Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y todo lo relacionado a la historia canon que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.

Summary: A veces la realidad y el tiempo pueden ser muy extraños. A veces el futuro es tu pasado y el pasado tu presente, porque la línea que los divide en el fondo se volvió extremadamente difusa. Pero gracias a esto, ahora pueden cambiar las cosas. Pueden elegir algo distinto, algo que no lleve al mundo a su aniquilación total…


Días De Nuestro Futuro Pasado.

Capítulo VI

"Lo Mío Es Tuyo y lo Tuyo Mío"

~0~0~

—DIALOGO NORMAL—

—(PENSAMIENTO)—

—"PARSEL"—

~0~0~

—Todo esto es tu culpa ¿Lo sabes, no? —dijo Hermione con voz ronca saludándolo mientras se trataba de incorporar en su cama, mientras que él entraba a la habitación llevando en sus manos una bandeja con un tazón de sopa caliente.

—Ya te pedí… —dijo Harry, pero no logró terminar cuando la Gryffindor le lanzó una mirada de advertencia. O al menos, hizo lo que más se acercaba a eso, debido a su estado actual. Pero sus ojos hinchados y nariz roja simplemente no la hacían tan amenazante como ella intentaba mostrarse. Suspiró —. Bueno, fue mi culpa que salieras con esa tormenta y que te terminaras resfriando —admitió él, mientras ponía la bandeja en su regazo, con cuidado de no tirar nada.

—Si, si, si, claro… —dijo Hermione con una sonrisa boba —. Pero no me voy a mejorar con disculpas, espero que sepas cuidar a una dama. —agregó soltando una risita, pero que rápidamente cambiaron a tosidos; el súbito movimiento hizo que la sopa comenzara a moverse y caer parte por los bordes del plato.

—Va a ser mejor que comas mientras todavía queda algo en el tazón —contestó Harry restándole importancia al intento de broma de por parte de Hermione —. Y por cierto —agregó parándose con una sonrisa —, no sos nada buena para hacer bromas.

Hermione rodó los ojos, tomó la cuchara y metió la sopa directamente en su boca. No tomó mucho tiempo para que sus ojos se abrieran como platos por el shock y el dolor cuando la parte interna de su boca entró en contacto con la temperatura inesperadamente alta del alimente.

—¡AAAHH! ¡ESTÁ CALIENTE! ¡MIERDA! —gritó Hermione.

—Hermione Granger insultando… —exclamó Harry divertido —. Primero bromas, luego insultos… ¿Quién sos y que hiciste con mi Hermione?

Ella no dijo nada. Las quejas se detuvieron. Bajó la mirada y sin decir otra cosa, mientras una sonrisa que intentaba ocultar se formaba comenzó a tomar el resto de la sopa sin queja alguna.

—Bueno; ¿Cómo estás? ¿Te sentís mejor? —preguntó él cuando el tazón quedó completamente vacío.

—Mejor… Así que… ¿Puedo ir a la biblioteca? —preguntó ella con una mirada suplicante.

—No.

Harry soltó una risa ahogada por dentro. Le había preguntado constantemente a lo largo del día, pero dado que él enviaba un montón de argumentos y razonamientos de porque debía quedarse en la cama y dormir, ella desistía. Sin embargo, Hermione, no era una persona que, aunque entendiese el razonamiento, fuera a permitir que la alejaran de sus amados libros. Pero eso no iba a hacer que él permitiera que fuera a hacer cualquier cosa. Dio un paso hacia adelante y delicadamente colocó una mano en la frente de ella.

—Parece ser que tu fiebre comenzó a ceder y bajó —dijo Harry con soltura haciendo que Hermione sonrisa —, pero aún tenes algo de temperatura —agregó sonriendo haciendo lo mirara fastidiada. No importaba cuan madura hubiera sido, ahora se comportaba como una niña pequeña —. Deberías quedarte un poco más en la cama descansando.

—¡Oh genial! —exclamó ella con una mueca —. ¿Sabes qué? ¡Dado que sos un doctor tan aplicado, vas a ser el que se encargue principalmente del cuidado médico de ahora en adelante!

—¿Y si me enfermo? —preguntó Harry sonriendo.

—En ese caso supongo que tendré que ser tu doctora, pero vas a ser el doctor principal.

—Bien, bien, esta bien —suspiró Harry con una sonrisa —. Pero entonces, como doctor, te digo que te quedes en cama y duermas un poco.

—Está bien, está bien.

Estaba listo para salir el cuarto, mientras ella se acomodaba bajo las sábanas, pero algo lo mantuvo en el lugar. Algo que aún tenía que arreglar.

—Hermione…

—¿Hmm?

—Todavía… todavía no te di las gracias por haber ido allá afuera a buscarme. Que… que de hecho te preocupaste por mi bienestar… Nunca nadie había hecho eso por mí.

—Yo… —contestó ella girando rápidamente su cabeza intentando esconder el sonrojo que se formaba en sus mejillas —. Solo no quiero vivir totalmente sola… Me gusta que estés a mi lado.

—Gracias, Mione. —agregó él tomándole la mano mientras se inclinaba más cerca de cara de ella.

No fue realmente un beso. Más bien como un pequeño roce de dos suaves pieles aterciopeladas como el melocotón. Pero este sorpresivo movimiento atrevido de él fuel más que suficiente para dejarla sin habla por un momento, en el cual él se levantó lentamente, tomó la bandeja y fue a la puerta.

—Tonto… —murmuró ella con suavidad al no estar acostumbrada al nuevo contacto físico —. Pudiste haberte infectado ahora…

Harry sonrió.

—Eso… lo habría valido… —aseguró él mientras salía y cerraba la puerta detrás de él.

—Tonto… —susurró Hermione nuevamente cerrando los ojos mientras que suavemente se delineaba los labios con la yema de los dedos.

Del otro lado de la puerta, las piernas temblorosas de Harry finalmente se tranquilizaron y lanzó un profundo suspiro. Jadeó por aire, después de contener su aliente sin realmente darse cuenta; había sido completamente diferente que besar a Cho o Ginny; la asiática había sido húmedo y solo con el sentimiento de pena, mientras que con Ginny había sido desesperado y con el sentimiento de posesión y deseo desenfrenado. Besar a Hermione había sido, tierno dulce y amoroso, pero al mismo tiempo temeroso, desesperado, anhelado; había tenido tantos significados que en el fondo había sido abrumador.

