Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y todo lo relacionado a la historia canon que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.
Summary: A veces la realidad y el tiempo pueden ser muy extraños. A veces el futuro es tu pasado y el pasado tu presente, porque la línea que los divide en el fondo se volvió extremadamente difusa. Pero gracias a esto, ahora pueden cambiar las cosas. Pueden elegir algo distinto, algo que no lleve al mundo a su aniquilación total…
Días De Nuestro Futuro Pasado.
Capítulo XIX
"Epilogo"
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—DIALOGO NORMAL—
—(PENSAMIENTO)—
—"PARSEL"—
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El Monstruo Que Gritó "Amor" En El Comienzo Del Todo
Su respiración se hizo suave, sus lagrimas bajaban como si fueran pequeños ríos que se deslizaban por sus mejillas, sus fosas nasales estaban siendo inundadas por aquella sensación a manzanilla que tenían lo hermosos risos dorados de su hija. Todo era perfecto, finalmente estaban juntos. Finalmente las cosas eran como eran.
—¿Papí? —preguntó Luna con suavidad mientras que rodeaba el cuello con los brazos de un crecido Harry Potter —. ¿Mamí `tá bien?
—Si, mi amor —susurró Harry en el oído de su hija —. Ella está bien, solo está durmiendo porque se lastimo.
—¿Está enfema?
—No, cariño, solo duerme porque está muy cansada…
—¿Y cuando va a depetar?
—Cuando se sienta mejor…
—¿Falta mucho?
—No se…
—¿Dónde ´tamos?
—En un lugar muy especial —susurró Harry para mirar a todos que observaban la escena con ternura. Levantó el gorro de la Profesora McGonagall que se había caído, y se lo colocó a la niña haciéndola reir —. ¿Te acordas de lo que sucedió mientras mamí y yo no estábamos?
—Ño —contestó Luna negando con la cabeza —. Solo preguntaba donde estaban hasta que apareció una luz y aparecí con Ñuña.
Harry solo tuvo tiempo para ver a su mejor. Ella solo sonrió de alguna manera parecía que no necesitaba explicarle por ahora lo que estaba sucediendo pero se lo debía.
—¿Dónde tá Nenê? —preguntó Luna mientras miraba fijamente a su padre.
—No se… ¿No estaba con vos?
—No.
—mmm, bueno —dijo Harry inseguro de cómo lo iba a tomar a lo próximo, bajó a su hija —. Manos. —pidió haciendo que Luna le mostrara las palmas y recordando cómo era, sacó su varita y con un movimiento una nueva muñeca sonriente apareció para una sorprendida Luna.
—PAPÍ —exclamó Luna —. ¡¿Cómo shiste eso?!
—Magia…
—¿De vedad?
—Si.
—¿Yo puedo hace magia?
—No se, tendríamos que averiguarlo.
La Profesora McGonagall se acercó a donde estaba Harry y Luna y los miró con una sonrisa. Sacó su varita y entonces con un movimiento hizo aparecer un par de zapatillitas para la pequeña. Harry agradeció con un asentimiento y mientras le colocaba las zapatillas entró Sirius y Lupin completamente exhaustos para molestia de la Doctora Pomfrey.
—¡HARRY NOS ENTERAMOS QUE…! —exclamó Sirius sin entender absolutamente nada de lo que estaba pasando hasta que vio a la pequeña que se agarró a la pierna de Harry. Su ahijado estaba mucho más grande, más fornido, más hombre, algo había sucedido y no entendía que es lo que estaba pasando.
—No puede ser, Harry… ¿Ella es…? —preguntó Lupin sorprendido.
Harry solo asintió con una sonrisa.
—Les presento a mi hija, Luna Potter —dijo Harry con una sonrisa para luego mirar a Luna —. Ellos son Sirius, el que es feo, tiene cara de perro y tiene pelo negro —dijo señalando a Sirius —, el otro que tiene mirada perdida se llama Remus, son tus tíos.
—¿Qué es un tío? —preguntó Luna.
—Eran los hermanos de tu abuelo… —susurró Harry.
—Hola —saludó Luna con la mano.
