Capítulo 18: Habits

"Tienes que tener estilo. Te ayuda a bajar las escaleras. Te ayuda a levantarte en la mañana. Es una forma de vida. Sin estilo, no eres nadie." —Diana Veeeland

Regresé de vuelta a ello. Ir de club en club se había convertido en una cosa regular con Farlan y yo, y no veía que se detuviera pronto. Estábamos actualmente en nuestro tercer club de la noche y no tenía ni puta idea de en dónde carajo nos encontrábamos y estaba bastante seguro de que perdí las llaves de mi departamento. Las únicas cosas que tenía conmigo eran mi teléfono y por suerte mi puta billetera, aunque cómo mierda perdí mis llaves de la casa y no mi cartera es algo que nunca lo sabré.

(X) En ese momento estaba abriéndome paso por otra sudorosa multitud de malditos adolescentes y la canción que estaba vibrando en mi pecho tenía a mi sangre bombeando y a mi cabeza dando vueltas. Sé que tenía un trago en mi mano, definitivamente tenía una bebida en mi mano en algún punto, pero en cuanto a dónde la había puesto, qué coño sé yo. Estaba demasiado drogado por otra ronda de píldoras de éxtasis para que me importe. Al menos estaba un poco orgulloso de mí mismo por no precipitarme y tomar LSD, o peor, metanfetamina.

Después de mi pelea con Eren, inmediatamente fui a casa para cambiarme y me encontré con Farlan en un algún bar gay. Luego de eso, todo se puso un poco borroso. Recuerdo haberme metido en el puto Camaro blanco de Farlan y manejar hacia otro club nocturno antes de eventualmente terminar en este, del cual ni siquiera puedo recordar el maldito nombre, pero mientras estaba de pie en medio de la pista de baile, me di cuenta de que realmente me importaba una mierda.

'I eat my dinner in my bathtub, then I go to sex clubs watching freaky people gettin' it on'

"Ceno en mi bañera, luego voy a los clubs de sexo para ver a la gente rara ligar"

'Yeah, I've been around and I've seen it all'

"Sí, he vivido bastante y lo he visto todo"

'You're gone and I gotta stay high all the time to keep you off my mind Ooh-ooh, ooh-ooh'

"Te has ido y necesito estar drogada todo el tiempo para no pensar en ti Ooh-ooh, ooh-ooh"

Balanceé mis caderas de lado a lado mientras simplemente me perdía en la canción que estaba sonando y bombeando por el sistema de altavoces en ese momento. La fuerte música y energía de la multitud me estaba haciendo sentir un poco mareado, pero solo seguí bailando y meciéndome, rodando mis caderas y moviéndome por el público congestionado, ocasionalmente chocando con personas que eran lo suficientemente estúpidas para traer sus malditas bebidas con ellos a la pista de baile, aunque yo no estaba mejor. A estas alturas, estaba bastante seguro de que probablemente olía a puto alcohol, sudor y lo que quedaba de mi colonia Chanel Bleu que normalmente usaba para salir en las noches.

'Spend my days locked in a haze trying to forget you babe I fall back down'

"Paso mis días encerrada en una confusión tratando de olvidarte cariño, me hundo de nuevo"

'Gotta stay high all my life to forget I'm missing you Ooh-ooh, ooh-ooh'

"Necesito estar drogada toda mi vida para olvidar que te echo de menos Ooh-ooh, ooh-ooh"

Cuando por fin llegué al borde de la multitud, me sentía más que un poco enfermo y antes de que pudiera vomitar mis malditas tripas por toda la pista de baile, corrí hacia la puerta más cercana y me apresuré a salir, arrojando todo el contenido de mi estómago en un puto y sucio callejón. Supongo que tuve suerte esta vez por no terminar vomitando en el regazo de alguien, o peor, en la cara de alguien, pero solo saber que estaba en algún callejón infestado de gérmenes era lo suficientemente inquietante. Sin embargo, mi mente drogada no parecía pensar en eso, así que acabé tropezando hacia la pared opuesta del estrecho espacio y me desplomé contra ella, las esquinas de mi visión poniéndose borrosas.

Rebusqué por mi teléfono en los bolsillos de mi blazer antes de eventualmente encontrar la maldita cosa y agarrarla con torpeza mientras trataba de averiguar cómo usar mi propio teléfono. Dios, estaba más jodido de lo que pensaba. Supongo que tenía que ver más con las drogas que cualquier otra cosa. Normalmente era bastante bueno con mi tolerancia al alcohol, así que sabía que se necesitaba mucho más que unos vasos de whisky y Martinis para ponerme como una cuba o peor, casi desmayándome como estaba actualmente. Podía ver mi visión desvaneciéndose por ratos mientras buscaba entre mis contactos, no muy seguro de qué mierda estaba tratando de hacer y antes de que lo supiera, estaba presionando mi teléfono contra mi mejilla y escuchando el tono de llamada.

