Capítulo 20: Your sunny, funny face
"París es siempre una buena idea." —Audrey Hepburn
Justo como había dicho, el fin de semana siguiente fui donde Levi para asegurarme de que no saliera a clubes nocturnos otra vez. No es que no confiara en él, pero definitivamente no quería arriesgarme a despertar y ver otro escandaloso tabloide con el culo borracho de Levi llenando toda la portada mientras otras personas igual de ebrias se restregaban contra mi jefe. Nop. No iba a dejar que eso sucediera.
La semana pasada fue una locura. Una completa y total locura. Y mientras conducía al loft de Levi en el centro de la ciudad, no pude evitar sentirme exhausto cuando pensé en toda la mierda que había ocurrido en los últimos días. Primero, Levi empezó a llegar a la oficina ebrio y drogado con algo. Era tan frustrante verlo tan fuera de sí y descentrado en cualquier cosa relacionada al trabajo. Lo había ignorado al principio, pero cuando comenzó a suceder todos los días, empecé a preocuparme. El tabloide fue la gota que colmó el vaso; no era necesario decir que mi confrontación con Levi no salió nada bien.
Pero eso estaba en el pasado y sorprendentemente, Levi se había disculpado conmigo. Levi Ackerman. El Rey del Mal. Un hombre conocido por nunca disculparse por algo que haya hecho alguna vez, se había disculpado conmigo y estaría mintiendo si dijera que no me sorprendí completamente por ello. Fue repentino e inesperado y por un momento me pregunté brevemente si todavía estaba un poco borracho por el alcohol sobrante en su sistema. Afortunadamente, Levi parecía estar sobrio, aunque con un poco de resaca, pero sobrio en su mayor parte. Incluso se veía un poco arrepentido y eso fue suficiente para que me ponga mis pantalones de niño grande y lo perdone.
Sí, tenía todo el derecho a guardar un fuerte rencor contra el hombre, pero contrario a la creencia popular, yo sabía cuándo ser un adulto maduro, perdonar y olvidar los errores de alguien. Y así es como terminé sugiriendo una noche de películas en el departamento de Levi para asegurarme de que no volviera a recaer de nuevo. Realmente nunca había estado en el interior del departamento pijo de Levi, solo entraba al vestíbulo del edifico y dejaba su ropa limpia con la criada, pero eso era todo. Sí, Levi tenía una maldita mucama. Según él, solo venía a limpiar el lugar tres veces por semana.
Finalmente, me detuve junto a la acera frente al edificio de departamentos de Levi y apagué el motor. Conocía el camino hasta su piso de memoria y una tranquila subida en ascensor más tarde, ya estaba de pie afuera de su loft golpeando mis nudillos contra la prístina puerta blanca. Oí un amortiguado: "Espera, carajo", viniendo por detrás de la madera y me reí en voz baja mientras esperaba pacientemente a que Levi me dejara entrar.
Un par de minutos más tarde, Levi estaba abriendo la puerta de su departamento y me tomé un momento para apreciar la vista frente a mí. Levi estaba usando ropa casual para variar. Quiero decir, ya lo había visto usando algo de mi ropa el fin de semana anterior, pero aun así fue una sorpresa verlo vestido con ropa casual por su propia cuenta. Bueno, está bien, tal vez casual iba un poco lejos. Digo, tan casual como Levi Ackerman podría vestirse.
Llevaba un suéter de cuello en V de color gris carbón, junto con jeans blancos que estaban tan apretados que deberían ser ilegales, y sorprendentemente se encontraba descalzo. El suéter le quedaba perfectamente, no muy largo y en definitiva para nada suelto, y el corte en V mostraba su pálida piel de marfil, un cuello musculoso y prominentes clavículas. Lo había dicho una vez antes, pero mi jefe era un tipo bastante atractivo y no era difícil ver cómo tenía a todos esos modelos y celebridades persiguiéndolo.
—Oi —dijo Levi chasqueando sus dedos delante de mi cara—. ¿Vas a entrar o te vas a quedar ahí mirándome toda la tarde? —puede que hayan sido solo mis ojos jugándome trucos, pero podría haber jurado que lo vi sonreír mientras se daba la vuelta para ingresar a su departamento, dejando la puerta abierta para que yo pueda entrar.