~0~0~

Un destello de odio recorrió los ojos de Hermione. Llena de enojo, se dio la vuelta y salió corriendo de la habitación principal, pero de no haber sido sujetada por Harry, hubiera salido del cuarto. Harry la miró fijamente con una sonrisa.

—No es lo que crees, Hermione, déjame explicarte. —dijo Harry con suavidad.

—¡¿Qué?! —exclamó Hermione —¿Qué no es lo que cree? ¡Acabas de decir que la amabas! Yo creí que vos me… —agregó interrumpiéndose mientras desviaba la mirada hacia otro lado.

Él suspiró resignado; debía haber sabido que iba a causar problemas algún día. Pero debió explicarlo esto mucho antes. Con voz suave, intentando tranquilizarla, dijo.

—No entendes. La amaba, pero no de esa forma. Luna era muy especial para mí… ella me entendía más que nadie y nosotros la ignoramos.

—¿Ella… nosotros…? No hicimos nada de eso —exclamó ella con los ojos como platos —. Eso es mentira, siempre fue nuestra amiga, y hasta luchó a nuestro lado en la Batalla contra Voldemort, nosotros no… ¿Y a que te referís con que te entendía?

—Yo amaba a Luna como mi igual; ella… ella vio morir a su madre, podía ver a los thestrals, podía entender el dolor de perder a un ser querido. Creo que eso es por qué me gustaba estar cerca de ella. De alguna forma me sentía… a salvo, en paz. Y quería que ella fuera… feliz… Pero nunca me di cuenta de sus verdaderas necesidades. No soy bueno entendiendo a la gente como ella.

—¿Necesidades? —preguntó ella con desconfianza.

—También lo escuchaste, detrás del Velo ¿No? —contestó Harry citando a Luna —. Cuando vi las almas de todos, cuando las sentí, cuando las escuché… era igual que lo que escuché del Velo de La Muerte. Luna fue la que me guió a lo que realmente quería mi corazón ¿Por qué ella? Porque en el fondo era la única que me entendía. Que podía entender mi corazón, porque Luna era Luna. Una vez preguntó cuándo estábamos en sexto si iban a seguir las reuniones del Ejercito de Dumbledore y cuando le dije que no, respondió: Era lo más parecido a tener amigos.

Ambos hicieron silencio. Ninguno dijo nada por un momento hasta que Harry volvió a hablar.

—Era nuestra amiga…. Sin embargo, la tratamos como basura, no vimos que sufría sola y rodeada de soledad.

—Y cuando Ron y Ginny nos traicionaron… —susurró Hermione.

—Ella fue la que peleó a nuestro lado… —completó Harry con decisión —. Nunca dudo. Nunca nos abandonó. Ella fue la que me enseñó que era lo que mi corazón deseaba y había hecho, sino hubiera sido por ella, no creo que ninguno de los dos esté acá. Creo que el Velo hacia que las personas volvieran a un estado primitivo, al mismo estado que cuando la Varita de Sauco se rompió. Ella fue la que me enseñó lo que era el realmente mi interior.

—Bueno, entonces… yo… yo… —masculló ella con indecisión, como si estuviera buscando las palabras correctas o luchando por sacarlas. Pero entonces lo miró devuelta —. Nunca fuiste capaz de decirlo a alguien como te sentías, pero siempre esperabas que alguien mostrara que te entendía…

—Si, pero descuidé a la única persona que me dio eso alguna vez…

—Hubieras… —dijo Hermione con temor —. Hubieras preferido que ella estuviera acá ¿Verdad? Ella te entendía…

—Si, ella me entendía; pero yo te elegí, Hermione. Mi corazón anhela ser feliz a tu lado, entenderte, y amarte…

—Pero… yo… no…

—Mientras el sol, la luna y la tierra existan… todo va a estar bien —dijo Harry con una sonrisa repitiendo las mismas palabras que le había dicho Luna —. Si decidimos vivir, cualquier lugar puede ser el paraíso, solo tenemos que tener la voluntad para vivir una vida siendo feliz…

—Creo que puede ser que tengas razón…

—¿Pero…? —preguntó Harry abrazándola.

—Pero no me dejes… nunca…

~0~0~

Amor…

¿Qué era realmente el amor de todas formas?

La gente siempre dice, que vas a saber lo que es el amor una vez que lo sintieras. Pero al final, ellos no lo entendían, uno había vivido toda su vida desesperado por el amor conduciéndolo a una vida destructiva en donde había sido cosificado para ser un héroe y morir como tal; todo para ser amado. Mientras que ella, descuidada cuando entró al mundo al cual supuestamente debía pertenecer, ahora estaba igual o más rota que él; guiada completamente por una desesperación a perder aquello que amaba y ahora el acercarse y perderlo, le daba pánico. Pero al final, aquellos que hablaban sobre amor, tenían otras personas, de las cuales podían aprender o podían compararse.

Pero. ¿Y si no hubiera otras personas? ¿Quién podía juzgar sobre si estabas enamorado de alguien o sólo experimentaba un mero deseo sexual; si lo único que querías en el fondo era complacer el libido?

Harry pudo escuchar a su compañera de cama cambiar de posición nerviosamente; estaba acurrucada en posición fetal a su lado, recostando la cabeza sobre su brazo; a veces inhalaba aire, como si quisiera decir algo, pero entonces quedaba solo el silencio. Había estado así los últimos días; ansiosa y hablándole solamente en cortas, frases interrumpidas, como si estuviera intentando decir algo y forcejeando por hacerlo.

Ninguno de los dos podía definir lo que eran; pero dar el primer paso en una relación era algo complicado para ambos. Aunque él era consciente y le había dicho que la amaba había algo que no le terminaba de cerrar ¿Cómo ser capaz de saber que era el amor si nunca lo había sentido realmente?

—Vos… —dijo de repente ella sin que nadie lo esperara —. Vos sabes que yo te amo. ¿Verdad?