Sonó y sonó y sonó y cuando nadie contestó, mi culo borracho volvió a marcar y llamó de nuevo por lo menos cuatro veces más. Ni siquiera estaba seguro de a quién diablos estaba llamando, pero quienquiera que fuera, no quería hablarme en ese instante lo que solo conseguía molestarme más. Finalmente, en la quinta llamada alguien contestó y sentí que mi estómago se revolvía incómodamente ante el sonido de la cruda voz en el otro extremo de la línea.

¿Qué mierda quieres, Levi? —la voz ronca de Eren rugió en el otro extremo del receptor y me congelé completamente ante el sonido.

Sonaba como si hubiera estado llorando y no me sorprendería si fuera cierto. El recuerdo de nuestra discusión llegó inundándome de nuevo en un remolino de vívidas imágenes y recordé perfectamente cómo Eren me había golpeado después de llamarle zorra y arrinconarle en mi oficina. Por supuesto. Tragué con dificultad y abrí mi boca para decir algo, lo que sea, pero lo siguiente que salió no fueron palabras sino vómito.

Rápidamente me encorvé hacia un lado y devolví casi todo sobre mis zapatos, pero de alguna manera logré esquivarlos. Gracias joder, porque estas botas eran putamente caras y también se veían bien. Podía oír lejanamente el sonido de la voz de Eren por el altavoz de mi teléfono, pequeña y ligeramente distorsionada porque la señal era bastante mierda, pero no pude responder hasta que terminé de botar mis tripas. Estoy seguro de que probablemente sonaba asqueroso para Eren en su línea, pero no podía evitarlo exactamente. Estaba muy borracho y al borde del desmayo y apenas estaba consciente para recordar que aún estaba al teléfono con él cuando acabé de vomitar mis entrañas.

—Eren… —comencé débilmente, mi voz sonaba grave y aún podía sentir la bilis ácida en mi garganta, causando que me dieran arcadas momentáneamente.

Levi, ¿qué demonios está pasando? ¿Qué ocurre? —la voz de Eren llegó un poco más débil y pude oír claramente la preocupación y ansiedad en su tono. Llenó mi pecho de calor al pensar que podría estar preocupándolo.

Me reí secamente.

—Estoy en un maldito y sucio callejón en algún club del que no sé el puto nombre y acabo de vomitar mi último trago y probablemente la última cosa que comí también. Estoy seguro de que me voy a desmayar, carajo… —me estaba riendo y hablando de eso tan casualmente como si fuera otro hecho cotidiano, mientras me tiraba contra las mugrientas paredes de ladrillo que se sentían frías a través de la tela del blazer blanco que llevaba puesto esa noche. Qué puta lástima que se ensucie.

Levi —Eren empezó con calma—. ¿En qué parte de la ciudad estás? ¿Con quién estás? ¿Te encuentras solo?

Gruñí en respuesta a su primera pregunta.

—Joder, no lo sé. Farlan solo manejó a algún lado y no tengo ni puta idea de a dónde nos trajo. Solo sé que este club es muy mierda y estoy solo, Farlan me abandonó hace rato por una rubia tonta. Y también estoy seguro de que perdí las llaves de mi departamento en algún sitio, así que estoy jodido —arrastré las palabras.

Okay, Levi —la voz de Eren comenzó a sonar más firme y casi como un regaño—. Descríbeme el club lo mejor que puedas. Voy a ir a recogerte. No. Te. Muevas. Carajo.

No pude evitar sonreír mientras oía a Eren volver a ser el mismo. La pequeña mierda descarada con una mala actitud y una boca a juego que no tenía miedo de ponerme en mi maldito lugar. Era bueno oírlo sonar normal de nuevo y no como el chico destrozado que dejó la oficina por mi culpa.

Hice mi mejor esfuerzo para describirle mi entorno a Eren y cómo lucía el club, pero pronto pude sentir que perdía la consciencia una vez más y la voz frenética de Eren en la otra línea se desvanecía de mi mente. "Date prisa y llega aquí, mocoso", pensé mientras finalmente me perdía en ese vacío negro al que me había acostumbrado en la última semana. Solo podía esperar a que Eren realmente sea capaz de localizarme a tiempo.