Ignorando mis pensamientos, pasé por el umbral de su puerta y recordé las reglas de Levi acerca de entrar a su departamento ayer. Él odiaba que alguien llevara sus zapatos dentro, por lo que hacía que todos se los sacaran antes de ingresar, así que en ese momento me encontraba quitándome los zapatos y colocándolos ordenadamente junto a la puerta, donde otro par de botas Coco Chanel fue colocado.
El loft (1) de Levi era, para ponerlo simple, jodidamente increíble. Las paredes estaban bordeadas con altas ventanas, de modo que la luz del sol se derramaba sobre cada centímetro del lugar, y tenía la mejor vista que jamás haya contemplado en mi vida. Sus paredes estaban pintadas en su mayoría de colores grises y blancos con una suave iluminación en general. Pensé que el loft de Levi encajaba muy bien con su personalidad. Lo reflejaba perfectamente, en mi opinión. Incluso tenía un hermoso piano negro de cola y siempre parecía que se me olvidaba preguntarle si en verdad lo tocaba o si era simplemente por decoración.
Levi me condujo a la sala de estar, donde me vi sobresaltado por una bola de pelusa anaranjada que pasó a toda velocidad por mi lado. La bola de pelaje naranja serpenteó por las piernas de Levi y me di cuenta de que en realidad no era solo una grande bola de pelo naranja, sino una gran bola de pelo naranja en forma de gato. El gato con la cara más enojada que he visto, en realidad. Se veía completamente homicida mientras Levi se agachaba y recogía a la cosa gruñona, arrullándolo como si fuera un lindo e inocente bebé o algo.
—¿Qué demonios es eso? —pregunté mientras miraba fijamente al gruñón gato naranja en los brazos de Levi.
—Tch, ¿a qué te refieres con eso? Es mi gata, idiota —Levi acarició las orejas del animal y siguió haciéndole cariñitos. Era casi risible ver a Levi de todas las personas arrullando y mimando a un gato como si fuera un bebé humano.
—Sabía que tenías una gata, pero esa cosa se ve malvada. ¿Por qué luce tan… enojada? —pregunté, dando un paso cauteloso hacia Levi y su mascota, el gato naranja simplemente se quedó mirándome como si estuviera planeando cómo asesinarme.
—Su nombre es Ravioli, tú mierda grosera, y no está enojada. Es solo su cara —Levi acarició al gato una vez más antes de prácticamente empujarlo en mis brazos—. Discúlpate. Heriste sus sentimientos —dijo mientras sacaba su teléfono de su bolsillo trasero y empezaba a grabar un video con una sonrisa engreída en su rostro.
—¿Estás hablando en serio ahora mismo? —dije rodando los ojos—. Es un gato, Levi.
Mi jefe me frunció el ceño.
—No significa que no tenga sentimientos, pedazo de mierda. Ahora, discúlpate y luego podemos seguir con esta noche de películas o lo que sea.
Hice un puchero mientras miraba al gato que lucía enojado solo descansando causalmente en mis brazos. Okay, puede que tal vez no sea malvado, pero eso todavía no cambiaba el hecho de que parecía querer robar mi alma. A esta proximidad, pude ver que el gato tenía los ojos de diferentes colores, que se parecían extrañamente a los de Levi. Uno de un color grisáceo y el otro un brillante azul cerúleo. Si no estuviera fulminándome con la mirada todo el tiempo, podría haber pensado que era un gato muy bonito con su suave pelaje anaranjado y su larga cola esponjosa.
Suspiré.
—Perdón por haber pensado que estabas enojada… —hice una pausa mirando al gato, que me devolvía la mirada indiferente.
—Ravioli —Levi me recordó severamente cuando no dije el nombre de su gato.
Refunfuñé en voz baja:
—…Ravioli.
Escuché a Levi resoplar con diversión y luego bajó su teléfono. Inmediatamente empezó a tocar la pantalla del móvil y aproveché la oportunidad para poner a su gato de nuevo en el suelo, y tan pronto como lo hice, la pequeña cosa enojada salió corriendo a algún lugar fuera de mi vista y me quedé recogiendo los solitarios pelos naranjas de mi camiseta raglán blanca y negra.
