Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y todo lo relacionado a la historia canon que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.
Summary: A veces la realidad y el tiempo pueden ser muy extraños. A veces el futuro es tu pasado y el pasado tu presente, porque la línea que los divide en el fondo se volvió extremadamente difusa. Pero gracias a esto, ahora pueden cambiar las cosas. Pueden elegir algo distinto, algo que no lleve al mundo a su aniquilación total…
Días De Nuestro Futuro Pasado.
Capítulo IX
"Dudas y Temores"
~0~0~
—DIALOGO NORMAL—
—(PENSAMIENTO)—
—"PARSEL"—
~0~0~
Aunque era bastante temprano, el sol ya se alzaba los suficientemente alto para llenar el dormitorio con tentáculos de luz matutinos. Harry llevaba despierto ya varios minutos, pero no tenía intenciones de levantarse. Estaba disfrutando demasiado ese momento. Le gustaba demasiado; el solo hecho de mirarla mientras ella dormía ahí, en sus brazos. Su cabello que brillaba completamente despeinado en su característico color chocolate con los tempranos rayos del solo. El leve movimiento de su pecho al ritmo de su respiración. El casi imperceptible, apenas audible sonido de sus ronquidos. Sus dedos que yacían sin cuidado en sus hombros, moviéndose ausentemente. Su dulce, aroma atrayente y erótico que no era rivalizado por nada en lo que pudiera pensar salvo el perfume más hipnótico que pudiera existir. El casi hermoso rastro de baba en la esquina de su levemente abierta boca que no se atrevía siquiera a limpiar por temor de despertarla de su pacífico y profundo sueño. Él no quería levantarse, no quería interrumpir su momento de paz.
Pero por mucho que disfrutaba ese pacifico momento, había muchas molestias que él no podía impedir, como el cacareo de todas las mañanas, sonando fuertemente del gallinero.
—Nnn… —susurró Hermione con un gruñido —. Maldita sea… un día de estos voy a matar a ésa estúpida gallina…. —agregó con molestia mientras se revolvía en el lugar.
—Bueno… —dijo Harry con una risa ahogada —, de hecho es un poco tarde —agregó antes de inclinarse hacia ella —. Bueno días, señora Potter….
Hermione encontró sus labios en un corto beso.
—Buenos días, señor Granger. —respondió ella, ahora sonriendo débilmente luego de beso.
Harry rio en silencio. Habían pasado unos cuantos meses desde su boda y, oficial o no, nunca dudaban de su matrimonio, incluso aunque mucho que habían vuelto a sus rutinas diarias.
—Bueno, mejor voy y las reviso —dijo Harry, levantándose lentamente y caminando hacia el ropero y tomó una ropa relativamente sencilla. Sabía, que si se quedaban mucho en la cama, no iban a ser capaces de dejarla por un buen rato —. ¿Queres té y tostadas para el desayuno? —preguntó sobre su hombro.
Su respuesta no vino inmediatamente y por un momento pensé, que se había quedado dormida nuevamente. Sin embargo, mientras se daba la vuelta, ella salió de sus pensamientos.
—Oh, yo no quiero desayunar… —murmuró ella.
—¿Otra vez?
Ella se encogió de hombros, sentándose.
—Yo… sólo no tengo mucha hambre…
—Buenos, si vos lo decís… —contestó Harry con una leve curiosidad mientras levantaba una ceja, y trataba de recordar cuando había sido la última vez que habían comido juntos. No era inusual para ellos saltarse una comida cuando tenían mucho por hacer o estaban escasos de raciones —. (¿Pero… por qué no tenía hambre?). —se preguntó con duda.
Una sonrisa como si ya supiera la respuesta apareció en los labios de Harry cuando un pensamiento lo golpeó. Se inclinó hacia ella, le dio un rápido beso en la mejilla y, con un tono gentil y dulce dijo.
—¿Vos sabes que para mí siempre vas a ser la más hermosa? Y que de verdad no necesitas bajar ni un solo gramo.
Obviamente él creyó haber dado en el blanco, ya que ella saltó hacia atrás con los ojos completamente abiertos por la sorpresa.
—¡N-no, no es eso! ¡De verdad no tengo hambre!
Harry dio una risa ahogada ante la casi frenética negación de su esposa.
—Está bien, está bien. Pero acordate: Sólo porque hasta ahora hemos tenido suerte con nuestro jardín no quiere decir que nunca lo pasaremos difícil con sólo un poco de comida en nuestra mesa. Así que no hay necesidad de una dieta extra cuando tengamos suficiente recursos.
—¡Bueno, pensalo entonces como una manera de salvar suministros para ésos tiempos difíciles! —dijo Hermione casi estallando con nerviosismo, enfatizando que ella no quería seguir hablando más sobre éste toma —. Hablando de suministros, se nos acabó el jabón y también casi el papel higiénico y el bloqueador solar. Y tampoco queda mucha gasolina en el auto.
—¿Otra vez? —gruñó él mientras terminaba de vestirse —. Oh bueno, voy a ir después de desayunar. Mientras voy por eso, puedo agarrar la basura y llevarla al basurero también; ya hay tres bolsas llenas, y están empezando a largar olor.
Hermione asintió.
—Solo tené cuidado… ¿Sí?
—Claro, mi amor.
~0~0~
Los animales salvajes se comenzaron a alzar en el mundo de los humanos. Cuando el hombre había construido sus fortalezas de acero y roca en la una vez virgen naturaleza, los animales fueron desplazados, la especie dominante dominaba, y el mundo se había adaptado a esto, pero ahora, sin la humanidad, sin aquella especie que había terraformado y adaptado toda la naturaleza a su voluntad, el caos se había alzado. Y ahora, aunque las destrozadas ruinas de Dufftown o Aberdeen no proveían mucha comida, así que la mayor actividad estaba concentrada cerca de los basureros. Hasta ahora no se habían encontrado con bestias agresivas de verdad, más que aquel Golden Retriever que Harry tuvo que asesinar, pero eso tal vez sólo fuera una cuestión de tiempo.