—Hola, pequeña, ¿No vas a saludar a tu tio? —preguntó Sirius arrodillándose. Luna con cierta dificultad o vergüenza ante el hecho de conocer a nuevos humanos se acercó lentamente y abrazó a Sirius que comenzó a sollozar —. Estoy encantado de conocerte Luna…te prometo que te voy a proteger toda la vida.
Los minutos pasaron, Harry miró a Hermione que seguía dormida, y acercándose lentamente mientras que Luna jugaba con Sirius le acarició lentamente y con delicadeza, la mejilla. Hermione se removió y haciendo una mueca de molestia comenzó a abrir lentamente los ojos.
Ambos se miraron.
Eran adultos.
—¿Estamos muertos, Harry? —preguntó Hermione con un suspiró mirando a Harry para luego mirar el techo —. Porque si estamos muertos la muerte se siente horrible.
—Ya morimos una vez…, pero, no, no estamos muertos.
—¿Por qué me salvaste?
—Porque había alguien que quería que nos quedaramos…
—¿Eh? —exclamó Hermione sin entender —. ¿A qué te refe…?
—¿Mamí?
El corazón de Hermione se detuvo.
Lentamente giró su cabeza y vio dos grandes ojos azules como el cielo mirándola preocupada. Las lágrimas no tardaron en salir, y estallar como si fueran cataratas entre los adultos que observaban la escena. Luna se subió a la cama donde estaba Hermione y en un casi grito desgarrador, la mayor abrazó con desesperación a la más pequeña.
—¡Oh dios mio!, ¡Luna! ¡Estaba tan preocupada! —gimió Hermione llorando como si no hubiera estuviera por llegar el fin del mundo —. ¡Pense que te que había perdido! ¡Te extrañe tanto, hija mia!
—¡Tanquila mamí! —dijo Luna con énfasis —. Nenê te va a cuida mienta tas enfema.
Hermione lloró, lloró como nunca había llorado…
Y cuando las cosas se habían tranquilizado, la Gryffindor miró a su esposo y preguntó lo que todos querían saber.
—¿Cómo?
—Le entregue a la muerte el poder de díos sobre la tierra…
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Harry miró a su pequeña hija jugar con su muñeca con Sirius, mientras que él junto con su esposa se abrazaba y miraban la chimenea de Grimmauld Place, había pasado un mes desde todo lo ocurrido. No podían volver a Hogwarts por su edad, pero solo se necesito comentar lo que había ocurrido y como había matado al Señor Oscuro para que rápidamente les dieran sus examen de TIMOS Y EXTASIS sin siquiera preguntar.
Irremediablemente se iba a terminar el dinero de la Familia Black y la Familia Potter, e iban a tener que ir a buscar un trabajo, pero hasta que eso sucediera, iban a tratar de estar la mayor cantidad de tiempo con su hija. Querían disfrutar lo más posible de ella hasta que tuviera edad de ir a Hogwarts y no pudieran verla como ahora.
Como aquella dulce niñita que apareció para iluminarles el mundo.
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Días De Nuestro Futuro Pasado.
"EL FINAL DE LAS REALIDADES"
Las olas del mar rojo chocaron contra la costa del que alguna vez fue el Mar Noruego. Una gigantesca esfera se alzaba sobre el horizonte, era negra como la obsidiana y estaba abierta mientras sangraba.
La luna brillaba completamente en el cielo, cortada por una línea de sangre que la partía en dos.
Las olas chocaron contra la playa humedeciendo la arena.
La desolación reinaba.
Abandonados por el deseo de un paralelo.
Abandonados a su suerte sin las mismas posibilidades.
Abandonados en un mundo sin almas.
Abandonados en un mundo de sangre, un chico de catorce años, vestido con el uniforme de Gryffindor abrió los ojos.
Abandonados en un mundo de sangre, una chica de catorce años, vestida con el uniforme de Gryffindor abrió los ojos.
—¿Harry? —dijo la chica.
—¿Hermione? —contestó el muchacho.
Ambos se miraron. Abandonados a su suerte, siendo remplazados por sus paralelos.
—…¿Dónde estamos?
~0~0~ FIN ~0~0~