—¿Qué vas a hacer con ese video? —hice un puchero hacia mi jefe mientras caminaba hacia uno de sus sofás color crema y me desplomaba en él. Levi me siguió lentamente.
—Se lo estoy enviando a Hanji, obviamente. Ella es técnicamente la copropietaria de Ravioli, ya que me la consiguió hace algunos años. La cuatro ojos de mierda probablemente morirá de risa cuando vea esto —con un toque final de su pulgar, Levi bloqueó la pantalla del teléfono y lo guardó en su bolsillo trasero mientras agarraba el mando a distancia.
Suspiré y rodé los ojos.
—Entonces, ¿qué vamos a ver primero?
—Comenzaremos con un clásico popular. Desayuno en Tiffany's (2) —Levi se detuvo y me miró con una ceja acusadora—. La has visto antes, ¿no?
—Por supuesto —bufé—. Mikasa me obligó a verla con ella una vez.
—Una vez no es suficiente. Mírala de nuevo —dijo Levi mientras empezaba la película y luego me estaba tirando el control remoto mientras se alejaba a alguna parte.
—¿A dónde vas? —pregunté mientras oía la versión instrumental de "Moon River" en la intro.
—A hacer té y palomitas de maíz, por supuesto —Levi puso los ojos en blanco.
—Pero te vas a perder el inicio.
—Por favor —resopló—. He visto esa película demasiadas veces, conozco cada línea de memoria —y luego desapareció detrás de la puerta de la cocina, dejándome solo para ver la introducción a Desayuno en Tiffany's.
—Ahora recuerdo por qué no me enamoré de esta película.
—¿Por qué? —preguntó Levi mientras tomaba otro sorbo de té.
—La historia romántica es una mierda.
Levi me fulminó con la mirada como si hubiera ofendido personalmente a su madre o algo así.
—Tienes tanta puta suerte de que no saque tu culo a patadas de mi departamento ahora mismo —gruñó.
Simplemente me encogí de hombros en respuesta. Era cómo honestamente me sentía respecto a la película. No podía entender por qué la gente la amaba tanto. Digo, claro, estaba Audrey Hepburn, pero simplemente no podía encantarme esta película de la manera en que Levi y Mikasa parecían amarla. Cada uno con lo suyo, supongo.
Levi puso Vacaciones en Roma (3) después de que terminamos con Desayuno en Tiffany's. Según él, era su película menos favorita de Hepburn, pero aún la consideraba un clásico por Gregory Peck.
—Si hubiera sido alguien más en el papel masculino principal, probablemente odiaría esta película —comentó mientras metía un puñado de palomitas en su boca.
Asentí de acuerdo.
—¿Es raro calentarse por un actor que ya está muerto? Porque Gregory Peck es definitivamente uno de mis sueños húmedos.
Levi resopló en voz alta con diversión.
—Ya estaba empezando a preocuparme por ti, mocoso. Al menos eso es algo en lo que estamos de acuerdo. Gregory Peck era un bombón para su tiempo.
—Creo que todavía sería considerado un bombón ahora. Solo míralo. Es un maldito Clark Kent sin las gafas —comenté mientras tomaba el tazón de palomitas de Levi.
—Sí, supongo. Además, se ve muy bien en traje. Bastante seguro de que lleva gafas en Matar a un Ruiseñor. (4)
El resto de Vacaciones en Roma continuó así con Levi y yo comentando más sobre Gregory Peck y lo bueno que estaba para un actor de los años cincuenta y sesenta, que sobre la propia película o trama. Decidí que solo me gustaba Vacaciones en Roma por Gregory Peck.
La tercera película que Levi puso, bien, pues esa me tuvo pegado a la pantalla desde el momento en que empezó. Era la película Sabrina de 1954 con Audrey Hepburn como Sabrina Fairchild y Humphrey Bogart como Linus Larrabee. Tomaba lugar en Long Island y Nueva York, miren que, y Levi y yo estábamos absolutamente absortos en el film.
—Bogart es brillante en esta película —murmuró Levi contra el borde de su taza de té. Se había levantado para llenarla de nuevo.
—¿Cuándo no lo es? —respondí, nunca quitando los ojos de las imágenes frente a mí.