Fuera lo que fuera; si no quedaba nadie más ¿No dependía de ellos el decidir? Formar su propia definición si era necesario. Tomar lo mejor de lo que había sido la civilización y desechar lo malo. Si ambos tenían el sentimiento más fuerte, que podía imaginar tener por otra persona; uno que llena tu corazón de alegría, cuando estás con, ves o incluso, pensas en esa persona; cuando ya extrañas a esa persona el momento en que se va de la habitación; cuando harías todo por mantener a esta persona feliz; ¿Había alguien para decirle, que no podía llamarlo amor?

Él sonrió.

El cambio había sido repentino, pero parecía real, había algo que ahora era diferente.

—Si, lo sé. Sino no hubieras hecho todas las cosas que hiciste por mí. Tan seguro como que te amo también… Hermione.

—No me abandones nunca. —dijo ella abrazándolo.

—Nunca. —contestó él abrazándola también.

—¿Juntos siempre y hasta el final?

—Juntos…

~0~0~

Por lo general las personas pensarían que una vez que dos personas admiten estar enamoradas el uno del otro, pasarían felizmente todo su tiempo juntos; disfrutando cada segundo de la compañía del otro. Pero, los siguientes días, para Hermione y Harry pasaron como nada hubiera pasado; o al menos eso parecía como primera impresión. Pero con una mirada más detallada, uno notaría que de hecho hacían su mejor esfuerzo por evitarse el uno al otro. La mayor parte del tiempo la pasaban trabajando, o Hermione en el jardín mientras que Harry hacia algo de limpieza en la casa, o él se iba a pescar, o ella iba a la ciudad por suministros, o…. Pero el poco tiempo que pasaban juntos, prácticamente no se hablaban y sólo de cosas casuales, evitando tema a toda costa. Sólo intercambiando tímidas miradas que rápidamente evitaban, como si fuera algo prohibido que simplemente no podían resistirse a hacer.

Ambos sabían que era demasiado ridículo; ambos ya sabían el que el otro se sentía de la misma forma. ¿Entonces por qué tenían esa conducta tan absurda? ¿Qué era lo que todavía a lo que le temían?

¿La cercanía?

Habían estado cerca el uno del otro ya por los últimos pocos meses, mentalmente y a veces al menos también físicamente durante las noches que era cuando dormían abrazados. Incluso aunque especialmente lo último que parecía intentar desesperadamente romper la barrera de amigos. ¿Pero no era ir más allá de eso una parte de lo que querían?

¿De ser lastimados de nuevo?

Ambos habían mostrado y asegurado que no se iban a lastimar al otro de forma intencional. Por supuesto no se podía subestimar que ambos se pelearan en algún momento; pero la lógica dice que usualmente las parejas tratan de resolver el problema. ¿Pero no era un pequeño riesgo comparado con lo que ganaban?

¿La nueva, desconocida naturaleza de esta situación era los que les daba temor?

No, su miedo radicaba en el entendimiento; el poder entender el corazón de una persona sin lastimarse mutuamente, era lo más complicado que había. Al fin y al cabo, las personas son como los erizos; si se acercan demasiado para calentarse en una fría noche, existe la posibilidad de lastimarse, pero si mantienen una distancia segura en donde pueda mínimamente compartir el calor, pero al mismo tiempo no lastimarse entonces iban a estar bien.

Por lo general las personas tienden a encontrar este equilibrio sin conocer verdaderamente a quien tienen delante; pero ellos ya estaban lastimados y el sentir dolor era algo peligroso para sus rotas mentes y un entendimiento tan superficial no servía para poder entender al otro; ellos necesitaban poder abrir completamente sus corazones, pero el miedo seguía presente.

—¡Maldita sea! ¡Esto es ridículo! —murmuró Hermione, haciendo a un lado su plato vacío sobre la mesa.

—¿Huh? ¿Qué pasa? —preguntó Harry confundido, mientras lo alcanzaba, para poder lavar los platos. Pero su mano fue detenida, cuando ella delicadamente la tomó con la suya.

—Esto… —dijo ella, entrelazando sus dedos con los de él —. Me refiero a esto…

Mirandola a los ojos, ella supo que él realmente no entendía.

—Vení conmigo —dijo Hermione.

Fueron a la sala, arrastrando a Harry detrás de ella, quien aún estaba inseguro de las intenciones de ella. Ahí, lo llevó hacia el sofá y se sentó, tironeando del brazo hizo que él, con algo de nerviosismo hiciera lo mismo. Se movió para verlo a la cara y también tomó su otra mano.

—Harry, lo que… lo que dije ésa la noche en que bueno… d-de verdad lo que quise decir… —dijo ella tartamudeando —. Te amo, desde hace mucho tiempo te amo.

—Si… lo sé —aseguró él sonriendo, sus mejillas, al menos para la vista de Hermione se tiñeron de rojo levemente —. Me lo dijiste, perdón por no haber correspondido tus sentimientos en ese entonces, era un idiota. Yo también te amo.

—Entonces. ¿Por qué no actuamos como personas enamoradas? ¿Por qué incluso nos evitamos el uno al otro?

—Nosotros… yo… —tartamudeó él con nerviosismo, como si realmente nunca antes hubiera pensado la pregunta. Entonces miró fijamente a Hermione —. ¿Tenemos miedo a conocernos? Luna decía que…

—Odio que hables de Luna —dijo Hermione con seriedad —. Odio que la menciones, odio que tenga un lugar importante en tu corazón. Odio que ella sea la que haya podido entenderte. Odio que le tengas cariño. No me gusta que pienses en otra, no me gusta que hables de otra, quiero ser la única en tu corazón. Quiero que no exista nadie más además de yo, en tu corazón. Quiero que ames solo a mí, que vivas para amarme y yo lo voy a hacer para vos. Nadie más puede tener tu corazón... solo yo; va a ser solo mío. —agregó con un tono que casi podía llegar a sonar desesperado.

Nuevamente ahí estaba. Con claridad lo había podido ver; Hermione estaba mal. Ella estaba tan rota, tan desesperada, tan necesitada por afecto, que no importaba que fueran los únicos en el planeta, una especie de obsesión se mostraba claramente.

—Te amo Harry —dijo Hermione con una desesperación creciente —. Amame solo a mí y a nadie más. ¡Amame, por favor!

Estaba definitivamente desesperada por el amor que no había recibido. Tan desesperada que tenía miedo, aunque fueran los únicos en el planeta.