El jardín de ambos, aún no había sido un blanco elegido, y para asegurarse de que se que este hecho quedara así tenían que deshacerse de su tentadora basura tan pronto como fuera posible. Pero Harry estaba seguro de que no iban a ser capaces de mantenerlos a raya por mucho tiempo. Ya habían perdido tres cabezas de lechuga y varias zanahorias ante algunas ratas antes de que pudieran asustarlas. Y por supuesto, estaba éste nuevo gallo amigo que de repente había aparecido y siempre regresaba, sin importar que tan a menudo fuera alejado. Gracias a él, no sólo tenían su propio despertador con una confiabilidad discutible, ahora tenían que revisar sus huevos cada vez a menos que se quisieran encontrar una pequeña sorpresa cuando los abrieran.
La peste que llenaba el aire no le dejó muchas dudas de que se estaba acercando a su destino. Pasando las destrozadas rejas, Harry detuvo el auto enfrente de una pila gigante de basura. Como era lo usual cada vez que iba a ese lugar, no podía evitar sacudir la cabeza, dándose cuenta de que éste ni siquiera había sido el basurero principal de la ciudad, así que la basura reciclable e incinerable no había terminado en ese lugar.
Espiando a través de las ventanas, se aseguró que nada grande se moviera afuera, pero además de los leves crujidos que se estaban alejados de su posición, todo estaba callado. Usualmente, el fuerte motor de la pick-up era suficiente para asustar a la mayoría de los animales y parecía que era lo mismo éste día.
Cuidadosamente, Harry, abrió la puerta, mirando alrededor una vez más antes de finalmente salir. No le llevaría mucho deshacerse de las bolsas de basura, ya que realmente no importaba qué parte de la pila las arrojara. Las primeras dos rápidamente se unieron a las viejas previas. Pero cuando quería tomar la tercera bolsa del espacio de carga, parecía anormalmente pesada. Un feroz siseo rápidamente hizo que prestara total atención: Una rata gorda clavó sus garras en el plástico, no dispuesta a dejar ir a su presa.
—¡Hey, soltá la bolsa! —gritó Harry sacudiendo salvajemente la bolsa.
El roedor mantuvo un fuerte agarre, pero su propio peso fue demasiado para el plástico; las garras lo abrieron derramando su contenido sobre el auto. Le animal asustado se alejó apresurado después de caer nada cómodo sobre su espalda, dejando a un Harry maldiciendo en silencio atrás.
No tenía mucha opción sino al menos limpiar el desastre del auto. Apretando sus dientes para suprimir la repulsión de tocarlo con las manos desnudas, empezó a lanzar la basura de la pick-up. Casi había terminado cuando notó un pequeño paquete entre los restos podridos de su comida. Parecía que había estado metido en lo más profundo de la bolsa y envuelto con fuerza en un montón de periódicos o paginas de revista que obviamente habían sido abiertas por rasgaduras, ya fuera por la rata o por la fricción contra la otra basura. Bajo circunstancias normales, ni siquiera lo habría notado, y eso fue exactamente lo que despertó su interés: Quien lo había puesto en la basura había tratado de esconderlo.
Con curiosidad, arrancó el resto del periódico y abrió el paquete sucio. Le tomó un segundo darse cuenta de qué era lo que vio dentro. Pero cuando lo hizo, su aliento se atoró en su garganta. Lentamente se vino abajo, manteniendo su vista fija en el pequeño, objeto blanco en sus manos.
No puedo decir cuánto tiempo se quedó sentado en ese lugar.
Todo daba vueltas…
—Ya… ya volví… —susurró Harry con suavidad.
Un débil saludo murmurado era lo único que salía de sus labios, finalmente, después de varias horas de ausencia, causó que Hermione corriera a ver su origen en el pasillo. Irritada y consternada después del inusual y largo tiempo de espera, no se molestó en sonar cortes, sino más bien, molesta y preocupada.
—¿Dónde estuviste todo este tiempo? ¡Estaba a punto de salir a buscarte! —dijo con molestia e hizo una mueca, olfateando en la dirección de Harry y se hizo para atrás con disgusto —. ¡Y apestas! ¿Estuviste en el basurero todo este tiempo?
Por alguna razón, él no mostró mucha reacción. Su expresión era imperturbable. Sólo mantuvo su cabeza agachada como si no pudiera obligarse a sí mismo a mirar a su esposa a los ojos.
—Perdon… —susurró Hermione al haberse dado cuenta de lo que había hecho.
—Yo… necesitaba pensar por un rato…
—¿Pensar? ¿Sobre…? —preguntó Hermione pero se interrumpió a si misma cuando vio la pequeña, blanca forma firmemente agarrada en la mano de Harry. Sintió una mezcla de miedo y enojo alzándose en su estómago. En una fracción de segundo, todas sus esperanzas fueron aplastadas. Todos sus problemas para mantenerlo en secreto y actuar como siempre, todas sus preocupaciones, todo arruinado —. Sabía que no debía haberme hecho la prueba acá… —murmuró disgustada mientras desviaba los ojos de él… Se sentía idiota, lo único que no podía dejar de preguntarse era ¿Cómo había podido ser tan descuidada?
Su mente, su rostro, todo continuaba estando en completo shock. Harry no reaccionó y solo continuó.
—Al… Al principio no estaba seguro de que cual era la razón que te hacía no decirme nada…. Si querías sorprenderme o… o sólo no sabías cómo decirme… —hizo una pausa, pero Hermione no pudo encontrarse capaz de responder.