Era la una de la mañana de un sábado y estoy actualmente yendo a recoger a mi jefe de algún callejón detrás de un club nocturno en probablemente una de las peores partes de la ciudad. Había estado bastante firme respecto a no contestar las llamadas de Levi después de la primera vez que mi teléfono sonó y la pantalla mostró que "Pequeño Satanás" estaba llamando. Naturalmente, ignoré sus primeros intentos, pero después de la quinta vez que sonó mi teléfono, estaba más que un poco cabreado.

Estaba dispuesto a gritarle, mandarlo a la mierda completamente antes de colgarle, pero mi mente borró cada mal pensamiento con rapidez cuando oí su voz filtrarse y luego los sonidos de él vomitando violentamente. No había necesidad de decir que fue bastante asqueroso tener que escuchar a Levi devolviendo lo que solo Dios sabe que estaba en su sistema, y tuve todo el maldito derecho de colgarle y bloquear el resto de sus llamadas, pero tenía un mal presentimiento sobre esto que me decía que no debería hacerlo.

Después de descubrir que Levi había sido prácticamente abandonado y estaba en ese momento a punto de desmayarse en un callejón, no podía simplemente quedarme sentado y no ir por su trasero. Todavía estaba enojado con él por lo de antes, por supuesto que sí carajo, ¿quién no lo estaría? Pero yo tampoco era un maldito bastardo sin corazón. Aún lo respetaba mucho para solo dejar que se quede inconsciente en un callejón trasero donde literalmente cualquier cosa podía sucederle. Seguía siendo mi jefe después de todo, y a pesar de nuestra discusión, Levi seguía siendo el Editor en Jefe de Recon Magazine y yo aún era su asistente. Mi trabajo venía primero antes que mis sentimientos personales.

Así que eso explicaba por qué actualmente estaba aparcando afuera de un club nocturno totalmente lleno, uno que conocía dolorosamente bien ya que solía pasar aquí a menudo con mis amigos de la universidad de vuelta en mi primer año. Una vez que Levi me describió el Club Maria, supe de inmediato en cuál estaba y me llevó poco tiempo manejar hasta allí y encontrarlo desplomado en el callejón lateral como había dicho, y ciertamente estaba desmayado.

Suspiré pesadamente antes de acercarme al hombre y agacharme junto a su cuerpo para revisarlo y asegurarme de que no esté herido o le falte algo. Por lo que podía ver, Levi aún tenía su teléfono agarrado débilmente en la mano y cuando di palmaditas en los bolsillos de sus ajustados pantalones de cuero, pude sentir el contorno de su billetera. Bien, por lo menos sabía que no lo habían asaltado mientras estaba inconsciente. No era nada menos que un milagro teniendo en cuenta que esta no era exactamente la parte más bonita de la ciudad.

—Okay —resoplé con exasperación mientras ponía uno de los brazos flojos de Levi en mi cuello y lo levantaba para que se pusiera de pie. Luché al principio bajo su sorprendente peso. Diablos, Levi puede parecer pequeño, pero era pesado como mierda.

Salí a trompicones del callejón, prácticamente arrastrando el cuerpo inconsciente de Levi conmigo mientras trataba de llegar al Jeep de Mikasa lo más rápido posible. Debería haberme considerado afortunado de que Mikasa haya ido al departamento de Annie hace un rato y terminara pasado la noche ahí, dejándome las llaves de su coche. Subí a Levi al asiento trasero del Jeep y lo eché sobre este antes de cerrar la puerta y regresar al asiento de conductor. Se suponía que esta noche era una bajo cero y aquí estaba yo, en las calles cubiertas de hielo porque mi jefe estaba aparentemente borracho y no dudaría si también algo más.

Mientras me alejaba de la acera, me pregunté brevemente qué debería hacer con Levi. Él mencionó perder las llaves de su departamento en algún lugar, pero eso no sería un problema ya que yo tenía una copia de su llave para cuando tenía que dejar su ropa limpia o algo, pero el problema era que el departamento de Levi estaba situado cerca de Park Avenue y eso estaba demasiado lejos de nuestra ubicación actual. Además, no me sentiría cómodo simplemente dejándolo en su departamento para que se las arregle por sí mismo cuando era obvio el estado tan malo en el que se encontraba.