—Esta bien, Hermione… —dijo Harry con un susurró soltando una de las manos, tomando el rostro de Hermione con suavidad y mirándola fijamente a los ojos —. Te prometo que no voy a amar a nadie más mientras viva, solo a vos y a nadie más…

Harry sintió como las manos de Hermione temblaban; con un susurro ella dijo.

—Entonces desde ahora y para siempre sos mío. Desde la cabeza hasta la punta de los pies. Todo mío. Hasta el último cabello de tu cabeza.

—Sí…

—Si me sos infiel, te voy a matar… —agregó acercando sus labios a los de Harry.

—Si… —volvió a responder él; era lo que ella necesitaba escuchar.

—Si tan sólo tocas a otra mujer te voy a matar…

—Sí…

—Si tan sólo hablas con otra mujer te voy a matar…

Harry no contestó, sintió como Hermione se alejaba y ambos se miraron.

—(Esos ojos… —pensó Harry —. Es verdad. Sin importar lo que Hermione me pida… sin importar lo que me ordene que haga. Para mí… es como si ella llorara mientras me pide ayuda —agregó para sí mismo como si pudiera ver a una pequeña niña pequeña desesperada por amor —. Puedo escuchar los llantos de su corazón. Para mí... Ella se ve tan desconsolada…)

—Esta bien… —dijo Harry con una sonrisa —. Desde ahora… sólo voy a hablar con vos Hermione. Lo prometo.

Ambos se besaron.

Ambos se amaban.

Ambos estaban desesperados por ser amados y por amar.

Ambos necesitaban amor.

~0~0~

La vida de ambos, al menos lo que parecía bajo una óptica simplista, no cambió mucho. Sus actividades diarias eran hechas como siempre; aprender, comer, trabajar; no hubo un cambio significativo obvio en eso durante las siguientes semanas y meses.

Pero mirándolos más de cerca, uno podía deslumbrar como las pequeñas diferencias se hacían presente. Y no eran solo los besos ocasionales u otro contacto físico, el cual no sucedía tan a menudo como casi seguro pasaría con la mayoría de las parejas en su situación. Pero después de que las cosas habían sucedido y los temas hablado, pareció, como si un peso hubiera sido levantado de los hombros de ambos; uno que ni siquiera sabían que estaba ahí.

Sin embargo, a pesar de que todo parecía estar mejor y que Hermione parecía verse extremadamente feliz, la mente de Harry había podido entender muchas cosas que antes no había visto con claridad; ella estaba extremadamente rota. No era algo que fuera a decir abiertamente, pero lo sabía; ver la desesperación en los ojos de ella a pesar de que eran las únicas personas en la tierra, era algo que no se iba de su mente. Algo que lo hacía sentir extremadamente responsable y, algo que ahora quería pagar; sin importar de que las palabras de su ahora pareja fueran peligrosas.

Eran palabras de una persona que había sido humillada y maltratada, que podía llegar a padecer depresión, que era obsesiva compulsiva y había reprimido muchos sentimientos durante una cantidad de años extremadamente larga.

Si no fuera por el hecho de que eran las únicas personas en la tierra, Harry, hubiera buscado ayuda inmediatamente, y al mismo tiempo hubiera se hubiera alejado con Hermione del Mundo Mágico; lo muggles no parecían tan malos ahora. Pero ya no podían tener una vida normal, no podían ser adolescentes explorando un verdadero amor por primera vez ni jóvenes adultos, viviendo una vida como tal.

~0~0~

El sudor que bajó por su frente hasta llegar a la barbilla. Su respiración era irregular. Una vez más, miró a la mujer que tenía delante de él, que lo esperaba a que hiciera cualquier movimiento. Su mente daba vueltas. ¿Cómo había terminado en ese lugar? ¿Por qué había estado de acuerdo con esto? Bueno, casi seguro, porque una parte de él de verdad quería hacerlo. Pero aún así, se estaba enfrentando a la alumna más inteligente de Hogwarts.

—¿Eh… Pericardio… Miocardio y… Endometrio? —preguntó él con duda.

—¡Casi! —exclamó Hermione divertida —. Salvo que las mujeres no tenemos el útero en el corazón.

—¿Endo… cardio?

—Bueno, voy a dejar pasar esa. —dijo Hermione, marcando una casilla al lado de esa pregunta en su lista.

Si algo le gustaba a Hermione era estudiar, pero había encontrado un placer inmenso por el tomar exámenes y Harry había sido su victima en la prueba de conocimientos. Y por más que él se quejara, era bastante útil aprender, si tuvieran que ir a buscar en sus libros cada vez que necesitaran información seria algo laborioso. Las pruebas de Harry de estudios médicos, como las de hoy, era aún más importante para esto, en caso de que tuviera que usar su conocimiento en un momento crítico. Por supuesto, ninguno de ellos esperaba que él se convirtiera en un doctor en pocos meses; de que fuera capaz de aprender de aprender en poco tiempo, donde otros estudiaban por varios años o toda una vida, usualmente incluso mientras se especializaban en una división.

En vez de ello, se enfocaría en los temas con los que casi se seguro podría enfrentarse. También se dejó muy claro que no haría nada que requiriera anestesia o cirugía, si podía evitarse, mejor, ya que era algo demasiado riesgoso en su opinión.

—Muy bien, siguiente pregunta ¿Qué medidas deben tomarse en caso de insolación?

—Ehmmm, bueno, hay que reducir el calor…

—Oh vamos, Harry. Ésa es una fácil ¡Hasta yo la sé!

Tragó saliva. Por supuesto, ella también aprendía algunas cosas, como él hacía con los deberes de ella, en caso de que uno no fuera capaz de cumplir sus tareas debido a enfermedad u otras razones. Pero aún así era vergonzoso, que la respuesta parecía escaparle.

—Hay que reducir el calor, y envolver el cuello en un paño frio para que la sangre suba fría a la cabeza.

Hermione sonrió.

—Linda respuesta —dijo ella sin dejar de sonreír.

¿Por qué había estado de acuerdo con esto…?

~0~0~

Algo que pronto se convirtió en una cosa ocasional desde que se mudaron, erran las tardes que pasaban mirando la TV. Por supuesto, ya no había más emiciones, pero al menos en uno de sus recorridos a Aberdeen, encontraron un local con muchas cintas y cds de música que podían escuchar y ver.