Era la escena donde Linus besaba a Sabrina mientras bailaban al ritmo de "Isn't it Romantic?", y suspiré mientras abrazaba mis rodillas contra mi pecho. Tenía debilidad por una buena película de romance y esta en particular se estaba haciendo sitio lentamente en mi lista de favoritos.
—Gracias a Dios que se está enamorando de Linus. No me gustaba David de todos modos.
Levi rio suavemente, un sonido bajo y entrecortado.
—Estoy empezando a notar un patrón en tu gusto de hombres, Eren. Primero Gregory Peck y ahora Bogart.
Simplemente alcé los hombros en respuesta.
—¿Qué puedo decir? Me gustan del tipo mayor, maduro supongo.
Levi se quedó en silencio ante eso y yo solo continué viendo el resto de la película, fascinado por el romance formándose entre el personaje de Audrey Hepburn, Sabrina, y Linus, el personaje de Humphrey Bogart. En mi opinión, fue una historia perfecta. Incluso si el final dejaba mucho que desear.
—Okay, mocoso. ¿Estás listo para ver mi película favorita de Hepburn? —preguntó Levi retóricamente. Abrí la boca para decir algo, pero él rápidamente me cortó—. No respondas. La vamos a ver.
Levi se reclinó en el sofá y me di cuenta de que, de alguna manera, terminamos sentados un poco más cerca de cuando habíamos empezado esa noche. La gata de Levi, Ravioli, estaba acurrucada en mi regazo actuando como una almohadilla de calor, y Levi y yo casi nos rozábamos los hombros, pero me obligué a prestar atención al título que apareció en la pantalla. Esta película, como Desayuno en Tiffany's, estaba a color.
—¿Una Cara con Ángel? (5) —pregunté con una mirada confundida hacia Levi, quien simplemente sonrió y asintió con la cabeza—. Dice que Fred Astaire sale aquí. Nunca habría pensado que serías fan de Fred Astaire.
—No lo soy. No de todos modos, pero tengo un punto débil por esta película en particular.
Rápidamente descubrí por qué. Una Cara con Ángel se trataba de una revista de moda llamada Quality y me encontré a mí mismo siendo absorbido al mundo glamoroso de esta película mientras observábamos el comienzo juntos. También me sorprendió escuchar a Levi citar líneas del film en voz alta de vez en cuando. Sobre todo, las líneas de la editora en jefe Maggie Prescott.
—"Una revista tiene que ser como un ser humano. Si entra en el hogar, tiene que contribuir. No basta con que esté por ahí. Una revista tiene que tener sangre, inteligencia y chispa."
Lo observé desde el rabillo del ojo con diversión. Sus ojos estaban pegados a la pantalla y él estaba sentado en una posición similar a la mía con sus rodillas contra su pecho y su barbilla descansando encima de ellas. De repente, mientras el personaje de Maggie Prescott se ponía animada por algo, Levi se deslizó del sofá y se giró para verme dramáticamente a la vez que seguía citando líneas de la película.
—"Sepultad el negro, enterrad el azul, y a la hoguera con el beis. Desde ahora, chicas, ¡piensa en rosa!"
Y luego, de la nada, se puso a cantar el número "Think Pink!" y yo estaba sosteniendo mi estómago adolorido, tratando de calmar mis risas. Él se veía tan en ello, su rostro serio mientras seguía las palabras de la canción.
"¡Piensa en rosa! ¡Piensa en rosa mientras te compres ropa de verano! ¡El rojo está anticuado, el azul pasado de moda, el verde es obsceno, el marrón tabú, y no hay excusa para el ciruela o el castaño o el amarillo aceitunado!"
"¡Piensa en rosa! Olvídate del negro y del color óxido de Dior. ¡Piensa en rosa! ¿Qué más da si la nueva moda no tiene busto? Ahora, yo no soy quién para decirle a una mujer lo que una mujer debe pensar, pero si debe pensar, ¡que piense en rosa!"
Podía ver por qué esta era la película favorita de Levi y después de su pequeño número musical, Levi volvió a estar absorto en la historia como yo. Era extraño ver a Audrey Hepburn interpretando a una más del montón, en lugar de su típicos elegantes y lujosos papeles. O tal vez esos eran solo mis pensamientos persistentes de Desayuno en Tiffany's. De cualquier manera, me encontré disfrutando la película junto a mi jefe, quien ocasionalmente citaba algunas líneas o cantaba partes de los números musicales. Al menos él no estaba tratando de bailar dichos números musicales. No creo que sobreviviría la noche si fuera así. Aunque resultó agradable ver este nuevo lado de Levi.