—(¿Por qué no lo tiré en algún lugar de las ruinas?) —pensó ella, su cuerpo temblaba, mientras sólo dejó que sus palabras la golpeara —. (Él nunca lo habría encontrado en ese lugar… Ahora, él nunca lo va a entender… No esto… Él no puede entender mi dolor…)
—Vos… vos nunca quisiste que yo me enterara ¿No, Hermione? —concluyó Harry con un tono de voz muy suave y todavía en estado de shock —. Eso es por qué apenas estuviste comiendo algo últimamente… querías… vos querías ma-matarlo…
—¿Y QUÉ? —gritó Hermione de forma abrupta interrumpiéndolo, sin poder ser capaz de contener toda la tensión que estaba dentro de su cuerpo continuó —. ¡Yo no quiero a éste… ésta cosa! ¡Va a arruinar todo lo que logramos! ¡Todo lo que tenemos! ¡Todo lo que tengo!
—Hermione… —susurró Harry como si pudiera creer lo que escuchaba, casi con un tono de miedo y horror —. Yo… yo no puedo creer que estés hablando enserio… que estés hablando de esta manera. ¡Lo-lo que estás haciendo, si… si continuas con esta estupidez, no solo estás arriesgando la vida del niño, sino que la tuya también!
—¿Ves? ¡Ya se interpone entre nosotros! —gritó Hermione, con rabia ciega posesionando su mente —. ¡Lo único que esta cosa quiere hacer es arrancarme mi felicidad! ¡Remplazarme! —ella ni siquiera trató de escucharlo más. No importaba cómo lo dijera Harry. Todo se había roto ahora.
—Si… eso es realmente lo que pensas, tal vez de verdad tengas razón… —murmuró Harry con tristeza mientras que un vacio se apoderaba de su pecho —. Pero entonces, no creo que sea la culpa del niño….
Todo estaba roto.
~0~0~
Para Harry, dormir, solo era algo que hacia durante los veranos. Durante el tiempo que pasaba con los Dursley. A pesar de que estaba durmiendo en el sofá, se sentía pequeño y a la vez tan vacío y solo.
Por el resto del día, no se había hablado el uno al otro. Su pele había sido la peor que habían tenido jamás. De hecho, había sido la primera que habían tenido en mucho tiempo. Y luego tuvo una intensidad que él nunca hubiera esperado presenciar otra vez.
No parecía que fuera capaz de dormir pronto de todas formas. La vida de Harry, que era tan tranquila y pacífica, se había vuelto algo completamente caótica, el impacto de las noticias del día parecía incluso más grande en su mente, si eso en verdad fuera posible. El pensamiento de tener un hijo jamás se le ocurrió y tal vez eso lo había hecho ciego ante las señales: Las veces que pasaba más tiempo de lo usual en el baño; que a menudo se veía cansada, incluso si no habían trabajado muy duro; cambios de humor que habrían puesto en vergüenza a la vieja Hermione; el vientre levemente hinchado, aunque eso aún era tan pequeño, que apenes se notaba si te fijabas específicamente buscando algún cambio notable.
E incluso ahora, después de tener la clara confirmación, todo aún parecía irreal.
Justo cuando el sueño de tener una vida tranquila finalmente parecía abrumarlo, la puerta abriéndose súbitamente de la realidad, lo alejó una vez más. Debatió sobre si mirar arriba o fingir estar dormido.
Sin embargo, después de un momento de silencio, una voz, la de ella resonó en la noche.
—¿Harry? —preguntó Hermione —. Volve a la cama —pero él no dio señales de vida, incluso aunque ella obviamente sabía que él aún estaba despierto —. Maldita sea, no me hagas rogar…, Harry —murmuró de forma apuntas audible. Él podía decir que estaba desesperada, pero trató de que no le importara eso —. Yo… yo necesito saber que vas a estar acá cuando despierte…
Finalmente, Harry, mostró una reacción, levantando las sabanas que lo cubrían y haciéndole señas para que ella se acercara.
—Despues de todo, yo necesito saber que vos vas a estar aunque acá cuando despierte…. —explicó Harry cansado y sin mirarla.
Renuentemente, Hermione tomó la invitación y subió al sofá, poniéndose a su altura, ambos mirándose. Sin embargo, la atmósfera incómoda difícilmente se levantó.
—¿Cuándo fue la última vez que dormimos así? —preguntó ella, suspirando —. ¿Con la tensión de una pelea tan pesada en el aire?
—No sabría decirte…
—Es una maldición… —dijo ella de repente con un susurró, más para ella misma que para él.
—¿Qué?
—Tiene que ser eso. Tal vez, hay un dios después de todo o un ser que lo controla todo y éste es mi castigo por ser alguien tan horrible y despreciable…
Harry sintió una bien conocida sensación de culpa formándose dentro de él.
—¿Por… por qué pensas eso?
—¡¿Por qué no debería?! —contraatacó Hermione, con más fuerza otra vez —. Cuando creo que finalmente encontré mi felicidad, algo pasa para quitármela de nuevo. ¡No te lo dije antes! ¡Pero después de que todo sucedió! ¡De que todas las personas habían desaparecido! ¡Me sentía feliz porque finalmente me sentía aceptaba! ¡Y entonces todo estalla, siento como si mi existencia misma fuera violada y luego reconstituida! ¡Reconstituida en una forma que odio! ¡En la persona que odiaba! ¡Y ahora esta cosa, separándome del primero quien me amó realmente!
—Hermione…
—¡Sí, claro, es mí culpa, ya lo sé! —rezongó Hermione, mientras su voz se quebraba levemente —. ¿Pero no deberías de estar en mi lado en vez del de una cosa que ni siquiera conoces?