Lo que al principio había sido solo una forma de matar el tiempo se había convertido en una buena oportunidad de demostrarse afecto. Especialmente si miraban una película romántica como la de esa noche.

Era una de esas películas mediocres americanas que siempre mostraban el mismo esquema narrativo: ambos se conocen; se enamoran; algún problema amenaza su relación, usualmente del tipo de un malentendido que involucra a un rival, pero al final se quedan el uno con el otro de todas formas.

Ahora mismo, "Él" la llevaba a casa a "Ella" después de una cita. De vuelta a su departamento, ella le preguntaba si quería pasar por un café y él había estado de acuerdo. Entraron, empezaron a besarse… y a desvestirse…

y…

Tanto para Harry como para Hermione el mundo se detuvo y fue como si fueran dos niños que estaban viendo algo prohibido; nadie se había molestado en explicarles. Básicamente la educación sexual en Hogwarts era nula y en un sistema tan cerrado, y retrogrado era de esperar que la sexualidad fuera un tema tabú. Sumado a eso, el poco y nulo tiempo que Hermione tenía con sus padres, tampoco se habían tomado el tiempo para explicarles.

Harry la sintió reclinarse contra su hombre, suspirando. Sabía que era bastante tonto de parte de ambos reaccionar así, especialmente teniendo en cuenta que ambos habían tenido supuestas parejas. Pero éstos habían incrementado su nerviosismo sobre dichas situaciones en vez de aliviarlas. Y ahora, teniendo al objeto de deceso en sus brazos no ayudaba mucho a aliviarlo. Incluso estando oficialmente juntos, ahora por ya un tiempo, aun no se atrevía a tocarla o tocarse en ningún lugar que fuera considerado íntimo. Pero no iban a ser capaces de huir de ello para siempre; al fin y al cabo, la literatura de Hermione se había vuelto más adulta y las conversaciones de chicos estaban presentes en la mente de Harry.

—mmm Eh… uh… s-si v-v-vos q-queres… quiero decir… bueno… n-nosotros podríamos… técnicamente… —dijo Harry con un pronunciado tartamudeo.

—¿Hmm? ¿Qué estas tartamudeando? —preguntó Hermione sin dejar mirar la película.

—B-bueno —contestó Harry reuniendo todo su valor e intentando sonar confiado —, es un poco súbito. ¿Sabes? Quiero decir, no habíamos hecho más que besarnos, pero s-si queres hacer… eh… 'más' ya…

—¡¿EH?! —exclamó Hermione con susto para luego seguir con un pronunciado nerviosismo —. Y-y-yo… eh… bueno… no se… yo… digo…

—¿Nunca pensaste sobre 'eso'?

—Eh… yo… —tartamudeó Hermione, su cara estaba completamente roja. Claro, ella si lo había pensado; la idea estaba constantemente presente y sabía que la idea era completamente verosímil. Eran dos adolescentes estresados, besándose cada cierto tiempo, acariciándose, con el verano que parecía estar llegando… la tensión era inevitable —. Yo… bueno.

—Ehm, lo que quería decir era —dijo Harry rápidamente tratando de corregir todo el asunto —, que bueno, es triste que no podamos salir a cenar o al cine o algún festival. ¿Sabes? Cosas normales como ésas…

Una gran sonrisa halló camino entre los labios de Hermione; una parte de si agradecía que hubiera dejado un tema tan vergonzoso y delicado como ese.

Harry sonrió para sí mismo mientras se dirigía a casa a través de las ruinas de la pequeña ciudad de Buckie hacia el Buckpool Harbour Park. Casi todas las preparaciones estaban hechas para el gran día. ¿O debería ser un día normal? El resto, tendría que terminarlo de alguna forma poco antes, cuando Hermione estuviera fuera. Después de todo, se suponía que fuera una, esperanzadoramente placentera, sorpresa.

De repente, pasando por la zona comercial, algo brillo.

A pesar de que su primera intención era no quedarse mucho más tiempo, se acercó al comercio.

Mientras entraba los vio y cuidadosamente comenzó a verlos todos uno a uno para elegir el mejor, su sonrisa previa se hizo aún más ancha.

Tal vez simplemente hubiera un día aún más grande después de todo.

~0~0~

Hermione lentamente despertó una nueva mañana. Mientras abría sus ojos, no pudo evitar sonreír, viendo a Harry aún durmiendo a su lado. Se veía demasiado lindo, con su cabello alborotado, sus débiles ronquidos, su… ¿Mano en su pecho? Se sonrojó, cuando de repente se percató de la leve presión. Dormir en una cama casi naturalmente causaba algunos incidentes como éste. Todos ellos habían estado acompañados por muchos sonrojos, excusas tartamudeadas.

Volvió a mirar a Harry un momento asegurándose que estuviera dormido y con su manó hizo que apretara un poco; cerró los ojos y volvió a hacer que la mano se cerrar suavemente sobre el pecho, casi como una caricia. Sintió como la pierna de Harry, que estaba encima de la suya se movía lentamente rozándole la piel, haciendo que una descarga de emociones llegase a su mente. Y entonces lo recordó, cada momento, cada toque… el como se masturbaba por las noches pensando en él. La primera vez que lo hizo a los trece años. Como las cosas habían subido la temperatura. Como había buscado tantas veces su tacto; abrazándolo, sentándose a su lado.

—¿Y esto no debería ser algo normal entre la gente enamorada? —preguntó Hermione casi de forma susurran —. ¿Por qué tengo tanto miedo? ¿Pero somos así siempre? Cuando nos abrazamos o besamos, sus manos nunca se mueven más allá de mis caderas o mi espalda y yo misma tampoco soy mucho más cariñosa. Quiero decir —agregó sin cambiar el tono mirando a Harry —, incluso veo que no halla mucho contacto entre nuestros pechos. E incluso después de todo este tiempo, cuando accidentalmente tocamos al otro en un lugar íntimo, ambos aún nos sonrojamos y nos separamos inmediatamente…

Él se revolvió.

—Tal vez podríamos… —susurró Hermione —. Pero tengo tanto miedo… tanto miedo de volver a estar sola… de que me dejes… de que me remplaces… se que es tonto porque somos los únicos en la tierra… pero… eso no evita que el miedo este. Tengo mucho miedo, Harry…, no quiero volver a sufrir…

Aunque, el momento en que empezó a abrir sus ojos, ella rápidamente se quitó su mano de encima.