"Me encanta tu cara de cielo. Tu risueña cara de cielo. Porque eres una monada con más que belleza. Tienes mucha personalidad para mí."
"Tu sonrisa se siente a kilómetros y kilómetros de distancia. Y aunque no seas la Mona Lisa, por nada cambiaría tu risueña cara de cielo."
Noté por la vista periférica de mis ojos que Levi me había estado mirando fijamente durante todo el número de "Funny Face" de Fred Astaire, pero no le hice caso a aquello. En vez, me lancé a la película y todo su hermoso paisaje de París, Francia. Suspiré cuando Fred, Audrey y Kay empezaron su número musical "Bonjour, Paree" en las mismas calles de la cuidad. Empujé un poco el hombro de Levi y él volteó a mirarme, frunciendo el ceño ligeramente porque estaba interrumpiendo su película favorita.
—¿No vas a darle una serenata a Ravioli en francés? —bromeé con una pequeña sonrisa, pero no esperé que Levi imitara mi expresión y se inclinara para recoger a su gato enojado.
—Oh, entonces te gusta cuando canto, ¿huh, mocoso? —y entonces él se estaba levantando de su lugar en el sofá de nuevo y cantándole "Bonjour, Paree" a su maldito gato.
"Soy un turista, pero no me importa cuando ellos me 'Parlez-vous' entonces les confesaré es para mí. Bonjour, Paree!"
"Tiene que ser ilegal lo que siento. 'Tres gai!' 'Tres chic!' 'Tres magnifique!' 'C'est moi, C'est vous, C'est grand, C'est tout', también!"
El hecho de que realmente le estaba dando una serenata a su gato en francés fue lo mejor. El hecho de que Levi en realidad sabía hablar francés, bueno, eso era nuevo para mí.
—¿Sabes hablar francés? —pregunté, una vez que mi risa se había calmado y Levi se desplomaba en el sofá. Audrey estaba en la mitad de un dramático solo de baile y Levi parecía menos interesado en los números de baile mientras se volvía para verme.
—Por supuesto que sé francés, soy francés —resopló. Ravioli había saltado de su regazo al mío y me tensé por un momento al tener al gruñón felino tan cerca de mí.
—Bueno, discúlpame por no saber ese dato —me reí—. No puedes esperar que lo sepa todo de ti —comencé distraídamente a acariciar el suave pelaje de Ravioli, enredando mis dedos en las partes más largas.
—Bueno —dijo Levi—. Ahora lo sabes —cruzó los brazos sobre su pecho y continuamos viendo la película en un cómodo silencio.
Una Cara con Ángel fue una película terriblemente larga. Casi dos malditas horas y para cuando terminó, el sol ya se había puesto hace mucho y mi estómago estaba gruñendo de hambre. Levi se ofreció a pedir delivery, ya que no se sentía con ganas de cocinar y rechazó mi oferta de cocinar para él. Después de amenazarme para que no derramara un solo gramo de comida en sus muebles o su piso, Levi y yo nos sentamos y comimos en el sofá de su sala de estar.
—Entonces, si eres francés, ¿eso significa que creciste en Francia? —pregunté luego de tragar un bocado de pollo a la naranja.
—No. Crecí en Jersey —respondió con simpleza mientras agarraba un poco de arroz frito con sus palillos.
—Pero, ¿has estado alguna vez en Francia? ¿París para ser exactos? —no entendía por qué mi repentina obsesión con París. Culpaba a la última película y todos sus hermosos paisajes.
—Muchas veces. Es uno de mis lugares preferidos para viajar cada año. Nadie es tan bueno en moda como los franceses —tomó otro sorbo de su té y dejó su caja de comida para llevar en la mesa de centro antes de darme una mirada escéptica—. ¿Por qué todas las repentinas preguntas sobre París, mocoso? —preguntó de una. Déjenle a Levi ser tan directo.
Me encogí de hombros.
—No lo sé. Supongo que me gustaría ir allá una vez antes de morir. Hay algo sobre la ciudad… —me apagué mientras trataba de pensar en una razón específica de por qué quería ir a París.
