Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y todo lo relacionado a la historia canon que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.

Summary: A veces la realidad y el tiempo pueden ser muy extraños. A veces el futuro es tu pasado y el pasado tu presente, porque la línea que los divide en el fondo se volvió extremadamente difusa. Pero gracias a esto, ahora pueden cambiar las cosas. Pueden elegir algo distinto, algo que no lleve al mundo a su aniquilación total…


Días De Nuestro Futuro Pasado.

Capítulo V

"Una Charla Pendiente"

~0~0~

—DIALOGO NORMAL—

—(PENSAMIENTO)—

—"PARSEL"—

~0~0~

Silencio.

Lo único que reinaba en todo el lugar era un completo y profundo silencio. Ninguno de los dos dijo nada. Hermione se sentó en el sofá y Harry apoyandose contra la pared y sentándose en el suelo bajó la cabeza. Ninguno de los dos podía decir nada; los labios de ella se abrieron y cerraron levemente intentando pronunciar alguna palabra, pero nada salía.

—¿A qué te referís con que mataste a todos…? —preguntó Hermione con un leve balbuceó.

—Porque… fueron mis propios temores los que provocaron esto. Fui yo el responsable de que todo sucediera de esta manera… creó que… deberías saber toda la verdad.

—¿Qué verdad?

—El porque todo terminó de esta manera…

~0~0~

¿Por qué existimos?

Porque se nos esta permitido vivir… sin importar lo que hagamos.

Voldemort quería morir para reafirmar su fragmentada existencia.

Harry Potter cumplió su deseo. Mató.

El Señor Tenebroso había desaparecido.

Pero, Harry Potter estaba angustiado… y condenó a todo el mundo.

Dios murió. Dios sigue muerto. Y ahora el hombre tiene el control de su propia existencia.

Harry Potter, trajo la noche más profunda y ahora se torna indispensable encender las linternas en pleno día. Al fin y al cabo, los dioses también se pudren y sangran bajo el cuchillo que mancha a la luna con su sangre.

Dios había muerto y el loco había ganado.

Todo se volvió negro; todo había desaparecido. Todos habían desaparecido. Harry abrió los ojos, y vio, sentado, las aguas del Lago Negro moverse y golpear contra la empedrada costa; a su lado Luna. Ninguno de los dos dijo nada. El cielo era oscuro solo la luna y las estrellas brillaban en el firmamento reflejándose en las oscuras aguas.

—¿Por qué lo maté? —preguntó Harry —. ¿Por qué lo maté? ¿Por qué lo maté? —preguntó nuevamente con aun más velocidad y agarrándose la cabeza con las manos mientras cerraba los ojos con desesperación —. ¿Por qué lo maté? ¡No tuve elección! —gritó —. ¿Por qué lo maté? Porque Tom Ryddle era… ¡Él era malo!

—¿También era una persona? —preguntó Luna.

—¡No! ¡Su alma estaba fragmentada! ¡Su cuerpo no era humano! ¡También era nuestro enemigo!

—¿También era una persona?

—¡No! ¡No lo era! ¡Una persona… un ser humano no hace esas cosas!

—Él era un ser humano. —dijo Luna en forma de un susurró.

—¡NO! ¡Él era alguien malo! —gritó Harry; su mente comenzaba a colapsar. Fuertemente se abrazó a sus piernas y escondió la mirada.

—¿Por eso lo mataste?

—Por eso. Si no lo hacia todos íbamos a morir. Él nos hubiera destruido a todos.

—¿Por eso lo mataste?

—Yo no quería matarlo… yo… no tenía otra opción.

—Entonces lo mataste…

—¡Ayúdenme!

—Sabías que la Varita de Sauco te respondía…

—¡Ayuda!

—Podrías haber usado cualquier hechizo…

—¡Ayúdenme!

—Pero elegiste usar la Maldición Asesina.

—¡Que alguien me ayude!

—Elegiste matarlo… elegiste asesinarlo por propia voluntad.

—¡Ayuda! ¡Que alguien me ayude, por favor! ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!

Todo estalló; Harry volvió a abrir los ojos y nuevamente estaba en el mismo lugar.

—Si alguien debería haber sobrevivido, ese alguien debía haber sido el Profesor Dumbledore… él sabría que hay que hacer, él siempre sabia como había que seguir. Él era mejor que yo… Él no dudaba para hacer las cosas. —dijo Harry con pena mientras veía el reflejo de las estrellas titilar.

—Eso no es verdad —dijo Luna con suavidad y casi de forma despistada. Él se giró a verla sin entender —. Sobreviven aquellos que tuvieran que el deseo de vivir. Él deseaba la muerte, hacía mucho tiempo que buscaba la manera de morir. Abandonó la voluntad de vivir cuando se colocó el anillo de la Familia Gaunt y con la maldición solo se aferró a la falsa esperanza de haber dejado todo preparado para que lo hagas. Él fue egoísta, solo pensaba en su propio desenlace; se odiaba por la muerte de su hermana y vivió la mayor parte de la vida con pena. La realidad es que él era un ser tan horrible como Voldemort.

—¿Realmente es así? ¿Voldemort realmente quería morir?

—Se sentía solo. —susurró Luna.

—¿Yo deseaba matarlo? Yo lo odiaba; él mató a mis padres, por su culpa murieron muchas personas. Él merecía morir —dijo Harry con frialdad —. Él tenía que morir…

—¿A qué le tenes miedo?

—¿A qué?

—¿A qué le tenes miedo?

—Le tengo miedo a…

—¿A que le tenes miedo?

—Tengo miedo al rechazo.

