y luego me estaba mandando de vuelta al escenario. Por el rabillo del ojo, pude ver a Jean frunciendo el ceño, pero le resté importancia. No era mi culpa que ese cara de caballo siga molesto por no haber sido escogido como el modelo final. No es como si hubiera pedido esto de todos modos.

Tomé respiraciones más profundas antes de salir con la canción que todavía estaba sonando fuerte, la voz áspera de la cantante más parecida a un gruñido rugiendo las palabras "We're all Mannequins built in a factory" (4) y eso sacó algo salvaje en mí mientras caminaba con una nueva actitud. A pesar de mi cabello cubriendo la mayor parte de mi cara, igual decidí dar una expresión de puro desafío en lugar de la usual mirada monótona. Actué como un exótico animal enjaulado siendo observado por ojos hambrientos o llenos de asombro mientras llegaba al final de la pista para detenerme y posar por última vez. Finalmente dejé que mi cuerpo siguiera el ritmo y metí mis pulgares en los bolsillos de los jeans deslavados que estaba llevando, tirándolos hacia abajo lentamente hasta que el borde del ajustado bóxer negro que usaba se mostró.

Rodé mis caderas hacia adelante ligeramente, flexionando los músculos de mi abdomen. No era Eren Jaeger en ese momento, era alguien completamente diferente. Un animal salvaje tratando de rebelarse contra sus captores. Algo peligroso con lo que no deberías meterte. Incliné mi cabeza hacia un lado, un poco de cabello largo desplazándose para mostrar mis ojos entrecerrados mientras escaneaba la primera fila con una mirada salvaje en ellos. No me salí del personaje o tambaleé. No incluso cuando mis ojos se encontraron con los ojos azules cobalto, fríos y calculadores de Erwin Smith, quien me estaba observando con puro deseo. Ni siquiera cuando mis ojos se movieron y se encontraron con los sorprendentes ojos desiguales de Levi. Penetrante plata e impresionante azul mercurio quemando mi interior, desarmándome pieza por pieza. La descarada chispa de deseo en sus ojos me tenía deslizando mis pantalones hacia abajo un poco más con una sonrisita en mi rostro. Pude oír los aplausos y silbidos, por qué, no estaba seguro exactamente, pero rápidamente recuperé la compostura y giré para posar en una dirección diferente, rompiendo el contacto visual con los dos hombres.

Continué con mi pequeño acto, observando a la multitud, dándoles el show que querían, posando con el atuendo final de Sasha perfectamente y luego estaba haciendo mi camino de regreso calmadamente mientras la canción terminaba al fin. Oí otro rugido de aplausos mientras el show llegaba a su fin.

Antes de que siquiera me diera cuenta de lo que estaba ocurriendo, estaba siendo atacado por Sasha mientras corría detrás del escenario. Ella se me echó encima envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello y luego inmovilizándome al enrollar sus piernas en mi cintura y estuvimos a punto de caernos por la fuerza del abrazo de koala de Sasha, pero de alguna manera me las arreglé para mantenernos de pie sin terminar en el suelo. Nunca he estado más agradecido por mi buen equilibrio natural antes de hoy.

—¡EREN! —ella chilló, todavía abrazándome fuertemente como si su vida dependiera de ello—. ¡Estuviste tan genial!

No pude evitar reír mientras abrazaba a Sasha igual de fuerte, aún estaba un poco eufórico por la emoción de toda la situación.

—¿Lo hice bien? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta a eso.

—¡¿Bien?! ¡Estuviste perfecto! ¡No podría haber pedido una mejor manera de terminar mi show! ¡Eren, eres un héroe! —Sasha parecía al borde de las lágrimas mientras se volteaba y me besaba en ambas mejillas, sus grandes ojos marrones acuosos.

Le sonreír cálidamente, Sasha en verdad era una de mis mejores amigas y haría cualquier cosa por ella.

—Lo que sea por ti, señorita Sasha Fierce —le di un beso en la mejilla y ella soltó una feliz risa ante mis acciones.

—¡Hey! ¿Tratando de robarte a mi chica, Eren? —la familiar voz de Connie nos llamó.

Sasha y yo nos giramos en la dirección de donde vino la voz de Connie y pronto Sasha estaba saltando de mis brazos y corriendo hacia su novio con una enorme sonrisa en su rostro.