—N-no es eso. Pero lo que estás haciendo…
—¿Siquiera tuve que preguntarte si intentarías un aborto? —preguntó ella cuidadosamente, tratando de no alza aún más su enojo, junto cuando estaban tratando de reconciliarse.
Tuvo poco éxito.
Él exhaló agudamente, dando eso como su única respuesta. Incluso aunque él supiera cómo responder, no sabía si hubiera sido capaz de hacer eso. No sabia como decirlo que quería tener una familia.
—¿Ves?..., es por eso que no te dije: No habrías querido ayudar… —exclamó Hermione.
—¿Cómo… cómo pudo pasar de todas formas? —interrumpió Harry de forma abrupta, desesperadamente queriendo cambiar el curso de la conversación a donde se estaba dirigiendo. Tenía miedo al conflicto —. ¿Pensé que estabas tomando pastillas anticonceptivas?
—¡Lo estoy! ¿De verdad pensas que habría querido ser tan descuidada? —gruñó Hermione con molestia —. No tengo idea de cómo es posible. Quiero decir, no se nada de química muggle, y tampoco es una protección del ciento por ciento. Y quien sabe si todavía funcionan apropiadamente cuando son tan viejas…
Harry no podía creer lo que escuchaba.
—¿Tomaste medicamentos que estaban vencidos?
—¡Bueno, a menos que puedas hacer algunos nuevos no tuve mucha elección! —mofó ella molesta.
—¿Pero acaso te das cuenta de que podrías haberte destruido tus riñones? ¿Las pruebas… pero estás segura de que las pruebas…?
Él no la vio asentir, pero había habido pocas razones para dudar de ella.
—La verdad hice dos diferentes. Las escondí por separado, así que probablemente las tiraste…
—¿Y…. cuánto pasó desde que te vino por última vez?
—Pasó casi una semana desde que me perdí el segundo periodo seguido —admitió Hermione mirando hacia otro lado —. Ni siquiera lo noté al principio. Las náuseas matutinas no eran tan malas como creí; solo culpé nuestra más o menos dieta desequilibrada por ellas. Aunque cuando empezó a volverse demasiado obvio… yo… —suspiró con una profunda amargura —. No sé. Creo, que sólo traté de ignorarlo; no quería aceptarlo. Pero el miedo seguía rondando mi mente, así que eventualmente saqué las pruebas de ésa farmacia en Aberdeen cuando hice un viaje por suministros ahí hace un semana o dos. E incluso entonces realmente no pude convencerme a mí misma de hacerlas. Las escondí acá por varios días más, siempre diciéndome a mí misma: ¡Solamente hacelo y ya! ¡Entonces vas a ver que te estás preocupando por nada! —detuvo sus quejas con una corta y sarcástica risa —. Pero como lo suponía tenía razón después de todo…
Él la notó mirar hacia abajo, casi seguro pensando, entonces siguió hablando.
—¿Cómo podes quedarte tan calmado por todo esto? —ahora ella fue la que tomó la parte de interrogación —. Esperaba que te volvieras loco cuando lo descubrieras, o lo que se acerca a volverse loco en tus definiciones.
Harry pensó sobre eso por un corto periodo de tiempo. Pero la única respuesta que podía pensar era las mismas que había encontrado a menudo en las últimas pocas horas.
—No… yo no sé —dijo él sacudiendo la cabeza —. No todavía. Cuando me di cuenta de lo que la prueba significaba, miles de pensamientos y emociones me golpearon y dudo haberlos clasificados ya todos. Tal vez quiero probarme a mí mismo como el padre que nunca tuve. Tal vez sólo quiero saber cómo es tener una familia de verdad. No… no se… —concluyó silenciosamente —. Lo único que sé es que simplemente no puedo ignorarlo… y mucho menos ayudarte con lo que estás haciendo…
Ninguna respuesta o nueva pregunta después de eso. Tras varios momentos de silencio, él se preguntó si de verdad aún estaba despierta, hasta que escuchó una suave respiración de ella. Se movió un poco para mirarla, confirmando su suposición. Pero sus ojos no descansaron en los suyos cerrados por mucho, ya que lentamente acercó su mano.
—No lo hagas, Hermione —susurró Harry. Su mano se detuvo abruptamente ante su suave voz, a pocas pulgadas de su vientre —. Por favor no lo hagas…
En silencio, él la abrazó con suavidad.
~0~0~
Diario personal…
Semana posible: entre la décima y la décimo tercera.
De verdad necesitaba escribir esto. Creí que sería buena idea empezar esto, ya que va a ser mi tarea vigilar a Hermione y el embarazo y éste informe va a ser de ayuda para analizar cualquier posible problema o complicación, especialmente cuando llegue la hora y mi mente esté demasiado ocupada con los eventos actuales para recordar cada detalle probablemente significativo. No es que mi mente no esté ocupada ya. El pensamiento en que me voy a convertir en padre tan pronto disparó tantas emociones que me va a tomar varios días o hasta semanas poder ordenarlas a todas.
Creo que algo similar le está ocurriendo a Hermione. Y hasta espero que sea peor. No sé qué hacer si ella continúa este camino destructivo; de verdad temo por el feto que se está gestando al igual que ella misma. Hermione claramente estuvo deprimida durante estas últimas semanas y estoy seguro que debido a sus cambios hormonales esto se ha acrecentado. Durante tantos años en los que ella se sintió descuidada, ahora cree que voy a dejar de amarla porque mi amor va a estar con nuestro hijo. Por esta razón ella dice que no es como si no estuviera comiendo de todo (lo máximo que la vi comer fue manzana) y que sólo quiere mantener su dieta hasta que pueda estar segura de que esa cosa, como la llama ella, se fue. Parece extremadamente fría y segura sobre esto. No estoy seguro sobre si al menos se da cuenta de que es un ser vivo, mucho menos que es su propio hijo.