—¿A que le tenes miedo?

—A estar solo.

—¿A que le tenes miedo?

—A que nadie me ame.

—¿A que le tenes miedo?

—A que los otros me abandonen. ¿Qué debo hacer si no soy aceptado? ¿Qué tengo que hacer?

Todo se oscureció; la mente de Harry y cuando la luz y el color apareció se vio reflejado en un gigantesco espejo; Luna estaba a su lado.

—¿Qué es lo que ves? —preguntó Luna.

—A mi mismo. —contestó Harry con una voz monocorde.

—¿Qué es lo que ves? —volvió a preguntar Luna; la imagen había cambiado y ahora Harry se veía a si mismo batiéndose a duelo con todos los oponentes que se había enfrentado.

—A mí mismo. Siendo lo que todos quieren que sea…

—¿Qué es lo que ves?

—A mi mismo peleando para salvar a todos… arriesgando mi vida para que todos puedan vivir con tranquilidad. Me veo a mi mismo; todos quieren que luche. Todos dicen que tengo que obedecer a Dumbledore; tengo que sacrificarme para que todos puedan vivir en paz… Tengo que morir… tengo que cargar con el odio del mundo para que todos sean felices.

—¿Por qué luchas?

—Porque indirectamente me lo piden.

—¿Por eso luchas?

—¿No esta bien? ¡Lo hago por el bien de todos los demás! ¿Acaso no está bien eso?

—¿Peleas por todos los demás?

—¡Sí! Es algo bueno. Es una buena actitud. De esa forma todos me van a apreciar.

—Mentira —cortó Luna con un tono seco —. Todo lo haces solo para vos, no lo haces por nadie más…

—¿Eh?

—Buscas escusas para justificar tu existencia —dijo Luna con un tono serio —; vivís pendiente de los piensan o quieren todos los demás así la vida se te hace más fácil. Aceptaste la violencia de todos. Aceptaste que todos te odiaran. Aceptaste que todos te amaran. Aceptaste que te condenaran y que te sacrificaras por sus patéticas vidas solo porque ellos no querían luchar. Porque en el fondo lo único que queres es ser amado a cualquier precio. Dependes del resto.

—Si no soy un héroe, no soy nada. Solo sirvo para que me usen… y cuando ya no sea necesario voy a ser descartado. Pero mientras me necesiten entonces ellos me van a prestar atención.

Todo se volvió negro y en la oscuridad apareció la voz de Luna susurró.

—Harry…

—¿Si, Luna? —preguntó Harry en la oscuridad.

—¿Cuál es tu esperanza?

—No quiero estar solo.

Un destello brillante y blanco apareció en la nada. Todo se iluminó de repente; cientos de pequeños destellos plateados giraban como si fuera un gran anillo que se movían al mismo tiempo alrededor de la esfera.

—¿Qué es esto? —preguntó Harry observando todo.

—El lugar donde todas las conciencias de todos los seres con un pensamiento abstracto están —dijo Luna —. Este es la realidad que querías, en donde todos son felices, en donde todos están juntos. Esta es la verdad que creó tu corazón. Esta es la realidad que tus mas profundos sentimientos decidieron crear. Es una realidad que va cambiando según tus emociones van cambiando. Esta es la verdad, el resultado de todo. Esta es tu verdad, pero es una de muchas realidades. Este es el resultado de tu esperanza materializada.

—¿Mi esperanza?

—Si. La destrucción, la aniquilación de todo el mundo.

—Yo no quería nada de esto…

—Si. Era lo que querías; la aniquilación, la muerte y el volver a empezar todo de nuevo. Esta era tu esperanza y se convirtió en la realidad. Solo falta que lo aceptes; solo falta que aceptes la verdad y que aceptes el corazón de todos para que también te puedas unir a ellos. Y de esa manera todos van a estar complementados y no va a haber dolor; nunca más.

—No… no quiero esto, yo.

—No queres abandonar tu propia humanidad, pero tampoco queres estar solo.

—Yo… quiero ser feliz.

—Pero no te abrís a los demás.

—Yo… no quiero esto.

Todo se oscureció todo desapareció.

—Te odio…

—¿Por qué crees que podes… ser alguien?

—¿Por qué crees que te voy a querer?

—No te metas en mi vida.

—Andate.

—No me vuelvas a hablar, por favor.

—No te me acerques…

—Sos el hombre que más odio.

—Sos un inútil.

—Nunca vas a ser parte de esta familia.

—Nunca vas a tener una familia.

—Siempre vas a estar solo.

—¿Por qué crees que mereces ser amado?

—Cobarde.

—Si tan solo te sentís, si tan solo te sentías, deberías haber dejado de luchar.

—Si lo odiabas tanto, hubieras muerto.

—Pero lo hiciste todo de esta manera porque en el fondo te odias; los Dursley, Quirrell, el Basilisco, Sirius, Bellatrix, Malfoy, Umbrige, Dumbledore, Ron… Voldemort. Podrías haber terminado con todo, pero no lo hiciste, porque después de todo, te odias. Te odias tanto que crees que la vida de los demás vale más que la tuya.

—Queres la paz ¿Verdad?

—Queres no ser odiado ¿Verdad?

—Queres ser amado ¿Verdad?

—Queres superponer las almas y los cuerpos ¿Verdad?

—Entonces… deberías morir.