—Bueno días. —saludó Harry con una sonrisa que ella débilmente regresó.

—Bueno días. —contestó ella, se inclinó y lo beso, tratando de olvidar sus pensamientos.

—¿Sabes qué? —sonrió ella, mientras movía su mano por su mejilla —. Creo que necesitas empezar a afeitarte.

—¿Eh? —exclamó Harry por reflejo hasta que se dio cuenta a que se refería —. Bueno, quería ir a la ciudad de todas formas. Creo, que puedo buscar entonces una máquina de afeitar.

Ella frunció el ceño ante su anuncio.

—Estuviste yendo a la ciudad muy a menudo últimamente ¿Qué estas haciendo ahí de todas formas?

Él solo sonrió divertido mientras se incorporaba.

—Ya lo vas a ver, una vez que todo esté listo…

—¿Una… cita? —exclamó Hermione días después.

—¡Sí! —afirmó Harry —. ¿Entonces, venís?

—¡No! —contestó Hermione indignada —. ¿Qué estas pensando? ¡No podés esperar que una chica salga con vos en una cita en el segundo en que se lo pedís!

—Oh… yo… —dijo Harry inclinando su vista decepcionado; la tímida y esperanzadora sonrisa que había tenido desapareció en un instante.

—Tenes que darle al menos tiempo para vestirse. —añadió ella rápidamente sonriendo; inclinándose hacia él para darle un beso en la mejilla.

Sin importar lo que pasara, lo mejor que podían tener en ese momento era un poco de buen humor. Y si el resultado al menos era verlo sonreír aún más brillantemente que antes, era mejor. Incluso aunque, ella no tenía idea, de lo que había planeado; seguramente era, en lo que él había trabajado cuando salió los últimos días. En lo que había trabajado solo para ella.

¿Realmente él esperaba que arrojara todos sus esfuerzos a la basura? ¿O él realmente creía que no le importaba lo que él hiciera? Fueron las preguntas que cruzaron por la mente de Hermione cuando quedó sola en la habitación.

La duda la carcomía.

Pero a pesar de todo, el enseguida vuelvo, se convirtió en casi una hora. Y, de hecho, él no vio mucha diferencia más que se había puesto un vestido rojizo. No es que le importara. Para él se veía tan hermosa como siempre.

Durante el viaje en auto, Hermione, estaba tan emocionada como una niña pequeña a la cual iban a consentir y tampoco hacia mucho esfuerzo por disimularlo. Aunque un claro nerviosismo e incomodidad se manifestaron cuando vieron la gigantesca esfera negra que se recostaba firmemente sobre el Mar de Noruega. Finalmente, llegaron a su primera parada. La mitad del edificio, de lo que parecía haber sido un cine, estaba aplastado por una gran cantidad de escombros que tuvieron que escalara y fue comentado levemente por Hermione; pero al menos había sido el único que Harry había encontrado con una sala que al menos estuviera intacta. Con algunas modificaciones y una batería de auto había podido hacer andar el proyector, y sumado a que el manual para los empleados no estaba muy lejos pudo rápidamente cambiar los rollos de la película.

Pero no es que vieran mucho de la película, ya que estaban más ocupados besándose apasionadamente. Harry no podía evitar recordar a la pareja que había visto en el cine varios meses antes, incluso aunque no eran tan salvajes como esos dos, le recordó perfectamente el sentimiento de querer tener también a alguien así de cerca.

Al parecer, algunos deseos eran concedidos después de todo…

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Hermione miró a Harry intentando no ver la gigantesca y colosal esfera negra que se recostaba sobre el Mar de Noruega y el Ártico. Se sentía incomoda al verla; sin embargo, él había insistido en verla. Desde la casa, a pesar de que la esfera era tan colosal y gigantesca, no se llegaba a ver y todo gracias a una colina, pero ahora, era perfectamente visible.

—Se que no te gusta esto, Hermione —dijo Harry suavemente mirando fijamente a su pareja —. Se que la odias, que cada vez que pensas en esta cosa cientos de preguntas se te vienen a la mente. ¿Por qué está cortada? ¿Por qué los niveles del mar no cambiaron? ¿O si todos están dentro todavía? A mi también, me incomoda ver el mar teñido de sangre, pero no importa.

—¿Por qué me trajiste a este lugar? —preguntó Hermione mirando un hermoso prado repleto de flores que limitaba con el mar. Con una perfecta vista de todo.

—Porque quiero mostrarte algo —dijo Harry. La tomó de las manos y la miró fijamente a los ojos —. Se que es difícil de verlo, y que para personas como nosotros no es algo sencillo de ver o entender más bien es algo horrible; nos causa rechazo, aprensión, odio, dolor. Pero acá están todos, para bien o para mal, acá están. Se que no te gusta, que odias a todos por las cosas que nos hicieron, pero no todos fueron malos; Neville, Fred y George, la Orden del Fénix, la mayor parte del ED, los Profesores, todos ellos fueron buenos con nosotros. No nos traicionaron.

Hermione se soltó rápidamente y retrocedió un par de pasos. Miró con odio la esfera para luego mirar con enojo a Harry.

—¡Todos ellos me traicionaron! ¡Me dejaron sola! ¡Nadie me amó! ¡NUNCA! —gritó Hermione alterada. Sus manos temblaban, todo estaba mal. Harry se acercó y la abrazó haciendo que ella comenzara a llorar con mucha angustia —. ¡Nadie me amo Harry! ¡Lo único que creían de mi era que era una tonta! ¡Una rata de biblioteca! ¡Que no tenía sentimientos y lo único que me importaban eran los estudios!

—Tranquila, Mione… —susurró Harry de forma tranquilizadora.

Pero lo único que sintió era como ella se aferraba aun más a él. Estaba completamente desesperada. Rota.

