La Naturaleza es sabia
Como indica el título, nadie puede explicarse como la Naturaleza funciona tan equilibrada y a la vez libre. En esta parte, trate de enfocarme en eso y para ello use el orden de las estaciones como referencia.
Como dato, para quien se preguntaba como Hiei acabo desmayado justo después de encontrarse con Higurashi, el mismo nos lo explica.
Sin más, lean.
- Te entiendo, de verdad. Solo dime la verdad.
Silencio. Los soldados estaban esperando, expectantes y otros con el ceño fruncido, atrás de su príncipe.
- Sé que han sido compañeros muchos años, que eres leal y lo consideras tu amigo- hablo de nuevo Koenma, suavemente- Tanto como a su esposo. Pero, esto es una situación de urgencia. Habla, Yusuke. Dinos donde están.
- No lo sé, Koenma. Es la verdad. No sé si están en el Makai o todavía en el mundo humano. Hiei puede tener la fórmula para pasar como humano todavía.
- Cielos, eso es cierto…- El rostro de Koenma cambio a preocupación- Sin embargo, en el último reporte de las Fuerzas Especiales informaron que encontraron al ladrón y a Hiei, juntos. ¿Qué me dices de eso?
Yusuke no supo cómo objetar a esa interrogante.
- Yo tampoco entiendo nada, Koenma. ¡Entender esta situación es peor que enfrentarla!… Créeme, yo no podía imaginarme siquiera que esto resultara de esta forma. ¿Kurama quiere convertirse en un Dios? ¡No lo creo!
- Él también es Youko.
- Por eso mismo, ¡nada de esto tiene sentido!
Koenma le entrego una mirada de compasión que no ayudo en absoluto al detective.
- De acuerdo, Yusuke. Creo en ti…Continuamos sin saber el paradero de ambos fugitivos. Debemos apresurarnos. Según una fuente confiable, el ladrón tiene tres de los Cuatro Elementos en su poder. Con seguridad, estará buscando el que falta.
- Sería interesante ver convertido a un demonio de esa clase en el Amo de las Estaciones- intervino la Joo no Tetsu- Yo los ayudare- Se ofreció, con una sonrisa gentil que extraño a los presentes- Buscare el último elemento, aunque no sepa cuál es. Ese ladrón ha robado un elemento del mundo humano, que es la gema del Otoño Maduro. La gema Nogard, también. Quedarían la primavera y el invierno.
- ¿Y si Youko tiene en su poder el Elemento de la primavera? Sus poderes sobre las plantas y la naturaleza no pueden ser tan efectivos, aun siendo un experimentado y madurado demonio.
- Y pocos como Kurama tienen su mismo estilo de técnica- opino Yusuke, confiado en su deducción- ¿Entonces… Youko es lo que es por obra de un Elemento?
- En absoluto- replico la mujer, como si considerar eso fuera un insulto- El poder de la primavera ofrece otro tipo de poderes al portador. Recuerden que es un Elemento de una estación climática y ambiental. Por lo que conozco de ese bandido reconozco que no lo ha usado, por tanto, puede tenerla tanto como no.
- ¿Entonces?
- Yo les ayudare a encontrar los Elementos con mi habilidad. Deberán esperar. Esa clase de cosas no se encuentran con facilidad por alguna razón.
Agradecieron a la reina con gran esperanza. Ella se dio la vuelta y se encerró dentro de un gran salón, presuntamente su sitio sagrado de reflexión y bendito de toda impureza.
- Espero que todo salga bien- suspiro Koenma, parcialmente aliviado pero sin perder la faz de tensión- Ella encontrara el Elemento y entonces podremos idear un plan cuando Youko vaya por ella, si es que antes no la obtiene el.
- No puedo creer esto de Kurama. No puede ser cierto- hablo Yusuke- Hablando de cosas que no se encuentran con facilidad. ¿Podría ser que Hiei, con su Jagan…?
Koenma se giró hacia Yusuke más angustiado que antes.
- ¡Es verdad! ¡Lo había olvidado! ¡Hiei puede encontrar hasta una piedra en una catarata!- exclamo, agitándose por la perspectiva- ¡Tiene el Ojo Demoníaco! Ahora todo tiene sentido. ¡Por eso Youko esta con el!
- ¡Espera, Koenma! Kurama no está con Hiei por beneficio.