Todo estaba húmedo; se sentía ligero sentía como si no pesara absolutamente nada. Sus ojos verdes se abrieron y vio las estrellas que brillaban. Estaba desnudo, acostado, sobre un mar rojo e inamovible; miró hacia un costado y no había nada, solo un líquido rojo que resplandecía. Sintió como un par de brazos se posaban en su pecho y miró hacia abajo; Luna estaba completamente desnuda sentada a horcajadas encima de su entrepierna mirándolo fijamente.

—¿Te sentís bien, Harry? —dijo Luna con un susurró.

—Yo… no lo sé, no comprendo la realidad. —contestó Harry.

—No podés distinguir la frontera entre la realidad de los demás y tu propia verdad.

—No sé lo que es la felicidad.

—Solo encontraste felicidad en tus sueños.

—Entonces esta no es la realidad, sino que es un mundo vacío. Si, un sueño. Por lo tanto, no existo. —concluyó Harry.

—Creaste un mundo. tu propio mundo basado en tu propia realidad.

—¿Está mal?

—Escapaste de la realidad y distorsionaste la verdad cuando te sentiste abrumado; el Señor de La Muerte puede elegir que hacer y el escuchar y sentir a todos siendo uno te abrumó.

—¿No puedo tener un sueño?

—Esto no es un sueño… sino un sustituto de la realidad. Esta es una extensión de la realidad; donde termina el sueño de ser amado y vivir en paz con todos.

—Luna… —susurró Harry mirando a su amiga a los ojos—. ¿Dónde estamos…? ¿Dónde está Hermione…? ¿Por qué estamos… haciéndolo?

—Éste —dijo la Ravenclaw con suavidad —, es el inicio… El mar… fuente de toda la vida. Éste es un mundo sin cuerpos, sin forma. Es un mundo en el que no se distingue que parte sos vos y que parte es el otro. Es un mundo frágil, donde tu parte no tiene fin, y no podés encontrarte a vos mismo.

—¿Morí…? ¿Hermione donde esta...?

—No… todo se unió. Y Hermione es ahora parte tuya, pero solo ella. Éste es el mundo que deseabas en el fondo; un mundo en donde no tenías que lidiar con Voldemort, un mundo en donde tus padres no iban a estar muerto, en donde no ibas a ser traicionado, un mundo en donde nadie te odia y todos pueden entenderse. Un mundo en donde no tenés que pelear contra la maldad para que te presten atención. Un mundo en donde no tenés que ser el héroe para que todos te digan que te necesitan.

—Pero esto no está bien. Yo no provoqué que todos murieran…

—Si queres que todos los demás existan otra vez… los muros del corazón van a separar a la gente nuevamente y otra vez vas a estar solo. Las personas van a poder herirte nuevamente.

—Pero… este mundo solo me trajo experiencias amargas y dolor. Pero esto no está bien, yo no quiero esto, me siento solo…

—Eso es porque no dejas a los demás entrar en tu corazón. A pesar de que podrías ser feliz con todos, y no volver a sentir dolor, no los dejas entrar…

—Creí que, si me sacrificaba, todos me iban a amar… que no me iban a volver a dejar solos. Pero ahora, están todos muertos. Yo los maté…

—No, la Varita de Sauco los mató. Vos solo elegiste el destino donde las conciencias de todos iban a reposar y vivir felices en el mundo que vos quisieras…

—Pero eso es una ilusión…

—No —negó Luna con la cabeza —. No es una ilusión, es tu verdad; es aquello que anhelaba tu corazón; querías ser feliz, pero no los dejaste entrar y ahora estas a punto de volver…

—¿Cuándo vuelva va a estar Hermione?

—Si.

—¿Y los demás? ¿Vas a estar ahí?

—No… Porque yo no estaba tocándote, yo no sujetaba tu mano en ese momento.

—¿Voy a poder volver a verte?

—Algún día, seguramente. Pero ahora todo debe ser de esta manera, el corazón de todos, e incluso el mío, están contentos porque finalmente están en paz con los demás; porque no hay un cuerpo que nos separa. Pero cuando dudemos, cuando la imaginación y la inventiva florezca… si nuestros corazones pueden crear su propia imagen… vamos a ser capaces de recuperar sus cuerpos. Pero, todo está bien, Harry. Todas las formas de vida tienen la fuerza para rehacerse… y el volver a desear vivir. Si decidís vivir, cualquier lugar puede ser el paraíso… porque estás vivo. Vas a poder tener la oportunidad de ser feliz en cualquier lugar.

—Luna…

—Mientras el sol, la luna y la tierra existan… todo va a estar bien —agregó Luna sonriendo —. ¿Entonces estas feliz?

—Todavía no sé porque deberías estar feliz… pero yo… quiero intentarlo. No quiero estar solo.

—Entonces no tengas miedo a abrirte a los otros, comenzá con Hermione… intentá entenderla, intentá amarla, intentá ser feliz con ella…

¿Por qué existimos?

Porque tenemos la suficiente fuerza de voluntad para vivir.

~0~0~

Hermione no dijo nada. La historia era simplemente ridícula, pero todo lo que había sucedido era simplemente ridículo; sus puños se cerraron. Ya lo había perdido todo, se había preparado para no sentir nada por sus padres, no quería absolutamente nada ya. Pero ahora…

—No me importa lo que hayas hecho ¿Por qué yo…? —preguntó Hermione con un susurró.

—Porque me estabas tocando en ese momento y porque… te amo. —contestó Harry mirándola.