Me maldije por ser demasiado amable para mi propio bien. Después de todo lo que Levi me hizo pasar esta noche, debería dejar su trasero en su departamento para que se cuide solo, pero había una pequeña voz en la parte de atrás de mi cabeza que seguía regañándome de que eso definitivamente era una mala idea. Podría vomitar mientras dormía y ahogarse y morir, y sería toda mi maldita culpa porque estaba siendo un idiota inmaduro. Suspirando, di un giro a la izquierda hacia una salida y decidí que era mejor que lo llevara a mi casa por esta noche. Estaba más cerca y de esta manera podría vigilar a Levi para asegurarme de que no se le ocurra morir mientras está dormido.

Mientras manejaba, dejé que mi mente regresara a las horas después de haber salido de la oficina. Estaba obviamente molesto por mi pelea con Levi, pero no casi tan molesto sobre que me llamara una puta y me acusara de ser básicamente una zorra que se acostaba con cualquiera que mirara en mi dirección. Sus palabras habían dolido y me habían lastimado profundamente. En ese momento, ni siquiera tenía la mente o corazón para lanzarle sus palabras de vuelta. Un notorio puto que se acostaba con cientos de hombres y mujeres llamándome una zorra porque había dormido con dos tipos diferentes, uno de ellos resultaba ser mi empleador, pero eso estaba fuera de mi control.

No es como si ya no me hubiera mortificado por mi conducta inapropiada y poco profesional con Erwin, pero el hombre mismo me había asegurado de que no era mi culpa. Erwin dejó muy en claro que había estado interesado en mí durante unos meses y que las cosas simplemente se le habían ido de las manos esa tarde en su oficina. Admitió que me encontraba atractivo y le dije que el sentimiento era mutuo. Acordamos que fue simplemente sexo, algo de una vez y nada más, y por más atractivo que sea Erwin, era un hombre ocupado y no podía verlo escogiendo a un amante sobre el trabajo. Era un adicto al trabajo hasta el final y yo estaba bien con eso.

Antes de que me diera cuenta, estábamos deteniéndonos en la entrada de mi casa, así que apagué el Jeep y guardé las llaves en el bolsillo de mi chaqueta deportiva. Rápidamente salí del lado del conductor y me apresuré al asiento trasero para ayudar a Levi a entrar a mi casa y no fue una tarea fácil. Como dije antes, Levi pesaba como mierda primero que todo y aún seguía bastante inconsciente, dejándome como única opción cargarlo como podía por los tres peldaños del porche, forcejeando para abrir la puerta de entrada sin dejar caer el culo borracho de Levi, y luego haciendo entrar torpemente a mi jefe a la casa y bajar las escaleras hacia el sótano donde dormía.

Tuve tanta suerte de que Mikasa no estuviera aquí. De lo contrario, nunca habría pasado por la puerta principal sin que me echara una bronca por traer a la pesadilla de su vida a la casa. Coloqué cuidadosamente a Levi en mi cama y suspiré aliviado mientras rodaba mis cansados brazos. ¿En serio? ¿De qué demonios estaba hecho Levi? ¿Plomo? Disfrutando del calor que proporcionaba el radiador en mi habitación del sótano, me quité las botas, beanie y la chaqueta que tenía puesta. Básicamente había ido a recoger a Levi en mi pijama, que consistía en unos pantalones de chándal negros y una camiseta vieja de una banda que tenía desde la secundaria. Me quedaba un poco apretada y el logo al frente estaba desteñido, pero era súper cómoda.

Me volví hacia la forma dormida de Levi y solté un quejido cuando me di cuenta de que no podía dejarlo vestido de la manera en que se encontraba. El hombre llevaba (1) unos malditos pantalones de cuero y el blazer blanco más ajustado que había visto en mi vida. Suspirando con frustración, empecé con las botas de Levi y de alguna manera logré sacarle las malditas cosas. Las puse por el filo de mi cama y giré el cuerpo de Levi, poniéndolo de espaldas para poder desabotonar el blazer blanco. Lo tiré suavemente de sus hombros antes quitárselo por completo y lo colgué en la barandilla de mi cama, para luego quitarle el suéter gris de cuello en v, dejando desnudo el pecho de Levi.

Tragué saliva e hice todo lo posible por no mirar, pero fue bastante difícil. Levi tenía un físico bastante bueno. Quiero decir, siempre he sabido que Levi era un hombre muy en forma, pero maldita sea, esos abdominales no podían ser reales. Ignorando el cuerpo escultural frente a mí, continúe sacando el resto de la ropa de Levi. El último artículo que faltaba eran sus jodidos pantalones de cuero y contemplé dejárselos puestos, pero mi conciencia simplemente no me dejaba. Digo, eran de cuero por el amor de Dios. No se lo desearía a mi peor enemigo.