- Deja tu idea de romanticismo y acata la situación tal y como es. ¡Todos estaremos en peligro, el mundo humano y espiritual, hasta el propio mundo del Mal, si Youko se convierte en el Amo de las Estaciones!
- Tan malo no puede ser…Viniendo de Kurama, mucho menos- Yusuke se sintió inclinado a defender a su amigo.
- ¡Tonto! Con los Cuatro Elementos controlara el cielo entero, el cielo absoluto de todos los mundos y dimensiones. Creará tormentas eléctricas y diluvios imposibles con el poder del Elemento del Invierno, también grandes proporciones de nieve y congelación instantánea. Con el poder del otoño, puede acelerar y paralizar el desarrollo de todo, inclusive deformar el desarrollo de los frutos y los comestibles, ¡puede detener hasta el crecimiento de un árbol! Ni que hablar de los Elementos de Verano y Primavera…
- ¡¿Qué dices?! ¡¿Puede hacer todo eso?!
No había considerado jamás esas posibilidades, ni tanto poder. ¿Se podía cambiar al mundo entero con solo encontrar una mísera piedra?
- Lo sé, es tan terrible que suena imposible pero es cierto. ¡Puede lograr lo que se le antoje con el mundo moviendo un dedo si consigue reunir a los Cuatro Elementos!
- No…Kurama no sería capaz de hacer eso.
- Recuerda, Yusuke. No es solo Kurama ahora. Es Youko, el demonio más inteligente al que las Fuerzas Especiales tuvieron que enfrentar, ni tu pudiste con él y Hiei parece incapaz… ¡Estaremos perdidos si consigue ser el Amo de las Estaciones!
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Desde el primer momento, Youko advirtió que su contrincante se encontraba débil. Su yoki era bajo y se pasaba una mano por la cara cuando estornudaba. Un estornudo horrible, del que se limpiaba constantemente.
Higurashi no era un demonio de peleas, no era aficionado a ellas más que por urgente necesidad. Sin embargo, cuando se decidía no era vacilante, sino determinado y directo.
Debajo de fuertes raíces, provenientes del más bajo y profundo suelo imaginario, Youko había dejado el cinturón con los Cuatro Elementos. Higurashi lo sabía y ejecutaba maniobras para distraerlo e ir por el tesoro. Por supuesto, Youko estaba atento y no consentía pasadas desagradables. Su poder estaba activo y se sentía extraordinario. Sabía que no había comparación con el demonio ave, cual nivel de energía decaía mientras peleaban.
- Si no me estuviera esperando un impaciente demonio jugaría más tiempo contigo- Ambos estaban enfrentándose en el aire. Su látigo de rosa contra la armadura de Higurashi, que en realidad podía convertirse en cualquier objeto que quisiese su amo y que en ese momento tenía la misma forma que su látigo- ¿Qué sucede contigo?
- ¿Perdón?
- Eres débil. ¿Lograste adormecer y debilitar a mi pequeño con semejante margen de poder?- pregunto curioso, acometiendo de nuevo a Higurashi, quien contraataco su látigo cuando fue por su rostro.
Ambos tocaron el suelo, en posición de ataque y separados a poca distancia.
- Ese no fue mi poder.
- Explícate.
- La gema Nogard- Transformo su arma en una maza de pinchos- Es el Elemento del Verano, el fuego y el calor. Hiei es un demonio de fuego, es parte de su naturaleza, por lo tanto, le afecta directamente todo lo que haga con ella.
- ¿Qué le hiciste exactamente?
- Ningún daño, puedo asegurarlo. Solo dormí sus energías.
- No tendrás una segunda oportunidad.
- Estoy en desacuerdo.
Youko gruño, enfurecido.
El llanto de unos pájaros lo desconcentro. Miro atrás. Las criaturas de Higurashi estaban intentando tomar el cinturón entre las raíces que picoteaban. Youko corrió a por el cinturón.
De un rápido movimiento tomo el cinturón con los Elementos, pidiéndole a las raíces liberarlo para él. Los vástagos abandonaron la protección del cinturón, dejándolo libre para tomarlo.
- ¡Shuichi!- grito Youko- ¡Mas te vale haber pensado mientras peleaba!
- Calla, que lo he hecho. Muévete de donde estas. Necesitamos otro espacio.
- No has captado…Que no puedo cambiar el terreno.
- Me refería a…
-Tu no vales mi tiempo - Apunto desdeñosamente a Higurashi, sorprendido de oírlo hablar con su otro yo- Terminare contigo después.