—Eso es mentira… —dijo Hermione con furia mirando hacia abajo —. Nunca fui suficientemente buena para que me prestaras atención. Nunca tuve lo que querías porque solo tenías ojos para Cho… para Ginny…. Nunca te importé en el fondo; siempre lo preferiste a Ron sobre a mí. Siempre lo defendiste a él primero, nunca me favoreciste en nada. Y ahora que estamos solos…

—Perd…

—¡NO ME VENGAS CON UN PERDON, HARRY! —gritó Hermione enfurecida. Levantó la cabeza y lo miró fijamente —. ¡Nunca me amaste! ¡Nadie me amo! ¡Todos me odiaban en Hogwarts! ¡Estabas conmigo por lástima! ¡Ron estaba conmigo porque vos estabas! ¡Ginny era mi amiga para llegar a vos! ¡Mis padres hicieron la vista gorda sobre todas las cosas que sucedieron! ¿Crees que no lo sé? ¡Siempre estuve sola! ¡LO ODIO TODO!

Harry hizo una mueca de molestia; ella directa o indirectamente lo estaba culpando de no entenderla, de nunca haberle prestado la suficiente atención y la verdad es que no lo hacía, ni lo habia hecho, había sido negligente. Siempre se había sido Ron y él con ayuda de Hermione; nunca se había puesto de parte de ella a pesar de que siempre lo habia apoyado. Habia permitido que Ron la maltratara en reiteradas oportunidades todo para no perder a su mejor amigo… La verdad era que él no entendía lo que era el amor, y ahora estaba en una encrucijada con una persona la cual, al igual que él, dudaba, solos en el mundo. ¿Pero y si ella necesitaba decirle todo eso? ¿Si necesitaban sincerar sus emociones para lograr entenderse?

—Yo odiaba todo, Harry —dijo Hermione con una voz tranquila luego de haberse relajado —. Odiaba que todos me miraran mal. Odiaba a Ginny porque tenía tu corazón. Odiaba a Ron por ser un idiota. Odiaba Hogwarts porque no aceptarme. Odiaba el Mundo Mágico porque nunca me iba a aceptar por ser una sangresucia. ¡Odiaba a mamá, a papá… a todos por abandonarme! —agregó con un grito para luego ser mucho más tranquila —. Pero sobre todo, me odiaba a mí misma por fallar en todo que quería; por ser tan débil. Me odiaba a mí misma porque a pesar de todos estos años, seguía amándote y seguías sin prestarme atención; porque había trabajado tanto y todo parecía desaparecer detrás de Voldemort; me odiaba a mí misma por… sentirme… por…

Ella miró fijamente a Harry mientras que sus puños temblaban.

—¿Tenes idea de cómo es odiar lo que se supone que debes amar? ¿De comenzar una relación con alguien a quien odias, y te trato como de segunda siempre, para poder olvidar lo que realmente amas? —preguntó Hermione con odio —. ¡Te da nauseas!

Los ojos de Harry se abrieron bien grandes y finalmente había entendido la frase…

—Tengo nauseas…

—¡Pero ya no quiero sentirme enferma! —exclamó Hermione —. ¡Ya no quiero tener que odiarme a mí misma más! Pero simplemente no… puedo.

—Pero… no tenes que hacerlo…

—¡CALLATE! —gritó ella tapándose los oídos con desesperación —. ¡Por favor… no digas nada! Vos sabes como es esto, si te odias a vos mismo, no te puede gustar nada más. Y si no te puede gustar nada más ¿Cómo se supone que aprendas a gustarte a vos mismo y a otros?

La respiración de Hermione era desigual. Harry miró fijamente a los ojos de ella que parecía completamente desesperados; iba a decir algo pero Hermione volvió a hablar.

—Pero… si tal vez… tal vez, si hicieras eso en vez de mí, si me odiaras, no tendría que odiarme a mí misma más. ¡O al menos podría odiarte de vuelta por una razón y evitar sentir este vacío en mi pecho! ¡Me ignorabas cuando estaban todos vivos! ¡Podes odiarme acá mismo!

La expresión de Harry fue de completo shock. Había descuidado a su amiga durante muchos años y ahora estaba completamente rota. Esto no era como la Hermione que conocía que siempre sonreía y decía que todo iba a estar bien, no, esta era la verdadera. La Hermione que nadie había visto, la que lloraba por las noches o en los baños. No podía dejar que esto pasara; le había prometido a Luna o a quien sea que iba a tratar de entenderla de ser feliz; ahora era el momento de mostrarle que la amaba de verdad, y que iba a estar ahí para ella. No podía haber mas secretos. No podían mantener la carga de guardarlos.

Pero si él no hacía nada ahora, todo se iba a venir abajo. Y en el momento que todo se vienese abajo realmente iban a estar solo. Y de alguna forma dudaba de que ella realmente quisiera eso. Si había un momento para dejar todo era ahora. Tan determinado como pudo, con el mismo valor que tuvo cuando fue al bosque a morir, se levantó.

—Tenes razón en todo, no me gusto a mí mismo. Te descuide, permití que Ron te lastimara cuando estábamos en tercero, en cuarto, en quinto, en sexto. No fui el mejor amigo, fui uno pésimo y no merezco tu perdón —dijo Harry mirándola —. ¡No hice lo que tenía que hacer! ¡Te lastime! Y lo único que hice fue intentar mantener mi amistad con Ron… Lo que hice fue inexcusable. Sin mencionar que toda la humanidad se fue debido a mi culpa. Sólo quería morir en el fondo; escapar de este mundo repleto de dolor y estar en paz… Pero me di cuenta de algo, Hermione. Incluso si te odias a vos mismo, podes encontrar la felicidad; la verdadera felicidad. Pero para eso tenes que aceptar a los otros y el dolor que tal vez te cause. Tal vez… si me dejaras… yo…

—¡No quiero que me ayudes! —estalló ella, pero se encogió de hombros inmediatamente después —. Siempre voy a estar sola…

—¡Te amo, Hermione! ¡No te voy a dejar sola! Se me dejas… si aceptas que empecemos de nuevo… De lo contrario, todo lo que vas a hacer es lastimarte a vos misma. Aunque sea odiándome, aunque sea no amándome… empezá de nuevo.