Sea cual sea el caso, Hermione, está muy mal. No dudo de su amor por mí, pero creo que esto no es suficiente, creo que necesita una verdadera razón para vivir; no puedo ser el centro de su vida como ella quiere que sea. Necesita hacer esto por ella misma y no por mí. Ella debe querer realmente vivir por ella y para ella y creo que un hijo puede ser una idea lo suficientemente poderosa como para que ella pueda tener un objetivo en su vida. Ser la madre que ella quería tener. Amar y ser amada realmente por quien es.
En cuanto a cómo pasó, todavía no estoy seguro. Tal vez la píldora de verdad estaba vencida y tuvimos suerte de que solo fue eso; sus riñones podrían haberse dañado completamente. Por otra parte, perdimos claramente el paso del tiempo ya más de una vez, así que tal vez ella sólo lo olvidó y no quiere admitirlo, Hermione es demasiado testaruda después de todo. O tal vez de hecho caímos en el uno o algo por ciento donde no funciona. Después de todo, ya vencimos las peores probabilidades. Pero eso… creo que fue en otro tiempo. Esto es diferente. No tenemos magia como antes.
~0~0~
Harry despertó por el fuerte sonido de un rechinido viniendo del pasillo. En shock y en su estado medio despierto entre sueño y realidad, pensó que un ladrón tal vez hubiera entrado. Cuando se dio cuenta de lo idiota que era esa idea, ya que no había nadie más en el planeta quien pudiera hacer eso, su siguiente pensamiento fue el que un animal salvaje de alguna forma había podido meterse.
Pero cuando quiso revisar a Hermione, no la encontró durmiendo pacíficamente a su lado. Cuando notó que la cama estaba vacía, su miedo se desvaneció un poco sólo para ser reemplazado por otro. ¿Qué era lo que podía hacer a esa hora? No sonó como si hubiera ido al baño.
Pensó por un segundo si valía la pena arriesgarse a otra discusión, pero eventualmente su curiosidad ganó. En silencio, se levantó. Cuando abrió la puerta escuchó los sonidos aún mejor y, de puntitas, los siguió hacia la cocina. Una débil luz era emitida de la puerta abierta, parpadeando un poco, ya que algo se movió enfrente de su origen. Él sólo se inclinó contra el marco y espió dentro.
Hermione estaba ahí enfrente del refrigerador abierto, el cual también era la única fuente de luz en el cuarto oscuro. Había unas cuantas manzanas y una lata abierta de carne que debió haber sacado de la bodega, así como también dos tomates, un pepino y unas cuantas rebanadas de pan alrededor de ella en el piso y tenía un sándwich recién hecho en su mano. Lo sostuvo enfrente de su rostro, y por lo que podía decir, estaba sólo mirándolo fijamente.
De repente, algo que se escuchó como sollozo enojado sacudió su cuerpo y dio un gran bocado. Se tragó el sándwich entero en menos de un minuto, como si fuera un vagabundo en el desierto que estuviera consumiendo agua largamente extrañada.
Pudo oír su rápida respiración incluso cerca de la puerta, pero aún no podía decir si ella sonaba más enojada o miserable.
—Maldita seas…, Harry. —maldijo Hermione, Harry en silencio regresó a su dormitorio.
La sonrisa de felicidad nunca dejó su rostro.
~0~0~
Diario personal…
Semana posible: entre la décimo primera y la décimo cuarta.
Hermione todavía se rehúsa a comer apropiadamente aunque sigue levantándose por las noches para poder comer algo a escondidas y esto está empezando a enojarme y asustarme.
Recientemente aprendí en mis estudios que las necesidades del feto de momento son tan marginales que sus intentos son totalmente inútiles de todas formas, a menos que de verdad se lo quiera llevar a la muerte con ella misma. Pero por supuesto, ella ni siquiera escucha. Se volvió todavía más terca que antes, es casi peor incluso cuando éramos pequeños… cuando el trió dorado se había formado. Sumado a esto, Hermione sigue sin querer que hablar y creo que los miedos se comenzaron a profundizar aun más.
Cuando peleamos sobre esto otra vez ésta mañana, estuve tentado de decirle que sé lo que está haciendo de noche. Pero de la forma en que de momento es, tal vez haya reaccionado forzándose a sí misma aún más a suprimir su deseo de comer por completo.
Aún así, aunque al principio estaba contento de que al menos comió algo, sus comidas nocturnas difícilmente son más que una gota en el vaso, dándonos sólo un poco más de tiempo. Sólo espero poder usarlo antes de que sea demasiado tarde. Incluso si no es por ella; eventualmente las necesidades del feto van a ser aun más grandes, y si esto sigue así por más tiempo no veo mucha esperanza para cualquiera de ellos dos.
~0~0~
Harry miró a Hermione con reproche y dijo.
—Vamos, Hermione, esto de verdad se está poniendo infantil…
—¿Y qué? —estalló ella, empujando el plato lleno lejos de ella otra vez —. ¡No es mi culpa si no podes entender que no voy a comer esto!
—Por favor… —susurró él.
—¡No!
Harry dejó que su cabeza se hundiera; cansado, pero todavía no derrotado. Había tenido suficiente. Incluso aunque sabía que él no podía lastimarla físicamente a propósito, tendría que forzarla fuera de su terquedad. Tenía que hacerlo. De lo contrario decepcionaría a su nueva familia.
—¿Por qué me mentiste? —preguntó él calladamente.
—¿Qué?
