Ladies and Gentlemen!
Y si, ya estoy aquí una vez más para presentarles esta nueva historia que se me ocurrió y que hasta hace pocos días yo subi por este medio y por wattpad. Una historia que sale completamente de la historia de Vrains, así que puede ser considerada como un mundo alterno (AU) donde también seguiré con la temática de Yusaku Fem y está vez un Ryoken (neko) así que espero que sea de su agrado realmente que siento que me voy a divertir con esta historia.
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Abrió sus ojos cuando sintio esa molestia en particular. Suspiró. Si esa era la forma de arruinar su día de descanso, levantándose temprano, no sabía que había hecho en su vida pasada. Sintió su cabello largo un poco enredado, su cuerpo no podía moverlo y lo único que le causaba molestia era a ese chico de cabellos blancos con mechas azules y unas grandes orejas blancas salir de su cabeza, restregandose contra sus pechos para tratar de llamar su atención o porque simplemente se encontraba cómodo.
¿Qué demonios estaba pasando?
¡Claro! Era imposible olvidar lo que hasta hace tres días había pasado.
Había rescatado a ese pequeño gatito blanco de que aquellos perros, gracias a Ai, que cabe recalcar, tambien es un perro, la defendió a ella y al gatito para que estos no se lo comieran o hicieran algo mucho peor. Lo tomo herido entre sus brazos y corrió lo más rápido que pudo al consultorio del veterinario que mejor conoce.
Llegó antes de que cerrarán y ante la mirada que le mostraba al doctor Kogami Kiyoshi, no pudo negarse. Llamó a su asistente Miyu antes de que se fuera y ambos atendieron al herido minino. Yusaku esperaba paciente en la sala de espera, Ai trataba de consolarla lamiendo su mano o poniendo su cabeza en su regazo. Ella sonreía y agradecía ante ese gesto.
-Yu-chan -Entraba Miyu a la sala de espera con una sonrisa. Vio a su amiga levantarse y caminar a ella.- Tranquila, el gatito está bien, no es nada grave pero pasará esta noche en observación
-Gracias -Yusaku se permitió soltar el aire de sus pulmones. Abrazaba a Miyu.- Muchas gracias
-Regresa mañana -Hablo Miyu con tranquilidad.- Descansa y ven mañana temprano para que lo veas
Y así fue. Se fue del veterinario a su casa para poder descansar, había pedido el día libre así que pudo ir tranquila al veterinario. Cuando entro a ver al gatito, suspiro tranquila al verlo despierto y acostado en esa pequeña cama. Se acercó a verlo y este inmediatamente le miro. Maullo feliz al ver a la chica y no se negó ante la caricia a su pequeña cabecita blanca. Ronroneaba del gusto. Noto sus ojos azules, tenían un hermoso color azul celeste, era hermoso aquel gato.
-Me alegra que estés bien pequeño -Susurro la chica.- ¿Quisieras ir conmigo? ¿Vivir conmigo en lo que te recuperas? Después de eso puedes irte si quieres, tu puedes decidir
Claro, era un pequeño gatito que no podía comprender aquellas palabras humanas pero aún así, maullaba respondiendo a lo que la chica decía. Sonrió cuando Miyu y el Doctor Kogami le dieron autorización de llevarselo a casa con la condición de que lo cuidara y en señal de que no se encontrará bien, tenía que regresar lo más pronto posible.
Después de unas compras para el minino, ella y el pequeño gatito regresaban a casa. Claro, el pequeño de asustó de ver a Ai, inmediatamente empezó a gruñir y querer lanzar sus garras.
-Ai te protegió -Hablo Yusaku.- No debes tenerle miedo, es un tonto pero es un buen compañero
Ambos animales se quedaron viendo, como si comprendieran lo que ella había dicho, hubo un momento tenso en el que Ai se acercó y el pequeño minino sólo estaba tieso, sabía que si no se alejaba, este iba actuar. Yusaku rodo los ojos divertida, entre perros y gatos nunca se iban a llevar. Llevo al pequeño gatito a su habitación, le acomodo en una pequeña almohada y empezó atenderlo siguiendo todas las indicaciones del doctor. Sonreía cuando este le lamia la mano. Se sorprendió de lo hambriento que estaba, considerando que era un gato de la calle. Y de lo tranquilo que llegaba a ser con ella.