—¡ODIAME, HARRY! ¡NO PODÉS AYUDARME! ¡YA ES MUY TARDE!

—¡NO! No te voy a odiar ¡Hermione, por favor! Nunca le tuviste miedo a nadie. Siempre te paraste enfrente de todos y pelaste por lo que querías.

—Harry… —dijo ella con suavidad, mientras Harry se acercaba.

—Sé que no es fácil, pero…

—Ódiame, Harry… —dijo Hermione; se detuvo súbitamente al sentir como no el sofá le evitaba cualquier escape —. Solo ódiame…

—Pero nosotros somos los únicos que quedamos. Somos todo lo que tenemos. Somos los únicos que se pueden ayudar el uno al otro… —contestó Harry acercándose aun más.

—¡No te me acerques! —gritó Hermione histérica, cuando él, aunque con cierta indecisión la abrazó.

Pero mientras trataba de alejarlo, se tambaleó hacia atrás contra la mesa llevándose el jarrón consigo y empapándolos ambos.

—Ódiame, Harry… —murmuró ella otra vez dejando de hacer fuerza mientras —. Ódiame… ódiame… —agregó llorando desconsolada.

—No… —susurró Harry —. No te voy a odiar; te voy a dar todo lo que te debería haber dado hace mucho tiempo.

Completamente quebrada abrazó a Harry con fuerza abrazando su torso como si fuera lo único que tuviese en el mundo; como si de un salvavida se tratase. Harry no estaba seguro de que hacer, odiaba ver a una chica llorar, pero ya lo había decidido. Se había equivocado demasiado y ahora era el momento de hacer las cosas de la forma correcta. Los brazos de Harry la rodearon con suavidad, pero transmitiéndole seguridad y relajándose en el abrazo cerró los ojos. Era como tener a la pequeña Hermione de once años entre brazos; frágil, pequeña, anhelando confort; finalmente libre tras estar encerrada en el subconsciente durante tanto tiempo; solo siendo capaz de mostrarse mientras estaba sola y llorosa.

—¿Lo… —ella inspiró, apenas de forma audible —prometes…? ¿Prometes…? ¿No… irte nunca…?

—Te lo prometo, Hermione… —dijo Harry con seguridad.

Ambos se sentaron sin dejar de abrazarse.

—Maldita sea, Harry —sollozó Hermione —. ¡Mira… sólo mira lo que hiciste! Estoy llorando otra vez. ¡Y no quiero! No quiero ser tan débil.

—¿A eso le tenes miedo? —preguntó Harry con suavidad —. ¿A parecer débil? Siempre fuiste la mas fuerte de los tres; más fuerte de lo que yo jamás podría ser. Creo que necesitas mucha fuerza para mostrar tu verdadero yo…

Ella se rio levemente.

—¿Sabes? Eso se escucha como un absoluto disparate —murmuró Hermione en su hombro.

—Si, ya se. Pero es lo único que se me ocurre ahora —contestó Harry con una sonrisa. Ninguno dijo nada por un largo rato; en un momento notó que ella había dejado de llorar. Sin embargo, era extraño, no lo soltaba. —. ¿Hermione? —preguntó incierto —no obtuvo ninguna respuesta —. ¿Hermione? —susurró otra vez.

Echó levemente su cabeza hacia atrás, la miró y una leve sonrisa se formó en sus labios mientras miraba el rostro de la muchacha. Dormía; se veía tan inocente, tan vulnerable. Vacilando al principio, lentamente movió su mano a su mejilla y delicadamente le quitó una lagrima de la mejilla.

Súbitamente un pensamiento lo golpeó. No podía quedarse de esa manera; con algo de esfuerzo, pero agradeciendo por haber hecho ejercicio, levantándola, la cargó como si fuera una princesa. Y lentamente comenzó a caminar, subió las escaleras y haciendo algunos movimientos logró abrir la puerta de su dormitorio. Con delicadeza la recostó y cuando él también se acostó rápidamente sintió como ella lo abrazaba. Todo era diferente.

~0~0~

Olas.

Estrellas.

Una raya roja.

La luna manchada con sangre.

Muerte.

Odio.

Dolor.

Lagrimas.

Lluvia.

Desesperación.

Amor…

~0~0~

Realmente no estaba sorprendido, cuando vio como ella se había levantado primero la mañana siguiente. Juzgando los sonidos emitidos por el baño, estaba despierta y tomando una ducha. Se levantó de la cama, se puso una playera y pantalones y bajó a hacer el desayuno. Justo como cada típica mañana.

No dijeron una palabra sobre lo que sucedió el día anterior, vivieron como si nada hubiera pasado. Sin embargo, sus mentes, sus pensamientos rondaban una y otra vez lo que sucedía. Se habían mostrado débiles, vulnerables.

Lo que más lo le llamó la atención fue que, antes dormían juntos para mantener el calor, ahora ella lo abrazaba con fuerza y apoyaba su mejilla contra la de él. La respiración de ella en su oído se habia convertido en un sedante para él.

No dijeron nada. No necesitaban decir nada; solo necesitaban dar el primer paso; ninguno de los dos parecía atreverse a darlo.

Sin embargo, a pesar de todo, durmieron lo más cerca posible el uno del otro.