Así que, con un poco de trabajo y maniobras incómodas al cuerpo de Levi, finalmente fui capaz de desvestirlo hasta dejarlo en sus sofisticados bóxers Calvin Klein. Suspirando una vez que terminé mi tarea, envolví el cuerpo desnudo de Levi con mi gran edredón azul oscuro y decidí que probablemente yo no iba a poder dormir esta noche sabiendo que mi jefe estaba en ese momento ocupando mi cama y bueno, solo mi habitación en general. Podía suponer que probablemente estaría desmayado hasta por lo menos el mediodía de mañana, si tuviera suerte. Así que, en vez de tomar el sofá, me acomodé en la cama improvisada en mi habitación del sótano, la cual era básicamente solo una vieja silla hecha a mano que había estado ahí por años. Los cojines estaban desgastados y raídos, pero aun así era más cómodo que dormir en el sofá de la sala lleno de bultos.

Agarrando una manta extra de la habitación de Mikasa en el piso de arriba y otra almohada de la montaña que había tirado en mi cama como una especie de nido, me instalé en la silla doblando las piernas debajo de mí y haciéndome bolita en la silla grande y roja. Estaba justo al lado de mi cama, así que aún podía observar a Levi durante la noche, pero en ese instante, sentí que mis cansados ojos se hacían más pesados mientras trataba de mantenerme despierto. Mis ojos se concentraron en la cara dormida de Levi. Era extraño, incluso cuando dormía todavía se las arreglaba para lucir afligido.

Antes de perder la conciencia, me pregunté a medias si lo que Levi había dicho antes era realmente cómo se sentía, ¿o solo eran las drogas y el alcohol hablando? Probablemente nunca estaría seguro de ello, pero lo descubriría en la mañana de todas formas. Suspirando suavemente por la nariz, mis ojos se cerraron y luego me perdí en un sueño profundo por el resto de la noche.


Aclaraciones:

(X) Canción del capítulo en mi perfil.

(1) Atuendo de Levi en mi página de Facebook.


N/T: Bien, no suelo hacer esto, pero algunos comentarios del capítulo anterior me parecieron fuera de lugar. Me gustaría copiar un review de un anónimo, quien lo explicó muy bien. Espero que no te moleste.

"Realmente me molesta la actitud que han tomado algunas personas, y no es por generar salseo, pero opino que es un poco triste y molesto que consideren a Eren como una puta por el hecho de que está disfrutando de su sexualidad.

Entiendo completamente que la situación de Levi nos genere dolor, pero en cierto aspecto es alguna especie de karma y, además, Eren no tiene ni la más remota idea de los sentimientos que siente Levi por él. Por ende, Levi no tiene el derecho de reclamar absolutamente nada a Eren (ni mucho menos llamarle "Puta" cuando él era un promiscuo del cual tener cuidado); pero es comprensible su dolor y la impulsividad que tuvo, así como se debe entender que su actitud fue la respuesta que le generó el sentirse arrinconado. Es natural, sobre todo si tienes el estrés que sobrelleva él con su trabajo y vida personal.

Por otra parte, tenemos a Eren, quien a lo largo de la historia hemos visto que se ha acostado con Reiner y con Erwin. ¿Por qué? ¿Tenemos el derecho de llamarle "puta"? No. No lo tenemos. Eren está soltero y tiene todo el derecho de disfrutar su soltería con quien se le dé la gana. ¿Reiner? Con Reiner iba a ser algo más que sexo casual porque ambos tenían esa química como para tener una relación romántica. ¿Y qué sucedió? Eren está obsesionado con su trabajo y prioriza su trabajo por sobre su vida personal. En resumen: no funcionó. ¿Es una puta por ello? No.

En cuanto a Erwin, era algo que se veía venir. La tensión sexual entre Erwin y Eren se ve desde el comienzo de la historia, y todo aquel que diga que no, está ciego. ¿Qué sucedió? Pues mermaron esa tensión con algo de sexo casual. Eso no hace a Eren una puta, porque todos tenemos sexo casual y sin compromiso; no se puede esperar que Eren y Levi sean unos santos de hito a hito por el simple hecho de que son la pareja principal, eso sería surrealista. Ambos son hombres hechos y derechos, con una vida y con el derecho a disfrutarla."

Espero que ya entiendan la situación. Lo que ocurrió el capítulo pasado no estuvo nada bien, así que tratar a Eren de esa manera no me parece correcto, en especial teniendo en cuenta lo bien que la autora ha plasmado su personalidad en este fic.

Sus palabras me animan mucho, por lo que me gustaría saber qué piensan de este capítulo a pesar de lo anterior. Nos leemos.