—Cuando se volvió aparente de que ibas a ser los únicos que quedábamos, que nos amábamos de verdad; estaba contento de que al menos vos estabas conmigo. Te amo, Hermione. No porque estaba con alguien, sino porque estaba con la persona que amaba. Y te creí, cuando dijiste que te sentías igual por mí. Pero eso fue sólo una mentira. ¿No? Nunca te importó que fuera yo. Vos simplemente no querías estar sola; estabas tan necesitada de amor que cualquier habría…
Una poderosa bofetada, lo bastante fuerte como para hacerlo tambalear hacia atrás, detuvo sus acusaciones. Se mantuvo firme sin embargo, aunque no pudo obligarse a ver sus figuras tambaleantes.
—¿Cómo… cómo te atreves…? —preguntó ella con una voz quebrándose, forzando a su aún estirada mano abajo.
Dolía. La mejilla hinchada, apenas podía sentirla, pero sus palabras lo habían lastimado tanto como sabía que las lastimaron a ella. Sólo hace unas pocas semanas, él nunca habría pensado que podría llegar a esto, pero después de que todos sus intentos desesperados por persuadirla con amor y preocupación fallaron, parecía que lastimarla era la única forma de alcanzarla. No podía echarse para atrás ahora.
—Si… si realmente me amas. ¿Por qué estás tratando de quitarme lo que amo más que nada en este mundo?
Ella desvió sus ojos al suelo, lejos de él; con un tono de voz lleno de dolor por la traición dijo.
—Asé que vos ya lo amas más que a m…
—¡Estoy hablando de vos, Hermione! —casi gritó él —. ¿No podes ver que te vas a matar si seguís así?
Ella no respondió, mantuvo su vista alejada de él, pero su boca estaba sacudiéndose al abrirse y cerrarse, desesperadamente tratando de encontrar palabras para contraatacar. Pero semejantes palabras no existían.
—¿No dijiste que jamás querías volver a darte por vencida en la vida? ¿Qué no querías volver a sufrir? ¿Qué querías amar y ser amada? ¿Tanto miedo te da ser amada por tu propio hijo?
Eso era la gota que colmó el vaso. Hermione suspiró internamente, la culpa difícilmente soportable, al ver alcanzar inconscientemente su muñeca izquierda con una mano temblorosa.
—N-no… no quise… yo… —dijo Hermione tartamudeando.
—Así que. ¿De verdad queres dejarme solo por mi cuenta… —continó Harry y empujó el plato hacia ella una vez más —…vas a abandonar a tu familia o vas a comer algo?
Ella miró su comida con una expresión, que no pudo interpretar. Junto cuando pensó que iba a reunir el orgullo restante que le quedaba y se iba a ir, se desplomó en la silla y tomó el tenedor con su temblorosa mano.
—Esto no es justo…
—No —sentenció él, sacudiendo su cabeza —. No, no lo es.
~0~0~
—Hola —saludó Harry a nadie en particular, pero a todos quienes podían oírlo, lo cual pudo haber sido nadie o la humanidad entera. Eso era difícil de decir, cuando todo lo que podía ver además de la gigantesca esfera que todavía mantenía su característico corte como si fuera una sonrisa permanente; el mar… el océano seguía siendo rojo. Harry solo esperaba que de alguna forma aquellos a quienes quería alcanzar pudieran escucharlos —. Pasó… pasó mucho tiempo desde la última vez que estuvimos acá —continuó el, mirando a Hermione que sentada miraba pasivamente varios metros lejos de él.
—Tengo… grandes noticias, creo. Nosotros, Hermione, ella… ella está embarazada —suspiró Harry llevando sus ojos abajo en la arena sobre la que estaba sentado —. Éste debería ser un momento feliz. ¿O no? Un niño… o bueno niña también: la mayor prueba del amor entre dos personas. Pero Hermione no parece pensar de ésa manera. No estoy seguro de exactamente qué ve ella en la vida que crece dentro de ella. Le teme por una razón; lo suficiente como para intentarlo matar de hambre…
—Ella me preguntó una vez porque no me volví loco cuando lo supe. Y yo mismo me hice la misma pregunta varias veces. No puedo decir que no tengo miedo, más bien lo contrario. Pero cuando pienso sobre eso nunca pude temerle al pequeño, siempre temí por él. No tengo idea de cómo se supone que sea un buen padre. Tengo incluso menos experiencia que la mayoría de lo que serían padres habiéndolos tenido. En este momento me gustaría que estuvieran los señores Weasley para que me ayudaran sobre las cosas que tengo que hacer. Y en tiempos de duda, no hay nadie a quien pedirle consejo, nadie para asegurarme de que puedo hacerlo todo bien —dijo Harry sacudiendo la cabeza —. Nosotros, trayendo una nueva vida a éste mundo devastado parece tan increíblemente irresponsable. Pero ahora que sucedió, no estoy seguro por qué, pero no puedo tener miedo.
—Hermione sin embargo… finalmente pude hacerla comer, pero es una nueva lucha cada vez. Sólo estoy contento de que ésta fue la única manera en que pensó para… —terminó su oración, ahogándose en las palabras como matar o deshacer de —. ¿Quién sabe lo que pudo haber pasado si ella hubiera tratado de tomar alguna clase de drogas? ¿O si ella incluso hubiera tratado de lastimar al niño, y casi seguramente ella misma también, físicamente?
—Pero no es sólo una débil compensación. Sólo pasaron unas cuantas semanas, pero ya me siento completamente exhausto. ¿Cómo se supone que pelee por varios meses más? ¿O incluso años, si ella nunca lo acepta? Ella nunca se sintió aceptada y me da miedo que ella quiera hacer lo mismo con él de forma inconsciente. Yo… yo simplemente no sé si puedo hacerlo —dijo Harry. Con un falso sentimiento de esperanza, miró al océano —. Creo que voy a necesitar tu ayuda más que nunca, Luna. Alguien para convencerla. O que me dé un consejo. Al menos una palabra tranquilizadora… como las que me dijiste cuando estaba en quinto año.