~0~0~

El procedimiento para dormir se repitió cada noche desde entonces. Se irían a la cama; dormirían y despertarían sin decir una palabra sobre lo que sucedió, como si fuera la cosa más natural del mundo. Como si fueran solo amigos. Ninguno dio ninguna explicación y ni hicieron ninguna pregunta. Sin embargo, esto a Harry, lo perturbaba.

Eventualmente, vino a él, o al menos lo que casi seguro era la respuesta. Por extraño que pareciera; durante el día, tal vez fuera debido al trabajo que ahora tenían que hacer o tal vez por al más, apenas era evidente que eran las únicas personas que quedaban en la tierra. Pero en la noche era cuando el corazón de Hermione, junto con sus emociones salían a flote y se mostraba necesitada. Cuando dormían juntos, ambos abrazándose.

Y había algo más sobre ellos. Algo que a ambos les gustaba.

Se sentía cálido…

~0~0~

—No creo que sea tan difícil… —dijo Harry con una sonrisa.

—Exacto —exclamó Hermione con una sonrisa de felicidad —. Perseguimos los fragmentos de alma de un Lord Tenebroso… esto no puede ser tan difícil… Algo tenemos que haber aprendido de Hagrid.

Harry se concentró en lo que tenía que hacer, al fin y al cabo, lo estaba haciendo por ella. Había sido extraño sentirlo y ciertamente no era algo que había sentido, pero una pación había aparecido. Los meses habían pasado y los primeros síntomas de una mala dieta se habían hecho presentes, sobre todo en Hermione; fatiga, piel pálida, un aumento de la presión arterial, mareos, dolores de cabeza, sumado a que como era una mujer saludable y en perfecto estado para procrear, menstruaba todos los meses.

Aunque se sintió extraño al decirle a Hermione que estaba anémica debido a su menstruación y a que no estaban comiendo más que vegetales y fideos, una extraña felicidad surgió cuando vio como ella se sonrojaba y le sonreía con felicidad.

—¿Y que tenemos que hacer?

—Comer carne.

Pero esto trajo a colación otro problema. Dado de que no querían cazar y asesinar animales, o la menos no se sentían preparados y tocar a sus gallinas no era una opción, la mejor solución era pescar, lo cual resultó en expresiones bastante mezcladas. Después de una acalorada discusión sobre si el pescado merecía ser comido o no, Hermione cedió con una boba sonrisa cuando Harry le dijo que no iba a permitir que se matara por que ella era testaruda, además de que era eso o atrapar y comer insectos.

Así que, ahora empacando equipo y un libro de instrucciones, Harry, junto con una divagante Hermione, se dirigieron a un lago que no estaba muy lejos de Dufftown. Además de que quería evitar el rio que traía el agua del Lago Negro que esta repleto de sangre al igual que parte del océano.

Los arboles se movieron al son de viento cuando ambos se sentaron bajo un árbol y vieron como no muy lejos había algunos caídos u doblados debido a la onda de choque; dos habían sido sacados de sus raíces por complejos. El agua, sin embargo, brillaba en la luz del día como si nada jamás hubiera sucedido. Se sentaron y comenzaron a probar suerte.

La mañana pasó y ambos habiendo sin haber pescado nada, decidieron comenzar a almorzar; sentados uno al lado del otro bajo la sombra. Sin preocupaciones, sin dolor, sin nada, Harry cerró levemente los ojos. Un grito irrumpió la paz. Abrió los ojos y todo pasó extremadamente rápido. Un perro, que por su collar en su cuello había sido doméstico, había salido de la nada y mordido a Hermione en el brazo intentando arrancárselo. Se habían olvidado de que la vida era salvaje. Que la vida era dura. Era vivir o morir, no había que tener compasión, ya no eran la especie dominante del planeta.

Con sangre fría, siendo lo que debía ser, Harry se paró, tomó de la canasta que habían traído el cuchillo que tenían para limpiar los peces y rápidamente lanzó contra el perro que soltó a Hermione al ver el peligro. Un sonido de un cuello rompiéndose retumbó por todos lados junto con el del cuchillo atravesando la carne. El dorado pelaje del canino, más específicamente en una de sus costillas comenzó a teñirse de rojo.

La respiración de Harry era rápida; haciendo que su mente bloqueara todos los sentimientos se giró y vio a Hermione que lloraba mientras se sujetaba el antebrazo. Rápidamente se quitó su playera, la rompió e improvisó una venda que rápidamente detuvo la sangre que brotaba. Ninguno dijo nada. Harry se levantó tomó todas las cosas y con una velocidad muy alta las guardó. Sacó el cuchillo del lateral del animal y sin limpiarlo lo guardó también.

—Vamos, Hermione —dijo Harry casi como si fuera una orden, acercándose a ella y ayudándola a levantarse y con un tono serio —. Tengo que curarte y limpiarte la herida.

Ella lo abrazó.

Él la abrazó.

Cuando todo se relajó tomó todo, incluido el cadáver del perro y lo llevó a la pick-up y aceleró con velocidad.

No estaba listo. Solo había estudiado, pero del refrigerador sacó una vacuna que decía Toxoide Tetánico y rápidamente se giró. Dejó el vial en la mesa junto con una jeringa sin abrir y desarmó el rudimentario vendaje; todo lo que había leído apareció en su cabeza. No estaba preparado para escuchar el llano y los gritos de Hermione cuando el alcohol tocó la herida; sus manos temblaban mientras le vendaba y revisaba que la Arteria Radial y la Cubital no estuvieran perforadas. Suspiró y rápidamente colocó la inyección siguiendo el prospecto.