Hubo un momento en el que se levantó con cuidado, empezó a caminar por su cuarto hasta llegar con ella y acomodarse entre sus brazos. Su pequeña cabecita la restregaba entre sus pechos, cosa que le causo risa y sólo siguió mimando, recordó lo que había comprado ese día, saco de una bolsa de plástico un collar rojo con un cascabel en detalles verdes, se alegro de que el minino no intentará quitárselo y como este empezaba a jugar. Así fue hasta la noche que el gatito no había querido dormir en la almohada y se subió a su cama, lamia su nariz y ronroneaba.
Al día siguiente había tenido que ir a trabajar. Así que dejo al gato con suficiente comida y agua. Lo dejaría encerrado para que Ai no lo molestará. Había pasado la mayoría del tiempo pensando en el gato, en si estaría bien o si Ai no había echo de sus maldades y había abierto la puerta de su cuarto, otra vez.
Se apuró en su trabajo para poder salir temprano. Comprar algo de comida para sus dos mascotas y salir corriendo por las calles hasta su casa. Todo iba bien Ai la recibió contento, movía su cola y brindaba de la alegría, de reojo veía si algo había roto pero parecía que todo estaba normal. Subió a su cuarto para seguir cuidando a ese pequeño gatito y al momento de abrir la puerta, provocó que la bolsa cayera al suelo y que sus mejillas se pintaran de color rojo.
Frente a ella, se encontraba un chico un tanto más alto que ella, de curioso cabello blanco con mechas azules, orejas y cola blanca, ese curioso collar en su cuello, que estaba segura se lo había comprado a alguien. Pero sobre todas las cosas, se encontraba desnudo con las vendas sólo cubriendo sus piernas, curiosamente le daba la espalda así que pudo apreciar su bien torneado trasero.
Vio como este volteaba lentamente y al igual que ese pequeño gatito. Quedó hipnotizada por el color de ojos de ese misterioso chico-gato, eran celestes. No pudo reaccionar a tiempo cuando sintio el piso a sus espaldas y el cuerpo de él sobre ella. Paseo su mirada rápido, su piel era bronceada, sus brazos tenían un poco de musculatura y que decir de su abdomen. No quiso mirar más abajo al sentir como este había acercado su rostro a su cuello.
-¿Quién eres tu? -Fue lo primero que Yusaku pregunto. Quedó muda al ver como este levantaba el rostro y le sonreía, era la sonrisa más sexy que había visto en un hombre.
-¿Acaso olvidaste que me rescataste? -Pregunto sin más.- Gracias por salvarme Yusaku, mi nombre es Ryoken y me quedaré por siempre a tu lado
-¿Ryoken? ¿Rescatar? -Pregunto confundida.
Paseo su vista por su cuarto, no estaba el gatito. Volvió a mirar al chico delante de ella. Volvió a mirar el collar al igual que volver a ver esos ojos celestes. Lamentablemente no recuerda más de ese momento porque se desmayó y a lo lejos escuchaba los gritos de aquel chico. Al despertar pensó que todo eso había sido un sueño, una pesadilla o hasta una broma pesada de Takeru pero al sentir como alguien restregaba su cabeza en sus pechos, todo se fue al diablo. Ver a ese chico en su cama, abrazandole, con su cola blanca y esponjosa rodeandole la cintura y ronroneando del gusto por estar entre sus pechos.
Realmente le hizo pensar que todo seguía siendo una mala pesadilla.
Y regresando al presente. Tuvo que tomarlo del cuello de su playera para separar a ese chico de sus pechos, no era lo correcto. Vio como este abría sus ojos feliz y volvía abrazarle. No podía creer lo que le estaba sucediendo. Esto era realmente una mala broma, una mala pesadilla.
-Mia -Susurraba, ronroneaba y besaba sus mejillas.- Te quiero Yusaku
Tenía que sufrir en silencio porque ya no podría dormir y tenia que cuidarse de que no quiera volver a restregar su cara en sus pechos. No sabía que hacer más que lamentarse el porque le había pasado eso.
Adiós dias de tranquilidad.
¡Muchas gracias por leer!
Sinceramente, esta historia a parte de tener un poco de romance también será cómica, así que les aseguro que se van a divertir mucho. Y como les he mencionado, todas estas historias están siendo subidas al mismo tiempo en Wattpad, así que no van a tener excusa alguna del porque no lo leyeron y no se divirtieron.
No olviden seguirme en mi página de Facebook : Anzuzu Dragneel.
El Link de mi página, como el demás redes sociales, la encuentran en mi perfil de fanfiction.
Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.
¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Jueves 13 de Diciembre de 2018