—Siempre fui un monstruo —dijo Hermione casi de forma monocorde —. Nunca merecí que nadie me amara; nadie puede amar a alguien como yo. Soy un asco —Harry miró a Hermione y la vio en completo estado de shock. Sus manos apretaban fuertemente sus brazos —. Soy mala. Soy horrible; merezco que todo esto me pase. Me lo merezco ¿No, Harry? Merezco que Bellatrix me haya escrito Sangre Sucia o que me haya quemado parte de un pecho ¿No, Harry? ¡Todo fue por mi culpa! ¡Porque soy incapaz de ser buena! Yo… —las piernas de Hermione temblaron cayendo de rodillas y haciendo que Harry la atrapara antes de tocar el suelo —, me esforcé tanto para agradarles, para que me amaras…. Si no hubiera sucedido todo esto seguramente seguiría con Ron, amargada toda mi vida…. Soy… ¡Soy un fracaso! —terminó Hermione llorando con nerviosismo sobre el pecho de Harry.

—Si, es cierto. Tal vez es verdad —susurró Harry haciendo que Hermione lo mirara. Él sonreía —. Tal vez es verdad que si no hubiera sucedido todo lo que pasó no estaríamos juntos; pero eso no importa. Lo importante ahora es que estamos juntos y que nadie ni nada nos va separar. Te prometo amarte para siempre, Hermione —dijo con suavidad mientras sacaba el anillo que había encontrado antes y se lo mostraba —. Se que no es una boda de los sueños y que arreglar las flores es lo mejor que pude hacer. Pero… delante de todos me gustaría que estemos juntos para siempre. Quiero ser tuyo para siempre; que no tengas miedo porque voy a estar ahí para vos, Hermione. Te amo.

—¿Y de nadie más? —preguntó Hermione con voz fina casi como si fuera una niña pequeña?

—Y de nadie más… —contestó él con una sonrisa.

En la mano de Hermione un anillo brillo con la luz del sol.

No se separaron en ningún momento. Ninguno había vuelto a decir más nada.

—¿Me esperas un momento? —preguntó Harry con un susurró durante la tarde.

—Claro… —susurró Hermione con una sonrisa mientras miraba a Harry irse. Se giró cuando ya no estuvo más a la vista y miró la gigantesca esfera roja —. Eh… ¿Hola…? —frunció el ceño cuando no obtuvo respuesta del océano rojo —. Oh, esto debe de ser lo más estúpido, que hice —murmuró, regañándose a si misma. Pero entonces tomó una respiración profunda y regresó su vista al océano; a la gigantesca esfera negra —. No estoy muy segura, de qué decir… sé que nunca fui muy buena con la gente y a veces era arrogante e insensible. Aún así… yo… yo en verdad los extraño a muchos de ustedes. Se que esto es confuso, hace horas lloraba y decía que los odiaba, pero extraño muchas cosas de Hogwarts; estudiar Transformaciones o Aritmancia, bromear con Harry. Extraño a Luna y aunque tenga un lugar en el corazón de mi Harry, también eras importante para mí y me gustaría haberte tratado mejor y haberme dado cuenta de lo mucho que sufrías. Me gustaba cuando todo al menos era normal, había momentos en donde podía realmente no sentirme tan miserable; aunque Harry en ese momento fuera un cabeza de chorlito. Se q-que es difícil, se que no siempre voy a estar bien… pero a quien están en mi corazón, quiero que sepan… incluso aunque la vida acá es difícil y dura… soy… soy…

—¡Hermione! —gritó Harry desde atrás. Hermione se dio vuelta y vio a Harry traer un gran arco de flores —. Teníamos que hacer esto de la mejor manera posible.

Ella no dijo nada, solo sonrió. Estaba sin habla. Era verdad, tal vez era un poco grande y la pieza de gema que tenía era verde como el escudo de Slytherin, pero eso no le importaba. Claro, sólo era un símbolo para algo que pudo haber sido… ¿O se refería a que, incluso después de lo que debía de haber sido ya u año, aún tenía esperanza de que la gente regresara? ¿Qué eventualmente iban a ser capaces de vivir una vida normal?

—No tenes remedio, ¿Lo sabes? —dijo ella con una sonrisa.

—¿Eh? ¿Pensé que acaba de demostrar algo de esperanza…?

—Sos un rematico sin remedio… —susurró ella abrazándolo bajo el arco.

—Oh… bueno, y todavía no terminó…

Un poco sobresaltada, lo miró.

—Elegí este lugar, porque todos los que conocimos y amamos están acá; el mundo entero puede ser nuestro testigo… ¿Entonces?

—Tonto… —dijo ella con una sonrisa temblorosa, ya que no podía contenerse más; su voz se estaba quebrando —¿Qu-qué te dije acerca de vestirse? Quiero decir, sólo mírame: Estoy parada con un vestido que se ensució y vos con una camisa y un pantalón…

—No —dijo él sacudiendo la cabeza —. No importa. Cualquier cosa que tengas puesto, es lo más hermoso que pude haber imaginado jamás —agregó haciendo que ella sonriera delicadamente —. Hermione —comenzó, luego de tomar una profunda respiración —. Cuando te conocí por primera vez, no sabía que pensar, eras habladora y parecías una sabelotodo; pero era tonto y te lastimé al principio. Pero entonces te convertiste en la chica hermosa y de feroz temperamento que tengo delante mío. No era como nadie que hubiera conocido antes; no sabía cómo manejar eso. Estaba acostumbrado a las personas a las que no les agradaba. Creo que es por eso que intencionalmente me terminé enamorando de vos: Por un lado, estaba la frágil niña que evocaba el deseo de protegerse de todo el dolor del mundo, por el otro, estaba la fuerte, la fiera. Seria una mentira que no dijera que no estaba atraído cuando te vi en cuarto año con aquel vestido rosa, pero en ese momento no le presté atención porque era tonto y no me daba cuenta de muchas cosas y a pesar de todas las cosas que sucedieron, nunca dejaste de creer en mí. Fuiste mi ancla, mi guía, siempre pude confiar en eso en mi peores y mejores momentos y por eso, te amo. Es por que yo, Harry Potter, quiero tomarte a vos, Hermione Granger, para ser mi esposa; para vivir siempre a tu lado.

—Sos muy malo… ¿Lo sabías? —dijo Hermione sonriendo tontamente mientras trataba de regañarlo, pero su voz así también como su expresión facial la traicionaban —. Tuviste todo el tiempo que necesitabas para preparar eso y yo tengo que pensar en algo en unos pocos segundos.