- Youko. ¿Qué empezó primero, el verano o el invierno?
- Preguntas tonterías, Shuichi- Se puso de pie, y sostuvo el cinturón con su mano izquierda mientras con la otra tomo la gema Nodrag- El verano, el fuego de los hombres y las llamas del mundo del Mal que iniciaron la vida.
- ¿Acaso estas…?
Higurashi se mostró genuinamente atónito.
La gema roja empezó a brillar.
- Luego, el invierno llego. El frió alivio el sofocante calor, acompañando al verano como enemigo y aliado.
- ¿Has encontrado la Clave?
- ¡Es simple conocimiento del mundo!
Toco la gema azulina y esta brillo más intensamente que antes. La Clave estaba siendo dada.
- La primavera necesita a ambas estaciones, pero viene regularmente después del verano. El frió del invierno también ayuda a los frutos por la humedad y el descanso que les otorga mientras maduran…
- ¿Estas dudando? ¡Dame una respuesta!
- Primavera, Youko.
- Ya lo tenía pensado- Bajo su mano hacia la perla rosada en el cinturón y la miro con melancolía. La acaricio antes de aplastarla con su mano. Sintió una carga eléctrica recorrerle por la piel pero se reprimió un gemido.
- Y el siguiente…
Toco la ágata dorada. El Elemento del Otoño Maduro.
- No. Existe más que una clave.
- Y nosotros la conocemos- El cinturón comenzó a resplandecer con las gemas, desprendiendo un poder del que Youko trato de no ver para evitar cegarse- La Clave es el orden de las estaciones. Las primeras estaciones por existir, el nuevo orden de ellas, luego…
El demonio ave, quieto y atento, vio a Youko tocar los Elementos como si se tratasen de un instrumento, con decisión y sin vacilar.
- El orden en el Mundo de los Espíritus, donde fueron hechos estos Elementos- acaricio distintas gemas, una a una- Después, el Mundo del Mal. Su escasez de naturaleza no significa que este vacía de ella. La Naturaleza esta en todos lados.
- Después, en el Mundo Humano…
Toco los Elementos confiado en lo que hacía y cuando acabo, se dio cuenta… que había encontrado la Clave.
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- ¡Aaah!
El grito de la Reina asusto a todos. Yusuke rápidamente corrió hacia el lugar de donde provino semejante grito, echando abajo las puertas que la encerraban de una sola patada, seguido de los soldados y Koenma.
El salón exclusivo de la monarca era como el interior de un templo sagrado, con todos los detalles viejos y hermosamente religiosos. Collares, rosarios, pergaminos y cintas, con incienso por todo el lugar y las ventanas cerradas.
- Este sitio huele horrible…
Yusuke se olvidó del aroma al advertir a la doncella en el suelo, ante un pedestal recubierto de papeles y cintas que, muy en evidencia, representaban algún tipo de ritual.
- ¡¿Qué ha pasado?!
Velozmente, fue a por a la reina. La examino; no estaba herida. Sus hermosos ojos oscuros parpadearon y se fijaron en Yusuke entre la ternura y el cansancio.
- ¿Estas bien?
La reina asintió.
- Los Elementos…Están todos activos.
- ¿Están activos, ahora mismo?
- Si…- Aun en sus condiciones podía sonreír arrogantemente- Soy la mejor.
- Si, si lo eres- admitió Yusuke- Pero, dijiste que podían estar todas activadas y no suceder nada.
- Esta vez, es diferente.
- ¡Reina! ¡Hable!- Pidió casi en suplica Koenma, arrodillándose para verla- ¿Están todas activas?
- Mi Príncipe de las almas…- Ella levanto una mano y la paso por el rostro de Koenma, cariñosamente- No hay más que hacer.
- No…No, Reina…
- ¿Qué?- Yusuke estaba confundido y mientras más silencioso y tenso se volvía el ambiente menos podía conservar la calma- ¿Qué ha pasado?
- Los Cuatro Elementos están activos y su poder incremento tan de repente que me ataco al buscarlos. Yusuke… Encontraron la Clave, querido.
El Soldado Mayor grito antes que Yusuke pudiera asimilar la revelación.
- ¡Todos vamos a morir!
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¡Que tenso!
¿Youko ira en serio con la dominación?
¿Qué pensara hacer Yusuke?
¿Cuál será la identidad de esa Joo no Tetsu, la reina?
¿Cuándo acabara este drama?
Sigan la historia para saberlo. Gracias.