Ella lo volvió a abrazar.

Ninguno dijo nada mientras Harry destripaba el cuerpo del Golden Retriever. Ni cuando ambos comieron carne por primera vez en meses; Hermione la necesitaba, él la necesitaba. Él durmió abrazándola fuertemente esa noche.

Hacía frío.

~0~0~

Aunque la atmósfera entre ellos parecía haberse enfriado después de ese evento, no duró mucho. Hermione notó como Harry ahora hacia todas las tareas y a ella le dejaba las más livianas. La carne comenzó a volverse algo recurrente, la de pescado aún más.

Harry ahora, con más experiencia, había comenzado a traer distintos tipos de animales para dar algo de variedad a los almuerzos. Hermione por su parte desarrolló un más o menos sorpresivo interés por el jardín, más aún por lo limitada que estaba por él que no le permitía hacer ninguna tarea de esfuerzo; no es que se hubiera una prueba todavía, de quien de ellos tenía un pulgar más verde que el otro, o si ambos se terminarían muriéndose de hambre por cosechas demasiado pequeña. Eso todavía llevaría un rato para ver…

—Harry… ¿Dónde estás? —susurró Hermione.

Él se había ido a pescar por ya varias horas. Pero ése no era el problema.

Los periodos de solo y calor a menudo eran perturbado por fuertes lluvias. Últimamente, se estaban poniendo peor; viento y truenos se convertían a manudo en tormentas completas. Pero rara vez era tan malo como ese día.

La lluvia había empezado hacia una ora y se había puesto peor y peor desde entonces. No mostraba ninguna seña de amainar, más bien lo opuesto. Y él todavía estaba allá afuera.

—Harry…

Hermione se esforzó en alejarse de la ventana. Pero no podía desde hacía un tiempo las cosas se habían puesto mejores… ¿o peores? No lo sabía y ciertamente no le importaba; sabía que seguramente habia ido a algún lado a cubrirse y esperar a que cesara la lluvia, pero eso no le importaba. Además, no había manera de que algo hubiera podido haber pasado. Él había dicho que no la dejaría.

Hizo una mueca, cuando notó como un par de lágrimas caían por sus ojos. Se limpió rápidamente, las gotas seguían cayendo. Pero, aun así, no había manera de que algo pudiera…

—(Pero ¿Y si…?) —se preguntó Hermione con un pánico creciente —. (No, no puede) —se contestó —. (Pero…) ¡Argh! ¡Maldita sea!

Con prisa, se apresuró por su chaqueta y zapatos y salió corriendo a la tormenta. Llegó a la ruta principal y no había rastro de nada. Ninguna luz nada; un escalofrío bajó por su espalda y necesariamente no tenía frio.

—(Tal vez él había ido a la ciudad y encontró un refugio ahí. Eso debía ser. Debía ser…)

Maldijo internamente al caminar en otro charco. Había cientos de estos por todos lados. La lluvia y la oscuridad creciente hacían difícil ver lo que sucedía alrededor.

—¡HARRY! —gritó Hermione caminando por la carretera —. ¿HARRR-RYYY?

La noche estaba cerniéndose sobre ella. Nadie le respondió.

~0~0~

Había buscado por cuatro largas horas. La tormenta apenas había cesado y estaba casi sobre ella.

No iba a encontrar nada en la oscuridad.

Completamente empapada volvió a la casa; la chaqueta no la había ayudado mucho a mantener sus ropas secas; su cabello mojado se pegaba a su cara. Unas cuantas gotas de agua bajaban por sus mejillas también. Sólo lentamente, caminó….

Miró arriba, cuando su casa llegó a la vista. Se veía casi pacifica con la luz acogedora y hogareña. Brillando por las ventanas, tan cálida, tan bienvenida, tan… como el hogar…

—(Un momento…) —preguntó Hermione internamente —. (Yo dejé apagadas las luces…)

Sin pensarlo más, corrió. Abrió la puerta y casi chocó con…

—¿Harr… Harry.?

—¡Por Merlin, Hermione —exclamó Harry sin entender lo que estaba pasando —. ¿Dónde habías estado? ¡Estás completamente empapada! —agregó yendo a buscar toallas.

—¿Qu… dónde estaba?

—¿Yo? —preguntó Harry acercándose —. Estaba revisando el invernadero cuando la tormenta se desató. Quería esperar hasta que se calmara para venir. Pero cuando no lo hizo, eventualmente corrí después de casi… Hermione… —agregó poniéndole una toalla en la cabeza.

Hermione no dijo nada. No se movió. Estaba en estado de shock. Bajó la cabeza hacia abajo; el empapado, cabello chorreante cubriendo casi toda su cara de su vista. Ambos puños estaban cerrados con fuerza y su voz temblaba de enojo.

—¿Estuve allá afuera, por cuatro horas, buscándote y estuviste acá TODO EL TIEMPO?

Su súbito salto hacia adelante sorprendió a Harry quien dio un paso hacia atrás. Se paralizó cuando sintió el cuerpo de Hermione húmedo abrazándolo.

—¡Idiota…! —exclamó Hermione con la voz quebrada en el cuello de él mientras lloraba —. ¡No te vuelvas a ir tanto tiempo! ¡Si haces algo tan estúpido como eso otra vez, yo personalmente te voy a matar!

—Perdón por hacerte preocupar… —susurró Harry.

Hermione lo miró.