—No tenes que…

—Harry —lo interrumpió ella —. Al principio, eras un chico, raro que lo único que hizo fue estar con el idiota que se burló de mí. Lo bueno fue, que era mejor que él, mejor que cualquiera. Eras tímido, dócil y extremadamente valiente y algo imprudente —soltó con una risita —. Sin embargo, con el tiempo, me encontré a mi misma con que de hecho me empezaba a gustar ese dócil, y tímido chico; si sólo sus constantes ganas de ponerse en peligro no estuvieran…

Ambos dieron una risa ahogada ante eso, pero el rostro de Harry se puso serio otra vez.

—Pero te amaba; y eventualmente te volviste alguien muy importante y la persona que más me hizo daño; aunque creo tener parte de responsabilidad por eso. Vaya Gryffindor estaba hecha, no pude decirte nunca lo mucho que te amaba hasta que todo explotó, hasta que mi vida se había vuelto un infierno. Pero tenía miedo, miedo de que me rechazaras, de que no te pudiera volver a tener. De que me dejaras sola como todos lo hicieron. Pero me mostraste que harías cualquier cosa por mí; que me ibas a ayudar cuando lo necesitase; que incluso me ibas a sostener cuando me cayese. Fue entonces que estuve segura, cuando nadie más hubo en la tierra, que finalmente podía permitirme amarte con libertad. Se que suena enfermizo, pero todavía tengo miedo. Y por eso, que yo, Hermione Granger, quiero que vos, Harry Potter, seas mi esposo.

La música comenzó a sonar de la nada haciendo que Hermione comenzara a reírse, todo era perfecto.

—¿Le gustaría bailar, señora Potter? —preguntó Harry con voz seductora.

—Por supuesto, señor Potter. —contestó ella riéndose mientras le rodeaba el cuello con los brazos y comenzaban a bailar lentamente…

Nunca recordaron por cuánto tiempo se quedaron ahí besándose; mientras el sol daba su última luz por ese día, y se despedía dejando sólo a las estrellas, la luna y el océano para ver a dos seres compartir la cosa más preciosa en éste mundo.

Su amor…

—(Soy feliz, Luna —pensó Hermione mientras besaba el cuello de Harry y desabrochaba la camisa. Mientras que sus labios recorrían el torso del muchacho y sus manos desabrochaban el cinturón —. Soy tan feliz, Luna… —volvió a pensar mientras que Harry la besaba con pación y la comenzaba a desnudar —. Encontré a alguien que en verdad quiere estar conmigo; que incluso me ama —Harry la siguió tocando, estimulando; amándola —. No recuerdo haber sido tan feliz en mi vida como ahora…)

Una lagrima silenciosa tocó los labios curvados de Hermione; ella estaba arriba, el abajo. Ambos entrelazaron sus dedos cuando ella fue penetrada y comenzaron con la suave y sutil danza; se soltaron y abrazaron mientras ella movía sus caderas de forma suave y lenta. Querían disfrutar el momento; querían amarse.

Los gemidos, las respiraciones agitadas, el amor, todo se combinaba en un solo momento que se iba a repetir varias veces a lo largo del tiempo.

—(Soy feliz, Luna… —volvió a pensar Hermione —. Es mío solo… y de nadie más)

La luna y las estrellas fueron testigos…

Porque cuando se decide vivir, cualquier lugar puede ser el paraíso…; mientras el sola, la luna y la tierra existan… todo va a estar bien…


El próximo capítulo esta titulado: "El Comienzo De Todo"

Bueno, más tarde que temprano, les dejo un nuevo capítulo del fic, como siempre cualquier error, problema o simple comentario pueden dejar un review, enviarme un PM o en mi perfil hay otros medios para comunicarse conmigo. Como siempre, leo todo y respondo todo.

Me disculpo por haber tardado tanto, pero este fue realmente complicado de hacer y me costó mucho tiempo y esfuerzo y espero que les guste ya que puse mucho de mí para poder hacerlo

Nota 1: ¿Harry ama a Luna? Si, si la ama, pero no en el sentido de que la ama de forma romántica sino que más bien, como si fuera su hermana, como si fuera la única persona en el mundo que alguna vez lo haya entendido.

Nota 2: Si, la personalidad de Hermione es extremadamente volátil, esta deprimida, tiene inseguridades y miedos al punto de extremos y también como se ve posee cambios repentinos de personalidad porque cuando digo que esta rota, es porque esta rota. Esto puede traer problemas a futuro, si, si puede, las cosas con su mente no están resueltas y eso va a traer graves acciones. ¿Por qué la hice de esta manera? ¿Por qué agarre a uno de los mejores personajes y lo rebajé a algo tan patético y horrible? Porque el personaje no esta hecho para que le tengas empatía sino para ser un reflejo de nosotros mismos, para que haya un estudio de personaje y deconstrucción del mismo y mostrar de forma hipermaximizada cosas que sucedieron en el canon.

Nota 3: Usualmente escribo largas y detallas escenas de sexo, pero creo que en un fic tan denso y pesado como este estarían demás. Por eso hice algo más sutil.

Nota 4: Si, las mujeres se masturban y tiene deseo, veo demasiado en fanfiction que parece que los personajes femeninos no tienen deseos hasta que el protagonista las lleva a la cama.

Agradecimientos por los reviews.

Astral36: Gracias por dejar un review. Me alegro tanto que la historia te enganche y guste… aunque me preocupa eso de los conflictos existencialistas. Oh Ahora te entiendo mejor y te agradezco por considerar que son de calidad y que me hayas colocado en ese porcentaje; trato de hacer lo mejor que puedo y me alegro que te guste.

Tengoku no namida: Gracias por dejar un review. Oh perdón por tardar tanto, pero es que fue complejo este capitulo porque requirió pensar mucho en cada cosa que ponía. Me baso en el manga, en el anime y en la película (no en los rebuild) pero solo en algunas escenas como en el inicio o en el final de mi otro fic (El Orden Natural de Las Cosas)

Shadow Jocker: Gracias por dejar un review. Como siempre gracias por todo, la mayor parte lo respondí en Facebook, y como siempre sabes que lo que más me gusta hacer es el estudio y desarrollo de personajes. Sin embargo, esa pregunta solo es una pequeña muestra de lo rota que esta Hermione. No, obviamente, desde que empezó ya pasó aproximadamente un año.