Lo único que recibió de respuesta fue las olas del mar que chocaban.
En ese momento, Harry se sintió terriblemente cansado. Cada choque añadía un peso a sus hombros.
—Ayudenme… —rogó calladamente, mientras sus rodillas cedían y quedaba recostado en la arena —. Por favor…
Sus dedos temblorosos se cavaron sin dirección en la arena, los granos escabulléndose entre ellos, mientras forzaba a sus manos cerrarse. Jadeando, mantuvo su cabeza abajo, esperando que alguien o algo le dijera que debía hacer como siempre había sido, hasta que dos pies se detuvieron al lado de él.
Hermione lo miró, lástima y disgusto peleando el uno contra el otro en sus ojos.
—Vamos —dijo Hermione calmadamente —. Vamos a casa.
~0~0~
La gente a menudo piensa en la noche como la hora donde los horrores llegan; asustados por lo desconocido que tal vez esté acechando en la oscuridad, el hombre trajo el fuego. Pero no todo se veía mejor en la luz de la mañana.
Las plumas estaban salvajemente dispersas alrededor, la sangre seca salpicada en ellas y en el suelo. Por todos lados había pequeños montones de carne que habían sido arrancados durante la pelea por grandes colmillos.
Aunque ambos habían presenciado masacres peores de primera mano, o tal vez sólo se debía a las horribles memorias que tenían, Hermione se estremeció ante la espantosa vista.
La noche anterior, habían sido despertados por un fuerte choque y ruidos salvajes en el gallinero. Armados con las mejores armas que tenían, los cuales fueron un rastrillo y una pala, corrieron para prevenir lo peor, pero ya era muy tarde. Cuando llegaron, una de las gallinas ya estaba muerta, el gallo luchaba inútilmente por unos cuantos segundos más en el hocico de la bestia. En la oscuridad, casi se había visto como un lobo, pero Hermione supuso que de hecho sólo era un perro salvaje, que se había vuelto loco por el hambre. De lo contrario, no habrían sido capaces de asustarlo tan fácilmente, dejando atrás a una de sus presas.
—Tenemos… tenemos que verlo por el lado positivo, creo —dijo Harry con un murmullo, sacándola de sus pensamientos —. Ya no vamos a ser despertados muy temprano. Uhm… por un tiempo… —le lanzó una mirada a su vientre levemente hinchado —. O… bueno… ya no vamos a tener que hacer más ésas revisiones… —rápidamente continuó, sin darle tiempo de empezar otra discusión y dejo a un lado el huevo que sostenía contra luz.
Pero ella realmente no se sentía con ganas de discutir de todas formas. A pesar de sus intentos de tomarlo como un hecho, Hermione sabía que él como una forma de reprimir su pasado no se estaba tomando el incidente enserio.
Aunque sólo cuantos rasguños en su brazo fueron las únicas heridas físicas que sufrieron ésta vez, les había mostrado más que nunca que necesitaban una defensa más fuerte que una débil cerca que incluso había sido derribada en varios lugares.
—Y… tendremos algo diferente para comer por una vez…
Eso la tomó por sorpresa.
—¿Queres comer…?
—Bueno, vos, quiero decir nosotros podríamos utilizar un cambio. Y s-sería un desperdicio creo, si no lo hacemos…
Su voz hueca concordaba bastante con los sentimientos de ella. Por supuesto, tener pollo para la cena era un buen cambio después de toda la comida enlatada, pescado y lo que habían podido cultivar, pero el pensamiento de comer algo con lo que habían vivido más de un año silenció su apetito, sin importar cuán tonto parecía para ella ser estar apegado emocionalmente a un ave.
Enojada, sacudió su cabeza. Sólo era un ave y nada más y era tonto rechazar ésta oportunidad. Las hormonas debían de estar haciendo un desorden con ella otra vez, fue lo que concluyó.
—Aún así. ¿No nos vamos a quedar cortos de huevos o algo? —preguntó ella eventualmente para alejar su mente de ése tema —. No es que me importe…
—No lo creo. Aún tenemos una buena reserva que debería ser suficiente por una semana o dos —explicó Harry, poniendo un huevo a contra luz —. Y parece que nos dejaron unos cuantos regalitos… —concluyó, dejándolo cuidadosamente en un segundo montón.
~0~0~
—¿Por qué tardaste tanto? —dijo Hermione nerviosa mientras él regresaba a la habitación del hospital.
—Perdón, arranqué el generador lo más rápido que pude —contestó Harry explicando y señaló el sofá de exanimación —. ¿Por qué todavía no te acuestas?
La castaña gruñó algo que él no pudo comprender, pero de todas formas condescendió. Mientras tanto, él estaba revisando los instrumentos, tratando de recordar lo que había aprendido de su funcionalidad. Después presionó unos cuantos botones y el dispositivo comenzó a zumbar, tomó un cinturón y se movió para ponerlo alrededor del abdomen de Hermione.
—¿Podes levantarte…? —dijo Harry señalando la remera —. Gracias.
—¿Para qué es eso? —preguntó ella mientras se lo ponía a su alrededor, pero él no respondió. Siseó súbitamente cuando empezó a aplicar el gel de transmisión en su estómago —. ¡Mierda!
—Perdón, me olvidé. ¿Está muy frío?
—No soy una niña pequeña, puedo soportarlo. ¡Pero me podías haber avisado con anterioridad!