Ambos se miraron; sus labios se fueron acercando lentamente mientras sus ojos se cerraban. Todo se movió en cámara lenta, ambos podían sentir la respiración del otro sobre sus labios; rompieron la distancia que los separaba. De forma amorosa, ambos, se besaron; entrelazaron sus labios y ambos comenzaron a besarse de forma lenta y amorosa.

Las sensaciones habían comenzado a florecer.

Las personas no pueden entenderse unas a las otras. El ser, es una cosa ambigua, un entendimiento del 100% es imposible. Entonces la gente se esfuerza en entenderse así mismo y a los otros… eso hace interesante vivir. Eso hacia que ambos pudieran amarse de verdad, que ambos se pudieran entender, que ambos pudieran ver al otro como realmente eran; porque con dudas y problemas podían estar ahí para el otro.

No pudieron evitar sonreír…


El próximo capítulo esta titulado: "Lo Mío Es Tuyo y lo Tuyo Mío"

Bueno, más tarde que temprano, les dejo un nuevo capítulo del fic, como siempre cualquier error, problema o simple comentario pueden dejar un review, enviarme un PM o en mi perfil hay otros medios para comunicarse conmigo. Como siempre, leo todo y respondo todo.

Nota 1: Perdonen el retraso estuve y estoy con un final y estuve ocupado para escribir el nuevo capítulo, pero me hice un tiempo y lo escribí.

Nota 2: Bueno, comencemos, dios no es una deidad, sino la moral que había desaparecido con los hombres, y esta se ve mostrada que ahora el orden de dios murió y el loco, el ateísmo y la renuncia total de la moral en pos del entendimiento ganó.

Nota 3: Partiendo del hecho bruto de la existencia del dolor y del sufrimiento, aparece el héroe, nace a partir de esto. En donde el sufrimiento tendría por lo menos, este sentido fundamenta de ser parte necesaria, e ineludible de la creación de un hombre que se sacrifica por los demás, en este caso Harry. Sumado a esto, Harry, es una persona que esta rota que encuentra en el "héroe" la manera de ser aceptado y amado por los demás, pero que al mismo tiempo es capaz de torcer la moral como él quiere, por eso mata en mi fic a Voldemort a pesar de que no es necesario.

Nota 4: Vuelve a aparecer el sueño de Luna porque ahora es el sueño completo y creí que lo mejor seria agregarlo para que todo quedase más completa.

Nota 5: Hermione también tiene su carga personal. Hice un análisis de como es tratada en los libros y me llevó a pensar en alguien que había tenido que soportar muchas cosas y que muchas otras las guardó. Años de dolor y violencia rompen a cualquiera.

Nota 6: El resto como suponen es el desarrollo de ambos, no creo simplemente en se aman y listo, creo que lleva un proceso más largo, pero preferí catalizarlo con dos hechos fundamentales, sin embargo, esto no significa que ya son una pareja plena.

Agradecimiento por los reviews.

Harmony Abadejo: Gracias por dejar un review. Desgraciadamente no puedo contestar eso todavía, falta.

Dcromeror: Gracias por dejar un review. Si, se que es muy feo y lo hablamos por privado y no es algo fácil jajajaja. Como siempre muchas gracias, siempre trato de hacer que los personajes no sean monigotes haciendo locuras… hacer Marie sue es aburrido.

Adonay2208: Gracias por dejar un review. Pero no puedo responder eso todavía, falta.

Pitufina27: Gracias por dejar un review. Pero no puedo responder eso todavía, falta.

Shadow Jocker: Gracias por dejar un review. Los personajes son muy complejos y eso lo entiendo como ya te dije por Messenger, es complicado y no están hecho siquiera para ser queridos sino para ser un reflejo real de todos nosotros; se que la historia es densa y no esta hecha para todos y que muchos les puede tornar desagradable, pero me gusta que sea así, me permite filtrar a los que busca maries sues. Como ya te dije, las interacciones con Minerva, Luna y Draco son de esa manera debido a que son adultos y son tratados como adolescentes. Claro, el de ella también cambio, el trauma y espero que no digas nada, pero el trauma es demasiado grande.

Gracias, no te preocupes no voy a cambiar.

Astral36: Gracias por dejar un review. Yo creo que esta es mejor, porque en el fondo es mucho más compleja; El Orden Natural de Las Cosas tenía tres bases principales, el desarrollo de personajes, el camino de un héroe que no quería ser héroe y el desarrollo de la relación amorosa que en ese momento tuve especial cuidado y mimo al crearla. Esta, sin embargo, se trata exclusivamente del desarrollo de Hermione y Harry dejando la historia como algo secundario; me gusta que sea así porque siempre preferí el desarrollo de personajes como algo principal.

Claro, supuse que iba a ser uno de los principales atrayentes, ya que no es algo que yo al menos haya leído de Harry Potter y que hacia contrapeso sobre lo denso que puede ser la parte de desarrollo de personajes (se que este no es un fic fácil de leer y no esta hecho para que sea de agradable lectura); yo cuando era chico y ahora sigo viendo Neon Genesis Evangelion y de The End Of Evangelion y también es muy importante para mí, pero también tomo de Alan Moore.

Con respecto a las realidades, en realidad fue una mención a todos los fics en general, en donde hay muchas realidades paralelas con distintos hechos sucediendo. Personalmente creo que no es tanto el hacer agregados mi sello personal, preferiría que me recordaran o me asociaran con desarrollos de personaje que son complejos y que distan mucho de ser el típico Marie sue que normalmente hay en estos lares.

No me molesta que hagas un fic de un comentario me halaga mucho que escriban reviews largos y como vez, hico un fic solo para responderte prácticamente jajaja. Gracias por los halagos y tu también cuídate.