Levi permaneció en silencio por un rato y yo seguí comiendo. Ravioli estaba hecha una bola en la alfombra frente al sofá, sus diminutas patas metidas bajo su cuerpo esponjoso, que lucía más como un naranja pastel de carne con su cola envuelta con seguridad alrededor suyo.
—Oi, Eren —Levi de repente habló, captando mi atención inmediatamente mientras me giraba para verlo—. Sabes que la Semana de la Moda aún sigue en marcha en este momento. Actualmente está teniendo lugar en Londres, la próxima semana será en Milán.
Asentí con la cabeza en comprensión.
—¿Qué con ello?
—Después de la Semana de la Moda en Milán, será la Semana de la Moda en París. Como Editor en Jefe de la sede americana de Recon Magazine, estoy obligado a ir como lo hago cada año —explicó. Entonces esos ojos bicolores se encontraron con los míos mientras me quedaba mirándolo confundido.
—¿Qué estás tratando de decir exactamente? —pregunté alzando una ceja hacia él en cuestión.
Él suspiró.
—Estoy tratando de decirte que, como mi asistente, obviamente necesitas estar a mi lado. Lo que significa que irás a París. Conmigo. En dos semanas.
Casi dejé caer la endeble caja de comida de mis manos ante las palabras de Levi. ¿Iba a ir a París? ¿En dos semanas? Oh Dios, sentía que esto era un sueño. ¿Estoy despierto ahora mismo? ¿Lo dijo en serio? Parpadeé en dirección a Levi, ojos abiertos con confusión y él simplemente me regresó la mirada como si esperara algún tipo de respuesta. Sus ojos casi parecían ansiosos, como si temiera que me rehusara a esta información.
—Puta mierda —fueron las primeras palabras que salieron. Muy elocuente, Eren. Te mereces un premio—. Voy a ir a París —finalmente me eché a reír con una tonta sonrisa extendiéndose por mi cara. No pude evitarlo. Estaba más que ridículamente feliz.
Pensé que había oído a Levi suspirar de alivio, pero simplemente le resté importancia, ya me estaba haciendo ideas. Levi sonrió mientras recogía a su gata del suelo. Ravioli solo maulló perezosamente en protesta, pero igual permitió que Levi la cargara para comenzar a acariciarle las orejas.
—Ahora que ya sabes, te sugiero que vayas haciendo planes y te prepares para el viaje. Dime que tienes un puto pasaporte —se exasperó.
Asentí rápidamente.
—¡Claro que sí!
Él asintió brevemente en respuesta.
—Bien. Ya que estamos en el tema, recuérdame que debo buscar a un cuidador de gatos confiable para Ravioli. Normalmente la dejaría con Hanji, pero ya que la cuatro ojos va a unirse a nosotros en París, no tengo esa maldita opción —Levi frunció el ceño.
—¿Para qué necesitas a un cuidador? ¿No la puedes dejar con un pariente, como tu mamá? —sugerí con las cejas alzadas.
Levi se rio perversamente.
—Ella es alérgica a los gatos.
Ah, así que por eso él tenía un gato en primer lugar. Para evitar que su propia madre viniera de visita sorpresa cada vez que le apeteciera. Suspiré y sacudí la cabeza en desaprobación por la expresión petulante en su rostro.
—Eres malvado, ¿lo sabías?
Levi solo se encogió de hombros.
—Eso me han dicho.
Aclaraciones:
(1) Loft de Levi en mi página de Facebook.
(2) Desayuno en Tiffany's: título en Hispanoamérica de Breakfast at Tiffany's (1961).
(3) Vacaciones en Roma: título en España de Roman Holiday (1953).
(4) Matar a un Ruiseñor: título en España de To Kill A Mockingbird (1962).
(5) Una Cara con Ángel: título en España de Funny Face (1957).
N/T: ¿Qué pasa con los fics que traduzco y los viajes a París? :v
Y eso me lleva a… ¿Recuerdan el capítulo de la flor Camelia y que cierta persona firmó como Rivaille? Bueno, no se olviden. (?)
No se olviden dejarme un review, no saben cuánto me demoré y sufrí por buscar una traducción "oficial" de las canciones.
¡Hasta el siguiente!