—Perdón… —repitió él con una cierta ironía, y tomó, lo que se figuró que era el transductor del efecto doppler. No le tomó mucho tiempo encontrar…
Un poderoso doble golpe resonó por toda la habitación. Sintió como ella comenzaba a temblar; sus manos al igual que su labio inferior temblaron. Harry y Hermione se quedaron mirando fijamente. No sabía cómo, pero era un momento magnifico para ella, él lo podía ver en sus ojos. Algo acaba de cambiar.
—¿Qu-qué es ése sonido? —preguntó Hermione temblando.
Harry sonrió intensamente, escuchando la rápida palpitación que llenaba el cuarto.
—Eso es el latido del corazón…
—¿El…? —empezó ella, con un poco de asombro en su voz. Sin embargo si fibra maternal surgió —. ¿No es un poco rápido para ser el latido de un corazón?
—No —negó él con su cabeza, mientras miraba la pantalla —. 155 pulsaciones por minuto; es normal en un feto gestándose.
Hermione no dijo mucho más pero una increíble ansiedad se estaba apoderando de ella más aun cuando Harry, aseguró el dispositivo en su lugar con el cinturón, antes de tomar la sonda para el ultrasonido real. Hermione suprimió otro siseo cuando él colocó un poco más de gel en ella.
—Está bien, miremos a ver qué es lo que encontramos…
—Si…
Harry suspiró, luego dio una respiración profunda. Con los latidos del corazón de su hijo haciendo eco en la habitación, pudo sentir los suyos propios acelerarse mientras empezaba a mover el transductor. En sólo unos cuantos momentos lo iban a ver por primera vez. Y a pesar de sus palabras, notó por el rabillo de sus ojos como Hermione estaba cambiando su vista también a la pantalla.
El dispositivo de ultrasonido era un modelo clásico de dos dimensiones, y al principio no parecía haber más que ruido, una salvaje mezcla de negro, blanco y azul. Después de un rato empezó a preguntarse si de verdad era capaz de encontrar algo tan pequeño con sus ojos sin entrenamiento, pero finalmente pudo distinguir las primeras formas. La cabeza prominente fue lo primero que apareció en su vista. Luego siguió el pequeño cuerpo desproporcionado. Y con eso las cuatro pequeñas extremidades, aún no completamente desarrolladas, pero ya haciendo pequeños movimientos en los fluidos que lo rodeaban. Ése era su hijo, el hijo de ambos.
—¿Harry…?
Él no se había dado cuenta hasta ahora de que había estado mirando fijamente al monitor por al menos un minuto, sin siquiera notar las lágrimas de alegría que caían por sus mejillas, ni la amplia sonrisa en su rostro. Mientras si giraba hacia Hermione, ni siquiera pudo ser capaz de encontrar las palabras para describir sus sentimientos.
Por alguna razón, ella hizo su mejor esfuerzo para no ver su mirada y rápidamente desvió su cabeza hacia abajo, pero no lo bastante rápido como para que él no notara el brillo en sus ojos.
—¿Podemos irnos a casa ahora? —preguntó ella suavemente. Harry tocó un botón y la imagen se imprimió. Hermione las vio en las manos de él como si fueran el teso más importante del mundo —. Tengo… tengo un poco de hambre…
El próximo capítulo esta titulado: "El Sol, La Tierra y La Luna"
Bueno, más tarde que temprano, les dejo un nuevo capítulo del fic, como siempre cualquier error, problema o simple comentario pueden dejar un review, enviarme un PM o en mi perfil hay otros medios para comunicarse conmigo. Como siempre, leo todo y respondo todo.
Me disculpo por la tardanza de escribir pero estoy ante un final muy importante y estudiar me está consumiendo la mayor parte de mi tiempo.
Nota 1: ¿Cuál es problema que tiene Hermione? Tiene muchas dudas internas, estas se ven de forma indirecta o directa y están la llevan a tomar la decisión que tuvo. Sepan que estar roto no se arregla solo con que el amor de tu vida te acepte, es algo más complejo y lleva su tiempo y progreso.
Nota 2: Esta justificado lo que hace Hermione no, no lo está. Pero bueno, así son las cosas, así es como está reaccionando esta Hermione.
Nota 3: Para mí fue un tema difícil hacer este capítulo, no porque solo el tema fuera difícil, sino porque quería retratarlo de otra forma diferente. Y espero que les agrade.
Nota 4: El escuchar el corazón de tu hijo creo que debe ser una experiencia muy fuerte al igual que verlo en una pantalla realmente. No soy padre, pero si alguno lo es seguramente debe haber sido parecida la experiencia, o tal vez no, sea cual sea quería que sea el punto total de ruptura en la mente de Hermione. Una ruptura a mejor.
Agradecimiento por los review.
Dcromeror: Gracias por dejar un review. Exacto, es lo que quiero mostrar, pero no solamente perderlo quiero que el que lo lee pueda ver como las experiencias para que el impacto real fuera aun mayor. Quiero realmente que el perder a su hija no sea solamente una frase.
Zero-sama: Gracias por dejar un review. Me alegro que consideres que es otra buena historia, si, es algo melancólica y mucho más adulta que la anterior, porque quería hacer algo más así. Mucho más real, mucho más adulto. Me alegro que te guste.
Shadow Jocker: Gracias por dejar un review. Me alegro que te haya gustado el capitulo. Si, pero Harry no lo hace porque no tiene otra cosa que hacer. No es que los resuelvo de forma rápido porque quiero sino porque extender los problemas, hace que sea mucho más agotador y se gasten una mayor cantidad de recursos por decirlo de una manera. Yo lo pienso en un sentido realista y estar demasiado tiempo sin hacer nada es un derroche de recursos para los personajes. No lo puse porque no quiero que Hermione este meramente de adorno.
Kira Potter Jackson: Gracias por dejar un review. Me alegro que te guste.