—¡Cariño! ¡¿Lo viste?! ¡Eren fue INCREÍBLEEEE! —Sasha estaba derribando a su novio y contuve una risa mientras los dos tórtolos caían al suelo con Sasha aplanando a Connie debajo de ella y él respiró con dificultad, pero seguía sonriendo ampliamente.

—Supongo que no la cagaste después de todo, Jaeger —la irritante voz de Jean interrumpió mi buen humor y fruncí el ceño antes de girarme hacia él.

—¿Puedes estar al menos una hora sin ser un puto imbécil? —rodé mis ojos hacia él mientras sonreía.

—No —respondió Jean honestamente—. Pero al menos es mejor que ser la perra de Levi.

—¿Estás seguro de eso, Jean? —pregunté con una sonrisita mía mientras alzaba una ceja. La expresión en su cara rápidamente cambió a una mueca.

—Vete a la mierda, Jaeger —siseó entre dientes antes de marcharse pisoteando fuerte. Me burlé mientras se iba. Por fin.

—¡Eren! —Sasha llamó mi atención de vuelta a ella y Connie, quienes estaban ahora reunidos con Reiner, Bert y Annie—. ¡Después de que el show haya terminado vamos a ir a un bar a celebrar! Tienes que venir, por favoooor —rogó, batiendo sus pestañas hacia mí.

Sonreí porque, ¿cómo podría decirle que no?

—De acuerdo. Solo mándenme un mensaje de cuándo y dónde y trataré de encontrarme con ustedes más tarde —asentí.

—¡Yay! ¿Viste, Reiner? ¡Te dije que diría que sí! —la castaña dio un golpecito en uno de los pectorales masivos de Reiner y el rubio se encogió de hombros.

Ahora que la peor y más estresante parte había acabado, me fui para cambiarme de vuelta a mi ropa normal. En general, al final, estaba feliz de haber hecho esto. No me arrepentía. Bueno, está bien, me arrepentía un poco de actuar algo zorra al final ahí en frente de mi jefe y el jefe de mi jefe, pero cuando pensaba en ello, ¿Levi y Erwin siquiera se habían dado cuenta de que era yo en primer lugar? Quiero decir, mi cabello estaba cubriendo la mayor parte de mi cara, así que me pareció algo improbable, pero la idea aún me preocupaba… solo un poco… un montón.

Sacudiéndome de esos pensamientos, me metí dentro de la multitud de modelos semidesnudos y estilistas ocupados para ir y buscar mi ropa para quitarme este maldito chaleco y jeans y cubrirme para que así mi cuerpo no siguiera a la vista de todos. Pero mientras me dirigía hacia donde dejé mi ropa en un vestidor, sentí como si cada par de ojos en el lugar estuviera en mí, mirando y siguiéndome en una forma no muy inocente. Puta vida. ¿Por qué tuve que ponerme como una bestia salvaje y confiada de repente ahí atrás? Esta iba a ser una larga noche.


Aclaraciones:

(1) Pañuelo de Levi en mi perfil.

(2) Atuendos de Jean en mi perfil.

(X) Canción del capítulo en mi perfil.

(3) Atuendos de Eren en mi perfil.

(4) "Todos somos maniquíes construidos en una fábrica."


N/T: ¿Dos capítulos largos en el mismo mes? Sus comentarios ayudan mucho, gracias a todos :'D

Esto estuvo intenso, ¿no? Tuvimos a un Levi celoso, Eren modelo, todos detrás del trasero del castaño, Jean y Eren poniendo sus diferencias a un lado por una amiga, Sasha Fierce, Erwin siendo un sensual hijo de puta… En fin :v

Tómense unos minutos para hacerme saber qué piensan, amo leer sus reviews, me hacen saber que no estoy esforzándome en vano.

El siguiente capítulo será como una segunda parte de esto. ¿Alguien quiere el POV de Levi?

P.D. He creado una página en Facebook, Traducciones AddictedToMxM, donde subiré los fanarts, atuendos, canciones, links y todo lo relacionado a lo que publico. Vayan a verla por favor, estaré arreglándola estos días. Mi perfil de FF ya estaba quedando muy largo con todos esos links.